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Para todos los públicos Un país mágico - Zamora y Valladolid - ver ahora
Transcripción completa

Y ahora trae "Un país mágico"

en un viaje especial.

Su misión: acompañarte

en esta aventura.

Hola, soy Miguel,

aunque todos me conocen como Miguelillo.

Tengo dos pasiones: viajar y hacer magia.

Y en esta aventura, combinaré las dos

para poder cumplir un sueño de cuando era pequeño:

recorrer España en moto de punta a punta,

descubriendo parajes y personas increíbles,

dejando una carta en cada una de las provincias por las que pase

hasta completar una baraja entera.

Solo así podré dar por concluida mi misión,

demostrando que un país es mágico

gracias, fundamentalmente, a sus gentes.

En la aventura de hoy

visitaremos las provincias de Zamora y Valladolid.

Empezaremos en Zamora, en el Lago de Sanabria,

el lago glaciar más grande de la Península.

Después, sorprenderemos a Pepe Calvo,

director del Museo Etnográfico,

con el que charlaremos sobre unas leyendas de lo más curiosas.

Paseando por Zamora, nos encontraremos con Sergio Martín,

presentador de "Los desayunos de TVE",

con quien, por fin, pondremos significado a la frase

"Zamora no se ganó en una hora".

A continuación, ya en Toro,

conoceremos uno de los viñedos más antiguos de España

y a dos personas que son todo un amor.

Luego, viajaremos a Urueña, en la provincia de Valladolid,

la única Villa del Libro de todo el país,

donde nos espera el escritor César Pérez Gellida.

Después, continuando los pasos de sus novelas,

llegaremos a Valladolid, donde pasaremos un rato con el VRAC,

referente en la historia del rugby de nuestro país.

Para terminar, nos hemos citado con un tipo muy peculiar,

el Meister, líder del grupo Arizona Baby,

con el que tendremos un final musical por todo lo alto.

Ah, por cierto, que a nadie se le olvide

que hoy dejo el cuatro de tréboles y el dos de corazones.

(Música)

El viaje de hoy comienza en la provincia de Zamora

y más concretamente en uno de los Parques Naturales

más importantes de Europa, el Lago de Sanabria.

El senderismo y el veraneo

son dos de los principales reclamos de este lugar,

aunque los más aventureros también sabrán cómo sacarle partido

a sus rutas de montaña

y a los recorridos en canoa sobre sus aguas.

Ahí donde lo veis, el Lago de Sanabria

es la mayor concentración de agua glaciar de la Península.

Cuenta con una superficie de más de 300 ha,

vamos, lo que es lo mismo, 600 campos de fútbol.

Eso sí, para meter un pie dentro hay que pensárselo dos veces,

la temperatura media anual de estas apacibles aguas

es, nada más y nada menos, que de 8 °.

Madre mía, qué frío.

Aunque en verano, evidentemente, la cosa cambia

y sus playas se convierten

en un destino turístico por excelencia.

En nuestra primera parada,

vamos a descubrir un poco más sobre los mitos y leyendas

de esta maravillosa tierra y de unas campanas muy especiales.

Que cada vez que te vuelva a mirar

me resulte más fácil morir

que obligarme a decir la verdad.

Rayo que no cesa, mar en calma.

Faro entre la niebla, viento de cara.

Viento de cara.

La luna se asoma y parece de plata.

Pepe, muy buenas. Muy buenas, Miguel.

¿Qué tal? ¿Cómo estás? Encantado, bien. ¿Y tú?

Pues muy bien, observando esta pedazo de campana

y es que he estado dando un paseo por Sanabria

y quiero que me expliques una cosa, porque tengo un poco de lío.

La diferencia entre la tragedia de Ribadelago y la leyenda.

A priori, creo que...

Bueno, han coincidido ahí el agua, pero no tendría nada que ver.

Cuenta, cuenta. Cuéntanos, venga.

Está la leyenda o, bueno, el mito,

que existe en Sanabria y es ancestral,

de la creación del Lago de Sanabria por parte de un peregrino...

Por allí, por un pueblo,

que se supone que está ahora abajo del lago,

que era Valverde de Lucerna, creo que se llamaba.

Apareció el peregrino pidiendo hospedaje o pidiendo limosna

y nadie... ¿No le hicieron ni caso?

No le hicieron ni caso. (RÍE) Pobre peregrino.

Además, que al peregrino hay obligación de atenderle.

Claro que sí.

Entonces, dos mujeres, que estaban en un horno y tal,

le cobijaron allí.

Debieron de meter una masa a cocer al horno,

que empezó a coger volumen, se salía del sitio y tal,

ya vieron algo raro y, de repente, el peregrino era Jesucristo.

Bueno, ¿qué me dices? Así, de golpe.

Sí, había llegado por allí, por Valverde de Lucerna,

y les dijo: "Como habéis ido tan descastados conmigo,

voy a inundar esto.". Y se quedó tan pancho.

Se quedó tan pancho.

Con un cayado, le dio y empezó a brotar el agua

y, al parecer, las dos mujeres del horno pudieron huir.

El resto, suponemos que quedaron allí.

Un poco, el mito que usaba la población de Sanabria

para darle un sentido a la aparición o la creación del lago.

Es muy curioso, porque esto deriva un poco

del mito del diluvio universal, ¿no? Ah, claro. Tiene cierta...

Es lo mismo. Cierto parecido.

Había escuchado que, a raíz de esta leyenda,

el día 24 de junio, es el día de la hoguera de San Juan,

algunas personas, dicen, que las personas más majetonas,

hablando en nuestro idioma, escuchan campanas.

Eso dicen. Eso dicen, no sé si será verdad.

¿Tú las has escuchado alguna vez o no?

Se supone que se escucha una campana

y se supone que solo los hombres buenos.

Los majetones, como tú y yo. Los majetones, sí.

O como diría un flamenco,

"los hombres buenos, esos que aman la libertad.".

Olé, olé, olé. (RÍEN)

Y, bueno, ahí está la historia.

Que luego, desgraciadamente, con lo que sucedió en Ribadelago,

la tragedia de la ruptura de la presa y tal, se han unido las historias,

pero bueno, son diferentes. En principio, no tiene nada que ver.

Una fue una tragedia, que se recuerda cada año, ¿verdad?

Ahora, afortunadamente, nos estamos divirtiendo con la leyenda, ¿verdad?

Exacto, sí. Esto de las campanas es muy mágico.

