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No recomendado para menores de 12 años Versión española - Carmina o revienta (coloquio) - ver ahora
Transcripción completa

Pues al final Carmina mirando a cámara nos guiña un ojo a todos.

Un gesto de total complicidad con nosotros

y que desmantela completamente la barrera

entre realidad y ficción, ya de por sí

tan difusa en esta película.

Damos la bienvenida de nuevo a nuestros invitados de la noche.

Paco León, bienvenido otra vez.

Creador de esta locura que acabamos de ver.

Y Gustavo Salmerón. Gustavo, hola de nuevo.

Hola. Estrena esta semana

su primer largometraje, "Muchos hijos, un mono y un castillo",

una película que, al igual que la que acabamos de ver,

toma como personaje principal a la madre del director.

Paco, vamos a empezar por ti.

Con ese final, yo te preguntaría directamente.

Todavía me estoy riendo de pensar en la película

y en tu madre, que es un prodigio absoluto como actriz,

que nos deja con la boca abierta.

Pero ese guiño a cámara al final, ¿estaba pactado? ¿Qué significa?

¿Está improvisado? ¿Se lo indicaste tú?

Sí, estaba previsto como final. No sé si previsto desde guion,

pero sí vimos que podría ser un buen final,

precisamente por eso, por romper.

Está todo el tiempo jugando con la cuarta pared, de cargársela.

Casi toda la película está basada en unos testimonios,

que hace como un telediario.

La parte del telediario es una señora sentada en una cocina

hablando de sus cosas.

Tú no sabes hasta qué punto mira. Si está hablándole a un espectador

o si está hablando o se está confesando.

No sé, está hablando sola.

Algo que hacen, por lo menos mi madre y muchísimas madres,

que hablan y son capaces de hablarle no solamente a ellas,

sino a la zapatilla y le hablan a las cosas.

Tienen como una facilidad del monólogo.

-Yo soy una tía valiente, muy echada pa'lante,

pero también muchas veces cuando estoy sola soy muy cagona.

-En lo experimental y en lo precario de la producción, aparecían cosas.

Descaros narrativos que de repente eran interesantes

y decía: "Mira a cámara", por qué no.

-La película yo creo que tiene una energía que se siente al verla,

que tiene esta cosa de la libertad absoluta cuando haces algo tú.

Es como todo el equipo a favor, es tu familia, lo estás haciendo tú.

Se nota, se nota en la película.

-Animales de la empatía como Carmina o como Julita,

en caso de la película de Gustavo, conectan directamente con el público

sin intermediario. Sin intermediario digo,

sin nosotros como directores, sino directamente.

Para mí uno de los momentos más maravillosos

de "Muchos hijos, un mono y un castillo"

es cuando Julita le habla al público y le dice:

"Si Gustavo supiera que yo no quiero que haga la película".

Mira, me ha dado escalofrío.

Para mí eso está por encima. Nosotros somos medios intermediarios

entre ellas y el público.

Tienen una conexión directa que nosotros lo único que hacemos

es favorecer, comunicar, pero hay algo directo que es así.

Ellas tienen ese poder.

-Ay, Dios mío. Lo que hace uno por los hijos.

-¿No quieres que salga la película o qué?

-No, no quiero que salga.

Esa parte de tu película, por ejemplo, ¿está marcado por ti?

No, no, no.

Encima tu madre se atreve a mirar. Está favorecido.

Yo la dejo, me voy, me escondo detrás de una puerta,

escucho lo que dice, el cámara sigue grabando,

un amigo que estaba grabándome y entonces cuando veo

que en el discurso ya había soltado lo bueno, vuelvo.

Pero le dejo a ella, es decir, ella es la película.

Podríamos decir que la película la ha dirigido ella,

no la ha montado, pero la ha guionizado ella

porque esto sale de ella, ¿no? -Mira esta sartenilla.

Esto es tan bonito, tan bonito, que es mi vida.

Cómo voy a dejar yo mi vida. Yo mi vida la tengo aquí.

Yo no quiero morirme y quedarme sin estos detalles.

Mira qué monada.

¿Qué es lo que más te ha sorprendido a ti ahora

al volver a ver "Carmina o revienta", Gustavo?

Lo que me gusta mucho es la atmósfera que creas.

De una película tan sencilla, pero a la vez con tantas capas.

