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Para todos los públicos Un país mágico - Alicante - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Nos queda mucho.

Hola, soy Miguel, aunque todos me conocen como Miguelillo,

aventurero, intrépido

y siempre con un as en la manga, mi magia.

Me pongo en marcha para mostraros las 52 provincias de España

de una manera completamente nueva.

Pablo, dale caña.

Hoy, turno para Alicante.

Visitaremos un castillo encantado. Este castillo,

como todos los castillos, tiene su fantasma también.

Nos citaremos con una mujer muy famosa.

La Dama de Elche. ¡Por fin!

Nos endulzaremos la vida con el gran maestro de la repostería

y muchas, muchas cosas más.

Yo hice la boda para el príncipe de España entonces y ahora rey.

En cada destino dejaré siempre una carta de mi baraja

hasta completarla.

Aquí comienza una nueva aventura de "Un país mágico".

Todo empieza aquí.

(Música)

Comenzamos nuestro viaje por todo lo alto.

Benidorm es la localidad con más rascacielos

de toda España, de ahí que se la conozca

con el nombre de la Nueva York del Mediterráneo.

Su clima, sus playas y su animada vida nocturna

la convierten en el destino de vacaciones preferido de muchos,

sobre todo, de los menos jóvenes.

(Canción en inglés)

Nos encontramos en el patio de armas del palacio de Altamira,

uno de los monumentos más visitados de toda la ciudad de Elche.

Fijaos bien, esa cruz que está ahí es del año 1400

y se denomina cruz de término.

¿Por qué? Porque indicaba el punto exacto

donde comenzaba el término municipal de Elche.

Hay repartidas algunas más por la ciudad,

pero lo que yo os quiero contar hoy es que aquí hay algo muy especial.

Hay una réplica exacta de la Dama de Elche.

Y es que la Dama de Elche tiene una historia un tanto curiosa.

Pero no os quiero contar nada más,

porque para eso están los profesionales

que ahora vamos a conocer.

(Continúa la música)

Hola. ¿Qué tal? Muy buenas.

La Dama de Elche. ¡Por fin!

La diosa. Pero no es la única que hay, ¿no?

Bueno, hay una que es la original. La original.

Que es la única. Que no está aquí.

No, es la mejor réplica que tenemos, pero la original no está aquí,

sino en Madrid. Entonces, ¿cómo es posible

que la Dama de Elche no esté aquí? A ver, cuéntame.

La Dama de Elche tiene su nombre porque se encontró en Elche.

Es la obra más importante de la cultura íbera.

Se encontró en 1897. Sí.

Fue un niño; mientras que los hombres

que estaban allí trabajando en labores agrícolas...

Sí. Desmontando tierra,

cogió un pico y empezó a picar en una ladera

y le pegó a algo que parecía que era una piedra

o algo muy duro. Claro, algo muy duro, muy duro.

Entonces, empezaron a escarbar ahí con la ayuda de dos adultos

y encontraron esta obra,

este busto, que es el más importante de esta cultura, la cultura ibérica.

Y en su día la denominaron la Reina Mora

y la tuvieron expuesta unos días en un balcón en el centro de Elche

para que todos los ilicitanos la vieran.

Qué bueno. Pero un arqueólogo francés

que vino con motivo del Misteri d'Elx...

Sí. Las fiestas de Elche...

Sí, sí. La vio y se interesó por ella

y por 4000 francos de la época se la llevaron al Museo del Louvre

y allí estuvo muchos años, hasta que en 1941

España la pudo recuperar,

a cambio de otras obras que tenía el Museo del Prado.

Y hoy en día se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional de España.

Oye, muchísimas gracias por compartir...

Gracias a ti. Conmigo y con nosotros

esta historia tan bonita de Elche y de la Dama de Elche.

De su dama, ¿no? De su dama, de la Dama de Elche.

Qué bonito. Gracias.

Hasta luego.

Y continuar desde allí esta vida secreta.

Llegamos a Torrevieja para practicar

uno de los deportes acuáticos

más de moda en la zona.

Ya veréis, os va a sorprender

casi... casi tanto como a mí.

Pero hoy estabas justo delante.

Justo delante.

En ninguna otra parte.

(GRITA) ¡Eh!

(INTENTA SILBAR) Si es que no sé silbar.

(GRITA) ¡Eh!

(INTENTA SILBAR) El día que aprenda silbar, ¿eh?

(GRITA) ¡Venid!

Es que parece que es un barco, pero es como chino,

tiene una cabeza de dragón chino.

Oye, qué obedientes que vienen, ¿eh? A ver qué pasa.

Qué emoción. ¿Qué están viendo mis ojos? Una...

¿Una cabeza de dragón chino en Torrevieja?

Hola. (TODOS) Hola.

Pero ¿me podéis explicar qué hace algo chino en España?

Yo te lo explico. Vamos a ver, ¿tú quién eres?

Hombre, ahora voy para allí. Venga, venga, venga.

Perdonad que interrumpa vuestro entrenamiento,

pero es que... Entrenamiento, sí.

Tengo mucha curiosidad de saber qué hace un...

¿Barco lo puedo llamar? Es un barco, sí.

Un barco, pero... Es un dragon boat.

¿Cómo? Dragon boat.

¿Me estás vacilando o algo? (RÍE)

¿Cómo dragon boat? ¿Qué es esto?

Es una modalidad de piragüismo que viene de China.

Esta es la embarcación donde más gente va remando a la vez.

No hay ninguna otra embarcación en ninguna otra modalidad del mundo

donde vayan 22 palistas en el mismo...

¿Sois 22? Y el...

Y el chico que está con el tambor, ¿cuál es su misión?

Él es el que marca el ritmo. ¡No fastidies!

El más importantes del barco. Dale ver, dale a ver ahí.

O sea, tú cuando le das, ellos tienen que remar, ¿no?

El día que estés un poco mosqueado con ellos,

le das caña y los revientas, ¿eh? (RÍEN)

Que me encanta esto. Bueno, ¿y vosotros qué tal ahí?

¿Bien? ¿Es mucho esfuerzo el que tenéis que hacer o no?

No. Los tiene bien enseñados, ¿eh?

Los tengo enseñados. Oye, he oído, no sé si es cierto,

que habéis batido un récord Guinness.

Sí. ¿Es así?

Sí. ¿Me quieres contar un poquito

cómo fue eso? El noviembre pasado,

en esta misma dársena, en la dársena de Torrevieja...

Ajá. Se batió de récord Guinness

de máxima distancia recorrida en 24 horas por relevos.

