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No recomendado para menores de 7 años Unidad Central Operativa - El cazador - Capítulo 6 - Una joven actriz  aparece muerta y con evidentes signos de agresión sexual - Ver ahora
Transcripción completa

¿Qué hay, cabo? Mi capitán,

se trata de Elena Roldán. La conozco.

¿La conoce personalmente? No, de la tele.

Hacía un papel pequeño en una serie.

Algodón. Parece tejido vaquero.

Pero no lleva aquí mucho tiempo.

¿Y pertenece a alguna prenda de la víctima?

No.

Al final ha terminado pasando lo que tú dijiste que pasaría.

Otra estudiante, pero esta vez medio conocida.

El violador está queriendo llamar nuestra atención, Laura.

Pues lo ha conseguido. La prensa ya lo tiene.

El Violador de la Cuneta vuelve a atacar.

¿Quién va a aguantar a Garrido ahora? ¿Cómo le va?

(TV): La presencia policial se ha intensificado

en el recinto del campus universitario

donde el temor de una nueva violación

se ha disparado...

Hace dos años, detuvimos al violador

de la ciudad universitaria.

Fue un alivio para todo el país y un gran éxito

para nosotros.

Pues bien, ahora vuelven a violar del mismo modo

y en el mismo sitio.

Y todos nos preguntamos que cómo coño puede ser eso.

Yo... No, no, no, Julia.

No estoy pidiendo explicaciones, estoy pidiendo trabajo.

Hicimos un trabajo espléndido entonces

y vamos a volver a hacer un trabajo espléndido ahora.

Este cabronazo... Lo siento, mi coronel.

Estaba poniendo en marcha a mi equipo.

No, si no lo digo por ti. Siéntate, Sierra.

Digo que este cabronazo está buscando titulares.

Una chica joven, guapa y que trabaja en la tele.

Y por otra parte, ya sabéis que hay un par de medios

que nos tienen en su punto de mira.

Pues bien, esta es su oportunidad.

Todos quieren saber si metimos en la cárcel a un culpable

o a un inocente.

Y yo también.

Bueno, y ahora, por favor, dejadme,

que necesito un café.

Julia, acompáñame.

Tengo un montón de casos por resolver todavía.

Julia, es una orden.

Hace dos años se producen tres violaciones

en el campus universitario.

El método, muy similar.

Pero si ya se lo he dicho mil veces, por Dios.

Carmen, ha vuelto a suceder.

Y esta vez ha muerto una chica. Necesito un esfuerzo.

Primero fue un choque fortuito. Sin preparar.

Pero el violador abrió su caja de Pandora

y sacó fuera los demonios, porque le gustó y repitió.

Dos veces más en el mismo sitio.

Se ve que conoce muy bien la zona.

Me envistió por detrás.

Una furgoneta blanca.

Del golpe estaba atontada.

No sé. No pude ver nada.

Me ató y me amordazó.

Llevaba un pasamontañas, y las gafas oscuras.

Ojos azules.

Muy azules.

Siento haberme equivocado. Tranquila.

Ahora tienes una gran oportunidad para ayudarnos.

Había tantas pruebas contra él...

Fue todo muy confuso.

¿Es que esto no va a terminar nunca?

Un hombre es detenido hace dos años.

Con pruebas irrefutables.

Depende. No me jodas, Andrún.

Ruegos y preguntas para cuando termine, por favor.

Molina, Laura.

Pasan dos años sin violaciones, hasta que hace seis semanas...

Sí, bueno, yo aquel día salía de la uni,

de prácticas, como todos los miércoles. Iba en la moto.

Y entonces, no sé, en un descuido,

una furgoneta blanca me adelanta, me tira a la cuneta

y el conductor se bajó. ¿Llegaste a verle la cara?

No. Llevaba una gorra

y el cuello así como levantado.

Pero sí que me pareció extraño su comportamiento,

porque le hablé y no me contestaba. Ajá.

Y de pronto apareció un coche y se larga.

Pero no pusiste denuncia. No quería líos.

¿No te acordabas de las violaciones de hace dos años?

Si es que hace dos años ni siquiera estaba en la uni.

Y total, tampoco pasó nada, ¿no?

Fue tu día de suerte, Pilar.

Y dos semanas más tardes, otro asalto similar.

Esta vez ella pierde el conocimiento

y es golpeada y violada repetidamente,

pero con más saña.

Sigue en el hospital y no recuerda nada de lo que pasó

aquella noche. Y ayer, otra vez.

Y aquí tortura, viola y mata.

Nuestro enemigo no solo busca una gratificación sexual, señores.

Busca nuestra admiración.

O sea, el que metimos en la cárcel es inocente

y metimos la pata hasta el cuello. ¿Has leído "Crimen y castigo"?

Te agradezco que obviaras que fui yo quien metí

en la cárcel a ese violador.

Y te ascendieron por ello. Sí, supongo.

Julia, tú eres uno de mis mejores hombres, con perdón.

Y como superior tuyo, tus decisiones son mis decisiones.

Estoy convencida que el tío que detuvimos era culpable.

Yo también lo estaba, pero ya no.

Y creo que alguien le está imitando.

Ojalá tengas razón. Y creo que saber quién puede ser.

Me gustaría estar en el caso.

El caso es de Sierra. Ya.

Pero yo soy la que más sabe de él.

En "Crimen y castigo" el protagonista, Raskolnikov,

no mata a la usurera para quitarle el dinero, no.

Lo hacer por saber si va a sentir culpa o no.

¿Y eso qué tiene que ver?

Tiene que ver en su progresión, Segura, ¿no lo ves?

Primera víctima, fruto de la casualidad.

Pero puso al país en alerta y le gustó la primera plana.

Detenemos a Cardona y el verdadero violador

se siente a salvo y deja de actuar.

Al menos, por esta zona. Pero sus ganas de demostrarse

a sí mismo lo poderoso que puede llegar a ser

lo llevan a más.

