Presentado por: Ana Duato (tercera y cuarta temporada). Imanol Arias y Juan Echanove (primera y segunda temporada)

Un país para comérselo: una serie de documentales, protagonizados por Imanol Arias y por Juan Echanove, en la primera y segunda temporada, y Ana Duato, en la tercera y cuarta, que se adentran por las tierras de España para investigar la gastronomía y los paisajes, y para encontrar en la diversidad nuestras raíces comunes.

Cada programa tiene como objetivo descubrir un producto autóctono, mostrar la excelencia de lo que producimos en el país y sobre todo, conocer a los seres humanos que hay detrás de cada uno de ellos. La gastronomía y el paisaje de España se unen en un emocionante viaje.

'Un país para comérselo' es una serie documental, producida por TVE en colaboración con Grupo Ganga, en la que la gastronomía y el paisaje de España se unen en un emocionante viaje. Entre otros, recibió hace unos meses en Hamburgo la Medalla de Oro como mejor programa de Turismo en el Tourism Festival, y el premio especial Magic Eye a la mejor Dirección de Fotografía, por el trabajo en el episodio dedicado a Menorca, ‘Un huerto en el mar’.

Ha recibido además el Premio Nacional de Periodismo Gastronómico Álvaro Cunqueiro, el de la Real Academia de Gastronomía y el de Alimentos de España, entre otros.

Este contenido no está disponible en Estados Unidos, Canadá y República de Chile por restricciones de derechos.

Temporada 1

En la primera temporada hacemos un recorrido por la gastronomía y los paisajes de Alicante, Asturias, Ávila, Badajoz, Cádiz, Cantabria, Huelva, La Gomera, Navarra, las Rías Baixas, los Valles extremeños y Zaragoza.

Temporada 2

Imanol Arias y Juan Echanove descubren en esta segunda temporada nuevos paisajes y nuevas personas de un país unido por lo que comemos y bebemos, se adentran una vez más por las tierras de España para investigar la gastronomía y los paisajes, y para encontrar en la diversidad nuestras raíces comunes.

Sevilla, Mallorca, Jaen, Ourense, Teruel... 14 nuevos destinos de la mano de los dos conocidos actores.

Temporada 3

Ana Duato coge el testigo de sus compañeros Imanol Arias y Juan Echanove y acompañará a los espectadores por nuevos territorios en la tercera temporada. Será la guía de un viaje cargado de sabores, productos y encuentros, que sigue fiel al objetivo de buscar la esencia de todo lo que nos une como ciudadanos y viajeros.

La temporada es un viaje de unos 27.000 kilómetros: desde Baleares a Canarias, por mares y ríos, con destinos que incluyen las playas de Valencia, las calles de Trujillo, los llocs menorquines, o los ríos de Asturias y Segovia. La cocina de autor está presente en cada programa, con visitas a cocineros como Toño Perez, Julio Reoyo o Victor Bayo, que representan la renovación culinaria. En esta entrega, el equipo ha cruzado hasta tierras portuguesas y ha encontrado al otro lado de la frontera productos y tradiciones que hermanan a España con el país vecino.

Temporada 4

Los nuevos capítulos incluirán rutas, por Tarragona, Barcelona, Albacete, Huesca, Castellón, Madrid, Álava, Guadalajara, Soria, La Rioja, Andorra y La Palma. En ellos estará muy presente el mar, así como el cielo, al que mirará el programa desde los centros científicos de Guadalajara y La Palma, en busca de nuevos horizontes.

También habrá guiños al cine en algunos de los programas, como los dedicados a Barcelona y a Albacete, que hará un homenaje a la película ‘Amanece que no es poco’, acompañado de José Luis Cuerda. La comida de campo tendrá un sitio destacado, con platos preparados sobre brasas al aire libre o una rica tortilla de patatas. Y una visita Andorra para descubrir sus vinos, sus paisajes, su cocina y sus embutidos.

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Para todos los públicos Un país para comérselo - Badajoz, más feliz que un cochino de montanera - ver ahora
Transcripción completa

"Mama Tierra", Macaco Qué difícil cantarlea Tierra Madre,

que nos aguanta y nos vio crecer

y a los padres de tus padres

y a tus hijos, los que vendrán después.

Si la miras como a tu mama, quizás nos cambie la mirada

y actuemos como el que defiende

a los suyos y a los que vienen con él...

