Presentado por: Cayetana Guillén Cuervo Dirigido por: Félix Piñuela

Programa de difusión y promoción del cine español y latinoamericano. Presentado por Cayetana Guillén Cuervo, pretende ser un punto de encuentro entre los profesionales del cine nacional y su público. ''Versión española'' incluye coloquios y emite cortometrajes.

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No recomendado para menores de 12 años Versión española - Francisco, el padre Jorge - ver ahora
Transcripción completa

(Música de Federico Jusid)

Eva, venga, que llegamos tarde.

Me prometiste que iríamos al zoo.

No, dije que primero era el trabajo, luego, la diversión.

Debería ser al revés, primero el zoo.

Ya.

Nos vamos sin ustedes. Los últimos serán los primeros.

Hacía tiempo que no teníamos españolas en el tour. Adelante.

Gracias.

Bienvenidos al tour del papa.

El papa Francisco es el más porteño de todos los porteños.

Se le nota en cada gesto, en cada frase.

En Roma ya se habla de "bergoglismos". Vamos a verlo.

"No balconeen la vida.

Métanse en ella, como hizo Jesús.

Jesús no se quedó en el balcón.

Se metió.

Métanse en la vida".

El papa Francisco es hijo de inmigrantes italianos.

Es el mayor de cinco hermanos.

Nació hace 76 años

en el seno de una familia trabajadora.

Por eso, él le da tanta importancia a las raíces.

En esta basílica, que es hermosa, el joven Bergoglio

vivió momentos muy importantes.

Por ejemplo, cerca de este San José,

uno de sus santos preferidos.

En este confesionario

él descubrió su vocación religiosa.

(Cláxones)

Él fue arzobispo de Buenos Aires durante casi 15 años.

¿Hay alguien de ustedes que sepa cómo le gustaba que lo llamaran?

Sí, mi amor.

Padre Jorge.

Muy bien. ¿Y cómo sabés vos?

Mi madre es periodista, ella me lo dijo.

(GUÍA) En esta catedral,

el papa Francisco pronunció homilías muy valientes,

muy fuertes,

pero cada vez que se le pregunta

a Su Santidad cómo quiere ser recordado,

él siempre dice:

"Quiero ser recordado como un buen tipo,

un tipo que hizo lo que pudo".

¿Cuándo vamos a ver a los hipopótamos?

Mañana, amor, hoy tengo que terminar el capítulo, ¿vale?

¿Quién me acompaña al partido hoy? Nosotros.

Hoy ganamos por escándalo.

No sé, tenemos un arquero que es de madera.

¿Puede ser que todos los domingos hablemos de San Lorenzo?

Podemos hablar de lo que vos quieras.

Entonces podemos hablar de cosas importantes.

Por ejemplo, ¿qué vas a estudiar?

Medicina. Ay, ay...

Qué lindo. No sabes la alegría que me da.

Tu mamá quiere que seas médico,

así nos curás a todos y vivimos 100 años.

No. Poné la radio. No es por eso, es porque salvará vidas.

¿Hay algo más importante que eso?

Hoy vamos a escuchar una ópera que se llama "El elixir del amor".

Hay un aria que me encanta,

que se llama "Una furtiva lágrima".

Resulta que a la joven se le ve

una lagrimita.

Entonces, el hombre que está enamorado de ella

dice: "Ah, una lagrimita.

Me quiere un poquito".

Con eso me alcanza, un poquito nada más.

¿Qué más le puedo pedir al cielo?

Escucha, escucha, escucha.

(Aria "Una furtiva lágrima")

(Continúa aria)

Hola, abuelo.

Eh.

Nadie hace la panna cotta como vos, abuela.

Nadie.

Tu "mamma" le pone mucha gelatina, por eso tiene ese gusto.

Te quiero regalar este libro.

Mío.

Este es de tus preferidos, abuela.

Sí, pero quiero que lo tengas vos. ¿Eh?

Esta es la vida de un gran santo,

San Francisco de Asís.

Todos deberíamos aprender de él.

Él puso al Evangelio en su sitio,

el sitio de la lucha contra la pobreza.

Espero que te guste.

"Allora",

¿"è vero" lo que me ha contado un pajarito?

Que usted está de novio.

Estoy saliendo.

¡Ah!

Así que le picó el bichito, ¿eh?

Sí. (RÍE)

(RÍE, CANTURREA) Le picó, le picó.

¿Alguna vez cruzarás bien una calle?

Sos el rey de los cagones.

(Campana de tranvía)

¿Para qué trajiste un libro?

¿Qué tiene de malo?

No es muy normal llevar un libro a un pícnic.

¿Por qué?

Porque se supone que vamos a comer, a charlar,

a hacer juegos.

El de la botellita, por ejemplo.

¿O no te gustaría darme un beso delante de todos?

"Los novios", el título me gusta.

¿Habla de nosotros el libro? Creo que no.

Lo tiro. No.

(GUÍA, GRABACIÓN) "Cerca de este San José,

uno de sus santos preferidos, en este confesionario,

el joven Bergoglio descubrió su vocación religiosa".

¿Cómo te llamás? Jorge.

¿Cuándo te has confesado por última vez?

El sábado.

¿Qué pasó en tres días para que precises confesión?

No sé, de golpe me dieron ganas de venir a la iglesia.

Como si alguien me empujara.

Dios no empuja a nadie.

Nos llama, en todo caso. Nos llama, ¿para qué?

Es algo que te vas a tener que contestar tú mismo.

Como diría un místico: hacé la plancha.

La experiencia de Dios nos llega

sin que intervenga nuestra propia voluntad.

Hay que estar abierto.

Más tarde o más temprano,

Dios te va a decir qué es lo que quiere de vos.

(GRABACIÓN) "Esa confesión me agarró con la guardia baja.

Fue como encontrarse con alguien que te está esperando.

Uno lo busca,

pero Dios te encuentra primero.

Dios me primerió".

Ah.

Hoy no es mi día de suerte, no, no, no.

Teología, latín, más teología.

¿No me dijiste que ibas a estudiar Medicina?

Estudiaré medicina del alma.

No entiendo.

Quiero ser cura.

¿Vos me estuviste engañando a mí?

Él no se animaba a decírtelo; a mí me lo dijo.

No te veo como cura.

Deberías... trabajar.

Debería estudiar.

¿Qué tiene de malo que sea cura?

¿Qué tiene de bueno que sea cura?

Que a Jorge le gusta, ¿te parece poco?

(LLORA)

Por favor, mamá, no llores.

¿Es tan difícil aceptar que Dios me llamó?

Te estás escapando de la vida.

¿Qué vida? Esta vida, Jorge.

La de tu papá.

La mía.

No vas a conocer el amor, hijo.

El amor de una mujer.

No voy a tener nietos.

No vas a tener hijos.

Te vas a quedar solo.

Solo.

Mamá, a un cura le dicen "padre".

Mis hijos van a ser los más pobres.

Tu abuela te metió todo en la cabeza.

No, mamá, la abuela... Déjame sola.

Déjame sola.

(GRABACIÓN) "No estábamos peleados.

Yo iba a verla.