Y vuelve y elige a Pilar Comas estudiante,

que además hace sus primeros pinitos como modelo.

Pero le sale mal. Sí.

Le sale mal y eso le duele en el orgullo, ¿no?

Y reincide y machaca a su siguiente víctima,

también modelo. Y ayer elige a una joven actriz,

popular y la mata.

Cada vez va más lejos. Olvidas todas las pruebas

contra Elías Cardona.

Podía ser otro violador sin más.

Y sin relación con los casos anteriores.

Puede ser, Segura. Esto es una teoría nada más.

Yo tengo otra: la del imitador.

Alguien que busca la notoriedad del Violador de la Cuneta.

También puede ser.

Cerré este caso una vez y voy a colaborar

para volver a cerrarlo.

¿Qué coño pinta Julia en el caso?

Habla con Garrido y soluciónalo.

Tengo abierto un expediente por desobediencia.

No puedo atender a más frentes.

¿Y qué? Tengo una sospecha y...

no puedo hablar con nadie, solo contigo.

Claro.

No aquí. En casa, esta noche, ¿sí?

Por supuesto; nos vemos ahí.

Llaman a la puerta. Las imágenes de las cámaras

de vigilancia del campus.

Sierra quiere que las revisemos,

por si se nos ha escapado algo. Estamos hasta arriba de trabajo.

Pues ya somos dos. Vale.

Que los buenos somos nosotros.

Últimamente, parece que no.

¿Cómo se lo ha tomado Julia? Mal.

Ya.

No sé...

Dime.

A lo mejor no nos lleva a ningún sitio, pero...

¿Una corazonada?

La U.C.O. tiene muchos enemigos.

Gente que nos la tiene jurada. ¿Y?

No sé, estas nuevas violaciones...

Provocar que se abra el caso Cuneta, el caso de Julia.

Bueno, a lo mejor lo cerramos en falso, Luis.

No sé.

¿Y si lo está provocando un enemigo de la U.C.O.?

Un enemigo de Julia.

¿En qué piensas?

No sé, en Toni.

Le jodimos el negocio, el de Jessica; el suyo.

Esto no es una peli de mafia. No sé.

Móvil. Disculpa.

Dime. -¿Puedes hablar?

Tengo algo. -¿Estás con alguien?

No, no. Estoy sola en casa.

Es que quería hablarte sobre él.

¿Manuel?

Yo también necesito hablar contigo.

Pero mejor lo hacemos mañana en persona, ¿vale?

Donde siempre.

Vale, de todos modos, no es urgente.

¿No puedes mañana? -Sí, sí, sí puedo.

Bueno, entonces, donde siempre.

Muy bien, a sus órdenes.

Hola. -Hola, tía.

¿Qué tal? -Muy bien.

¿Con quién hablabas? -Con el membrillo

de la aseguradora. Oye, les dan un despacho

y creen que son el general Custer.

¿Hay algún problema?

No, lo de siempre, hijo. ¿Y tú qué?

¿Otra vez vienes de estudiar? -Sí.

Tú sí que sabes, ¿eh?

Y así me gusta, ¿eh?

Sigue así, que así me gusta.

Hola, buenos días. Seguros ATPC.

Le atiende Cecilia Bermúdez. ¿En qué puedo ayudarle?

¿Óscar Cardona?

Supongo que me recuerda de hace dos años.

¿Y ahora qué pasa? Mi hermano está en la cárcel.

Él no ha podido cometer

estas nuevas violaciones. Evidentemente.

Huy, perdón. Venía buscándote.

¿Tienes un momento? Sí.

A tu juicio, ¿cómo es Elías Cardona?

Pues lo que pone en los informes: primitivo, violento,

con brotes de esquizofrenia.

En el expediente dice

que su madre lo abandonó a él y a un hermanito menor, Óscar,

a la edad de 7 y 9 años. Sí.

Con lo puesto, en la calle.

De ahí que sienta un odio patológico hacia todas las mujeres.

Creo que Julia tiene razón. ¿En lo del imitador?

Sí.

La víctima de una violación sufre un enorme shock.

Es muy probable que pueda confundir el color de los ojos

del violador. ¿Cómo puedes comer estas cosas?

A mí tampoco me gusta el café negro.

Hereje.

No ha ido a visitar a su hermano a la cárcel

en todo este tiempo.

¿Y eso es un delito?

Ustedes estaban muy unidos, siempre.

Elías se ocupó de usted cuando les abandonó su madre.

Le pagó los estudios. Mire, capitana, o lo que sea.

Comandante. Comandante. Me da igual.

Descubrir que tu hermano es un enfermo mental,

no es fácil. Lo imagino.

No, no tiene ni idea.

Ahora soy el hermano del Violador de la Cuneta.

Su misma sangre.

"Algo tendrá de él", eso es lo que piensa todo el mundo.

¿Para qué estoy aquí?

Usted le buscó trabajo a su hermano en la universidad, de camarero.

Hasta que le expulsaron por acoso

a una mujer de la limpieza y a una estudiante.

La especialidad de Elías, sí.

Cagarla.

Su hermano conocía muy bien el terreno

del campus universitario.

Una cámara de vigilancia le grabó merodeando

vestido como el violador.

Lo recuerdo perfectamente, sí.

Y encontramos la cinta con la que ataban a sus víctimas

en la taquilla que tenía Elías.

El mismo pegamento, el mismo error en un costado.

Esa cinta solo se encuentra en la universidad

en la que usted trabajaba.

¿Y?

Si su hermano no estuviera en la cárcel,

pensaría que es él.

Pero lo está.

Así que pienso que el nuevo violador

es alguien que le tiene muy visto o muy estudiado.

Mire, comandante.

Yo no soy ningún violador.

Él sí.

Mi novia declaró que estaba con ella

cuando se cometieron esas violaciones.

Y hace ocho meses, su novia le denunció por agresión.

Le rompió usted la nariz.

