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No recomendado para menores de 7 años  Unidad Central Operativa - Trabajo, trabajo, trabajo - Capítulo 5 - Loli, una adolescente de 13 años, ha desaparecido de la casa de sus padres situada en un pequeño y solitario pueblo de la provincia de Madrid - Ver ahora
Transcripción completa

¡Sargento!

No sé, yo ya había pensado en llamarles, no se crea.

Pues ha tardado tres días en hacer la denuncia, Asunción.

Pues sí...

Ya, ya le decía yo a Juan que...

Mejor se lo cuenta él cuando llegue.

Mejor nos lo cuenta usted ahora. No, no.

Mejor cuando vuelva mi marido.

Asunción, yo la entiendo,

pero las primeras horas son fundamentales

y llevamos mucho retraso.

¿Dónde está su marido?

Buscando a la Loli.

Él piensa que está por ahí

y que volverá cuando se le pase la rabieta.

Asunción, ¿puedo?

¿Qué rabieta?

Es que es... el viernes por la noche discutieron.

La Loli está en esa edad mala en que todo le parece mal.

¿Cómo fue la discusión?

Se gritaron.

Clics de la cámara.

Ella se encerró en la habitación y...

José vino al cuarto a ver la televisión.

Pero ya nos preguntó eso el sargento.

Y ya no la volvieron a ver.

No debería.

Es que me asienta los nervios, ¿sabe usted?

Ladridos.

Asunción...

¿Alguien se ha dado un golpe recientemente?

Dejen de hacerme preguntas.

Falta un ordenador en la habitación de Loli.

¿Sabe dónde podría estar? -Pues no.

¿Qué pasa aquí?

Soy Nicolás Segura, teniente de la Guardia Civil.

¿Y qué quiere?

Habíamos pensado encontrar a su hija.

A mi hija la busco yo que soy su padre.

Seguro que está por ahí de juerga. ¿Por qué cree eso?

Juan, ¿por qué...? -¿Dónde va a estar?

No quiero asustarle, pero puede estar en peligro,

puede estar secuestrada, o en manos de un violador, un pedófilo...

Sr. Núñez, necesitamos su ayuda.

Ni ustedes necesitan mi ayuda, ni yo la suya, largo.

También podemos pedir a un juez una orden de registro.

O detenerle por obstrucción a la justicia.

Llame a quien le dé la gana. ¡Fuera!

¡Fuera!

Sargento...

Laura, parece mentira, te has puesto a su altura.

¿Tu le has visto? Parece que no le importa nada.

A ver, novedades del rastreo.

Nada nuevo. Hay unas huellas de neumático fuera de la carretera,

donde estaban el móvil y el pañuelo, pero quién sabe.

(Tv): Hace cinco días que Loli está desaparecida,

aunque fue hace tres que lo está oficialmente.

El rastreo de la Guardia Civil no ha dado frutos hasta esta mañana

cuando han encontrado el móvil de Loli roto

cerca del campo de fútbol local junto a un pañuelo con sangre.

Eso hace pensar que quizás alguien la asaltó.

La sangre podría no tener que ver, pero la he mandado a analizar.

¿Qué dicen los padres?

El padre no ha querido contestar y la madre no recuerda nada...

Porque le da sin parar al pacharán.

Sierra, ese hombre les pega.

Pero no hay antecedentes de malos tratos.

Porque en los pueblos los trapos sucios se lavan en casa.

Mira el sargento local, no registró la casa porque les conocía.

Además, la sangre era reciente,

podría tener el mismo origen que la del pañuelo.

¿Qué sugieres?

Que esa noche se le fue la mano y se la cargó.

Laura, es demasiado suponer. -Es una acusación muy grave.

¿No visteis lo mismo que yo?

Ese hombre no denunció la desaparición de su hija.

Cuando fuimos a investigar nos echó,

lo denunció la vecina.

Y tiene dominada a su mujer, ¿qué más queréis?

¿Y el móvil y el pañuelo? Se le caerían del cadáver.

Los perros habrían olido el rastro.

¿Qué piensas tú, Molina?

Pues que discutieron, ella se cabreó, se piró,

y de camino alguien la vio sola y se aprovechó de ello.

¿Y la sangre? La de casa un accidente doméstico,

y la del pañuelo un forcejeo antes de entrar al coche.

Ya...

Vale, Laura, tú y yo con los padres.

Nacho y Chef, listado de llamadas.

Marina, atenta al laboratorio por lo de la sangre,

y habla con el médico del pueblo a ver si cree que hay malos tratos.

¿Pregunto también a los profesores? Por favor.

Molina, los amigos, el último que la vio,

Nicolás, la vecina, averigua por qué decidió denunciar.

Marina, la niña tiene un hermano que se fue de casa hace unos años,

el sargento local dice que no se sabe nada de él,

encuéntralo. Me pongo con ello.

¿Algo más?

No, nada más, Segura, nada más.

Segura, por favor, no nos dejes solos con él.

¿Dónde está la cámara?

¿Qué cámara? -En estos sitios siempre hay una.

A veces preferimos que no se sepa lo que pasa aquí dentro.

Es coña.

¿Sabéis si Loli tenía novio?

Este. -Tío, ¿pero qué dices?

¿Es tu novia? -Que no, este flipa, somos colegas.

Será porque ella no quiere, porque eres un baboso.

Y tú un canalla. -¿Habéis notado algo raro en Loli?

La Loli la quiero mucho, es una niña...

es buenísima, un angelico mío,

lo que pasa es que está en la edad difícil.

Margarita, según sus padres, Loli hace lo que le da la gana.

