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Para todos los públicos UNED  - 09/02/18 - ver ahora
Transcripción completa

En 1898, apenas 10 años después del final de las Guerras Indias,

tenía lugar en Omaha, Nebraska,

la Exposición Internacional de la Trans-Mississippi.

Como parte de su programa,

se celebró el conocido como "Congreso Indio".

Según los promotores, con el congreso se pretendía

ilustrar la vida cotidiana de las comunidades convocadas,

así como ofrecer la posibilidad

de contemplar sus costumbres y tradiciones.

Sin embargo, los asistentes a la exposición

no tardaron en convertir el así llamado congreso en un espectáculo

en el que los indios recreaban sus danzas y rituales sagrados,

disparaban sus arcos mientras la concurrencia les tiraba monedas,

e incluso se vieron obligados a escenificar batallas históricas,

para regocijo del público.

Con la intención de mostrar un modo de vida

que vivió su ocaso entre finales del siglo XIX y principios del XX,

el Museo de América ha organizado la exposición

"Al encuentro del Gran Espíritu. El Congreso Indio de 1898".

Un proyecto puesto en marcha

gracias a la colaboración con el Museo Paul Getty de Los Ángeles.

Como consecuencia de esta colaboración,

hemos utilizado como hilo conductor estas esplendidas fotografías,

estos retratos de jefes indios, presentes en esta exposición.

Y hemos utilizado una parte de la colección

de Grandes Llanuras y Suroeste, del Museo de América,

que es una de las colecciones más antiguas de Europa,

y de una importancia extraordinaria.

Además de contar con algunas piezas prestadas por otras instituciones,

como el Museo Nacional de Antropología

o coleccionistas privados.

Yo creo que es bastante significativo, es sintomático,

que una exposición sobre los indios de Norteamérica

se titule "El Gran Espíritu".

Habla mucho de una nueva percepción,

una nueva valoración de los indígenas de América del Norte,

y habla también bastante de lo que es nuestra sociedad.

Posiblemente, una exposición sobre estos indígenas,

de hace 30, 40 o 50 años, se hubiese centrado en otros aspectos...

en la belicosidad de los indígenas, en su cultura material,

pero desde hace 15 o 20 años se está poniendo en valor

la cultura espiritual de estos indígenas.

El Gran Espíritu hace referencia a un tipo de vinculación...

simbólica, espiritual, no sólo con la naturaleza,

sino con otras muchas fuerzas anímicas

que conectaban la vida social

con las representaciones... digamos, de transcendencia,

y eso entronca con nuevos intereses occidentales

para la comprensión de sociedades diferentes.

La Exposición Internacional de la Trans-Mississippi,

que se celebra en Omaha,

tenía como uno de sus principales objetivos

mostrar los avances técnicos, tecnológicos,

que se estaban realizando

en todos los ámbitos de la ciencia en ese momento,

como se realizaban en las grandes exposiciones universales

que se celebraban en Europa o en Estados Unidos.

Pero, además de mostrar esos avances,

se incorporó la presencia

de comunidades indígenas norteamericanas,

y en total accedieron a esa exposición

más de 500 indígenas de tribus,

fundamentalmente, de la región de Grandes Llanuras.

El Congreso Indio que se celebra en esa exposición,

que realmente se llamó "Congreso Indio",

y a los jefes indígenas que formaron parte de ese congreso

se les llamó "delegados", es un pequeño eufemismo occidental,

porque realmente lo que se hizo fue...

seleccionar determinadas tribus

y determinados representantes de esas tribus

para ser mostrados en esa exposición internacional.

Los retratos realizados por Frank Rinehart y Adolf Muhr

para el Congreso, pasarían a convertirse

en uno de los documentos sobre el pasado de las comunidades indias

de mayor valor histórico que conservamos en la actualidad.

Ataviados con sus trajes tradicionales,

en las miradas esquivas y tristes de los jefes indios fotografiados,

no es difícil atisbar

la resignación de un modo de vida condenado a desaparecer.

Lo primero que hay que decir es que son fotografías muy bellas,

eso, evidentemente, y son muy sugerentes, digamos.

Para una visión desde el campo del arte

sería impecable esto, ahora bien...

¿qué dice de esta sociedad que está detrás?

Pues dice poco, o sea...

¿qué podemos saber sobre lo que pensaban, lo que sentían?

¿cómo eran sus vínculos espirituales?

Realmente no se puede saber mucho, porque no están contextualizadas,

están en un estudio.

La belleza nos mueve a un tipo de empatía, desde luego,

a un tipo de aproximación,

o sea, yo veo estas fotografías

y lo que deseo es conocer más acerca de ellos,

pero si veo otras fotografías de la exposición

en movimiento, en contexto,

no solamente siento ese tipo de empatías,

sino que me introduzco en la sociedad.

A finales del siglo XIX,

estas comunidades ya viven un proceso de declive cultural.

El proceso y, sobre todo, el choque con la cultura occidental,

les genera unos cambios drásticos en su forma de vida.

Como consecuencia del movimiento de los grupos occidentales del este

hacia la costa oeste, hacia California,

las comunidades fueron deslocalizadas,

se las desplazaba de sus lugares originarios.

Posteriormente se crearon recintos... zonas específicas que, normalmente,

eran climatológica y biológicamente adversas,

para que estuviesen en esos territorios.