¿Me va a detener? Si es así, hágalo ya.

Y si no, me largo. ¿Dónde estaba ayer por la noche?

(TV): La presencia policial se ha intensificado

en el recinto del campus universitario

donde el temor de una nueva violación

se ha disparado.

Las clases de las últimas horas del día

se han suspendido de forma momentánea,

según ha informado el rectorado.

No, por favor.

Más imágenes del campus universitario, no.

Yo llevo ocho horas viendo imágenes del campus.

No puedo más.

No, nada, nada. Que la señorita no se canse.

¿Contigo qué pasa, tío? Vale ya, ¿no?

¿No vamos a acabar nunca o qué?

Chicos, el informe.

Falta lo del forense, pero, como siempre, no hay nada.

Ni huellas, ni pisadas, ni ADN..., limpio.

Pero vamos a ver. Este cabrón viola

a una pava entre los arbustos, digo yo que ella forcejearía,

y no deja ni huella ni nada.

Bueno, luego está lo del pantalón vaquero.

¿Qué le pasa? Pues está impregnado

en butóxido de piperonilo y bioaletrina.

Un poquito más claro.

Insecticida. -O sea, alguien que trabaja

con plantas. -Algo es algo.

Pues nada, a buscar en invernaderos.

¿Se lo llevo a Sierra? Sí.

Algo es algo.

No te preocupes.

Yo no voy poniendo en tela de juicio

a mis compañeros. Flaca...

Y no me llames así.

He hablado con el hermano de Elías Cardona.

Yo también estuve haciendo mis deberes.

No da el perfil. Pues tiene unos ojos azules

muy bonitos.

Reconoce, Julia, que esa mujer te dijo

que el violador tenía ojos azules.

En toda instrucción, hay detalles que no encajan.

En toda. Lo sabes perfectamente. Pero te lo dijo.

¿Estudiando? Estaba en un descanso, papá.

¿Qué tal? Bien, muy bien.

¿Tengo que ir a fijarme a ver si hay otro chico

en tu habitación? Eso ya lo hemos hablado.

Oye, no se lo habrás dicho a mamá, ¿no?

¿Tú quieres que me den otra paliza?

Por cierto, estamos organizando un concierto multirracial,

con varios grupillos de música

de diferente países. Sí.

Entonces, hay una gente que nos quiere dejar una sala.

Está bastante bien; está por el campus universitario.

¿El campus? Ajá.

¿Y tienes que ir tú? Hombre, pues claro.

¿Qué problema hay?

Si está pillado por la pasma. ¿Por quién?

Por la poli. ¿Puedo ir?

No sé, tú verás.

Timbre.

Ay, voy yo.

¿Quién es? La sargenta.

Ah. Pensaba que no entraban

más ligues en casa.

Viene a trabajar, Blanca. Hazla pasar.

Hola. Hola, hola.

(Ríe).

Ya se va a estudiar a su cuarto.

A su cuarto dije. Ah.

Me voy.

¿Luis te ha contado su teoría? No cuadra.

Pues se lo ha tomado muy en serio.

No cuadra, Laura. A lo nuestro.

He comparado el caso con otros treinta.

De España y otros países... Hasta mañana, mi amor.

Hasta mañana. Hasta mañana.

¿Y? Ni una pista.

Ni una huella; lo planea todo a la perfección.

Bueno, tenemos ese tejido vaquero con insecticida.

Lo único.

Esa inteligencia criminal no encaja con Elías Cardona.

Es un tipo primitivo. Ni los ojos azules.

Los ojos azules.

Sin embargo, la cinta fue encontrada en su taquilla.

Así que una de dos... O Elías Cardona es culpable

y tú y yo nos estamos equivocando.

O alguien metió la cinta en su taquilla.

El verdadero violador.

Alguien que tenía esa cinta especial.

Alguien que sabía que sospechábamos de Elías Cardona.

Y se la coló para cargarle el muerto.

¿Su hermano?

Espera. El sumario estaba bajo secreto.

Nadie sabía que se sospechaba de Elías.

Nadie, nadie.

Salvo los que tenían acceso al sumario

y los que investigaban el caso: la U.C.O.

¡Puf!

¿Por dónde quieres que empiece?

Fue violada con un objeto duro y lubricado.

No hay cortes, pero sí desgarros vaginales.

La muerte fue provocada por una hemorragia interna,

por eso no había demasiada sangre.

¿Rastros del violador? -Ninguno.

¿Pero cómo es posible? ¿Ni un pelo ni un rasguño?

Es que no hubo contacto cuerpo a cuerpo con la víctima.

Usa guantes, sintéticos, seguramente.

La chica pelearía. -No.

La ató: en sus uñas no hay restos, ni de piel ni de sangre.

Pero la violó entre los matorrales.

De eso no hay duda.

El cuerpo de la chica está lleno de cortes y rasguños

producidos por la hierba y arbustos.

Hay que joderse. Y el cabrón no deja ni rastro.

¿Qué es, un puto fantasma?

¿Rastros de insecticida en la chica?

¿Insecticida? -No. ¿Por qué?

Encontramos un trozo de tela vaquera

impregnado de insecticida. Seguramente, del violador.

Yo sigo insistiendo en que es un imitador.

Elías es el hermano violento, el perdedor, el conflictivo.

Y Óscar, en cambio, ha estudiado, lleva una vida normal,

pero los dos tienen el mismo odio hacia las mujeres.

Ya.

¿Y tú no dices nada? No sé qué decir.

¿Dos hermanos violadores? Demasiado, ¿no?

Además, Óscar tiene los ojos azules.

Me gustaría volver a interrogar a Elías.

Está bien.

¿Te aburrimos? ¿Quieres irte a dormir una siesta?

Estamos con los invernaderos que usan ese insecticida.

Déjate de pamemas.

Que nos conocemos. ¿En qué estás pensando?

No tengo mucho que aportar, Ramón. Pues dilo.

No tengo nada. Pero Julia sí lo tiene.