Bueno, figúrese usted, como todas,

si es que la juventud de hoy están todas desmadradas.

Pero conmigo es muy formal,

no se ha saltado ni un día de cuidarme a Raulito

y ya va para 18 meses.

Yo es que tengo 4 chiquillos y la Loli para mí es mi princesa.

¿Cuándo decidió denunciarlo?

Como la chiquilla no aparecía fui a casa de Asunción a preguntar.

Con esto no quiero decir que yo me meta donde no me llaman, que no,

cada uno en su casa y Dios en la de todos,

pero es mucho cariño, muchos años, mucho respeto,

los chiquillos jugando juntos... -Claro, claro.

Y yo le pregunté a la Asunción...

Es que la pobrecica mía, pobrecica mía.

Que no se entera de nada, que usted ya sabe, ¿no?

Bueno, que ella tiene lo que tiene.

Ellos creen que es una chiquillada y que va volver,

pero es que una ve tantas cosas mala por la tele, tanta cosa mala,

que yo qué sé, y al pueblo cada vez llegan más forasteros.

Y no sé, me dije, lo que tengo que hacer es lo que tengo que hacer.

Y luego que me entró cosa, ¿sabe?

Me entró cosa por el cuerpo, me entró...

me entró miedo.

Chicos, no lo entiendo,

vuestra colega desaparece y como si nada, ¿no os da mal rollo?

Claro que nos ralla, es nuestra colega,

pero es que estas preguntas son un poco chorrada.

Pues quedan unas cuantas, acostúmbrate.

¿Hasta qué hora estuvisteis con ella?

Hasta las once o así, sus viejos no le dejan más.

¿Qué tal se llevan con ellos? -De culo.

El Juan ese es un ogro.

¿Y la madre? -Esa no se entera,

está todo el día mamada.

Tome. -¿Está natural?

Es que si la tomo fría, se me ponen las placas, las anginas,

y el del seguro me da antibióticos y para el estómago, pues....

Entiendo que es una pregunta muy difícil para usted,

pero necesitamos saberlo.

Ya...

Es que... esas cosas, bueno, no sé,

no es muy modélica y también, claro,

depende de lo que se entienda por pegar.

Bueno, pegar es pegar.

Ya...

El Juan es que es un hombre de mucho carácter, no digo que sea malo,

pero a él lo que le pasa es que es muy bruto.

Y la niña que ha salido a él que tiene el mismo carácter,

pues igual en un momento de esos le ha levantado la mano,

eso le puede pasar a cualquiera. -A cualquiera no.

¿Y creéis que la pegan?

¿Qué vamos a saber? Ella nunca cuenta nada de lo suyo.

Señores, suficiente por hoy; os podéis ir.

Natalia, siéntate.

¿Te importa sentarte un momento, por favor?

Margarita, ¿qué piensa que le ha podido pasar a Loli?

Dios quiera, y la Virgen santísima, que no le haya pasado nada.

Gracias, Margarita.

La vida...

Tú eres la mejor amiga de Loli, ¿no?

Sí, supongo que sí.

¿Qué fue lo último que hablasteis aquella noche?

Nada especial, estábamos en la puerta de su casa,

íbamos todo pedo, nos despedimos y ya.

¿Y hasta cuándo?

Hasta la mañana siguiente,

que vino su padre hecho una furia buscándola.

¿Y crees que tiene algún novio fuera del pueblo?

Ni de coña.

¿Entonces qué crees que ha pasado?

No sé, averígualo que para eso te pagan y tienes cara de listillo.

Para, espera un momento aquí. -¿Qué pasa?

Que esperes. -¿Ahora?

Sí.

Ya. -Qué manera de cortar el rollo,

¿qué hacías? -Ver si había alguien.

Si tu padre nunca está.

Pero podía estar la chica de la limpieza.

¿Y de qué te avergüenzas, de él o de mí?

De los dos.

¿Qué es tu padre, capo de la mafia y por eso no me lo presentas?

No, es un funcionario y la verdad es que no gana mucho dinero.

¿Funcionario de qué?

Oye, ¿por qué te interesa tanto la vida de mi padre?

Me interesas tú y saber por qué eres tan friqui.

Con lo guapo que estás callado.

¡Eh!

Voy al baño, ¿eh? Espera. -¿Ahora?

Sí.

¿Dani?

¿Dónde estás?

¡Dani! Tititriti, tititiriti...

¿Qué haces con eso? Quita, ¿qué haces?

Dile a tu padre que cambie de camello,

porque lo que se mete le está sentando mal.

¿Qué tipo de funcionario es? Porque me estoy imaginando uno,

y no tiene gracia.

Ya...

Vale, ya está.

Mi padre es guardia civil, ¿contento?

Ah, guardia civil, muy bien.

Pero no es un facha ni nada de eso.

No va dando ostias por ahí, solo nos fríe a multas.

Trabaja en la UCO.

Ah, la UCO. -Sí, una unidad de élite.

Ya. -¿Qué pasa?

¿Me vas a dejar por eso? -No, pero flipo un poco,

no sé, no me lo has dicho hasta hoy, o sea, que tan orgullosa no estarás.

Porque ibas a salir con tópicos de picoletos, represión

y tus tonterías. -Mis tonterías, tópicos.

igual no lo son, igual es verdad. -¿Y qué hago, le dejo de hablar?

No, solo que te lo pienses antes de tener ideas...

¿De qué vas? -¿De qué vas tú?

¡No quiero hablar más de esto, ¿vale?!

¡Ya está, aquí se acabó, punto!

Pues nada, muy bien.

Suspensión de empleo y sueldo.

