Presentado por: Cayetana Guillén Cuervo Dirigido por: Félix Piñuela

Programa de difusión y promoción del cine español y latinoamericano. Presentado por Cayetana Guillén Cuervo, pretende ser un punto de encuentro entre los profesionales del cine nacional y su público. ''Versión española'' incluye coloquios y emite cortometrajes.

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No recomendado para menores de 12 años Versión española - Presentimientos - ver ahora
Transcripción completa

Nuestras primeras vacaciones juntos.

Dos hombres y una mujer.

La cosa promete, ¿eh, Tito?

¿Decías algo?

Hablaba con Tito.

(Música)

Ya casi estamos.

Tenemos que pasar una farmacia y el primer cruce a la izquierda.

Si ves una gasolinera avísame, vamos secos.

¿Oído cocina?

¡Qué bonito es!

¡La piscina!

¡Huele fatal!

¿Por qué me miras así?

Tito, cariño, dile a tu padre a qué huele.

A pastel recién hecho, ¿verdad, mi vida?

¡Claro que sí! Vamos, te cambia mamá.

Vamos a cambiarte.

¿Qué tal?

No es tu estilo.

Pues hubo una época en la que me ponía cosas como esta.

¡Vaya pinta de guiris!

Este seguro que es Tom Sherwood.

¿Quién?

Tom y Margaret Sherwood, los dueños del apartamento.

Si nos hubiéramos leído el contrato...

¡Pobrecito!

¡Tienes que estar hambriento! ¿A que sí, mi vida?

¡Y yo! ¡Y yo! ¡Y yo!

¿Por qué no bajamos abajo y nos comemos una hamburguesa?

Pásame las cosas de Tito, anda.

¿Dónde están?

En la mochila de chinitos.

Ya.

¿Y la mochila de chinitos dónde está?

Pues no sé.

Se ha quedado en el coche.

No, no se ha quedado, porque he mirado antes de cerrar.

Te la has dejado en Madrid.

Oh tú, que también es tu hijo.

No puede ser. ¡Claro que puede ser, Julia!

¡Claro que puede ser! Con el despiste que te traes

últimamente puede ser cualquier cosa.

Dame las llaves del coche.

Ya te he dicho que no está, que ya he mirado.

Dame las llaves del coche, por favor.

¡Pero que no está! ¡Que ya he mirado!

¡Que te la has dejado!

(Llanto de bebé)

Ya, chiquitín, ahora viene mamá, ahora viene mamá.

Gracias.

(Trueno)

(Lluvia)

(Claxon)

¡Eh! ¡Eh!

¡Joder!

¡Mierda!

¡Mierda, mierda!

¡Ah!

Hola, ¿tienen teléfono dentro?

Necesito hacer una llamada.

Son 10 euros, con consumición.

No, no quiero entrar, necesito llamar.

Me han robado y necesito hacer una llamada.

Lo que hagas con los 10 euros es cosa tuya.

(Ladridos)

(Música)

(CANTA EN INGLÉS)

¿Querías algo?

Un teléfono.

Vale. ¿Y de beber?

Agua.

¡Que no era agua!

Gracias por la copa.

Me llamo Julia.

Julia. Soy Marcus.

¿Nos conocemos?

Sí. Eh, eh, eh, ¿estás bien?

Espera.

A ver, respira, respira.

Respira, ¿mejor?

Sí, necesito un teléfono, necesito hacer una llamada.

Menudas horas. ¿A quién será?

A mi madre.

Hola, soy Félix.

En este momento no puedo atenderte. Deja un mensaje.

¿Qué coño haces con el teléfono apagado, Félix?

Joder.

Me he perdido, me he quedado sin gasolina y, para colmo,

me han robado. Todo.

Al menos han tenido el detalle de no llevarse las cosas de Tito.

Sí, ya sé que soy un desastre, ya lo sé.

Llámame a este número, por favor.

Y date prisa.

He dejado un mensaje, llamarán ahora.

Vale.

¿Qué haces?

Sacarte a bailar, que es lo que querías.

