Verano Azul - Capítulo 10: "La cueva del gato verde"

15 jul 2014

La pandilla decide hacer una excursión a una cueva. Se confunden de lugar y descubren otra cueva nueva en la que Pancho se pierde desatando la angustia de sus compañeros.

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13/12/1981

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Subtitulado por TVE. ¿A dónde vas, Bea? -A donde a ti no te importa, rico. ¿Me dejas ir contigo, anda? -Tienes que quedarte aquí hasta que vengan papá y mamá. Yo aquí me aburro. Ya sé porqué no quieres que vaya contigo. -¿Ah, sí? Porque estáis preparando algo para el domingo, y no queréis que el "piraña" y yo sepamos a dónde vais. -Puede. Y yo aquí me aburro como una ostra. -Cuando mamá vuelva vete a buscar al "piraña" y daros un garbeo por ahí. El "piraña" está castigado, no le deja salir su madre. -Pues qué bien, me alegro. ¡"Piraña"! ¡"Piraña"! ¡"Piraña"! -Schsss... ¡Qué dices? -¡Que te calles, que están durmiendo la siesta! ¡No te oigo! -¡Qué están durmiendo la siesta! ¿Quiénes! -¡Todos! ¡Chico, vete a chillar a la playa! ¡Estas no son horas de dar gritos. Un poco de educación! Ya lo han conseguido. Ya me han despertado a la criatura. ¿Estáis satisfechos? Un poco de respeto niños, que es la hora de la siesta. ¡"Piraña", ya se han despertado todos Podemos hablar! ¿Por qué no bajas? -¿Qué escándalo es este? Es Tito, que ha venido a buscarme. ¿Puedo salir? -Vamos. Pasa para adentro. Ya te he dicho que hasta que no venga tu padre no puedes salir. Siempre que viene no estás aquí para recibirle, ¡descastao! Y estas no son horas para armar jaleo. ¿Qué van a pensar los vecinos, eh? Claxon ¡Papá! ¡Es papá! ¡Papá! ¡Hola, papá! ¿Me has traído los Walkie Talkies? Pero hombre, ¿también usted? -¡Que ya está bien, hombre! El padre y el niño, ¡que ya está bien! Que falta de consideración. -Lo que faltaba, primero el niño y ahora el padre. Hola, papá. -Hola, hijo mío. -Toma. ¡Gracias! ¡Jo, cómo mola! -¿Qué te ha traído? Un equipo de transmisión. Nos lo vamos a pasar bomba tú y yo. ¡Jo! Yo propongo hacer una excursión. ¿A dónde? Por ahí, a donde sea. Mañana es domingo, y los domingos esto se pone fatal de gente. Además, tú mañana no trabajas y puedes también, ¿no? Podíamos ir hacia las montañas; nunca hemos estado allí. ¿Conocéis la cueva del Gato verde? No. ¿Dónde está eso? ¿Qué es esa cueva? Pues es una cueva. Está en los montes de Villaplana, por un camino de cabras que es bastante difícil. Al otro lado de la Barranca del Lobo Pero no nos van a dejar ir solos. Decimos que vamos con Julia y tragan Atención camarada, atención. Estás a cinco metros del enemigo. ¿Oyes algo? Cambio. Roger Pi, Roger. Aquí espía uno. 0:06:03.880 --> 00:06:08.1 de un gato verde y un lobo. Cambio. 59 00:06:08.919 --> 00:06:11.919 -Roger Tito, Roger. Me parece que tú estás majara. Infórmate mejor y repite el mensaje. Cambio. ¿Y por qué se le llama del Gato Verde? Nunca he visto un gato de ese color. Ni yo. Es una leyenda. Me contó mi abuela que en tiempos de Maricastaña toda la gente que iba a refugiarse de noche en esa cueva a la mañana siguiente aparecían todos muertos y devorados por un gato verde, grande como un tigre. Atención, atención. Aquí espía uno. Tengo un mensaje. Hay una señora que come castañas; lobos, tigres y gatos verdes. ¡Es fenómena! Roger Tito, Roger. Recibido tu mensaje espía uno; y ahora escucha esto. Si no eres capaz de enterarte de los planes del enemigo ven aquí y devuélveme el equipo de transmisiones. Vuelve a la base, ocuparé yo tu lugar. Corto. -Así que espiando, ¿eh? ¿De dónde has sacado ese aparato? Atención, Pi, mensaje urgente. Huye. El enemigo me ha descubierto. Estoy rodeado. Corto. ¿Dónde está el "piraña"? No está aquí. A él no podréis cazarle, 