Ella nunca vino al seminario.

Pero al final, cuando me ordené,

se arrodilló y me pidió la bendición".

Te toca a vos, Jorge.

Hoy perderás hasta la camiseta, vas a ver.

Qué tiro horrible, Jorge.

Chicos, quiero decirles algo.

Quiero que lo sepan por mí.

Voy a entrar al seminario.

¿Qué seminario? Que quiero ser cura.

Es una broma, chicos, tranquilos. ¿Vos sabés lo que es significa?

Si sos cura, chao minas, flaco. Sí, ya sé.

Para mí, la mujer es lo más lindo que hizo Dios.

Se me hizo difícil aceptar que debo renunciar a eso.

Flaco, de tanto leer

se te terminaron quemando las neuronas.

-Yo te felicito, Jorge. Este tipo sabe lo que quiere.

Eso no tiene precio, queridos.

¿Ya se lo contaste a Virginia? No, todavía no.

Pierdes las mejores tetas del barrio, las mejores.

(Risas)

Hay algo que, siendo cura, no voy a perder.

¿Qué? A ustedes, a mis amigos.

Bien.

Casi me hacés llorar, Jorge.

"Ya era seminarista y...

en el casamiento de un tío conocí a una chica que me deslumbró".

Chicas, entren, va a tirar el ramo.

No es muy normal llevar un libro a una boda.

¿No te gustan las bodas?

Me gustan los libros.

A mí también.

¿Y qué lees?

"La voz a ti debida".

No lo conozco.

Son poemas, poemas de amor.

¿Y el tuyo de qué es?

Son unos cuentos de Borges.

Ya. Buena suerte, chicas.

Sos la única que no se quiere casar.

Casarse es lo de menos.

¿Y qué sería lo de más?

Encontrar un alma gemela.

# Acaricia mi ensueño

# el suave murmullo de tu suspirar. #

¿Te gusta el tango?

Cuando lo canta Gardel, sí me gusta.

Es como si fuera otra cosa.

Bueno, si te gusta mucho Gardel, te puedo invitar a bailar.

Bueno.

# Ella aquieta mi herida.

# Todo, todo se olvida.

# El día que me quieras,

# la rosa que engalana

# se vestirá de fiesta... #

Parece que lo de ser cura no está tan firme.

Mire qué linda pareja hacen.

Cierto.

"Bella, molto bella".

# Y locas las fontanas

# se contarán tu amor. #

"Me sorprendió su belleza,

su luz intelectual.

Me daba vueltas la cabeza, no podía rezar.

Se me aparecía la chica.

Yo era seminarista, podía volverme a casa y chao".

Me gustaría que leas estos poemas.

Escribí mi teléfono en la primera página.

Gracias. Tomá.

Sé que Borges te va a encantar.

Cuando termine de leerlo, te llamo y te lo devuelvo.

El libro no me importa.

El teléfono te lo escribí por si te dan ganas

de que nos volvamos a ver.

(Claxon)

"Jesús recibía la vida como venía, no con envase de lujo.

Como en el fútbol, los penales hay que atajarlos

al rincón al que te los tiran.

La vida hay que recibirla como viene".

¿Ya?

Sí.

¿La abuela nos está mirando?

No sé, cariño.

¿Vamos al zoo?

Claro, una promesa es una promesa.

Y mañana ya nos vamos a Madrid. ¿Por qué tan pronto?

Porque tengo que trabajar.

Y luego tengo el viaje a Brasil con el papa.

¿Hace mucho que conoces al papa?

Ocho años, tú todavía ni habías nacido.

¿No debería estar en el Vaticano? -Me voy a París a escribir.

Así que ya sabes, si quieres hacerme una visita...

# La donna è mobile

# qual piuma al vento.

# Muta d'accento

# e di pensiero. #

¿Soy una mujer que cambia de opinión?

El aria está dedicada a nuestra jefa.

Me prometió una licencia y me la acaba de negar.

A propósito, quiere verte.

¿Para? Si trata de colgarse medallas,

no la creas; fui yo quien te recomendó.

Mañana te quiero en Roma. ¿Mañana?

Cubrirás la elección del nuevo papa.

Que yo sepa, el vaticanista del periódico se llama Alfredo.

Acaba de renunciar.

Dice que quiere escribir la novela que nunca escribió.

Carmen, del tema de la Iglesia católica sé más bien poco.

Estás en política, hablas italiano.

El Vaticano es un estado donde la política está

a la orden del día.

Habla con Alfredo, que te dé sus contactos.

No sé qué decirte.

Pues podrías darme las gracias, por ejemplo,

o regalarme un perfume importado.

No me habías avisado de que venías.

He venido para saber qué has decidido.

Te dije que necesitaba pensarlo.

No se trata de pensar, se trata de hacer.

Pero no es una decisión sencilla.

¿Sabes cómo se llama lo que has hecho?

Un acto fallido.

Y un acto fallido es fruto de un deseo inconsciente.

¿Estás hablando conmigo o estás en una de tus consultas?

¿Sabes cómo se llama lo que he hecho yo?

Un error,

porque confié en ti y me equivoqué.

Te pido que hagas uso de la memoria,

que recuerdes cada vez que estuvimos

en esa habitación de hotel.

Solo te pido eso.

(RADIO, LOCUTOR) "Las 05:00 en Buenos Aires.

Comenzamos nuestra selección de música clásica

con la sinfonía 'Júpiter', segundo movimiento".

(Sinfonía "Júpiter")

Buenos días, padre Jorge. ¿Qué hacés tan temprano?

¿Te caíste de la cama? Por suerte vine temprano.

Tiene un llamado arriba. ¿Ahora?

Ahora.

Hola, Pepe. ¿Algún problema?

"No, todo lo contrario".

Escuche, escuche.

(VARIOS) # Te dijeron, Jorge, que a papa vas a llegar.

# Y para la villa es toda una emoción.

# Sé, Jorge, que vas a llegar.

# Pídele no más, te dará la bendición.

# Es el papa de la villa,

# de la chapa y el cartón.

# Todo el barrio de Barracas y Portillo está con vos. #

Listo, silencio, silencio.

¿Y qué le pareció?

Tomo muy lindo, pero es un disparate

que les hayas dado cuerda con esa fantasía.

No, yo no hice nada, ellos me vinieron a buscar.

Deciles que muchas gracias y que en cuanto vuelva,

voy para allá a dar misa. Ah, y pediles que recen por mí.

(Campanada)

(Campanada)

(MEGAFONÍA) "...anuncia la partida de su vuelo

con destino al aeropuerto de Orly, París".

Discúlpeme, padre, ¿tiene hora?

08:45.

Lo felicito por el reloj barato que tiene.

Ayer dos chicos en moto me robaron el mío que tenía,

de oro.

La culpa de los robos es de las villas,

que cada vez hay más y son más grandes.

¿Qué haremos con las villas?

¿A qué se refiere?

Digo, tirarlas abajo, ¿no? Que los peruanos y bolivianos

se vayan a su país.

Están llenas de delincuentes, de drogadictos.

Lo que más hay en las villas son pobres.

Ay, padre, nosotros tenemos que defender lo nuestro.