Cuatro días, ni notaremos tu ausencia.

Sí, porque soy muy silencioso.

Qué gracioso.

Igual así entiendes que cuando doy una orden quiero que se cumpla.

Me gustaría explicar mis razones. Hazlo.

Ese tipo, Elías, el que... Cardona, 43 años, bueno, ahora 45,

te podría decir hasta el color de su ojos.

Marrones. Sí.

No da el perfil de violador, es demasiado bruto.

No podría dejar el escenario del crimen sin una sola huella.

Ya, pero lo hizo.

Aquellas violaciones, Ramón, parecían ir a más.

Como si alguien estuviera perfeccionando su método

y aumentando la violencia.

Es el mismo violador, Ramón.

Bruno, llámame coronel.

Es el mismo violador, mi coronel.

Yo solo veo a un buen imitador.

¿Tienes algo más? Nada más.

Pues no es mucho, la verdad.

Acabará matando, mi coronel.

Podríais irte a dormir por las noches como todo el mundo.

¿Qué hago, me voy a casa? No, no, no.

Primero encuentras a la niña,

¿quieres que te lo diga en francés?

Un sopapo de vez en cuando, no hemos podido sacarles más.

¿Y la sangre?

La del pañuelo y la del suelo son de ella.

Además ningún informe médico prueba los malos tratos.

Y he hablado con los profes y todos dicen lo del bofetón ocasional.

Abren la puerta.

Buenas tardes.

¿Quiere un café?

Quiero saber qué cojones hago aquí.

¿No lo sabe? No.

Su hija ha desaparecido y usted nos impide buscarla

y no contesta a las preguntas.

¿No le parece sospechoso?

¿Sospechoso de qué?

Buenas tardes. ¿Y mi marido?

¿Sabes ya algo de mi Loli?

Su marido está en Madrid, con mis compañeros.

¿Cómo?

¿Cómo dice?

Necesito hablar con usted, Asunción, tranquilamente.

Necesito su ayuda.

Su hija tenía un ordenador en su cuarto y ha desaparecido.

¡¿Y yo qué sé?! Yo no entro ahí.

No vea la que me arma si abro su habitación.

¡Todo el día encerrada con ese cacharro!

Mi marido no es mal hombre.

¿Cómo puede pensar eso?

Jamás, jamás le ha puesto la mano encima a mi Loli.

¿Y a usted?

No...

No...

Asunción, tiene que dejar de justificar a su marido,

los gritos, las humillaciones, las bofetadas...

Eso ya son malos tratos.

¿Usted golpea a su hija?

¡¿Quién coño le ha dicho eso?! ¡Siéntese!

Con esa reacción solo me demuestra que no sabe contenerse.

Siéntese.

Siéntese.

Le repito la pregunta.

¿Usted golpea a su hija?

¿Usted tiene hijas? Dos.

Entonces no sé por qué me lo pregunta.

Que algún sopapo alguna vez le doy,

porque si no se suben a la chepa,

pero ponerle la mano encima, pegarle,

lo que se dice pegarle, eso nunca.

¿Va a detenerme por eso?

El problema son los restos de sangre que hay por toda la casa.

¿De qué son?

No... no lo sé.

Pero... no tienen nada que ver con eso, se lo juro.

Es que se me rompió un plato.

Ya. Y la Loli se cortó en el pie.

Y fue por toda la casa sangrando.

Yo misma se lo curé.

Tiene la mala costumbre de ir descalza.

¿Cuándo fue eso?

Pues...

no lo sé.

Hace una semana...

aunque no me acuerdo.

No me acuerdo.

Asunción, tiene que dejar la bebida,

no le ayuda.

¿Qué sabrá usted?

Usted no sabe nada.

Usted no sabe lo que es perder un hijo.

Raúl, 22 años, hace 5 se marchó de casa.

Mejor. ¿Mejor por qué?

Porque es un desagradecido.

Se largó, ¿no?

Pues que le vaya bien.

Muchas gracias.

¿Puedo pedirle un favor?

Claro.

No la busque.

Ese hombre no se merece que usted le defienda.

Es mi marido.

Dejen de buscarla, por favor.

Cuídese.

Ladridos.

Un poco fuerte que la haya enterrado en el jardín.

Ese hombre no se caracteriza por ser muy sutil.

Avisemos al juez y que vayan los perros.

Loli llamó a Natalia a las 12:30 de la noche.

Sabía que me mentía.

Tu mala leche agudiza tu sicología.

Por eso estás loca por mí, ¿no? ¿Sabemos algo del hermano?

No, nos está costando encontrarlo,

parece que se ha movido mucho en los últimos años.

O sea, no sabemos nada.

Eso hacen los que quieren pasar desapercibidos.

Solo tenemos hipótesis, el juez necesita pruebas y nosotros también.

(Tv): Aún no hay informaciones oficiales,

pero conforme pasan las horas crece la sensación de alarma

entre los vecinos de los Núñez.

Afectados por la desaparición de la chica, vecinos y conocidos

han empezado a pegar carteles por los pueblos...

Apaga la tele. Solo me queda uno.

Lo compartimos, ¿no? -¿Lo compartimos? Toma.

¿Los carnavales no habían terminado ya?

Estoy de servicio, ¿qué pasa?

Nadie te ha visto venir, ¿no?

Nadie. Si no contamos a los tíos que me miraban por la calle, claro.

Ni tu hijo, ni tu sobrino Jesús. -¿Qué parte del nadie no pillas?

Cuatro días de empleo y sueldo cuando acabe el caso.

¿Solo? -Le prohibirán investigar, ¿no?

Eso espero. -¿Y tú has decidido algo?