0:07:16.280 --> 00:07:19.2 80 00:07:19.320 --> 00:07:22.320 -Estos se han enterado que planeamos una excursión, y quieren pegarse; pero yo les he dicho que no quiero que vengan con nosotros. Ya estoy harta de llevar siempre colgada a esta miniatura, que luego siempre cuenta todo. -Pues si no me lleváis... me chivaré de todo lo que habéis dicho. -¿Y qué es todo lo que hemos dicho? Pues eso, lo de la señora de las castañas y lo del gato verde... y todo lo demás. Lo siento Tito, tu hermana forma parte de la expedición y no quiere que vengas. ¡No te digo! Y el año pasado hice una redacción sobre el día del amor fraterno y con un premio. Es un monstruo. ¿No os dais cuenta? Se sabe toda mi vida. A mí no me importa que venga con nosotros. Yo me encargo de él si es necesario. ¿Y al "piraña" le dejáis? Al "piraña" también, claro. Gracias, Pancho, tú sí eres un amigo, pero estos... Bueno, un momento, vamos a ver. ¿Por qué no decidimos esto democráticamente?, a votos, quiero decir, y lo que salga pues se acepta por todos y en paz. ¿Vale? Está bien, hacer lo que queráis. Venga, llama al "piraña" y dile que salga de una vez. ¡Eh, "piraña"!", estos quieren que hagas un voto para saber si vamos o no. Cambio. Conque una votación, ¿eh? Pues pregúntales si tienen quórum suficiente para que la votación sea válida. Cambio. Dice que si tenéis "culorum" suficiente para hacer la votación. -Dile que sí, que tenemos uno cada uno. Ha dicho quórum. ¿Y eso qué es? A mí que me registren Atención Pi, que preguntan que qué es eso que tú has dicho. ¡Je, je, je! Aquí Roger espía uno. Aquí Roger. ¿Quiénes están ahí? Cambio. Pues quienes van a estar. Javi, Quique, Pancho, Desi y Bea. Están todos, todos, pero ninguno tiene eso que tú dices. Cambio. Pues entonces diles a esos que tienen más quórum del que necesitan para la votación. Comunícame el resultado. Cambio. Desde ya voto porque el "piraña" no venga con nosotros, porque si viene le voy a meter una patada en el culorum. He dicho. -Pues si no viene Pi... yo tampoco voy. Hicimos un pacto. -Pues lo siento por ti, majo, pero mi voto es que no. Y yo también voto que no. Pues a mí estos me caen bien, y no me importa que vengan con nosotros. Voto que sí. ¿Y tú, Pancho? Pues también que sí. Hay empate. Dos que no dos que sí. Tú decides, macho. Este es un pelota; dice lo que diga Bea. -¡Calla, imbécil! Lo que se decide entre todos todos tenemos que aceptarlo, y sin que nadie se cabreé. ¿Está claro? Pues entonces, si estos quieren venir que vengan, que también tienen derecho a vivir. Mi voto es sí. ¡Bieeen! Y esos ¿dónde se han quedado? Por ahí vienen. Ya estoy harta de esperarlos. Me parece que el boy scout ese de vía estrecha... ya no puede ni con su alma. Pues ahora los que votaron que sí que les echen una mano. Nosotros ya sabíamos lo que iba a pasar, ¿verdad? Venga Pi, un poco más deprisa. Aquellos ya están arriba. -Sí deprisa, claro. Cómo tú no llevas nada encima. Dijiste que podías con todo. -Es que yo no sabía que la cueva esa estaba tan lejos. Venga, tú, dame la mochila. -Es que como lleva dentro el equipo de transmisiones pesa un poco. Espera que voy a coger el agua. Ya. Está allí, arriba del todo. Desde aquí todavía no se ve. ¿Cuánto tardaremos en llegar? Una media hora o así. Ya todo es subida. Mira, aquí están estos. ¡Eh Pi, te pesa el culo, macho! Ya. Venga en marcha, ya estamos todos. -¿Pero no vamos a descansar un poco? Vosotros habéis descansado. -De eso nada; os estábamos esperando, que sois unos pesados. ¿Podemos esperar un poco? Tomar unos bocadillos, ¿no? Dijimos que el agua era de los dos, y que estaba racionada. -Pues toma, bebe. Ya no tengo sed. Entonces para qué protestas, y no eches el agua. Venga tíos, ¿seguimos? Adelante, y el que no pueda más que se quede