Usted es una abanderada de la teoría del volquete.

No la conozco.

La de tirar a los pobres a la basura.

No, no dije eso, ¿eh?

Así le hago la boca y el boli es el otro.

¿Con qué le haces la boca? Con rojo.

¿Sí? Perdón, padre.

Yo soy el copiloto. Soy un gran admirador suyo.

Bueno, un error lo puede cometer cualquiera.

En la clase ejecutiva tenemos un asiento libre.

¿No quiere que lo pasemos? No, gracias.

Estoy aquí, jugando con mi amiga Leticia.

La mamá no se sentía bien y le dije que descansara.

Muy bien ese ojo quedó. Ahora hay que hacer la boca.

Yo soy judío. Quiero que sepa que me encantan esos programas

que hace con el rabino Skorka.

Abraham es un religioso admirable.

Es bueno eso de dialogar

con alguien que tiene otra religión.

Sí, el intercambio religioso es fundamental.

Además, no se puede ser católico, si primero no se es judío.

¿Por qué será que a los políticos les cuesta tanto dialogar?

La política debería ser una forma elevada de la caridad,

pero a algunos les gusta más levantar muros que tender puentes.

Bueno, se me está yendo la mano, ¿no, Leticia? ¿Sí?

Perdone.

¿Usted es Bergoglio, el arzobispo de Buenos Aires?

Sí.

¿Cómo me reconociste?

Soy periodista.

Voy a cubrir el cónclave.

Ah, sos una periodista bien informada.

No se crea, bueno, con usted lo tenía más fácil.

Mi madre es argentina.

Eminencia. No, no.

No me digas "eminencia", no. Soy el padre Jorge nada más.

¿Y tu madre se fue de la Argentina por la dictadura?

No, ella cantaba tangos en un bar de San Telmo.

Un día mi padre, que era español, la escuchó cantar y...

Bueno, eso. Qué linda historia de amor.

Mi madre lo ve como futuro papa.

Ah, no, pero eso no va a ocurrir, por suerte no.

Para usted, ¿quiénes son los candidatos?

Eso tendrías que preguntárselo al Espíritu Santo.

No sé si me atenderá. Es cuestión de rezar.

Mi madre sí que es muy creyente,

pero yo no; soy agnóstica.

¿Sabes quién era Borges?

Sí. Él era agnóstico,

como vos, pero todas las noches

rezaba el padrenuestro.

Algunos dicen que era para complacer a la mamá,

pero yo creo que no.

De vez en cuando a todos nos viene bien mirar un poco al cielo.

(Megafonía en italiano)

¿Quiere que compartamos el taxi? Ah, no, muchas gracias.

No, prefiero el transporte público.

Me gusta callejear,

como Jesús y la Virgen, que también era muy callejera.

Bueno, nos despedimos acá.

Mucho gusto y mucha suerte. Encantada.

Dulce de leche. ¡Ah!

Ay, ah...

¿Qué te pasa?

Mi cadera y mi espalda se quejan por el viaje.

La Argentina está muy lejos. Ven, siéntate.

Si te contara todos los achaques que tengo...

¿Sabes cómo los combato? No.

Cada vez que salgo de la habitación dejo al viejo.

El que ves aquí es el jovenzuelo.

Ah...

El mes pasado leí unas reflexiones tuyas sobre el pecado

y la corrupción que me gustaron mucho.

Huy, lo escribí hace siglos,

pero la corrupción sigue estando en todas partes.

Una vez intentaron sobornarme.

Los tipos aterrizaron sin pedir pista.

Se ve que ya lo habían intentado con otro religioso

y que habían tenido éxito.

¿Qué te pasa? ¿Te duele la espalda?

Es increíble.

¿No conocías la Capilla Sixtina?

No.

Si no quieres que te elijan,

no te sientes bajo el fresco de Jesús

entregando las llaves a San Pedro.

Bergoglio.

Ratzinger.

Bergoglio.

¿Qué te ocurre?

Esto no me gusta, Carlos. Me usan para bloquear a Ratzinger.

Hay dos maneras de abrir una nuez; la una, con un martillo,

la otra, meterla en agua hasta que se ablanda.

De esto último los jesuitas sabéis mucho.

¿Quién te dice que al final termines siendo el nuevo papa?

Eso es una fantasía tuya. Lo peor que nos puede pasar

es una Iglesia dividida.

(REPORTERO EN ITALIANO)

(MEGAFONÍA, HOMBRE) "Habemus papam".

"Dominum Iosephum".

"Sanct Roman Ecclesi Cardinalem Ratzinger".

(LOCUTOTA EN ITALIANO)

(HABLA EN ITALIANO)

(Móvil, vibrador)

Hola. "¿Dónde estás?".

En Roma.

¿Lo has hecho? "No".

No logro decidirme.

Ese no decidirte tuyo es toda una decisión, ¿no te parece?

Ya, ya lo sé.

A ti te importa una mierda lo que yo quiera, ¿verdad?

Lo que yo quiera también cuenta, ¿no?

"Mira, con esta decisión tuya estás..."

ejerciendo una inaceptable violencia moral, ¿sabes?

¿Violencia moral?

Raúl, ¿qué me estás diciendo de violencia moral?

Mira, Raúl, por favor, déjame que vuelva de Roma,

espérame, vamos a reunirnos y hablamos bien, tranquilos.

"No hay nada que hablar".

Esta es la última vez que tú y yo hablamos,

al menos en esta vida.

Ay.

Lo siento. No, no, no, no.

Llorá todo lo que tengas que llorar.

Sentate, que vas a estar mejor.

No, se lo mancharé de rímel. No importa, tomá.

Gracias.

Qué vergüenza me da todo esto.

¿Por qué?

Mi... pareja

quiere que haga algo que no quiero hacer.

Y eso que no queréis hacer, ¿es importante para vos?

Mucho.

Deberías preguntarte si...

alguien que te pide lo que te pide él

te ama de verdad.

A ver.

Esta es la Virgen Desatanudos.

La conocí en un viaje que hice a Alemania.

Es la Virgen María embarazada.

Y el Arcángel le da una cinta con nudos

que ella desata.

Es muy milagrosa.

Desata todos los nudos que nos aparecen en la vida.

Aunque no seas creyente, te ayudará igual, ¿eh?

Es preciosa. Sí.

Bueno, al final casi lo eligen papa.

Bueno, los cónclaves son secretos.

Si la periodista vino a hablar de eso,

no te voy a decir ni una palabra. No, no he venido a hablar de eso.

Como comprenderá, tampoco he venido a...

echarme a llorar.

No hubiera estado mal que vinieras a llorar.

Ya. No, venía para decirle que...

en los... correos de muchos cardenales

se ha hecho circular un archivo sobre usted.

Va sobre los jesuitas que secuestraron en la dictadura.

Debe de tener enemigos muy poderosos.

Los tengo y rezo por ellos

todos los días, te aseguro.

Siento devolvérselo así.

Mira, hagamos una cosa. Si algún día vas a Buenos Aires,

me venís a visitar y me lo devolvés limpio y planchado.

¿Eh? Vale.

Gracias.