Y lo que dice, tiene mucho sentido. Quiero colaboración.

No quiero un campeonato de inteligencias.

Hablemos con la ex de Óscar. Ya la estamos intentando localizar.

Bien.

Según científica, la prenda vaquera pertenece

a alguien que trabaja

con grandes cantidades de insecticida.

Lo cual no encaja con la teoría de Julia.

Que es...

El hermano de Elías, Óscar. El que detuvimos

hace dos años, que es mucho más listo.

Bueno. Gracias, Marcos.

¿Vamos? -¿Qué tal Marina?

Bien, liada.

Ah, ¿y con alguien en particular?

Con su trabajo. -Ah, muy bien, muy bien.

Sé que se han vuelto a producir nuevas violaciones.

No sé. ¿En qué les puedo ayudar?

¿Sigue teniendo algún tipo de relación con Óscar?

Desde lo que pasó, ninguna.

¿Y qué le decía Óscar de su hermano?

Se negaba a hablar de Elías.

Todo lo que salió en el juicio, en la prensa, le cambió.

¿En qué sentido? Le envenenó.

Con su hermano siempre tuvo una relación de amor-odio.

Se sentía en deuda con él. Culpable.

Saber que su hermano era

el Violador de la Cuneta le destrozó.

Supongo que no debe ser fácil. Tampoco para usted.

Pues no, nada fácil.

¿Óscar le había agredido antes alguna otra vez?

Nunca.

¿Y por qué se enfadó tanto ese día?

Un día descubrí que guardaba recortes.

Todo lo que salía sobre las violaciones, sobre Elías.

Me dijo que como volviera a meterme en sus cosas, me mataba.

Óscar se volvió desconfiado, amargado.

Todo era negativo y sucio. Hasta nosotros.

Ese no era Óscar; parecía Elías.

Óscar estaba convencido que su hermano

era Violador de la Cuneta.

¿Y usted?

Yo no sé qué decir.

Diga lo que siente. Esto no es un interrogatorio.

Hay algo.

Ya sé que hice muy mal, pero entonces le quería.

Y me pidió que mintiera.

Que dijera que esa noche estuve con él.

¿Y dónde estaba Óscar esa noche? -No lo sé.

Me dijo que iba a ser lo mejor.

Que si no, podía complicársele todo.

Yo pensé que era para evitarse líos.

¿Y qué piensa ahora?

No sé.

No lo sé.

Móvil.

¿Qué tal? -¿Marcos?

Hola Perdona, estaba liada. -Sí, eso me han dicho,

que estarías liada.

¿Ah, sí? ¿Quién?

Nada, un guardia civil celoso.

¿Quedamos esta noche a tomar algo?

Vale. No sé cuándo voy a terminar, ¿pero te llamo cuando acabe?

Hecho. Espero tu llamada. -Muy bien. Chao.

¿Dónde está Laura? -¿Por qué? ¿Qué pasa?

Las imágenes del campus. Creo que tenemos algo.

¿Vienes? -Sí.

La coartada era falsa. Le voy a detener.

Espera. ¿Espera a qué?

¿Para qué se monta uno una coartada falsa?

Porque es culpable.

No. Bueno, para marcar distancias o para ponerse a salvo.

Los dos estaban siendo investigados.

Compartían furgoneta. Compartían la cinta

con la que ataban a esas mujeres. Sí, todo puede ser.

Lo único que digo, que no nos precipitemos.

Que no nos precipitemos otra vez, quieres decir.

No. Quiero decir que Óscar

no me encaja como el violador, Julia.

Ya. Otra intuición. No me sirve.

Tú tienes algo.

A ver, cálmate, Julia.

Tú tienes un hermano.

Le detienen por violación.

Se entera toda España.

Y tú esperas dos años para continuar con su labor.

Porque es un psicópata que está imitando a su hermano.

Que no, que no va por ahí.

Este violador es cualquier cosa menos tonto.

No es él, Julia.

Nos conocemos. Tú sigues otra pista.

Flaca... Perdón, se me escapó.

Y no me la quieres decir. ¿Por qué?

Yo... Yo solo tengo...

conjeturas, nada más. Ya.

No te creo, Bruno. En nada.

Hola. Hola, Julia.

Tengo prisa. Fírmame estos papeles.

¿Qué le ha pasado a Sierra? ¿Ha pillado el sarampión?

¿Tienes un bolígrafo?

Aquí. ¿Vienes luego y comemos juntos?

Vale.

Te veo luego.

Cisterna. Merche, ¿eres tú?

Merche.

¿De verdad quieres que levante las manos?

¿Pero qué haces? -¿Pues qué voy a hacer?

Darme una ducha.

Llevo una semana sin agua caliente en mi casa.

Baja ese trasto de una vez, por favor.

No entiendo nada.

Alguna ventaja tendrá que tener esto de haberme convertido

en una soplona. -Está bien.

¿Qué problema hay?

Toni. Habla con un tío nuevo

por teléfono. -¿Y?

Pues que cuando habla con él, hace todo lo posible

para que nadie le escuche. -Ya. Y tú le has escuchado

¿Quién es? -Le dicen el Niño.

¿Le conoces o qué? -No, no, no.

Y aparte del apodo, ¿no sabes más?

No, porque cuando habla con él, lo hace en clave.

Pero quedan en el Caos. -Ya.

Nada más. -No.

Pero estaré atenta.

Por cierto, te he visto en lo de la chica esa,

la actriz, en la tele.

Yo la veía en la serie.

Joder, menudo hijo de puta. -Ya, ya.

De eso quería hablarte.

¿Tú crees que Toni puede estar detrás?

Toni podrá estar detrás de muchas cosas,

pero con las tías se porta. -¿Algunos de los suyos?

No creo. Pero si quieres, le pregunto.

Ni se te ocurra. ¿Me oyes?

A sus órdenes, mi capitán. -Y no hagas bromas con esto.