No, todavía no. -¿Decidir el qué?

Hola, chicos. Comandante.

¿Tienes un minuto? Claro.

¿Sabes ya lo que vas a hacer?

Pues todavía no.

Pero sí sé que no quiero seguir trabajando así.

Perdón, comandante. Ahora hablamos.

No te puedes ir, aquí haces mucha falta y lo sabes.

Además no es justo que dejes esto por culpa de otro.

¿Vale?

Vamos con Toni. No quiero que le preguntes nada,

en ningún momento, tú solo escucha y finge desinterés.

¿Todo el rato o solo cuando me habla de sus movidas?

Merche... -No se te puede gastar una broma.

Merche, esto es importante, ¿eh?

En este número de teléfono te contestarán de la aseguradora.

Si ya tengo un seguro de vida. -Lo sé, por eso pide hablar

con Manuel Herráiz.

No había otro apellido más fácil. -Hay peores.

¿Ah, sí, y cómo te acuerdas de todos?

Llamas y te pasarán conmigo o te dirán cuándo podemos vernos.

Si alguien hiciera una rellamada le contestaría de la aseguradora.

Joder, qué listos. -Merche...

necesito que te lo tomes en serio.

Oye, la que se juega el pellejo soy yo.

Si no le echo humor me angustio aún más, tío.

Ya. Cada vez que nos veamos debes variar tu ruta.

Y si crees que alguien, aunque no lo relaciones con Toni,

te sigue o te vigila, coges un taxi.

¿Eso no cantará mucho? -Coges un taxi,

y no paras hasta que me localices.

¿Algo nuevo de Toni?

Deja pasar el tiempo.

Eso dice a todos cuando habla de negocios.

Pues dejémoslo pasar.

¿Tú puedes tener una mujer con este curro del infierno?

(Suspira): Merche...

es mejor que no sepas mucho de mí.

Bueno, sal 20 minutos después de que yo lo haga, ¿vale?

Ten mucho cuidado, Merche.

Algún día te sacaré una sonrisa de más de dos segundos,

Manuel Herráiz.

Igual eres tú el que no controlas a tus hijas.

Qué cabrón, ni me mira.

¡Si fueras tan buen padre estarías de mi parte!

¿Qué crees, que he matado a mi hija o qué?

¿Y tú qué te crees, eh?

¿Qué pasa?

Que se te fue la mano con Loli, ¿verdad, pedazo de mierda?

¿Tú quién coño crees que eres, majadera?

¡Mira...! ¡Sargento!

Lo siento, mi capitán.

¿Qué te pasa, piba?

(Respira muy nerviosa).

Ve.

Natalia, aquí no nos chupamos el dedo.

Creías que nos la habías colado, ¿no?

Loli te llamó a las doce y media.

Te juro que no lo entiendo, tu mejor amiga en peligro y tú tan tranquila.

Natalia, sé que a vuestras edades

creéis que solas podéis arreglar las cosas,

y que los mayores solo las empeoramos y más los picoletos.

Pero solo intentamos ayudarte a ti y a tu amiga Loli.

Así que colabora si eres tan amable.

Mira, piquito de oro, que no sé nada,

fijo que está mejor ahora que en su casa.

¿Qué dijo cuando te llamó?

Que su padre le había echado la bronca por llegar tarde,

lo típico. -¿Le pegó?

¡Yo qué sé si le pegó!

Estaba llorando y decía que estaba harta, que no aguantaba más,

y me colgó.

Y se oía a su padre por detrás gritando detrás de la puerta

porque no le mola que se encierre a hablar de sus cosas,

porque ese tío está grillado.

No has vuelto a saber nada.

Hasta que se presentó el Juan diciendo:

"Mi hija es una desgraciada, se va a enterar..."

Que ese tío está tocado, no es normal.

¿Por qué no dijiste nada? -Porque no os enteráis

de que ese tío es una mala bestia y yo no quiero ningún jari con él.

Natalia, siéntate. -Pues siéntate tú.

Déjalo ya, Arturo, nos vamos.

Lo siento, estaba convencida.

No sientas nada, es nuestro trabajo.

Ladridos nerviosos.

¡Capitán!

Este hombre es un hombre de campo, no sabe de ordenadores.

Era la única parte de su hija que no controlaba y cuando se fue

él lo tiró para castigarla.

¿Qué te pasa?

No has escuchado lo que he dicho. Algo te afecta demasiado, ¿qué?

Nada, que me preocupo por la chica.

El caso, que me ha removido cosas.

¿Me las quieres contar?

Ese tío, Juan, me recuerda a mi padre.

¿A tu padre?

El heroico teniente coronel Andrún muerto en atentado en el 92.

Mi padre fue un déspota.

En los meses antes de que muriera mi casa era un infierno,

todo eran portazos, gritos y amenazas y...

y así que soportábamos los insultos y los ataques de ira y...

esperábamos el momento en que nos partiera la cara.

¿La golpeaba?

El día que murió yo abrí las ventanas de par en par...

y puse la música a toda pastilla...

mientras mi madre lloraba, pero vamos, no me dijo nada,

ni siquiera por el qué dirán.

Y a los diez días nos mudamos y ya está.

Venga, mujer de hierro,

aflójate un poco.

(Llora). Venga, venga.

(Llorando): Por favor, qué poco profesional, Sierra.

Sí, pero humano, por suerte.

¿Todo bien? ¿Eh? Sí, sí.

Hasta mañana.

Hasta mañana. Hasta mañana, Julia.

Te acompaño.

Prefiero estar sola.

Ay...

Capi, muchas gracias.