Y, bueno, vinieron palistas de Canadá, de Estados Unidos,

de China, de Italia, todo el mundo a remar juntos

y, la verdad, que salió muy bien. Qué guay.

Oye, veo que son 22.

A mí me encantaría poder remar,

pero ¿esto tiene su técnica o no? Porque yo no destaco

por tener demasiadas habilidades. No te preocupes, Miguelillo,

que yo te enseño, pero tú necesitarás una pala.

Ay, que me caigo. Eh... Sí, necesito una pala,

pero no te preocupes, que me la prestas tú.

Ah, vale, toma. Venga, vamos al lío.

(Canción en inglés)

Venga. Ahí.

Pablo, dale caña.

Ya lo sé, ya lo estoy cogiendo, venga.

(Continúa la música)

(Tambor)

Es que con el deporte son superserios.

Va bien ahí.

(Continúa la música)

Y vuelven algunas rimas...

Cuando uno se da una vueltita por el paseo marítimo de Torrevieja,

siempre, siempre termina topándose con ella.

Serena, melancólica...

Es la Bella Lola,

que espera eternamente la llegada de su amor.

Y valientes sinfonías... ¡Ay, Lola, Lola, Lola!

Qué pena me da aquí verte tan sola.

Y es que en el año 19, tu marido, Antonio, partió

allí a lo lejos, a la mar,

junto con nueve compañeros en La Gaviota

y nunca más volvió.

(CHASCA LA LENGUA) Y esta historia que os cuento es verídica.

Esta mujer, Lola, la Bella Lola, existió de verdad

y actualmente está aquí para la eternidad

y vela por la seguridad

de todos los marineros que se embarcan.

(TARAREA)

(Música animada)

(GRITAN)

(TODAS) ¡Eh, eh!

(TODAS) ¡Eh, eh!

(TODAS) ¡Eh, eh!

(TODAS) ¡Eh, eh!

Va, va, va. No, sigue, sigue.

Para, para, para. ¡Miguel!

Corta, corta. Venga, Miguelillo.

Corta, corta. (RESPIRA AGITADAMENTE)

Corta, corta, corta.

Corta, corta. (PARAN LA MÚSICA)

Vamos a ver, una cosa... (RÍEN)

Perdonad que os interrumpa, pero lo he hecho por vosotras,

porque os veo muy cansadas. (RÍEN)

Os veo muy cansadas y he dicho: "Vamos a parar un poco la clase

porque luego las pulsaciones suben". Un poco.

Pero ¿os puedo hacer una pregunta y no os parezca mal?

¿Estáis locas o qué os pasa? Un poco.

-Nos gusta. ¿Eh? Pero esto es una...

La locura está bien, ¿no? Estoy... Es zumba, ¿no?

Es zumba. Qué maravilla. ¿Cómo es tu nombre?

Sole. Sole, ¿te puedes poner a mi lado?

Sí. Mira, acercaos un poquito.

Todas las señoritas, incluido el caballero, ¿eh?

Hombre. Caballero...

No bien... ¿Eh?

No bien hablo español. ¿Eh?

Soy inglés. No problema. Yo beso inglés.

¡Oh! (RÍEN)

Genial. (RÍEN)

¿Por qué? Porque en España somos muy de dar amor, ¿sí o no?

(TODOS) Sí. Además, no cuesta nada.

Bueno, entonces vamos a hacer una cosita.

Me has dicho que te llamas... Sole.

Sole, ¿no quieres cambiar? ¿Dejamos Sole para toda la vida?

Sí. Oye, una tía de principios, ¿eh?

Bien, Sole, vamos a hacer una cosa,

tengo casualmente por aquí un pequeño pañuelo...

Es para secarme el sudor. El sudor, ¿eh?

Mira, entonces, Sole, te voy a dar este pañuelo

y quiero que le enseñes a tus compañeras

y que les digas a todas cuántos colores tiene el pañuelo.

Esto es muy importante, ¿eh?

¿Sole? Vale.

Concéntrate. Hombre, tampoco es tan difícil, ¿eh?

(RÍEN) Cuatro.

Muy bien. El negro apenas se ve, pero se ve, se ve, se ve.

Entonces, hacemos una cosa, si esto me sale bien

y consigo sorprenderos, me enseñáis el paso este de...

Venga, eso está hecho. Que ese tiene su miga, ¿eh?

¡Vamos allá, vamos allá! Vamos a doblar así el... ¿No?

Dobla por aquí. Es muy importante que os fijéis

en la parte blanca del pañuelo, si no, el juego no tiene sentido.

Vamos a doblarlo, doblarlo y ahora le ponemos una goma

para que sea imposible que nadie lo pueda tocar.

Como hay guiri, "nothing" pueda "touch".

(RÍEN)

Es mi nivel, es mi nivel, no se puede pedir más, ¿eh?

¿Cómo es su nombre, que veo que se ríe mucho?

(RÍEN) ¡Ay, por favor!

¿Cómo, cómo? Virginia.

Qué nombre más bonito tienes, Virginia,

te llamas como mi tía Pilar, igual. (RÍEN)

Vamos a hacer una cosa. ¿Tu nombre es...?

Mary. Hagamos una cosa,

para que Mary venga contenta y se ponga a mi lado,

cuando diga "con todos ustedes, Mary",

vienes, te pones a la izquierda y todo el mundo aplaude,

que queda muy bonito en la tele. Vamos allá.

¡Con todos ustedes, Mary! ¡Un fuerte aplauso para Mary!

(VITOREAN)

Oye, Mary, esto no es la primera vez que lo haces, ¿eh?

Ya. No, es que... Mary, ¿has estado atenta al juego?

Sí. Sujeta el pañuelo blanco

y si alguien se acerca a tocarlo, tú gritas.

Te doy un pavo. Tampoco te pases.

(RÍEN) Nos acabamos de conocer, mujer.

Espera un momento, que salgas guapa en la tele.

Sí... Sole, que has salido la primera,

vamos a hacer una magia con esta baraja de póquer

que es una baraja francesa,

que tiene picas, corazones, rombos y tréboles.

Fijaos bien, voy a mezclar así un poquito.

Señoras, si siguen hablando, las separo, ¿eh?

A usted la pongo ahí... Vale, vale.

(RÍEN) Que no, es broma, me da igual.

¿Me has dicho? Sole.

Me acerco al pañuelo ¿y qué haces?

Yo te doy. No, gritas.

(RÍEN) ¡Ay, mírala!