"Hoy dirigimos nuestros pasos a la dehesa extremeña: a Badajoz.

Queremos empaparnos de montanera, de productos ibéricos,

de razas autóctonas y de personas auténticas

y quiero provocar un reencuentro entre amigos.

Por cierto, el encargo de Tonino en este viaje

es encontrar una vaca retinta muy especial: la vaca machorra".

Grité, grité. No, no, no lo ves.

Va muriendo lentamente,

Mama Tierra, Mother Earth.

Grité, grité. No, no, no lo ves.

Va muriendo lentamente,

Mama Tierra, Mother Earth.

Grité, grité. No, no, no lo ves.

Va muriendo lentamente,

Mama Tierra, Mother Earth.

Vamos buscando concretamente la vaca machorra,

pero encontraremos el cerdo ibérico, la oveja merina...

La vaca machorra es una de las cosas que más ilusión me hace.

Primero, porque no conocía la denominación,

y segundo, porque es el único buey que comemos en España.

¿Y cómo le vas a llamar a la vaca machorra?

La voy a llamar... Don Vaca.

(RÍE) Sí, la voy a llamar Don Vaca.

"La dehesa es un ecosistema que tenemos que preservar.

Aunque sin la presencia del hombre

se convertiría en un bosque de matorrales,

su explotación abusiva podría terminar con ella".

"No quisiera participar

en la destrucción de estos bosques milenarios

y que nuestros hijos, el día de mañana,

pudieran reprochárnoslo".

-Me llamo Francisco Núñez y soy porquero.

Las cabras, tiene que ser cabrero

y el porquero, porquero.

Para llevarlas a primales, les sembramos havinis,

les sembramos guisantes

y los llevamos a primales con los guisantes.

Luego de los guisantes, cuando se termina lo que tenemos sembrado,

de ahí pasan a los higos. Y de los higos pasan...

Con nueve arrobas o nueve y media, pasan a la montanera.

La montanera es la época del año cuando cae la bellota.

Los cochinos, si no hay hierba no se comen la bellota,

porque se foguean, como haya hierba.

Tiene que entrar la montanera habiendo hierba,

porque se les foguea la boca.

Tienes que esperar a que haya hierba para poder entrar en montanera.

Y este es el ibérico puro de pata negra de Extremadura.

Los guarros, es que son muy perros, son muy perros.

Y para que se harten de bellota tienes que moverlos una miajita.

Se les va mareando con el rebaño y están durmiendo.

Cuando veas que están hartos, dejas de marearles

y por la tarde les das otra vueltita.

A mí me gusta un buen jamón de pata negra.

"La montanera dura desde octubre hasta diciembre.

En estos tres meses los cochinos están en libertad

y se alimentan de las bellotas que caen de alcornoques y encinas.

Para que se las coman, la dehesa debe estar llena de hierba fresca.

De esta manera, la boca no se les calienta.

Como nos ha contado Quiqui, 'para que no se les foguee'".

-¡Quietos! Peleas ni una, ¿eh?

¿Es el animal que mejor vive de la dehesa?

-Este vive de lujo.

Vive mejor que muchos humanos, ¿no? Sí, sí.

Quién fuera cochino en la dehesa de Extremadura, ¿no?

Sintonía "El hombre y la Tierra"

-Me he desviado un poco del camino, pero ha merecido la pena

porque he conocido el parque de Monfragüe.

Me lo han dicho los buitres,

pero me parece que no saben dónde está la vaca machorra.

¡Buitres! ¿Os habéis comido alguna vez una vaca machorra?

Sintonía "El hombre y la Tierra"

Estos son los higos de Floren, unos higos de final de temporada.

-Te habíamos traído la gorda.

Difícil tenerlos, pero deliciosos. Ahora los vas a probar

y envueltos en una lonchita de ibérico.

Ah, ese es el asunto. Este es el asunto.

Qué cosa más rica...

Qué cosa más rica...

¡Ay, qué bendiciones nos mandas, por Dios!

-Qué cositas más buenas, ¿eh? Cago en la mar.

-Con un poquito de sal...

¿Quieres un poquito de queso? -Sí.

¡Ostras!

Ahí.

-Esta es la bota de mi padre.

(CON LA BOCA LLENA) ¡Eh! ¡Los cerdos se lo comen todo!

(LES GRITA)

¡Se me han comido los higos!