Limítate a escuchar y a fingir desinterés, como te dije.

Tenemos que tomar todas las precauciones.

Que sí.

Y no seas tan chula.

Que yo puedo manejar a Toni y a diez como Toni.

Además, sé que eso es lo que te gusta de mí, ¿o no?

Me gusta eso y otras cosas.

Pero eres mi confidente, ¿vale? Y estamos trabajando.

¿Y va a seguir siendo así siempre?

¿Qué tal tu sobrino Jesús?

Qué serio se pone el señor.

Digo que qué tal tu sobrino Jesús.

Pues muy formal y muy estudioso.

Espero que siga siendo el único listo de la familia

y que no se meta en líos.

Esta es la noche del crimen.

Esta es la cámara de vigilancia de la salida

del campus universitario.

La moto de la chica asesinada sale.

A las 10 y 9 minutos. Exacto.

Y justo después, sale la furgoneta.

¿Eh? Ajá.

Vale.

¿Qué? Espera.

Justo ahí. Mira. Un corredor y su perro.

Que van en la misma dirección

que ha tomado la chica y el asesino.

O sea, que tenemos testigo. Eso si vio algo.

Depende de hasta dónde llegó haciendo footing.

Si hasta donde se cometió la violación o...

O se dio media vuelta y no vio nada.

Eso es. Ahora pasamos hacia adelante

la grabación.

Y le vemos regresar a las 11 y 1 minuto justo.

50 minutos más tarde. Eso es.

Pero a esa hora, la chica ya había muerto.

Este tío pudo pasar por delante

de la escena del crimen justo cuando se estaba cometiendo.

Tío o tía, porque no se aprecia.

Vamos a ver. La carretera estaba a 30-40 metros máximo

del lugar donde Elena fue violada y asesinada.

Si este tío pasó por delante, tuvo que ver u oír algo.

La moto accidentada. Algo.

Pero si vio algo, ¿por qué no hizo nada?

Es lo que le vamos a preguntar en cuanto le encontremos.

¿Vienes? Sí.

¿Qué coño de perro es ese? -Un perro de aguas.

¿Un perro de qué?

De aguas. -De aguas. ¿Eso existe?

Claro que existe. -Ah.

Hola.

¿Estás lista? Casi.

¿Cómo te va con él?

Ahora tiene su propio equipo.

¿Por qué evitas siempre hablar de él?

No evito hablar de él.

Bueno...

Lo digo porque no debe ser fácil trabajar juntos

después de lo que pasó, ¿no?

Menudo campeón.

Él te lió y cuando tú lo dejas todo,

volvió con su mujer.

Y la tira de años después, consigue compartir tu despacho.

Si quieres hablar de eso, hablamos en casa.

Está bien, disculpa.

¿Vamos a comer? No puedo.

Tengo mucho trabajo.

¿Me vas a dejar colgado? He venido para comer contigo.

Tengo mucho trabajo.

Está bien.

¿Nos vemos luego en casa? Ajá.

Muy bien. Gracias. De nada.

Nada. No recuerda a nadie con un perro.

Deben estar todos cagando en las calles de mi barrio.

Como que estamos en la universidad.

Los estudiantes no llevan perro.

O sea, que el menda pasó por aquí corriendo dos veces,

una de ida y otra de vuelta.

Estaba violando a una pava ahí delante, y él no vio nada.

A lo mejor la chica estaba inconsciente.

Segura tiene razón.

Hay que tener mucha sangre fría para torturar a alguien aquí,

a la vista de todos.

¿Tú qué opinas de la hipótesis del hermano?

Opino que la que se lo está currando de verdad, es Julia.

Sin las genialidades de otros.

(Ríe).

No le vais a dar nunca una oportunidad, ¿eh?

La misma que le ha dado él a Julia.

De todos los que tuvieron que ver con el caso,

estos cinco participaron de principio a fin.

El secretario de juzgado. Ajá.

Quiero que investigues dónde estuvo cada uno cuando las violaciones.

Estás jugando con fuego. Estamos.

Aprovecho para recordarte que investigar

a un funcionario judicial sin orden, es un delito grave.

Laura, el violador conocía cada paso de la U.C.O.

El violador ha tenido acceso a la instrucción.

¿Y el hermano? Como dice Julia. No.

Ya fue sospechoso,

no me lo imagino tentando la suerte otra vez.

Mira que lo que dice Julia tiene sentido, ¿eh?

A ver, sinceridad,

si crees que es peligroso,

te entiendo y sigo yo solo.

Yo a ti no te dejo solo

y, además, si quieres,

me cargo a Julia.

(Ríen).

¿Papá? Hola, amor.

Hola, Blanca.

Bueno, yo ya me iba.

Me pongo con esto, ¿vale? Sí...

Ah, ¿Laura? Dime.

Ah...

Discreción, por favor, ¿eh? Claro,

piénsate lo de Julia.

(Ríe).

Estábamos trabajando.

Ya veo, ya...

(Ríe).

El chico ese, el del... concierto,

¿has podido verlo? No, papá, he quedado mañana.

Ah... Para ver el local

y concretar todo. Sí, es verdad, mañana, sí...

Hasta mañana.

Oye... Un beso, que soy tu padre.

Qué raspa eres. ¿Y tú?

No te cortas ni un pelo, ¿eh?

Ah...

Que sueñes con los angelitos.

O sea, que al final quedaste

con el forense de los huevos, os doy 15 días.

Pues ya sería mi relación más larga desde que estoy aquí.

Porque tú quieres.

No, yo no quiero,

pero por una vez estaría bien que funcionara.

Entonces te equivocas de tío. -No creo que seas

el más adecuado para decirme con quién tengo que estar.

Lo soy, Marina, lo soy,

pero tú no lo asumes.

¿Cómo que queréis que interrogue a Elías?

¿Qué me estás contando? A mí ya me conoce,

no creo que guarde muy buen recuerdo.

Eres el que más le puede sacar.