Grito. Tiene que gritar,

no pegar, no pegar. Vale, grito.

Venga, dime "alto" cuando quieras. Alto.

Mira, coge la carta, por favor.

Mírala bien. ¿Está bien, te gusta? Sí.

Fenomenal. Hagamos una cosa, mira.

Es muy importante que tú no mires.

¿Cómo sé si vienes? Es que no voy a ir, confía en mí.

Ah, vale, vale. (RÍEN)

Señora, la veo muy seria con los brazos cruzados.

Descruza, descruza, relaja, relaja.

Venga, ahí está. Entonces, ¿está bien la carta, te gusta?

Sí. Vamos a...

¿La enseño? ¿Eh? Venga, sí.

Comparte, comparte, comparte. Yo no puedo mirar.

Tú no puedes mirar. ¿Es bonita?

(TODAS) Sí. Mola, ¿eh?

Bueno, hagamos una cosa, quiero que te concentres.

Eh... Sí, mira, ponte así.

Enséñala a la cámara bien, yo no voy a mirar.

Ya me gustaría pero... (RÍE)

Eso sí, muy importante, quiero que veas que son diferentes.

Sí. Todas las cartas diferentes, todas,

y has elegido una completamente al azar.

Vas a flipar. Permíteme la carta, mira.

¿Seguro? Sí.

Por aquí, no pasa nada. (RÍEN)

Que se vea bien, mira. Quiero que dejes tu mente en blanco.

¡Uh! Como siempre.

(RESOPLA) Ya te gustaría, ¿eh?

(RÍEN) Vaya.

Venga, fenomenal. Esta carta, fijaos bien, por favor,

que la tengáis bien en la mente... Taca, taca, taca...

Que se vea bien... Tengo las gafas.

Tienes que intentar transmitirle a ella la carta mentalmente.

¿Cómo puede ser?

(RÍEN) ¿Te llega algo?

(HABLAN A LA VEZ) Mira, pon así la mano, porfa.

Tapa bien, tapa bien.

¿Te centras bien en la carta? ¿La tienes ahí? Perfecto.

Atención, que llega la primera magia de verdad, este movimiento de zumba.

Vais a alucinar, es la primera vez que lo vais a ver, ¿eh?

Profe, lo tengo patentado, no me lo copies, ¿eh?

Una, dos y tres, mira.

(RÍEN)

Mola, ¿eh? Mira, mira, el guiri está flipando.

¡Eh! Esto en tu tierra no lo hay, macho.

Mira, mira, quiero que le enseñes por última vez la carta

a todo el mundo, por favor, mírala tú, enséñasela.

(TODOS) ¡Ah! ¿Ah, qué?

(RÍEN)

¿Qué? ¿Qué ha pasado?

No hay nada. -Qué bueno.

¿Qué ha pasado?

¿Te la enseño? Sí, sí.

(RÍEN) Déjame, déjame esto.

(APLAUDEN) Un momento, un momento, un momento.

Has elegido una carta entre 52. No lo ha soltado, ¿eh?

Una carta elegida al azar, un pañuelo completamente blanco,

al hacer así...

Te he dado la opción de cambiar la carta y no has querido.

Pues con gente tan bonita como vosotros...

(TODOS) ¡Guau! (APLAUDEN)

¡Bien! -¡Bravo!

-¡Uh! -¡Bravo!

-¡Mírala! ¡Uh! -Muy bien, bravo, bravo.

Mola, ¿no? Mola mucho.

-Es muy chulo. Como lo prometido es deuda,

me tenéis que enseñar el paso. Venga.

-Hombre... -Te tienes que poner

al lado de la profe. ¿Al lado de la profe?

Venga, vamos allá.

(Música animada)

Bueno, adiós.

¡Muy bien! (APLAUDEN)

(Música)

Seguimos nuestra ruta por la provincia de Alicante

sobrevolando Elda.

Como podéis ver, se sitúa en un bonito valle,

rodeada de montañas.

La localidad es famosa, principalmente, por dos cosas:

sus fiestas de Moros y Cristianos

y porque aquí se fabrica magistralmente

algo que todos usamos.

(Canción en inglés)

Desde Elda, en Alicante,

se fabrican los mejores zapatos del mundo

y hoy voy a tener la oportunidad

de convertirme en un auténtico fabricante.

De hecho, voy a fabricar mi primer zapato.

Primer paso: cortar la piel.

(Continúa la música)

A ver, buenos días. Hola, buenos días.

¿Qué tal estamos? Muy bien.

¿Aquí se corta la piel? Aquí es donde...

Pues venga, aquí vengo para empezar mi proyecto.

Eso está hecho. Cortar la piel.

¿La negra o la marrón? ¿O va a gusto del consumidor?

No, no, la negra. Ah, la negra.

Empezamos con la negra que es el corte.

Venga, el corte. Lo que se ve del zapato.

¿Lo que se ve del zapato? Del zapato.

Venga. ¿Vale?

Córtamelo bonito, ¿eh? Hombre...

¿Eso es el patrón? Este es el patrón.

¿Cuánto tiempo llevas tú haciendo patrones de estos?

Uh, desde que tenía 16 años.

¿En serio? En serio.

¡Jobar! Toda la vida, toda la vida.

Madre mía. Es una cosa que me gusta, me encanta.

¿Sí? Qué bien. Tener un trabajo al que uno le gusta es maravilloso.

Sí, la verdad. Me pasa igual.

Venga, vamos al lío. Venga, vamos al lío.

A cortar. Y después de cortar, viene coser, ¿no?

Sí, luego ya... Venga.

Ya va el tema de... Estaba pensando un nombre

para ponerle a mi creación. No sé qué nombre ponerle.

¿Cómo te llamas? Luis.

Luis. Y yo Miguel.

El zapato se va a llamar Luis Miguel,

porque tiene nombre como de artista. Venga.

Modelo Luis Miguel, adelante.

(Canción en inglés)

Ahora ya hay que pasar al siguiente paso,

porque lo mío ya hemos terminado. Vale.

¿Vale? Pues venga.

¿Dónde voy entonces? Entonces, ahora

al sistema de rebajado y aparado. Rebajado y aparado.

Es el principio de la creación... Es el principio de la creación...

De Luis Miguel, que será nuestra obra.

De Luis Miguel. Encantado.

Encantado de conocerte. Venga, vamos.

(Continúa la música)

Hola. Hola.

Para montar es aquí, ¿no? Sí.

Estoy preparando mi creación.