Odio al hombre que mató a mi hijo.

Odio a los policías que no lo pudieron agarrar.

Estoy muy enojada con Dios,

porque permitió que pase esto.

Es tremendo lo que te pasó,

pero el odio no te va a curar la herida.

¿Conocés a las Madres del Dolor? No.

Son madres a las que les pasó lo mismo que a vos

y que luchan para que no le vuelva a pasar a nadie.

La Virgen está con esas madres

y está con vos.

La Virgen sabe lo que es que le maten a un hijo.

Rece por mí, padre.

Rece mucho.

Buenos días. ¿La periodista?

Sí. La secretaria del padre Jorge.

Encantada. Él no está.

Se fue temprano a la catedral.

Después daba misa frente a un taller que se incendió.

¿Por qué estamos acá?

Porque en este galpón han muerto nuestros jóvenes.

En el colegio nos enseñan que la esclavitud se abolió,

pero es un cuento chino.

En esta ciudad no se abolió la esclavitud.

En esta ciudad se explota a los trabajadores clandestinos,

se explota a las mujeres para la prostitución,

se explota a los chicos para la mendicidad.

Esta ciudad vanidosa y pecadora,

esta ciudad... sufriente,

necesita llorar.

Buenos Aires es una ciudad... coimera

que adormece conciencias.

En esta ciudad se trata mejor a un perro que a los esclavos.

Esta ciudad necesita llorar

por la esclavitud de sus hijos.

Gracias por venir y no aflojen, ¿eh?

No aflojen, que yo los voy a acompañar siempre, ¿eh?

Gracias.

Pero qué sorpresa.

¿Qué estás haciendo...?

¡Eh!

Felicitaciones.

¿De cuánto estás? De cinco meses.

Este era el nudo que no podías desatar.

Sí. Al final la Virgen te ayudó.

Me ayudó mucho la pregunta que usted me dijo que me hiciera.

Un hijo es un regalo,

una bendición.

Una hija, es niña.

Gracias.

No tendría que comer esto, pero hay que festejar tu embarazo.

Esto es suyo.

Mi pañuelo, gracias.

He convencido al periódico para hacer una nota.

Tiene que ver con los dos secuestrados,

los jesuitas secuestrados por los militares.

Yorio y Jalics.

Sé que es un tema delicado para usted, pero...

si se puede en algún momento,

me gustaría hacerle una entrevista.

Preferiría que no.

(Bocina de barco)

Se dice que usted tuvo que ver

con el documento en contra de Bergoglio

que le ha llegado a algunos cardenales.

Se dicen muchas pavadas.

Yo no hago operaciones políticas; investigo hechos.

¿Cuáles son esos hechos, según usted?

Después de que los militares dieran el golpe,

Bergoglio quitó la protección de la compañía a Yorio y Jalics

y, claro, los militares salieron corriendo a buscarlos.

Sin embargo, en las declaraciones que hicieron

no mencionaban lo que usted dice.

Lo involucraban sin nombrarlo.

Eso era evidente para cualquier lector inteligente.

Gracias.

No hay de qué.

Que los jesuitas aparecieran vivos,

¿no da la razón a los que dicen

que fue Bergoglio quien consiguió que los soltaran?

¿Qué pruebas tenés de las gestiones que dijo haber hecho?

Que nadie me haya dicho que no las hizo es un hecho.

Supongamos que las hizo, ¿quién les quita a los jesuitas

la tortura por haberlos dejado colgados de la nada?

Dijeron que salieron del país gracias a él.

La culpa mueve montañas. No, eso no es un hecho.

Eso es una suposición.

Vas a llegar muy lejos como periodista

que se dedica a chupar las medias de los obispos.

Lo de chupar las medias a los poderosos

lo dice por experiencia.

Esta ciudad la fundó un español,

un español sifilítico.

Los curas que venían con él dijeron que los indios no tenían alma.

Así, los conquistadores sintieron que tenían luz verde

para robar, matar, violar, total... los indios eran como los monos.

¿Todo esto a qué viene? Vos venís de esos conquistadores.

Igual sos de los que nos llaman "sudacas".

No estás en condiciones de entender lo que pasó o pasa en este país.

No entiendo a la gente que pone a parir

a los que no les damos la razón, eso es lo que no entiendo.

He recogido versiones muy contradictorias.

Necesito que la nota sea lo más objetiva posible.

¿Puedo hacerle unas preguntas?

Las mujeres preguntan mejor que los hombres.

(Música clásica)

Lamento tener que usar a Mozart para esto, pero...

¿Para qué?

Algunos se divierten tratando de escuchar las cosas que digo.

Ahora sí.

Dale no más.

¿Qué gestiones hizo para liberar a los jesuitas?

¿Un té? No, gracias.

A los tibios los vomita Dios.

Ser tibio en materia terrorista es una forma de complicidad.

Ellos no estaban metidos en nada raro.

¿Usted sabe dónde están?

No sé.

Quizá pasaron a la clandestinidad.

Lo dudo. Sí...

Ustedes, los jesuitas, dudan demasiado.

Se los llevaron en un operativo militar.

Bueno, si sé de algo, se lo comunicaré a sus superiores.

Es que...

esos jesuitas están bajo mi responsabilidad.

Usted...

¿en qué nube vive?

¿Está enterado de que estamos en una guerra,

en una guerra impúdica,

que luchamos contra nihilistas,

que se disfrazan de redentores sociales?

Ellos luchan contra la pobreza,

por eso estaban en la villa cuando los secuestraron.

La palabra "secuestro" no figura en mi vocabulario.

Usted no es capaz de pensar en las necesidades de la patria.

Yo sí, yo pienso en la patria.

Yo pienso en la Historia, con mayúscula.

Yo pienso en la vida de mis jesuitas.

Usted es un curita

que no tiene idea de quién tiene la sartén por el mango.

Mire, lo que quiero es que aparezcan,

y que aparezcan vivos.

Vivos.

Tomo nota.

Le diré a mi gente que lo acompañe, así no se pierde,

como sus jesuitas.

El universo se expande.

Lo hace a una velocidad constante.

Más rápido o más lento sería una catástrofe.

¿De dónde sale esa velocidad exacta?

No lo sabemos.

Los científicos somos respetuosos de la fe,

porque hay misterios que no podemos entender.

Como dice Borges en "El verso":

"¿Qué dios detrás de Dios la trama teje?".

Voy a empezar a grabar, ¿vale? Bueno.

Okey.

Durante la dictadura militar

hubo algunos religiosos que miraron para el otro lado.

Bergoglio no. Hay muchos testimonios

de que ayudó a algunas personas a salir del país.

¿Conoce a alguien a quien el padre Jorge haya ayudado?

Sí, ayudó a un tío mío al que los milicos andaban buscando.

Alto. Parate. Vamos.

Saúl, no hagas ruido que hay un control.

¿Qué hice? -Callate.

(MUJER) Por favor.

Pase.

Bueno, dale, dale. -Por favor, no hice nada.

(SUSURRA) Dale, dale.

¿Dónde estamos? En el Colegio Máximo. Dale, entrá.

Como sé que no vas a poder dormir, para que escuches música.

