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Para todos los públicos Un país mágico - Burgos y Palencia - ver ahora
Transcripción completa

Y ahora trae "Un país mágico"

en un viaje especial.

Su misión: acompañarte

en esta aventura.

Hola, soy Miguel, aunque todos me conocen como Miguelillo.

Tengo dos pasiones, viajar y hacer magia,

y en esta aventura combinaré las dos para poder cumplir

un sueño de cuando era pequeño, recorrer España en moto

de punta a punta, descubriendo parajes y personas increíbles,

dejando una carta en cada una de las provincias por las que pase

hasta completar una baraja entera, solo así podré dar

por concluida mi misión, demostrando que un país es mágico

gracias fundamentalmente a sus gentes.

(Música)

Nuestra aventura de hoy comienza en Burgos,

en el famoso cementerio de Sad Hill,

localización de "El bueno, el feo y el malo".

Luego, conoceremos a Silverius de Ura en el Cañón del Río Lobos.

Y nos iremos hasta Aranda de Duero para brindar

y continuar con unas alubias muy especiales en Burgos.

Ya en Palencia, aventura y aventura en una cascada fantástica.

En la capital, cultura con Ramón Arangüena

y me voy a jugar la vida con un número muy peligroso,

Hoy dejamos el 5 de picas y el 9 de corazones.

Increíble. -Superoriginal.

-Te deja alucinado. -Esto es alucinante.

-Tiene una magia increíble. -Sí.

-Me ha encantado, me ha parecido muy sorprendente.

-De verdad que la magia existe.

Esta aventura.

(Música)

La primera parada de nuestro viaje es Burgos,

una provincia en la que está Lerma, donde Zorrilla es considerado

un personaje más que ilustre, ilustrísimo.

Por supuesto, cuenta con paisajes verdes,

sobre todo en su parte norte,

donde la Cordillera Cantábrica hace su mágica aparición.

Para invocarte, para hacer magia.

Y también encontramos joyas arquitectónicas

de la talla del Monasterio de Silos y el de Arlanza,

pero muy cerca de aquí hay un lugar no tan conocido

al que ya me dirijo.

Burgos es conocida mundialmente por sus famosas morcillas

y también por ser el inicio del reino de Castilla.

Y en Santo Domingo de Silos, lo que a lo mejor no sabéis,

es que se rodó una de las escenas más míticas

de las películas del oeste americano.

Yo, vestido de forajido, os lo voy a contar.

"El bueno, el feo y el malo".

("Hey Hey Hey")

Voy a dejar de ser el feo para convertirme en Miguelillo,

porque a estos dos les veo yo como muy serios.

¡Eh!

Que soy Miguelillo, que no soy el feo.

Lo que pasa es que me he caracterizado muy bien.

La mano fuera de la pistola.

Acercaos un poquito, así, tranquilamente,

que vamos a conocernos.

Madre mía, aquí la gente se lo toma todo muy en serio.

Que yo os prefiero así, os prefiero de David y de Sergio.

Qué tal, Miguel. Qué tal.

Estamos en el plató natural de "El bueno, el feo y el malo".

Eso es. ¿Y por qué se agravó aquí?

La culpa un poco fue de un productor catalán llamado Giner,

queda había estado aquí rodando dos años antes

de estar con Leone una película sobre Fernán González,

uno de la edad media, de aquí, de la zona,

y vio que estos parajes eran muy parecidos

a lo que buscaba Leone para su película,

era Nuevo México y Arizona lo que quería recrear,

y dos años después, cuando entró

en el equipo de producción del director italiano,

dijo que había que venir a Burgos, esta zona, y rodar aquí.

Y tuvo que ser una revolución para el pueblo.

La gente de la zona lo recuerda como un verano espectacular.

Fue en el 66, han pasado 51 años, y la gente se sigue acordando

del rodaje de esta película.

Después de 51 años, esto quedó abandonado,

pero hubo alguien que decidió darle vida de nuevo. ¿Por que?

La pregunta no es por qué, la pregunta es por qué no se hizo antes.

Es verdad, es verdad, cierto es.

Se nos ocurrió hace unos años por la cercanía del 50 aniversario,

en el 2014, viéndolo ya cercano,

dijimos que había que hacer algo gordo para el 50 aniversario.

Se nos ocurrió, medio en broma medio en serio,

si se podía intentar reconstruir el cementerio.

Allá que nos pusimos a desenterrar. Lo habéis dejado precioso.

El círculo de piedras, empezar a poner las lápidas,

y, bueno, con la idea un poco de reivindicar

el legado cultural, cinematográfico, de esta zona.

Además, estando como estamos los tres de spaghetti western,

vamos a hacer una magia que hemos preparado.

Yo lo he ensayado durante tres meses con un armero titulado.

Entonces, una magia que tiene algo de peligro,

pero yo os pido que os dejéis llevar,

como si estuviéramos en el spaghetti western.

Poneos por aquí.

Lo primero que vamos a hacer es probar un disparo, ¿de acuerdo?

Tengo esta arma cargada con una sola bala,

pero quiero colocar una latita o algo por aquí encima.

Quietos ahí.

(Música)

Voy a colocar esta lata y vamos a comprobar

que todo funciona perfectamente.

Espero no fallar.

Ya os digo, he estado ensayando durante tres meses,

pero lo del tema del disparo es algo muy serio.

Nosotros, aquí, para grabar esta escena,

nos hemos formado, hemos tomado todas las medidas de seguridad,

y es lo que vamos a hacer, ¿de acuerdo?

Tengo, como se dicho, una sola bala.

Aquí, y voy a disparar, ¿de acuerdo?

Atención, disparo, fuego.

(DISPARA)

("Hey Hey Hey")

Eh, ¿qué os parece? Buena puntería.

Necesito alguien que dispare. Yo me animo, venga.

Cógete una bala, la que tú quieras.

("Hey Hey Hey")

Ven para acá.

Balas en el mundo hay muchas, pero yo quiero que esta la firmemos.

Con lo que queráis, aquí, en la zona está negra,

porque, mira, os voy a contar.

Yo antes no lo sabía, bala proyectil,

pero realmente el proyectil es solo lo negro,

que es lo que sale proyectado, por eso se llama así.

Y la vaina, que es lo doradito, se queda dentro del tambor.

Por lo tanto, quiero que firméis en lo negro, ¿de acuerdo?

Con una inicial con la fecha, con un número, con lo que queráis.

Tiene tu nombre la bala. -Venga, pues una F.

Del personaje, del feo. Perfecto, ahí está.

("Hey Hey Hey")

Ahí está, perfecto, dame el rotulador.

Sopla bien para que no se vaya la tinta

y quiero que se la muestres a la cámara muy lentamente, ¿de acuerdo?

Enséñasela bien a la cámara, despacito.

Que se vea bien, ahí está. F.

Y ahora llegado el momento, amigos.

Vamos a introducir la bala dentro del revólver.

Aquí dentro.

Fijados bien, aquí, porque esta bala firmada por estos chicos

va a ir dentro. Fíjate.

Estirado, sin mangas, sin nada. Dentro, dentro, dentro.

Os la dejo preparada para el disparo.

Mirad. Una, dos y tres.

Y dos normas que el armero me ha repetido hasta la saciedad.

El arma siempre hacia abajo

y nunca pongáis el dedo en el gatillo.