Buenos días, seguros ETPC, soy Cecilia Bermúdez,

¿en qué puedo ayudarle? -Quería una cita con Manuel Herráiz.

Un momento, por favor, miro su agenda.

¿Pasa algo?

Tranquilo, Manolo, no se ha muerto nadie.

Me has llamado, ¿no? -Ajá.

Oí a Toni hablar con un tío que viene de EE. UU. por trabajo.

Pensé que querrías saberlo. -Sí, claro.

¿Nada más?

¿Estabas preocupado por mí? -Es mi trabajo.

¿Algo más?

Sí...

Que me aburro.

El Chema no para de trabajar,

y mi sobrino tendrá una novieta porque no para en casa

y más de una noche no ha venido a dormir.

Y mientras tanto yo me hago vieja.

No digas eso, ahora tienes un alto cargo.

No debería haberte llamado, ¿no? -Sí, has hecho bien en llamar,

lo de Toni es importante, has hecho bien.

¿De acuerdo?

Entendido, mi capitán.

¿Se puede hacer algo? Está frito, pero aún hay datos,

Entre ellos miles de conversaciones de chat.

Eso está bien.

Habrá media vida de ella ahí dentro.

Necesitaríamos varias para leer esto.

Tú empieza en esta. Qué pereza.

Vamos, búscate la vida y arranca.

Los adolescentes enloquecen con los chats.

Y no adolescentes,

tú te has pasado noches en vela. -Pensando en ti, "mi amol".

Carcajadas. Dejad de hacer el memo, hombre.

Repartamos el trabajo, yo me llevo la mitad, ustedes el resto

así lo traemos mañana. ¿Mañana?

Me llevo la mitad, puedo ser tu abuelo, ¿qué más quieres?

Preparádmelo todo en papel, que soy un clásico.

Vale.

No hay forma de tener vida privada aquí, yo había quedado.

¿Con quién? -Con Marcos.

¿El forense? -Sí.

Esto ya pasa de una primera cita, ¿no?

Tanta cita, tanta cita de los cojones.

Al final tendré que intervenir. -Di que sí, Molina, mátalo.

Sí, ríete, ya verás. -Que parezca un accidente.

(Ríen los dos).

Marina...

Marina.

Vale, no venía a cuento, perdona.

Perdona.

Es que no me fío del carnicerito de Úbeda este.

¿Pero qué te ha hecho? -A mí nada.

Estás de coña, ¿no?

Hola, Clarice.

¿Has hecho un pacto con el diablo? No se puede estar más guapa.

Me gusta ser un poco mala, sí.

Hum, interesante,

tengo un par de ideas para esta noche.

Tendrán que esperar, tengo curro. -¿Otra vez?

Hoy iba a ser una noche especial. -No me lo recuerdes.

Bueno, no importa, ya sabes lo que dicen de lo bueno.

Gracias.

Te llamo y a ver si encontramos un hueco para vernos, Sra. ministra.

No lo entiendo, Marina.

¿Qué ves en el tío este? -¿Quieres saber qué veo en él?

Sí.

Pues lo de menos es que se conoce el cuerpo humano como nadie

y se parece a Johnny Depp.

Lo que me gusta es que puedo hablar con él durante horas,

de cine, de teatro, de música, que le gusta la poesía,

que le gusta pintar, que lee a Marcel Proust,

que es un tío con mundo interior, ¡entérate¡

Abren la puerta.

(Ríe).

¡Diez segundos para salir con las manos en alto!

Baixant de la font del gat, una noia, una noia,

baixant de la font del gat, una noia i un soldat.

¿Qué tal el día, hermosa?

¡Uf!

Bien.

Cansada, ya me iba a la cama.

¿Estás bien seguro, eh?

Esa carucha.

Sí, estoy bien.

A ver...

¿Este es el caso? Sí.

¿Qué es lo que tiene, papá? ¿Qué es lo que tiene tu trabajo?

¿Qué tiene mi trabajo? Nada...

Me gusta ayudar a la gente, nada más.

¿Y quién me ayuda a mí?

Pero... No entiendo, ¿te ha pasado algo?

¿Te has peleado con el perro flauta,

te ha hecho algo?

Me he peleado, él no me ha hecho nada.

Pero me he peleado por ti.

¿Por mí, por qué?

No entiende a lo que te dedicas y yo tampoco.

¿Qué es lo que quieres saber?

He cambiado toda mi vida por ti, para estar más tiempo contigo,

para que me eches alguna bronca y me preguntes cómo estoy,

y que si tengo novio y me hace algo no te enteres tarde.

¿Pero te ha hecho algo? Que no, nada.

No entiendo. Papá...

Dime cuántas noches te has quedado sin dormir pensando en mí, ¿cuántas?

Bueno...

Ninguna.

¿Qué es lo que te hace tan especial?

A mí evidentemente nada,

soy un experto en cagadas, una tras otra durante toda mi vida.

Papá, qué luches, que me prometas algo, reacciona.

No sé qué esperas de mí, Blanca. ¿Qué va a ser? ¡Un padre!

¿Es mucho pedir?

Me voy a la cama, toma, tu trabajo.

Hasta mañana.

(Alegre): ¡Hola, papi!

Hola, tatita. ¿Qué te cuentas?

Nada, que te echo mucho de menos, ¿y tú?

Anoche tuve una pesadilla horrible.

Soñé que fumabas mucho y te morías.

Vino corriendo mami y le pedí que me cantara:

El ángel de la guarda, dulce compañía, dulce compañía...

Pero dice que no tiene música, que te la habrás inventado tú.

¿Qué has hecho hoy?

Hoy ha sido fantástico, porque he pasado el día con Marc.