No, no, yo no quiero bailar. Sí, sí quieres.

¡Oye!

¿Por qué no sacas a otra chica a bailar?

Porque me apetece bailar contigo.

¿Qué tal tu cabeza?

Mejor. Me alegro.

Oye, no, no. Estoy casada, ¿vale?

Ese es tu problema.

Hola, soy Julia. Deja tu mensaje.

Julia, ¿se puede saber dónde te metes? Tito tiene que comer.

Venga, llámame cuando oigas este mensaje.

(Sirenas)

(Móvil)

¿Quién es?

Policía Local de la Marina. ¿Acaba de llamar usted a Julia?

Sí, soy su marido. ¿Qué pasa?

Su mujer ha sufrido un accidente de tráfico.

Está ingresada en el hospital. Tiene que venir inmediatamente.

¡Cariño!

Espere fuera un momento, ¿quiere?

Voy a hacerle la higiene.

Soy su marido.

Tiene hambre.

Déjeme, ya bajo yo a Maternidad, a ver si encuentro algo.

(Llanto de bebé)

Julia, no me hagas esto, por favor.

Julia.

Por favor, por favor.

(Claxon)

(Ladridos)

Hola.

Disfrute en otoño de las vacaciones de verano,

y ríase de la crisis todo el año.

Benefíciese ahora de nuestra super oferta

y vuelva a enamorarse mirando el mar.

¿Qué? ¿Nos volvemos a enamorar?

Hace que no me baño en el mar...

Por eso.

Tito es muy pequeño.

Pues se lo dejamos a la pesada de la abuela.

O me lleváis con vosotros.

Tranquilo, no me gusta la playa.

Disculpe, no sabía que estaba.

No habléis muy alto, Tito se acaba de dormir.

¿Ya se va? No me gusta ser pesada.

No empecéis, por favor.

Es que cada vez que llego, le entran a usted las prisas.

Si no fuera por esta pesada ...

¿Qué? Siga.

Hasta mañana, mamá. Hasta mañana, hija.

¿Entonces, qué?

¿Nos vamos? ¿A dónde?

Al mar, los tres solos.

Tengo hambre. ¿Cenamos?

Yo he picado algo con mi madre ya.

(Llanto de bebé)

Se ha despertado.

Voy. No, deja que llore.

(Llanto de bebé)

¿Qué pasa, Julia?

Necesito salir de aquí.

Volver al hotel aunque sea a media jornada.

(Móvil)

¿Ves cómo es una pesada?

Dime, mamá.

(Sirenas)

Hola, ¿hay alguien?

Hola, soy Félix.

En este momento no puedo atenderte. Deja un mensaje.

Félix, atiende el teléfono, por Dios.

Estoy muy asustada.

He dormido en el coche, en una playa, con un faro.

No te muevas del apartamento, ya voy yo, ¿vale?

Bueno, no sé cómo, pero llegaré.

Buenos días, a la urbanización Santa Pola, por favor.

Hay muchas Santa Pola, ¿a cuál va?

¿A sí? No sé, pero cuando la vea la reconoceré, seguro.

¿Tiene dinero? Mi marido.

¡Oiga! ¡Eh, eh!

Después de retirar el drenaje,

no se aprecian hematomas subdurales ni otras lesiones estructurales,

pero Julia sigue sin responder a estímulos externos.

De momento solo podemos asegurar sus constantes vitales,

es imposible aventurar una evolución.

Habrá que tener paciencia.

¿Paciencia es la receta?

Cada coma es un mundo.

Cada vez sabemos más pero no tengo ni idea de lo que ocurre ahí dentro.

Lo importante es que el encefalograma de Julia

registra actividad eléctrica y mientras haya actividad,

hay esperanza.

El cerebro es un órgano eléctrico, ¿no lo sabía?

Una inmensa central eléctrica en la que se decide cada instante

de nuestra vida.

En el de Julia se ha producido un cortocircuito

y ahora toca esperar.

¿Esperar a qué?

A que su propio cerebro restaure las conexiones dañadas

y eso lleva tiempo.

¿Cuánto?