aquí. Trae, déjame. Gracias, Pancho. Si quieres agua te doy mi ración. ¡Mira, qué es eso? -Es un lagarto. ¿Tan grande? -Un lagarto gigante. A mí me parece que nos estamos metiendo en un terreno peligroso. Pues como el gato ese esté en la cueva y también sea un gato gigante... -Tendremos que ir con cuidado. Nos hemos unido a un grupo de irresponsables. Tú no te separes de mí por lo que pueda pasar. ¡Eh, aquí está! ¡Eh, tíos, soy primer! ¡Venga, que os pesa el culo! Vaya paseo. ¡Piraña, Tito! ¡Ya la hemos encontrado! Ya era hora. ¿Qué miras? La última vez que estuve aquí no estaba este agujero. Aquí dentro se está muy bien. Es que no se ve nada. Está todo muy oscuro, y sale un aire frío. Pues yo creí que la cueva iba a ser más grande. Y lo era. Pero es que se ha hundido por lo menos la mitad del techo. Todo esto, mira. Podríamos hacer aquí el campamento. ¿Qué os parece? Vale. Vamos a buscar ramas y hacer una hoguera; que estén secas para que no hagan humo, y vamos a asar ya los choricitos. ¡Venga, Pi! Todos:¡Venga, Pi! ¡Bien! ¡Que no se diga! Trae la cantimplora. El último suspiro. ¡Venga! Yo también quiero agua, ¿eh? No, si ya no queda. Venga, vamos a ver. Buenas tardes, Julia. Hola. ¿Qué es eso? ¿Le gusta? Sí. Es para usted. ¿Para mí? Gracias, es precioso. 0:17:46.800 --> 00:17:51. Sí, ya lo sé, pero tendría que hacer siete barquitos iguales, y eso es mucha faena. Uno solo y para usted, así no hay problema. Por cierto, ¿cómo es que no ha ido con ellos de excursión? Me dijeron que a última hora se rajó. ¿Rajarme yo? Si no me han dicho nada. ¿Qué no le han dicho nada? Esos bergantes. Querían ir ellos solos. De todas maneras,... estos días... no la veo con ellos. Bueno, es que... quiero ir soltando amarras, como dicen ustedes, los marineros. A ver, explíquese. Sí... me marcho a mediados de semana. Mi verano termina aquí. Bien que lo siento. Qué me dice. Quiero ir separándome un poco de ese grupo de chicos, para que luego noten menos mi ausencia. No lo conseguirá. Se van a llevar un gran disgusto cuando se enteren. Le han tomado cariño. Bueno ellos... y yo también, aunque suena raro. No, no suena raro. Yo también siento un gran afecto por usted y por ellos. Me gustaría que este verano no tuviese fin. Me encuentro a gusto aquí. No sé, pero... me aterra pensar en la marcha. Entonces... ¿por qué se va? ¿Por qué se mueve de aquí si está bien? ¿Moverse? ¿Por qué se mueve todo en nuestra sociedad? Dinero,... cuestiones de economía, ¿es eso lo que quiere decir? Antes, cuando usted llegó, mirando a esa criatura, por un instante conseguí ver el mundo sin palabras. No me haga caso, son cosas mías que no sé explicar. Pero en ese momento yo... no necesitaba absolutamente nada más que contemplar a esa criatura; y ahora ya estamos hablando de economía. En fin, las cosas son así. Pues yo creía que eso de los cuadros... que por cierto, son muy bonitos ¿eh?, le daba lo suficiente para vivir con cierta soltura. ¿Los cuadros?, ¿mi pintura? No, qué bueno es usted. ¿Quién iba a pagar un dinero por colgar un capricho mío? Yo mismo. Póngale un precio razonable a uno y me quedo con él. ¿A qué llama un precio razonable? Pues mujer... Pues no sé, un precio de amigo, un precio simbólico. Cinco o 10.000 pesetas. No si ya sé, ya que valen más, pero es que es pobre Chanquete. Si no se eso. Es que por 5.000 pesetas los vendo todos a quien los compre. En mi vida he vendido una pintura. Pero usted... Perdóneme, pero usted no sabe lo que dice ni lo que hace. Yo siempre pensé pues eso, que vivía usted de su trabajo. Sí, pero no como pintora. Para estar aquí he ido tirando de unos ahorrillos y... y se acaban. Tengo que marcharme a trabajar de verdad. Aguarde, aguarde, aguarde, que esto hay que estudiarlo. Estos cuatro cuadros, a 10.000 pesetas