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Para todos los públicos Un país mágico - Navarra - ver ahora
Transcripción completa

Y ahora trae "Un país mágico"

en un viaje especial.

Su misión: acompañarte

en esta aventura.

Hola, soy Miguel, aunque todos me conocen como Miguelillo.

Tengo dos pasiones, viajar y hacer magia,

y en esta aventura combinaré las dos para poder cumplir

un sueño de cuando era pequeño, recorrer España en moto

de punta a punta, descubriendo parajes y personas increíbles,

dejando una carta en cada una de las provincias por las que pase

hasta completar una baraja entera,

solo así podré dar por concluida mi misión,

demostrando que un país es mágico gracias fundamentalmente

a sus gentes.

(Música)

En la aventura de hoy conoceremos Navarra:

la selva de Irati, las brujas de Zugarramurdi,

Olite y Elizondo serán alguno de los destinos.

Luego visitaré a un grande, Iñaki Perurena,

al que sorprenderé con una magia basada en su arte de las piedras.

Ya en la capital, pues oye, una ruta de pinchos,

un poco de turismo y un final superrocanrolero.

Ah, por cierto, que a nadie se le olvide

que aquí dejo el rey de tréboles.

Es tremendamente complicado y parece, bueno, fuerte.

-Increíble y precioso.

-Muy muy impactante. -Increíble.

Todavía no me lo creo. -Muy chulo.

La verdad, alucinante.

Aventura.

Todo puede cambiar, está en tus manos.

(Música)

Y ahora que he vuelto... En la comunidad de Navarra

se respira magia allá por donde vayas.

Y para muestra, pues oye, solo tenéis que ver

esas imágenes tan bonitas que compartimos con vosotros,

donde podemos disfrutar de Puente la Reina,

la localidad de Sangüesa o, por ejemplo,

la famosa iglesia de Santa María de Eunate.

Y salto de la cama hasta el incendio.

Para comenzar la aventura de hoy,

me voy a conocer a las famosas brujas de Zugarramurdi.

Pero antes, antes voy a hacer una paradita

para conocer el segundo hayedo más importante de toda Europa.

Está aquí, en este país mágico.

Se llama la selva de Irati. ¡Vamos!

Vi que estabas por ahí,

pero no sé qué estabas pensando.

¡Oh, oh!

Te quedaste solo en ti,

te encerraste y te alejaste tanto...

¡Oh, oh!

Nunca supe qué pasó, cómo fue que comenzó.

Muy buenas. Hola. ¿Qué tal?

¿Qué tal, cómo estás? Pues bien, aquí.

Déjame que me ponga mis atuendos de mago.

Ahí está. ¿Cómo va todo, hombre, Ángel?

Gracias por recibirme. Uy, cuidado, Travel, no te vayas.

No te vayas, Travel.

Le gusta mucho irse. Pórtate bien.

Estamos en la caseta de información. ¿Qué tal? Muy buenas.

Sí. Este es... Soy Miguel. ¿Cómo estás?

Bien, aquí estamos. ¿Vuestro nombre?

Julen. ¿Qué tal se vive por aquí?

Se vive bien, tranquilo. 17 000 hectáreas de terreno.

Eso es lo que tenemos aquí, en lo que es la selva de Irati,

que es un gran bosque, de hayas en su mayoría...

Ajá. Y que administrativamente

pertenece a tres valles: el valle de Aézcoa, donde estamos...

Ajá. En la parte occidental;

el valle de Salazar en la parte oriental,

y una pequeña esquinita que son de los valles del norte franceses.

Permíteme que coja un mapa de estos, mira.

Mira, vamos a...

A intentar hacer una cosa. No sé si esto saldrá.

Pero mira, aquí veo un mapa donde hay bastantes pueblos.

Sí. Aquí tengo un rotulador.

Me gustaría, Julen, fíjate, yo me voy a dar la vuelta,

no voy a ver, me gustaría que con el rotulador

hicieras un círculo sobre alguno de los pueblos.

El que tú quieras, ¿de acuerdo? De acuerdo.

Aquí te lo dejo. Libremente, ¿eh? Vamos a enseñarlo bien,

que se vea el mapa con todos los pueblos y vamos allá.

Señalas, yo me voy a dar la vuelta.

Eso es.

¿Una circular? Sí, una circular en el pueblo.

Ahí está, ahí está.

El que sea, el que sea. ¿Has hecho la circular?

A ver...

A ver, un pueblo, un pueblo. Un pueblo de los que hay por aquí.

Vale, vale, un pueblo de los que hay por aquí.

Sí, el que tú quieras. Pues ese, perfecto. Libre, ¿verdad?

Eso es. Has elegido libremente.

Garaioa, Garaioa, Garaioa. Bueno...

Fíjate que hay uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis...

Hay un montón de pueblos, pero nuestro amigo Julen

ha elegido libremente un pueblo que es Garaioa.

Pues fíjate, vamos a intentar hacer una cosa muy especial.

No sé si esto me saldrá o no,

pero ¿habéis visto qué tengo aquí? Tengo un sombrero.

Dentro del sombrero tengo algo.

Tengo algo.

Es un papel que tengo doblado, claro.

Mira lo que pone, no lo vais a creer.

Pone exactamente... Garaioa.

Empezar, volver de nuevo al principio.

¿Qué te parece? ¿No tienes más papeles?

No tengo más por el sombrero, no tengo absolutamente nada,

solo un papel en el sombrero, nada más. ¿Qué te parece?

Sobrado. Sobrado, ¿no?

Sobrado. Es que aquí vamos muy de sobrados

y nos vamos a ver el embalse, ¿qué te parece?

Julen, un placer enorme, dame el rotulador,

que así lo conseguí yo, y nos vamos al embalse.

Venga, vámonos. Vámonos para allí.

-Bueno. -Venga.

Hasta luego, Julen. Hasta luego.

Fantástico, la verdad es que era muy curioso

y Miguelillo ha hecho el truco... Parecía realidad.

-Es tremendamente complicado y parece, bueno, fuerte.

(Música)

Mira, oye, ¿eso de ahí son setas?

Sí, claro, estamos ahora mismo en la temporada de setas.

¡Para, para, para, para! Para, que yo quiero verlas.

Vamos a ver lo que hay ahí. A mí me da un poco de...

Hay que tener mucho respeto al mundo de las setas, ¿eh?

Porque todos los años siempre hay alguien que se envenena con esto.

