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Subtítulos de Verano Azul - Capítulo 4: "Eva"

(Música) (Claxon) Mirad, ya se marchan. -Déjales. Déjales que se vayan. Mejor. Más tranquilos nos quedamos. No han hecho nada, ¿no? Yo no he dicho que hayan hecho nada. Yo solo digo que mejor, que más a gusto nos quedamos. Pero ¿por qué? Pues porque sí. Porque estos solo buscan vivir sin dar golpe. Pues ellos hacen cosas y las venden. Sí, hacen, hacen. Y todos revueltos. Es lo único que hacen. Y llenar de mierda todos los sitios donde van. Que ni se lavan, ni se peinan ni nada. Menuda vida. Menudo ejemplo para los jóvenes. Claro, que a estos los arreglaba yo. Les ponía a trabajar con un pico y una pala para que supieran qué es la vida. -Tienes toda la razón. -Cómo que si la tengo. ¡Javi! ¡Javi! ¿Qué haces, vienes o no vienes? Luego. ¿Por qué no vienes con nosotros? Déjame en paz. Luego iré. Adiós. (Moto) No me muevas la máquina, macho. Vete a por los especiales. Porque por puntos ya... ¿Que no lo hago por puntos? Ya verás. Ni por puntos ni por nada. Por lotería, que son 600. ¡Mira! -Eh, vosotros, mirad. La chica del campamento. ¡Toma, juega por mí! -¡Eh, me ha dicho a mí! ¿Por qué se quedaría sola? ¿Por qué no se iría con los demás? -Dice Pancho que duerme en la cala. Me lo ha dicho Chanquete. Dice que el otro día vio un bulto entre las rocas y era ella. Dormía allí tranquilamente. ¿Y no tendrá miedo ella sola? Yo desde que vi "Tiburón 2"... -Parece muy joven. Unos 19 o 20. Está buena. Sí. ¡Mirad! Por ahí viene. ¿Por qué no la seguimos, a ver dónde va? Si queréis, Desita y yo la preguntamos algo. -¿Para qué? -Para hablar con ella. No, mejor la seguimos. Vamos. -Pero ¿estás atontado, macho? ¡Que ya es la segunda! -¡Y tú antes! -Venía envenenada. ¿Dónde están estos? No se les ve. -¡Se han pirado! Son unos caras. En cuanto nos descuidamos, nos dan esquinazo. -Sigamos a lo nuestro. -¡Huy! -Venga. ¡Ah! Se nos ha ido. ¿Qué está haciendo? -No sé está recortando un trapo. -Ya lo veo, pero digo que para qué. -Se irá a hacer alguna cosa. Se lo hacen todo, creo. La ropa también. Se va a bañar. Ahí va. No lleva la parte de arriba del bikini. -Los chicos que no miren. -Ni la de abajo. Tampoco lleva la parte de abajo. -No miréis, aprovechados. No hace efecto. Es como un cuadro. Es verdad. Como si fuera un cuadro. Eso era lo que estaba haciendo el otro día. Muñecas. -Son muy bonitas, ¿verdad? Podríamos comprarle una. -Yo solo tengo en casa 20 pavos. -Podemos preguntarle cuánto cuesta. ¿Vamos? -Vamos. Hola. -Hola. -Hola. -¿Las vendes? -Me parece que no me queda otro remedio. -Son muy bonitas. -Gracias. -Esta me gusta mucho. -¿Quién, María? Es muy buena. Un ángel. -¿Las has puesto nombre? -Claro. Son mías. Las he hecho yo. -¿Y esa cómo se llama? -Ana. Y esta otra, Berta. Y esta rubita es Eva. -Se parece un poco a ti. -Puede. Es hija mía, yo la he hecho, ya te digo. -¿Son muy caras? -¿Muy caras? No. -¿Cuánto? -Lo que vosotras creáis que vale. -Vale mucho. -Gracias. ¿Cómo te llamas? -Desi. -¿Y tú? -Beatriz. -¿Y tú? ¿Cómo te llamas tú? -Eva. Me llamo Eva. Como la muñeca. -¿Estás aquí tú sola? -Bueno, digamos. -Te podrías venir con nosotras, ¿verdad, Bea? -Y con los chicos de la pandilla. -Y con Julia. Y con Chanquete. -Son todos muy simpáticos. -Estoy segura, gracias. -Verás cómo Chanquete en cuanto te conozca prepara una merendola. Siempre lo hace. Ya verás. -¿Por qué no te vienes? Bueno, y ahora una copita de