cada uno, los coloco yo sin salir del pueblo, o dejo de llamarme Chanquete. Que sí, Julia, que sí. Me alegro que no se haya ido a la montaña con los chicos porque no tenía idea de su problema, y eso vamos a arreglarlo. Véngase conmigo a casa de "Frasco" que este va a ser el primer cliente. Que no, que no, que no quiero obligar a nadie. Bueno pues no venga, pero déjeme dos cuadros y hágase la cuenta de que soy su agente comercial. ¿Me da comisión? Pero muy poco, muy poco, solo para poder invitar a los chicos. Si me vende uno solo... les armo a todos la gran fiesta. Palabra. Vente conmigo, bandera mía, que con el viento nos vamos a columpiar. Tenemos que recoger los desperdicios y después enterrarlos; que no nos llamen los mancha cuevas. ¿Has oído, Pi? Será cuando acabe de comer ¿no? Sí, pero acaba ya. ¿Queréis sardinas? ¿Sardinas ahora, Pi? Te estás pasando. Así pesaba tu morral, majo. Te has traído la despensa. -Y será capaz de jamárselas así, a pelo. También tengo aquí un poco de pan. -¿Quién tiene mi navaja? La navaja de Pi. ¿Quién tiene la navaja polifuncional? Se dice así ¿verdad Pi? -Toma. Se la habrás robado a tu padre ¿no? -Yo no mango, nena. Se la tomé prestada. ¿Qué más tienes ahí, Pi? ¿Se puede ver? De comer nada más. Solo... el equipo de transmisiones, la luminotecnia, el botiquín de urgencias y otras cosillas. Es un bazar; viene de excursión como si se fuese a la guerra. Oye, Pi, ¿me dejas esto un momento? Pues claro. Mientras estemos juntos lo mío es de todos. Muy bien dicho, Pi. Ese podía se el lema de nuestra pandilla. Hay otro mejor, y ya está inventado. ¿Cuál es? El de los tres mosqueteros, que eran cuatro: "Todos para uno y uno para todos". -¡Jo!, D'Artagnan y su rollo. ¡Javí, Quique! ¡Ya voy! ¿Qué pasa, Pancho? Venid. Es como un túnel, y no se ve el final. ¿Por qué no entramos? Dejaros de experimentos que igual nos sale un culebrón. ¿Tú también tienes canguis, Javi? Yo qué va. Oye Pi, tráeme la otra linterna. Dame la linterna, Tito. Pero ¿os vais a meter por ahí? Puede haber bichos. Iremos con cuidado por la cuenta que nos trae. ¿Nos dejáis ir a nosotros? Tú te quedas ahí, mochuelo, esto es para hombres. ¡Javi, espera! Llévate el transmisor. Así podremos comunicarnos, y nos cuentas lo que vayas viendo. -Sí y dinos si hay piedras preciosas. Buena idea, Pi. Lo que queréis es una retransmisión gratuita ¿eh? Claro, para Eurovisión. Y si os encontráis un gato muy grande dinos si es verde o colorado antes de que os meriende. Muy graciosa, de verdad. ¿Ves?, como siempre. En cuanto se encuentran con algo que les divierte se largan. ¿Por qué no nos vamos nosotras a dar una vuelta? -Bueno. Iros vosotras si queréis, nosotros tenemos que mantener la comunicación con ellos, ¿verdad, Tito? -Claro, por si encuentran el gato verde. ¡Pancho! ¡Aquí! ¡Espera! Cuidado, está muy resbaladizo. Pancho, aquí hace un frío de muerte. Creo que es mejor que nos volvamos. Esto tiene que ir a algún sitio; vamos a seguir un poco más. Mira, ¿sabes lo que parece esto? Es como ir en el metro pero sin vagones; y a cada paso me parece que me voy a romper la crisma. Walkie Talkie: Atención, cuerpo de expedición. Aquí base de transmisiones. ¿Hay alguna novedad? Corto, digo cambio. Pirañita y sus inventos. ¿Qué le digo? ¿Te has hecho daño? Nada, no contestan. Os digo que esto empieza mal. -Pero ¿él sabe cómo funciona el cacharro ese? Pues claro que lo sabe. Basta con apretar aquí... Atención, Javi, estamos preocupados por la suerte que han podido correr vuestras vidas. Comunícame algo. Cambio. -Pues como lo del gato verde sea verdad... ¿Me estáis oyendo? Aquí Javi. El agujero este parece más largo que un día sin pan, y seguimos la exploración sin novedad. Esto está muy resbaladizo... ¡Aaah! ¿Qué ha pasado? Lo que