Mirá, este es uno de mis autores preferidos.

Sacate el anillo de casamiento,

porque si preguntan en el aeropuerto,

diremos que estuviste de retiro espiritual con nosotros.

¿No sería mejor que me quede acá?

No, Saúl, no podemos tener gente mucho tiempo,

le pueden ir con el chisme a los milicos.

Lo mejor es que te vayas.

(MEGAFONÍA) "Salida del vuelo con destino a Montevideo,

puerta tres".

Documento.

¿Qué vino a hacer a Buenos Aires?

Le acabo de hacer una pregunta.

Perdón, señor, eh...

Saúl tiene asma.

No sabe los sustos que nos pegó en el retiro.

¿Qué retiro?

Soy jesuita.

Saúl estuvo una semana con nosotros

haciendo un retiro espiritual

sobre las meditaciones de san Ignacio de Loyola,

que antes de ser santo, fue militar.

Fíjese, lo hirieron en una batalla,

él se escondió en una cueva

y allí Dios lo iluminó.

Es una historia muy linda.

Pero este señor tiene apellido judío.

Sí, pero eso no tiene nada que ver.

Saúl es un gran católico.

Te dije que tomaras el jarabe,

y le estás haciendo perder el tiempo al señor.

Dale, andá, andá.

Y tomá el jarabe, por el amor de Dios.

Es increíble cómo le cuesta cuidarse a la gente.

Si lo sabré yo... Seis medialunas por día...

¿Con el colesterol por las nubes? Sí, padre.

Igual que yo.

Cuídese usted también, y perdón por las molestias. Gracias.

"Yo cometí muchos pecados..."

y me arrepiento de ellos.

Me arrepiento de haber pecado de personalista,

de tomar decisiones muy rápidas, de no haber sido más flexible...

Ay.

No tendrías que haber traído estas tentaciones.

¿Qué nombre le vas a poner?

Mi madre quiere que le ponga Eva.

¿Por Eva Perón o por la primera mujer?

Eso no me lo ha dicho.

Es un nombre precioso.

¿La vas a bautizar?

Con todo lo que pasa en el mundo,

no me puedo imaginar un Dios detrás.

Pero no se trata de imaginar.

Ana, a Dios no se lo razona.

Si queremos que nos llegue la fe, tenemos que abrirle el corazón.

Bueno, pues se ve que mi corazón, en materia de fe,

es una caja fuerte.

Muchos de los hombres más importantes de la historia

no creían en Dios.

Se puede ser espiritual sin ser religioso.

Aunque quisiera bautizarla, no lo iba a tener fácil.

Voy a ser madre soltera.

Si decidís bautizarla y no encontrás un cura que quiera,

yo voy a estar muy feliz de hacerlo.

Tenemos un niño que está muy entusiasmado.

Tiene una enfermedad en la piel de feo aspecto.

Y es contagiosa. -Ah.

¿Qué hacemos, lo sacamos de la lista?

No, doctor, de ninguna manera.

Sería un insulto para el padre Jorge.

Levantá el otro pie.

Padre, ¿qué pasa cuando uno se muere?

¿A vos te gusta el fútbol?

Sí, me encanta.

Estar enfermo es como estar en un partido de fútbol,

y cada día es como si fuera la pelota.

El que tiene la pelota, gana.

¿Sí o no? Sí.

Hay que pelear para tener la pelota.

Y ganar. Y también ganar, muy bien.

Mirá.

Esta es la Virgen de Luján.

Te la doy porque sé que va a jugar para vos.

Cuando estés cansado, mirá la estampita

y pedile a la Virgen que tire la pelota fuera,

hasta que vos tengas fuerza para volver al partido.

Gracias.

A ver, ¿quién quiere que la Virgen de Luján

juegue para su equipo? Yo.

Me pone muy triste volver a Buenos Aires.

Acá pasé los mejores días de mi vida con tu padre.

Es una virgen preciosa.

Acá me bautizaron a mí.

Gracias por haberme elegido.

Hablé con dos curas en Madrid, pero se negaron.

Dos fariseos, dos hipócritas.

No sabe lo que me costó insistir a mi hija para bautizar a mi nieta.

Vamos bajando. Te voy a pedir que me ayudes

porque hoy no tengo muy buen día con mi cadera.

Ay, gracias.

Oh, al fin llegó. Perdón, perdón, perdón.

Lo que se dice un padrino muy impuntual.

Bueno, qué mejor padrino que un exjesuita, ¿no?

José, por favor, vamos a empezar, ¿eh?

Eva, yo te bautizo en el nombre del Padre

y del Hijo y del Espíritu Santo.

(LAS DOS) Amén.

Ya está, ¿verdad? Un beso al padre Jorge.

Muy bien, Eva.

Buena hora para empezar una entrevista.

Las 15:00, la hora en que Jesús murió en la cruz.

Esto me lo dieron los jesuitas cuando entré en el seminario.

Estas son las meditaciones de San Ignacio

y las reglas de la modestia y, si mal no recuerdo,

hay una regla que dice que no hay que mirar fijamente a los ojos,

cosa que a mí me encanta.

Yo fui discípulo del padre Jorge en el Colegio Máximo.

Seis años estuve.

¿Y por qué se fue?

Me gustan demasiado las mujeres.

Bueno, las lindas, ¿no?, claro.

¿Rezás? ¿Estás rezando? Sí, padre, pero no hay caso.

Ver esa pareja besándose así me llenó de ganas.

José, lo que no se admite es...

la doble vida. No podés vivir de una manera fraudulenta.

Los curas deberían poder casarse, ¿no?

¿Para qué, para tener una suegra?

Tenés que hacer lo que sentís.

Se dice que una de las cosas que Dios no sabe

es qué es lo que pasa por la cabeza de un jesuita.

Y Bergoglio es un jesuita 1000 por 1000.

Para entenderlo mejor, te convendría leer

lo que dice san Ignacio sobre el discernimiento.

¿Qué cosas recuerda del padre Jorge?

Bueno, comenzó su apostolado en el Colegio Máximo...

Imaginate lo que es vivir con un padre y una madre

borrachos todo el santo día.

Llevale la leche.

Vayan comiendo esto.

Traeles ropa y zapatillas para que se cambien. Vení.

Lo más importante: te vas y no volvés

hasta que consigas una familia para estos chicos.

Eh, eh, eh. Muy bien, muy bien.

Les llevamos cine a los chicos de los barrios obreros,

"La Guerra de las Galaxias", lo recuerdo;

asistencia médica también.

Qué patadura sos. Si la tiró aquí.

Muchos chicos conocieron el mar gracias al padre Jorge.

Podrás imaginar lo que significó eso para esos chicos, ¿no?

¿Se acuerdan? Pinocho tenía el corazón duro.

Entonces lo llevaron al circo

para que el mago se lo cambiara.

Pero no pudo.

¿Quién puede cambiar nuestro corazón?

(TODOS) Jesús.

No escucho bien.

(TODOS, VOZ ALTA) Jesús.

Jesús.