¡La madre que os parió! ¡Desgraciados! ¡Los higos!

-Hola. Me llamo Carlos Tristancho

y yo quiero hacer aquí una defensa apasionada

de ese bosque sostenible

que lleva sobreviviendo más de mil años

en perfecta convivencia del hombre, de las razas autóctonas,

en régimen extensivo,

y ese ecosistema que es el bosque mediterráneo.

Esa gran pasión de mi vida hoy me duele, me duele mucho

porque es como una víctima rodeada por un montón de perros de presa,

que cada uno le lanza un bocado a un sitio.

Hoy en día, entre la explotación intensiva

y especulativa que se hace de ella,

entre los males endémicos que tiene por ser un bosque antiguo,

entre el cerambícido, las seca...

Me gustaría que a través de la cultura,

lo único con que se pueden defender estas cosas,

adquirieran cultura de la dehesa y del ibérico

para preservar esta maravilla en la que estamos hoy,

que es la dehesa.

Tú sabes que lo adoro.

La primera vez que vine, cuando vi este árbol con este tono cobrizo,

tú me dijiste: "¿Te gusta?" y yo te dije: "Sí, me gusta mucho".

"Pues es el color de la retinta".

Y yo pensaba que era un tipo de árbol, como la encina.

"La retinta", pensé, no sé porqué.

Y me explicaste lo que era la retinta de Extremadura,

lo que era la raza vacuna retinta.

Y ahí me enamoré ya de la carne, ya sabes que es mi pasión.

-Una debilidad. La carne de retinta.

Mucha patria. Por eso adoro este árbol,

porque es muy peculiar y sé que tiene muchos problemas.

Claro. Además de traernos el recuerdo de la retinta,

nos trae también el recuerdo del vino.

Todos los grandes vinos a lo largo de la historia

se taponaron con corcho; por algo será.

Pero resulta que últimamente,

debido a esos países productores de vino que no tienen corcho,

como cuesta llevarse el corcho de aquí hasta allí,

han orquestado unas campañas de marketing alucinantes

en contra del corcho.

Ahora para las culturas artificiales de esnob, cuando sacan el vino:

"Este vino está encorchado, está no sé qué".

Este es corcho de mala calidad.

Esta pila de corcho que hay aquí es el de refugo.

Pero esto hace años... -Hace años pagábamos por él.

Y ya nada. Y ya nada.

Tienes aquí corchos como este, que son corchos...

¿Ves? De calibre, buenos...

Y nada, no vale nada. ¿Y qué hacemos con la dehesa?

Pues con la dehesa, seguir amándola como la amo yo

y cuidándola y protegiéndola,

porque es de las últimas despensas que quedan en el mundo.

Y las despensas del mundo se agotan.

"El cuidado del hombre en la dehesa es casi perfecto.

Aquí todo se aprovecha.

Por ejemplo, con la madera que no vale, se hace carbón.

Y las ramas que no sirven serán sus hermanas menores, el picón".

-Cuando podas la encina, las ramas más delgadas

se hacen picón y queda la rama más gorda.

Carbón bueno, lo más natural es el carbón de encina.

Se suele ver en el humo.

A veces es más negro, otras blanco, otras veces más azul.

En el humo se suele ver a simple vista.

En el horno, por los agujeros que lleva por los lados,

que es por donde coge el oxígeno.

¡Rafael! ¿Cómo estás?

¿Cómo va? Mira...

Vengo de parte de Carlos Tristancho,

que necesitaba un poquito de carbón porque vamos a brasear una res.

Has llegado al sitio donde no hay, hay más de la cuenta.

¿Reses o carbón? No, carbón.

¿Aquí os pasáis 24 horas?

Sí. Se empieza por podar las encinas,

a la leña hay que hacerle una serie de trabajos,

de quitarle la rama, picarla, prepararla, montarla en...

¿Todo lo verde se desecha? En efecto, todo lo que es el ramaje.

Y aquí es donde pierde ya el color.

Cuéntale a la gente qué me has dicho cuando he venido

y te he conocido de verdad.

Lo que te he dicho es que te conocía de algo.

Y digo yo: "¿De qué será?

A lo mejor me conoces porque suelo venir a robar bellotas por aquí".

Y me mira y me dice: "De eso va a ser".

(AMBOS RÍEN)

Lo que quizá la gente no sepa es cómo vivís los carboneros.