Se dictaron diferentes leyes para legitimar ese desalojo

y, como consecuencia de ello,

algunas de las consecuencias directas fueron...

el abandono de la indumentaria tradicional,

como consecuencia de ello, para algunas de estas exposiciones

y, concretamente, para la de Omaha,

se sabe que algunas comunidades indígenas

tenían que hacer indumentaria tradicional para...

poder ser llevada y exhibida en esas exposiciones.

También se prohibieron gran parte de sus rituales y sus ceremonias,

que eran parte fundamental de su patrimonio cultural

y han estado prohibidas hasta hace muy poco tiempo.

Considerados durante mucho tiempo como salvajes errantes,

gentes primitivas y beligerantes,

las comunidades de nativos norteamericanos

han tenido que soportar la carga histórica

de los prejuicios y los estereotipos,

a través de los que, muchas veces, los occidentales,

han justificado la ocupación de sus territorios,

convirtiéndolos en refugiados en su propia tierra.

Precisamente el pensar que, prácticamente,

todas las tribus de Norteamérica eran nómadas, no es real.

Había sociedades, tribus, que eran sedentarias,

no solamente en la región del suroeste de América del Norte,

donde todavía hoy son comunidades sedentarias,

que tenían sus casas realizadas en adobe, es decir, estables,

desde antes de la llegada de los europeos al continente americano.

Lo que ocurre es que algunas de las sociedades,

incluso del área de los Grandes Lagos,

también eran, algunas de ellas, sedentarias.

¿Qué ocurrió?

Como consecuencia de la llegada de los grupos occidentales,

se desplazaron algunas de las comunidades

y abandonaron su forma de vida sedentaria,

algunos de ellos, para pasar a ser nómadas.

Algunos de los grupos de nativos norteamericanos

sí que eran nómadas desde el inicio.

Con el paso del tiempo, no sólo hemos conseguido...

comenzar a restituir la dignidad de estas comunidades,

sino que los estudios realizados, a propósito de su modo de vida,

nos permiten obtener lecciones aplicables a nuestras realidades.

En la mayor parte de las tribus de Norteamérica,

que tratamos en esta exposición,

la forma de organización social era igualitaria.

¿Esto qué quiere decir?

Pues que no existía una diferenciación

entre los diferentes miembros de la comunidad,

salvo la que tenían algunas de las personas destacadas

por los propios méritos desarrollados a lo largo de su vida.

Es decir, que fueran buenos guerreros o grandes cazadores,

o fueran, también, personas destacadas por su...

facilidad en la comunicación con los espíritus

como, por ejemplo, los chamanes.

Eso no quiere decir que, sus cualidades,

fueran heredables a sus descendientes,

sino que cada uno tenía que ganarse

el puesto que tenía dentro de cada una de las sociedades.

En ese tipo de sociedades igualitarias,

las tareas que son desarrolladas dentro del grupo, están muy pautadas.

Los hombres realizan actividades

relacionadas con la caza o con la guerra, los enfrentamientos,

mientras que las mujeres se dedicaban a labores, por ejemplo,

la alfarería, la cestería, el curtido de las pieles,

tan importante en muchas de estas comunidades.

Y, además, de estos dos géneros culturales existía un tercer género,

que eran... lo que hoy conocemos como personas transgenero,

y que en el siglo XIX ya fueron estudiados

y que se les denominaba con el término de "berdache".

Que simplemente eran personas que...

eran un número relativamente importante dentro de la comunidad,

tenían unas características especiales

y unas funciones específicas importantes dentro de sus tribus,

de sus comunidades, eran, por ejemplo, personas que tenían...

sexualmente órganos masculinos, pero que decidían, voluntariamente,

optar por el género cultural femenino.

Los "berdaches" formaban parte activa

de la vida espiritual y religiosa de sus comunidades.

La complejidad y sofisticación

de las creencias de los indios americanos

tardó en ser comprendida, como primer paso,

para finalmente ser respetada y permitida

por el gobierno de los Estados Unidos,

que no dudó en restringir e incluso prohibir

los rituales de los aborígenes durante mucho tiempo.

Tenemos que pensar que, todas estas culturas,

piensan que todo aquello que les rodea tiene espíritu,

y no sólo tenemos que pensar en las distintas especies de animales,

sino que también tenían espíritu las montañas o los ríos.

Esto... genera una gran cantidad de ceremonias y rituales

para intentar mantener el equilibrio con esa naturaleza que les rodea.

Todo está entendido como un universo equilibrado.

Nosotros tenemos una estructura de pensamiento

en la que el tiempo es lineal,

sin embargo, en estas culturas tradicionales, el tiempo es circular,

es decir, es un círculo continuo que se va renovando... anualmente,

y se sabe que siempre va a volver ese ciclo a formarse.

Cuando las comunidades...

son deslocalizadas de sus entornos naturales originales,

se produce una quiebra de sus propias creencias,

precisamente en el sentido de pérdida de referencia

de los espíritus que están representados por esas montañas

o esos ríos de los que comentamos,

es decir que, el desplazarles hacia otros lugares,

rompe ese entendimiento y esa perfecta armonía

que se tenía con su propio territorio,

además de perder también la información sobre las especies

económicamente explotables, para su propia supervivencia.

Cada una de las piezas expuestas, da fe no sólo del sentido estético

de las producciones materiales de estos pueblos,

sino que pone de manifiesto el grado de desarrollo iconográfico

de unas comunidades que, aunque desconocían la escritura,

poseían recursos comunicativos propios

de un rico y elaborado contenido simbólico.