Sí, la cabeza de su sitio.

No soporto a esos mendas, me sacan de mis casillas.

Precisamente es lo que queremos,

que lo saques tú a él de sus casillas,

queremos que escarbes, que le saques la verdad.

Intentando no matarle, claro. Un choque de trenes quiero,

¿o prefieres que lo haga otro?

¿De qué te ríes?

Venga, sí, vale.

Estás loco. "Veremos", dijo un ciego.

Ah... Y ahora

a dar explicaciones a la prensa,

¿qué novedades hay, Segura?

Pocas, estamos encima de todos los que trabajan

en viveros de plantas.

Ya. ¿Y el tío del perrito que hace footing?

Nada aún, luego está lo del hermano del violador,

yo estoy con Julia.

Ya, oye, ¿tú crees que he engordado?

No me he fijado.

(Ríe): No seas tan correcto, di que sí, coño.

Mi coronel,

le pido que me traslade a otra unidad

en cuanto atrapemos al violador. Tú no tienes término medio.

¿Por qué? ¿Por Sierra? Yo no puedo trabajar

con alguien desleal.

Nicolás, ¿cuántas veces tengo que decirte

que tú eres muy importante para la unidad?

Que aportas sensatez y lógica.

Por favor, Ramón.

No, si al final va a tener razón Sierra...

¿En qué tengo razón?

Ah, nada, en que... he engordado, ¿verdad?

No, te veo en forma.

Ya, ¿quién va a interrogar a Elías? ¿Tú o Julia?

Ninguno de los dos. Ninguno de los dos, siéntate.

Ah...

Uf...

Mira que preferir a un forense antes que a mí...

Uf...

Este tío es idiota.

Ah...

¿Qué coño hago aquí?

Parece que te ha salido un imitador, Elías.

(Ríe).

Ah... Me alegro, que se jodan esas zorras.

¿Tú le has contado a alguien lo que le hiciste a esas zorras?

(Ríe): Sí, claro, no te jode...

En la cárcel tengo un montón de amigos.

¿Has visto esta cicatriz?

Pues me la hicieron por violador.

Vaya... qué pena...

Pero, bueno, mira, al menos

las cárceles españolas sirven para algo.

¿Se lo has contado a alguien, sí o no?

¿Qué pasa? ¿Que esta vez no tenéis

a quién cargar el muerto? -¿Qué pasa?

¿Que sigues con el rollo de "soy inocente"...?

Vosotros metisteis

esa cinta aislante en mi taquilla...

Pues ya vais listos, ahora el gilipollas

que violó a esas chicas sigue por ahí.

Buen trabajo.

Pues sí, sí, buen trabajo, sí.

Oye, ¿y qué crees que piensa él de ti?

El violador, digo.

Te lo digo yo:

"Menudo pringao,

le caen 30 años por lo que he hecho yo

y yo aquí tan pichi...".

Ah, quiero irme.

No puedes, tú no eres libre, él sí.

Y está disfrutando de la vida de lo lindo

y riéndose de ti.

Oye, por cierto, ¿tu hermano no ha venido a verte

en estos dos años?

¿Qué hermano? Si yo no tengo ningún hermano.

Sí..., sí lo tienes,

vuestra madre os dejó cuando erais pequeños,

tú tenías 9 y él 7,

en la calle, con lo puesto.

Ya...

O sea, que el oficial del juzgado estuvo ingresado

en el hospital el día de autos.

Bueno, muchas gracias, David.

Oye, sé que no hace falta que te diga esto, pero...

yo no te he preguntado nada.

Ah...

Muchas gracias, chao.

¿Y Sierra? Ocupado, ¿por?

No, que ya comentaré algo nuevo sobre Toni.

¿La Operación Ancla? Sí.

Parece ser que ahora está muy en contacto

con un tipo al que llaman El Niño.

¿Jesús? Sí.

Que me llame lo antes posible, ¿vale?

Claro.

Chao.

¿Y de qué mierda te ríes?

Que tiene gracia las vueltas que da la vida,

a mí mi madre también me dejó con un hermano a mi cargo,

y el muy cabrón me la lía siempre que puede

y, además, de las gordas.

Le tenía que haber metido en la cárcel, pero no lo hice,

es mi hermano.

Pero el tuyo sí que es listo.

¿Sabes qué? -¿Qué?

Una de las noches en las que pasaron las violaciones,

yo vi a mi hermano lavándose las manos.

Las tenía llenas de sangre.

¿Y por qué no has dicho nada hasta ahora?

No sé,

creía que mi hermano no sería capaz de hacerme eso.

Elías, estás haciendo una acusación muy grave.

Viste a tu hermano con las manos llenas de sangre.

Pisadas en escalera metálica.

¿Jesús? -Sí, está ahí.

Gracias.

Perdona, soy Blanca Sierra.

Tú eres Jesús, ¿no?

Hemos hablado varias veces por teléfono,

por lo del concierto. Lo llevas tú, ¿no?

Sí, sí. -Ah...

Ah... No sé si nos conocemos de algo.

Me acordaría.

Bueno, ven, te voy enseñando la sala.

Está muy bien, dáselo a Antonio.

De acuerdo.

Buenas tardes. (Todos): Buenas tardes.

Tenemos que tener calma,

Elías puede estar inculpando a su hermano

para irse de rositas.

Lo habría dicho en el juicio, mi coronel, no ahora.

Teníamos sospechas de Óscar,

esto es mucho más. Ya...

Sierra, ¿cómo lo ves?

Está tomando forma.

Pedid una orden de detención.

Buen trabajo, Molina. Buen trabajo.

Ha estado muy bien lo de tu hermano.

Es verdad.

Ay, Blanca, por favor...

Estoy llamando para decirle que voy a ir tarde a casa.

Lo tiene apagado, es raro, muy raro.

¿Has llamado a casa? También.

No, no atiende.

Coño... Qué espanto es la adolescencia.

Sí, iba al campus universitario y...

no dejo de tener malos presentimientos.