aguardiente, Julia. Huy. No, gracias, Chanquete. Demasiado fuerte para mí. Bueno. Y Eva, ¿qué? ¿Una copa? No, yo paso, Chanquete. Bueno. Vosotros de esto, nada. Yo sí. Yo sí tomo un trago. (ERUCTA) ¡Piraña! -Qué guarro eres, tú. -Jolín. Este niño es que es... -Se me ha "escapao". Claro, hijo, claro. Si es que presionas tanto el estómago. Este chaval un día va a reventar. Bueno, dejadle ya. -Eres un maleducado, Pi. -Tú te callas. Además, los árabes lo hacen. Si no lo haces, se enfada Chanquete. ¿Quién, yo? Vamos, el que te da de comer, el que te invita. ¿A que sí? Bueno, por todos nosotros, ¿eh? Y en especial por nuestra nueva amiga. ¡Eso! ¡Anda! Dale, dale. -Venga. -¿Qué pasa, Tito? Chinchín, Eva. -Me estáis mimando mucho. A eso se acostumbra una rápido. -¿Y qué? Eso no es malo, ¿no? -Tampoco conviene abusar. ¿Echamos un pito? -¡Dame uno! Primero las chicas. Además, a ti no te doy, enano. -Dame a mí uno, Javi. Espera. ¿Y eso? Hombre, una vez al año... -Sí, sí. Una vez al año. Tú calladito estás más guapo. -¿Puedo yo, Javi? No. Esto es solo para los mayores. Eso es, sí, señor. Solo para los mayores. Julia. Sí. Gracias, Javi. De nada. Ah. Coja uno, Eva. -No, gracias. Hace dos meses y medio que no fumo. Ah, ¿no fuma? ¿Qué pasa, has decidido dejarlo? Es que ahora tengo que cuidarle mucho. -¿A quién? -Al niño. -¿A qué niño? -Al que voy a tener. ¿Tú vas a tener un niño? Dentro de seis meses y medio. ¿No creéis que es maravilloso? Pues claro que es maravilloso, Eva. Naturalmente que lo es. Por él también habrá que brindar. Sí. -¿Y dónde está tu marido? Beatriz. -No tengo marido. Bueno, por él. Chicos, por el niño. ¡Venga! Sí, por el niño. Por mi hijo. ¿Quieres que te prepare alguna cosa? No, gracias, Julia. De verdad. Pero un vaso de leche sí, ¿no? Bueno, vale. Ten. Verás cómo te sienta bien. Pero mujer. Si no lo hago por ti. Lo hago por el "baby". Tenemos que cuidarle, ¿no? ¿Estás bien? Nunca he estado mejor. Julia, yo no sé. Yo no sé por qué hacéis todo esto conmigo. Verás. Hace cinco meses yo estuve a punto de terminar con todo. Estaba pasando una crisis muy mala. La peor de toda mi vida. Pensé que lo mejor era marcharse definitivamente de este mundo. Una noche, me tomé todo el tubo de somníferos. Eva, quizá sea mejor que... No. Déjame. Lo necesito. Me sirve para valorar este instante. Y este. Esto que está aquí dentro. Si quieres irte a la cama. Cuando me desperté en el hospital al que me llevaron, comprendí que tendría que seguir viviendo. Y que para ello sería preciso llenar el vacío que envolvía toda mi vida y que había provocado la crisis. Desde entonces me empezó a obsesionar la idea de tener un hijo. En vez de cerrar una vida, abrir otra. Y volcar en ella todo mi cariño, todo mi ser. Me equivoqué de padre, sin embargo. Él es demasiado egoísta y demasiado débil como para aceptar a alguien más que a sí mismo. No le quería. Él no le quería. Un hijo. Uf. Me dijo que si no me deshacía de él, tendría que abandonarme. Le dije que se marchara sin mí, y se marchó. ¿Lo sientes? ¿Sentirlo? No. Nunca me he sentido más feliz que a partir de ese momento en el que definitivamente aposté por la vida de mi hijo. Un helado de naranja para el gordito. -El mío era de tutti frutti. -Tutti frutti no queda. -Pues entonces de naranja. ¿Me dejas cinco pavos? ¿Para qué? Ya tienes tu helado. Para llevarle uno a Eva. Ahí donde vende hace mucho calor. Vale. Oye, pero ¿Eva puede tomar helados? Oye, Bea, ¿Eva puede comer helados? -¿Sois