Es decir, es una película que tiene un personaje central muy poderoso.

Cuando ves tú a grandes actrices, ves a Gena Rowlands,

estas actrices muy poderosas que dan la sensación

que no les afecta nada las cámaras.

Entonces, eso lo ves en Carmina. Ves que tiene esta manera de estar

que todos hemos querido hacer. Nosotros somos actores los tres,

siempre hemos querido estar como ellas.

Es un nivel de relajación que jamás...

Es muy difícil tenerlo si vienes de...

Porque es lo que pretendes con cualquier personaje.

Al final lo que importa en una historia no es tanto.

Porque cuántas veces vemos películas como con mucha subtrama

que al final te vas a casa con... No te quedas con nada, ¿no?

Sin embargo, una película sencilla como la que acabamos de ver,

como "Carmina", es sencilla pero es contundente.

Habla de la superación por sacar adelante a tus cachorros.

Esto es algo muy de la naturaleza, muy de la necesidad de supervivencia

y a mí me parece muy un elocuente.

-Lo único que tengo son tres hijos y pa' no tener no tengo ni piojos,

asín que...

-Es que me parece que la realidad es tan poderosa, tan fuerte,

tan inspiradora, tan compleja... Yo creo que el arte, la ficción

que intenta retratar eso, a veces coger

las manzanas del árbol directamente. A mí me da una sensación

de mostrar a la Carmina sin manipular demasiado la realidad,

solamente mirando eso y sin dejar que se pudra

porque hay cosas que como me decía mi madre de chico:

"No toques a los gatitos que se encanijan".

Cuando tocas algo mucho se destruye su naturaleza,

entonces es como manipularlo lo justo para que no pierda su esencia.

-Carmina Barrios por "Carmina o revienta".

-Carmina estuvo nominada a actriz revelación en los Goya.

Había gente que no lo veía como demasiado apropiado viendo

que su interpretación la minusvaloraban

porque decía que es ella.

Para mí, que soy actor

y nosotros somos actores, y no sé si estáis de acuerdo conmigo,

pero me parece que el trabajo de un actor,

y yo creo que el de mi madre aquí, no es tanto transformarse

como trasmitirse.

Y creo que en ese sentido, tanto Julita, tu madre,

como Carmina aquí, creo que lo hacen de una manera

envidiable por actores con nuestros estudios,

nuestras carreras y nuestro todo.

-No, porque yo tengo una idea más de lo que al público puede gustarle.

El público es tremendo. Tú cierras, Paco, la película

con una cita estupenda de Tom Clancy, que dice:

"¿La diferencia entre realidad y ficción?

La ficción tiene mayor sentido".

A mí me parece una declaración de intenciones

para cerrar una película que tiene esa línea difusa,

esa frontera difusa entre realidad y ficción porque sabes

que todo el mundo se está preguntando qué hay de realidad

y qué hay de ficción en tu película.

Si Carmina es Carmina o interpreta algo, si María es María o interpreta

algo y claro, lógicamente pues nos gusta saber cuánto

hay de invento, cuánto hay de realidad.

Carmina tiene indicaciones de... Ser, es ella, evidentemente.

Ella es muchísimo más de lo que se ve la película, ¿sabes?

Es parte de ella y por supuesto que tiene indicaciones de dirección.

La película empieza con un llanto, ella se pone a llorar.

Todos estábamos así un poco... ¡ay! La Carmina tenía que decir el texto

que estaba escrito. "Carmina cualquier día pega

un de estos y al carajo la Carmina".

Esto no lo decía, no lo decía y ya se pone a llorar,

no sé cuántos. Se apropia del tiempo, que es una maravilla.

Yo decía: "Dios mío, como no lo diga no me vale, y está estupenda",

y de repente lo dice.

-Te pega un reventón, Carmina y al carajo. La Carmina.

-Con un dominio verdaderamente de todo.

El equipo estaba allí como diciendo...

No sé, esta mujer no es actriz, está llorando,

no se sabe si es que le ha pasado algo o está...

Corten, y ella: "¿Era lo que querías o no? Claro, si yo lo sé".

Es eso, ¿verdad? Si yo lo sé lo que tú quieres.

"Venga, ¿quieres que hagamos otra?".

Con un control que tú dices: "¡Guau!".