Ponte detrás de él, por favor. Yo me voy para allá.

(Música)

¿Listo? Recuerda las tres palabras.

¿Las recuerdas? Si.

Apunta por aquí, por esta zona, que al estómago le tengo mucho cariño.

No veas tú la gastronomía burgalesa cómo es.

Una, dos y tres.

¡Atención, disparo, fuego!

(DISPARA)

-Les has dado. -Miguelillo.

("Hey Hey Hey")

Eh, Miguelillo.

¿Es la bala con la F? Es la bala, es la bala.

("Hey Hey Hey")

Lo hemos conseguido, lo hemos conseguido.

El bueno, el feo y el malo.

("Hey Hey Hey")

Me ha dejado realmente impactado. -Todo un truco de magia, sí señor.

-Muy bien, Miguelillo.

(Música)

Electricidad, vaya conexión,

la complicidad de alta tensión.

El Cañón de Río Lobos es un sitio tan mágico

que a veces también está habitado por seres que lo son.

Yo ya estoy escuchando algo.

Está justo debajo del puente que le llaman El puente romano.

Es Silverius de Ura y ahora os lo voy a presentar.

Venid.

(Música)

Silverius, ¿qué tal? Miguel.

Me imaginaba que estarías por aquí, cómo no,

Yo pensaba que tenías que llegar así, volando.

Mágicamente. Mágicamente.

¿Cómo estás? Muy bien.

¿Qué estabas haciendo? Perdona que te interrumpa.

Estaba en estas cosas íntimas mías. Lo sé, lo sé.

La música en lugares tan especiales. Tan mágicos como este.

Pues estaba haciendo música percutiendo a Ginebra,

que se llama así este tronco de sabina albar,

que encontré una vez en lo profundo de un barranco.

Parece poca cosa, pero cuando se murió, se secó,

tendría unos 350 años de edad, porque las sabinas

crecen a ritmo de 1 mm por año.

Este es el árbol que hay más en este parque donde estamos.

Eso, estaba haciendo música. Por favor.

Suena como casi una "txalaparta" de estas.

Cada rama tiene una tonalidad.

(Música)

Qué chulo. Sí, es muy especial.

Veo que tienes más instrumentos, ¿verdad?

Sí, ya sabes, yo siempre con cosas raras.

A ver, enséñame alguna cosita más. El primero que hiciste.

Pues mira, esta flauta, con un hueso de un buitre,

que encontré en las montañas donde vivo,

y dije: "Voy a hacer una flauta como los hombres prehistóricos".

Me puse un poco a experimentar y a jugar con ella.

¿Suena bien? Bueno, suena.

Tiene un sonido peculiar, muy muy delicado, eso sí.

(Flauta)

Suena muy bonito. Muy fino, ¿verdad?

Cuando los hombres prehistóricos pintaban en las cuevas,

estaban diciendo que tenían mucho arte.

Una sensibilidad artística enorme.

La música no deja ningún resto fósil, ningún resto fósil.

Entonces, ¿cómo sabemos qué música hacían los prehistóricos?

pero podemos fantasear sobre ello, ¿verdad?

Podemos ver lo que haces. Sí.

Esta. Esto.

Es una flauta pentatónica, hecha con la rama de un olmo.

Te voy acompañar yo en la percusión. Venga.

Si te atreves. Vamos allá.

(Música)

Menos mal que no hacemos mal.

Has estado tú más fino que yo, pero...

Menos mal que no hacemos ningún dúo, si no te iba a arruinar.

Bueno, Silverius, que es un placer encontrarme contigo por aquí.

Sabes que este programa, que se llama "Un país mágico",

viajamos por todo el país demostrando que un país es mágico.

Y en los lugares más especiales siempre dejamos una carta.

Quiero hacer contigo una cosa.

Muy muy rápida, muy especial, con esta baraja de cartas.

Son 52 cartas y en España tenemos 52 provincias.

Vamos a mezclar así un poquito,

que veas que todas las cartas son diferentes,

y te vamos a dar una carta.

Por ejemplo, te podemos dar esta.

Como es el comodín, vale por todas. Buena carta.

Vamos a hacer una cosa.

Mejor el comodín lo vamos a tratar aquí, un poquito, así,

y al hacer así, se va a convertir en el 5 de picas

y esta es la carta que corresponde a la provincia de Burgos

y esta es la carta que será para ti.

Pero vamos a hacer algo diferente, mira.

Vamos a dejar el 5 de picas, y, mira, lo vamos a colocar aquí así

y al frotar, al frotar, al frotar,

el 5 de picas ya se queda en tu corazón.

Qué bueno. Que ha sido un placer.

Un placer enorme. Para mí también.

Sigo hablando de música, porque ahora voy camino de Aranda de Duero.

Sonorama, otra música diferente, pero también muy bonita.

Qué placer, te dejo con tus cositas. Yo sigo aquí percutiendo.

Qué maravilla, Silverius, que maravilla.

(Música)

Subimos a mi habitación

no reconozco a nadie pero todos

saben quién soy.

Javier. ¿Cómo estás, Miguelillo?

Un abrazo.

¿Qué tal? Bienvenido a Aranda de Duero.

Por fin hemos llegado a Aranda de Duero,

tenía yo ganas de visitar esta maravillosa ciudad.

Las ciudad del Sonorama. Sí, señor.

Del lechazo y el vino de Ribera, todo riquísimos.

Desde aquel concierto de Chucho, Mercromina y Doctor Explosion,

¿qué ha pasado aquí? 20 años, nada más, imagínate.

Han pasado muchas cosas, ha pasado

que hemos dinamizado una ciudad a través de un colectivo,

ha pasado que, como te decía,

además de ser una ciudad del lechazo y de vino,

se ha convertido en una ciudad de música.

Ha pasado que nos hemos hecho mayores,

que el festival también se ha hecho mayor,

que, creo que estuviste una vez. Sí, sí.

La segunda edición, creo que fue. Pues mira, la segunda, en el año 99.

Efectivamente, en el campo de fútbol aquel.

Era muy poquito. Muy poquito, muy poquito.

Pues eso multiplícalo casi casi por 10 000 o algo así.

Entonces, cada vez viene más gente, cada vez tenemos más escenarios,

hemos conseguido conquistar la ciudad,

no solo en un recinto con escenario,

sino que haya escenarios por toda la ciudad

y aquí cerquita tenemos...

Pero Sonorama no es solo música, ¿no?

Hay muchísimas más cosas.

Vamos a un siguiente punto,

porque la idea es conocer la ciudad a través de Sonorama.

Entonces, este año ha pasado una cosa muy bonita, muy emotiva,

que ha ido en la Plaza del Trigo.

El Sonorama es un festival con mucho corazón,

el corazón de Sonorama está en la Plaza del Trigo.

Te voy a enseñar la Plaza del Trigo

y te voy a contar lo que ha pasado ahí este año.

Yo también lo sé, yo también lo sé. ¿Qué me dices?

Entre el público estaba yo. Móntate en Travel.

Os quiero aquí, os quiero aquí

Os quiero aquí, os quiero aquí.

Bueno, Javi, pues aquí estamos en la Plaza del Trigo.

¿Qué ha pasado este año en el Sonorama?

Yo ni me bajo de la moto.