tenía que pasar. Te lo he dicho, aquí no hay quien ande, y es la segunda vez que me caigo. Hay que ir con cuidado. Debo tener el culo más morado que el gorro de un obispo. Yo me largo, tío. Y tú, "piraña" de los... inventos, ¿me oyes? Por no soltar el cacharro este me acabo de dar la gran torta. Todo por tu culpa, corto. Pero ¿qué culpa tengo yo? Yo me largo, macho. Me he raspado un codo y estoy helado Vámonos. Si quieres venimos otro día mejor preparados y seguimos con la exploración. Sí, macho, pero a lo mejor otro día la entrada vuelve a estar cerrada. Sí pues anda, que si se cierra ahora y nos quedamos aquí. Me largo, tío. Yo voy a seguir un poco más. Estoy seguro de que somos los primeros que pisamos esta cueva. Haz lo que te dé la gana. ¿Quieres este aparato? Sí. ¿Cómo funciona? Mira. Para hablar aprietas el botón este, y para escuchar lo sueltas. Piraña ¿me oyes? Cambio. Roger Pancho, estoy en la escucha. Cambio. Vale. Estoy comprobando cómo funciona esto. Javi regresa al campamento. Yo continúo la exploración. Corto. ¡Ostras! ¿Ves algo? -No, no veo nada. Está muy oscuro. ¡Sí, una luz! ¡Javiii! ¡Ya voy! Viene Javi. Sí, es Javi, que viene. ¡Bieeen! ¡Ay! ¿Qué habéis visto, Javi? Dime ¿qué habéis visto? Pero qué habéis visto, dime. Que no he visto nada, enano. ¡Ay va, está herido! Quique, Desi traed el botiquín del "piraña". Pancho no contesta. ¿Habéis visto algún animal? ¡Animal! En las cuevas del "Viaje al centro de la Tierra" encontraron animales prehistóricos. Tú sí que eres un animal prehistórico, y el Pancho un burro antediluviano. Se ha emperrado en seguir en esa cueva y se dará la gran castaña. Ya lo veréis. ¡Caray!, vaya herida que te has hecho. ¿Te duele? No, no mucho. Atención, muchachos. Javi, Bea, Desi, Quique... Tito, "piraña", ¿me escucháis? He descubierto algo que... no sé cómo decirlo, es enorme. ¿Qué será? Calla. Está lleno de, de... Es como... Venga, macho, explícate. -Callaros todos, por favor. Es una caverna gigante, con el techo lleno de sorbetes que cuelgan; sorbetes gigantes de distinto color. ¡Es la leche! ¡Estalactitas! Cállate, tú. Hay una altura tremenda. Es como un precipicio lleno de formas increíbles. Y la caverna continúa. No sé dónde acaba. ¿Javi, por qué no vienes a verlo? Cambio. Yo quiero ir a verlo. -Y yo. Javi, dame la linterna. Vosotros quietos; ahí no se mete nadie. ¿Es que queréis partiros la cabeza? Os he dicho que está resbaladizo. Guardaremos el secreto y volveremos otro día con equipo de montaña, y entraremos todos. Tú, dile a Pancho que salga de una vez. Roger Pancho te hemos... Roger Pancho, te hemos oído. Dice Javi que regreses a la base. Volveremos otro día con el equipo de montaña y entraremos todos. Cambio. ¡Aaaahhh! ¡Javi! ¡Javi! ¡Javi! ¡Javi! ¡Mi linterna! Pancho, soy yo, Javi. Te hemos oído gritar, ¿te pasa algo? Cambio. Sí, Javi. He perdido la linterna. No se ve casi nada. Está todo oscuro. No puedo moverme, Javi. Hablarme, por favor. No dejéis de hablarme. Toma, dile que le ayudaremos pero que tenemos que deliberar. Atención, Pancho, habla "piraña". Te hemos oído, tranquilo macho. Javi está decidiendo lo que hay que hacer. Tú tranquilo. ¿Qué más quieres que te diga? Nosotros estamos aquí y vamos a ayudarte. Tranquilo. ¿Qué más le digo? Lo que quieras. Entretenlo para que no se asuste. Atención, Pancho. Javi te envía un saludo, y yo, y Tito, y Bea te manda un beso, y Desita igual. ¿Lo has oído? Cambio. Gracias, "piraña"; gracias a todos, y a Bea, ¿está ahí Bea? Quiero hablar... a solas con Bea un momento. Bea, sube. Es Pancho, que quiere hablarte. Tengo mucho frío y mucho miedo. Venga marcharos. Pancho, soy yo, Beatriz, y te estoy escuchando. Estamos solos. Bueno, yo quería decirte que... Que eres la chica más guapa que he visto en mi vida. Y