Las setas todo el mundo dice que son todas comestibles.

Y no, eso no. Solo que algunas

solo se pueden comer una vez. (RÍE)

Porque si no... Te mandan al cementerio.

Hay que tener un cuidado... Entonces, bueno, aquí tenemos

unos ejemplares de lepiotas. ¿Cómo?

Macrolepiotas se llaman. De setas no entiendo nada.

Esta seta no es de las más apreciadas,

aunque es una seta, para mí... ¿Esta?

Sí, sí, esta y estas que hay aquí. Todavía son pequeñas.

Esta seta llega a hacerse del tamaño casi de una sartén.

¡Bueno! Enormes.

¿En serio? Sí, sí, y son comestibles.

Si quieres, nos las llevamos y nos la comemos esta noche.

¿Le gente tiene paciencia para esperar a que crezcan tanto?

Estas están aquí, o bien porque siempre hay mucho tráfico,

porque andan los ganaderos,

o porque la gente cuando pasa por aquí, ya va en su coche.

No es la zona restringida donde tú puedes ir andando,

sino que van en coche. ¿Qué pasa? Que no ven.

¡Ah! Tú tienes buena vista

y por eso la has visto, pero la gente va mirando al camino.

Yo, por mí, la dejamos. Sí.

Me parece que está mas bonita aquí que en una sartén.

Bien, y aparte, con una tenemos poca ración.

Es verdad, la dejaremos que crezca. La dejamos que engorde

y ya vendré la semana que viene. Ah, mira, qué bien.

Y me la llevo. Venga, vámonos al lago.

Estoy deseando ver este lago.

La estoy esperando, sé que llegará.

(Música)

Qué de colores.

Qué bonito, ¿eh? ¡Jobar!

Bueno, aunque en Irati... Es precioso.

El color que predomina es el verde... ¡Ah!

Tenemos muchos colores y muy diferentes a lo largo del año,

dependiendo de la estación, dependiendo del lugar,

dependiendo del tipo de vegetación...

Hay muchos matices, pero, bueno, como digo yo,

el que predomina es el verde. Me ha dicho un pajarito

que en un árbol de aquí tú tienes un asiento.

Bueno, sí, yo tengo... A ver, a ver, cuenta.

Un lugar predilecto en este sitio. Sí.

Que vengo con muchísima frecuencia. Claro.

Y mi asiento es este que tengo aquí,

donde, probablemente, me haya sentado más de mil veces.

Bueno, en este lugar concretamente,

lo que más les suelo contar es por qué está este embalse aquí.

Es un pantano artificial,

cuya razón de ser ahora mismo

es la generación de energía hidroeléctrica,

pero el origen de las presas o las exclusas

en las cabeceras de los ríos siempre fue

la bajada de madera en la antigüedad,

porque en la parte baja, donde los ríos ya son grandes,

los troncos flotan sin dificultad,

pero en la cabecera de los ríos, como el río es pequeño

y lleva poca agua y hay rápidos, hay curvas

y hay piedras que salen del lecho, tenían problemas para bajar la madera

porque los troncos se atascan por la poca cantidad de agua,

entonces, siempre tenían un sistema de exclusas

para tener agua de reserva.

Y cuando preparaban madera para bajar,

lo que hacían era abrir compuertas y, a golpes de agua,

iban bajando la madera

hasta donde el río ya era lo suficientemente grande

para poder hacer las almadías o las balsas.

Me estaba fijando en el efecto espejo

que hace el bosque con el agua.

Oye, antes de irme a Zugarramurdi, te propongo algo.

¿Qué, otra magia? ¡No, otra magia no!

Bueno, sí, es una magia, pero más especial, mira.

A ver. Te propongo un campeonato de ranas.

Lo más importante, la primera fase, es seleccionar bien la piedra.

Si no encuentras la piedra adecuada, no vas a hacer ni una rana buena.

Sé que llegará.

La estoy esperando, sé que llegará.

(Música)

Después de ganar a la rana,

y como sabéis que a mí el mundo del misterio

me vuelve loco y estando en Navarra,

pues era lógico que fuera hasta Zugarramurdi,

porque allí hay un montón de misterios y de leyendas,

y yo he quedado con una bruja de las de verdad.

(Música)

¡Uh!

(RÍE) Nada, a una bruja no se la puede asustar, ¿eh?

"Atsalde on", Miguelillo. ¿Qué tal? ¿Cómo estás?

(HABLA EN EUSKERA) Muy bien, ¿no?

Muy bien. Fenomenal.

Sí. Tengo muchas ganas de conocer

estas cuevas de Zugarramurdi, me muero de ganas.

Hay un montón de cosas que me tienes que contar.

Bueno. ¿Por dónde empezamos?

Por presentar lo que Baroja decía "la catedral del diablo",

o sea, las cuevas de Zugarramurdi. ¡Guau!

Y por ahí abajo, ¿qué hay? Ya te voy a enseñar.

Para empezar, aquí arriba puedes ver Infernuko Erreka,

que es la Regata del Infierno. Guau, la Regata del Infierno.

Algo querrá decir. Da un poco de miedo esto.

¡No, qué va! Yendo contigo así, del brazo.

Vámonos. Lo que haga falta. Venga, vamos.

(Música)

No te dejes maltratar.

La historia de las brujas de Zugarramurdi es muy especial.

Sí, es una historia muy fuerte, muy fuerte,

que dejó a todo el pueblo muy mal.

Cuéntame. Te cuento.

La historia empezó cuando una chica vino del otro lado, del lado francés.

Ajá. Parece ser que era de aquí,

pero ella vivía en San Juan de Luz. (ASIENTE)

Entonces, vino y acusó a mucha gente del pueblo

de que en la cueva hacían aquelarres. En esta misma cueva

hacían aquelarres. En esta misma cueva, sí.

¿Y por qué acusó a la gente? Bueno, esos son...

¡Uf! Es muy largo de explicar. Ah.

Hay bastantes razones para explicar lo que realmente ocurrió.

Cada uno tiene su teoría. Vale.

Nosotras, que hemos leído mucho y nos hemos enterado,

puede ser, en Urdax había un abad, que era el que dominaba este pueblo.

Ajá. Y luego este pueblo parece ser

que se emancipó. Ajá.

Él fue el que acusó a Zugarramurdi al final

y llamó a la Inquisición a Logroño. ¡Ah!

Entonces, la Inquisición vino y fue cuando se montó todo el jaleo.