Hemos ido a montar en bici y luego a ver una peli...

Y me ha comprado un anillo de una salamandra preciosa.

Qué buen plan.

¿Y el cole? Dominado.

¿Te acuerdas que se me daban fatal Mates?

Pues Marc me ha ayudado a estudiar, es un genio,

explica mil veces mejor que el profe.

Y he sacado dos sobresalientes,

mamá está supercontenta. Ya...

Hija, a dormir. -Ya voy, mami.

Bueno, papi, que descanses, te quiero, ¿cuándo te veo?

Pronto, hija, muy pronto.

No fumes y lávate los dientes. (Riendo): Lávatelos tú.

Chao. Chao.

Buenas...

¿Qué haces aquí?

Si Mahoma no va a la montaña, amanece más temprano.

Qué bobo eres.

No, Frédéric, ok, ok.

(Se despide en francés).

Tocan y abren la puerta.

Mi coronel.

Pasa, Julia, pasa.

Siéntate.

¿Hablaste con el teniente Segura?

Sí, se lo va a pensar.

Me alegro. ¿Y el universo Sierra?

Con él no tengo muchas ganas de hablar.

Ni sobre él. Entendido.

¿Alguna novedad sobre la operación Ancla?

Sí.

Parece que Toni se ha reactivado.

Bien, eso es bueno.

Ya lo he visto.

Esto no significa nada.

Ya lo sé.

Tenemos una conversación de la noche en cuestión.

Dice: "Jimmy: ya queda menos".

"Lolipop: Estoy cagada".

"Jimmy: No te preocupes, yo estaré allí, que no te vean salir de casa,

no va a pasarte nada malo". "Lolipop: Gracias".

"Jimmy: Ánimo, cariño, ya queda menos".

Pues eso, que se fue voluntariamente.

Ojalá Jimmy no sea un perturbado. ¿Podemos localizar su ordenador?

Depende de si la IP es fija o...

En cristiano, pibe. -A ver, la IP es como...

Loli volvió a casa aquella noche.

Se peleó con su padre, él le empujó contra el mueble y ella no aguantó.

Cogió el pañuelo para la herida

y se fue sin que sus padres la viesen.

Luego caminó media hora hasta el polideportivo

y al subir al coche tiró el móvil para no ser encontrada.

Pero habría llamado a Jimmy para que fuera a buscarla antes.

Y en vez de eso llamó a Natalia la mentirosa.

Esa chica, Natalia,

se conoce casi todas las dependencias de la UCO

y a los que trabajamos en ella.

Tenemos que matarla.

(Ríe).

Vale, no estamos para bromas.

Molina.

¡Ah! Perdón.

Joder. Perdón, perdón.

¿Y cuándo me podré ir? -Un poco más tarde, Natalia.

(Burlona):-"Un poco más tarde". Lleváis así dos días.

Buenos días. -Buenos días.

(Burlona): Buenos días. -Buenos días.

Natalia, ¿quién es Jimmy?

¿Jimmy?

Pues... no sé.

Es la tercera vez que vienes y ya me estás cabreando.

¿Y crees que yo no tengo otra cosa que hacer?

Loli iba a fugarse con un tal Jimmy, y te lo contaría.

Queremos encontrarla antes de que le pase nada.

¿Sabes qué es el grooming? -Una marca de chicles.

No, es algo muy chungo, es cuando los adultos

ligan con chicas jóvenes en internet y luego quieren quedar en persona.

Mi amiga no es tan tonta para que la engañen así.

Alguien desesperado se agarra a un clavo ardiendo.

Joder, no seas pesada, quedaste con ella esa noche, ¿qué te dijo?

¡Lo único que hice fue llevarla al campo de fútbol!

Al campo de fútbol. -Sí, se quería pirar y yo la llevé

y no le pregunté nada, yo no tengo ni idea.

¿Llamó desde tu móvil o una cabina? -¡Que no, pesado!

Que revisen las llamadas de las cabinas entre la casa

y el campo de fútbol en esa franja horaria.

O.K. -La dejaste ahí, ¿y qué más?

Pues ella sangraba, pero me pidió que no le preguntara nada

ni lo contara, que la dejase allí y que ella estaría bien.

¿No viste nada más?

Pues...

vino un coche gris

y vi a Loli subirse y dar un abrazo al conductor.

¿Viste la cara al conductor? (Resopla): ¡Que no, ¿cómo lo digo?!

¡Que no vi nada! ¡Yo no sabía que se iba a meter en un marrón!

Loli no hace las cosas a lo loco. -Esperemos que no.

¿Estás mejor? Ajá.

Qué pesado el de la camisa, solo te faltan las maracas.

A ver, ¿te acuerdas de la marca del coche?

Un Bravo, creo.

Un Bravo gris, ¿viste la matrícula?

¿Por qué no lo dejáis de una vez?

¿Por qué no quieres que la busquemos?

Es que esto no lleva a ninguna parte y además... ella me lo pidió.

Te lo pidió...

Imposible localizar la IP.

¿Qué se sabe de las cabinas? Nada, ha logrado no dejar rastro.

Qué daño nos han hecho las series de policías.

Señores, detengámonos a pensar,

porque tanta información nos confunde.

Loli planeaba irse desde hace un par de semanas

con alguien a quien llamaba "cariño".

Un novio. ¿Y no lo sabía su mejor amiga?

Que nos ha mentido de lo lindo.

¿Hay connotaciones sexuales en los chats entre Loli y Jimmy?

Pues no.

Todo era: "Te quiero", "Te echo de menos",

"Qué ganas de verte".