El carbonero es un hombre que trabaja 22 horas

y cobra nada más que dos, las dos que no trabaja.

Esas son las que cobro.

Cuando tenga 55 o 60 años, te lo tienes que gastar en la farmacia

y eso es lo que tienes ahorrado.

Ya. Y la compensación es estar en el sitio que tú quieres,

con la gente que tú quieres. Exacto.

¿Dónde duermes? No veo ninguna casa. En el remolque que está allí.

¿Ahí tienes tu sitio? Ahí tengo misitio.

¿Hay algún momento en el invierno que pasas frío?

¿Tienes que ayudarte con algún braserillo o algo?

Claro. No, yo no suelo pasar frío.

Si hacen falta dos mantas, le hecho tres.

Claro. Y me suelo tapar bien, sabes.

Ya.

¡Amigo!

-Hola. -¿Qué hay? Buenas noches.

-¿Qué tal? -¿Qué vas a tomar?

-Lo que Ud. me dé, lo que quiera. -Un vinito de la tierra.

-Qué amable. -De aquí, de Almendralejo.

-Y algo para el espíritu, también me podría dar.

-Tengo mucho cariño a una tapa que tenemos,

concretamente una tapa de queso de cabra

que va con un poquito de mermelada de zanahoria,

lleva jamón ibérico del bueno, nuestro,

salpicado con aceite de oliva y pimentón de la Vera,

que es de Extremadura. -Qué bueno.

¿Dónde puedo encontrar la vaca machorra?

-Pues no la conozco.

-Voy a preguntar. Gracias. -Nada. Adiós.

"Un monasterio del siglo XVI

nos espera para darnos cobijo: Rocamador".

Rocamador.

-Hola.

Soy Lucía Dominguín Bosé y soy hortelana.

No me veo aquí sin Rocamador

y forma parte de mi vida desde hace como veintitantos años.

Ha sido mi casa durante mucho tiempo.

Rocamador me ha dado muchísimo más, de lo que yo le he podido dar a él.

Cuando vengo pongo las flores, verduras, frutas o lo que haya,

y es para darle un poco el toque de la familia, digamos. (RÍE)

De la herencia que tenemos aquí, las manos de la Bosé.

Echo de menos la tierra, no el asfalto.

Lo que aprendes de pequeño se te queda ahí,

igual que los sabores, los olores de las estaciones,

los cielos y todo eso se queda en tu cuerpo.

Mi padre nos lo enseñó. Es la herencia que nos ha dejado.

Nos enseñó a sobrevivir en el campo,

que es lo más fascinante para un niño.

Manu, ¿qué miras? Eh...

(LEE) "Hasta que te sientas libre en tu vuelo

para no abandonar nunca ese cielo que te hace ser libre".

Qué bonita voz tienes, Manu.

-El amor hay que regarlo. ¿Qué?

-Que el amor hay que regarlo todos los días.

Esa pizarra recoge sentimientos, pensamientos...

-O cabreos, porque yo muchas veces borro todo y digo:

"A ver, un poco de limpieza".

La manteca colorá es una delicia, lo decíamos antes,

pero no me voy a olvidar nunca de la cachuela de tu madre,

en la matanza. ¿Qué es la cachuela?

-La cachuela, la zurrapa, el caldillo,

son de los menudos del cerdo

con la manteca y el pimentón se hace la cachuela.

Depende de lo gordo que es o de si está completamente derretido

y tal y cual, pues lo llamamos zurrapa o caldillo o cachuela.

Es un nombre, una palabra... -Y el olor es muy árabe.

-Dejad vuestra frase ahí. -Claro.

Los actores hacemos un personaje y lo demás son desarrollos,

pero yo no lo puedo negar... O degeneración.

Yo soy el cerdo. Soy el cerdo.

-El cerdo: cochino, marrano, puerco...

Así me siento yo.

Así me siento yo. -Pues es precioso.

(LEE) "Más feliz que un cochino en montanera.

"Me acerqué al arroyo de la vida

y no pude beber en él, embelesado con mi reflejo en el agua.

La noche desbarató el reflejo

y encontré el amor sin contrarios".

-Vamos a hacer aceitunas machadas, las acabamos de recoger.

Coges un puñado y con un quinto se espachurra.

Así, muy fácil.

Una vez que las hemos machado, pasamos a lavarlas.

La primera lavada, ¿vale?