En realidad, esto se hubiera podido arreglar como se hacía antes.

En la iglesia de Zugarramurdi se juntaban, lo hablaban

y se arreglaba. Hablaban y solucionado el tema.

Parece ser que había muchos enconos y muchas historias por detrás,

unidas también a la,

digamos, ignorancia de aquellos años,

a no dar explicaciones a que un niño se moría,

que una cosecha no salía...

Pues fueron un cúmulo de situaciones. Ajá.

Se dieron un montón de circunstancias

y pasó lo que pasó. Sí, pasó lo que pasó.

Mira, vamos a otro sitio, ¿te parece?

Lo que tú quieras. Vamos por aquí, ven.

Oscuro secreto.

No quieren reflejar.

Me has contado que vino la Inquisición desde Logroño

y se llevó a las brujas y luego yo sé que, más tarde,

los familiares de las brujas fueron a rescatarlas

y también fueron apresadas, pero... Sí.

Intuyo que es un final no muy feliz. No, es verdad.

Eso no nos interesa, que este es un programa muy feliz.

Yo sé que vosotras, las brujas de Zugarramurdi,

sentís la presencia de aquellas brujas, ¿verdad?

Sí, sobre todo, aquí. ¿Aquí sobre todo?

Sí, sí, sentimos mucha energía y sé que ellas nos ayudan,

y hay algo especial en este sitio y en este pueblo.

Sabes que en este sitio y en este pueblo es cierto

que también hemos notado algo muy especial.

Una pregunta, ¿avisaste a la gente del pueblo como te dije?

Ahí están todos esperando vuestra magia, tu magia.

El creo que ha llegado el momento más especial del día.

Vale, genial. Que es haceros una magia

basada en la historia de Zugarramurdi.

Y espero que esa energía a vosotros también os haga bien.

Seguro que sí. Vamos para allá. Venga.

No quieren reflejar.

Y los deseos...

Bueno, aquí tenemos todo preparado para esta magia tan especial,

con esta bruja tan bonita que tenemos aquí, María,

y Zugarramurdi.

Entonces, mira, Zugarramurdi

es una palabra especial por muchos motivos.

Uno de los motivos, que a lo mejor tú no sabes,

es que combinando las diferentes letras

que componen la palabra Zugarramurdi

se pueden hacer unas 544 palabras.

Esto es algo que es cierto. ¿A que no lo sabías?

No. Pues mira, aquí tenemos algunas.

Dragar, madrugar, garra, rumiar, arrugad, armad...

Un montón de ellas. Magia también se puede hacer combinando.

Entonces, tengo dos pizarras por aquí.

Mira, esta va a ser para mí, la voy a firmar aquí,

voy a poner "Miguelillo".

Y tú en esta, en la cara que quieras,

pones tu nombre, María. Ahí con...

Ahí, que se vea bien.

Ahí está, perfecto. Enséñalo bien a la cámara, María.

Tu firma, María, por aquí, y nada por aquí.

Mira, cógete esta tiza,

porque ahora quiero que me digas de manera aleatoria

las letras que componen la palabra Zugarramurdi.

Para no repetir, vas tachando. Que me dices la Z, la tachas,

me dices la U, la tachas, no tienen que ser en orden,

y las voy colocando por aquí de cualquier manera, que no importa.

¿Cómo? La G.

La G. Venga, pues empezamos.

Tacha la G, por favor, para que no haya problemas.

Coge la pizarra como te sientas más cómoda.

Vale. Me has dicho ahora la...

Ahora, la R. Venga, la R.

Otra. La U.

(Música)

Fantasía...

Y otra R. Y otra R, por aquí.

Vamos.

Fíjate, hemos escrito de manera aleatoria

las letras que componen la palabra Zugarramurdi.

Tú las has dicho en el orden que has querido

y yo las he ido apuntando. Mira.

La pizarra firmada por ti y firmada por mí.

Mira, aquí está.

María por aquí y Miguelillo por aquí.

La dejamos aquí.

Como te he dicho antes,

aquí están casi todas las palabras, porque son 544, hemos hecho muchas.

Quiero que me ayudes a doblarlas, porfa.

Ayúdame a doblarlas así.

(Música)

Y así.

Venga, las ponemos todas por aquí, así.

Venga, ponlas por aquí, así. Tengo que pedirte algo muy especial.

Me gustaría recapitular en este momento.

Hemos ido anotando por ahí las letras

que componen Zugarramurdi y aquí están todas.

Coge una, no hace falta que la abras.

La que tú quieras, libremente.

Cuando las brujas hacían los conjuros,

utilizaban ollas. Sí.

Yo aquí tengo nuestra olla. Mira.

Vamos a colocarla encima de las pizarras, que se vea bien.

Y esta campana por aquí.

Ahora ha llegado el momento más místico,

el momento de la magia. Acércate, María.

Quiero que cojas la campana.

Súbela 2 cm por encima de la caja.

Es muy importante que no la muevas bajo ningún concepto, ¿de acuerdo?

¡Ah! No, que no la muevas.

María, es importante que tú no la muevas.

¿No puedo? ¿Eh?

¿Así? Apóyala.

Dame tus manos. Dame tus manos.

Mira.

Zu... Repite conmigo.

Zu. Zu.

Di. Di.

(Tintineo)

No sabes qué palabra has elegido, ¿verdad?

No. Me gustaría que la cogieras.

Ábrela.

Quiero que se la muestres a la cámara.

Admirar.

Miguelillo y María.

Hemos colocado todas las letras aquí.

La campana ha sonado, el conjuro se ha hecho.

Ay, Dios. No.

No puede ser verdad. ¿Qué?

¡Ah!

Ad... mi... Ra. ¡Ah, sí!

Admirar. ¡Guau!

(Música)

¡Genial! Ahora tenéis que decir conmigo

las palabras mágicas. Una, dos y tres.

(TODOS) ¡Zugarramurdi!

Alucinante.

Es la primera vez en mi vida que veo un truco en directo

y, la verdad, increíble y precioso.

Además, en este sitio, ni te cuento.

Me ha encantado.

(Música)

Qué magia más chula con las pizarras.

Me lo he pasado genial.

(BOSTEZA) Lo que no entiendo es cómo me ha entrado

este sueño tan tonto ahora.

Bueno, antes de seguir,

voy a echarme una cabezadilla aquí, en Travel,

contemplando este maravilloso valle.