La voy a llamar Luis Miguel, porque yo me llamo Miguel

y Luis me ha ayudado a iniciar el proceso.

Entonces, aquí traigo los forros.

Quiero que me expliques un poco y que me ayudes a hacerlo.

Mira, pues ensamblas todas las piezas...

Despacito, que nunca lo he hecho.

Sí, sí.

Tú esto lo ensamblas todo con la máquina, lo coses,

luego lo doblas, luego ensamblas el forro

y ya pegas... Ves que aquí tengo este,

que estoy haciendo el mismo trabajo, lo pegas así, pegadito, y queda así.

Pues lo acabamos de coser y me lo llevo, ¿vale?

Vale, perfecto. Venga, hale.

Cuidado con las manos. No, no.

A ver... Oye, ¿puedo hacerlo yo un poco?

Claro. Dale caña.

Ostras, qué rápido va. ¡Ay, se me ha torcido!

¡Para, para, para! La que he liado, se me ha torcido.

No pasa nada, luego se arregla. Se me ha torcido un poco, la verdad.

Sí, un poquito. Es que no es fácil.

No valoramos el trabajo que lleva hacer un zapato.

Nos lo compramos, lo llevamos y es casi la prenda

que más tiempo pasa con nosotros. Sí.

Madre mía. Pues me voy al siguiente...

Lo acabamos, lo acabas tú, y me lo llevo. ¿Te parece?

Vale, perfecto. Pues venga.

(Continúa la música)

Ya hemos terminado. ¿Ya está?

Sí. Pues venga, ¿el siguiente paso?

Para la mecánica. Pues muchas gracias.

Venga.

Un placer. Encantada.

Para allá. Hasta luego.

(Continúa la música)

Ya va quedando menos. ¿Es usted el señor mecánico?

Hola, ¿qué tal? Miguel.

Roberto, encantado. Veamos cómo acabamos mi creación.

Aquí tengo esto, esto y esto.

No sé si esto vale o podemos... Sí, claro, podemos ver el ejemplo

cómo se hace. A ver, ¿esta máquina cómo se llama?

Es la máquina de centrar. La máquina de centrar.

Centra la punta del zapato.

Con esta máquina solo hacemos la punta.

La punta. A ver cómo es el tema.

A ver cómo es el tema. Despacio, despacito.

Vale, se mete ahí... Van cogiendo las pinzas.

Ah, qué bueno. Depende del molde que le pongas es la talla, ¿no?

Claro.

Y aquí ya lo tenemos, aquí podemos manejar

si está recto o está doblado según la raya esta.

Es tecnología punta. Dale a esta palanca.

A ver, espera a ver. Dejo esto por aquí...

¿Hacia abajo? Dale la palanca y retira las manos.

¿Le doy a la palanca y...? Retira las manos.

¿Qué va a pasar? Esto se va a montar.

¿Un toque nada más? Sí. Las dos a la vez.

(Canción en francés)

¿Y ya está? Ya está montada la punta.

Qué guay.

Yo no sabía que para hacer un zapato había que pasar por tanto...

Lleva mucho mecanismo, lleva mucho trabajo.

He empezado con Luis, que me ha enseñado a cortar la piel,

luego Isabel, que es la aparadora... Sí.

Y luego contigo, que eres el mecánico.

¿Quién me podría a mí enseñar el zapato totalmente acabado?

Pues te lo podría enseñar Salva.

Salva es el... El dueño.

Salva, ¿qué tal? Hola, ¿qué tal?

¿Cómo estás? Encantado.

¿Este sería el zapato terminado? Sí, señor.

Toma. Esto es cuando lo... Terminado.

Madre mía. ¿Cuántas manos han participado?

Mínimo, 30 personas para poder hacer un par de zapatos.

Como agradecimiento, si no te importa,

me voy a tomar la licencia de darles un descansito

a los trabajadores de cinco minutitos

y hacemos un efecto de magia.

¿Te parece? Muy bien.

Con los zapatos como protagonistas. Claro.

Venga, pues vamos, vamos.

(Continúa la música)

(Música)

Incluso en este justo momento en que nada...

La ciudad de Alicante es nuestra siguiente parada,

un lugar con mucha historia.

Se fundó hace más de 3000 años

a orillas del mar Mediterráneo,

tiempo más que suficiente para el nacimiento

de muchas e interesantes leyendas.

Sabéis que me gusta abandonar los tópicos

y compartir con todos vosotros la sabiduría popular.

Las leyendas forman parte de esta sabiduría popular

y la que voy a compartir con vosotros hoy en Alicante

es muy especial y, además, la vamos a empezar por el final.

Eso sí, como en todas las leyendas,

hay que ponerle un poquito de imaginación.

Fijaos bien.

Si miráis con atención aquella montaña, veréis un perfil,

es el perfil de la Cara del Moro.

El califa tenía una hija que era bellísima,

se llamaba Cántara.

Y, claro, todos los muchachos del reino

estaban perdidamente enamorados de ella.

Concretamente, dos, Ali y Almanzor.

El padre no sabía a quién entregarle la mano,

así que les encargó a cada uno de ellos una misión muy difícil.

Almanzor, oye, la cumplió a rajatabla

y se fue al lejano Oriente para traer especias.

Mientras tanto, Ali, que era un poco más pillo,

decidió escribirle poemas de amor todos los días

y, claro, la conquistó.

Cuando volvió a Almanzor, el califa cumplió su palabra

y le entregó la mano, pero, claro, Ali y Cántara ya estaban juntos.

Pero el padre obligó a Cántara a que se fuera con Almanzor,

así que, Ali, muerto de pena, decidió suicidarse

y se arrojó desde allá arriba.

Cántara siguió sus pasos y también se arrojó.

Su padre no superó la muerte de su hija

y también murió.

Cuenta la leyenda que una noche de mucho frío

su rostro apareció en aquella roca.

(Música)

Así que atentos todos al cielo.

Calma, quietos.

Desde el aire se puede comprobar perfectamente

cómo el castillo de Alicante

domina el paisaje urbano de la capital.

Situado sobre el monte Benacantil, a 169 m de altura,

esta fortaleza supone la imagen más característica

y especial de la urbe.

Nos encontramos en el castillo de Santa Bárbara.

Este castillo no se llama así por casualidad,

se llama así por su festividad,

y es que el 4 de diciembre de 1248

un joven llamado Alfonso de Castilla,

que más tarde se convertiría en Alfonso X el Sabio,

se lo arrebató a los árabes.