Vemos que todo, absolutamente todo lo que es creado por ellos

tiene un determinado significado,

aunque nosotros hoy no sepamos incluso...

llegar a desgranar el significado último.

Muchos de estos símbolos que vemos en la indumentaria, por ejemplo,

son elementos que, en muchas ocasiones,

son protectores de la persona que lo lleva.

Son, por un lado, llegan a ser...

símbolo de prestigio dentro de la comunidad

y, también, elementos de protección.

En la exposición podemos ver, por ejemplo, una camisa de guerrero,

donde, en las mangas, se observan...

cabello, probablemente humano,

porque en algunas tribus de Norteamérica

se incorporaba este elemento,

que era consecuencia de esos enfrentamientos que se tenían

con otras comunidades, con otras tribus,

y que al incorporarlo a su indumentaria y mostrado, sobre todo,

en los momentos de ceremonias y rituales,

se ponía en evidencia que la persona que llevaba esa prenda

era un guerrero prestigioso y valeroso,

que era una de las cualidades más...

importantes dentro de estas sociedades.

El sometimiento de estas comunidades

no fue siempre ejercido a través de campañas bélicas.

El control sobre sus recursos fue ejercido,

en muchas ocasiones, de forma más sutil,

pero no menos perjudicial

para los modos tradicionales de vida de los nativos.

En este sentido, el comercio de los colonos con las tribus,

constituyó, a su manera, otra fuente de agravios

y de explotación de los indígenas americanos.

Cuando los occidentales llegan a América...

van buscando recursos económicos.

Aunque todos pensamos que...

los principales recursos que se buscan son minerales:

el oro, la plata...

en el caso, por ejemplo, de esta región

que estamos tratando de Norteamérica,

había otros recursos económicos muy valiosos,

y entre ellos estaban las pieles.

Los occidentales buscaban pieles

que los indígenas cazaban con frecuencia y que poseían,

y a cambio de esas pieles, se les ofrecían otros objetos

que para los occidentales tenían escaso valor económico.

Se producía, en ese momento,

un intercambio desigual a nivel comercial.

Es decir, se les daba a los occidentales pieles que,

económicamente eran muy rentables,

y a cambio, por ejemplo, se ofrecía algo...

que cambió completamente algunas de sus tradiciones culturales,

como fueron las cuentas de pasta vítrea,

que hicieron olvidar, por ejemplo, o relegar...

una de las técnicas más complejas de estas tribus,

que era el trabajo de la púa de puercoespín.

La representación que de los nativos norteamericanos

ha quedado en el imaginario colectivo de occidente,

es considerada, en la actualidad, como simplista y sesgada.

Sin embargo, su grado de universalización,

ha complicado la rehabilitación de la imagen

de un mundo no siempre tan homogéneo

como los grandes relatos nos han hecho creer.

La literatura pero, sobre todo, la cinematografía,

ha unificado a todos los indígenas

y los ha diferenciado de una manera... pues no solamente incierta,

sino, en algunos casos, hasta perniciosa.

Por otro lado, están operando en nuestra mente

lo que eran las agrupaciones... paraestatales,

de los indígenas de América Central y América del Sur.

Los grandes grupos aztecas, incas y mayas,

que sí formaban alguna suerte de unidad o confederación,

nos ha hecho que intentemos ver algo parecido

en los grupos de Norteamérica,

que eran mucho más pequeños, eran mucho más dispersos,

más atomizados, con más población nómada.

Siendo esto cierto, no deja de ser cierto, también,

que las relaciones, las alianzas entre ellos,

tenemos constancia de que existieron.

Pero una asociación, digamos, "panindia",

que agrupase, política y sentimentalmente,

a los indígenas de América del Norte,

no podemos hablar ciertamente de ella.

Realmente, tenemos dos imágenes de los nativos norteamericanos.

Una imagen idealizada de la forma de vida de estas comunidades,

precisamente, porque ya desde el siglo XVIII,

se entiende que las sociedades que viven en armonía con sus entornos,

con la naturaleza, eran las sociedades ideales.

Pero también tenemos la otra parte,

en la cual se ven a estas comunidades indígenas

como inferiores al resto de las sociedades occidentales.

Se les denominan sociedades salvajes.

Lo único es que son sociedades distintas a la nuestra,

pero no inferiores, tecnológicamente son distintas,

y son sociedades que se integran perfectamente en su entorno

y, por lo tanto, son sociedades sostenibles.

Siempre se ha pensado que las sociedades dominantes,

sobre todo, las que son dominantes militarmente

y que avasallan a los pequeños, digamos, a los más indefensos,

pues acaban arrasando.

Sabemos que eso nunca llega a ser ni perfecto ni pleno.

Que en todas las situaciones de contacto

hay algún elemento de la cultura, incluso de la perdedora,

que pasa a la cultura dominante.

Lo que no podemos hacer, y eso es importante,

es intentar que la forma de vida de estas sociedades

se mantenga estática o que se mantenga como nosotros

la tenemos en nuestro pensamiento de hace 100 años.

Es decir, las sociedades cambian y han cambiado siempre.

Nuestra sociedad también cambia.

Nosotros no podemos parar, en el tiempo,

el proceso general, habitual, de cambio y modificación...

de las formas de vida de las sociedades.

¿Hacia dónde van esos cambios?

Hacia donde realmente quiera esa sociedad.

Es cierto que, hoy en día,

hay sociedades que son más invasivas y más fuertes

a la hora de modificar

pautas de comportamiento de otras sociedades, eso es real.