(Canción en euskera)

(Móvil)

(Continúa la música)

(Móvil)

Dolores Redondo.

Hola, ¿qué tal?

"Hola, ¿dónde estás?". En Zugarramurdi.

Claro, ya voy para allá.

"Pues tengo malas noticias". ¡Vamos, no fastidies!

¿Y eso? "No puedo estar contigo.

Me ha surgido un viaje". Con la ilusión que me hacía

recorrer Elizondo contigo...

"Y a mí contigo, pero esta vez no va a poder ser".

Voy solo, no te preocupes, pero me hacía mucha ilusión.

Me debes una visita. "Gracias por ser tan comprensivo".

Vale, no, entiendo, entiendo.

Lo sé, lo sé, no te preocupes.

Que no haces más que vender libros. (RÍE)

(RÍE) "Gracias". Venga, Dolores, un beso.

Venga, adiós, adiós.

(SUSURRA) Qué faena, macho.

Con las ganas que tenía yo de recorrer Elizondo con Dolores,

pero, bueno...

Nos vamos a ir, porque estando aquí no me voy a perder

un sitio tan bonito.

Así que, venga, Travel, nos queda un buen trecho

hasta llegar a Elizondo.

A ver si quieres arrancar. Venga, vamos.

(Canción en euskera)

(Música)

Elizondo es el escenario de una de las trilogías

más vendidas de todo el mundo, "El guardián invisible",

Y como a mí esa novela me marcó mucho,

he pensado que os gustaría conocer conmigo

un poquito más esta historia.

Mirad, he dejado la moto en el mismo sitio

donde lo hacía Amaia, la protagonista de la novela,

que venía con su coche para reunirse con su tía Engrasi

y practicaban algo de magia, practicaban el tarot.

Me gustaría seguir compartiendo con vosotros

esta historia tan bonita y nos vamos a dirigir

al obrador de la familia Salazar. Vamos.

(Canción en inglés)

Y aquí está el famoso obrador, Mantecadas Salazar.

A lo mejor, lo que no sabéis, es que es una empresa ficticia.

Dolores se la inventó para darle sentido a toda la obra

y ahí dentro se fabricaban, se cocinaban

los famosos txantxigorris, que son los pastelillos

que aparecían encima de cada uno de los cadáveres.

Yo no me voy a ir de este pueblo sin probar los txantxigorris.

Así que, vamos.

(Música)

Hola. Hola, buenas.

Venía a probar el txantxigorri. Sí.

Venga, vamos a verlo.

A ver si está tan bueno como dicen en la novela.

Además, con lo goloso que soy yo...

Aquí está el txantxigorri. Ay, pero veo dos.

El txantxigorri es este. Este es el txantxigorri

y este es el de chocolate.

¡Ah, el típico de la casa! Eso es.

¿De qué está hecho el txantxigorri? Eso está hecho

del chicharrón del cerdo, canela, harina,

pasas, manteca de cerdo...

Perdonad que hable con la boca llena, pero es que...

¿Y era un producto que se hacía antes de la novela o no?

Antiguamente se hacía en los caseríos cuando se mataba el cerdo,

con la manteca de cerdo y así, para aprovechar.

Entonces, luego se perdió. Y a raíz de la novela...

Y a raíz de la novela, salió... La gente viene pidiéndolo, ¿no?

Eso es, sí, mucha gente. Ah, lo tenéis por aquí.

Es la presentación. Esto es para presentar.

Te voy a hacer una magia. Cierra los ojos.

Me llevo el txantxigorri.

Y es que ha llegado el momento de hacer magia,

porque la magia de las novelas no solo está en los edificios

ni en los lugares, sino también en las personas,

así que voy a llenar a Travel de literatura,

voy a ir a la plaza el Ayuntamiento, y voy a tocar la piedra,

como lo hacía Amaia, la protagonista de la novela,

y vamos a hacer una magia muy guay. Vamos.

(Canción en inglés)

De todos los libros que tengo por aquí, quiero que elijas uno.

Pero completamente al azar, el que tú quieras, ¿eh?

(Música)

Miremos cuántas páginas tiene.

Puedes rebuscar más si quieres, Ainhoa.

Este lo he leído y está bien. No te preocupes.

Ah, te lo has leído. Mola, ¿eh? ¿Cuántas páginas tiene?

616. 616.

Quiero que elijas un libro que tenga aproximadamente

el mismo número de páginas, ¿de acuerdo?

(Canción en euskera)

Perfecto.

Me he pasado. No pasa nada.

¿Con cuál de los dos quieres que hagamos el juego?

Con el primero. ¿Con el primero?

Pues quédatelo, por favor. Ahora, muy atenta.

Dime "alto" cuando tú quieras. Dime "alto".

Ya. Página 123.

Quiero que busques la página 123

y que leas mentalmente la primera frase.

(Canción en euskera)

Mentalmente, ¿eh? ¿Lo tienes?

¿Seguro?

¿Te acordarás si cierras el libro?

Sí. Memorízala.

Más o menos. (RÍEN)

Madre mía, madre mía. Memorízala, memorízala.

Memorízala, memorízala. Va, ¿eh? Cierra el libro.

Dame tu mano, dame tu mano, dame tu mano.

No te voy a pedir matrimonio, aunque lo parezca.

(RÍEN) No.

Vamos a ver, un libro elegido completamente al azar,

una página completamente al azar. Sí, sí.

Quiero que pienses la frase.

Yo pienso lo mismo.

Creo que está pensando que... ¿"Ya no existen cosas así"?

¿Sí? Sí, sí, sí.

Has flipado, ¿eh?

"Demostrando que un apretón de manos...".

¿Es eso? Sí.

Sobrado.

"No había sido...

la única".

(APLAUDEN)

Es que estoy a cuadros. Muy muy bien, muy bien. Muy chulo.

-Me ha parecido imposible que haya podido saber la palabra.

-Muy bueno. -A mí me ha gustado mucho

porque no me habían hecho así, de tú a tú, un truco de magia.

Me ha gustado mucho. -Increíble.

(Música)

¡Iñaki, muy buenas! Hola, ¿qué tal?

¿Qué tal? ¿Cómo estás? Muy bien.

Gracias por recibirnos aquí, en tu caserío,

porque si digo que es un museo me equivocaré un poco, ¿verdad?

Bueno, cada uno puede verlo de una manera o de otra.

Yo digo que en este caserío... (ASIENTE)

... estoy preparando un escenario para una historia.