que... que por las noches me acuerdo mucho de ti, y me gusta... recordar cómo andas, cómo miras, cómo te ríes... y como ahora aquí también es de noche, pues pienso en ti también. No seas idiota Javi. Si entras a buscarlo te perderás también; y además, esa linterna no alumbra nada. Vamos a buscar a Chanquete. -Claro, es lo mejor. Hay que ir al pueblo, decir lo que pasa y que venga a ayudarnos. Avisar a la Guardia Civil. -Yo creo que llevas razón. Nos echarán la gran bronca, seguro. Pero lo importante es que Pancho salga de su agujero. Y cuando descubrí esta cueva lo primero que pensé... fue en que me gustaría que la vieses tú, y que si he sido yo el primero en descubrirla quiero que se llame como yo quiera, y yo quiero que se llame como tú, y que cuando esté muerto que lo sepan todos, que quiero que se llame la gruta de Beatriz. Que frío tengo. Tengo tiritona. ¡Pancho, Pancho! Se le han acabado las pilas, ya no funciona. ¡Pancho, Pancho! ¡Pancho, vuelve! ¡Pancho! Venga Bea, tranquilízate. Venga. Vete a buscarlo Javi, por favor, o déjame que vaya yo. Quique y Desi han ido al pueblo a avisar a Chanquete y pedir ayuda. Si Pancho se ha perdido en ese agujero cualquiera de nosotros también podría perderse. Entiéndelo, Bea. No es cuestión de hacer el burro para nada. Pero es que dice que se va a morir. Eso lo dice porque está asustado; y no me extraña, porque estar en ese agujero... oscuro, es para mearse. ¿Y está lejos Pancho? Y yo qué sé hasta dónde se habrá metido. Le dije que volviera pero ni caso. Tenía tiritonas; dijo que hacía mucho frío, que se iba a morir. ¡Tenemos que hacer algo! Quique y Desi han ido a avisar a Chanquete. Lo que podíamos hacer ya lo estamos haciendo, Bea. Tranquilízate. Prefiero el mar, Julia. Prefiero el mar. Bien, ya hemos llegado. -Pero si aquí no es. ¿Cómo que no? La cueva del Gato Verde está allí. Pues no, por aquí no hemos venidos nosotros. A ver si nos aclaramos. ¿No habíais dicho la cueva del Gato Verde? -Sí, pero allí no está, este otro sitio. Pues esa cueva está allí. Ha estado allí desde siempre. Ellos habrán venido por arriba, por el monte, y desde aquí no la localizan. Vamos. No, vosotros quedaros aquí con mi compañero. Vamos, Chanquete. Vamos. Señorita. Con que yo me había rajado ¿eh? No está bien lo que habéis hecho. Luego ya veis las consecuencias. ¡Julia, vamos! ¡Pancho! ¡Pancho! Voy a beber agua. ¿Queréis un trago? No, pero dile a Bea que se calle, por favor, me está poniendo nervioso con sus gritos. Pancho no puede oírla, estoy seguro. ¿Por que está muerto ya? No digas sandeces, Tito. Pancho no puede morirse. ¿Y por qué? Pues porque no, porque no debe. Sería un mal amigo si nos hiciese esa faena. ¡Pancho! Que dice Javi que por favor que no sigas gritando, que le pones nervioso. Y a mí me pone nerviosa estar aquí sin hacer nada. Quizás Pancho me oye y por lo menos sabe que no nos hemos ido. ¿Cuándo van a venir esos? Yo qué sé. Pues ya tenían tiempo de haber ido y haber vuelto. Como no vengan pronto me va a dar un ataque de... De qué. ¡Pues de chillar! Que no sé cómo podéis estar tan tranquilos sabiendo que Pancho... Me parece que ya te lo he explicado. Si yo me meto ahí también me podré perder, ¿y eso de qué le serviría a Pancho? ¿Es que no lo entiendes? Pero esos... ¿cuándo van a llegar? ¿Alguna novedad? -Nada. Esa cueva hace meses que no la visita nadie; hasta hay telarañas en la entrada. Nosotros ya dijimos que ahí no era. Pero vamos a ver si nos aclaramos. Esa es la verdadera cueva del Gato Verde, la conozco desde chaval, y si lo que contáis es cierto pues entonces es que... os habéis ido a otra cueva. Pancho dijo que donde estábamos era la del Gato Verde. Bueno, pues se ha equivocado y os ha llevado a otro sitio. Y si no sabéis por donde fuisteis