Entonces, bueno, se producirá una fusión,

una serie de mestizajes culturales

y darán, como consecuencia, otras realidades distintas.

La Economía está hoy en boca de todos,

aunque no siempre la comprendamos.

Así que lo mejor es preguntar a quienes entienden,

los licenciados en Económicas o Empresariales.

Ellos y ellas nos contarán mejor que nadie qué son, qué hacen

y para qué sirven los economistas.

Me llamo Carmen Vizán.

Trabajo en el Área de Estudios y Análisis

del Consejo Económico y Social.

El CES es un órgano consultivo del gobierno

donde están representados los sindicatos de los trabajadores,

las organizaciones patronales y otros grupos de interés

como consumidores, pesqueros, agrarios...

Su función principal es asesorar al gobierno,

a través de dictámenes y de informes,

sobre materias socioeconómicas y laborales.

Y nosotros, como servicio técnico, como Área de Estudios y Análisis,

apoyamos al Consejo y a las comisiones de trabajo

para elaborar los textos, informes y dictámenes que emite.

Me presenté a un concurso-oposición que hubo,

después de haber estado siete años trabajando de profesora en la UNED.

Me interesó este puesto,

precisamente, porque es una organización

que tiene esa vertiente social.

No es solamente una visión economicista

sino que tiene también ese otro lado social

y me interesaba trabajar aquí.

Yo estudié Derecho y ya desde ese momento

las asignaturas de Economía y Hacienda Pública me interesaron.

De alguna manera,

la Economía te daba una visión de lo que era la realidad social,

y en cambio el Derecho se centraba en el deber ser, en la regulación.

A mí me interesaban especialmente esas asignaturas.

Todas las herramientas teóricas, las herramientas prácticas...

Aquí, por ejemplo, se manejan muchos datos estadísticos.

Entonces, ahí hay un bagaje que es muy importante y toda la teoría.

Herramientas, instrumentos teóricos,

que te valen para afrontar el análisis de las problemáticas.

De hecho, además, siendo la Economía, ahora mismo,

la ciencia social dominante, es muy útil.

Yo tengo a los estudios de Economía ahora mismo en España,

yo estudié en los años 90,

es el sesgo tan marcado hacia las teorías neoliberales,

y desde el punto de vista de las herramientas,

hacia un enfoque cuantitativo que muchas veces deja de lado

el propio objeto de análisis,

y que uno no sabe qué está estudiando al final.

Entonces, yo ahí, soy bastante crítica,

porque se han dejado de lado el estudio y otros enfoques teóricos

igualmente válidos o igualmente interesantes

para formar criterio a los alumnos.

Y todo eso, uno ha tenido que estudiárselo por su cuenta

y a partir de las propias ganas de avidez de conocer otros enfoques.

Cuando ahora estamos recortando presupuestos en I+D,

tenemos que saber que coste de oportunidad tiene eso,

o cuando estamos subvencionando la industria automovilística,

tenemos que saber cuál es el coste social

de promover una industria que contamina tanto.

En fin ahí, esa Economía de la elección social es muy interesante.

Mi trabajo. Bueno, en este caso,

yo me identifico con lo que es la institución para la que trabajo,

porque es una institución política

con una matriz muy democrática en la medida en que están representados,

aunque no del todo, aunque siempre con lagunas,

están representados una buena parte de los colectivos

y de los intereses económicos en liza.

Yo siento que mi trabajo es útil

en la medida en que contribuye a generar ese consenso social

que facilita la toma de decisiones de una manera más democrática.

"La Exploración de la Conciencia en Oriente y Occidente"

es el último libro publicado de María Teresa Román,

profesora titular de Filosofías Orientales de la UNED.

En el centro asociado de la UNED en Madrid, en su sede de Escuelas Pías,

se le rindió homenaje de despedida

y se procedió a la presentación de su libro.

En el acto estuvieron presentes grandes profesionales,

amistades y familiares de la profesora María Teresa Román.

El libro "La Exploración de la Conciencia",

del que he realizado el prólogo con muchísimo gusto,

de la profesora María Teresa Román,

que, además, tengamos en cuenta

que era titular de Filosofías Orientales,

tiene dos claves para mí.

La primera clave es la pluralidad,

en el sentido de que abarca todos los temas

de lo que es la sabiduría antigua en relación a la consciencia.

Tengamos en cuenta que la consciencia, hoy día,

es un elemento de investigación, a niveles internacionales,

en la mayoría de las universidades del mundo, en estos momentos.

Y el segundo punto es la innovación.

Es decir, consigue, desde el rigor académico,

hacer una innovación desde una perspectiva

que nos va a permitir a muchos poder conocer numerosos entresijos

de la evolución de la consciencia a lo largo de la historia humana.

Desde la sabiduría antigua,

que he dicho antes, que se remonta a miles de años,

hasta la ciencia moderna, hasta los momentos actuales.

Casar esta ciencia actual,

es decir, entrar en el valor académico y en el rigor científico,

y ser capaces de respetar la sabiduría antigua

de toda la tradición... podríamos decir sagrada, religiosa, etc., etc.,

con respeto y crítica,

me parece el gran hallazgo que le debemos,

lógicamente, a María Teresa Román.

Bueno, el libro de María Teresa

toca muchos aspectos alrededor del concepto de la consciencia.

Habla del mundo de los sueños,

habla de los maestros de la consciencia,

maestros espirituales, chamanes, sabios...

habla de la muerte, y si hay algo que perdura o no perdura...