Que tiene que ver mucho con la piedra,

que es muy importante en tu vida. Ahí, cuando llegabais,

a lo mejor habréis leído: "Harri, herri, mito".

Sí, efectivamente. "Piedra, pueblo y mito".

Están las piedras y, por supuesto, estaba la forma de vida

de unas gentes que aquí han trabajado la piedra

y los mitos que se han hecho con esa piedra...

O sea, que relacionas todo el mundo de la cultura,

de la tradición con la piedra.

Bueno, la piedra es mi compañera de viaje, mi mundo.

Luego hay que buscar los recovecos de ese mundillo.

¿Cuándo empiezas a levantar piedras? En mi niñez.

¿Y a día de hoy sigues enterando o no?

A día de hoy sigo con la piedra.

(ASIENTE) De otra manera. De otra manera.

Y sigo, incluso, poniéndome la faja y levantando una piedra

en un trabajo que voy realizando, una especie de monólogo

donde hablo de las piedras en general,

pero, por supuesto, no me puedo olvidar de mi piedra.

Y ahí está presente esa piedra mía.

Vamos a seguir paseando por el caserío.

Muy bien. Venga, vamos.

(Música)

Bueno, pues aquí tienes más recuerdos.

Son unas partes de nuestra historia, piedras que hemos levantado...

Dentro del levantamiento de piedra hay piedras de distintas formas.

Por ejemplo, esta esférica es el mayor peso

que se ha levantado en una bola.

Esto es más difícil de levantar que las otras

porque no tiene agarres. Claro.

A veces se utiliza un pegamento en la mano para que se adhiera y tal.

(ASIENTE) Cilíndricas, cúbicas, rectangulares.

He oído que tenéis un tesoro, que es una piedra pequeñita,

pero muy significativa. Esta piedrita, que...

que nos habla de que hace 5000 años aquí habría gente,

porque es una piedra del Neolítico, un hacha de piedra.

Y, como el caserío tiene 300 años,

este hacha tiene...

unos 5000... ¡Madre mía!

y una cuevita que tenemos, empiezas a soñar.

la gente hemos tenido que sobrevivir, pero, al menos, aquí hace 5000 años

habría unas gentes que tenían sus herramientas de piedra

y se cobijaban en una cueva y...

Qué bonito. Es muy bonito.

Seguimos con la visita. Sí, vamos a la otra planta.

(Música)

Bueno, vamos a ver. Aquí tienes...

Qué chulada. ... el tercer espacio del caserío.

Es el desván, ¿no? Sí.

Que siempre se utilizó y se utiliza como una despensa y tal.

(ASIENTE) Y aquí he recreado un poco...

herramientas de trabajo

porque todos nuestros deportes rurales vascos...

Están basados... Nacen de ese trabajo del caserío,

del bosque, de la cantera... Qué bonito.

¿Nos asomamos a la ventana para ver los exteriores?

Me he pasado muchas horas mirando desde esa ventana

antes de empezar a construir la primera escultura.

¡Madre mía, qué vistas!

Bueno, vistas hoy... Está un día un poquito...

Muy típico de aquí, ¿no? La niebla, el sirimiri y tal.

Pero bueno, estamos en plena montaña.

Iñaki, creo que ha llegado el momento

de sorprenderte con una magia relacionada y basada en las piedras.

¿Qué vas a hacer? ¿Que pesen menos? Algo así, algo así.

No te lo cuento, te lo hago. ¿Vamos? Venga, vale. Perfecto.

(Música)

Vamos a hacer una magia, como te decía,

en un sitio tan especial como este,

que es un homenaje a tu padre, ¿verdad?

Efectivamente. Sí, un recuerdo al padre. Mi padre...

falleció sin conocer esto, y como siempre iba con su chapela...

(ASIENTE) Una chapela gigante. Una chapela.

En su recuerdo hicimos esta chapela, y es, un poco, un recuerdo a...

a mi padre, mi madre también... Con estos versos de ahí.

Efectivamente. Pues ponte por ahí.

Cuidado con esto, no me lo tires,

Iñaki, porque es una sorpresa que tengo para ti al final.

Muy bien. Mira ahí de vez en cuando.

No quiero que lo vea la cámara. Ves que no tengo dispositivos,

Hemos traído unas pequeñas gemas,

unos minerales en un sitio tan especial como es este,

que está lleno de piedra, una vida dedicada a la piedra.

Te voy a pedir que cojas alguno, el que tú quieras.

Coge alguno, el que tú quieras. Cógelo y lo vamos poniendo ahí.

Quédatelo en la mano. Ese mismo, por ejemplo.

Los demás los dejamos por aquí. Mira lo que haremos.

Me voy a dar la vuelta, Iñaki. Sí.

Quiero que lo escondas en un puño, el que quieras.

Vale. Y luego me los ofreces, ¿de acuerdo?

Venga. Vamos allá.

(INSPIRA)

¿Lo tenemos? Sí.

Si me doy la vuelta, no veo nada, ¿verdad?

Bueno, ves mis puños. Vale, perfecto.

Baja así un poquito. Ahí está. Quieto.

Vamos a hacer una cosa. Mira.

Creo que la tienes aquí.

(ASIENTE) Abre, por favor. Vale.

Puede haber sido casualidad.

Sí. Vamos a repetirlo otra vez, venga.

Venga.

¿Estamos? Sí.

Ahora sin tocar. Eres una persona que siempre...

La tienes ahí. Esto ha sido con la piedra,

pero vamos a ir un pasito más allá. Mira.

Coge una piedra, la que tú quieras. Sí.

Ponla en la caja. Cógela, la que tú quieras.

Una piedra cualquiera. Vale.

Esta la vamos a retirar ya. Ponla en la caja.

Y ahora mira, las demás...

Estas las voy a... Las voy a girar así.

Ahora te pediré que la piedra... (ASIENTE)

... escondida en la caja... tú pongas esta caja

donde tú quieras y, además, la puedes intercambiar.

De tal manera que la puedes poner aquí, aquí... ¿de acuerdo?

Ahora esta caja la tienes que poner. Si la pones aquí es muy fácil

porque lo he visto, entonces,

puedes cambiarla como quieras. Bien, bien,

pero ¿puedo cambiar la piedra de caja o tiene que ser en la misma caja?

Como tú quieras. Lo que tú quieras, lo que tú quieras. Venga.

Muy bien.

Eso como tú quieras.

(Música)

Vamos allá.