# Escucha, hermano,

# la canción de la alegría,

# el canto alegre

# del que espera un nuevo día.

# Ven, canta, sueña cantando,

# vive soñando el nuevo sol,

# en que los hombres

# volverán a ser hermanos. #

(Guarridos, canto del gallo)

Va, coman, coman. Puaj.

Padre, con todo el respeto,

yo no vine a cuidar chanchos acá.

Te dije que a Dios se lo encuentra sirviendo de muchas maneras,

no solo cuidando chanchos, también gallinas,

así que de acá te vas a limpiar el gallinero.

Tráeme el pimentón.

¿No le parece que le puso demasiado, igual?

Yo tengo una abuela española y, cuando cocina, apenas le pone.

¿Podés hacer voto de silencio hasta que yo termine de cocinar?

Yo le digo. ¿Eh?

Yo le digo.

¡Padre Jorge!

La paella le salió...

espectacular.

No seas chupamedias. Tenía demasiado pimentón.

Ya que estamos reunidos, ¿por qué no dice algo para cerrar este día?

Muy bien, ya que me lo pedís...

La enseñanza del día de hoy es para vos.

Lavá bien los platos.

Un poco idílico lo que me cuenta. No te creas.

Tuvimos fracasos muy a menudo,

como el de los dos chicos, hijos de padres alcohólicos.

Les robaron todo a la familia que les conseguimos.

Les conseguimos otra.

Hicieron exactamente lo mismo.

Lo grande era que después de esas cagadas,

siempre volvían con nosotros.

Ellos sabían que Bergoglio no los iba a dejar en banda, no.

Gracias, Camila.

Un día esa época idílica, como vos la llamaste, se fue al carajo,

y el padre Jorge se tuvo que ir de cura confesor a Córdoba,

pero por suerte, como vas a saber,

tal vez por la mecánica cuántica,

lo conoció el nuncio Calabresi y se lo presentó a Quarracino.

Los decían que Bergoglio tenía como una inteligencia práctica,

que era como un santito.

¿Nunca nadie te contó la anécdota de cuando lo nombraron arzobispo?

No.

El auto lo vamos a vender, es un gasto innecesario.

¿Va a dejar al chofer sin trabajo? Por supuesto que no.

Le vamos a dar otra tarea.

Y no quiero custodia... Ah, y tampoco viviré en la residencia.

La vamos a usar para retiros espirituales.

Me voy quedar acá. ¿Acá? ¿Acá dónde?

En cualquier habitación que pueda servir de dormitorio.

La factura de las vestiduras de arzobispo.

Esto es una locura.

No, no, voy a usar las de Quarracino.

Pero le quedarán enormes, padre. Sí, ya lo sé.

Buscás a alguien que sepa coser y le pedís que me las arregle.

Y no me mires así, no te pedí nada imposible.

Bergoglio tiene un montón de frentes abiertos,

y uno de ellos es

el de los obispos más conservadores,

que le reprochan que diga que hay pastores príncipes

o que esté diciendo que hay muchos curas obsesionados con la moral,

pero de cintura para abajo,

o que esté hablando de la omisión de la Iglesia

por el abuso a menores.

Otro frente es el de los intereses económicos

a los que afectan sus luchas, obviamente.

Y el otro frente...

es el de la gente que tiene mucho poder

y a la que nunca le gusta que le digan lo que anda mal.

El padre Jorge es un hombre muy solo.

Es muy solo.

Por eso le compré esto.

Se lo voy a regalar cuando se jubile.

¿Vos sabías que Bergoglio y Borges se conocieron?

Es un secreto de mi abuela.

Se le pone un poco de limón dentro.

Esto es pollo a la "cardenalatto". Ya, ya, ya.

Yo como cocinera soy un desastre. Ah, ¿sí?

Sí. Bueno, hay una película,

"La fiesta de Babette", ¿no la viste?

Ay, te la recomiendo.

La comida como una forma de arte, como...

como elevación espiritual.

Disculpen, a la madre de la señora le duele la cabeza.

Dale dos aspirinas de las que tomo yo

y un protector espiritual...

Este... estomacal. Ah, bien.

(Ambiente calle)

(Ladridos)

(Ladridos)

(Ladridos, llanto de bebé)

(Ladridos)

(Llanto de bebé)

Eh, curita. No te des vuelta.

Si seguís rompiendo las pelotas con el tema de la droga,

vas a terminar flotando en el riachuelo, ¿entendiste?

(Ladridos)

Hay que dejar un espacio para la duda.

Si alguien cree tener las respuestas a todas las preguntas,

esa es la prueba de que Dios no está con él.

Qué lindo lo que acaba de decir, padre.

Lo lindo sería que usted ahora nos cante un tango.

Es que... yo no canto desde que murió mi marido.

Y eso fue hace mucho.

(Teléfono)

Perdón.

(Teléfono)

Hola.

Habla despacio, Pepe, que no te entiendo nada.

No puede ser.

El tipo hablaba muy en serio.

No quiero que te pase nada.

Te venís ya mismo a vivir a la curia.

Si me saca de la villa,

yo dejo los hábitos y me vuelvo a vivir acá.

Voy a denunciar a la Policía.

No, no, no, esperá, esperá.

Esperá, quedate tranquilo.

Mañana te llamo.

Dejame pensar.

Hoy quiero hablarles

de los poderosos mercaderes de las tinieblas.

Quiero hablarles de los que hacen plata

vendiéndole droga a nuestra gente.

Ayer uno de nuestros sacerdotes fue amenazado.

Y esas amenazas no son para desatender.

Esas amenazas no sabemos dónde pueden terminar.

Y este no es un problema de los sacerdotes.

Es un problema de todos

y de cada uno.

Hola, padre. ¿Cómo estás?

Muy buena la misa. Gracias. ¿Y tu hermano?

Bien. Mandale saludos.

Bueno, gracias, padre.

¿No es peligroso que el padre Jorge entre solo en la villa?

No le va a pasar nada, acá hay demasiada gente que lo ama.

¿Los papis cómo están? Bien.

¿Sí, seguro?

Bueno, chau, Andrea, y dejá de crecer que estás muy grande.

Bueno yo quería contar que...

los muchachos cuando supieron que vendría al grupo

me rompieron la rodilla para que no venga más.

Los traficantes los amenazan

porque no quieren dejar de ganar plata.

Tienen que encontrar algo que les guste mucho.

¿Qué quiere decir, padre?

Que hay que tener una pasión en la vida,

si no, es mucho más fácil caer en las drogas,

en cualquier tipo de drogas.

¿Eh?

San Ignacio decía: "No hay que tener límite para la grandeza,

pero hay que concentrarse en lo pequeño".

Usted sabe que yo soy medio lento,

pero la pesqué esa, la de pequeño, digo.

Ah, bueno, me alegro.

Padre, ¿quiere un mate? Sí, claro, cómo no.

Nunca me pierdo un mate yo. Está caliente, ¿eh?

A la maloca, muy caliente.

Perdón.

No afloje, padre Jorge. Gracias.

No se prende una luz para meterla dentro de un cajón,

se la prende para que ilumine a todos, Ana, ¿eh?

Yo me guío por cuatro coordenadas.

El tiempo es superior al espacio.

¿Y eso qué significa?