Ha pasado que aquí se hacen unos conciertos muy especiales.

Te voy a contar una pequeña historia, porque hace muchos años

aquí no quería tocar nadie, no había manera de convencerles.

Entonces les teníamos que medio engañar

para que pudieran tocar en esta plaza que se ha convertido

en una de las más famosas de la música en España.

Hubo una serie de conciertos que se iniciaron con un viaje de Xoel.

Aquel fue el primer concierto.

Y este año ha habido, que era nuestro 20 cumpleaños,

ha habido un concierto muy especial para unos amigos que queremos mucho

que son Supersubmarina.

Un grupo que saltó hace algunos años de aquí, de este escenario,

que ahora no tenemos y que nos lo tenemos que imaginar,

y hace unos años saltó de aquí,

consiguieron ser nuestros cabezas de cartel

un par de añitos después,

y el año pasado tuvieron un accidente con la furgo.

Después de un concierto, ¿verdad? Nos dio mucha pena.

Después de un concierto. Además, durante el Sonorama.

Ha pasado un año y hemos querido rendirles un homenaje,

no solo a ellos, pero a toda la gente, a todos los grupos

que se mueven en furgoneta, pasan tantas horas

y tantos kilómetros en la furgo.

Hubo un concierto increíble dirigido por Sidonie

con un montón de artistas, que son los cabezas de cartel.

La que liaron. Fue absolutamente alucinante.

La que liaron. Mágico.

Aquí hacemos magia. Aquí hacemos magia.

De hecho, vamos a dejar aquí a Travel, que está cansada,

vamos a ir a una bodega y vamos a maridar

la magia, la música y el vino. ¿Qué te parece?

Porque yo soy el peor mago del mundo.

¿Qué me dices? Ahí lo dejo, vámonos.

(Música)

Bueno, bueno, pues aquí tenemos nuestro set preparado.

¿Qué me has preparado, Miguelillo?

Te invito a que te sientes, toma asiento ahí, por favor.

Vamos allá.

Te voy a explicar.

Tenemos siete copas, unas copas que tienen que ver

con los sentidos más físicos que tenemos

y una copa que hablaremos de ella más adelante,

que tiene que ver con las emociones,

ya que en el Sonorama se escucha la música,

se toca la música y se huele a música,

pero hay sentimientos que no son tangibles, ¿verdad?

Entonces, mira lo que vamos a hacer.

Yo me voy a dar la vuelta y tú vas a hacer uso

de uno de tus sentidos totalmente libre

con una de las copas, la que tú quieras,

y luego te pido, por favor, que la dejes en el sitio.

Hagamos un ejemplo, coge una copa, la que tú quieras.

Si decides mirar, mirarías la copa,

si decides oler, probar,

incluso hay algunos enólogos que dicen que el vino les habla.

O tocarla, lo levantarás un poquito, lo que tú quieras.

Yo voy a darme la vuelta, me voy a poner así.

Te prometo que en nadie de mi equipo va a hacer absolutamente nada,

me pongo así y adelante, cuando quieras.

Y no me digas nada.

Oh.

Elaboro un plan perfecto, un plan sofisticado.

Si abro los ojos, ¿veo algo? No, ya no.

¿Seguro? Seguro.

(Música)

Pero no me atrevo, no tengo huevos

y desaparezco, desaparezco, oh.

Me falta convicción, me falta transmitir.

¿Has olido? (ASIENTE)

Puede haber sido suerte. (RÍE)

Me voy a tapar los ojos de nuevo.

Quiero que me vayas a pillar ahora.

Ahora sería repetirlo o no repetirlo.

Quiero que hagas la combinación más loca.

De uno de tus sentidos, una copa.

Te prometo que no tengo absolutamente nada en los oídos,

nadie me está diciendo nada.

Vamos allá, deja que te mire.

Javier, eres un tío, estamos en sintonía completa.

Te lo garantizo, en serio. Vamos allá, espero no fallar.

(Música)

Si te está pasando algo, si no te quedan ganas.

¿Estamos? ¿Si abro los ojos no veo nada?

No vas a ver nada.

(Música)

Si te está pasando algo, si no te quedan ganas.

Cuenta con que te equivocas, estás volviendo loca.

¿Sí? Sí.

Javier, el Sonorama es un festival donde se viven muchas emociones.

Este año ha sido una pasada.

Los chicos de Supersubmarina, a más de 700 km,

han sentido lo que pasaba aquí.

Tú y yo estamos más cerca, quizás sea más fácil, mira.

Tienes una libreta ahí, ¿verdad? Sí.

Quiero que en esa libreta escribas,

yo me voy a tapar los ojos, te lo prometo,

escribas una emoción, un sentimiento,

algo relacionado con tu festival, con vuestro festival,

porque ya no es tuyo, ya es de la ciudad.

Es casi un patrimonio ya. Entonces, un sentimiento.

Escríbela aquí, ¿de acuerdo?

Una vez que lo hayas escrito,

arrancas la hoja, la doblas en cuatro

Muy bien. Adelante, fíjate, ¿eh?

Nadie de mi equipo te va a grabar en este momento con las cámaras

para que me pudieran decir absolutamente nada. Nadie.

¿Lo tienes? Un segundo.

Dóblala en cuatro, por favor. Ponla en tu copa.

Estamos de bajón,

será por culpa que estamos...

¿Si abro los ojos veo algo? No.

A ver, ¿cuántas personas en el mundo saben la palabra que tú has escrito?

Miles de millones.

¿Pero cuántas personas saben lo que tú has escrito ahí? Solo tú.

Solo yo.

Para no perder mi centro y quedarme a tu lado.

¿Me dejas tu mano? Sí.

Yo también lo estoy sintiendo ya.

Permíteme un segundo, voy a escribir algo.

Hagamos un brindis.

Pon tu mano así, por favor. Deja caer tu papel en tu mano.

El buen vino se comparte, ¿verdad? Sí.

Los sentimientos también. Sí.

Ha llegado el momento de compartir ese sentimiento con todo el mundo.

Por favor, por primera vez, despliega el papel

y muestra lo que pone en él.

¿Qué pone? Amor.

Amor, ponlo aquí, por favor.

¿Querrías coger el mío, por favor?

Quieres desdoblar y ver lo que pone.

Amor.

Buena vibración, será por culpa de...

Amor.

Hemos brindado con una copa vacía, pero ahora sí,

brindemos con una copa de verdad por la magia,

por el amor y por Sonorama.

De un placer, muchas gracias. Gracias.

Que estamos debajo...

Increíble.

Me ha gustado mucho, he disfrutado mucho.

La visita, el truco y que acertara la palabra,

porque creo que es una palabra muy importante

para mí, para nuestro festival.

(Música)

Y ya nos vamos a Burgos, donde me espera mi amigo Javier Pérez Andrés,

al que le sorprenderé con unas alubias muy especiales.

Tras eso, me adentraré

en el fantástico mundo de las leyendas y los misterios.

(Música)

Quién te ha salvado del año pasado,

del tiempo que tarda en cerrarse.

Para empezar a conocer Burgos, hemos venido

hasta el Monasterio de Las Huelgas,

un monasterio precioso que fue fundado en el año 1187

por el rey Alfonso VII.

A lo mejor lo que no sabíais es que este rey

no se llevaba demasiado bien con un personaje

que ahora os voy a presentar.