podemos tener excursión para días. Todos estos montes están plagados de pequeñas cuevas. Andando sí sabíamos venir. Pero el camino que ha traído el jeep yo no lo conozco, y me ha despistado. Bueno, vamos a ver si conseguimos centrarnos. Yo conozco muy bien estos montes. Dadme algún detalle, algo que me permita identificar esa dichosa cueva. Bueno, según la brújula del "piraña" desde el pueblo salimos hacia el nordeste. -Eso no dice nada. Estamos en esa posición ahora mismo. ¡Ah, sí!, antes de bajar a la cueva, desde arriba, contra el mar, se veían tres picos muy juntos, casi iguales. Tres picos casi... ¿Hasta allí habéis ido? ¿Qué quiere decir? El Lobera pequeña; están en Lobera pequeña. ¿Pero es que hay lobos allí? No, Desi, no, no te asustes, pero está en otra vertiente, y después de que lleguemos hay un buen tramo a pie. De modo... que a ver cómo nos organizamos. Bueno, lo importante será que lleguemos a tiempo. Pase primero. ¿Qué hará el "piraña" allá arriba? Dice que quiere estar solo, porque está pensando. -Pensando en qué. En nada. Igual descubre el teorema de Pitágoras el muy burro ¡Eureka! Javi, tengo una idea que puede funcionar. ¿Sí? No me digas. Yo también. Echarle un hurón, pero no tenemos hurón. Mira, la cuerda de la cometa. Un invento que funcionó con éxito hace siglos. ¿Os acordáis del hilo de Ariadna? No. Bueno, pues es igual. Uno se ata la cuerda a la cintura, se va soltando hilo y después el hilo marca el camino para volver. Comprendo. ¿Y quién va a hacer de cometa? Tú y tus invento, "piraña". Está bien, pásame la linterna. ¿Está fuerte este hilo? Sí. ¿Cuántos metros tiene el ovillo? Unos 300. Si llegas al final y sientes un tirón no sigas. Toma, claro, por la cuenta que me trae. Adiós tíos, hasta luego. Javi... Pi es un genio ¿a qué sí? -Tal vez, pero el que se juega el tipo es Javi. Javi solo pone la mano de obra, y lo que importa son las ideas. Sin ideas seguiríamos aún en la época de las cavernas. Justo, que se donde estamos nosotros; porque nos estamos chupando el domingo metidos en una cueva. ¿Pancho todavía estará vivo? -Cállate, rico. ¡Pancho! ¡Soy yo, Javi! ¿Me oyes! ¡Contesta! Javi sigue avanzando. ¿Cuánto hilo queda, Pi? Mucho todavía. Habrá avanzado unos... 100 metros. ¿Y si el hilo se acaba? ¿Y si el hilo se parte con una arista? Puede suceder ¿no? Cállate, no seas gafe. ¡Pancho! ¡Pancho, dónde estás? Mira, Javi se ha parado otra vez. Se habrá caído. -Eso, y se habrá roto un brazo. ¿Y es que toda vuestra familia es igual de optimista? Ya pide hilo otra vez. ¡Anda, mi madre, si es cierto! ¡Pancho! ¡Javi! ¿Dónde estás! ¡Aquí! ¡No te veo! Yo he visto tu luz un momento, pero ahora ya no la veo. ¡Dime cuándo la ves! ¡Ahí, Javi, ahí, ya la veo! ¡Ahora, Javi, ahora! Ven hacia aquí. No puedo, Javi. Hay muchos huecos, y tengo miedo a matarme. Avanza tú un poco si puedes. ¿Y hacia dónde voy? ¡Tu voz sale por todas partes! Avanza, Javi. Hacia la izquierda, y pasa ese túnel y ve hacia la izquierda. ¡Quietos, no os mováis! -¿Qué ha pasado, Pi? ¡Javi ha dado un tirón, debe haberse caído. ¿Y se ha roto la cuerda? -Pues no lo sé. ¡No!, ya vuelve a pedir carrete. Aún tenemos el pez en el anzuelo. Como Javi se entere de que le has llamado pez... ¿Y quién se lo va a decir? -Esta, ya sabes. Como es, una chivata. ¡Cállate, enano! ¡Pancho! ¡Aquí, Javi! ¡Aquí! ¡Sí, ya te veo! Cuidado, esto está muy resbaladizo. Cuidado. ¿Estás bien? Gracias por haber venido. No digas bobadas. Oye ¿tú sabes salir? Verás... el "piraña" tuvo un invento Detrás de esta cuerda está el "piraña". Si la seguimos daremos con la salida. ¿Qué te pasa? Estoy helado de frío, macho. Pues venga, arreando que es gerundio. Vámonos antes de que nos entre el muermo a los dos. Detrás de esa peña está pequeña Lobera. ¿No será