Venga, Sierra, seguro que está bien.

Ya, sí...

Ah.. ¿Qué opina del giro que está dando el caso?

Bueno, te puedo decir que lo nuestro avanza,

nadie del juzgado ha podido hacer esas declaraciones.

¿Y fuera del juzgado? Suele suceder, ¿eh?

Alguien que tenga acceso al sumario, alguien que haga

una filtración a la prensa, busca, busca, busca, por favor.

Así me gusta, que apenas hay que ir a desaliento.

Móvil vibrando.

Que pena que no puedas hoy, me gustaría repetir.

Qué más quisiera yo, pero qué le vamos a hacer,

cuando toca guardia, toca guardia, además, no creo que

te apetezca cenar en el anatómico forense, ¿no?

Pues no. -Te llamo luego.

Muy bien.

Marina, nos están esperando.

Joder, qué cara de boba,

¿y este qué quería? ¿Qué pasa, que no sabe

que existe el mail o qué?

¿Tú de qué vas?

¿En serio estás con él?

¿Qué? Esta hija mía,

que no me atiende el móvil ni me llama,

me tiene un poco, la verdad...

Sierra, me encargo yo de localizarla, ¿vale?

Gracias.

Móvil.

¿Sí?

¿Cómo?

Vale, voy ahora mismo.

¿Por qué sigo aquí? Capitán Sierra, a cargo del caso.

Háganle pasar.

Siéntese ahí, por favor. ¿Qué hace él aquí?

Tu hermano acaba de acusarlo de todas las violaciones

por las que él fue encarcelado.

¿Qué? Pero no le creo.

Ah...

Sargento Andrún.

¿Estuvo usted haciendo footing hace dos noches?

Sí, por el campus universitario.

Muy bien, acompáñeme, por favor.

Ah...

Yo no voy a seguir comiéndome tu mierda

para que tú vayas por ahí violando.

Se..., se lo está inventando todo.

¿Dónde estaba usted el día 12, el día que se cometió el asesinato?

Mi turno..., mi turno termina a las 8.

Ya, ¿y después? Me fui a casa.

¿Alguien puede corroborarlo?

No. -No, no, claro que no,

por supuesto que no, lo mismo que pasaba entonces, Oscar.

A las 10 y 9 minutos la chica salió con su moto.

Aquí.

Y unos minutos más tarde,

el coche que la seguía la hizo derrapar.

Ahí.

¿Hasta dónde llegó usted en su recorrido?

Hasta ahí, siempre,

y luego vuelvo. -¿Sobre las 11?

-Eh, sí...

Usted pasó al menos dos veces por la zona

donde estaba sucediendo la violación.

Yo... yo no vi nada, ¿eh?

¿Cómo que no vio nada? Que no vi nada, que pasé...

Que no vi nada. ¿Y la furgoneta blanca?

Bueno, esa furgoneta blanca sí,

de hecho, casi atropella a mi perro Rambo,

que si lo toca es que lo mato...

Bueno, que lo mato no, que... Tranquilo, tranquilo.

Ya le condenaron por ello, ¿a qué viene esto ahora?

¿Quién metió entonces esa cinta aislante en mi garita?,

eh, Óscar, ¿quién la metió? Yo no.

Ni yo tampoco. -¿Entonces quién?

¿Quién metió esa cinta aislante en mi taquilla, Óscar?

Elías, por favor, di la verdad.

¿La verdad?

¿Acaso has venido tú alguna vez a la cárcel

a preguntármela, eh?

¿Quién cuidó de ti

cuando nuestra madre nos dejó tirados en la calle, eh?

Casi me matan en la cárcel

y yo te llamé, ¿y tú...?

Tú no... no viniste.

Elías, por Dios...

Yo no puse esa cinta en tu taquilla.

Elías, ¿lo que dijo de la sangre era verdad?

¿Entonces quién?

¿Quién la puso, Óscar? ¿Quién?

Elías... ¿Lo que dijo de la sangre

es verdad?

No...

¿Por qué lo dijo entonces?

Por odio.

Pase dentro.

Morena, dame un zoom de Óscar.

A ver, fíjese bien, ¿alguno de estos dos hombres

conducía la furgoneta blanca?

No.

No, no, no, para nada.

Ninguno de los dos.

Bueno, y eso, que al final acabaron trayéndonos todo

lo que nos habían robado de las cajas.

(Blanca ríe).

Ah, bueno, pues quedamos en eso, te llamo para...

Mejor te llamo yo.

Ah, vale, perfecto, y, gracias, no veas la de problemas

que tenemos nosotros para organizar nada.

Si de verdad quieres algo, lo acabas consiguiendo.

Música en inglés.

Yo me tengo que ir. -Oye, que...

Bueno, nada, que...

Que yo esto me lo tomo muy en serio,

espero que los demás también.

Lo digo porque en cuanto asoma por aquí una chica guapa,

ya sabes... se nos pegan mogollón de plastas

para intentar ligar.

No te preocupes, Jesús, bueno...

Por fin, hija, ¿dónde estás?

Ya, ¿y todo bien?

Venga, vete a casa en un taxi, yo iré tarde.

Venga, ¿todo bien seguro?

Bueno..., un beso.

Joder, cuando lo cuente mañana...

Qué fuerte... ¿Me podré sacar una foto

con todos? Lo que escuche aquí

no puede repetirlo, ¿de acuerdo?

A ver, señores, no podemos pasarnos

todos otra noche casi sin dormir.

Marina, Pablo, id a casa,

ya seguimos nosotros con este señor.

Bueno, pues suerte.

Ánimo, señores.

Hasta mañana. -A ver, por favor,

repita la historia.

Se lo he dicho a la sargento, yo iba corriendo

y casi atropellan a Rambo, a mi perro.

La furgoneta blanca.

¿Qué haces aquí? -Ah, sorpresa.

He convencido a un buen samaritano para que me sustituya.