Pero es que este castillo es especial,

no solo por la historia que esconde,

sino porque entre sus paredes hay numerosos misterios

que voy a compartir con todos vosotros

de la mano de Pedro Amorós.

Un rayo de sol que deja ciego.

Cambia en un instante

la forma en que los cuerpos

toman aire.

Pedro, ¿qué tal? Hola, muy buenas.

¿Cómo estás? Encantadísimo de verte.

Muy bien. Nada más entrar aquí, una energía especial.

¿Por qué este castillo es tan misterioso?

El 4 de diciembre de 1248... Sí, sí.

Lo conquistan las tropas, digamos, castellanas.

Sí. Y, bueno, pues dejan aquí a un señor,

que se llama Nicolás Peris, que lo hacen alcaide del castillo.

Sí, sí, sí. Es el que se queda un poco

de gobierno de todo este tipo de fortaleza, ¿no?

Poco después, en 1296, este hombre recibe aquí,

pues unas tropas, que son las tropas aragonesas

que, precisamente, quieren reconquistar el castillo

para preparar el tema para Jaime II. Ya, ya...

Esto es, digamos, el momento impactante.

Es el 9 de diciembre de 1296.

Un poquito después, pero muy cerquita

de la fecha de Santa Bárbara que, precisamente, conmemora

el nombre de la fortaleza, ¿no? Aquí es donde realmente

tiene comienzo todo. La batalla que se arma aquí

es tremenda.

Hasta el punto en que matan a Nicolás Peris, al alcaide.

Y lo encuentra entre los cadáveres y lleno de sangre, muerto.

Cómo es la historia, Pedro. Siempre están

las guerras de por medio en la historia, ¿verdad?

Bueno, yo creo que España ha sido un país muy disputado por la historia

y siempre nos tienen que envolver esos episodios un poco mágicos.

Claro. Luego, también a esa historia hay asociados misterios, ¿no?

Dicen que cuando hay...

Todas las guerras traen muerte y destrucción y eso está asociado

siempre un poco al mundo del misterio.

Y este castillo... esconde misterios.

Este castillo, como todos los castillos,

tiene su fantasma también. Ah, o sea,

¿vamos a hablar ahora de un fantasma?

Pues espérate, que me cojo del brazo y salimos.

Espérate, espérate, ¿eh?

(RÍE)

Si vamos a hablar de un fantasma...

(Música)

Pues sí, Miguel, fíjate en lo que yo te decía.

Estamos en un sitio caliente desde el punto de vista del misterio.

Y muy moderno. Sí, muy moderno,

pero tú date cuenta que aquí es donde mucha gente ha visto

el fantasma...

(SUSURRA) ¿Qué fantasma?

Antes te lo he dicho. Que me has dicho ¿qué?

Te he dicho el nombre del fantasma, a ver si te acuerdas.

(PIENSA) Dame una pista.

Nico... Ah...

Al que nombraron alcaide, el señor Peris.

El señor Peris, concretamente.

¿Por aquí hay gente que dice que lo ha visto?

La historia... la historia es supercuriosa.

Dicen, cuenta la leyenda, que como fue tan cruenta la batalla,

el alma, el espectro, de Nicolás Peris, el alcaide,

quedó de alguna forma arraigado a este lugar

y a esta fortaleza. Cuando dices "aquí",

¿dices que puede ir por aquí? Podría ser...

No sé yo. No sé.

Venga, vamos. Bueno...

Conforme pasa el tiempo, cada vez hay más anécdotas

de gente que lo ha visto aquí en determinadas ocasiones.

Y surge una leyenda, ¿no? La leyenda es que parece ser

que, cuando Alicante se enfrenta a un desastre,

pues las inundaciones que tenemos y, a veces, algunas cosas,

dicen que se suele aparecer. Muchas veces lo han visto por aquí.

Otras veces, lo han visto en el macho del castillo, es decir,

en la parte más alta... Y ataviado con las...

O sea, ¿que se aparece como si estuviera en aquella época?

Ahí, tan campante, ¿eh? Tan campante y, además, paseando

y que la gente piensa que es un actor disfrazado.

Los visitantes del castillo, sí. Es curioso.

O sea, que leyenda hay. Escucha a ver si oyes algo.

(SUSURRA) Pedro, ¿sabes lo que pasa? ¿Qué?

Te doy las gracias y vamos a hacer una cosa.

Dos opciones. O nos quedamos los dos a verlo.

Pensaba...

(CHISTA) Espera. O te quedas tú y, si lo ves, me llamas.

Venga, vale. Mientras, grabaré psicofonías.

(Música)

(Canción en inglés)

Llegamos a la tierra del ilustre poeta Miguel Hernández, Orihuela.

Esta ciudad destaca por su precioso casco histórico,

sus celebraciones de Semana Santa y, cómo no, por sus bonitas playas.

Desde luego, es una mezcla de cultura y tradición

que hace de esta localidad un sitio muy apetecible.

(Continúa la canción)

Desde Alicante, parte la vuelta al mundo más importante en vela.

Hay una sala muy especial porque hay muy pocos medios

que han conseguido entrar en ella. Diría que la BBC, Sky y nosotros,

"Un país mágico". Ahora mismo, vamos a conocer a Nacho.

Y nos va a explicar cómo, desde esa sala,

se controla la seguridad y la posición

de las únicas siete embarcaciones que, durante nueve meses,

dan la vuelta al mundo.

(Música)

(Murmullo)

Nacho... ¿Qué tal, Miguel? Muy buenas.

Gracias por dejarme entrar porque ya me siento especial.

Han sido muy pocos medios los que han entrado aquí, ¿no?

Sí, un placer. Cuando me habléis contado la idea,

era un día para abrir puertas. ¿Estás jugando a algún videojuego?

Es mejor. Si quieres, te lo enseño. Esto es increíble, a ver...

Son todos los barcos navegando en la Volvo Ocean Race.

Estamos en la séptima etapa, la etapa reina, la más complicada...

¿Por qué? Es la más larga, 7600 millas,

que son casi 15 000 kilómetros, porque navegan casi pegados

a la Antártida, en el paralelo 60. Prácticamente, van a tener

que ir sorteando icebergs. Y porque pasan

por el mítico cabo de Hornos. En el mundo de la navegación,

cabo de Hornos es como una leyenda navegar por allí.

¿Es la vuelta al mundo más importante?

Sí. En este caso, por equipos, sí. Es la competición deportiva

más dura del mundo, la final por equipos.

No me extraña. Es que nueve meses... Como un embarazo, ¿no?