Horas, días, semanas, a veces más.

Lo siento, amigo.

Debe estar preparado para un largo proceso.

¿Y ustedes?

Van a quedarse pacientemente cruzados de brazos

esperando a que ella solita resuelva su avería?

Nosotros no, ¿y usted?

¿Qué puedo hacer yo?

Mucho. Para empezar, tenga en cuenta que Julia está viva.

Viva como usted y como yo.

Trátela con cariño, háblele.

Dígale cosas que a ella le gustaría oír de usted.

Pero usted acaba de decir que no responde a estímulos externos.

El cariño le viene bien a todo el mundo.

En cualquier circunstancia.

(Llama a la puerta)

¡Félix! ¡Félix, soy yo!

(HABLA EN INGLÉS)

Disculpe. Creo que me he equivocado.

¿Yo puedo ayudarla en algo?

Estoy buscando mi apartamento y juraría que era este.

Es que llegamos de noche y no me fijé bien.

¡Ay! No se eche la culpa, es muy fácil perderse aquí.

Está sofocada.

¿Quiere un vaso de agua?

Pase, por favor.

Está en su casa.

¿Te gusta nuestro rinconcito "Made in Spain"?

Tommy y yo, Tommy, es mi marido.

Compramos este apartamento la primera vez que vinimos a España,

hace casi 30 años y, Y desde entonces,

no nos hemos movido de aquí. ¿Estás bien?

No, no entiendo nada.

¿Qué no entiendes cariño?

¿Dónde están mi marido y mi hijo?, ¿dónde están?

Anoche estaban aquí, les dejé aquí.

Estaban aquí.

Estás muy nerviosa, siéntese, descansa.

¿Te apetece un gazpacho fresquito? Ya verás qué rico me sale.

-Hola.

¿Hay alguien, alguien puede ayudarme?

(Constantes vitales)

(HABLAN EN INGLÉS)

(Llanto de bebé)

He estado hablando con el médico.

Me ha estado un poco contando de cómo están las cosas.

Dice que te vas a poner bien.

Y que hay que tener paciencia.

Que ahora todo depende de ti.

¿Eso le ha dicho el doctor?

(Zumbidos)

Son las cosas de su mujer, cójalo si quiere.

Es su madre, ya la llamo mas tarde.

¿No avirará a la familia?

Tarde o temprano tendrá que decírselo.

Cuanto más tiempo deje pasar, más difícil para todos.

¿Tiene alguien aquí que le eche una mano?

Entonces, ¿a qué espera para hacer esa llamada?

Un hospital no es un sitio para un bebé.

Julia Cámara Ibáñez.

Buenos días.

Anoche llegué a La Marina con mi marido y mi hijo.

Y tuve que salir ha hacer un recado, el caso es que no encuentro

el apartamento donde estamos alojados,

y no consigo contactar con ellos. ¿Y cómo se llama la urbanización?

Santa Pola.

Verá, hay cinco Santa Polas. Sí, lo sé, las he recorrido todas.

¿Y? Pues que donde se supone

que estaba nuestro apartamento viven otros.

Eso, ¿cómo es posible?

Si no está segura de qué Santa Pola es la suya,

vuelva a preguntar en todas ellas.

Deje recado en bares y restaurantes aledaños,

y dejé aquí sus datos por si viniera su marido preguntando por usted.

¿Ustedes no me van a ayudar a buscarle?

Hasta que no pasen 24 horas no podemos considerar oficialmente

desaparecido a su marido, por mucho que tengamos

la certeza de que no aparecerá.

¿Por qué dice eso?

Los hombres siempre abandonan a las mujeres, señora.

Acompáñenla a la salida.

(Puerta cerrándose)

¿Y esto?, ¿otro pastelote?

Me has hecho otro pastelote nada más entrar en casa.

Pues bien, que te voy a cambiar.

Sí, un segundito.

(Móvil)

(Balbuceos)

Vamos a quitar el pastel.

¡Uy, lo que nos hemos hecho!

(Balbuceos)

(Móvil)

¿Qué se dice al llegar a un sitio?