-Yo siempre con sacarina. Toda la vida gorda,

pero toda la vida con sacarina.

-Yo en mi caso no he dado directrices a mi madre.

Por eso he tardado tantos años en grabarla.

Alguna directriz mínima.

Yo lo que he hecho ha sido seguir sus aventuras, sus desventuras,

sus infortunios, sus alegrías, sus celebraciones

y seguirla con la cámara e ir viendo de qué manera aquello

podía coger forma. Es decir, ha sido un trabajo

más que de escribir un guión previo y después rodar ese guión

ha sido al revés. Ha sido rodar su vida y luego ver de esa vida

qué me servía para estructurarlo. Claro, luego ocurre que te ves

con la locura de tantas horas de rodaje, ¿no?

Sí me he dado cuenta de que los directores al final somos...

Un director debe ser un facilitador, ¿no?

Muchas veces yo recuerdo que decía como actor,

y lo he vivido aquí en "Versión española" muchas veces,

lo tiene muy claro, te da muchas indicaciones y tal.

Y a veces dirigir no es tanto dar indicaciones como facilitar

que todos los elementos funcionen, que haya una situación que funcione,

una situación dramática que funcione. Que las elecciones que tú has hecho

como director de vestuario, de la localización,

de los otros actores, estén bien elegidas

y que ser facilitador para que en ese momento

se produzca la magia, ¿no? Entonces, hay que tener mucha

mano izquierda y mucha...

Siento que de alguna manera lo único que he hecho ha sido acompañar.

Lo que has dicho antes, Paco, me encanta.

Lo que dices de que todas las madres tienen un documental

o un gran documental. Yo invitaría a la gente, siempre lo digo, amigos.

Graba tu madre, graba a tu padre.

Grábales, porque de alguna manera te estás redescubriendo a ti mismo.

Luego ves el material rodado y dices ¡guau!

No era realmente quien yo pensaba que era.

Es otra persona distinta. Es una manera de pasar

un buen rato porque si tú tienes que estar

cuatro horas con tus padres...

Ahora en Navidad que vais a tener que estar

con vuestros padres mucho tiempo.

Al final la gente en Navidad está mirando el móvil

No, coge tu móvil y graba a tu madre contando las tres anécdotas

más divertidas de su vida y a tu padre contando

las tres anécdotas más divertidas. Ahí queda.

-Es un ahorro de terapia muy grande.

Me acuerdo yo una vez en Ginebra

que me preguntó una mujer dos preguntas.

"¿Esto es verdad, ella es tu madre? ¿No te da vergüenza?", me dijo.

A mí, aparte de ofenderme, pasé de esto porque le entendía

lo que me quería decir.

Fue muy reveladora de plantearme la pregunta.

Es verdad que cuando uno es adolescente y cuando te dan

vergüenza tus padres, da igual quién sean,

aunque sean Mick Jaguer, te da vergüenza de tus padres

porque es así. Después van pasando como fases evolutivas.

Es un proceso natural llegar a que no solamente dan vergüenza,

sino que te reconoces. Tú dices que soy como ellos

a nivel físico, de cómo coger las cosas, de cómo te mueves,

que dices las frases. Te da mucha impresión.

Reseteas eso y dices soy como mis padres, soy mis padres

de alguna manera.

Creo que para hacer este tipo de trabajo cinematográfico

o como quieras llamarlo, creo que hay que estar muy tranquilo

con lo que eres, con tus raíces y con tu familia.

Y si no, terminas de estar haciéndolo.

Con lo cual, mi respuesta a esa chica fue: "Afortunadamente,

ya no me dan vergüenza mis padres". Qué bonito esto que has contado.

Tienes toda la razón y es así, es verdad.

De alguna manera si no tomas a tus padres y los integras

como lo que son... Haciendo una película

es una buena manera de integrarlos todavía más.

Para nosotros ha sido una terapia, una catarsis familiar.

En ese sentido, Carmina es muy valiente porque hay una exposición.

Tú tienes que exponerte porque si no al final todo queda superficial,

nada tiene interés.

Aunque no tengas a tu madre de protagonista,

o no hagas una película sobre tu familia,

el artista siempre se tiene que exponer.

-Se está durmiendo, míralo.

-Niña, que tu padre ahora no bebe. Niña, que tu padre está yendo

a las terapias.

-Que mi padre no bebe... -No bebe, no bebe.