A mí no me ha pasado nunca, estar el 24 de junio en Sanabria,

pero prometo que este 24 de junio voy a ir, Pepe,

nos vamos a ir tú y yo, mejor dicho...

A no oírlas. A oírlas, a oírlas.

Estupendo. A oírlas.

Pues si quieres vamos para este San Juan.

Pues perfecto. Estupendo.

Me has contado cosas muy bonitas. Muchas gracias.

Quiero contarte a ti otra cosa, también muy bonita.

Más que contarte, hacerte. Estupendo.

Recuerdas la historia de las campanas

que escuchaban el 24 de junio, ¿no?

Yo, como soy mago, quiero hacer una cosa,

pero no sin antes presentarte ese pequeño cofre.

De vez en cuando, puedes mirar de reojo,

que esté siempre ahí, con nosotros. ¿Con el rabillo del ojo...?

Con lo que tú quieras. Vale.

Te entrego esta baraja de cartas, quiero que la saques del estuche

Mezcla bien, mezcla bien, para que sea imposible que yo...

Que yo sepa dónde están cada una de las cartas.

Veo que eres profesional, Pepe. ¡No! No, no, no.

Veo que eres profesional, que sí. Que va, que va.

No disimules, no disimules.

Yo sé jugar a la brisca, a la perejila y poco más.

Pepe, mientras mezclas, me voy a acercar un momentito a la caja,

quiero que mires. Pepe, mira.

Como soy un poco envidioso, tú tienes ahí una campana grande,

pues yo tengo una campana pequeña también.

Que la vamos a dejar para ti.

Me entregas la baraja, si eres tan amable.

Y esa campana es para ti, quiero que la hagas sonar.

Va bien, ¿verdad? Sí.

Déjala por ahí, déjala por ahí.

Ahora, una vez que has mezclado, vamos a hacer lo siguiente.

Quiero que digas "alto" cuando quieras.

Coges la carta, la miras, le vas a poner tu nombre a la carta.

¿Te gusta la carta? Es perfecta.

Pues le pones tu nombre bien en grande, por aquí.

"Pepe", bien en grande. Yo me doy la vuelta para no ver.

Una vez que la tengas firmada,

se la enseñas a todo el mundo a través de las cámaras.

¿Está bien, Pepe?

Venga, ponle tu nombre bien en grande.

Que esa carta valdrá millones si no los vale ya.

¿Está? Dicho y hecho.

Dame el rotulador. Ahí lo tienes.

Que veo que te lo puedes quedar y no me gustaría, ¿eh?

Que no, que soy legal. Venga, vale. Perfecto.

¿Ya la ha visto todo el mundo, Pepe, la carta?

Creo que sí. Pues venga, déjala por aquí. Así.

¿Qué te parece nuestra campana? Me parece muy señorial.

Muy bien, perfecto. Muy de llamar al servicio.

A partir de este momento, quiero que te fijes en mis ojos.

Has elegido una carta libremente, las has firmado,

la hemos perdido por la baraja,

hay 52 lugares donde puede estar la carta, nadie lo sabe.

Yo, mira lo que voy a hacer. Fíjate en mis ojos, ¿eh?

Voy a coger una por aquí. Voy a coger...

Sé que es una posición un poco rara, pero es lo que tengo que hacer.

Y la última... Pues puedo cortar por aquí.

Y la que quede, da igual, así. Hacemos por aquí... Y mira, Pepe.

Te voy a pedir que cojas la campana entre tus dos dedos. Cógela, cógela.

Quiero que la hagas sonar por última vez.

Y te digo "por última vez", porque te voy a pedir

que te aproximes a cada una de las cartas

y que vayas pasando muy lentamente y quizá no ocurra nada,

pero quizá sí. ¿Te apetece?

Si no corre peligro mi integridad física, sí.

Nada, nada, no hay problema. Pues vamos allá.

Vete pasando muy despacito, ¿eh? Muy despacito.

No sé lo que puede ocurrir, pero...

Muy despacito. Vuelve para atrás...

Pero bueno... Tú no tienes que mover la campana.

No la he movido. Sí, hombre...

Te lo juro. (RÍE) No la he movido.

Miguel, te lo juro. Apóyala...

¿Tú recuerdas tu carta? Perfectamente.

Bueno, además, como está firmara, ¿verdad?

O sea, la campana no ha sonado aquí,

no ha sonado aquí, no ha sonado aquí y no ha sonado aquí, ¿verdad?

¿Qué carta es la que tú habías elegido?

El siete de tréboles.

Mola, ¿eh?

Fíjate una cosa, Pepe.

Tú a mí me has escrito algo que, para mí, tiene mucho valor.

Yo también he escrito algo para ti, pero no lo tengo aquí.

Lo tengo ahí.

Algo que tú no sabes.

Pero creo que estamos en sintonía.

Yo creo que sí.

Cuando he estado caminando por Sanabria,

me he fijado en algo.

No te voy a pedir que intentes averiguar en lo que yo me fijé.

Quiero que pienses una palabra

relacionada con Sanabria.

No me digas el lago, que sería demasiado sencillo,

pero una palabra, la que tú quieras.

Piénsala, que tienes unos segundos. No la digas, ¿de acuerdo?

Fíjate lo que voy a hacer con la campana. Mira.

Como es mágica, la voy a dejar ahí.

¿Tienes esa palabra en tu mente?

¿Una palabra relacionada con el Lago de Sanabria?

Con Sanabria, con el Parque Natural.

Sobre flora, sobre fauna, sobre... gastronomía, cultura,

arquitectura, lo que tú quieras, algo, pero no me la digas.

¿La tienes en la mente? Me ha venido una así, catapum.

Vale. Un momentito, un momentito.

De todas las personas del mundo, ¿quién sabe esa palabra?

Un servidor. ¿Solo tú?

Sí, sí. ¿Yo no la sé?

Yo... Vamos...

No me la has dicho, ¿verdad? No, no, no.

Por primera vez, quiero que digas en voz alta y clara

qué palabra has pensado, dila. Ostras... ¿Sí?

Dila. A ver si va a ser muy peregrina.

Roble. Roble.

Sí. Roble.

Me ha venido el roble, no sé. ¿Y por qué?

Fíjate que en Sanabria hay un montón de cosas,

¿por qué te ha venido roble, Pepe?

Porque has pensado en un árbol, no has pensado...

Un momento.

(RÍE)

Un momento, un momento, un momento.