bobos? ¿Por qué no va a poder? -Porque se le hiela el niño. -Seguro. Yo no tengo ni un duro. ¿Y vosotros? -Tampoco. Pues ya se lo llevamos otro día. Adiós. -Adiós. -Adiós. -Adiós. -Oye, Piraña, ¿cómo se hace para tener niños sin estar casado? Sin estar casado no se puede tener un niño. ¿A que no, Piraña? -Ya ves, seguro. Vosotros callaos, que ni veis ni oléis. Eso, venga. Enano, fuera. -¿A que no? Cállate, canijo. -A lo mejor está separada. Ella solo nos dijo que no tenía marido. -Es verdad. No, estaba con uno de esos tíos en la misma tienda de campaña. Que yo lo vi. Y luego la dejó aquí. -Entonces la ha abandonado. Podíamos hacer algo. Podíamos dar aviso a la pareja. -¿A qué pareja? A la de la Guardia Civil. A ver si le trincaban y le hacían casarse. Eso será en tu pueblo. Pues sí, en mi pueblo. Además, a lo mejor ese tío no era el padre. Como esos tíos viven juntos en comuna... -¿Y qué pasará si no se casa? Pues que le llevan al niño al hospicio. -Hala. Vivirá sola con el niño y en paz. -¿Y eso se puede? -Anda, claro. ¿Por qué no? -Quique, ¿tú te casarías con una chica que hubiera tenido un niño? -No sé. A lo mejor sí, a lo mejor no. Bueno, no. Yo quisiera que mis hijos fueran míos. -¿Y tú, Pancho? Yo no. Seguro que mi tío no me iba a dejar. Pero si tuvieras que decidir por ti mismo. Si fuera una chica como Eva, o como yo, o como Desi. O una chica que te gustara. Bueno, entonces sí, puede ser. Pero tendría que irme a vivir a un sitio donde no me conocieran. -Machistas. Sois todos unos machistas. Para que os enteréis. No, yo no. Si fuera una chica como la que dice Bea, no me importaría lo que dijera la gente. Ni lo que dijera mi padre. Aunque ese sí que me la iba a armar. Desde luego, yo para casarme con unos tíos como vosotros, no me casaba. Vaya trío. Adiós, Tito. Me voy con mis padres. -Adiós. ¿Dónde está tu hermana? -Allí. -¿Quién te ha comprado ese helado? -Yo. Te tengo dicho que no tomes nada antes de comer. -Se lo han comprado todos. Oye, mamá, ¿se puede tomar un helado cuando se va a tener un niño? -¿Y a ti qué te importa? Pues claro que se puede. Ya ves tú qué bobada. ¿Cómo se hace para tener un niño sin estar casado? -Pero ¿qué dices? ¿Qué te pasa a ti con eso? -Es que Bea se pone que sí que se puede. Agustín, ¿tú estás oyendo eso? -¿Qué pasa? ¿Qué es lo que dice? -¿Cómo se hace para tener un niño sin estar casado? -¿Cómo? ¿Por qué preguntas eso? -Es que Eva... -Dime, hijo. Dime. -Es que Eva dice que va a tener un niño pero no tiene marido. -Ah. ¿Quién es Eva? -La "hippie" esa que anda por ahí con ellos. -Ya. ¿Y por qué los dejas salir con cualquiera? -Pero si no les dejo. Como hacen lo que les da la gana... -Pero ¿cómo se hace? Mira, Tito, tómate el helado y te vas al agua, ¿vale? Ya te enterarás de eso en su día. -Jolines. Nunca contestáis a nada cuando es del asunto sexual. Esa lo que pasa es que será una pobre incauta. Una de esas pobres desgraciadas que se creen que lo saben todo y no saben nada de la vida de verdad. -Seguro. -Sí, seguro. Ya ves tú, que no tendrá más de 20 años la pobre. Si los tiene. Y ya cargada con un crío para toda la vida. Las criaturitas son las que pagan el plato sin tener la culpa. -No sé por qué. -Ay, hija, qué ignorantona eres. Claro, tú qué vas a saber. A ver qué hombre como dios manda se arrima a ella ahora. En esas gentes les es todo igual. Pero un hogar sin padre lo acusan los niños a la larga. -Ella ya es mayor. Sabe lo que hace. -Sí, mayor. Ya ves