Buenos días.

A ser posible con una sonrisa.

Ha visto, qué guapa está Julia sin el turbante.

Dígaselo si quiere, por mí no se corte.

Despacio, una vez más, muy bien.

¿Ha llamado a la familia?

No vaya a encender eso.

Ni aquí, ni en el balcón, prohibido total.

(Llanto de bebé)

(Llanto de bebé)

(Llanto de bebé)

(Llanto de bebé)

¡Shh!

(Llanto de bebé)

Es por los dientes, ¿verdad?

Pobre bendito, es que nada les consuela.

(CANTA EN INGLÉS)

(CANTA EN INGLÉS)

¿Qué hace aquí con mi hijo?, ¿quién es usted?

Y usted, ¿dónde diablos estaba usted?

Si no llega a ser por Fran, su hijo se había estampado contra el suelo.

Gracias, pero váyase.

No me ha oído, qué se vaya.

Tranquilícese, ya me voy.

Adiós Julia, adiós.

(Música)

(Gaviotas)

Disculpe, ¿trabaja aquí un camarero de ojos claros, moreno,

con barba, cómo se llamaba? Ángel.

No, quizás yo pueda ayudarla.

Sí, quisiera una mesa para esta noche, a las 8:30.

¿Cuántos van a ser? Dos, mi marido y yo.

Y, ¿podría ser la mesa aquella del rincón?

Supongo que sí, ¿un número de contacto?

Sí, el de Félix, mi marido.

Lo único que le tengo que llamar yo, porqué me he dejado

el teléfono en casa y no le veo hasta esta noche.

(Marca número)

Soy Félix, en este momento no puedo aprenderte, deja tu mensaje.

Félix por Dios, ¿dónde te metes?

Cariño, he reservado mesa en "La Cantera", a las 8:30.

Se puntual, por favor.

Hasta esta noche.

(constantes vitales)

(Móvil)

Hola, Carmen. Hola. Julia.

¿Qué haces aquí?

Tenía que peritar un robo por aquí cerca y he pasado a saludarte.

Ah, y te he traído una cosita.

Te habrá costado un dineral.

¿Y qué?

¿Qué pasa, Julia?

Que va todo muy rápido.

¿Muy rápido?

¿Cuánto tiempo hace que...? Estoy embarazada.

Pues muy bien, ¿no?

Vamos a ser padres.

Puede.

Luego lo hablamos en casa tranquilamente, ¿vale?

Buenas tardes, señorita, queríamos una suite.

Señorita, le estoy hablando.

-Buenas tardes.

-Buenas tardes.

-No se preocupen. Van a tener la mejor suite del hotel.

¿Un documento de identidad, por favor?

-Alberto, dale el tuyo.

A partir de cierta edad una mujer no le debería enseñar

el documento de identidad ni a la policía.

¡Félix!

Buenas noches, ¿se acuerda usted de mí?

Estuve por la mañana y reservé una mesa.

La recuerdo.

Y ¿aún no ha llegado mi marido? No.

Pero ¿ha probado usted a llamarle?

Ese número no existe, señora.

¿Cómo que no existe? Claro que existe.

Habrá marcado mal.

Julia, Julia.

¿Félix?

Despierta, soy yo. Félix, ¿me oyes?

Estoy aquí.

Sí, te oigo, te oigo.

Estoy en el restaurante La Cantera.

¿Me oyes?

¿Félix?

¿Félix?

Despierta, Julia, estoy aquí.

¿Félix?

Julia.

“El número que usted ha marcado no corresponde a ningún cliente”

(Pitido)

(Móvil)

Hola, Luisa.

"¿Dónde os habéis metido?"

"¿Por qué no coges el teléfono?"

Ya he visto sus llamadas.

"Dile a Julia que se ponga".

No, Julia no se puede poner ahora.

"¿Está con el niño?"

No.

"¿Dónde está?"

"¿Qué pasa?".

Tengo malas noticias.

¿Qué tal el vuelo?

¿Falta mucho para llegar al hospital?

¿No prefiere pasar por casa y dejar sus cosas?