-Mi padre no bebe, mi padre baila, na más.

Nos hemos sentado a hablar de las dos películas y hemos dicho

que partiendo de sitios muy distintos,

de puntos de vista distintos, de entornos diferentes,

realmente vuestras madres tienen muchos lugares comunes.

Tiene muchos puntos en común.

Os voy a ir comentando cosas y las comentáis, ¿vale?

Las dos son mujeres muy fuertes, muy fuertes, supervivientes,

pero a la vez tienen una vulnerabilidad brutal.

Y es así, las dos.

Es una cosa muy bonita que sean fuertes y vulnerables.

-El colmo del poder es poder mostrar tus puntos débiles

sin ningún tipo de pudores. Es la fortaleza total.

Es decir, mira, sí.

-Mamá, me preocupas poco. -No, no te preocupes.

Luego resucito.

Las dos hablan sobre la muerte y las dos tienen muy claro

cómo quieren morir y cómo quieren desaparecer y cuál es el desenlace.

Que es muy curioso también.

Debe ser una cosa de las madres, ¿no? A veces pienso que es una manera

muy inteligente de aferrarse a la vida.

En el momento en el que tú das la espalda a la muerte,

de alguna manera estás dando la espalda a la vida

porque la vida sin muerte no tiene sentido.

Tenerla presente está muy bien. Yo he aprendido esto de mi madre.

Reírte de la muerte, quiero decir...

Por otra parte pienso, ¿no será que hablan mucho

de la muerte para manipularte? Esta cosa de las madres

de manipulación emocional, de tenerte cerca.

-Pero también hay una cosa como de responsabilidad

porque esto de las madres de si me pasa algo

en el cajón de la no sé cuántos están los papeles de...

Estas cosas que yo las he escuchado tantas veces.

La aguja de punto...

Parece una cosa agorera y es una cuestión de responsabilidad.

-Yo no me gustaría que me enterrasen tendía.

A mí que me sentaran.

Más cosas en común. Las dos conviven con animales,

no precisamente animales muy habituales.

Una con una cabra y la otra con un mono.

(Risas)

La relación que tiene mi madre con la cabra en la primera,

y con el Bárcenas en la segunda.

Con la ninfa esa, el papagayo que tiene, la cacatúa.

Mi madre, verdaderamente, tiene una relación con los animales,

con todos los animales de tú a tú y creo que Julita también.

Con el cerdito y con el mono y con todo.

Acepta como parte de la animalidad de cada uno.

El mono Óscar, ¿se llamaba? -Óscar, sí.

-También con la tolerancia que tiene ella con el carácter de Óscar.

Todos tenemos algo y el mono era un poco así.

No lo rechazaba por eso, él tenía esto y al final lo tuvimos que dar,

en fin.

Respeta, hay una tolerancia que yo creo que la Carmina lo tiene eso.

Es un ejemplo de tolerancia decir como yo quiero hacer

lo que me da la gana, eso lo practican.

Que cada uno haga lo que le da la gana

porque yo hago lo que me da la gana.

-Se portó muy mal porque un día estuvimos riñendo los dos

a ver quién podía más y me hizo en la mano un mordisco.

-Mira, mira la cara de ella. Qué lista eres, hija.

Mira cómo me mira.

Parece que la hija de puta sabe lo que he hecho.

-Antes decías que la capacidad de jugar, ¿no?

El juego, la conexión con el niño interior.

Creo que las dos tienen esa capacidad de juego

y es fundamental para actuar.

-Óscar vino en un momento de mi vida donde yo había perdido un hijo

y vino yo creo que a sustituirlo.

-En mi casa, mi madre cuando se compra el mono porque sentía

que le faltaba un hijo y porque siempre quiso tener un mono.

Entonces, se compró el mono y se convirtió

en un miembro de la familia. El mono era mi hermano pequeño.

Yo acababa de ver "ET" y claro, un niño con 10 años

que ha visto "ET", se queda como conmocionado

y para mí aquello era como tener un "ET" en casa.

El mono era agresivo, se hizo agresivo, se hizo adolescente

y era peligroso.

Eso era en los 80. Me compró el mono de segunda mano.

Hoy en día tener un mono es una responsabilidad,

es una cosa gravísima, no puedes tener un mono en casa.

No, porque un mono debe estar en la selva, ni siquiera en un zoo.