qué mayor. Ya ves si sabe lo que hace que estará pensando ahora lo que tenía que haber pensado antes. -Mentira. Ella está contenta y quiere tener el niño, que lo sepas. -Sí, contenta. A ver qué va a decir ahora. -Podría no tenerlo si quisiera. -Pues solo faltaba eso. Mira, Beatriz, te voy a decir una cosa. -Ya me cansa que hagas lo que quieras y que hables con quien no debes. ¿Comprendes? Tú eres una niña, ¿me oyes? Una niña. Y con niñas de tu edad es con quien tienes que ir. ¿No vas con Desita? Pues con todos igual. Pues vaya con la amiga esta. Pronto empezamos. ¡Julia! ¡Julia! Hola, Javi. ¿Qué pasa? Le he visto. ¿A quién has visto? A él. Venía con la moto. Es el mismo. ¿A quién te refieres? Al tío ese, al compañero de Eva. ¿Dónde le has visto? En el pueblo. Al lado de la casa de Quique. ¿Vendrá a por ella? Sí, probablemente. ¿Y ella, se irá con él? Eso no podemos saberlo ni tú ni yo. Ojalá venga a por los dos. ¡Mira, ahí está Chanquete! Buenas tardes, Chanquete. Buenas tardes nos dé dios. Queríamos hablar contigo, Chanquete. ¿Sí? -De hombre a hombre. ¿Sí? Vamos a ver. ¿De qué se trata? -De la cosa sexual. De la cosa... Bueno, ¿y de eso por qué no habláis con vuestros padres? -Ellos no nos comprenden. Ah, ya. Bueno, vamos a ver. ¿Y qué es lo que queríais saber? Lo de los niños. Los que van a nacer. ¿Sobre... los que van a nacer? Ya. Bueno, ¿y qué queríais saber? -Pues eso. Eso. Bueno, bueno... yo... Yo me imagino que los chicos a vuestra edad... pues empiezan... en fin, empiezan a dudar sobre la cigüeña y los niños que vienen de París. ¿Qué os pasa? -Nada. Que eso ya está superado, Chanquete. Eh... Ya. Claro, claro, claro. Entonces vosotros queréis saber cómo... En fin, cómo se hace para que nazca un niño, ¿no? -Sí. Ah. Bien. -Pero sin estar casados. Lo otro ya lo sabemos. Sin estar casados, ¿eh? -Sí. Bueno, pues hacer, lo que se llama hacer, se hace lo mismo. Entonces, ¿para qué se casa la gente? -Si es igual... Hombre, porque un niño, además de darle a luz, hay que alimentarle, hay que cuidarle, hay que darle educación. Y para todo esto es bueno estar juntos. Que el niño se críe y se desarrolle junto a su padre y su madre, con el cariño de los dos. Vosotros estáis contentos de tener padre y madre, ¿no? Sí. -Claro. Entonces tenéis ahí la razón por la que la gente debe casarse. Entonces, hacer, lo que se dice hacer, hay que hacer lo mismo, ¿no? Pues sí. Hay que hacer lo mismo. ¿Y no hay técnicas distintas para casados y no casados? Eso no. ¿Estás seguro, Chanquete? ¡Claro! ¡Claro que estoy seguro! Y además, ¿a mí me habéis tomado por un librito de esos, o qué? Hombre, dejadme en paz. Solo soy un viejo, un marinero, que ha olvidado algunas cosas. O sea, que dejadme en paz. -Solo queríamos saber. Si ya lo sé. Ya sé lo que queríais saber y os lo he dicho. Así que dejadme tranquilo, que tengo cosas que hacer. Pero no de hacer, hacer, sino trabajo. -Vámonos, tú. Adiós, Chanquete. -Adiós. Adiós. -Muchas gracias. De todas maneras, se te ha visto buena voluntad, Chanquete. -¡Adiós! Críos. (Música en TV) Hola. Hola. ¿Qué estás viendo? El concierto. ¿Te gusta Gri? Mucho. A mí también. ¿Qué bebes? "Gin-tonic". Me apetece, fíjate. Ha vuelto. Ya lo sé. ¿Lo sabes? Javi me lo dijo. Le vio en la calle. No sabía que le conocía. Claro, por eso no se ha separado de mí en toda la tarde. Javi y los demás. Y las chicas. Creía que habíais estado juntos. Me refería a ti y a tu... Solo hasta hace un momento. Quería saber