Deja que me concentre un poco. Sí, sí, todo lo que quieras.

(Música)

Lo has puesto difícil. No, seguro que es fácil para ti.

No, no, para mí no. Me voy a concentrar.

Déjame. Vale, vale.

(Música)

Vale.

(Música)

Has visto que las cajas están colocadas así,

pero por una manera especial y diferente. Mira.

(Música)

Aquí pasas muchos momentos especiales.

Muchas horas especiales, muchos minutos.

... recordando un...

recordando una hora, un minuto, o imaginándotela,

quiero que usando las piedras que tanto tuviste en tus manos

y que tanto te han marcado a lo largo de tu vida,

que pongas una hora, por ejemplo, si yo decido poner las seis...

y veinte, pues haría así.

Una aguja pequeñita marca las horas y una grande marca los minutos.

Te voy a pedir que pongas la hora que te dé la gana.

Con las piedras. Yo, si quieres, te ayudo.

Espera un poquito. ¿Qué hora quieres...?

¿Qué hora tienes en la mente? Es imposible que la sepa, ¿verdad?,

porque solo la sabes tú. De hecho, ahora mismo ni la sabes.

Estoy pensando. Barajando distintas horas.

Venga. Pues una hora, la que quieras.

Una hora con unos minutos. Hay muchas horas que...

Bueno, pues una. ... te traen recuerdos.

Pues una, una hora, una hora. ¿Cuál puede ser?

Vale, ya está. Dímela. La ponemos con las piedras.

¿Las doce del mediodía exactamente?

O sea, sería... así y así porque la aguja...

marcaría, tanto la del minuto, como la hora,

marcaría lo mismo, ¿verdad? (ASIENTE)

Aquí tengo algo desde el principio. Sí.

Mira. No te lo vas a poder creer. Mira.

Tengo algo. Mira.

Tengo un reloj también. (ASIENTE)

Y ese reloj marca una hora. (RÍE)

Como no puede ser de otra manera, marca exactamente...

Las doce. Muy bien.

(RÍE) Está bien, está bien. En punto.

(Música)

A mí me gustaría que me hicieses una magia

en la cual pues que...

que las piedras pesasen un poco menos para poderlas manejar.

(RÍE)

Y para acabar, llegamos a Pamplona.

Una ruta de pinchos

y uno de los finales más espectaculares

con los que nunca había soñado,

rock and roll con Motxila 21.

(Música)

Pamplona es una ciudad llena de contrastes.

Se cree que fue fundada en el año 74 a. C.

por el general romano Pompeyo.

Su patrimonio histórico y cultural

la convierten en un referente turístico,

tanto a nivel nacional, como a nivel internacional.

¿Por qué me siento extraño?

Como la mantis que al final, por no oír, su cabeza perdió.

Y qué mejor manera que empezar nuestra visita en Pamplona,

que hacerlo en un lugar tan especial como es este,

el claustro de la catedral. Es una construcción maravillosa.

Data del siglo XIII y fue considerado

como el más bello del mundo por Víctor Hugo.

... ocupa lugar. Soy euforia, luego escoria,

por mi incapacidad moral transitoria, gloria.

Al místico y al Borgia has unido en mi ser...

Pero Pamplona es una ciudad fuerte. Fijaos si es fuerte,

que esta iglesia de San Nicolás

sirvió como fortaleza allá en sus orígenes románicos,

por el siglo XII.

Oh...

Oh... -Tú subes el nivel.

-Oh...

Y para muestra, un botón. Si digo que Pamplona

es una ciudad fuerte es porque es así.

Para comprobarlo, solo debéis venir a la ciudadela,

la fortificación más espectacular de toda Iruña.

Fue mandada construir por Felipe II en el año 1571.

Pero la magia, evidentemente, no solo está en los edificios,

sino también en las personas.

Y ahora ha llegado el momento de comprobarlo.

(Música)

No hay opción.

Instinto y dignidad, y en el medio ando yo.

Si pierdo los papeles,

les sigue la camisa y después va mi deshonor.

Vil pasión...

El rey de tréboles, una carta muy especial.

Qué casualidad, porque... Me la he cargado.

En este programa recorremos España de punta a punta,

y en cada provincia y ciudad dejamos una carta.

Y la carta de... qué casualidad, la carta de Pamplona

va a ser el rey de tréboles. ... gloria,

aunque luego se sintieran como alada escoria.

Dios les odia.

Camino hacia el infierno pensarían: "¿Y qué?...".

Bueno, ahora yo creo que que sí me lo he ganado.

Me voy a ir a conocer Pamplona que una manera mucho más especial,

Pamplona a través de su ruta de pinchos.

¿Qué? ¿Os apetece? Vamos.

(Música)

Hola, buenos días. ¿Qué tal? ¿Cómo estamos?

Muy bien, encantado. Aquí comienza mi ruta de pinchos.

Te lo digo a ti.

Yo no soy... ¿Cuál es el pincho más... así...

significativo? Típicos de Navarra son todos.

El ajo arriero, la ensaladilla...

el revuelto de setas y hongos, pero el de la casa,

te puedo recomendar... la hamburguesa de chuletón.

Te lo digo a ti

Hay muchísimos bares en esta zona, ¿no?

Muchísimos. Sí, sí.

La zona San Nicolás y calle Estafeta es donde se concentran

los bares de Pamplona. ¡Mmm!

(Música)

¡Hola! ¡Hola!

¿Qué tal? ¿Cómo estamos? Muy bien.

¡Guau! Todos los bares de Pamplona tenéis unos pinchos increíbles.

Parecen obras de arte. (RÍE)

El pincho estrella del bar La Mandarra

es el frito de pimiento.

Pues venga, vamos a probarlo. Venga. Vale.

Te lo digo a ti.

(Música)

¡Iñaki!

¡Hombre! ¿Qué pasa? ¿Cómo estás?

¿Cómo estamos? ¿Cómo va todo?

Muy bien. Una ruta de pinchos maravillosa.

¿Te ha gustado? Sí, pero no me han dejado

hacer el cocinillas, con lo que me gusta.

Ya me lo tenían todo preparado.

Te lo tenían todo montado. Yo quería ahí...

Ven conmigo y vamos a montar el pincho.

¿Un pincho mágico? Venga, va. Un pincho con magia.

¿Cómo se llama este pincho?

Se llama bombeja. Bombeja. Guay, guay.

Suena muy bien. Es un bollo de leche de oveja

relleno de una lactonesa trufada...