Es un libro que profundiza mucho en el misticismo,

en los estados alterados de conciencia...

es un poco un compendio de su trayectoria.

Va enfocado al público en general,

a público culto, evidentemente, que le interesen estas temáticas,

pero no necesariamente un especialista, un académico...

pero también los académicos apreciaran

su enorme cultura y sus aportaciones,

pero es un libro para el público en general,

por lo tanto, es asequible y está muy bien escrito.

El libro de María Teresa Román

"La Exploración de la Conciencia en Oriente y Occidente"

me ha hecho un impacto inmenso,

porque yo no había pensado hasta entonces la posibilidad

de que damos respuestas simples a problemas muy complejos,

y gracias a su lectura me he dado cuenta de ello,

de que tenemos una especie de armazón, de coraza o de estructura...

de conceptos, de reglas, de sistemas, de axiomas...

a partir de los cuales interpretamos la realidad,

y lo que tenemos que hacer, pienso yo, es...

analizar esa estructura, que funciona como si fuera una plantilla...

vemos un suceso, aplicamos la plantilla y lo interpretamos.

Tenemos que romper esa plantilla

para darnos cuenta de cómo es el mundo, de cuál es la realidad.

Jesús Callejo, investigador, escritor...

uno de sus más habituales colaboradores

en los programas de televisión,

también participó en el homenaje y presentación del libro.

"La Exploración de la Conciencia",

desde mi punto de vista, es un libro sorprendente.

En un principio piensas que es un libro erudito, lleno de citas,

donde se mezcla la física con la mística,

pero, luego, cuando te vas adentrando en él

y, sobre todo, en lo que a mí me conviene,

que es ese otro aspecto de la realidad asociado con lo mágico,

con lo oculto, con lo misterioso...

Mayte Román no tiene ningún tipo de problema,

con esa valentía que la caracteriza,

de adentrarse también en ese tipo de territorio

más farragoso o más escurridizo.

Por lo tanto, nos presenta en esta obra,

unos aspectos de la realidad tal como eran entendidos

por distintos místicos y distintos físicos modernos,

pero también de todos los vericuetos que tiene la conciencia.

No sólo se adentra en esos aspectos

que están relacionados con la meditación, con los sueños,

con las experiencias cercanas a la muerte,

incluso con los trances chámanicos,

para percibir lo que hay al otro lado del espejo,

sino que también de forma muy valiente, muy atrevida,

pero con mucha erudición,

nos habla de Abraham Maslow, de la psicología transpersonal,

de la teosofía, de la antroposofía, de Castaneda,

de esas temáticas que, en principio,

rehuiría cualquier persona que esté vinculada

a la psicología o a la filosofía.

Mayte Román lo hace,

nos hace despertar ese concepto que tenemos de la conciencia

y, sobre todo, nos adentra en ese más allá, en ese otro lado oculto.

Quién le iba a decir a ella

que justo este libro sería un poco su... testamento,

donde ya no lo tenía que contar de forma teórica,

sino que ella... desveló el velo de Isis,

y al final entró en ese otro lado del espejo

que ella tanto le gustaba conocer.

"La Exploración de la Conciencia en Oriente y Occidente",

nos muestra las asombrosas formas

de imaginar, sentir y percibir el mundo

que se fundamentan en la actividad profunda, oculta,

maravillosa, aventurera y mágica de la "conciencia".

Entre los libros publicados de María Teresa Román cabe destacar

"La maleta del buscador",

"Sabidurías Orientales en la Antigüedad"

y "Reflejos del Alma".

Gracias por todo, Mayte.

Hasta siempre.

El río Guadalquivir fue puerta de sueños,

de esperanzas de un mundo nuevo, en una época en la que Sevilla

constituía una de las primeras urbes del territorio hispano.

En esta España, en esta Sevilla del siglo XVII,

nace Bartolomé Esteban Murillo.

Durante todo el 2018

podremos ver algunas de las grandes obras de Murillo

en diferentes museos, salas e instituciones

repartidos en diferentes puntos de su ciudad natal,

además de poder realizar diferentes itinerarios y actividades

que conmemoran el IV centenario del nacimiento del pintor sevillano.

En Sevilla se va a poder descubrir a un Murillo total,

un Murillo que nos va a sorprender,

porque para lo que va a servir este centenario es, precisamente,

para comprobar el perfil amplísimo

de artista total del barroco que fue Murillo,

es decir, no solamente un pintor de temas religiosos,

sino también de tema profano,

cómo sirve como ventana al siglo XVII, de alguna forma, su pintura.

Eso es lo que se pretende mostrar en Sevilla este año...

su pintura, su obra, el personaje y, también, la Sevilla de la época.

La Casa Murillo, en pleno barrio Santa Cruz,

será punto de partida de nuestro itinerario por diferentes lugares

relacionados con la vida y obra del maestro.

Acompañados por el profesor Enrique Valdivieso

comenzamos un viaje al barroco sevillano,

que nos permitirá, no sólo acceder a las obras de Murillo

en el lugar para el que fueron creadas,

sino también contemplaremos

la riqueza de los edificios históricos que las custodian.

La ruta funciona como complemento de las grandes exposiciones

que se están celebrando en la ciudad.

La Casa Murillo tiene el interés de presentarnos...

un espacio en el cual él vivió,

poco tiempo porque... esta no fue su última morada, sino la penúltima.