Con agua, si puede ser fría y que no tenga cloro, claro.

Lo más importante es no tocarlas con las manos.

Hay que escurrirlas con un colador,

las vuelves a echar otra vez en el mismo recipiente

y vuelves a poner agua, sin tocarlas. Importantísimo.

A la semana, más o menos, hay que probarlas,

para ver si ya se han endulzado.

Estas ya están, están ya para guisar.

Voy a probar un trocito, a ver qué tal está.

Tal vez le falte un poquito. Entonces, le ponemos agua

le ponemos sal, bastante, pimiento rojo, lo metemos dentro,

unas hojitas de laurel, al gusto, y unos dientes de ajo.

Y orégano seco, eso depende también del sabor que prefieran.

Y esto se llama guiso. Y ahora unas vueltecillas...

Hago una cosa que no sé si debería: meto el dedo...

Sí, está buena, de sal.

Una vez que está hecho, aconsejo que se queden un par de días

para que cojan más sabor,

se sale un poquito, coja los sabores que hemos introducido aquí dentro,

y ya están listas, prácticamente.

Cencerros

"La cabra autóctona de la dehesa es la cabra verata,

un animal fuerte y muy inteligente.

Su leche es exquisita, pues come enebro,

hoja de alcornoque, bellotas, higos...

Dicen que es la mejor para los niños".

-Me llamo José Núñez y soy pastor.

Aquí estoy en la dehesa con las ovejas merinas.

Antiguamente los colchones eran de lana,

y era muy apreciada. Ya con las nuevas tecnologías de hoy,

hay fibras sintéticas que han dejado a la lana aparte.

Las ovejas merinas, normalmente no es una oveja de leche,

solamente se ordeña para hacer la torta del casar

y la torta de la serena. La leche es de calidad,

tiene muchos grados y es buena.

Esto es un manso, que esto se coge y se cría de chiquitito,

más o menos como es este, se cría, se castra, y se le llama manso,

que es el que se lleva al pasar por la ciudad

cuando se hace la trashumancia.

Siguen todos a este, que es el manso.

Vamos a ordeñar las ovejas, ya que te has empeñado.

Sí, a la faena. Me voy a arremangar

lo primero de todo porque me imagino que aquí

habrá que utilizar las manos con un cierto criterio.

-No te pongas nervioso porque eso no toca.

Pues para qué te voy a engañar, Lucía.

Una cosa es dar de comer a una cabra

y otra cosa es tocarle sus cosas a una oveja.

-Una que sea facilita.

Una que sea facilita.

Bueno, bueno, tranquila. A ver, que me conozca.

Lo importante es que me conozca. ¡Ay, ay, ay!

Tranquilízate, anda, que esto no es un toro de 500 kg.

¡Ahí, oh! ¡Qué hermosura! ¡Oh!

-¿Te gusta? ¡Oh!

Así, el dedo gordo, y ahí es donde tienes que apretar la ubre.

¡Ahí está, mira, mira, a ver! Suavecito.

Tú despacito, con el dedo así.

-Venga, que tú puedes.

Ya lo veo, ya lo veo. ¡Oh!

¡Bien! -¡Oh, qué sonido!

Vamos a por el queso.

"Sideral" Macaco

Rumor de agua

-¡Así que estabais aquí! En la dehesa. Qué bien.

Me encantáis, con todo eso de revolcaros por el lodo,

y lo de las bellotas, que a mí me encantan,

pero he venido a buscar otra cosa, yo he venido a buscar

a buscar la vaca machorra, ¿sabéis?

Sí, y eso vosotros no me lo podéis ofrecer,

así que nuestros caminos se separan aquí.

Seguid gozando, eso es, en la tierra. Yo me voy,

ojalá no nos veamos, Dios no lo quiera,

bajo forma de jamoncito... ¡Adiós, adiós!

-Aquí estamos con mi madre.

-¿Las manos limpias? Limpias,

pulcras como la bata de un...

-¿Qué vamos a hacer primero, de todos los dulces?

-Perrunilla. -Una perrunilla.

Si lo puedo hacer yo, Carlos, lo puede hacer cualquiera, señores.

Viajen con nosotros y aprendan cosas que hasta yo puedo hacer.

-Cuando está es cuando se despega del baño.

Sí. Ahora. ¿Ves?

Las mismas claras que has separado las bates un poco.