Si te va mal llevarme, párame aquí mismo y cojo un taxi.

Luisa.

¿Qué?

Que no empeoremos las cosas.

Pues llévame con mi hija.

(HABLA EN INGLÉS)

Buenos días.

¿Recuerdas DNI?

-Somos Tom y Margareth Sherwood íbamos a desayunar, ¿nos acompañas?

A comer.

(HABLAN EN INGLÉS)

Todavía no has encontrado tu marido y a tu hijo,

¿verdad?

Seguro que están buscando a ti también.

-Estarán tan asustados como tú.

-No tardarás en encontrarlos.

-Ya lo verás.

(HABLA EN INGLÉS)

¿Qué hace usted aquí?

Ya me voy, tranquilo.

-¿Qué te han hecho?

-Buenos días, Julia.

¿Así que tenemos visita?

¿No me habías dicho que tenías una madre tan guapa?

-No, su marido no ha venido por aquí.

Pero ¿cómo puede ser?

Como tantas cosas que pasan.

Habíamos venido de vacaciones y fue idea de él.

Hola, han pasado 24 horas, ¿a qué esperan a buscarle?

A que usted le denuncie.

¿Qué yo denuncie a Félix?

¿No se da cuenta?

Su marido la ha abandonado y ha secuestrado a su hijo.

Despierta de una vez, por favor.

¿Quieres ir al agua?

¿Me das la galletita?

Hola, tigrecillo.

¿Cómo se llama?

¿No vas a saludar, Tito?

¿Te llamas Tito?

Yo soy Sandra.

Félix.

Ya nos conocemos.

¿No te acuerdas?

Me preguntaste por la urbanización.

Ah, claro que me acuerdo.

¿Y tu mujer?

Se ha quedado en el apartamento.

Qué calor, ¿no?

Si te quieres ir a dar un baño yo me puedo quedar con Tito.

¿Verdad que sí, Tito?

Sí.

Bien.

Bueno, un bañito rápido.

Sí, no pasa nada.

Un bañito rápido.

Las gafas.

Ahora vengo.

¿Se puede saber a qué juegas?

Pero ¿qué pasa?

Pero si te he avisado, ¿no me has oído?

¿Ya estáis aquí?

Hola, cariño.

(Móvil) Tu móvil.

Es el de Julia.

Luisa, ¿está usted llamando a su hija?

¿Yo?

No me he puesto las gafas pero aquí dice "Ma", ¿no?

¿Diga?

¿Diga? ¿Quién es?

¿Qué está pasando aquí?

¿Quién era?

Se llama Marcus.

No sé mucho más.

-Acompáñeme, por favor.

¿Qué pasa?

¡Félix, Félix!

¡Por favor! ¡Déjenme salir! ¡Mi marido y mi hijo!

¿Dónde están?

Estas imágenes son de ayer. ¡Mentira!

Señora, si quieres salir tendrá que pagar esa camiseta.

-¡Eh! ¡Oye!

Toma, anda.

(LLORA)

Menudo carro, ¿no?

No está nada mal para no tener ni un euro.

¿Tú crees que alguien me lo compraría?

Depende de por cuánto, claro.

Pero... por 8000 te lo quitan de las manos.

15.

Lo puedo preguntar por ahí y nos vemos más tarde si quieres.

¿Conoces La Felicidad?

Sí.

Pues nos vemos ahí esta noche.

(LLORA)

(LLORA)

(RÍE)

¿Quién eres, Julia?

No te conozco.

Tengo un comprador para tu coche.

¿Por cuánto?

¿Te presento al interesado y lo hablas con él?

¿Quién es?

El dueño de todo esto, aquel.

Tu salvoconducto.

¿Puedo?

Hola. Hola.

¿Te acuerdas de mí?

Estuvimos bailando el otro día ahí.

Y te besé.

Sí.

Y luego yo me fui.

¿Por qué hiciste esa tontería?

Me dolía mucho la cabeza.

¿Ya no te duele? No.

¿Conseguiste hacer la llamada?

Da igual.

¿Estás sola? No.