El hermano. El hermano, bien, Marina.

Bien, bien. Se fue de casa por lo mismo que ella,

por tanto sería el primero a quien recurriría.

He encontrado un piso donde vivió hace tiempo.

Si sigue vivo no sé cómo lo hace para no dejar rastro, porque de...

Porque desde ese momento no ha usado ni tarjetas de crédito,

no tiene propiedades, no cotiza en la Seguridad Social...

Solo he encontrado que el antiguo propietario del piso

me dijo a vivir con una chica que era su novia.

¿Tenemos el nombre? Sí, vive en las afueras.

¿Tendrá un Bravo color gris? ¿Su novia?

Su novia, averiguadlo.

Venga, vamos, Laura.

¿Y si la encontramos qué? ¿La llevamos de vuelta a casa?

En la UCO hay muchos casos abiertos hace años.

Voz de hombre.

Podríamos encontrarla cuando tenga 18.

Venga, Sierra, si hemos venido aquí sin una orden,

tú estás pensando lo mismo que yo.

Yo estoy pensando que cuando termine este caso...

¿Qué?

Me espera una suspensión de empleo y sueldo.

¿Perdón? Cuatro días.

Es una advertencia, no habrá próxima vez.

Pues qué bien.

Saca la pistola y dispara.

Clics de la cámara.

(Conversan).

Loli...

¿Quién es el chaval que te dio alojamiento?

Pues un amigo de mi hermano.

Ah, ¿y te ha tratado bien?

Digo, ¿se ha comportado bien contigo?

¡¿Tú eres tonto o te lo haces?!

Si no es por él y por mi hermano todavía sigo con mis viejos,

Loli, ¿tu padre...

te pega?

No. ¿No?

A ver, pegar, pegar, no.

No entiendo, ¿qué es "pegar, pegar, no"?

Que alguna vez me ha dado, pero no mucho, lo normal.

Aclárame, por favor. Que no me da palizas

como las de la tele, mi viejo es más de sopapos.

Un sopapo cuando se hace costumbre es maltrato, Loli,

por eso necesito que me digas si eso ha ocurrido.

Pero me meterán en casa otra vez, ¿no?

Haré lo posible para que no.

¿Pero me lo prometes?

Te prometo que haré lo posible.

O sea, que no me lo prometes. Vale.

¿Le tienes miedo a tu padre?

Miedo no, lo siguiente.

Mi padre tiene mucha mala leche,

está todo el día puteándome por todo, tronco, por todo.

Ya, ya, pero...

llevarse mal con el padre de uno es más normal de lo que debería,

pero no es delito.

Por eso necesito que me digas si te pega o...

¡Que ya lo sé, que si me pega o no!

Y yo te lo digo, y tú lo discutes con mil personas más,

pero al final la Loli vuelve a casa, esa es la verdad, nada más.

¿Qué pasó la noche que te fuiste?

Que estaba hasta los huevos de las broncas.

Y me largué.

¿Antes de irte hubo una de esas broncas?

No sé, supongo, ha habido tantas que ya ni las distingo.

Encontramos sangre en suelo de tu cuarto.

Loli, tienes que contármelo.

Si lo dices cambia todo.

Volver o no a tu casa depende de ti, Loli.

(Llorosa): Hace una semana...

Hace una semana...

mi...

me corté un pie, ¿vale? Eso es lo que pasó.

Necesito saber qué decirle, su señoría.

No tenemos pruebas de los malos tratos.

Y le hemos invadido su huerta, como advertencia ya está bien.

¿Y los testimonios de los amigos, y la vecina?

Solo hay una sentencia favorable a un menor por una bofetada.

Necesito algo más.

Que ella declare que le ha pegado y que lo ha hecho reiteradamente.

Que declare alto y claro.

Yo sentiría tanto como usted que pasara algo,

pero no puedo procesar a ese hombre por algo que aún no ha hecho.

Yo sé lo que es vivir en esa casa.

Y no es lo mismo, porque yo soy un tío,

y el viejo conmigo al final se andaba con cuidado.

Pero con tu hermana no.

La Loli un día iba a tener un disgusto, se lo digo.

Por eso la he traído, porque quiero que esté bien.

No...

A mí no me van a hacer nada, ¿no?

No.

No va a haber denuncia.

Pero con tu hermana es diferente, ella es menor.

Y sus tutores son tus padres.

No pueden devolverla a ese infierno, el viejo la matará.

No le podemos detener por algo que no ha hecho.

¿Qué pasó la noche que es escapó? ¿Qué te contó?

Que no quería oír hablar de esa casa nunca más.

¿La viste sangrando?

¿Sangrando? No.

Encontramos su sangre en un pañuelo, junto a su móvil.

¿Qué te pasa?

La niña, hay que devolverla.

¿Ya la habéis encontrado?

Sí, la hemos encontrado, Julia.

Feliz, con su hermano.

¿De qué sirve que la hayamos encontrado?

¿De qué sirve a veces nuestro trabajo?

Tienes razón.

Mis problemas son las prioridades.

Mi hija mayor se me escapa, la menor me está reemplazando,

el amor se me ha ido por la ventana.

¿Cómo se arreglan las cosas de la vida?

Cuando revises tus prioridades.

Ten en cuenta que las personas necesitamos apoyo incondicional.

¿Y así se arreglan? Empieza por ahí, a ver qué pasa.

Llaman al timbre.

Qué buena forma de pedir perdón, yo que iba a ponértelo difícil.

Tengo muy claro lo que pienso y lo que quiero.

Yo a veces soy un poco radical.

Bueno, es parte de tu encanto. -Sí.

Pasa.