Sí, sí... Desde aquí, exactamente,

controláis la posición... O sea, ¿esto es tiempo real?

Aquí, exactamente, tienes ahora los siete barcos

que componen la flota, que salieron de Auckland

hace apenas dos días, el sábado por la noche.

Aquí se ve... Vamos a ver si podemos ver...

¿Quién va el primero hoy? Hoy tenemos...

¡Mira! Ahora, en directo, tenemos al equipo español, al Mapfre.

Va líder de la clasificación. Hombre, hombre...

Encima, van los primeros de la clasificación,

¿pero no de la etapa de hoy? De la general.

¿Cómo te preparas psicológicamente para estar nueve meses,

ya no fuera de tu casa, sino estar nueve meses

en condiciones extremas? Esa es la gran pregunta.

Al final, son auténticos locos. Locos en su doble sentido.

Tienen un cable pelado y son apasionados de este deporte.

Es gente que lo deja todo por conseguir ganar lo que es

la regata más importante del mundo. Duermen en guardias,

comen comida liofilizada... No se duchan en 20 días

que dura la etapa, llevan solo toallitas de bebé.

Y además, ponen al final en riesgo sus vidas por conseguir

algo que, para ellos, es un sueño muchas veces.

¿Cuáles son los peligros a los que se enfrentan?

Por ejemplo, olas de 15-20 m de alto. Escucha, escucha...

¿20 metros de alto? ¿"La tormenta perfecta"? La película.

Sí, sí. Pues estos las sufren de verdad.

¿Cómo las sortean? Al final, es una cuestión de pericia.

Estas olas las debes navegar de determinada manera

para que el barco, al final, esté ayudado por ellas

y no los vuelque. Por eso, al final, en esta regata

no puede competir todo el mundo. Madre mía...

En un mundo tan tecnológico como este...

Igual es una pregunta un poco... Yo es que no entiendo.

¿Sigue habiendo piratas? Sigue habiendo piratas.

De hecho, en la pasada edición de la regata,

tuvimos que parar una de las etapas, cuando pasábamos por Somalia

y por el cuerno de África, meter a todos los barcos

en un contenedor gigante y a acabar la etapa a bordo

de ese contenedor porque el peligro real

que había de ataque pirata era tremendo.

¿Tiburones y ballenas también? Sí, eso sí.

"Eso sí". Lo dices como algo normal. Al final,

en la escala de peligros... ¿Pirata o ballena? Bueno, ballena.

Ya veremos si los piratas me pillan o no, pero...

De hecho, algunos barcos se han chocado contra ballenas

y han tenido que ser reparados por eso.

Sí, es uno de los... Esto, en el argot, se le llama "ofnis",

objetos flotantes no identificados. Qué bueno...

Una ballena es un "ofni". Oye,

¿podría mandarle un mensaje a una de las embarcaciones?

Por supuesto. ¿Quieres hablar con el barco español?

El español. Déjame coger los cascos...

y podremos hablar con ellos. ¿Les mando un mensaje?

Sí, hombre. Les encantará porque llevan tanto tiempo

sin tener contacto con la gente que les gustará mucho seguro.

Esto se enchufa por aquí, ¿no? Sí, ahí lo tienes.

Dale tú aquí al este. Espérate, vamos a conectar.

Cuando me digas, ¿eh? Espera un segundo.

Qué nervios...

Vale, ahí está. Vale, ahí lo tenemos.

A ver... Voy, ¿eh? Si me equivoco, empiezo otra vez.

(RÍE)

¿Cómo se llama? Sin presión... Ñeti.

Ñeti. Ñeti.

Dime lo de acción. Vale... ¡Acción!

(Chasquido)

Hola, Ñeti. Soy Miguel, del programa "Un país mágico".

Estamos alucinando con vuestra aventura,

eso que hacéis es impresionante. Eso sí que es magia.

Os mandamos un abrazo muy fuerte. Abrigaos, que hace mucho frío.

Adiós...

Mola, ¿eh? Perfecto.

A ver cuándo me contesta.

(RÍE)

Bueno, Nacho, que me voy encantado de la vida.

Un placer. Que sigáis con esta locura tan sana.

De verdad, es maravilloso. Muchísimas gracias.

Muy bonito.

(Música)

¿Sabéis qué?

Creo que ha llegado el momento de pararme

y hacer lo que más me gusta. ¡Un poquito de magia!

¡Ah!

Oye, estaba pensando a hacer un poco de magia en este paseo marítimo.

Uno para ti, otro para ti y otro para ti.

Quiero que mezcléis bien. Ahora, me ponéis aquí los montones

en el orden que queráis. Bien mezclado.

Aquí. Quiero que cojas

una carta libremente, ¿de acuerdo? Quiero que se la pongas a tu papá

en la mano. La pones en la mano, así.

Ahí está, perfecto. Déjala ahí todo el rato.

Coge una carta y se la colocas en la mano que quieras de él,

pero sin verla, ¿eh? Nieves, has visto que nadie

ha tocado esta baraja, ¿verdad? Salvo yo.

¿Eh? Salvo yo.

Ah, vale, perfecto.

Mira lo que vamos a hacer.

Os he visto paseando antes. En este baraja que tengo aquí

le he dado la vuelta a una carta. Aquí tengo otra baraja.

Es una baraja un tanto especial porque hay una carta que está

dada la vuelta.

Está aquí la primera.

Dime, sin saber qué carta es esta ni tú ni tú ni yo...

Nadie sabe qué carta es esta. Sería increíble

que coincidiera la carta, ¿eh? Ah...

Qué pasada.

-No puede ser.

(RÍE)

Esto no puede ser.

(RÍE)

Cómo mola.

(RÍE) ¡Bien! Qué bonito.

(Aplausos)

Muy buena. -Muy buena.

Me he quedado asombrada. -Fantástico.

-Esto es magia, claro. No sabes cómo se puede hacer

y llegar a hacer eso. -Es increíble.

-Impresionante. O sea... No lo habíamos visto...

-Sin palabras.

Todo empieza aquí.

Destrozando una canción...

Estoy en la puerta de uno de los obradores más importantes

de toda España, he quedado con el maestro,

Paco Torreblanca. Con él, me voy a adentrar

en el apasionante universo del dulce.

Y no es solo eso, además, voy a intentar convertirme

en pastelero por un día, cosa nada fácil.

Y una vida maldita...

Maestro... Muy buenas. ¿Qué tal? ¿Cómo estás?