Bueno, sí.

Me han dicho que estás interesado en mi coche.

Sí, tu coche.

Vamos a verlo.

No creo que al dueño de todo esto le interese mi coche, pero bueno,

yo te lo enseño.

¿Cuánto pides?

15.000.

Bueno, habrá que probar la mercancía antes de comprar.

Claro que me acordaba de ti, Julita,

¿cómo voy a olvidarte con estas pintas?

Bien.

No sé.

Bien.

Vale.

¿Pues dónde quieres que te lleve con mi coche nuevo?

Sorpréndeme.

¿Antes de apagarlo me vas a dar una calada?

Los muy cabrones me tienen terminantemente prohibido fumar.

Disculpa, creo que he venido en mal momento.

Tome.

¿Qué pasa?

Acabo de enterarme de que mi mujer me engaña con otro hombre.

¿Alguna pregunta más?

Ahora me toca preguntar a mí,

¿quién coño es usted para necesitar un pistolero a todas horas?

Digamos que he sido poderoso así que he tenido muchos enemigos

y alguno me queda aunque ya estoy jubilado de todo.

¿Sabe por qué mataría ahora mismo?

Por un trago de un buen malta escocés.

(Música)

Hola. Hola.

¿Pero qué mierda es esto?

No era para ti.

Perdona lo de esta mañana, estaba un poco nervioso.

A todos se nos va la pinza alguna vez.

¿Dónde está tu hijo?

Por ahí, de marcha, con sus amigos.

¿Y tu mujer?

Todavía no la conozco.

Ya la conocerás.

¿De qué te ríes?

Eres muy raro.

¿Cómo raro? No, en serio, ya lo sabes.

No.

Me caes bien.

Tengo que ir al baño.

¿Qué haces?

Este es el baño de chicas.

En el de chicos no estabas tú.

Muy gracioso.

No quiero.

De verdad, ya he bebido bastante.

Y tú no deberías beber.

¡Hala, mánchate!

Entonces, te caigo bien.

Sí, te lo acabo de decir, me caes bien.

¿Qué haces?

¿Qué haces? Que me sueltes.

Me estás haciendo daño, suéltame.

Que me sueltes.

Tu mujer en coma y tú haciendo aquí el gilipollas con una cría.

¿Te gusto? Mucho.

¿Con estas pintas?

Especialmente con estas pintas.

Espera, espera, tengo que ir al baño.

No, ahora no, por favor, no.

Me encanta tu olor.

No lo sabes tu bien.

Subiendo las escaleras, primera puerta a la derecha.

(Puerta)

Marcus...

Marcus...

¿Estás aquí?

-Esto no es de Marcus.

Parece que esto se está poniendo interesantes.

Marcus ...

Marcus ...

¡Vaya, tenemos goteras!

-Marcus, cariño,

¿Estás solo?

Voy a entrar.

(Llama a la puerta)

Marcus.

Hijo de puta, las llaves de mi coche.

Lo siento, Julieta, no tenía escapatoria.

No tienes ni puta idea de lo que está pasando.

Dame las llaves de mi coche.

Ya me iba. He hecho café.

¿A dónde se cree que va con mi hijo?

No creo que estés en condiciones de quedártelo esta mañana.

Venga, hombre, venga. El niño se queda con su padre, coño.

¿Verdad que sí, chiquitín? ¿Verdad que sí?

¿Te quedas con papá?

(Llanto de bebé) (LLORA)

Felix, por favor.

(Llanto de bebé)

Ya, ya, ya, hombre.

(Llanto de bebé)

Perdóname, perdóname, ha sido sin querer.

Perdóname, chico. Perdóname, cariño.

No ha sido nada. No ha sido nada.

No te preocupes, pápa lo arregla todo.

(Móvil)

¿Quién es? ¿Félix?

Soy el doctor Romano,

Julia ha sufrido una crisis cardíaca aguda.

Tememos por su vida, estamos preocupados.

Observe en las gráficas su frecuencia cardíaca,

excede por mucho los parámetros normales.