Espera un momento, espera un momento.

Uy, la leche... Espera, espera, espera.

Yo estoy un poco... alucinando, Pepe.

Toma.

Perdona, Pepe. Mira, mira, Pepe. Fíjate en mis manos. Mira. Mira.

Viento de cara.

Parece que aquí hay algo, pero no sé muy bien lo que es.

Parece que es un papel.

Mira.

Deja la campana, por favor.

Quiero que cojas el papel hacia abajo.

Déjalo en la mesa, por favor. Déjalo en la mesa.

Pepe, en serio,

¿había alguna posibilidad de que yo supiera

que tú ibas a poner roble ahí? (RESOPLA) Yo... Vamos...

Me... Yo estoy alucinado.

Coge, por favor, el papel

y lee lo que pone. Roble.

(Música)

Roble, del verbo roble. (RÍE)

¿Qué te ha parecido? Es que Sanabria es mágica.

Es mágica. Y sus robledales, pero esto...

Esto es una pasada, Miguel.

Bueno, pues esperamos que te haya gustado.

Muchas gracias, Pepe. Un placer.

Un placer enorme. Encantado.

Me he quedado... sin palabras. (RÍE) Alucinante.

¿Conocéis a Sergio Martín,

presentador de "Los desayunos de TVE"?

voy a descubrir un poco más de la historia de Zamora.

Ya veréis qué sorpresa le hemos preparado,

con unos personajes que son tamaño XXL.

A una hora y media hacia el sur,

llegamos a Zamora, capital de la provincia.

Esta ciudad es conocida mundialmente

por tener la mayor concentración de románico por metro cuadrado.

Bueno, también es que Zamora no es que sea una ciudad muy grande,

pero es que tienen la catedral, la iglesia de San Cipriano,

la iglesia de la Magdalena, la iglesia de Santa María la Nueva,

Santiago del Burgo, San Juan Bautista, San Isidoro,

San Ildefonso, San Vicente, Santo Tomé, San Antolín...

Ay, madre, qué de arte tienen esta ciudad, oye.

Quiero que minéis todos sus puentes

y se imponga nuestra ley.

Si hace falta que colguemos al DJ...

Sergio, ¿por qué esta puerta donde nos encontramos

ha tenido dos nombres?

Es una historia muy curiosa.

Todos los zamoranos, toda la vida hemos conocido esta puerta

con el nombre del Portillo de la Traición.

Porque se supone que aquí se gesta una enorme tradición

y, claro, visto desde la perspectiva del rey Sancho,

que es quien muere allí abajo a manos de un tal Vellido Dolfos,

pues esta es la Puerta de la Traición.

¿Qué es lo que sucede?

Zamora estaba en un asedio, regentada por doña Urraca,

que era hermana de Sancho II, del rey Sancho.

El rey Sancho le quiere disputar la ciudad de Zamora.

Entonces, asedia la ciudad de Zamora y después de un asedio larguísimo,

de siete meses y unos cuantos días, siete meses y seis días, creo que es,

Zamora está hecha polvo, la gente está a punto de claudicar,

y, sin embargo, lo que sucede es que un tal Vellido Dolfos,

que se supone que es leonés,

aunque hay quien dice que podría ser gallego o tal,

se gana la confianza del rey.

Un día, dando un paseo por el campamento,

con el asedio de Zamora,

al rey le entra un problema estomacal de última hora, de estos...

Y con esa confianza que le había dado Vellido Dolfos,

busca un acomodo, le da su daga y le dice:

"Deja al rey que haga sus...". Sus cositas.

En ese momento de terrible debilidad, cuenta la leyenda que Vellido Dolfos

coge, con esa daga que le ha dejado el rey, y lo mata.

Y sale corriendo con su caballo e intenta huir.

Porque el Cid es quien le persigue. Fíjate qué historia tan bonita.

Por aquí, por esta puerta,

es por donde, finalmente, Vellido Dolfos

consigue escapar del Cid.

Entra, se cierran las puertas y durante toda la vida

ha sido conocido como el Portillo de la Traición.

Traición al rey Sancho. Pero no a los zamoranos.

Por eso ahora se llama el Portillo de la Lealtad,

porque Vellido Dolfos es leal con doña Urraca.

Consigue Zamora escapar del asedio.

Por cierto, el famoso dicho de "Zamora no se ganó en una hora"

viene de aquel asedio. Claro, que fue muy largo.

Siglo XI... Siete meses y seis días. Y, finalmente, no fue tomada.

Ni en una hora ni en un mes ni en siete ni en un año,

no fue tomada. Qué interesante.

Y doña Urraca consiguió escapar de las garras del rey Sancho.

¿Nos damos un paseo por aquí, por tu ciudad?

Venga, claro que sí.

Un crucero de placer.

Carreteras infinitas

y algún crimen que resolver.

Sergio, ¿qué recuerdos te trae de tu infancia y juventud,

los que me puedas contar? No, se pueden contar todos.

Todo lo que me ha pasado aquí ha sido muy light, pero...

En estos jardines en los que estamos, del castillo,

que no era exactamente así cuando era niño y en la adolescencia,

no era exactamente así, está mucho más bonito ahora.

La remodelación del castillo... Sí, ha quedado muy bonito.

Las estatuas del lobo,... En fin, es espectacular.

Evidentemente, la catedral, sí estaba como está.

¿Qué importación tienen las redes sociales hoy en día

en el periodismo y más en tu programa?

Porque ha habido un cambio importante desde que has entrado.

Sí, bueno... Es un tema muy complejo, ¿eh?

Es verdad que uno no puede estar lejos de las redes sociales,

porque no puedes estar lejos de la sociedad

y la gente está ahí.

El mundo del periodismo y la comunicación

tiene que estar, fundamentalmente, donde está la gente.

Sin duda. No hay ninguna duda.

Hay muchos debates sobre el anonimato detrás de las redes sociales,

la impunidad de los comentarios, de las expresiones que puede haber,

pero lo cierto es que hay que estar ahí.

Otra cosa es que tienes que tener perfectamente claro

que todo lo que se cuenta en las redes sociales no es noticia.

Porque una noticia, para que lo sea, tiene que estar contrastada,

tiene que haber... Una fuente, ¿no?

y tiene que estar de por medio el trabajo del periodista.

Que el trabajo del periodista, entre otras cosas,

consiste en buscar expertos

que te ayuden a entender la información

y contextualizar la información.

Una información no contextualizada no vale para nada.