A mí me marcó el mono. Yo después me di cuenta en terapia.

Una de las cosas que os voy a confesar,

me da un poco de vergüenza.

Cuando yo tenía que llorar o cuando tengo que llorar en la película,

me pongo a hablar de Óscar y me empiezo a emocionar.

Me di cuenta en terapia que el mono era el hermano

que mi madre perdió. Mi madre lo perdió, no llegó a nacer,

pero ella estuvo dándome a mí de mamar mientras lloraba

la muerte de mi hermano.

El mono era como mi hermano pequeño.

Yo me pongo a hablar de Óscar y me emociono. No os preocupéis.

(Risas)

La conversación no puede ser más maravillosa.

Menos mal que dentro de poco va a llegar la Navidad.

-Estamos en julio, mamá. -¿Y qué importa?

-¿Cómo? -Que me he tomado un sobrín

de "lavavaginas".

-Un momento, ¿Se ha lavado o se lo ha tomado?

-Me lo he bebido. -Se lo ha bebido.

Ambas son personajes extravagantes,

pero muy cómodas en su extravagancia.

A mí una de las cosas que he aprendido de mi madre

es el concepto de éxito. Para mí, lo he dicho a veces,

el verdadero éxito es hacer lo que te da la gana.

Eso está desvinculado del reconocimiento,

del éxito social, económico.

Hacer lo que te da la gana es el verdadero éxito en la vida.

Hay mucha gente que, supuestamente, está muy reconocida,

que tiene mucho dinero y que son presas o presos

de ese supuesto éxito y no hacen lo que les da la gana.

Hay gente libre de verdad, que hace lo que le da la gana

y tanto Julita como Carmina son mujeres exitosas.

Para mí es un modelo de éxito y no así otros tipos de éxitos.

Yo todavía estoy en primero de Carmina.

Me gustaría llegar a hacer lo que me da la gana,

como creo que hace un porcentaje muy alto mi madre.

-Yo no miento nunca. Cuando digo una cosa

se convierte en verdad y amén.

(Música)

Carmina tiene momentos memorables. No sé si escritos o surgidos

Habíamos destacado el de Paco Casaus, que está sentado en el banco

con esa cogorza y su cabra.

Es una cosa fascinante. Queríamos que nos contaras un poco

el secreto de esa secuencia, que además está la frase:

"La vida es tan bonita que parece de verdad", que es una maravilla.

No sé si es una frase tuya o suya o de dónde sale.

La vida es tan bonita que parece de verdad.

-Es suya, es suya. Me pareció perfecta para ponerla ahí.

Hilando con lo que decía Gustavo, los padres.

Esos coprotagonistas en la sombra, más o menos.

Depende de cada película o de la vida.

Los padres, gente que son capaces de saber estar al lado

de esas montañas, de esos volcanes y como se templa.

Mi padre está en las dos películas físicamente

porque también hace algún personaje y siempre sale allí

discretamente, como es él.

En el personaje de Paco Casaus, que es mi padrino,

que es un amigo de la familia, un amigo especial

y yo me llamo Paco por él.

Es tan amigo, que de viaje de novios se fueron los tres.

(Risas)

Que de viaje de novios se fueran los tres,

me parece una cosa tan loca.

Era perfecto para interpretar a mi padre.

Hace una interpretación maravillosa.

Juro que no tenía ni una gota de alcohol encima.

Eso era una recreación maravillosa.

Había una voluntad de hacer una cosa, me pongo un poco pedante,

pero de verdad que había una voluntad de hacer una cosa shakesperiana.

El loco, el borracho que dice las verdades, en esta cosa de un tío

hablando con la luna y con la cabra.

Era una cosa muy poética, pero con la crudeza de la verdad.

También recordando con esa fascinación y con ese horror

las veces que yo he visto a mi propio padre borracho

hablarle a la luna y conectar con esa cosa mágica.

Me parecía como bonito.

Yo recuerdo de terminar esas tomas y la gente que estaba allí,

el barrio, gente que se ponían..., curiosos.

Era Halloween y estaba todo el mundo con máscaras de Freddy Kruger,

todo el mundo aplaudiendo.

Se levantaba e iba al combo: "¿Qué tal, cómo ha salido?".

Decías: "Hostias". Es que está interpretando.