Ceniza, frustración,

noches de euforia, mañanas sin pena, ni gloria

ni guerra ni paz.

Y es el personaje con el que no se llevaba bien

no es otro que el famoso don Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador.

Que tal y como nos recuerda "El cantar del Mío Cid",

este luchador guerrero abandonó la ciudad

por un sitio que ahora os voy a mostrar.

Barnizando la tristeza con cerveza barata,

respirando la ultima tarde del verano,

nadie se acuerda del olvido ni de los pies que se amontonan

en el metro.

No pensáis en los demonios de los otros.

Y esa lugar por el que escapó

no es otro que lo que tengo a mis espaldas,

el Arco de Santa María.

El rey Alfonso prohibió a todos los burgaleses

que ayudarán a este guerrero.

Ay, amigos, y es que Burgos es historia viva, viva, viva.

Como vivo es el hambre que tengo.

Así que voy a dejarme en paz de tanta historia

y me voy a centrar un poco en la gastronomía burgalesa.

Para ello he quedado con Javier Pérez Andrés,

que me va a hacer de anfitrión de una manera maravillosa.

(Música)

Don Javier. ¿Qué tal?

Pasa, tío. Qué bueno, qué bueno. ¿Cómo estás?

Oye, qué bien.

Veo que estás absorto. El arte burgalés.

Esta es, de las 11 catedrales de Castilla y León,

es la única que es Patrimonio de la Humanidad.

Es una de las joyas impresionantes.

Yo he subido allí. No fastidies.

Se te ve. Te veo en forma.

Un tío que está todo el día recorriendo Castilla y León

tiene que estar en forma. No le queda otra.

Ganas tenía de verte. ¿Sabes de dónde vengo?

De maridar la magia y el vino en un lugar de Castilla y León.

¿Cuál puede ser? Vienes del Sonorama.

Del Sonorama, del Sonorama. Impresionante.

Qué majo Javier. Muy majo. Vaya fecha en el calendario.

Vaya cita. Miles de jóvenes. Y qué buen rollo, ¿eh?

Es una maravilla. Javier es amigo mío.

Tiene mucho que ver con la magia lo que se vive allí.

Es una sensación increíble. Lo mágico está triunfando en todo.

Cuando algo es importante y trascendente es mágico.

Por eso vosotros, y tú, Miguelillo, siempre traes buen rollo.

Buen rollo, buen rollo,

pero mi estómago no dice tanto buen rollo.

Ya son horas de comer y digo que me quedo con Javier,

porque es un tío que entiende de gastronomía

y estamos en tierra...

Estamos en tierra de alubias y caparrones.

Entre otras muchas cosas.

En Castilla y León la verdad que se come fenomenal.

Es impresionante. En Burgos se come fenomenal.

Como has nombrado las alubias, ven acá,

que vamos a hacer magia con alubias. ¿No me digas que va a haber magia?

Sí, hombre, claro. Cómo no.

¿En directo, de verdad? En directo, en directo.

Sin compinches, sin trampas. Ponte por aquí.

Para mí es un privilegio tenerte hoy aquí.

Para mí un honor.

Vamos a hacer magia en una mesa de nogal del año 61.

Este espacio donde estamos, si no recuerdo mal,

fue una imprenta antes.

Claro. Donde se imprimió "La Celestina" de Fernando de Rojas.

Hablando del nogal que tenemos delante. Esta madera.

¿Tú sabías que esta región, Castilla y León,

era la que mayor masa forestal tiene de España?

No nos extrañe que tengamos estas tablas de nogales

con la cantidad de árboles que todavía conservamos.

¿Y de legumbres qué me dices?

Entre las lentejas pardinas y el garbanzo...

Algo que se vea bien. Me voy a quedar con esta alubia.

Perfecto.

Coge un puñado y échalo aquí.

Está empezando la magia, por lo que veo.

Déjame solo dos alubias aquí. El resto las devuelves, por favor.

A su sitio.

Esta magia va a ir in crescendo, poco a poco, ¿de acuerdo?

Es como cuando vas a tomar un menú, un entrante,

otro poquito, otro poquito y terminan con el primero,

con el segundo y el postre.

Aquí lo vamos a hacer exactamente igual.

Empezamos, muy sencillo. Nada en mis manos y en manga corta, Javier.

La primera alubia se pone en esta mano,

la segunda en esta para hacer así. Una, dos y tres.

Viajan. Qué bueno, qué bueno.

Es fácil.

Voy a coger una más. No te he perdido...

Una más, mira.

Dejamos una, dos y la tercera la devuelvo al bol.

Al hacer así vuelve a haber tres alubias.

¿Qué te parece?

Lo repito, lo repito.

Una, dos y la tercera.

Así al bol.

Siempre vuelve a haber tres.

Vamos a ir in crescendo, mira.

Dejamos una, dejamos dos y la tercera la dejamos aquí dentro.

Al hacer así, ¿cuántas tenían que quedar?

Dos. Pues mira. No queda ninguna.

Pero ahora quiero que el mago seas tú, Javier.

Esto no es nada, esto no es nada. Quiero que el mago seas tú.

Quiero que, sin pensarlo mucho, cojas un cacito,

una manita de alubias, y las pongas así.

Yo no voy a mirar las que coges.

Sería imposible calcularlo, pero no voy a mirar.

Miro para abajo, venga.

Coge un puñado y lo dejas así. ¿Está ya?

Ya estoy. ¿Seguro?

Déjame que me centre. Esto ni lo miro.

Creo que tienes 15 alubias. Vete contando de una en una.

Despacito, las colocas aquí. Así, de cinco en cinco.

Una, dos,

tres, cuatro, cinco,

seis, siete, ocho, nueve... Y diez ahí. Para, para.

Diez aquí. Faltarían cinco para el 15, ¿verdad?

Sí. Cuenta. Cuenta las que tienes.

Once, doce, trece, catorce...

La magia es milagro, de verdad. Y quince, quince.

Pero claro, Javier.

Yo te he dicho que el mago vas a ser tú y no has sido.

Pon de nuevo las alubias aquí.

Ponlas, ponlas aquí. Es impresionante.

Que te tengo delante, que aquí no ha habido...

Espera, espera... Lo vamos a hacer más complicado.

Déjame tus manos un momento.

Javier, tú y yo estamos en sintonía.

La siguiente cata tiene que ser de magia,

como conmigo. ¿Lo sabes, verdad?

Vale. Bien. A partir de este momento.

Quiero que hagas lo mismo que antes.

Quiero que cojas un puñadito y lo dejes aquí.

Me doy la vuelta o por no darte la espalda, miro hacia abajo.

Coge otro puñadito. Puede ser más, menos, las mismas.

Las que tú quieras. Vale.

¿Las tienes? ¿Cuántas crees que has cogido?

Di un número. Piensa bien. Trece.

Yo creo que te has equivocado, pero soy mago y te voy a ayudar.

Quiero que empieces a contar de una en una aquí, por favor.

Una, dos, tres,

cuatro, cinco, seis,

siete, ocho, nueve,

diez, once, doce, trece.

¿Cuántas tienes ahí?

Catorce, quince, dieciséis, diecisiete, dieciocho.

¿Cuántas habías dicho? Trece. Me he equivocado.

Pero mira, ¿te has equivocado en cuántas?