¿Qué tal? Oye, te veo aquí liado

con las manos en la masa, que se llama, ¿no?

Aquí estamos. Más que con las manos en la masa,

con las manos en la fruta, pero es igual.

Manos en la masa. ¿Qué estabas haciendo?

Mira, te voy a enseñar la bolsa, Miguel.

Estoy haciendo este pequeño pastel. Un poquito de nata...

Eh, eh. Y ya está, ya está.

Escúchame, eso que has hecho parece fácil,

pero lleva su... Hombre, esto es...

Como tú con la magia. Esta es nuestra magia.

¿Puedo yo hacer una de estas? Espera,

me voy a poner un mandil yo. Esto me llena de responsabilidad.

Tener esto son muchos años de trabajo, ¿no?

Espera que te lo explique un poco. Sí, porque yo tampoco

soy muy hábil con estas cosas. Esto se ata adelante, coño.

Esto se pone delante. Uy, Paco, qué confianzas tenemos.

Espérate...

Date la vuelta, date la vuelta. ¿Cómo se llama esto?

Para la gente que no sepa. Esto se llama manga.

¿Se coge con la mano izquierda? Se coge con la derecha y se hace así.

Mira. Vale.

Te voy a hacer uno de muestra. Vale, perfecto.

Con esta mano se coge y, con esta mano, haces así.

Solo tienes que hacer esto, mira. Un pequeño círculo.

Una es la que aprieta y otra es la que guía.

Vale, sí. Oye... Derecha... y así.

Ah, bueno...

Verás como ahora haces magia ya. Oye,

tantos años haciendo pasteles, ¿cuánta gente conocida y famosa

ha probado...?

El rey de España, el papa... ¿Cuál? ¿El rey emérito

o el rey de ahora? No, el que tenemos ahora.

Ah, el que tenemos ahora. Yo hice la boda

para el príncipe de España entonces y, ahora, rey.

Al papa también, a Obama también. Escucha, escucha...

Vamos por partes, cuidado. ¿Cómo llega esa invitación

o esa citación para hacer una tarta y cómo te planteas ese proyecto?

Porque, seguramente, que no cogerías la manga así.

Dirías que lo ibas a hacer de otra manera.

(BALBUCEA) Voy para allá. Uh, madre...

No me ha quedado muy bien. Hombre,

no te ha quedado mal del todo. Parece un espagueti, pero vale.

Madre mía, qué diferencia. Oye, no está mal.

Al final, le pones luego la fruta por encima

y no se va a ver. Te va a quedar de una forma...

Con esa intención lo había hecho. Ahí está, perfecto.

Entonces, cuéntame eso de la familia real,

que yo soy muy cotilla me interesa mucho.

Nada... Nos llamó un amigo nuestro para que hiciéramos unas pruebas

para un personaje muy importante... Sin decirte quién era.

Sin decirme quién era. Aparecí en Madrid

y, cuando ya estábamos en Madrid, me encontré al príncipe,

a la princesa y algunas personas más. Yo había llevado los pasteles

que me habían pedido. "Tráete unos pasteles de muestras

y de pruebas". Al final, probó los pasteles

y me dijo: "Ah, pues a mí me gustan los de chocolate con leche".

Y al rey le gustan de chocolate oscuro.

Por eso, dijo chocolate con leche, seguro.

Si queríamos triunfar... Hicimos un mixto.

Ah, mira qué bien. Hicimos lo que se llama...

El pastel se llama Gianduja Real en homenaje a este evento.

Oye, me encantaría poder ver esa tarta.

O una réplica o saber cómo fue el proceso.

No, mejor que verla, vamos a hacerla juntos.

¿En serio? Sí, sí, en serio.

Venga. Pero me tienes que ser una mano.

Venga, vamos. Venga, vamos.

Ya veo que está todo preparado por aquí.

Qué colocadito, madre mía... No, ya estamos currando aquí.

Vamos a hacer la tarta de la boda de los reyes...

Qué responsabilidad. Venga, no me voy a agobiar.

Al lío, venga. Bueno, vamos allá.

Esto se llama crema inglesa. Crema inglesa.

Tienes que vaciármela en este cacharro

porque la vas a hacer tú. Eso es fácil.

Vacío la crema inglesa, primer paso.

Ahora, tienes que coger una marisa. ¿La grande o la pequeña?

La grande. Yo te ayudo, yo te ayudo.

Vacía todo. Mira, vacío todo aquí.

Ah, mira cómo...

Ahora, añadimos, le añades esto, que se llama praliné.

¿Y puedo usar esta misma? Puedes usar perfectamente la misma.

Ahora, hago así, ¿no? Empuja sin miedo.

No, no tengas miedo. Aprieta si quieres aquí...

Trae, te hecho yo una mano. O sea,

Me estás diciendo que no tengo ni idea.

No... "Te echo una mano"

es la forma educada de decir: "Vamos, chaval, que esto...".

Venga, no pasa nada, yo lo entiendo. Dale.

Y ahora tienes que mezclarlo. Así, normal, ¿no?

Eso es. Más cosas.

Ahora, solo te falta mezclarle esto, que es nata montada,

que no lleva azúcar. Una de las peculiaridades de este pastel

es que casi no lleva azúcar. ¿Todo otra vez?

Poco a poco, en dos veces. Tienes que vaciar en dos veces esto.

Bueno, echas aquí. Una.

Mezclas ahora. Ah, vale, vale.

Despacio, muy despacio, con delicadeza...

¿Cómo seguimos? Tienes que coger este cucharón

y échame aquí tres cucharadas. Casi... échalo tú

porque yo lo voy a tirar, ya te estoy avisando.

Bueno, mira, voy hacerlo de otra forma.

Venga... Eso es nivel ya. A mí no me dejabas hacerlo así.

Yo tenía que hacerlo con el cazo, ¿eh?

Ahora, le metemos esto aquí, pero ahora me tienes que dar tú.

Venga. Si te lo hago yo...

Esta es la base de la tarta. Es la base de la tarta.

Ahora tienes que poner esto, chocolate,

que es 70 % chocolate. Esto es lo que le gustaba a...

don Felipe. En el centro. Lo despegas de aquí...

¿Lo ves? Y lo metes en el centro. Colócalo en el centro.

Lo dejas en el centro caer. Vaya, la he liado.

Se ha hundido. No pasa nada.

Oye, ¿los cocineros se pueden chupar los dedos cuando eso?

No. Los cocineros se deben lavar las manos

y chupar los dedos luego o se coge con una cuchara.