No caben dudas que Julia,

ha estado sometida en las últimas horas,

a una situación de estrés extraordinaria.

¿Se encuentra bien?

Perdón.

Desconocemos lo que ha provocado en ella

esta situación de caos pero tememos

que si vuelve a repetirse ponga en peligro su vida.

Cualquier información sobre Julia

puede sernos de utilidad en este momento.

¿Qué quiere saber? Si nos iba bien.

Estábamos enamorados.

No sé si Julia y yo estamos enamorados,

pero desde que nació Tito no volvió a ser la misma.

Estaba siempre cansada, apática, y el sexo,

mejor ni hablamos...

Quizás yo me volqué demasiado en el trabajo.

Puede que ya no estemos enamorados.

Pero alguna vez lo estuvimos.

¿Sabes? Hay algo muy importante que tenemos que hacer

lo antes posible:

Follar. ¿Perdón?

Eso se lo dice Nicole Kidman a Tom Cruise en la última frase,

de la última película de Stanley Kubrick.

Ya pudo morirse a gusto el cabrón. (RÍE)

Me llamo Julia, trabajo de recepcionista en un hotel

y ¿que más?, soy de aquí, de Madrid.

Así que eres gata. Gata, gata.

Yo soy Félix, de Logroño

y digamos que me dedico a observar a las personas.

¿Cómo es eso? ¿Eres detective?

Perito de una compañía de seguros,

no me confundas con Humphrey Bogart.

Me conformo con que los clientes no engañen a mi empresa.

Pues qué difícil,¿no? saber si te engañan.

Pues no creas,

a veces basta con mirar atentamente a los ojos.

¿Y qué ves en los míos? Que te gusto.

¿Ah sí? ¿Y tú, en los míos?

¿Cómo era esa frase de Nicole Kidman?

Disculpen, ¿no les ha gustado?

¿Quieren que se lo cambie por otra cosa?

Es que no tenemos hambre, gracias.

¿Nos puede traer una botella de champán?

Por Kubrick. Por Kubrick.

El doctor Romano me ha preguntado si éramos felices.

¿Tú que le habrías contestado?

(LLORA)

¿Cuándo te cansaste de mí?

¿Cuándo dejaste de desearme?

Lo siento, cariño. Lo siento.

Por no haber sabido quererte mejor.

Por no haberte merecido.

¿Marcus? ¿Cómo?

¿Qué has dicho, Julia?

Julia. ¡Félix!

(Llaman a la puerta)

Hola, ¿y tú quién eres? ¿Qué quieres?

Soy Julia, amiga de Marcus.

Bien, tú dirás.

Estuve ayer aquí con su hijo.

¿Con mi hijo dices?

¿Tan mayor te parezco para él?

Él me hizo creer que esta era su casa.

¿Su casa?

¿Follasteis? No, no.

Necesito recuperar mi anillo, lo dejé en el lavabo.

¿Y cómo fue a parar ahí?

Subí a lavarme las manos.

Está bien, entra. Vamos a buscar el dichoso anillito.

¿Qué puerta era?

Esa. Está bien, espérame aquí.

(Risas)

Te dije que me esperaras donde te dejé.

Hiciste algo más que lavarte las manos, guarra.

Si quieres que nos llevemos bien no vuelvas a mentirme.

En esta casa se consiente todo menos la mentira.

¿Estás segura de que era en ese lavabo

donde te dejaste el anillo? Porque ahí no está.

Lo dejé en la jabonera.

Debió caerse por el desagüe.

¿Tan valioso era?

Vaya.

Marcus ha estado aquí hace un rato.

Vino a liquidar con mi marido las cuentas de la felicidad.

-Hacéis una bonita pareja.

Preciosa.

Julia me recuerda tanto a Jenna.

¿Su mujer? Sí.

Tenía la misma melena pelirroja.

¿Murió?

Sí, murió joven, no llegó a cumplir los 40.

¿Qué pasó?

Según la versión oficial, un accidente doméstico.

Pero lo cierto es que se suicidó.

Y lo más triste es que yo ni siquiera sospeché

que podría ser algo así.