Hay un plato con azúcar ahí, ¿verdad? Tú tienes que hacer bolas.

Que te salgan casi todas, más o menos, así

y luego como una croqueta. Ajá, vale.

Primero la bola, más o menos,

y luego ya como una croqueta. Las mojas en la clara

y en azúcar, así con la mano te la llevas.

Croqueta, la mojo en la clara y luego la pongo aquí y hago así...

Eso es. Y me la llevo.

No, al revés. El azúcar para arriba, vale.

Muy bien.

Con esta última perrunilla ya nos vamos al horno.

Me lo llevo a mi casa.

-¿Y ahora cuánto tiempo más o menos? -Un cuarto de hora.

-¿Y a cuántos grados, mamá, está puesto?

-A 180. -A 180, un cuarto de hora.

Qué bien huele esto.

Es que recuerdo cómo era el monasterio en un principio,

cómo era la ruina, y me parece imposible

que se haya podido generar esto sobre aquellas piedras.

¿Qué condiciones había aquí? -Nada.

No teníamos nada, una obra pura y dura, nada, ni luz...

¿Agua tampoco? Ni gas, ni agua... nada.

-Son unas cántaras. Las cántaras que hacen aquí en Salvatierra.

Esto son útiles de cocina, realmente, o sea que...

Los franciscanos lo que hacían era

seguramente pedirlos, o la gente de aquí del pueblo,

y una vez que se rompían o que tenían algún desperfecto,

los cedían para hacer...

Las bóvedas.

Para que no pesara, ahora meten ripio y de todo y antes no.

Además le da una sonoridad diferente.

Sí, sí, le da, claro, claro.

¿Siguen haciendo alfarería popular en Salvatierra?

Sí, sí, sí.

Anidan las cigüeñas ahí.

-Además los últimos años ni se van, se quedan aquí.

Y por otro lado nos avisan de cómo va a ser el año,

si va a haber comida, si va a ser bueno de lluvia,

porque si no va a haber comida,

o bien el huevo o el cigüeño lo despeñan del nido.

Si va a haber comida, sí.

Si va a haber comida, la naturaleza es muy selectiva.

El romero es como una cascada.

Fíjate qué maravilla. Como una cascada de agua pero vegetal.

-Ahora te llevo al huerto.

Yo me voy a dejar. ¿Qué tienes en el huerto?

Una sorpresa, ya verás. Te va a gustar mucho.

Estas terrazas eran del huerto de los franciscanos,

está todo lleno de zarza y embarazada de Lucía

me puse con una mochila, con una sierra de esas,

la reconstruimos un poco para mantenerla,

para que no se cayera.

Qué difícil es la planta del pimiento, ¿eh?

¡Oh! No me digas...

Como dice mi hermanico: "esto es mucho difícil,

el pimiento es siempre mucho difícil".

Este se llama, no quiero equivocarme,

pero como ves parece un tomate. Un tomate, sí.

Pues es... toma, pato, patoma...

"Pa-tomate" el mío. (RÍEN)

No, pero es dulce. Voy a probarlo, a ver.

Es dulce.

Ni un punto ácido y muy refrescante.

No, no, no. Es carnoso.

Muy refrescante. ¡Ostras!

Una delicia. Es como una manzana.

Es una fruta. Es una fruta, realmente.

Mira, este es muy bonito, cógete uno de esos.

¿Un amarillo? Ese naranja.

Creo que es dulce, pero no estoy segura.

Es dulce, ¿verdad? No me digas. Joder, Lucía, la madre que te parió.

¿Sí? Con un poco de tierra en la boca.

¿Este es el pimentón más picante del mundo?

Pues puede ser. Joder, Lucía.

Me comprometo a catar lo que haga falta.

Si he superado esta bomba ya puedo con todo.

-¡Vaca, por fin te encuentro! ¡Ven aquí, ven conmigo!

¡No sabes lo que me ha costado encontrarte!

Ya sé que me estás mirando a los ojos fijamente,

porque tienen un algo especial, ¿verdad? Tú a mi me gustas,

tú me caes bien.

Tú eres mi vaca machorra que he buscado tanto tiempo.

¡Sí vaca extremeña! ¡Ven aquí, ven aquí!

¡Para, que nos saldremos de España! ¡Ven aquí!

¡Ven! ¡Vaca! ¡Dios, qué vaca eres!