Sergio, vamos a ir a la plaza de la catedral

porque te hemos preparado algo que creo que te va a gustar.

Tú conoces el folclore zamorano... Sí, claro.

Los gigantes, los cabezudos... Claro, claro, por favor. Sí, sí.

En esa línea, vamos a hacer una cosa, ¿de acuerdo?

¿Con los gigantes? Sí.

(RÍE) Vamos, vamos. Venga, vamos.

Ya sé que está mal romper ventanas de un bloque

para encontrarte y decirte: "No habrá más reproches.".

Me llama mucho la atención... Vaya día, ¿eh? Espera.

Me voy a poner las gafas que no te veo, me deslumbras.

Igual es por tu luz interior. Puede ser. ¿Quién sabe?

Me ha llamado mucho la atención

la historia de la Puerta de la Lealtad, de la Traición...

Recuerda a los magos, al principio, que iban como bufones.

Si lo hacían bien, fantástico. Si lo hacían mal,...

Si aburrías al rey, te podías quedar hasta sin cabeza.

Intentemos que no sea el caso. No, tú no vas a aburrir.

Sergio, en homenaje a ti y a tu profesión,

hemos querido hacer una selección de, aproximadamente,

hace unos 40 años hacia aquí, y de las noticias más bonitas.

"Un país mágico" es un programa positivo y feliz

y hemos descartado las muchas noticias negativas que hay.

Tenemos la inauguración del primer AVE,

la cima en el Everest,

cuando se descubre la vida en otros planetas,

incluso, los autónomos, por fin pueden tomar vacaciones,

esto está muy bien. Una gran noticia, claro.

Cuando se crea el primer smartphone, que no sé si es bueno o es malo.

El caso es que lo percibimos como una buena noticia en su día.

La apreciación es buena, pero quizá, ¿verdad?

Ahora... Bueno, un montón de noticias.

Cuando te nombran director del Canal 24 Horas...

Qué bien. Son noticias, algunas no son reales,

pero que a cualquier provincia le gustaría dar.

el discurso de Steve Jobs para los universitarios.

Un discursazo. Fue tremendo. Bueno, hay un montón de ellas.

Me gustaría hacer una pequeña experiencia mágica

con una de las noticias, pero me gustaría

que ni tú mismo supieras qué noticia vas a elegir.

Entonces, voy a ir pasando, así.

A veces, pasaré una. A veces, pasaré dos.

A veces, pasaré tres. A veces, pasaré cuatro.

Di "alto" cuando quieras.

Te estoy haciendo sufrir. Venga, cuando quieras.

Esta, ¿quieres que la pase o la dejo?

Esta, esta es la que hemos elegido. ¿Seguro?

Sí. Te voy a dar la noticia.

Quiero que te la pegues al pecho y que mi tú mismo la veas.

Cógela, pégatela al pecho.

Fíjate, aquí tenemos a estos gigantes y cabezudos.

Sí, los estoy viendo.

Quiero que me digas,

al igual que en la Semana Santa de Zamora uno de los puestos,

tú como buen zamorano lo sabrás, son los cargadores,

ellos también tienen unos cargadores.

Cargadores, ¿podéis salir, por favor?

Ellos son el corazón, ¿verdad? ¡Hombre!

Con el calor que hace, tenéis que estar pasando un calor horrible.

¿Qué tal, chicos?

¿Qué tal estáis? ¿Bien? ¿Todo bien?

Perfecto. Veo que salen con un sobre.

Sergio, quiero que me digas un número entre el 1 y el 4.

El que tú quieras. Dime un número. El 2.

El 2. Fíjate. Uno... Dos...

El dos, da un pasito para adelante, por favor. Tres y cuatro. Perfecto.

Fíjate que cada uno de ellos tiene un sobre.

¿Has elegido el número 2 por algún motivo, Sergio?

No. A nivel inconsciente, es la única chica, yo creo.

No sé, no sé. El número 2, perfecto.

Por favor, ¿podrías enseñarnos lo que tiene tu sobre?

¿No tiene nada?

¿Podrías enseñarnos también lo que tiene tu sobre?

No puede ser. ¿No tiene nada?

Nos saltamos al número 2, que ha sido el que has elegido.

Por favor, el número 1, ¿podrías enseñarnos también lo que tiene...?

Guau.

No... No puede ser.

Un momento, un momento. En el sobre, no había nada, ¿no?

¿Qué tienes ahí?

¿La camiseta de Holanda?

No entiendo... Sergio, ¿puedes mirar, por favor,

la noticia, solo, así como un poquito?

¿Un poco? O sea, no entera.

Dime si tiene que ver algo con Holanda.

(RÍE) Algo tiene que ver. ¿Podrías enseñarme tú también?

¿Holanda? ¿Holanda?

¿Podrías enseñarme tú también, por favor?

¡Holanda! Mira, Sergio, lo que voy a hacer.

Me acerco muy despacito. Mira, ¿eh? Fíjate en mis manos. ¿Me permites?

Muchas gracias. Mira, ¿eh? Muy despacito. Mira.

Mira. Me vengo por aquí.

Fíjate, que tenemos 40 noticias, 1 por año,

has elegido la que has querido libremente.

Absolutamente libremente. Mira.

Y no solo eso.

Luego, has elegido un número completamente al azar.

El único número que tú has elegido es el único sobre que he cogido.

Por favor, Sergio, ¿quieres leer lo que pone en la noticia

y mostrárselo a la cámara?

(LEE) "La selección española gana su primer Mundial.". Mira.

¿Eres futbolero, Sergio? Bastante.

¿Te acuerdas de la fecha? ¿O sería mucho...?

La fecha, no, pero... Sobre julio, ¿no?

Mira, mira, mira. En San Fermín estaba yo.

Pues sí, efectivamente. Estaba yo cubriendo San Fermín.

El periódico de la ciudad, "La opinión de Zamora".

No te lo vas a poder creer, pero fíjate exactamente lo que pone.

¿Coincide la predicción? Ahí lo tienes, ¿eh?

Estoy deseoso por saber el número de la camiseta

o el color de la camiseta. ¿Eres futbolero o qué?

Sí. Iniesta de mi vida. ¿Sí?

Por favor, ¿te podrías quitar la...?

Ahí está.

¿Te podrías, por favor, incluso, dar la vuelta?

Ahí está. Iniesta.

Supera esto. No serás capaz.

(Música)

Espectacular. O sea...