(ASIENTE) Un cordero estilo thai...

(ASIENTE) Y luego, emulsionando a la...

a lo que es la lana... Sí.

Pues un poco... eh... algodón de azúcar.

Y has ganado,

sal a celebrar.

Pero si me ves de frente,

mira a otro lugar.

Que sigo mi aventura, pero de una manera fantástica.

(Música)

La verdad es que la vida con el estómago lleno

Estoy muy contento, pero a la vez un poco triste

porque se acaba el programa de hoy, pero el final va a ser insuperable.

He quedado con los chicos de Motxila 21,

un grupo de rock muy, muy especial.

Y espero que si hago una magia y les gusta,

me dejen cantar una canción con ellos.

Haremos una cosa especial... Teo, te veo emocionado con el grupo.

Sí, muy buenas. Hola, chicos, ¿qué tal?

Qué ganas tenía de conocer a los Motxila 21.

¿Qué tal estáis? (TODOS) Bien.

Oye, muchísimas gracias por salir en "Un país mágico"

porque tenía muchas ganas de conoceros porque os sigo.

Sé que habéis hecho gira internacional,

que tocáis por un montón de sitios, que tenéis muchas canciones

y que entre vosotros no solo hay músicos,

sino autores de canciones y autoras.

¿Es así, Teo, o no es así? Efectivamente, efectivamente. Sí, sí.

Bueno... Hemos tenido colaboradores, desde los inicios,

consolidados en el mundo de la música,

pero dentro de nuestro propio grupo, tenemos una compositora de letra...

¡Ah, sí! ¡Guau! ¡Qué bien! ... y varios compositores

de letra y música, como son Andoni y Ainhoa.

Pero Lorea es nuestra compositora,

que tocamos una canción escrita por ella.

Me hace mucha ilusión. ¿Cómo se titula?

"El sueño de Lorexica".

En vuestra página web se puede escuchar, ¿verdad?

Se puede leer la letra. Sí, se puede leer.

Es una letra preciosa, por lo que dicen.

Sí. ¿Cómo surge la idea de Motxila 21?

Porque es algo muy especial. Pues hace...

la friolera de casi 13 años surgió un poco con la cosa de querer...

demostrar al mundo que somos capaces de hacer rock and roll.

Y, en principio, con una canción. Lo que pasa es que se fue viendo

que aquello podía tomar cuerpo, y después de tocar una única canción,

oye, no vamos a parar.

El liante aquel que se esconde... ¿Quién?

El marullas aquél. Ahí, ahí, que se le vea bien.

Que se le vea bien. Ese junto con...

con el Drogas, que ha sido nuestro padrino

o uno de nuestros padrinos... Sí.

Pues empezaron con la idea de que esto tuviese

todavía más alcance y que no fuera únicamente una única canción

para un festival de la Asociación Síndrome de Down.

Y al final, pues bueno, con el trabajo y el esfuerzo

y muchísimas horas de muchísimos martes...

¿Ensayáis mucho o no? (TODOS) Sí.

Bueno, antes de hacer una magia, próximos proyectos de Motxila 21.

Bueno, la verdad que casi es mejor hablar de lo que hemos hecho

a lo largo de todo este año porque ha sido

un año muy especial para todos. Tuvimos oportunidad

de compartir cartel con un artista de la talla internacional,

como es Van Morrison. Bueno, él ha tenido suerte.

Sí, sí, el ha sido el afortunado. ¡Hombre!

(RÍE) Porque habrá compartido cartel

con mucha gente Morrison, pero... Pero con Motxila 21,

hasta este año no había tenido oportunidad.

Pues estuvimos en... "Hoy no, mañana", dice el otro.

(RÍEN)

Qué bueno. ¿Cómo te llamas? Gonzalo.

Tú me vas a ayudar luego a hacer esta magia, ¿vale?

Venga, perfecto. Perdona, Teo. Ahí, ahí.

Dale, venga. Estuvimos en Italia,

que también ha sido un viaje que nos ha reportado

muchísimas experiencias positivas, tanto a nivel musical,

como a nivel de convivencia, y ha sido una auténtica gozada.

Oye, hago una pregunta a los chicos. Dicen que Teo,

que es vuestro mánager, pero también le gusta la magia,

¿en el autobús hace magia? (A LA VEZ) Sí.

Pero ¿la hace bien o no? Uhm...

¡Vale, vale! (RÍEN)

La sinceridad ante todo. Bueno, yo voy a intentar superar a Teo,

que no sé si voy a ser posible. Os propongo un reto, una cosa.

Si yo os sorprendo con esta magia, me dejáis cumplir uno de mis sueños,

que es tocar esta canción tan bonita con vosotros.

Os aviso, no he cantado nunca. Nunca, nunca, nunca.

Pero creo que con vuestra ayuda, a lo mejor, Teo, ¿puede ser?

Si nos sorprende, ¿le dejamos que suba al escenario?

(TODOS) Sí. -¿Sí? Vale.

Poneos por ahí. Nos tienes que sorprender.

Poneos por ahí. Echaos un poquito para atrás,

un poquito para atrás, por favor.

Cuidado. Un poquito para atrás. Ahí estamos.

¿Estáis listos? Gonzalo, me tienes que ayudar. Ven para acá.

¡Un aplauso para Gonzalo! (VITOREAN)

¿Qué tal, Gonzalo? ¿Cómo estás, tío?

Venga. Vamos a hacer una cosa, Gonzalo.

Gonzalo. Y me gustaría que también viniera

la autora de la canción. Sí.

La compositora de la canción que venga también.

¡Un fuerte aplauso para ella! ¡Aúpa, Lorea!

Ahí está.

Y como aquí, en Iruña, el tiempo cambia así, de repente,

tengo un elemento para hacer. Gonzalo, te vas a poner justo aquí.

Ahí está. Y creo que la tengo por aquí. Aquí.

Aquí me lo ha preparado mi equipo. Mira, por si acaso te mojas,

pues un paraguas. ¿eh? ¡Ahí está!

O, si no, si no, hagamos una cosa. Te lo voy a entregar a ti.

Por favor, coge el paraguas. Vale.

Coge el paraguas y ponte donde está Gonzalo, por favor.

Y, Gonzalo, tú ponte donde esta ella.

Aquí, Gonzalo. Tú aquí, por favor. Y tú, Lorea, aquí.

Y tú, Lorea, te pones aquí.