¡Quiero tus carnes! ¡Ven conmigo, vamos, ven!

¡Vaca, vaca! ¡Ay vaca mía!

"It's not unusual" Tom Jones

"Nos hemos despertado con la necesidad de buscar el origen.

Vamos a Salvatierra. La cocina sin barro no es nada".

¡Ay, María José! ¡Un beso! ¿Qué tal?

-Muy bien. ¿Estás friendo churros?

Estamos friendo churros. ¿A ver? ¿A ver? ¡Olé!

¡Mira, mira, mira lo que viene aquí!

Ahí.

Tiene una pinta absolutamente espectacular.

Voy a cogerme el de abajo,

que ya estaba hecho de antes porque si me como uno de estos...

¿Te echo unos poquitos? Échame unos poquitos.

(RÍE)

Échame unos pocos o me quedo aquí a vivir.

Venga dame otro besito. ¿Qué te debo?

Nada. No, no.

Que esto es como la lotería, si no, nos trae muy mala suerte.

¿Ah, sí? Sí, sí.

Te lo digo de verdad. ¿Cuánto es?

Me das algo por esto, tres euros y ya está.

Ahí está. ¡Olé, olé! ¡Hala!

Muchas gracias. Gracias.

Adiós ¿eh? Hasta luego.

Sois todos muy amables. -Encantado.

Venga, hasta luego.

-Aquí es, es aquí. ¡Muy buenas!

¡Muy buenas! ¿Se puede?

¿Se puede? -Claro.

¿Cómo están? -Aquí con unos churros...

Ya que estamos metidos en faena,

no hay ningún problema, deje la mano...

Y ahí le metemos el pitorro...

Y ahora lo rompemos para ver... Esto...

Y aquí se ve cómo va de más a menos,

cómo se hace más estilizado, que tiene una base mucho más sólida,

que es lo que aguanta el peso y por eso los botijos

no se suelen romper.

Torno alfarero

-Soy Manuel Guisado

y soy alfarero. La primera pieza la hice con 13 años.

Me enseñó mi hermano. Entonces algo después

yo seguí la tradición de mi hermano y de mis abuelos, y de un tío mío,

o sea que venimos de abuelos a bisabuelos.

Yo tengo que cumplir los 73 años,

y no me voy al bar, me gusta estar aquí.

Se pasa mucho la faena

mientras puedes conseguir lo que quieres.

Pues lo que más me ha gustado siempre es hacer las cazuelas y sus platos,

eso me encanta, y botijos también.

-Bueno, esto me enseñó mi madre. Venimos de tradición alfarera

y me enseño ella. Luego cada uno tiene

una manera de dibujar, tampoco pintamos igual.

Estas piezas están cocidas una vez, una vez que se cuecen

ya las voy pintando. Consiste en una copa de barro,

con el borde de una copa y con una chapa de hierro.

Una vez que está pintado se le da un esmalte y pasan al horno.

Una vez que lo cojo no sé cómo va a terminar.

Voy haciendo según me va pareciendo.

"Golden Brown" The Stranglers

-Me llamo Raimundo Callero Fiallo.

Yo vengo de la finca aquí para entretenerme un rato

por no estar en el pueblo tanto tiempo.

Según el tiempo que sea, pero a las siete, siete y media,

las ocho a más tardar, estoy aquí todos los días.

Pues las vacas ahora en el tiempo montanera

hay que tenerlas aquí encerradas donde están

por medio de la bellota, que es para los cerdos,

y se le echa paja y heno y ya está.

Después, cuando se acabe la montanera,

que salgan los cochinos gordos, todas estas vacas

en vez de estar aquí encerradas, se van ahí a las fincas.

Y el vaquero ha sido vaquero toda la vida,

ahora como están en cercas no se necesitan.

La vaca retinta es de Extremadura.

Es la que siempre aquí en el país, aquí entre nosotros ha sido

la que ha visto siempre, de toda la vida.

Aguanta más el frío y aguanta más el hambre

y aguanta todo más. Y siempre se busca una ternera

en el matadero que sea retinto.

Claro, que después de muerto...

yo qué sé, a ver quién lo sabe. (RÍE)

Le voy a decir, mire, yo he comido retinta

desde que voy a Cádiz muchísimo, me encanta la retinta,

y además sé distinguir una carne de retinta

de otra que no lo es. Sin embargo, nunca había visto a los animales,

ni vivos ni en el campo, y eso que todavía no he entrado

en el asunto que nos trae aquí, que es la vaca machorra.