Todo lo que habéis visto el real. Brutal, brutal.

No importa desde dónde vengas...

Hemos llegado a la ciudad de Toro,

a media hora de la capital de la provincia de Zamora.

Un lugar con denominación de origen.

Su vino es tan sumamente conocido que hasta...

espera a ver cómo se pronuncia esto.

(ACENTO FRANCÉS) "Gérard Depardieu".

(RÍE) Eso es, Gérard Depardieu tiene aquí su propia bodega.

El río Duero es el encargado de mantener un valle

que produce unos 9 millones de litros de vino al año,

que se dice muy rápido, pero oye, que hay que bebérselo, ¿eh?

Ahora nos dirigimos en dirección a unos viñedos muy especiales,

donde nos esperan dos personas

de las que tengo mucho, pero que mucho que aprender.

En unos momentos conoceremos a Elías y Marina,

una pareja pionera en el arte de convertir la semilla de su amor

en uno de los vinos con más solera.

Elías y Marina, ¿cuánto tiempo tiene esta tierra?

Muchos años. -Pues esta viña tiene ahora mismo,

desde el 34 o el 35.

¿Podríamos decir que esta fue una de las primeras viñas...?

¿Que dio lugar a la denominación de origen tan famosa

y conocida en el mundo entero...? Sí, sí, sí.

¿Cuál es el secreto para hacer un buen vino?

Creo que uno es el amor.

Por lo que veo. (RÍE) Que no...

Uno tiene que ser ese,

¿pero el otro ingrediente para hacer este vino tan especial?

Tiene tres cosas. Tres cosas, a ver.

Ya lo verás. Cuéntemelas.

Más limpieza. Más limpieza...

Y más limpieza. ¡Y más limpieza!

Yo no le he bebido nunca, ¿eh? (RÍEN)

¿Nunca ha bebido vino? No, no. Nunca.

¿Sabes lo que se hace también en el pueblo?

Aguardiente y el mosto. Ah, qué rico.

(Música)

Qué cosa mejor que hacer un brindis con vosotros dos aquí,

por habernos traído a vuestra tierra.

Nos hace falta una... Una bandeja.

Esto nos puede hacer de bandeja. Mirad. Atentos, ¿eh? Mirad.

Tocamos aquí, así... Que se escuche bien la bandeja.

Una, dos y... ¡tres!

¡Uy! Pero copas y todo.

¿Qué está pasando aquí?

Se está acercando el sol.

¿O estamos yendo hacia allí?

Será que ha vuelto el viaje. Readmisión.

Oye, vaya pareja más...

Más interesante, ¿eh? Toda una vida dedicada al vino.

Bueno, y al amor también, que se les ve muy enamorados.

La verdad es que así da gusto

conocer a gente tan especial y tan mágica. ¡Vámonos!

(Música)

Vaya.

Me he quedado sin gasolina.

Esto a mí me parece que con vino no funciona, ¿no?

(SUSPIRA)

(Música)

¿Pero qué haces ahí, alma de cántaro?

Que me ha dejado tirado la moto, no me arranca,

no irás para Urueña? ¿Urueña? Sí que voy,

pero según va esto, puedes llegar mañana.

Me da igual, llegue cuando llegue, he quedado con un escritor

tengo muchas ganas de conocerlo, es Gellida, ¿sabes tú quién es ese?

Sí, me suena, sí. Pues venga.

Sube, sube, eso sí, va despacito pero tiene un meneo

que te pone juguetón. Venga, vamos para Urueña.

(Música)

¿Queda mucho para Urueña o qué? Urueña, bueno...

Mira, ¿ves aquel puntito en lontananza? ¿Lo ves?

Pues eso no es, está más para allá. Vaya día bueno que se ha quedado

aquí, vaya día bueno. Hace un día maravilloso, menos mal,

porque como aquí caigan heladas, aquí caen unas heladas,

se te quedan las orejas... Me ha pasado de todo con el tractor.

Un día, delante de mí, un coche 5 km tirando aceite.

A los 10 minutos pasa un camión tirando sal.

Digo: "Atento, que ahora viene el de vinagre".

Oye, esto, autopista, autopista no es, ¿pero no podrías darle

un poquito más de meneo? Déjate de autopistas,

que las autopistas están muy caras. Vas a un sitio, peaje, toll,

peaje, toll, peaje, toll.

Me dice una vez mi hijo: "Papá, ¿qué significa peaje?.

Y le digo pues que hay que pagar, hijo.

¿Y toll? Digo: "Pues que "tol" mundo va para otro lado".

Pues he quedado ahí con un escritor.

¿Qué escritor? Es pucelano, ¿eh?

Pero vive en Buenos Aires.

Uno que ha escrito unas de asesinatos.

Gellida. Pérez Gellida.

Eso. Gellida, Gellida.

Menudo máquina me han dicho que es. Muy buenos los libros, ¿eh?

Me está esperando ahí, en Urueña, y a este paso no sé si llamarle

y decirle que voy mañana.

Qué bien escribe ese hombre, no me he leído ninguno,

pero escribe bien.

(Continúa la música)

Ten cuidado.

Y me cierras la puerta, por favor. Venga, gracias.

Adiós.

En Urueña, la Villa del libro, nos espera el escritor

de novela negra César Pérez Gellida.

Será un placer escribirle una historia de misterio e intriga

con ayuda de mi baraja y cuatro de sus novelas,

¡Magia negra, ja, ja, ja!

(Música)

Creí que no lo conseguiría, pero aquí estoy.

He llegado desde Toro a una pequeña localidad

de la provincia de Valladolid, Urueña.

Este pequeño pueblo aún conserva su distribución medieval,

con muralla y todo, y he querido venir hasta aquí

porque en Urueña se da un fenómeno verdaderamente curioso.

Y es que este municipio es el único que ha conseguido

el título de Villa del libro de España,

porque en este pueblo tocan a una librería cada 20 habitantes.

Y en este marco incomparable, voy a conocer a César Pérez Gellida,

escritor pucelano para el que he preparado algo muy especial

con algunas de sus novelas.

(Continúa la música)

Bueno, César, muchísimas gracias por aceptar nuestra invitación,

estar en "Un país mágico" con nosotros,

porque yo creo que lo que hacéis los escritores no es otra cosa

que magia, ¿no? La magia es el arte que conduce a la ilusión,

y yo creo que, con esto, bueno, es una ilusión un poco negra,

pero es una ilusión, ¿verdad? ¿Cómo es el proceso creativo

para crear obras como este "A grandes males",

que es tu última novela?