si le echaba de menos y si ya me había arrepentido de mi... capricho. ¿Quieres saber lo que le dije? ¿Quieres contármelo tú? Le dije que sí y que no. Que sí le echaba de menos, pero que no estaba arrepentida de nada. ¿Y él qué te dijo? Que lo sentía. Que ya se había acostumbrado a mí y que él también me echaba de menos. Pero que se marchaba. Definitivamente. ¿Te arrepientes ahora? No. Pero le sigues echando de menos. Pues claro que lo echo de menos. Lo siento. No tiene importancia. Él, mi chiquitín, es ya lo primero. Y lo será siempre. Siempre. Si supieras cuánto os envidio a los dos. A ti y a él. Al pequeñajo ese. ¿Me das otro trago? Tengo sed. Gracias. ¿Tendré que decirte siempre gracias? Gracias por escucharme, gracias por entenderme, gracias por tu hospitalidad, gracias por tu cariño. Y gracias por calmar mi sed. Calla, Eva. A lo mejor soy yo la que debo darte las gracias a ti. ¿Y cómo será ahora el niño de Eva, Julia? -Pues muy pequeño. Sí. Claro, muy pequeño. -Pues no se le nota nada. -Es que hasta el cuarto o quinto mes no se nota bien. ¿A que no? Sí. Por lo general, a partir del tercer mes se abulta la tripa. -¿De cuántos meses está Eva? Según me ha dicho ella, casi de tres. -¿Y cómo será el niño? Pues así, más o menos. Como medio dedo. Como tres centímetros. ¡Hala! ¿Tan pequeño? Claro. -¿Así de pequeñito? Una cosa así. Pues entonces es como los indios y americanos míos. Pero ¿cómo es? ¿No habéis visto nunca en un libro o revista cómo se desarrolla el feto? Yo no. -Yo tampoco. Pues es una pena que no os lo enseñen en el colegio. Es algo maravilloso. Un milagro. Es lo mejor que tenemos los seres humanos. Ser capaces de poner en marcha ese mecanismo de la naturaleza. -Los niños están así, encogidos, casi como una bola. Y luego se les ve la cabeza, los pies y todo. ¿A que sí? Bueno, eso depende del tiempo que tenga el feto. Pero a partir de los tres meses sí, perfectamente. El feto ya tiene una forma humana definida. -¿Y por qué lo llamáis feto? ¿Es que se va a llamar así el niño de Eva? -Seguro, ya ves. Qué cosas tiene mi hermano. -¿Y cuándo se empieza a mover y a dar patadas? Un poco más adelante. Entre el cuarto y el quinto mes. -Es una pena, ¿verdad? ¿Qué es una pena? Lo que le pasa a Eva. ¿A qué te refieres? A lo del niño y eso. ¿Te parece que es una pena tener un hijo? -A veces se la ve triste. A todos se nos nota a veces tristes. Pero precisamente el niño es lo que salva a Eva de esos momentos malos que todos pasamos en alguna hora del día. Mi madre dice que será una desgraciada. ¿Tu madre? Es que Quique se lo ha chivado. (IMITA A DINOSAURIOS) ¿Y va a tener al niño porque quiere? Eso es. ¿Sin estar casada? Nadie es perfecto. De acuerdo que el cauce normal para tener hijos es el matrimonio. Lo ideal es estar casados. Pero cuando sucede una cosa como la de Eva, hay que tener mucha comprensión. Por favor, en serio, escuchadme bien. Es que en esta sociedad nuestra, donde tener un hijo sin estar casada es aún una especie de delito contra la honra. Y aunque se olvide, no se perdona así como así. Pero en el caso de Eva, la cosa es aún mucho más sangrante. Porque ella es buena, ¿verdad? No solo por eso. Es que ella ha querido a ese niño. Y lo ha querido sin importarle nada más. Y para ello ha tenido que sacrificar cosas importantes. ¿Qué ha sacrificado? Por ejemplo, a ese tío que tú dices. A su compañero. ¿Él no quería el niño? No. No, no lo quería. Pero la gente normal no lo va a entender. Pero