El espacio es lo que no se mueve.

La gente quiere conservar los espacios de poder.

Y el tiempo significa procesos.

Hay que poner en marcha procesos.

¿Y las otras coordenadas?

La unidad es superior al conflicto,

o sea, es más lo que une a las personas

que lo que las separa.

Y fin de la perorata, que tengo que comer la torta.

Sírvase. Gracias, eminencia.

Riquísimo el té.

Tuve mucho tiempo para prepararlo. Disculpe, perdón.

Siento muchísimo haber llegado tarde.

Sé que usted es la persona más puntual del planeta.

Eh... Antes que nada quiero que sepa que soy católica,

de confesión y de comunión todos los domingos.

La corrupción es una lacra.

Es decir, ¿quién puede dudarlo?

Pero estar hablando de eso todo el tiempo...

es malo para el país

porque perjudica a los negocios de exportación,

negocios que tributan impuestos,

impuestos con los que se pagan...

las jubilaciones, por ejemplo, ¿no?

Por favor,

no vaya a pensar que yo estoy acá para pedirle que haga silencio.

Yo vengo a sugerirle

que afloje un poco...

con el tema de la corrupción, nada más que eso.

Es un...

El corrupto está en el Evangelio,

jugando con la verdad, poniéndole trampas a Jesús...

La corrupción social es consecuencia

de un corazón corrupto.

Por ese motivo es que no se puede perdonar.

Eminencia Bergoglio, usted sabrá que hay mucha gente

que está tratando que lo manden a la curia romana

a un puesto burocrático.

¿Se imagina lo que sería,

encerrado todo el día en una oficina...

de dos por dos?

Sin poder callejear...

Por supuesto que esas maniobras pueden frenarse.

Es decir, yo...

yo tengo los contactos para hacerlo.

¿Usted cree que me voy a callar por miedo?

¿De verdad lo cree?

En resumen, ¿todo va a seguir igual?

Espero que no.

Espero que usted hable con sus contactos

para que se dediquen a combatir la corrupción como corresponde.

Espero verlo pronto, eminencia.

¿Acá o en Roma?

Eminencia Bergoglio.

(Puerta cerrándose)

¿Adónde vas a esta hora? ¿De qué joda venís vos?

No sos mi confesor, no te tengo que decir nada.

No hace falta confesarte. Ya me imagino de dónde vendrás.

¿Adónde vas? A San Pantaleón,

antes que llegue el primero para confesarlo.

Te llevo con el auto. No.

Andá a dormir, que buena falta te hace.

Mira quién habla, vos que te levantás a las 04:30.

Va. Dejá que te lleve.

No, me voy en el colectivo, que ya viene.

¿Cómo andan tus cosas? Como la letra de un tango,

en la lucha, que es cruel y es mucha.

En la vida siempre hay algún nudo que desatar, Ana.

Lo sé.

¿Estás en pareja?

Yo soy como usted. Ah, ¿sí?

¿Hiciste voto de castidad?

Mi vida es el trabajo, y mi hija, por supuesto.

No habrás venido a hacer otro reportaje polémico.

Mi madre murió.

Los dolores de cabeza que tenía eran por una aneurisma.

Ay, cuánto lo siento, hija.

Ay, lo siento mucho, de verdad.

Gracias. Lo siento, lo siento.

He venido a echar aquí sus cenizas,

en el mismo lugar donde se besó con mi padre por primera vez.

A ella le hubiera gustado que usted le diera un responso.

Claro.

Que el alma de Patricia

y la de todos los fieles difuntos por la misericordia de Dios

descansen en paz.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Amén.

(Bocina de barco)

Gracias.

Me gustaría creer que...

que mi madre no termina aquí.

Hace muchos años pasé un tiempo en Alemania.

¿Sabés cómo me entretenía?

Iba a un cementerio...

¿A qué?

Porque el cementerio estaba cerca del aeropuerto,

entonces yo saludaba a los aviones que salían para Buenos Aires.

Y estoy muy apegado a esta ciudad.

Esa es mi neurosis.

Aquí todo el mundo va al psicólogo para curarse de sus neurosis.

Yo me la curo tomando mate.

Por suerte ya no creo que vuelva a viajar a Europa.

¿Por qué?

El límite de los obispos son los 75 años,

así que voy a pedir la jubilación.

No. Sí.

Usted no se va a jubilar.

Es hora de que me tome vacaciones.

¿Sabés cuándo fueron las últimas? Hace 35 años.

(Ladridos)

Hola, Damián. Hola.

¿Cómo estás? Bien. ¿Visitando el barrio?

Como siempre. Suerte.

Gracias, gracias.

A este lo bauticé yo, pero no hace mucho.

Ya era grande. Hola, padre.

Hola, Esther.

¿Cómo están los pibes? Bien.

¿Bien? Bueno, cuidamelos. Bueno. Gracias, padre.

Vení.

Padre Jorge, ¿me puede bendecir el altar?

Sí, Etelvina, cómo no.

Gracias, padre. Prepará unos mates, que volvemos.

Lo espero. Vení.

Papa Jorge.

Nico. ¿Cómo andas?

Bien. ¿Bien?

¿Me puedes hacer una foto con el papa Jorge?

Si me seguís diciendo "papa",

no te traeré una camiseta firmada por los jugadores.

Padre, no haga eso. Sonreí. Dale.

Cuando te la traiga, quiero que me digas

cómo se llama el papa actual.

Empieza con erre. Te lo juro que lo aprenderé.

Bueno, trato hecho entonces. Vale.

Le mostramos a Jesús nuestros pecados,

nuestras heridas.

Le pedimos que nos mire, que nos toque,

que nos cure y nos perdone.

Cuanto más privaciones se sufren,

más fácil es encontrar a Dios.

Los pobres son como el Cristo crucificado,

como el Cristo sufriente.

Mi pueblo es pobre,

y yo soy uno de ustedes.

Padre Jorge.

Queremos que coma algo con nosotros.

Para mi hija sería un regalo.

¿Así que me invitás a comer, che?

Bueno. Bueno, vamos, vamos. Gracias, padre.

Son mucho más ricos que los míos, Renata.

Ustedes comparten la comida que tienen con nosotros.

Eso quiere decir que también comparten su corazón con nosotros.

Hace dos semanas llora todas las noches, padre.

Permiso.

Contame.

Hice algo.

Me lo saqué, padre.

Me lo saqué.

Un aborto es algo terrible.

Pero estoy tan arrepentida...

Tan arrepentida...

Dios es misericorde.

Él sabe que estás arrepentida, que estás arrepentida de corazón.

Seguro que en este momento Él ya te está perdonando.

(REPORTERA) "Los rumores de la abdicación son muchos,

desde la falta de fuerzas hasta la imposibilidad

de controlar los escándalos del Banco del Vaticano...".

Un papa no debería renunciar nunca.

Lo que hizo el papa es algo pensado delante de Dios.

Es un gesto de grandeza, de generosidad.

Un gesto revolucionario como no se vio en 600 años.

(TV) "Benedicto XVI se convierte

en el primero en renunciar a su pontificado".