Bueno, yo es que en realidad, tienes toda la razón, ¿eh?

Cuando hablas de magia. Yo, en concreto, mi forma creativa

no se ajusta a un guion, un argumento previo

que tú tengas la cabeza, sino que yo voy,

no improvisando si tengo una idea,

que voy transformando, voy torturando,

pero para mí, lo principal es que esa escena

que estoy construyendo en ese momento,

ese truco de magia de ese momento, salga bien.

¿Cómo se produce ese enlace entre una escena y otra?

Claro, estás hablando de crear una escena

pero es que yo, que soy un fan, soy un "Gellidista",

veo que es que los enlaces son continuos, continuos,

y vas para adelante, y vienes para atrás,

y vas para adelante, y vienes para atrás,

y al final... No puede ser. ¿Cómo creas entonces los enlaces?

Es todo prestidigitación. ¿Ah, sí?

Tal cual. No vas a contar el truco,

por lo que veo.

No, el truco no, pero fíjate, es un proceso que yo

asemejo mucho al cine, porque digamos que tú vas creando escenas

y luego al final está el montaje del director.

Yo, cuando termino el primer borrador y leo el primer borrador,

hay muchas veces que digo: "Esto es basura". Así, tal cual.

¿Con algunas de estas novelas, perdona, te ha pasado?

Me pasa con todas, me pasa con todas, el primer borrador,

el primer borrador es una suma de escenas

que tiene cierta coherencia argumental,

pero cierta coherencia argumental.

Yo leo el primer borrador, y a partir de ahí,

empiezo a hacer muchas anotaciones, y lo que tengo que hacer

es ir dando coherencia argumental para que un lector no se pierda,

porque la historia está en mi cabeza, para mí es fácil seguirla,

pero me tengo que poner en el papel del lector.

Y ahí es cuando empieza a esa parte del montaje del director, ¿no?

De ir cambiando de escenas, añadiendo escenas, quitando, a lo mejor.

Y por eso digo que tiene mucho de magia,

porque al final vas ensamblando, los trucos, esos giros,

que son importantes mostrar cosas para que no se de cuenta del truco.

Tiene muchas similitudes.

En homenaje un poco a tu literatura,

en este programa, "Un país mágico", y yo me he propuesto

recorrer lugares mágicos, porque los hacen mágicos las personas, ¿no?

Ha sido mucha casualidad descubrirte,

porque la música que hay me gusta,

me gusta mucho la novela negra y el deporte.

Concretamente, el rugby.

Así que nos vamos a ir a los campos de Pepe Rojo donde pasan cosas,

que me gustaría contar, pero no puedo.

Además, me pasa una cosa que es la clave un poco

de la trilogía, entonces, como nosotros también

le ponemos banda sonora al programa,

me gustaría que me recomendaras una canción para que vayamos.

Pues "Dias Irae" es uno de los temas

que hemos compuesto con Iván Ferreiro.

Es la canción quizá, que más importancia le puedo dar

por la participación del maestro, porque canta Bunbury,

y para mí, Bunbury es Dios,

porque está también Santi Balmes cantando,

que es un tipo genial, y porque, bueno,

yo creo que es una canción

que habla de un personaje, que es Erika Lopategui,

y tiene mucha caña, mucha caña.

Bueno, antes de irnos, vamos a dar una vuelta por la librería,

que luego además te vamos a hacer una cosa sorprendente,

te voy a demostrar que, tendrás muchos lectores,

pero ninguno como yo.

Qué bueno. Vamos.

(Música)

Bueno, César, vamos a hacer algo relacionado con la magia,

pero también con la memorización.

Entonces, como los escritores trabajáis con letras,

los magos lo hacemos con barajas de cartas.

Entonces, te voy a pedir que mezcles a conciencia

esta baraja de cartas, para que mis letras

se mezclen y sea posible crear frases.

Venga, a ver cómo mezcla un pucelano.

Bueno, yo no soy muy bueno.

Esa mezcla es de cinquillo, por lo que veo.

Más de mus. ¿Ah, sí? Más de mus.

Sí, pero de póquer, poco. Perfecto, perfecto, bien, bien.

Bien, suficiente. Y ahora, te hago una pregunta,

contéstame de manera honesta. ¿Hay alguna manera

que yo sepa en qué orden han quedado las cartas?

No. Puedes mezclar más

o cortar si quieres. ¿Lo dejamos así?

No, no, no. Estoy seguro. Déjame ver, ¿eh?

Voy a intentar memorizar toda la baraja, ¿eh?

(Música)

Ya está. Espérate un momentito.

Mira, para que ni tú mismo sepas qué va a ocurrir,

en vez de elegir una carta, me vas a decir "alto".

Dímelo cuando quieras. Ya.

Coge la carta, por favor.

Dale la vuelta y ponla aquí, da igual que se vea, da igual.

Es el 10 de corazones.

Por lo tanto, voy a intentar encontrar los otros dieces,

¿de acuerdo?

El primero estará... El número...

Hay una carta roja. El primero estará en el número dos.

Será el de picas, ahí esta.

El segundo estará en el número ocho. Y será...

Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete y ocho.

Sí, señor. El tercero está en el número...

En el número 20. ¿Pero tú has mezclado bien?

No, el 20, no. El 19, dos y siete de corazones...

Estamos buscando el 10 que falta, el de rombos,

hasta el 20.

(CUENTA HASTA 20)

Sí, señor. Ahí está.

Bueno, fíjate que has mezclado, has mezclado, aunque haya un orden,

además, es curioso, porque si hubieras dicho "alto",

un poquito más tarde, hubiera salido otra carta,

habría tocado a lo mejor otra carta, pero mira,

como soy un tío muy olvidadizo y me quería llevar un recuerdo tuyo,

yo sé que estás cansado, bueno, cansado, es una expresión,

yo sé que tratas muy bien a tus lectores,

pero digo que estás muy habituado a firmar libros.

Sí. Yo quiero que me firmes

esta carta, por favor. Hombre, claro.

En el 10 de corazones, que quede ahí tu firma,

que esa firma para mí es muy importante,

como gran lector tuyo. Ahí está.

Pareces médico, ¿eh? Vamos a dejar el 10 de corazones

así, por aquí, así, bien perdido, el 10 de corazones siempre aquí,

¿de acuerdo? Y ahora vamos a hacer algo muy interesante.