Trece y dieciocho, cinco, ¿verdad? Ponlo aquí. Ponlas aquí. fíjate.

Mira, mira. Yo aquí tengo cuatro.

Tú te has equivocado en cinco y yo en una.

Tengo cuatro, pero mira.

Si te fijas aquí, Javier...

Mi error iba a ser de uno. ¡Qué bueno!

Por lo tanto, por las cuatro y por la uno hacemos las cinco.

¿Qué te parece? Oye, estos milagro, magia...

Mola, ¿eh? La magia de las alubias en Burgos.

Además, aquí sin más. Aquí no hay telón ni nada.

Aquí no hay trampa ni nada. Qué bueno, qué bueno.

Esto es alucinante.

Siempre sigo observando a los magos con la misma cara

y la misma emoción que de niño, les veía hacer sus actuaciones.

En Burgos hay muchas leyendas que hacen de esta ciudad

algo muy especial.

Hemos querido hacer una ruta que nos lleve

por tres puntos diferentes de la ciudad.

Para ello he quedado con Sagrario, Rocío y Beatriz

que son tres de las guías que más saben de misterios

y de leyendas.

Hola, Sagrario. Hola.

¿Qué tal? Encantada.

Muchas gracias por quedar conmigo y contarme nuestra primera leyenda.

Estamos exactamente delante de la puerta de la judería.

Una de las siete puertas que todavía conservamos de la muralla.

Esta puerta comunicaba con la judería de abajo,

que estaría detrás de estos muros.

Y, como ves, es una puerta muy sencilla.

No tiene torreones defensivos ni nada por el estilo.

En cambio, sí que es una muralla con una torre especial

lo que tenemos aquí detrás.

Es la torre de doña Lambra o de la Suicida.

De ahí hay una cosa muy chula, ¿verdad?

Cuenta, cuenta.

Nos tenemos que remontar al siglo X, ni más ni menos.

Doña Lambra era la sobrina del primer conde castellano.

Fernán González. Sí, sí.

Un tiempo muy antiguo.

La casan con un señor muy mayor,

y de esas bodas que duran cinco semanas pasa de todo.

Incluso una muerte. Vaya.

Esa muerte va a desencadenar una venganza que terminaría

con la emboscada y muerte de los siete infantes de Lara.

Unos caballeros apuestos, valerosos, castellanos,

que son decapitados.

Y mandadas las cabezas hasta Córdoba,

a la corte donde se encontraba Almanzor.

Este episodio tan sangriento acaba con el suicidio

y la muerte de doña Lambra desde esta torre que ves aquí.

Me voy al siguiente punto. Tengo un montón de prisa.

¿Sabes llegar? Sí, yo soy de todos los sitios.

Te doy un mapa, por si acaso, Miguel. Te vaya a hacer falta...

Te lo cojo por compromiso, porque soy un tío que me pateo toda España

y me lo conozco todo, Sagrario. Pero bueno.

Te lo cojo. Muchas gracias por todo. Adiós, hasta luego. Buen día.

No dejaré de cantarte esta canción.

Yo seré feliz junto a ti.

Hola, Rocío. Hola, ¿qué tal?

¿Qué pasa, te has perdido? Qué va, qué va.

Yo colecciono mapas de los sitios donde voy.

Mira, toma, te lo doy. No me hace falta para nada.

Vale, muy bien. ¿Qué tal estás?

Bien. Cuéntame dónde estamos.

Estamos en Santa Gadea de Burgos.

Aquí ocurre un episodio legendario arraigado en nuestra historia.

Tiene que ver con el Cid Campeador.

Sí, con este personaje tan ilustre de Burgos.

Aquí nos cuenta la leyenda que en el 1072 muere

el rey Sancho II, que era rey de Castilla,

posiblemente asesinado a manos de su hermano.

Este episodio nos viene a contar que el Cid obliga

a jurar a este hermano, al rey Alfonso VI,

que era rey de León, que no había tenido nada que ver con esa muerte.

Y este episodio ocurre aquí, en Santa Gadea de Burgos.

Muchas gracias, Rocío. Me voy al siguiente punto.

Por cierto... ¿Tú sabes por dónde se va a la catedral?

Nada, todo recto hacia allá y llegas.

Suerte. No se lo digas a nadie, ¿eh?

Nada, nada, adiós.

Y seguiré cantando si quiero ver la luz.

Estamos llegando al final de esta maravillosa ruta de las leyendas

por la ciudad de Burgos.

Ahí al fondo, cuando caminemos un poquito más,

vamos a ver la catedral.

Os voy a hablar de la fachada.

He quedado con mi amiga Beatriz,

que nos va a contar una historia muy especial.

¡Venga!

¿Qué tal? ¿Cómo estás? Muy bien.

Venía yo diciendo a la gente que esta catedral tiene 200 gárgolas.

Eso es. La que más de toda España. Guau.

¿Y qué más cosas chulas tiene la fachada de la catedral?

Pues mira, esta fachada, que es la de Santamaría,

es la principal, lo que decías de las gárgolas, por ejemplo.

Tenemos una supercuriosa que nadie sabe por qué está aquí.

Tenemos que mirar la puerta central.

En el pico del arco, en la parte de arriba hay un animal representado.

Es un burro.

Hay dos gárgola y en medio un burro. La de en medio es un burro.

Qué curioso, ¿no? ¿Verdad?

Pues sí, muy chulo. Además, el burro es símbolo de sabiduría.

Justo lo contrario a lo que hoy en día.

Si te llaman burro es justo lo contrario.

¿Quieres ver otra? Sí, venga, venga.

Te voy a enseñar otra supercuriosa.

En el siglo XVI, en la catedral,

en el claustro alto hubo laboratorio de alquimia.

Esto es curioso. Anda, ¿dentro de la catedral?

Dentro de la catedral. No es muy habitual eso.

No, para nada. Todo lo contrario.

El obispo Luis de Acuña estaba al corriente de que estaba arriba.

Los artistas de la catedral nos dejaron un alquimista representado

entre las gárgolas de la catedral de Burgos.

Lo vamos a ver desde aquí. Dame pistas, dame pistas.

No me digas dónde está. No te digo dónde está.

Tienes que buscar un señor, un hombre que lleva una capa sobre los hombros,

una especie de gorro, que se llama gorro frigio,

que es como el gorro de los pitufos, para que te hagas una idea.

¿Está mirando hacia nosotros o mirando hacia allá?

No, está mirando hacia nosotros. Ah, ya sé dónde está.

Siguiendo esta columna hacia arriba. Eso es.

Ahí está, vigilando la plaza desde hace unos cuantos siglos.

Una cosa que identifica la catedral de Burgos

son las dos agujas caladas que tiene la parte de arriba.

Las construyó Juan de Colonia en el siglo XV.

Hasta ese momento, la catedral es completamente chata.

Es como la catedral de Notre-Dame.

Hoy en día, esta fachada es la que más identifica la catedral de Burgos,

gracias, en parte, a esas agujas, pero hasta el siglo XV

que las coloca Juan de Colonia, no estuvieron.

Fue una remodelación a posteriori. Eso es. Se añadieron después.

Beatriz, me voy alucinado con Burgos.

Sí, es precioso. No te voy a decir lo contrario.

No, yo sabía que Burgos era una ciudad mágica, bonita,

pero esto de las leyendas me ha dejado...