Ahí está. Perfecto. Para ti tengo algo también, ¿eh?

Para ti tengo algo, Gonzalo.

Pesa un poco el paraguas, ¿verdad?

Mira, tengo algo, unos pañuelos, quiero que los cojas.

Dos... Bueno, son un montón de pañuelos.

¡Ahí va, ahí va! Hace un poco de aire. Son un montón.

Una de las cosas más bonitas del mundo de la magia

es poder hacer... transposiciones de objetos,

viajar de un sitio a otro.

Hoy me quería teletransportar a otro sitio, pero el único sitio

al que me quiero teletransportar es a ese escenario de allí.

Entonces, voy a hacerlo con este paraguas...

Puedes cogerlo con las dos manos porque pesa un poquito. Así, cariño.

Y con estos pañuelos. Atención, que vais a alucinar.

Vosotros desde ahí no estáis viendo, pero este paraguas

pesa más de lo que parece. Por lo tanto, mira.

Fíjate que no tengo nada más en la bolsa.

Vamos a colocar todos, todos, todos los pañuelos por aquí.

Los dejamos ahí. Déjalos así de momento.

Ahí. Sujeta, sujeta por ahí, Gonzalo.

Él los deja como le da la gana. Toma, Gonzalo, ¿eh? Muy bien.

Sujeta. Como tú quieras, como tú quieras.

Y mira... Y este paraguas lo vamos a meter

así, en el tubo. Y para que no te canses,

en vez de tener la mano arriba, vas a tener como si fuera un bastón.

Y tú, tienes que sacar el pañuelo, por ejemplo, de color rojo.

Sácalo, sácalo. Ponte así. Pones la manita aquí

y mirando al público todo el rato.

El pañuelo rojo, el verde, el azul, el amarillo... todos,

absolutamente todos están por ahí. No te preocupes, mira. Vamos allá.

Cuando cuente tres, mira lo que vamos a hacer.

Vas a alucinar. Mira. Vale.

Cogemos un pequeño... Mira, mira.

(Risas)

Esto por aquí.

Con permiso.

Esto por aquí. Y esto por aquí.

Y al hacer así, fijaos. Donde estaba el paraguas,

aparecerán los pañuelos, y donde estaba el pañuelo,

aparecerán los paraguas. ¿Estáis listos? Uno, dos y tres.

Cuando yo diga eso, todos decís: "Motxila 21",

que son las palabras mágicas de hoy.

¡Una, dos y tres! (TODOS) ¡Motxila 21! ¡Uh!

Mira, enséñaselo a todo el mundo.

Mira, si el paraguas ha viajado ahí,

significa que todos y cada uno de los pañuelos

están todos aquí. ¡Muy bien!

(VITOREAN)

Todos no, que le faltaba uno. Ahí está.

Ahora sí que sí. ¡Fuerte el aplauso para esa Motxila 21!

¡Bien! ¡Vamos, Gonzalo! ¡Ahí está!

Qué bien que lo han hecho, ¿eh?

Bueno, ¿me he ganado la oportunidad de cantar con vosotros o no?

(TODOS) ¡Sí! ¡Qué ilusión me hace! ¿Verdad?

Pues venga. Pero, de todas maneras,

si va a cantar con nosotros, se tendrá que vestir como nosotros.

¿De roquero? A ver qué le vamos a dar.

Venga. Me mola. ¡Guau!

¡Una camiseta de... Motxila 21! ¡Gracias, muchísimas gracias!

¡Guau!

La verdad que ha sido muy, muy impactante.

Ha sido muy vistoso y me he quedado con la boca abierta.

Y me imagino que vosotros también, ¿no?

Ha sido... Yo creo que el truco lo habéis hecho realmente vosotros,

vosotros dos. Habéis sido los auténticos artífices

de que esto haya salido tan bien.

Muy bien. Lo que haremos ahora es demostrar nuestras dotes

encima del escenario. Así que... ¡vamos para allá!

¡Venga! (VITOREAN)

Esta canción para nosotros es mucho más que una canción,

es nuestro himno. Lo compuso Kutxi Romero, el cantante de Marea,

que es un tipo con un corazón que no le cabe en el pecho,

y siempre que la presentamos ante el público

solemos decir que nos gustaría

que con el paso del tiempo pierda la fuerza y la garra

que tiene a día de hoy o que tuvo el día que se compuso

porque eso significaría que la gente habría comprendido

que realmente no somos distintos. ¡Pues cantemos por ello!

¡Motxila 21, aplauso!

(Aplausos y vítores)

(Música)

Un... (AMBOS) Dos... Un, dos, tres, ¡va!

(Música)

Como tú, tenemos ojos,

los nuestros, quizá más limpios,

por donde nadan los peces

que no se sienten distintos.

Y, en las manos, las caricias

que no quieren dormir nunca,

para rodear al mundo

si se juntan con las tuyas.

-Al tocar no falta nada

porque no sobra ninguno.

Y en la "motxila", los sueños,

suman más de 21.

Mikel toca los platillos

al revés, como los buenos.

y además trae sonrisa

que derrite los inviernos.

-No somos distintos ni laberintos para perderse

buscando razones en los corazones para quererse.

No somos distintos, cuando amanecemos el sol aparece.

Por donde pisamos se hacen caminos, la hierba crece.

¡Guau!

El espejo nos ofrece

mil mañanas de colores

y los martes por la tarde

le regalamos tambores.

El lamento y el silencio

los tenemos escondidos

para que el Drogas nos diga

que metemos mucho ruido.

-Nos comemos la alegría

con la punta de los dedos

y metemos la tristeza

en sacos con agujeros.

-Somos la lengua sincera

que te besa los oídos

donde habitan nuestras voces

para que muera el olvido.

No somos distintos ni laberintos para perderse

buscando razones en los corazones para quererse.

No somos distintos, cuando amanecemos el sol aparece.

Por donde pisamos nacen caminos, la hierba crece.

¡Un, dos, tres, va!

¡Motxila 21 desde Iruña para el mundo!

(VITOREAN)

¡Aúpa ahí!

Un país mágico - Navarra

02 dic 2017

El mago Miguel Romero "Miguelillo" recorre los espacios más mágicos y singulares de la geografía española. A través de sus ilusiones y juegos de magia, visita lugares carismáticos de cada provincia y entrevista a personalidades del mundo de la cultura, el deporte y el cine.

Contenido disponible hasta el 31 de marzo de 2067.

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