A este momento quería llegar yo, ¿eh?

Recuerda, tu 10 de corazones firmado, aquí.

Ahí está. Mira.

De estos cuatro hijitos, quiero que te quedes con tres.

Ya sé que es difícil elegir, pero bueno, no sabes

lo que vamos a hacer, así que quédate con tres.

Pues yo, no puedo separar a los hermanos, con lo cual,

voy a dejar aquí... Dejamos la última novela aquí.

Vamos a dejarla aquí, sí, porque los tres hermanos

tienen que estar juntos. La trilogía junta, perfecto.

Vale. ¿Sabes las páginas que tienen los libros, más o menos?

¿El que menos tiene, cuántos tiene? El que menos, yo creo que tiene...

El que menos es "Dias Irae",

y yo que creo que tendrá unas 500 y pico.

Bueno, pues dime un número entre el 1 y el 500.

299. 299.

Perfecto. O sea, "A grandes males" no lo has querido.

¿Por qué no has querido "A grandes males"?

Con lo bonito que es, me cago en la leche.

No pasa nada, no pasa nada. Si quieres que...

No, no quiero, no quiero. Es totalmente libre.

"A grandes males", no has querido, y has elegido la página 299.

Exacto. Vamos a jugar con esa página

en cada uno de los tres libros que has elegido libremente,

¿de acuerdo? Muy bien.

Empecemos con uno. ¿Con cuál quieres que empecemos?

Por "Memento Mori". ¿"Memento Mori"?

Pues te voy a pedir algo muy serio, ¿eh?

Quiero que busques la página que has elegido libremente,

que es la 299 de "Memento Mori". Búscala, por favor.

Búscala...

La página 299, no te equivoques, ¿de acuerdo?

No. Perfecto.

Por favor, es muy importante que yo no vea nada.

Ahí, César, mírame a los ojos, porque vamos allá.

Vas a flipar, tío. Si esto sale...

Me llevas a Buenos Aires contigo. Pero ya.

Vamos allá. Dime un renglón, ¿qué renglón puede ser?

El primero, el segundo, el tercero, el quinto, el que tú quieras,

da igual. El séptimo.

El séptimo renglón. Quiero que de ese séptimo renglón,

seguro que hay una palabra que te llama la atención

por encima de las demás. ¿Qué palabra es, por favor?

El séptimo renglón.

Joder. ¿Qué palabra es?

Joker. Joker.

Qué casualidad, ¿no? Por eso, por eso.

Joker está la número uno.

¿Es cierto? Es cierto.

Flipas, ¿no? Muchísimo.

Espera, espera un momento, igual ha sido casualidad.

Mira, quiero que, de los dos libros que están aquí,

elegir otro, el que quieras, da igual.

Estoy flipando muchísimo. ¿Este quieres o este? Me da igual.

Como mago, te hago trampa, ¿cuál quieres?

"Consumatum". ¿Seguro, "Consumatum"?

Venga. Busca, por favor, la página...

299. 299. Venga, perfecto.

La página 299, búscala. No puede ser.

Venga, vamos a ver si es casualidad o no.

Un renglón, el que tú quieras, no tiene por qué ser el octavo.

Puede ser otro cualquiera.

¿Cuál quieres? El segundo.

El segundo, me lo pones difícil.

La 299 del segundo, déjame ver la portada, "Consumatum est".

Así que este es el último de la trilogía...

El renglón dos has dicho.

¿Cuál es la palabra que más te llama la atención?

Retrasos. Lo sabía.

Retrasos está la número tres. Sí.

¿Es? Bueno.

No puede ser, sí, sí. Tú tienes muchos lectores,

pero como yo, ¿cuántos tienes? No, ninguno.

Ninguno, ninguno. Pero hay una cosa muy curiosa, César,

hay un libro, yo no te voy a reñir ni decir nada,

hay un libro que no has querido, es "A grandes males".

Fíjate que ha estado aquí en todo momento.

Has firmado una carta. ¿Recuerdas qué carta era?

El 10 de corazones, me parece, ¿verdad?

O de picas... Era rojo, era rojo.

Era rojo, sí. Bueno, si la ves,

la reconocerás, ¿verdad? Porque no has firmado muchas cartas.

Además está firmada. Mira.

Como soy un gran lector, aunque hacéis los libros tan bonitos

con un marcapáginas incorporado,

vamos a tener un marcapáginas muy especial.

¿Recuerdas qué página has elegido? 299.

Bueno, pues quiero que mires la página 299.

No me lo puedo creer.

No me lo puedo creer.

Imposible.

Tú eres súper bueno, sí, señor.

Aquí está. Qué grande.

(Música)

Allí estaré.

Allí estaré.

Impresionante, magia negra se llama esto.

Para terminar, vamos a tener el placer de curtirnos

con uno de los referentes del rugby español,

el VRAC Quesos Entrepinares,

que cuenta con una de las mayores canteras de nuestro país.

Después, charlaré con el Meister, y conoceré a su banda,

los Arizona Baby.

(Música)

Y desde Urueña, llegamos a Valladolid.

En esta ciudad encontramos cientos de historias

entre sus palacios, casas nobles, avenidas, plazas...

Aquí, San Fernando fue proclamado rey de Castilla,

y se casaron los reyes católicos, pero hoy, hoy no estoy interesado

en dar ninguna lección de historia, porque Valladolid

tiene muchas más cosas que todo eso. Está plagada de leyendas y de magia,

y de gente con poderes sobrenaturales. Mirad,

me dirijo a los campos de Pepe Rojo, siguiendo las pistas

de las novelas de Gellida, donde voy a pasar un ratito

con el VRAC Quesos Entrepinares,

uno de los referentes del rugby de España.

El amuleto de tu mala suerte.

El látigo de seda, el palo en rueda,

la soga que te oprime donde tú quieras.

Si superas esto...

(Música)

Tantos años de lobo, escondido en el fondo,

con un agujero que excavaron tantos cuerpos salados.

Con la mirada del lobo, el elegido por todos,

que solo deja ver la parte divertida del dolor.

Y ahora me acuerdo de todo,

de aquella máquina de fotos,

disfrutando de la ausencia de la tercera dimensión.

De revolcarme en el lodo,

sacando brillo del polvo,

desmaquillando de mi cara esta molesta sensación.

Y ahora solo queda la marca

que ha dejado el paso del tiempo.

Ciertas formas de movimiento...