Muchísimas gracias, Beatriz. Nada, encantada.

Hoy sigo en Castilla y León. Ahora me voy a Palencia.

También te va a gustar. Ya verás. La catedral allí es fantástica.

La Bella Desconocida la llaman. Beatriz, hasta luego.

Hasta luego. Vamos a Palencia, chicos.

(Música)

Y en Palencia un poco de deportes de aventura.

Descendiendo la cascada de Mazobre con mi amigo Pablo,

para que antes de llegar a la ciudad de Palencia,

comparta con vosotros una leyenda en San Juan de Baños.

.(Música)

Ay, Palencia de mi alma y de mi corazón.

En esta provincia tenemos, por ejemplo,

la iglesia de San Martín de Tours, en Frómista.

Considerada uno de los prototipos del estilo románico europeo.

También tiene otras localidades de renombre histórico como Astudillo.

Cuyo nombre proviene del general romano Estatilio Tauro,

que estuvo por aquí cerca. Cerca del año 29 a. C.

Y cómo no, el famoso monasterio de la Trapa.

Ay, qué de chocolate me he comido ahí cuando era pequeño

con mis padres.

Después de dejar tierras burgalesas me adentro

en la provincia de Palencia y lo voy a hacer por todo lo alto.

Me encuentro, nada más y nada menos,

que en el Parque Natural de Fuentes Carrionas,

donde he quedado con mi amigo Pablo

para hacer algo que me apetece mucho.

Aunque, si os confieso la verdad, me da un poco de miedo.

Barranquismo.

Pablo.

¿Qué pasa, tío? ¿Qué tal, Miguel?

¡Cuánto tiempo sin verte! ¿Qué tal estás?

Un abrazo. ¿Cómo va la vida?

No me trata mal. ¿Y a ti qué tal?

Te veo fenomenal. Hombre, hombre, hombre.

Fenomenal, vamos. Estoy dispuesto a hacer barranquismo.

Traigo un poco de miedo, he de decirte.

Nada de miedo, ni una migaja. Venga, tira, que voy con la moto.

¿Qué con la moto? Con la moto voy yo.

No, no se puede. ¿Cómo no se va a poder?

Échala a la baca. Si no quieres dejarla aquí, en la baca.

¿Cómo no se va a poder? No. Es un sendero de cabras esto.

Así que la tendrás que dejar aquí.

Travel, te dejo aquí, en el Parque Natural de Fuentes Carrionas.

Cuídate. Yo no tardo nada en volver.

Cuando vuelva, me voy a convertir en un superhéroe.

Voy a hacer barranquismo.

Eso sí, en Zaragoza aprendí yo a conducir

y el todoterreno me le tienes que dejar a mí.

¿Que hablas a la moto? Hombre, claro.

Yo hablo a todo el mundo. Hala, coge el coche, venga.

(Música)

Bueno, Pablo. ¿Te fías de mí, no? Venga, con cuidado.

No se puede correr mucho, de todas maneras.

Estamos en el Parque Natural de Fuentes Carrionas.

Sí. ¿Cuántos picos hay aquí?

No he hecho nada más que montañas y curvas.

Todas las de Palencia están aquí. Todas las curvas de Palencia.

¿Y aquí las montañas más importantes son Espigüete y Curavacas?

Sí. Los picos más importantes son Peña Prieta,

Espigüete y Curavacas, pero hay otros muchos. Un montón.

¿Cuál es la montaña más alta? Peña Prieta.

¿De cuánto es?

Pasa los 2500. Madre mía.

Espigüete tiene cerca de los 2500.

¿Y la fauna de por aquí? Igual nos encontramos algún osito.

Qué bueno. Sí. Aquí tienes osos.

Venados, rebecos... Hay de todo.

Estaba yo pensando...

Voy a meterle caña a esto para llegar...

Lo más rápido posible. Es que me estoy echando un poco para atrás.

Estoy viendo que estamos cogiendo mucha altura

y lo del barranco entiendo que luego hay que tirarse.

Hay que bajar por cuerda, así no sufres.

Va, por cuerdas. Vamos allá, Pablo. Vamos allá.

(Música)

Piensa en algo.

Piensa y hazlo.

Despierta y hazlo, piensa y hazlo.

Piensa en algo y hazlo.

Porque siempre hay algo en tu cabeza.

Siempre hay algo que te estresa.

(Música)

Antes de continuar mi viaje hasta Palencia,

donde he quedado con Ramón Arangüena,

os he querido traer hasta Baños de Cerrato.

Porque aquí está la iglesia más antigua que está en pie

Además tiene una leyenda muy especial.

De hecho, si queréis más información sobre la basílica

os lo deberéis currar un poquito más y entrar en la web de RTVE.es.

Pero la leyenda os prometo que os la cuento. Vamos.

(Música)

Cuenta la leyenda que hace mucho, mucho tiempo,

allá por el siglo VII, un rey visigodo llamado Recesvinto

vino a parar, de casualidad, a esta localidad

llamada Baños de Cerrato.

El pobre sufría de una afección renal

y decidió beber un poquito de agua de un manantial

que había en esa época por aquí.

Empezó a notar una rápida mejoría,

y en honor a estas aguas medicinales mandó construir la basílica

que antes os he mostrado.

No me digáis que no es una leyenda preciosa, ¿verdad?

Palencia está llena de magia y Ramón Arangüena

me va a desvelar toda la que se alberga dentro de su catedral.

Y para terminar, ¿quién me mandaría a mí?

Me voy a jugar la vida conduciendo a ciegas por la calle mayor.

(Música)

Ubicada 749 m de altitud sobre el nivel del mar,

tenemos Palencia.

Ciudad castellanoleonesa situada entre las provincias de Burgos,

Valladolid, León y la región de Cantabria.

Sus orígenes son inciertos,

pero se sabe que por aquí han pasado tribus celtíberas

como los vacceos, los romanos y, cómo no, los visigodos.

Hola. ¿Qué tal?

¿Qué tal? ¿Cómo estáis?

Visitando a la Bella Desconocida, ¿verdad?

Qué bonita la catedral. Muy bonita.

Vamos a hacer una magia con vosotros, si no os importa.

Mezcla bien esta baraja. Mezcla bien.

Fíjate, no tengo nada en mis manos.

Y esto te lo voy a poner por aquí. Nos va a hacer falta para luego.

Así. Mira qué guapo estás.

Todas las cartas. Quiero que toques una, la que tú quieras.

¿Toco una? Sí, cógela bien.

Mírala bien, por favor. Enséñasela a la cámara.

(Música)

Quiero que la pongas donde tú quieras.

Qué rebuscada es Inmaculada. Qué rebuscada.

Fíjate cómo la empuja. Yo no hago absolutamente nada.

Ahora atención. Vais a alucinar.

Vamos a acercarnos a esa papelera. Venid conmigo.

Podéis mezclar, ¿eh?

Que las cartas estén contigo todo el rato.

Aquí está tu carta. ¿Te acuerdas de ella?

Sí. ¿Seguro? Mira.

La dejamos por aquí. Así.

Voy a intentar hacer una cosa. ¿Qué vas a hacer ahora?

Espera, espera, espera.

Esto no es fácil, ¿eh?

(Música)

¿Qué carta era la tuya? El nueve de corazones.