eso? Sí, la cueva tiene que estar por aquí, pero un poco más arriba. -¡Mirad, ahí viene alguien! ¡Es Javi y "piraña"! Y Tito. Bea no está. ¡Eh, chavales! ¡Quique, Desi! ¡Ay va, macho, la que se ha organizado; y hasta viene la Guardia Civil! ¡He sacado a Pancho! ¡Yo tuve la idea, con el hilo de la cometa! -¡Lo han rescatado! ¡Javi ha entrado a buscar a Pancho y han salido los dos! ¿Tú, Javi? ¿Y dónde está Pancho ahora? En la cueva, Bea le está curando las heridas. ¿Las heridas? Bueno, solo unos rasguños. ¿Pica? Un poco. Pues tienes que aguantar. Es peor si luego se infecta. Aquí tienes otro corte. Luego te pondré otra tirita. Me vas a dejar hecho un cromo. Qué más quisieras tú que eso... que ser un cromo, un cromo de Travolta. ¿Te gusta ese tío, el bailón? No está mal, pero tampoco es mi tipo. ¿Y cuál es tu tipo? Sí, a ti te lo voy a decir yo, para que lo vayas contando por ahí. Oye, Bea... quiero que me digas... que antes, cuanto estuve ahí adentro, hasta creí que me iba a morir. Sí, ahora da risa, pero... te lo juro, las pasé canutas, y te dije cosas por el aparato del "piraña" que... ¿Sí, qué cosas? Pues lo que te dije, ¿es que no lo has oído? Bueno, yo oí que estabas en una gruta muy bonita, y nada más. Se acabaron las pilas y no pude escuchar nada más. ¿Seguro? Pero como ya no hacen falta pilas me las puedes decir ahora. Pero es que ahora ya no es lo mismo. ¿Por qué? No es igual, me daría vergüenza repetirlo. Los chicos, ¿sabes?... a veces sois muy tontos. Listo, ya estás curado. Oye, Bea,... ¿Me... das un beso? Ya lo he hecho, no seas abusón. Sí, pero un beso de verdad, como en las películas. Bueno, pero no me mires. Cierra los ojos. Todos:¡Eeeeh! -Son ellos. ¡Desi, Javi! ¡Pancho, ¿estáis bien? Todos: ¡Eeeeh! ¡Pacho! ¡Bea! ¡Bea, estás bien? Televisión: La noticia que ha saltado a los medios informativos es el descubrimiento casual por un grupo de excursionistas de unas sorprendentes cuevas en el este de nuestra provincia en el lugar conocido por Lobera pequeña, y que según los expertos, constituye una auténtica maravilla geológica. Cuatro grandes grutas comunicadas entre sí han sido ya exploradas por un grupo de espeleólogos al servicio de la Diputación. La cueva primera, que en recuerdo de los muchachos que la descubrieron es conocida por la cueva de los Siete Enanos... -¡Enanos! Serán desgraciados. Nos llaman enanos. ...que por deseo expreso del primer ser humano que la visitó, el muchacho Pancho García, lleva nombre de gruta de los ojos de Beatriz. En esta gruta, el techo alcanza hasta 60 metros de altura, siendo de una monumentalidad y de una belleza incalculables, y constituyendo, según los... Ha sido un hermoso regalo ¿no crees? ...en todas ellas, y durante millones de años, el agua ha ido componiendo este aquelarre de fantásticas y caprichosas formas, aunque lógicamente, todavía no ha habido tiempo... -Y ahora el rollo, pero del hilo de la cometa no dicen una sola palabra. Tienes razón, Pi, y si no fuera por el hilo... Por el cerebro que uno tiene. ¿Queréis callaros de una vez? Bueno, el reportaje ese es un latazo. Terminó. Se acabaron las cuevas. Pues entonces a por la limonada. ¡Muy bien chicos! ¡Fenomenal! ¡Quién quiere naranja! -Yo, yo quiero naranja. Dame, Quique. ¡Dame, Quique! Quique... Acordeón Todos: ¡Bien! Las velas las enciendo yo. Bueno, pero que sople Julia. ¿Es tu cumpleaños, Julia? -¡Qué idiota! ¿No ves que solo hay cinco? No, si es un bautizo. Hoy ha nacido una pintora. Hoy cumplo cuadros. Los primeros cinco cuadros que vendo en mi vida. ¿Y quién los compró? No sé, Chanquete sabrá, es mi agente comercial. ¡Venga, date prisa! ¡Anda, que queda una! Ya está. ¡Muy bien! Subtitulación realizada por Yolanda Fernández Gaitán.

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