-¿Sabes lo que te digo? Que te quedes ahí.

Vete a tomar por culo ya tú. Antonio León.

-Julita, Julita. Cuánta guerra me has dado.

Cuánta guerra.

-Desde luego he dado guerra al lado de ti.

¿A quién se le ocurre casarse conmigo?

-Cuando tienes personajes muy fuertes como Carmina,

es verdad que son tan cómicas que necesitan

otros personajes alrededor, como los hermanos Marx.

Esos personajes que están para apoyar.

Nuestros padres son fundamentales para eso.

-Yo siempre llevaba uno así colgando.

En realidad, soy masona. Antonio, soy masona.

-Bueno, pues muy bien. Ya te he oído decir tantas cosas...

-Mi madre me ha dado algo para que te regalará.

Es como hago que no es spoiler, pero es un dato de la película.

(Risas)

El tenedor de Julita.

-O sea, no.

De verdad que esto es...

Esto me parece que es el mejor regalo que me han hecho nunca.

¿Sabéis lo que es esto?

Tenéis que ver la película, tenéis que ver la película.

Yo solamente voy a decir una frase que dice ella y es que todo el mundo

tendría que tener un tenedor en su mesita de noche.

Hay que ver la película para entenderlo.

Esto, esto es el Evangelio.

-Extiéndelo.

-Todo el mundo debería tener un tenedor, por lo menos como este,

para de repente... En fin.

-El cine tiene algo más profundo. Tiene que tener un guión serio,

tiene que tener una buena fotografía, tiene que tener una buena música,

tiene que tener muchas cosas. Claro, eso es muy complicado.

Muy complicado. Yo lo veo que es dificilísimo.

-Va a ser mi primera película larga. -¿Larga? Además, larga.

-Yo sí quería decir, aprovechar para hacer una cuña publicitaria,

es un poco de morro, pero quiero decir que se estrena

el 15 de diciembre en salas, que es el mismo día que "Star Wars",

"La guerra de las galaxias". Es David contra Goliat.

Nuestra película pequeña, la guerra de las galaxias.

La nuestra es muy divertida y decir a la gente

que justo ese mismo día, el 15 de diciembre, en salas.

Es nada, dentro de unos días. Dentro de cinco días.

Chicos, con tenedor en la mano y todo, vamos a despedirnos ya.

Con mucha penita de deciros adiós porque nos hubiéramos quedado

mucho más rato, pero con muchísima gratitud de que hayáis compartido

cosas tan íntimas, tan personales, con tantísima generosidad

con todos nosotros porque el valor cinematográfico de las dos películas

es una maravilla y serán referentes de muchas cosas.

Mucha suerte en el estreno, Gustavo.

Muchísimas gracias, Paco, por haber venido.

Un placer. -Gracias.

Hoy no os despido sin recordaros que aún estáis a tiempo

de disfrutar del extraordinario contenido online y gratuito

que ofrece el festival "Márgenes" en está, su séptima edición.

Además, de toda la sección oficial podréis encontrar toda la muestra

del imprescindible director colombiano, Luis Ospina.

Y los que estéis en Madrid o Barcelona, no dejéis pasar

la oportunidad de ver por primera vez en la gran pantalla

una completísima retrospectiva de Glauber Rocha,

el mítico y trascendental creador brasileño.

Nada más, muchas gracias por estar ahí un domingo más.

Ya sabéis que nos volvemos a encontrar

la semana que viene aquí para seguir conversando

en torno al mejor cine español más reciente.

Un beso. Chao.

Los dos éramos una familia media normal.

Con seis hijos vivíamos bien, pero tampoco éramos ricos.

Era una vida normal con su economía, en todos los aspectos.

Nos gustaba vivir sencillamente, sin malgastar.

Entonces, mira por dónde, nos volvimos ricos.

¿Qué hacemos siendo ricos?

Ya tenía los hijos, ya tenía al mono, pues lo que necesitaba

era el castillo.

-Abuelita, mira.

-Pero cómo va a salir eso. Cualquiera que lo vea y me conozca.

Pero bueno, es verdad. Dirá: "Pues es verdad".

  • Carmina o revienta (coloquio)

Versión española - Carmina o revienta (coloquio)

10 dic 2017

Cayetana Guillén Cuervo presenta la película de Versión española y un coloquio sobre la misma.

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