(Aplausos)

(Música)

¡Qué dices!

Pues sí, sí. Es esta.

-Superoriginal. -Te deja alucinado.

-Maravilloso. Me ha encantado.

-Me ha impresionado.

Sobre todo, cuando lo ha sacado atado con la cuerda.

-Tiene una magia increíble.

-Y ahora me explicas cómo lo has hecho.

De verdad que la magia existe.

Qué maja la gente de Palencia. Me lo he pasado genial.

Sacando la carta del sombrero, de la papelera,

de un montón de sitios.

Ahí está mi amigo Ramón, que tengo yo...

No sé por qué hemos quedado aquí. ¿Qué tal, Miguel?

¿Cómo estás? Qué gusto.

¿Por qué hemos quedado aquí? La catedral es lo más importante.

¿Sí, en serio? Es una catedral fantástica.

Allá donde voy, todo el mundo dice que la catedral

de su ciudad es la más bonita. Yo no digo que sea la más bonita

porque por fuera no es maravillosamente bonita,

por dentro puede ser bonita, pero es muy curiosa. Fíjate.

¿Por qué? No tiene fachada exterior.

Tiene la torre en un lateral que estaba antes de los romanos,

lo que son los cimientos.

Luego se construyó, se aprovechó para construir.

Es una catedral que debajo tiene una catedral pequeña,

una iglesia pequeña visigoda.

Encima una románica, que se destruyó y después construyeron la gótica.

La gótica empieza siendo pequeñita

con un crucero en típica forma de cruz.

Y dijeron: "Vamos a hacerla más grande".

Entonces por eso hay una puerta en el primer crucero

y otra más grande en el segundo.

Entonces, por dentro, es una catedral muy grande.

Si quieres, para que veas las curiosidades que tiene,

podemos subir al tejado. ¿Nos dejarán o qué?

Yo creo que sí. Pegando un salto...

Venga, vamos.

Vamos arriba.

¿Qué chulo, eh? Hombre...

Yo nunca había estado en un tejado de una catedral.

Pues este es un tejado especialmente bonito.

Desde aquí se ven todas las gárgolas, por ejemplo.

Hay cosas un poco extrañas en esta catedral.

Hay cosas raras.

Entrando por la puerta de los novios,

hay un grafiti que han encontrado al quitar la cal.

Han encontrado un grafiti del siglo XV.

Una especie de señor tocando la trompeta o un elefante, no lo sé.

Una pintada de hace años.

Sí, sí. De hace bastante tiempo.

De alguien que debía estar un poco para allá.

También he leído que hay una gárgola del medievo que es un poco extraña.

Es un poco diferente a estos dragones y esqueletos.

Es una gárgola que es un fotógrafo.

Es un hombre con sotana, que lleva una cámara de fotos de fuelle.

Era amigo del restaurador de los años 20.

Jerónimo Arroyo.

Para diferenciar a las gárgolas antiguas,

lo que hizo fue una gárgola con un fotógrafo.

Y aún hay cosas más extrañas. Como qué.

Me tienes loco, Raúl. Me tienes loco.

Un cuadro que es así y así de estrecho.

Venga, te lo enseño. Vamos a verlo. Vamos a verlo.

Este sí que es mágico.

(Música)

Aquí está. ¿Este es el famoso cuadro?

Sí.

¿Tú qué ves aquí?

Uf, a ver... No sé.

Es una cosa rara. Es un retrato. Anamórfico.

Un retrato de Carlos V. Carlos V.

Pero no lo tienes que mirar desde aquí.

Tienes que mirar desde ese agujero. Ah, ¿por aquí?

Por ahí, mira. Qué curioso.

Quítate el sombrero.

Hala. Se ve perfecto ahora, ¿no?

Por aquí no se ve nada. Es un juego de perspectiva.

Muy del renacimiento. Qué mágico.

Muy en plan pasárselo bien. Muy del programa. Claro que sí.

Muy del programa. Un poco de magia de hace cinco siglos.

Hombre... Damos un paseíto por tu ciudad.

Venga. Acabamos con una magia. ¿Te parece?

Adiós, Carlos V.

(Música)

Como un castillo de naipes se te presenta la vida.

Si en momentos todo cae, y nada tira para arriba.

Como un castillo de naipes...

Me ha preparado mi equipo aquí un set para hacer magia.

Por favor, siéntate. ¿Aquí?

Ahí mismo. Ahí está.

Tenemos cinco barajas de cartas de diferentes colores.

Acompáñame para que las veas.

Verde, naranja, roja, azul.

Va a ser un juego que tiene que ver con cómo dos personas

Lo primero que vamos a hacer. Me voy a dar la vuelta.

Quiero que veas que no tengo absolutamente nada.

Me voy a dar la vuelta y tú vas a hacer lo siguiente.

Vas a colocar una baraja en posición vertical

y el resto las dejas en horizontal.

Formando esta figura, ¿de acuerdo? Vale.

Yo me voy a dar la vuelta. Luego lo taparemos.

Para no condicionarte, lo dejo por aquí así.

Con eso estoy es, ¿no? No, con las tuyas.

Tú vas a trabajar con las tuyas y yo con las mías.

Espera momentito que me dé la vuelta.

Cuando quieras, venga.

Cuando lo tengas me avisas. Ya.

¿Lo tienes? Sí.

Tápalo, por favor.

Que no pase frío. ¿Lo tienes bien tapado?

Si me doy la vuelta no veo nada? No ves nada.

Vamos allá.

Me estás dando miedo.

Bueno, bueno.

Amarillo, coincide. Pero claro, esto no coincide.

Eso no coincide.

Eso no sería magia, sería un milagro.

Espérate, espérate. Se me está ocurriendo una cosa.

Me voy a volver a girar, Ramón.

Te voy a pedir que hagas solo una torre. De abajo arriba.

La vas colocando en el orden que tú quieras, ¿de acuerdo?

De la manera que tú quieras.

Yo, para no condicionarte, me pongo aquí. Me doy la vuelta.

Venga. Vamos allá. Despacito, ¿eh?

Tomate tu tiempo. Sí, me tomo el tiempo.

Ya está. ¿Lo tienes?

Segurísimo. Venga, tápalo, por favor.

Si me doy la vuelta no veo nada, ¿verdad?

Lo voy a tapar doble. Venga.

¿Puedes comprobar el paño? Sí, sí. Lo compruebo.

Vamos allá. Pero no me fío.

A ver.

Si lo consigues, vamos.

Te compro un piso.

¿Quitamos a la de tres? Venga.

Una, dos, tres.

Acompáñame, por favor.

Verde, azul, amarillo, rojo.

No me quito el sombrero porque no tengo.

Un momento, un momento. Yo sí tengo.

Yo sí tengo sombrero. Se me está ocurriendo una cosa fuera de...

A ver. Mira.

A ver cómo podríamos hacer para que fuera más espectacular.

Hemos jugado con el exterior de las barajas,

pero no con el interior.

Voy a examinar.

Si no, coge tú. Examina.

Que veas que es una baraja completamente normal.

Que no tiene absolutamente nada raro.

Deberían estar colocadas, ¿verdad? Sí, sí, están bien. Ordenaditas.

Mezcla bien, por favor. Mezcla bien.

Esto ya lo retiramos. Mezcla bien, mezcla bien.