Estaba demasiado ocupado con mis asuntos.

No se culpe,

yo tampoco podía imaginar que Julia tuviera un amante.

Solo faltaba que la culpa fuera mía.

Deja de buscar culpables, hombre,

y siéntese afortunado por que Julia esté viva, reacciona.

Si tú cambias, todo cambia.

La frase es de Balzac.

¡Eh, amigo!

(CANTA EN ITALIANO)

Julita.

Tienes mala cara.

Dame mi anillo.

¿Te refieres a este aro de hojalata?

Me la encontré en la playa, y la verdad es que me encanta.

Por favor, dame mi anillo.

Vale, te lo doy.

No sale, inténtalo tú.

(Tono de llamada)

¿Qué pasa Julita, dónde te metes?

Marcus, soy Félix, el marido de Julia,

por favor no cuelgues.

¿Si le hago una pregunta, me dirá la verdad?

Trátame de tú, que soy un chaval.

Estás...

¿Está mi mujer enamorada de ti?

¿Sí o no? ¿Qué quieres escuchar?

La verdad.

Lo pasamos bien juntos, nada más.

¿Qué se supone que tengo que hacer cuando la vea?

Háblale.

Trátala con cariño.

Dile cosas que a ella le gustaría oír de ti.

Yo no voy a estar.

(RÍE)

¿Tengo que besarla?

Me tienes que prometer, que pase lo que pase,

Julia no va a saber nada de esto.

Julita, soy mamá.

Me extrañaba que no cogieras mis llamadas.

Pensaba que lo mismo no querías saber nada más de mí.

He conocido a tu marido, parece buena gente.

Está loco por ti, eso sí que no me lo esperaba.

Me ha ofrecido dinero, he dicho que no por supuesto.

Aunque no me vendría mal, Julita, estoy canino.

Cualquier día me cortan las pelotas.

¡Eh!, hay un hombre en la habitación de Julia.

¿Es verdad que lo conoces?

No pasa nada Abel, tranquilícese.

Es él, ¿verdad?

¿Y se puede saber qué coño haces aquí con los brazos cruzados?

Soy yo el que lo ha hecho venir.

¡Estás loco!

(Anillo cayendo)

¿Qué pasa?

Su anillo, se lo ha robado.

Acabo de ver a ese hombre marchándose.

¿Ha estado aquí?

¿Cómo sabías que Julia?

-Dejémosle solo. Sí por favor, váyanse los dos.

(Inspira)

(Gaviotas)

Julia, pase por favor.

Enseguida le preparó una mesa.

No tengo dinero.

Usted no necesita dinero en este local.

¿Qué es lo que huele tan rico desde la calle?

¿Quieres saberlo?, pase.

(Balbuceo)

¡Julia, Julia!

(TOSE)

¡Julia, Julia!

(Llanto de bebé)

¡Julia!

Félix.

¡Ayuda, por favor ayuda!

Mi amor.

Ven con mamá.

Mamá, mamá.

Está aquí mamá.

Mi amor.

Ya estás aquí mi amor.

Son tuyas, ¿no?

Te las dejaste en la piscina.

Hola, yo soy Sandra.

Julia.

Sandra.

Gracias.

¿Quién es?

La novia de Tito.

Hola.

Bienvenida a casa cariño.

Hola, hola chiquitín.

Mira quién está aquí, mira quién ha venido.

Hola mi pequeño, precioso.

Venga, a desayunar.

¿Te echo una mano?

Hola, mi vida.

(TARAREA)

Le gusta.

¿Qué?

Abel ha muerto.

Me dijo que te diera esto.

Asunto zanjado.

Tu bolso cariño. Gracias.

A ver, a la silla mi amor.

¿Está rico, está rico? Está rica la galleta, ¿eh?

Quiero conducir.

¿Sí?

(Música La Felicidad)

No, déjalo, me gusta.

(RÍE)

¿Qué pasa?

Nada.

¿En qué piensas?

Que hay algo muy importante que tienes que hacer

lo antes posible.

Versión española - Presentimientos

14 ene 2018

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