Ah... ¿Y si te digo que he quedado?

Ah, no cuela...

¿Vamos en dos coches? -Ni hablar,

¿con lo cansada que estás?

Si coges un coche es por encima de mi cadáver.

Antes era una sospecha, ahora estoy convencido,

Elías es inocente.

Yo también lo creo.

La cuestión es saber

quién puso esa cinta en su taquilla,

alguien que sabía que sospechábamos de él,

alguien que conocía... el sumario.

Uno de nosotros. ¿No recuerda usted

si el conductor de la furgoneta tenía pantalones vaqueros?

No.

O sea, que vaquero no, eran negros, como de chándal.

Cuando él dio el frenazo para evitar atropellar a Rambo,

dio un volantazo y golpeó contra la acera,

entonces se bajó para comprobar

que la rueda estuviera bien y ahí lo vi,

eran negros. Se disculpó, siguió,

pero el pantalón era negro, oscuro como el mío de chándal.

¿Y el vaquero que encontramos?

Una pista falsa, Laura.

El violador sabe tanto como nosotros

y nos quiere confundir con pistas falsas.

Así que la señorita tiene hambre.

Sí.

Ya verás, soy un cocinitas.

¿Qué hay aquí?

De lujo: mejillones, berberechos, almejas machas...

¿Aceitunas? -Aceitunas.

Aceitunas para la niña.

¿Eso es lo que tú entiendes por una cena romántica?

No...

Tú tranquila, la noche acaba de empezar.

¿No te da dentera? -¿A mí?

Qué va,

a mí este ruido me encanta

desde niño.

Usted pasó dos veces por el lugar donde

se estaba cometiendo el crimen, ¿no vio nada? ¿Seguro?

¿Nada raro, nada que le llamara la atención?

Bueno, se lo dije a ella, la furgoneta,

la furgoneta estaba aparcada en el arcén.

¿Aparcada? Sí.

¿Vacía?

No, según me acerqué de regreso, eh... había gente dentro,

no se veía el interior, pero eran jadeos de chica,

yo pensaba que estaban fo... eh...

Haciendo el amor, eh... La estaban violando.

¿Más vino? -Ajá.

Más vino para la niña.

Por la cena, por esta cena,

y por las que vendrán.

¿No tienes fotos?

Es que salgo fatal.

¿De verdad?

Es ver una cámara y salir corriendo,

un trauma infantil.

Yo creo que voy a necesitar terapia.

Bueno, podemos hablar.

Pero intensiva, ¿eh? Que el trauma es muy gordo.

No puede ser, ¿dentro de la furgoneta?

El forense aseguró que lo había hecho

en la zona de arbustos. Sí, puede ser,

claro que puede ser, Nicolás.

Claro que puede ser...

¿Reconoce a este hombre?

Es... es el que conducía la furgoneta.

Marcos conocía al dedillo la instrucción,

¿quién si no él pudo haber sembrado

con tantas pistas falsas esta historia?

Ah, pero Marcos... Da clases en Medicina,

conoce el recinto universitario, de allí sacó la cinta aislante.

Y la metió en la taquilla de Elías.

Es verdad, Julia. Un forense de su prestigio

no puede equivocarse tanto,

quería que creyésemos que la había violado

en la zona de arbustos para así ponernos

sobre una pista falsa.

Hace dos años me pidió entrar en el caso.

Creo que Marina está saliendo con él.

¿Qué? No coge,

ella siempre está al teléfono.

Móvil.

Móvil.

Móvil.

Segura, dime. -Pablo, es Marcos, el forense,

el corredor lo ha identificado, ¿dónde estás?

¿Qué?

Cambió las pistas del sumario para llevarnos por otro lado.

¡Me cago en la puta! Tiene a Marina... ¡Joder!

Un equipo va a su casa, está cerca del Parque del Oeste.

Dame la dirección, estoy al lado. -No puedes ir solo,

espera que llegue el equipo. -Dame la dirección,

que manden a alguien a casa de Marina.

Vale, pero no hagas tonterías, que te conozco.

No me digas que no es culpa mía, porque sí lo es.

Eso no es cierto, Julia.

Es una niña, Bruno, yo la traje a esta unidad.

Es psicóloga, no está entrenada para defenderse.

Saldremos de esta también.

Motor de coche acelerado.

Móvil.

¿Dónde estás, Pablo? No entres, espéranos fuera, ¿me oyes?

Llegamos en unos minutos. -Joder, Segura,

no puedo quedarme sin hacer nada, tiene a Marina.

Lo sabemos, pero te estoy dando una orden.

Demasiado tarde, estoy dentro. -Pablo...

Respiración acelerada.

Silbido.

Sollozo.

No ha ido por casa.

¿Sabemos algo? Nada todavía.

Silbido.

Silbido.

Suéltala.

Huy, qué susto me has dado, picoleto.

Aunque, creo que no estás en condiciones de pedir.

He dicho que la sueltes.

El muy cabrón llevaba lentillas azules,

las tenía guardadas en el coche.

La alférez Izquierdo se está recuperando.

No me puedo creer lo de Marcos,

¿qué va a pasar con Elías? Pues, lo normal,

el Estado se tendrá que hacer cargo.

Pablo,

ya hablaremos, pero... has hecho lo que debías.

Señores,

a descansar, mañana será otro día.

Tenemos más de 15 casos abiertos.

Gracias, Nicolás. Mi coronel.

Capitán.

¿Te vienes? -No, no, quiero...

quiero pasar por el hospital.

Pablo...

Me alegra que estés aquí.

He podido arruinar la vida a muchas personas.

Has salvado a tantas...

a Blanca.

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Unidad Central Operativa - El cazador - Capítulo 6

03 may 2013

Una joven actriz  aparece muerta y con evidentes signos de agresión sexual. Los medios  enseguida relacionan la violación con las que se produjeron hace dos años en la mediática Operación Cuneta que resolvió la UCO y con Julia al mando.

 

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