Se fue un poco más abajo, a la propia plaza de Santa Cruz,

enfrente, donde tuvo la última casa.

De manera que, aquí se ha intentado hacer un centro,

primero de información general para lo que es el Año de Murillo

y, después, un centro destinado a los niños,

donde los niños pueden ver cómo el gran maestro sevillano

representó a los niños como...

elementos fundamentales en sus pinturas,

puesto que él conocía muy bien el mundo de la infancia,

se identificó muy bien con ella y, psicológicamente,

la trasmitía en pintura de manera verdaderamente excepcional.

Las primeras obras de Murillo,

caracterizadas por unos trazos de gran dureza

y fuertes contrastes de luz y sombra,

experimentan una progresiva evolución

hacia el estilo cálido y vaporoso.

A sus 30 poseía una gran reputación que le hacía gozar de la confianza

de instituciones tan importantes como el cabildo catedralicio.

En la exposición "Murillo en la Catedral. La mirada de la Santidad",

podremos contemplar la serie de obras que el pintor realizó

para el cabildo en sus lugares originales,

además de un gran número de documentos que muestran

la estrecha relación de Murillo con esta institución.

La catedral de Sevilla aporta un valor añadido al Año Murillo,

porque es uno de los pocos espacios que se pueden disfrutar en la ciudad

que conservan las obras pictóricas de Bartolomé Esteban Murillo

en el mismo lugar para el que el pintor las pensó.

Si vemos el San Antonio de la capilla bautismal,

Murillo antes de afrontar esa monumentalidad de cuadro,

estudia el lugar, estudia el espacio, estudia la luz...

y con esos datos ya, en su cabeza,

piensa cómo resolver las múltiples facetas que conlleva una pintura.

Hay dos objetivos fundamentales con los que cuenta la exposición.

Uno es técnico, la obra está en su lugar,

y otro es conceptual, la santidad como referente.

Entonces, en unos paneles catequéticos,

que se reparten por los pilares del trascoro de la catedral,

se podrá ver esa misión evangelizadora

y esa mirada de la santidad.

También el cabildo ha querido hacer una comparación

entre la primera producción de Murillo y su etapa de madurez.

Situando en dos expositores independientes

un cuadro procedente del palacio arzobispal,

que lo pinta en 1638/40, con tan sólo 20 años.

Entonces muestra un estilo academicista

que es la Virgen entregando el rosario a Santo Domingo de Guzmán.

A su derecha se ha colocado el retrato de San Fernando,

que lo pinta en 1671, al hilo de la canonización del rey San Fernando,

y vemos ahí su etapa de madurez.

Murillo es testigo de su tiempo, no sólo de la pintura religiosa,

sino también de género, cargadas de signos de cotidianeidad.

Aún lejos de entender el oficio de pintor como ahora lo conocemos,

en el Siglo de Oro,

Murillo realizaba los encargos que su clientela le demandaba.

Comerciantes de toda Europa, banqueros, aristócratas y clérigos

condicionaban la temática de las pinturas del artista.

Tras la peste, donde la población queda diezmada,

Murillo comprende que no debía regodearse en el sufrimiento,

sino que sus creaciones debían servir para el alivio,

el consuelo, la esperanza...

La vida de Bartolomé Esteban Murillo

está marcada por unas relaciones familiares complejas,

queda huérfano de muy niño.

Está marcada por una ciudad que comienza...

a ofrecer datos de decadencia,

frente a lo que ha sido un siglo XVI esplendoroso.

Está marcada por la doctrina que proviene del Concilio de Trento.

Está condicionada por un hecho fundamental,

1649, la llegada en el mes de febrero de la peste negra,

en Sevilla mueren, diariamente, casi mil personas.

Murillo va a perder dos hijos, probablemente,

pero es que pierde, seguro,

a amigos tan importantes para él como Juan Martínez Montañés.

Ese hecho marca a la ciudad... no sólo económicamente,

se pierde entre un tercio y la mitad de la población,

sino que marca la ciudad en cuanto a mentalidad.

Se han ido los que se han ido, pero es que los que se han quedado,

han quedado marcados por ese levantarse cada mañana

sin saber si ellos mismos iban a ser sujetos de la enfermedad.

Pues, todo eso, influye en la pintura de Murillo.

¿Cómo influye?

Pues porque Murillo se da cuenta perfectamente que...

la relación con la divinidad,

que la relación con el cielo ya no es una relación de premio-castigo,

el castigo ya se ha sufrido aquí en la tierra.

¿Qué encuentra Murillo?

Murillo encuentra en el cielo un lugar de acogida, un lugar dulce,

un lugar de encuentro con una divinidad que está esperando,

porque lo que se haya tenido que sufrir se ha penado ya en la tierra.

Murillo en este aspecto,

gracias a sus imágenes iconográficas de las vírgenes de inmaculada,

fue como un terapeuta, hoy diríamos arteterapia,

pues en aquella época,

imaginaros para las personas que veían estos cuadros,

cómo las consolaba el ver a este pintor que respondía a una...

digamos, necesidad,

de una crisis total que tuvo la ciudad en el siglo XVII,

porque perdió... no solamente a la mitad de la población, como he dicho,

sino además que perdió lo peor, la parte económica, ya que...

el Puerto de Indias se desplaza a Cádiz.

Murillo ayuda a afianzar el culto

a los nuevos santos canonizados en el siglo XVII,

mostrando especial habilidad con sus imágenes devocionales,

muy cercanas a la sensibilidad popular.