-La vaca machorra es como la oveja machorra o como el...

(RÍEN) ¿El hombre machorro?

-El machorro, es machorro, porque es machorro.

Pero la vaca, que es como un contra-natura,

en todas las ganaderías, en todas las razas,

hay siempre animales que malparen o que no acaban de parir,

y eso, una hembra adulta no te puedes permitir darle de comer

para que no te dé producción. Entonces es un desecho

de las ganaderías, pero un desecho por esa condición,

no por la carne, porque por la carne, todo lo contrario,

la carne quiere decir que tienes un animal adulto,

que al contrario de estar como la mayoría de las otras,

que están paridas, con el lomo deprimido y tal,

pues le están mamando, le están quitando la grasa, esa no.

Esa es una vaca que está armada arriba,

que tiene un lomo y un costillar extraordinarios

y esa para lo que es el consumo y el orden gastronómico,

es extraordinaria.

¿Tú crees que yo alguna vez habré comido carne o chuletón

de vaca machorra sin saberlo?

Pues seguro, y habrá sido una suerte para ti.

Usted no puede prever cuántas vacas machorras salgan, ¿no?

-No, yo eso no lo puedo... es la que sale y ya está.

"El barro nos ha traído a la familia y aquí estamos,

celebrando la fusión del barro con la cocina,

la fusión de Italia con España.

Lucía Dominguín y sus risottos italianos

con la familia de Carlos Tristancho, llena de calderetas extremeñas,

de despieces de cochino.

Todo es una fiesta alrededor de la comida".

Música años 50

Esto son unas presitas. La presa de entraña.

-Ahora aquí está la pluma.

Adoro la pluma. Esto es el lagarto. ¿Y qué es?

El lagarto es una pieza que va paralela al lomo.

Una tira. Todas estas piezas son prácticamente todas músculo.

Ahora vamos a abrir el famoso secreto.

Eso es. ¿Por qué se llama secreto?

Pues secreto se llama porque antiguamente esa pieza,

cuando se mataba, se la comían los matanchines,

porque era tan jugosa... Lo hacían en secreto.

No dejaban que la conociera nadie, se la comían ellos

y era una pieza secreta,

porque realmente no llegaba a las carnicerías.

Esto es un solomillo de retinto.

Esto es una pieza, sí señor. El retinto

tiene una cosa especial y sanguínea, esta carne,

que a mí me pone. Voy a empezar a hacer medallones.

Más o menos de este tamaño, ¿no?

-Sí, más o menos.

Aquí, aquí, ahí.

"Son son" Macaco

...ya que está dicho, olvidarte.

Hay quien dice: "¿Para qué acordarse?".

El tiempo pasa, resígnate.

Son voces de la tierra Son gritos que no llegan.

Son son voces de este mundo Son lo que son, son como tú y yo.

Son voces de la tierra Son gritos que no llegan.

Son son voces de este mundo Son lo que son, son como tú y yo.

Al lado tuyo o al otro lado del mundo.

Unos ojos se cierran mientras otros se abren.

Murmullo grita constante.

Aunque unos dicen: "No oigo, esto no va conmigo".

Y entre ecos y neblinas...

Nos teníamos que marchar ya, hace un rato,

pero tal como va el asunto y la abundancia de comida,

creo que no nos vamos a marchar ya.

Mientras tanto: ¡viva Extremadura!

Música flamenco pop

"No creemos en el adiós, sino en el hasta pronto.

Los alcornoques, las landas, los ecos de Roma,

los animales y su inocencia.

Cada persona con la que nos hemos cruzado en este camino

cumple una labor imprescindible, sin la cual,

este ecosistema tendría los días contados.

La dehesa vive así y se nos muestra así,

porque todos ponen lo mejor de sí mismos

para protegerla".

"El misterio de las cosas, ¿dónde está?

Si apareciese al menos para mostrarnos que es misterio...

¿Qué sabe de esto el río? ¿Qué sabe el árbol?

Y yo, que no soy más, qué sé yo.

Siempre que veo las cosas y pienso en lo que los hombres

piensan de ellas, río con el fresco sonido

del río sobre la piedra".

Un país para comérselo - Badajoz, más feliz que un cochino de montanera

24 abr 2017

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