(Cláxones, tráfico intenso)

Buenos días a todos. ¿Cómo están? Buenos días.

Buenos días. ¿Qué...?

Oh, Cándido, ¿cómo estás?

¿Más o menos? Siempre quejándote. Se queja siempre.

Se te ve muy bien, Cándido, de verdad.

Aquí no tanto, porque ya te comieron dos caballos y la torre.

¿Y ya sabe cuándo vendría a instalarse con nosotros?

Cuando nombren al nuevo arzobispo.

Antes tiene que haber un nuevo papa.

Y sí, claro, así es.

Bueno, mientras tanto,

a lo mejor se libera alguna con vista al patio.

No, esta está bien para mí, ¿eh?

Esta es la habitación número 13.

No le molesta, ¿no?

No, querida, no.

De todos modos estaré mucho tiempo fuera, ¿sabés?,

porque voy a seguir confesando y dando misas

y yendo a las villas.

Entonces, el alemán saca su pistola y tira.

Pero la bala no sale.

Y se escucha la voz de Dios:

"Ese soldado polaco

no puede morir".

Se sorprende un poco el alemán y dice:

"Pero ¿por qué, Señor?".

"Ese soldado polaco no puede morir

porque va a ser papa".

El alemán piensa un rato y dice:

"Muy bien, de acuerdo.

Pero después de él, el papa soy yo".

No es muy gracioso.

Dejate, Eduardo, que lo conté muchas veces

y todo el mundo se mata de risa.

Se ríen porque lo cuenta un cardenal.

Tomá.

Para el viaje.

Soy devoto de S. José y me regalás a S. Pedro.

¿Es una indirecta de algo?

Claro que sí. Va a ser muy emocionante

cuando escuches en latín el resultado de la votación.

"Bergoglio Eminencia, septuaginta septem votes".

Dejate de embromar con eso, gordo, que no me van a elegir.

Por suerte, que allí a veces es más fácil

perder la fe que encontrarla.

(Campanadas)

¿Y cómo supiste que ya estaba acá?

Porque ahora tengo buenos contactos en Roma.

Ajá.

Hay gente que sigue sin querer que usted sea candidato.

¿Sabe que han hecho circular el rumor

de que le falta un pulmón?

Oh, qué exagerados.

Me falta el lóbulo superior, nada más, que no es lo mismo.

Pero el Vaticano a veces es un nido de serpientes.

Me han hablado muy bien de una charla

que dio a los cardenales.

Ah, ¿sí? Sí.

¿No se le ha pasado por la cabeza, aunque solo un segundo,

pero que... que usted puede ser elegido el nuevo papa?

No.

Pues si sale elegido, voy a escribir un libro sobre usted.

No van a elegir a alguien que pidió la jubilación.

Ya, pero ¿no me dijo que quien elegía era el Espíritu Santo?

(Lluvia y truenos)

¿De dónde sale eso de que puede ganar Bergoglio?

"De mi trabajo".

Ya no soy la inexperta

que enviaste hace ocho años. "Aquí, alguien quiere saludarte".

# Libiamo, libiamo ne’lieti... #

Alfredo, qué alegría. ¿Cómo va la novela?

Muy bien, acaba de salir.

He traído dos ejemplares y uno es para ti.

"Gracias".

"Princesa, con todo el respeto..."

te digo que el cardenal canadiense puede ser el elegido.

-"¿Has oído?". Ajá.

La nota llevará mi firma, así que si me equivoco,

el problema es mío. "Tú eres medio porteña, ¿no?".

¿Sabes cómo se suicida un argentino?

No.

Saltando desde su ego.

Así que haces una nota con dos candidatos y punto.

(Truenos)

Scherer.

Scola.

Bergoglio.

Bergoglio.

Jorge, ¿sabías que algunos cardenales extrañan sus celulares?

Dicen que estar en las redes sociales

es una manera de evangelizar.

Mi único celular son las suelas de mis zapatos.

Te quemaste. No, no.

Es que tengo anginas y me duele al tragar, ¿viste?

¿Estás tomando algo? Sí, esto.

Ah, sí. ¿Y cuánto estás tomando? Cada ocho horas.

Tomalo cada seis y agregale un gramo de vitamina C.

Por fin vamos a tener un papa que sabe de medicina.

Esta vez te toca, ¿eh? Tenés que prepararte, querido.

Bergoglio.

Bergoglio.

Bergoglio.

Bergoglio.

Bergoglio.

(Música emotiva)

(Gritos, algarabía)

(Campanada)

"Annuntio vobis gaudium magnum:

habemus Papam.

Eminentissimum ac reverendissimum Dominum,

Georgium Marium Sanct Roman Ecclesi Cardinalem Bergoglio...".

(Gritos, aplausos, algarabía)

"...qui sibi nomen imposuit Franciscum".

(Gritos, aplausos, algarabía)

¿Has hablado con el papa? No, amor.

Él ahora está muy ocupado.

(Móvil, vibración)

Espera, espera que me están llamando.

(Móvil, vibración)

Sí.

Hola, Ana. ¿Cómo estás?

Bien. Bien, yo estoy bien.

¿Cómo está usted?

Aquí, llamando a algunos amigos.

¿Me deja que le haga dos preguntas?

La primera es gratis.

En la Capilla Sixtina, ¿estaba sentado bajo el fresco

de... de Jesús y sus discípulos?

No, esta vez no se cumplió la leyenda, no.

Estaba sentado justo del otro lado.

"¿Y la otra?".

La otra, eh...

Que no sé ahora cómo debo llamarlo.

"¿Su Santidad? ¿Francisco?

¿Santo Padre?".

Como siempre.

¿Padre Jorge?

Sí, Ana, yo sigo siendo el padre Jorge.

(Aplausos y vítores)

(Aplausos y vítores)

# Gloria a Dios... -En las alturas.

# Y en la Tierra... -Paz a los hombres.

# Paz a los hombres. -Paz a los hombres

# que ama el Señor. -Gloria a Dios...

# -En las alturas. -Y en la Tierra...

# -Paz a los hombres. -Paz a los hombres...

# -Paz a los hombres que ama el Señor.

# Te alabamos. -Te bendecimos.

# -Te adoramos. -Glorificamos.

# Te alabamos. -Te bendecimos.

# -Te adoramos. -Glorificamos.

# -Damos gracias. -Te damos gracias.

# -Te damos gracias... -Por tu inmensa gloria.

# -Gloria a Dios... -En las alturas.

# -Y en la Tierra... -Paz a los hombres.

# -Paz a los hombres. -Paz a los hombres

# que ama el Señor.

# -Gloria a Dios... -En las alturas.

# -Y en la Tierra... -Paz a los hombres.

# -Paz a los hombres. -Paz a los hombres

# que ama el Señor.

# Te alabamos. -Te bendecimos.

# -Te adoramos. -Glorificamos.

# -Te alabamos. -Te bendecimos.

# -Te adoramos. -Glorificamos.

# -Te damos gracias. -Te damos gracias.

# -Te damos gracias. -Por tu inmensa gloria.

# Señor, Dios, Rey Celestial. #

Versión española - Francisco, el padre Jorge

11 nov 2018

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