Bueno, estamos en Valladolid, en los campos de Pepe Rojo

con el Quesos Entrepinares, y vamos a proponerles

un reto muy especial. ¡Vamos allá, una, dos tres!

Rápido.

¿Está?

Tantos años de lobo...

Escondido en el fondo.

El agujero que excavaron tantos cuerpos salados.

Con la mirada del lobo, el elegido por todos.

Impresionante.

La parte divertida del dolor.

Y ahora me acuerdo de todo...

De aquella máquina de fotos.

Disfrutando de la ausencia de la tercera dimensión.

Usamos este balón pequeñito. Hacéis una melé,

lanzo el balón dentro, y lo coge quien queráis.

Es importante que vaya el balón rodando de un sitio a otro,

¿de acuerdo?

Venga, una, dos y tres.

Lanzo el balón, ya. Me doy la vuelta, ¿eh? Venga.

Círculo concéntrico, por favor. Vamos allá. ¿Está?

Venga, me meto dentro, me meto dentro, ¿eh?

Me meto dentro. ¿Ya está, ya está?

¿Seguro, tenéis la mano derecha así puesta?

Empiezo.

De revolcarme en el lodo,

sacando brillo del polvo.

Bajad un poco la mano, por favor.

No olvidé mi pacto de baile,

de inventar un nuevo lenguaje.

Se ha marchado el viejo cobarde,

juega en casa el nuevo salvaje.

No, no, no, no, no, no, no, no, no,

y abre la mano.

Adiós al pánico práctico de habernos encontrado,

adiós al vértigo de vernos coincidiendo en el espacio.

Adiós, adiós, que no volvamos a vernos.

Nunca, nunca, nunca.

Adiós al pánico.

Adiós al vértigo.

(Música)

¿Qué tal? Pero bueno, ¿qué tal?

¿Cómo estás, tío? Cómo va todo? Muy bien. ¿Qué te ha pasado ahí?

Aquí, nada, el rugby, que ya sé que no es un deporte duro,

pero es que... No tengo nada, ¿no? Nada, hombre.

Los niños son tremendos, tío, son tremendos. ¿Qué tal?

Muy bien, muy bien. ¿Y si damos un paseo por aquí

y me enseñas Campo Grande? Vamos a Campo Grande, a ver qué tal.

Hombre, Campo Grande, grandísimo.

(Música)

Oye, Javier Vielba, el Meister, cantante de Arizona Baby,

con Corizonas... ¿Tú, de dónde sacas el tiempo, macho?

Pues la verdad es que, pues eso, ya sabes que cuando

te dedicas a algo que te gusta, pues no parece trabajo,

entonces, al final, pues todo el día a vueltas con la música.

Realmente, mi forma a veces de descansar de un proyecto

es cambiar al otro, entonces, bueno, al final estoy todo el día

con la música, pero llevo así desde chavalillo, ¿no?

Y en tu proyecto en solitario, ¿estás fusionando

ritmos, melodías de instrumentos tradicionales

¿con el rollo que llevas ahora?

Sí, la verdad es que en "El Meister", que es mi proyecto en solitario,

sí que... No se si serán cosas de la edad o algo así,

que antes estábamos charlando, fuera de cámara, ¿no?

Hablaba de que yo aquí en Valladolid estoy tan a gusto,

porque he vivido en otros lugares, en otros países,

y basta que veas todos los lugares para que aprecies más

tu lugar de origen, ¿no?

Y tiendes a volver a casa, a barrer más para casa.

Y es cierto que sí que estoy incluyendo

guiños, así un poco, a la jota y al romance castellano...

A nivel creativo, ¿cómo funciona Arizona Baby?

¿Cómo os apañáis para componer, para crear?

¿Cómo es el proceso creativo? Pues la verdad es que es muy curioso,

porque normalmente, hasta hace un tiempo,

solía llevar yo canciones al local, y luego, pues entre todos,

las "Arizoneábamos", ¿no?

Las poníamos ahí el traje de Arizona.

Y es cierto que ya llevamos unos 6 años

con una formación estable, porque digamos que

en el departamento de tambores ha habido un par de cambios

a lo largo de nuestra historia, pero la verdad es que

ahora tenemos una estabilidad que nos está permitiendo

trabajar desde la base de las canciones,

más al alimón todos, como un equipo,

y muchas veces ya vamos directamente al local,

nos tomamos una cervecita, nos ponemos a improvisar...

Y sale, sale, sale. De ahí vamos sacando ideas,

y a lo mejor luego le vas dando forma, y eso es muy bonito,

porque muchas veces te sorprende todo lo que va pasando,

y te ilusiona mogollón.

Oye, vamos a preguntarle a Siri que nos diga algún sitio chulo

para ir, ¿vale? Vale, vamos a ver.

Siri, estoy con Vielba, en Campo Grande.

Necesito un local para pasármelo bien en Pucela.

"Déjate en paz de Siris, y haz caso a Sara,

que yo conozco un sitio mejor donde os van a tratar de lujo,

como en la casa de la abuela. Id al Café Teatro,

que además Javier seguro que lo conoce".

-¿Café Teatro? Esa es mi segunda casa.

Además, casualmente, creo que nos esperan allí mis amigos

de Arizona Baby. Vámonos para allá.

Así te los presento. Venga, vámonos.

(Música)

Dar un pequeño regalo, un homenaje. ¿Qué puede ser?

Un temazo, un temazo de uno de nuestros discos.

¿Cuál? "Time to go".

Además, creo que viene genial. "Time to go", adelante,

con Arizona Baby, vamos allá.

(Música)

(Continúa la música)

Un país mágico - Zamora y Valladolid

23 sep 2017

La 2 y el ilusionista Miguelillo convierten España en ‘Un país mágico’. El mago y actor Miguel Romero dirige y presenta este programa en el que conocerá los espacios más singulares del país a través de juegos e ilusiones, y en el que entrevistará a personalidades de la cultura, el deporte, la gastronomía… ligados a cada lugar visitado, protagonistas de la vida diaria de esos lugares que demostrarán que un país es mágico por la magia de su gente.
Un viaje por España con su fiel compañera ‘Travel’, una vespa con sidecar del año 1950, que comenzará en Zamora y Valladolid, donde Miguelillo entrevistará a Sergio Martín, de ‘Los desayunos de TVE’, y sorprenderá al equipo de rugby vallisoletano.

Contenido disponible hasta el 31 de marzo de 2067.

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