Llaman al timbre.

(bajito): ¿Tu padre? -No, que es imposible.

¿Quién va a ser? Es tu padre. -Que no.

¿Hola?

Creo que me he equivocado.

(Dani): Chao.

¿Por dónde íbamos? -Te estaba pidiendo perdón.

¿Y cómo es eso? -Así.

¿Y cómo más? -No, no.

No lo acabo de entender.

Dadas las circunstancias no podemos hacer nada.

No ha soltado prenda.

Lo siento.

Ahí está, Loli.

Toma. ¿Qué vas a hacer?

¿Pero qué vas a hacer?

Tú te quedas aquí...

No, yo me voy contigo. Es una orden.

Pase lo que pase no entres en esa casa, ¿de acuerdo?

Confía en mí, Laura.

Tocan a la puerta.

Hola, Loli, ya. Nos tenías muy preocupados.

¿Hay que firmar algo? Nada.

Gracias, capitán.

Le advierto que tanto el fiscal como yo

estaremos pendientes de Loli.

Muy bien. -Juan, ven.

¿Qué quieres? Lo dicho, gracias.

Cierra la puerta, Loli.

Baja, que llegó la niña. -¿Ya ha venido?

¡Sí! -Vale.

Menuda la que has armado. -¿Para qué quieres que vuelva?

¡Porque es tu casa y tu familia! -De eso nada, ¡esto es una mierda!

¡Y todo por tu culpa!

¡Cómo me hables así, te juro...! -¿Qué, me vas a pegar más, cobarde?

¡Como vuelvas a hablarme así no aguanto ya!

¡No aguanto!

Gritos de Loli.

¡¿Quién coño te has creído que eres?!

¡Me cago en la leche que te han dado!

¡Mamá, mamá!

(Dolorido): ¡Ah, ah!

(Grita): ¡Quieto!

¡Quieto!

¡Ya tenéis lo que queríais!

¡Boca abajo y con las manos en la espalda!

¡Ah!

Música pop.

Cariño, besas de puta madre, ¿pero pasamos a lo siguiente?

Sí.

¿Aquí? -No, en mi habitación, claro.

Abren la puerta.

A ver, cuidado. ¡Papá!

¿Pero qué ha pasado? Nada, me tropecé.

¡Perro flauta!

¿Qué escondes ahí?

¿Descalza...?

Descalza, ¿eh? Este es un caso para el capitán Sierra.

¿Papá que te ha pasado?

Me caí por las escaleras, mi amor.

Tu padre, que se tiró para pillar la baja

y poder cuidarte del resfriado.

Eh... Blanca, yo me piro.

Mucho gusto y perdona que no te dé la mano.

Ya me llevó Laura a Urgencias.

Estoy bien. Sí, nunca te he visto tan bien.

Ya. Ya, ya...

Móvil. Vaya, a ver, quién es ahora.

Sí. (Suspira).

Sí, mi coronel.

Sí, un momento, se lo paso.

Sí, mi coronel.

Una cosa es una suspensión de empleo y sueldo y otra una baja.

Lo sé, muy comprensivo, mi coronel.

¿Estás bien? Triunfando como siempre.

Espero que hayas aprendido la lección.

Te doy cuatro días, no más, cuatro días.

A tus órdenes, mi coronel. Llámame Ramón.

(Ríe): ¿Qué te ha dicho?

Bueno, ¿le ayudas tú a cambiarse? Ay, ay.

Yo espero fuera, ¿vale? Vale, hablamos.

Gracias por desobedecerme, Laura.

Es siempre un placer desobedecerte, capi.

Esta es la sal de mi profesión, este es el encanto que tiene,

esto tiene de especial.

Ay, cuidado.

Lo siento, mi amor, soy difícil de entender.

No, papá, perdóname tú a mí, ayer me porté como una cría.

Así que eso era el perro flauta.

(Ríe): El mismo.

¿Estás enfadado?

Mejor aquí que en un coche en la calle, ¿no?

Eres un padre muy raro.

Ajá...

¿Te cuida?

¿Tomas precauciones?

Papá, tengo que contarte una cosa.

Oh, no, hoy no, mañana.

Soy virgen.

Esa es la madre de todas las precauciones.

¿Es por convicción o...?

Supongo que por falta de ella.

Me caes bien, ¿sabes? Y tú a mí también, papá.

Venga, ayúdame, dame una ropa para dormir.

Ay...

Risas de mujer.

Risas más fuertes.

Hola, papá.

Gracias por el pésame, capitán.

(Riendo): Papá...

(Respira sobresaltado).

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Unidad Central Operativa - Trabajo, trabajo, trabajo - Capítulo 5

02 may 2013

Loli,  una niña de 13 años, ha desaparecido de su casa y cinco días después sus  padres parecen no estar inquietos por el hecho. Pero la noticia ha saltado a los medios  de comunicación, y el equipo de Sierra entra en acción, ante lo que parece un caso de manual de violencia doméstica: la madre, una mujer castigada por el alcohol y el padre, un tipo muy vulgar, cuentan que la última vez que  vieron a su hija fue el viernes por la noche, y le piden a Sierra que no siga investigando el caso, porque la niña todavía debe estar de marcha. 

Cerca del campo de fútbol aparece un pañuelo con sangre, y el móvil roto de Loli. Durante el registro de la casa de Loli, Segura descubre algunas manchas que parecen  recientes y posiblemente de la misma procedencia que la del pañuelo. La sargento Laura Andrún comienza a sospechar del padre de Loli, un tipo de trato difícil pero al que nadie quiere acusar de violencia.

Histórico de emisiones:

26/06/2009

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