¿Lo tienes bien mezclado? La última. Venga.

Permíteme.

Te voy a pedir...

Vas a coger una carta y la vas a poner justo aquí.

Pero ojo... Ni tú mismo vas a saber cuál es.

Has mezclado bien y todas las caras son diferentes.

Pon una carta aquí, la que tú quieras.

Qué rebuscado es Ramón. No quiero ahí...

¿La dejamos aquí? Muy bien.

¿Seguro? Seguro.

Podías haber cogido cualquier otra, pero ha sido esa.

Tú mismo no sabes cuál es, ¿verdad? No.

Retiramos esta. Ahora te voy a decir una cosa.

Me tienes que decir si es verdad o no.

Ya sabes que los magos... Tú eres un tío experto en magia.

Jorge Blas te ha hecho magia muchas veces.

Me ha hecho mucha magia, sí. Me ha partido en dos, en tres.

Le mandamos un saludo. Por supuesto.

La carta que has traído, que no sabes cuál es,

pertenece a la baraja roja, ¿verdad? Sí.

Permíteme coger la baraja roja.

Se me está ocurriendo hacer una cosa.

Me empieza a dar miedo ya. A mí también. Esto es la leche.

Se me está ocurriendo una cosa. Mira.

Todas son blancas. Sí.

Todas no, mira.

Hay una...

Fíjate que todas las demás son blancas.

Tú mismo no sabes la que has elegido, ¿verdad?

No. ¿Te importaría dar la vuelta?

¿A esta o a esta? Si coincide me da algo.

Ramón, escúchame. No te des, no te des.

Ramón, Ramón, reacciona. Escúchame.

Estás pensando...

¿Qué hubiera ocurrido si en vez de usar la roja

hubiéramos usado cualquier otra?

Mira. Ya no solo es una carta de 52. Es una entre 260. Porque mira.

Todas...

Absolutamente todas son... Impresionante.

Sorprendente, mágico. Muy bonito. Todas blancas.

Te han estafado vendiéndote estas cartas.

Y la única carta es exactamente... Me quito el sombrero, chaval.

Ya te lo digo. Muy bueno.

Gracias, Ramón. Un placer. Un placerazo.

Hacer magia a Ramón en su ciudad es una auténtica maravilla.

Qué bonito. Fantástico. Me ha gustado mucho.

Me ha encantado. Me ha parecido muy sorprendente.

Además, creo que le han estafado. Le han vendido cartas blancas.

No tiene mucho sentido. Solo con una de verdad,

que además era la misma que yo tenía. Creo que es pura magia.

Que haya sido en Palencia me fascina. Aquí se puede hacer magia también.

Para acabar el programa, qué mejor manera

que en esta ciudad maravillosa, Palencia,

ciudad que me trae muchos recuerdos y en la que haré algo especial

algo que nunca he hecho.

Por lo tanto, estoy un poco nervioso,

fíjate la cantidad de gente que ha venido a verme.

Y es la primera vez que lo haré. Se trata de una conducción a ciegas.

¡Recibimos en la calle Mayor de Palencia con un fuerte aplauso

al gran Miguelillo!

Con esta conducción a ciegas.

Miguel, bienvenido a tu casa, bienvenido a Palencia.

Muchas gracias a todos por venir.

Y lo que voy a hacer a continuación es una conducción a ciegas

y me hace falta que seas mi notario.

Venga, hecho. Vamos allá.

Tengo que dar fe de que no ves nada, de que no verás nada.

Eso es. Comprueba, por favor.

Yo con esto ya no veo nada. ¿Seguro?

¿Cuántos dedos tengo? ¿Nada? Ni idea.

Por si acaso, vas a llevar también estas gafas.

Por si acaso pudiera ver un poco por debajo.

Cuidado, que son de metal, y te pueda rozar en la nariz.

¿No tiene absolutamente nada raro?

Nada, ¿verdad? Palabra, ¿verdad?

Palabra de honor.

Un periodista como tú no puede decir una mentira.

No se ve nada. No se ve, no se ve.

Vamos allá. Aquí tienes la caperuza.

Vamos allá.

Vieron que la carretera se alejaba y que no estaban en ningún lugar.

Que eran los coches y los árboles lo único que les hacía...

Arrancamos ya la Travel,

esta motocicleta, recuerdo, del año 1948.

Miguelillo, que ya no ve nada.

(Música)

(Motor)

Llegaban las malas noticias de todas las partes del mundo.

Y a ellos solo les preocupaba ser felices

siendo fieras en su refugio. Y ocurrió así.

(Aplausos)

Se escuchaba desde Lisboa a Perpigñán.

(Música)

Es increíble, porque os puedo asegurar que no se ve nada.

Encima, ya habéis visto que la motocicleta, del año 48,

es bastante difícil.

(Aplausos)

Llegaron nuevas ideas, que no eran nuevas.

(Música)

¡Un aplauso para Miguelillo!

¡Reto conseguido!

¡Increíble!

¡Sin ver absolutamente nada!

¡Miguelillo ha conseguido dar esta vuelta

por la calle Mayor y plaza Mayor de Palencia!

¡Aplauso fuerte de todo el público! ¡Reto conseguido!

Y Miguelillo, que, acto seguido,

se va a ir en pos de

la simbólica llave de Palencia.

Miguelillo, espectacular. Enhorabuena.

Ha sido fácil porque el público ha estado encima.

Ahora, vamos a intentar encontrar de manera simbólica una llave,

que hemos simbolizado la llave de la ciudad de Palencia,

pero estoy un poco aturdido.

Me tienes que indicar si están aquí, aquí, aquí o aquí.

¿En serio quieres que te lo diga, o no?

Sí.

¿Y quién tiene la llave también? No.

Por donde tienes ahora mismo esta mano así.

Ahí, de frente tuyo.

No te digo más, ¿eh?

Subieron a la montaña más alta y gritaron sus nombres en bucle.

Prendieron mecha a fuegos artificiales

que les dejaron cegados por las luces.

Y sintieron que la carretera se alejaba

y que aún no estaban en ningún lugar,

que eran los coches y los árboles lo único que les hacía avanzar.

Uno son más altos que otros.

Ella dijo: "Contaré hasta tres y, si en ese momento,

aún no hemos parado, nada nos va a detener.

Uno, dos...".

(Música)

¡Ahí está! ¡Fuerte el aplauso!

¡Reto conseguido también!

¡La simbólica llave de Palencia para Miguelillo!

¡Extraordinario, sin ver absolutamente nada!

(Música)

De La Coruña a Gibraltar.

De Madrid.

Al cielo solían mirar como a la serie negra de Goya.

"¿De qué nos sirve luchar si nunca haremos historia?".

Un país mágico - Burgos y Palencia

25 nov 2017

¡El Miguelillo Más intrépido y Aventurero se lleva la magia a Burgos y Palencia! En Burgos visitaremos un cementerio de película. Descubriremos la música tradicional, en el Cañón del río Lobos. En Palencia la aventura estará muy presente, primero en la montaña donde Miguelillo hará Barranquismo y luego en la capital. Más tranquilo será el paseo cultural por la ciudad acompañado de Ramón Aranguena. ¡Palencia y Burgos tienen mucha magia y os la vamos a descubrir!

Contenido disponible hasta el 31 de marzo de 2067.

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