Buen ejemplo de ello

son los cuadros dedicados a Santa Rosa de Lima,

donde podemos observar la presencia, en su frente,

de una delicada, pero cruenta, corona de espinas.

La pintura barroca recupera el carácter docente del arte medieval,

rescatando la condición de biblia para los iletrados.

Todo aquel que no sabía leer, que eran la mayoría,

aprendía las historias de la religión mediante las imágenes,

que debían ser fieles a los textos en los que se basaban.

La escena que recoge el cuadro

"La virgen y el niño con Santa Rosa de Viterbo",

nos hace sentir el amor de María

cuando compadecida refugia con su mano a la santa,

mientras observamos, en un segundo plano,

el episodio milagroso de la ilustre

cuando levitaba con el crucifijo durante sus exhortaciones.

Es imposible saber...

cuántas veces fue copiada y versionada la Inmaculada.

Su capacidad de interpretar

la imagen religiosa empatizando con el receptor,

satisface una demanda devocional

en la ciudad necesitada de bálsamos espirituales.

La pintura del barroco, en general,

es una pintura que va a las emociones, va a nuestra piel,

a los sentimientos, a los sentidos, entonces es una pintura que conmueve.

En esto Murillo también es un genio,

porque también a través de esas pinturas

en las que el espectador se puede identificar con la escena familiar

de la Virgen con el San José y el niño...

hay una conexión emocional y una capacidad de conmover,

de llegar a nuestros sentimientos, a las pasiones,

más que una pintura intelectual.

Murillo se va a configurar

como el pintor por excelencia de las inmaculadas.

¿Es el primero? No.

Tenemos antes inmaculadas de Pacheco, inmaculadas de Velázquez,

pero sí, el gran éxito de Murillo va a ser... el configurar

la iconografía definitiva de la Inmaculada Concepción,

como luego también va a configurar

la iconografía definitiva de esos santos...

San Isidoro, San Leandro, San Fernando...

que quedaran fijados en la mentalidad colectiva

tal y cómo Murillo los plasmó en sus lienzos.

La hermandad de la Caridad,

a la que Murillo estaba muy vinculado,

repartía pan con regularidad.

La caridad pasaba, entre otras acciones, por dar de comer,

y así lo podemos encontrar

en la serie que pintó el maestro sevillano para su iglesia.

Las pinturas del hospital de la Caridad, todas... como un único,

que es toda la historia de las obras de misericordia,

relacionadas con las de Valdés Leal,

que están en la entrada del hospital de la Caridad,

porque la caridad es lo que hace al hombre triunfar sobre la muerte,

no son las riquezas, son las obras de caridad

lo que salvan a los hombres, lo que salva el alma.

Esas pinturas de Murillo, por ejemplo,

constituirían un buen ejemplo de esta manera de ilustrar a los fieles,

de explicarles todas estas historias a través de las imágenes.

Otra institución caritativa es...

el hospital de los Venerables Sacerdotes,

donde podemos contemplar a la Virgen con el niño

distribuyendo pan entre unos sacerdotes.

En el siglo XIX, la invasión de España por las tropas de Napoleón,

supuso el expolio sistemático que los soldados franceses cometieron

sobre el patrimonio artístico español.

La pintura de Murillo

causó un enorme impacto en el público francés.

La posterior crisis económica,

hace que tanto instituciones religiosas

como coleccionistas privados,

se vean obligados a vender las obras de Murillo.

En el Museo de Bellas Artes de Sevilla,

podremos disfrutar de un restaurado "Jubileo de la Porciúncula"

cedido por el museo de Colonia.

200 años después de su partida,

el cuadro vuelve a la ciudad donde fue creado,

haciendo posible la reconstrucción

de la totalidad de la serie de pinturas

que realizó Murillo para el convento de los Capuchinos.

Con la Revolución Francesa

se produce un episodio muy dramático para la historia del arte,

de los más importantes que suceden en Europa,

para la ciudad de Sevilla,

por la salida de un importantísimo número de obras de arte.

Sólo algunas han regresado.

De ahí la importancia que tiene el poder ver,

reunidos de nuevo en Sevilla,

un conjunto de los más importantes que realizó Murillo,

la serie de pinturas...

para el convento de los Capuchinos de Sevilla.

La exposición se articula, fundamentalmente, en dos espacios.

La serie se reconstruye...

en la antigua iglesia del convento de la Merced,

el salón principal del museo desde su fundación,

conocido desde el siglo XIX como el salón de Murillo.

Y un segundo espacio en la sala de temporales,

ilustra todo ese proceso de investigación y de restauración

que ha precedido a la organización de la muestra,

con una primera parte donde se ve el proceso creativo, el dibujo,

porque precisamente en el corazón del estilo de Murillo

está ese dominio extraordinario que tiene él del dibujo

y esa versatilidad.

Un dibujo muy enérgico, muy decidido, pero a la vez muy preciso,

que sin duda le servirían de guía para el bosquejo,

pero también para que pudieran trabajar los aprendices.

El siguiente espacio nos muestra documentos técnicos muy interesantes

para el estudio de la técnica del pintor,

pero también para abordar un proceso de restauración como son...

los estudios realizados con rayos X.

Otro hito histórico que podremos ver...

son las dos réplicas de los lienzos de Murillo

robadas por los franceses, colgadas en su lugar original

en la iglesia sevillana de Santa María la Blanca.