mira, lo que ha hecho Eva está por encima de cualquier conveniencia, de cualquier interés. Y por supuesto muy por encima de cualquiera de esos accidentes por los que tantos niños vienen al mundo. Está claro que ella quería a su hijo. Además, ¿creéis que le hubiera sido difícil evitar el niño? Entonces ya no sería desgraciada. Para tu madre, claro. Y para mucha gente, no creas. Pero ella sí. Ella sí sería desgraciada. En cambio, ha apostado por su hijo. Por la vida. Y os aseguro que es muy feliz. Como no te des prisa, Chanquete, no vamos a llegar. Sí, de sobra llegamos. De sobra. A ver, dame eso. A ver, esto. Esto. No están a la misma medida. Córtalas, toma. A la misma medida, ¿eh? Anda. Y tú, venga, dame. Que no llegamos, Chanquete. ¡No me pongas más nervioso! Que sí que llegamos. A ver. Déjame la navaja otra vez. Déjame. Déjame. Ten. Lo hemos comprado las chicas y yo. Es para el niño. Gracias. No sé cómo... Eva, por favor. -¿Por qué no te quedas unos días más? -Sabes que es preciso que me vaya. Ahora debo de empezar a vivir para él. Allí tengo amigos, gente que me puede ayudar a salir adelante, a replantear mi vida con el niño. -Hala, que nos vamos. -Ya va a arrancar. -Escríbenos. -A todos, os lo prometo. Qué raro. ¿Dónde estarán Chanquete y los chicos? No habrán podido venir. No, es raro. Tengo que subir. Si no, van a dejarme en tierra. Cuidaos los dos. Claro. Bea. -Toma, para cuando sea mayor. Uno por mí y otro por Piraña, que no ha podido venir. Luego se pueden comprar más. Y un fuerte. -Claro. Tomad, para que tengáis un recuerdo mío. -Es Eva, la muñeca que se parece a ti. -Mira, también va a tener un niño. (Motor arrancando) ¡Ahí vienen! ¡Oiga, pare un momento! Pare, por favor. Pare un momento. Llegamos a tiempo. Es un regalo para usted. Bueno, para el chico. ¡Un moisés! ¡Es precioso! Si le pone algo mullido, el chico está aquí en la gloria. Gracias. Gracias otra vez. No les olvidaré nunca. A ninguno. Claro que no. Ni nosotros a usted. ¿Verdad, chicos? No. -Bueno, señora, ¿podemos arrancar sí o no? -¡Señora! ¡Adelante! (Motor arranca) Vámonos. La echaremos de menos. Sí. Así es la vida. Luego se irán estos, y usted, y yo. ¿Tú? Bueno, unos nacen y otros... Bueno, mira, verás. Cuando la cigüeña le traiga el niño de París... Sí, de París. Es verdad, tienes razón. Ese niño no vendrá de París ni lo traerá la cigüeña. Hay algunos padres más cómodos. Todo tienen que dárselo hecho, ¿eh? Ya te estás liando, Chanquete. No. Si lo que te quiero decir es que ese niño va a tener más suerte. A este lo traerá su madre. ¿Y sabes dónde? Claro. Pues eso. En un vientre hecho amor para él. Mejor que todo París. ¡Vamos, Javi! Vamos. Hala, vamos. Vamos. (Música)

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  • Capítulo 4: "Eva"

Verano Azul - Capítulo 4: "Eva"

03 jul 2014

Un grupo de hippies afincados en la playa revoluciona a todos los veraneantes de Nerja. Una de las hippies, Eva, está embarazada y decide quedarse un tiempo en el pueblo. Bea se hace amiga de ella y le invita a pasar unos días en su casa.  

Histórico de emisiones:

01/11/1981 

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  1. Saúl Saerantes

    Desde hace unas semanas los capítulos han dejado de funcionar, podrían solucionarlo? Me parece especialmente útil poder ver series, tan clásicas de la Historia de España como Verano Azul, en versión adaptada para sordos y por un medio legal. Muchas gracias de antemano

    07 nov 2014