Son las dos obras que faltaban del conjunto iconográfico

que el maestro creó expresamente para esta iglesia.

La iglesia se adorna con un programa iconográfico

que, probablemente, el párroco y, también, Justino de Neve,

encargan a Murillo.

Una especie de proclamación

de que la iglesia está hecha en honor a la Inmaculada

y, sobre todo, también, a la segunda devoción

que es paralela a la Inmaculada, que es la Eucaristía.

Y también narrar, en las pinturas,

cuál fue el origen de la iglesia matriz de Roma, es decir,

la iglesia de Santa María la Mayor de Roma,

llamada también Santa María de las Nieves,

porque se construyó sobre una de las colinas de Roma,

la colina de Esquilino, que apareció nevada,

con la planta de la iglesia de Santa María de las Nieves,

el día 1 de agosto.

Murillo, no sólo triunfó en vida y en Sevilla,

su dimensión internacional

y su gran influencia en la iconografía europea,

constituye un legado patrimonial del barroco sevillano.

Ha sido fuente excepcional

de donde han bebido gran cantidad de artistas.

De los formados directamente con el maestro,

con los que estableció vínculos profesionales

a través de respectivos contratos de aprendizaje,

se gesta una cola visual de sus creaciones,

los conocidos como "murillescos" de primera generación.

El poder del imaginario,

la capacidad evocadora que tuvo su pintura y sus composiciones,

se han convertido en pura leyenda.

En el espacio Santa Clara de Sevilla,

podemos contemplar la estela de Murillo,

su trascendencia en la escuela sevillana,

seguidores, contemporáneos e imitadores de los siglos siguientes.

El espacio Santa Clara, ahora se tiene la oportunidad, maravillosa,

de no solamente ver este claustro maravilloso

que está recogiendo la cámara,

sino ver una exposición dedicada a Murillo,

pero Murillo desde un punto de vista distinto,

desde el punto de vista de su formación

y la creación de un determinado tipo de gusto... artístico,

que en su día no se veía de esta manera.

De Murillo, lo más importante es que él fue el primer presidente,

con Herrera el Joven, de la Academia de Dibujo,

que se hace en lo que hoy es el Archivo de Indias, en 1660,

se inaugura el 1 de enero de 1660,

y él va ahí a ejercer su labor docente,

que va a influir muchísimo en que la estela de Murillo continúe

en los primeros "murillistas" y en los segundos "murillistas",

y él va a tener una relación directa con sus alumnos.

Y, además, él tenía un taller,

se habla de que su taller llegaría a producir,

ente él y el taller, casi dos mil obras pictóricas,

de las cuales se conservan 440,

que seguramente saldrán algunas más este año,

y en Sevilla solamente hay 40.

Es decir, que él tuvo una influencia en sus alumnos

a través de la academia.

Una vez fallecido Murillo,

sus discípulos fueron requeridos a que pintasen igual que el maestro,

para poder tener pinturas que tuviesen la misma impronta,

el mismo contenido, el mismo mensaje,

y la misma posibilidad de comunicar...

esa amabilidad, esa comprensión, esa dulzura y esa sensibilidad...

que luego los críticos modernos no han sabido nunca entender.

Son tantos los nombres, como las sombras y detalles,

que es prácticamente imposible descubrir...

la completa transcendencia de Murillo.

En el siglo XIX viajaron a España muchos pintores ingleses.

John Phillip, atento a la vida cotidiana andaluza

descrita en las obras de Murillo,

pinta "La temprana carrera de Murillo",

donde podemos apreciar al joven pintor

vendiendo sus composiciones en la afamada calle Feria, de Sevilla.

En el cuadro abundan las alusiones directas a las obras de Murillo.

Esta latencia de sus modelos perpetúa su huella.

En este Año Murillo se pretende profundizar

en el conocimiento del pintor en el contexto urbano,

cultural, social y simbólico del siglo XVII,

y en conexión con la Sevilla del siglo XXI, entre otros objetivos.

Para ello, se realizará un simposio

que intentará dar una nueva visión del artista

por diferentes especialistas de todo el mundo,

y en el cual la UNED participará.

El simposio internacional va a ser un acontecimiento

muy importante para el mundo científico,

porque del 19 al 22 de marzo del 2018,

va a reunir a los 55 expertos mundiales

más importantes en la obra del artista,

desde Felipe Pereda, de la Harvard University,

Víctor Stoichita, de la Universidad de Friburgo,

Javier Portús, del Museo Nacional del Prado, y otros tantos.

Muchas imágenes creadas por Murillo

tienen el poder de aparición en la memoria involuntaria,

consecuencia del despliegue que siguieron sus obras

con el paso del tiempo.

Murillo llegó a ser, en algún momento, más valorado que Velázquez.

Hubo pasión.

Sus obras están en Rusia,

están en todos los museos... por la emperatriz,

había verdadera pasión por Murillo.

Se compraban los "murillos",

se inventaban "murillos" en Sevilla para venderlos a los extranjeros,

y Murillo fue... realmente, la fama de Murillo fue extraordinaria.

Es un artista aurático, sus obras tienen aura,

y esto es lo que hace que llegue a la sociedad

y que sea una y otra vez utilizado... no sólo por la sociedad,

sino también por lo que significa esa forma de llegar.

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UNED - 09/02/18

09 feb 2018

Al encuentro del Gran Espíritu. Congreso Indio 1898. Economistas en primera persona. La exploración de la Conciencia en Oriente y Occidente. Murillo y Sevila.

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