Pero si quieres coger, yo te pongo esta espátula.

Lo siento, lo siento, yo no he podido remediarlo.

Oye, qué rico está por favor... Ahora, te falta echar un poco

el que queda...

(CHUPA) Échalo tú, que ya no puedo yo.

Échalo tú, que yo ya estoy... Madre mía...

Las críticas fueron buenas, ¿no? Las críticas fueron buenísimas.

De hecho, había parte del equipo, cuando sacamos la tarta,

solo pude salir y yo, pero yo me quedé con las ganas

de que saliera gente que trabajaba conmigo.

Eso está muy bien, hombre. Y le dije... Me dijo...

Don Felipe me dijo: "Paco, gracias por habernos hecho...".

Bueno, vamos a terminar la tarta... Venga, venga.

Pero cuenta, cuenta... "Gracias por...".

Por esta tarta, por este dulce, que nos ha encantado.

Que mi madre se ha comido dos, la reina, cosa difícil...

¿Doña Sofía se comió dos? Entonces, cuando le dije yo:

"Es que, a mí, don Felipe, me habría hecho mucha ilusión

que saliera parte de mi equipo a saludar,

que les hace mucha ilusión". "¿Y por qué no han salido?".

Digo: "No lo sé, don Felipe, será el protocolo".

Y dice: "El protocolo... ¡Que salgan!".

Entonces, cuando salimos por segunda vez,

se levantó el príncipe de Inglaterra, se puso a aplaudir...

Y toda la peña, todos aplaudiendo allí arriba...

1800 personas. Entonces, fue cuando dije yo:

"Me parece que hemos hecho algo importante".

Nada más. De verdad que, para nosotros,

fue una satisfacción que se acordaran de un pastelero

que vive en un pueblo pequeñito y que hiciera este evento.

Me deja sin palabras. Bueno, esto ya está.

Solo hay que meterlo en un frigorífico...

¿Cuánto tiempo? Aproximadamente hora y media.

Venga. Esperemos, ¿no? Esperemos.

90 minutos después, se hizo la magia.

Ya tenemos aquí la tarta, Miguel. Me parece increíble

que yo haya hecho esto, ¿eh? Bueno, en fin,

no demos detalles. Esto de aquí es oro, ¿verdad?

Sí, esto es oro puro. Se ponen unas láminas.

Se utiliza en pastelería, se utiliza el oro y la plata.

Y estos son unas plaquitas de oro, así, se van golpeando

hasta que se hacen estas láminas y esto ya viene preparado.

Esto no tenemos que hacerlo nosotros, ¿eh?

Pero da un poco de coraje partirla, ¿no?

¿Cómo se parte esto? Lo que hacemos, Miguel,

es un arte efímero. Si no se come, no tiene sentido.

Ya, de verdad, de verdad. A ver cómo se come.

¿Lo corto yo o lo cortas tú? Sí, tú... Es mucha responsabilidad.

Miguel, te está dando mucho miedo este tema, ¿eh?

Es que esto es mucho tema. Yo pensé que este mundo

era otra cosa. Corto aquí.

Ahora, te lo voy a enseñar. Que se vea, que se vea.

Gíralo así. No, espera momento.

No te preocupes, que eso te lo organizo.

Una vez que ya hemos cortado, yo te hago así y te enseño...

Ves el corte. ¿Ves lo que has montado?

Abajo, la base con la almendra... Eso es.

Te has dado cuenta que lo hemos hecho al contrario.

Aquí se ve el corte y la presentación.

Oye, pero a mí no me ha tocado en ningún trozo de oro.

Te lo tienes que ganar aún. Sí...

Se puede probar, ¿no? A ver...

Si no pruebas lo que hacemos... Bueno,

era una pregunta retórica, lo voy a probar igual, ¿eh?

Porque tiene una pinta esto... Yo voy a partir un trozo más pequeño

porque como yo la conozco ya...

¿Te sigue gustando el dulce? A mí me sigue encantando.

El dulce es como todo, hay que comer en su justa medida.

Ah, sí que me tocó oro. Mira, sí que me tocó.

Es que el oro nunca lo había probado.

Haces así y verás el gusto de la avellana...

Buenísimo...

(Música)

(Música animada)

Nos relajamos un poco y tomamos aire puro

en nuestra siguiente parada, la sierra de Maigmó.

No se me ocurre mejor lugar. Está plagada de bosques

de pinos y de encinas. A sus pies, se encuentra el embalse de Tibi,

considerado el más antiguo de Europa en funcionamiento.

Tienes dudas, pero yo ahora no.

Tú lo ves raro y yo lo veo en tecnicolor.

Yo no necesito estar seguro,

tú necesitas tenerlo bajo control.

Y que te salga todo dentro de un patrón.

Qué fuerte, tío. No, no puede ser.

Eh, ¿os acordáis del mensaje que le mandé ayer

a los chicos de la vuelta al mundo en vela?

Que me ha contestado. Qué fuerte...

Pero si está en mitad de la nada. Ñeti me manda un mensaje de audio.

Espera... Me limito a obedecer...

(AUDIO) "Hola a todos. Aquí, desde el Mapfre, soy Ñeti.

Quería, antes de nada, mandar un saludo al mago Miguelillo,

de "Un país mágico", que sé que nos sigue a tope.

Nada, en cuanto toquemos tierra en Brasil, estaremos atentos

también a su programa...". Alucinante...

"Así que nada... Un abrazo fuerte". A ver si ganáis,

me cago en la leche. Venga ahí, ánimo.

Mezcla de culturas que se dan en la ciudad de Elche...

Por un lado, la musulmana y, por otro, la cristiana.

Aquel edificio, que veis a mi izquierda,

se denomina Calahorra. En un principio, era mucho más alta,

lo que pasa es que un terremoto la dejó a esa altura que veis.

Y era la puerta que indicaba la salida hacia la ciudad de Alicante.

Por otro lado, esta construcción cristiana

es la basílica de Santa María, de la cual,

si quieres más información, tendréis que entrar

en la web de rtve.es.

Vas a besarme. Vas a ganarme.

Electrizarme.

Vas a gritarlo a viva voz.

Voy a sentirlo...

¿Sabéis que en la ciudad de Elche tocan a una palmera por habitante?

Y es que hay plantadas 200 000 palmeras y todas son exclusivas

porque se plantan de semilla en semilla.

Eso sí, hay catalogadas 141 como singulares,

bien por su historia, por su morfología...

Mirad, en este parque municipal de la ciudad podréis disfrutar

de todas ellas.

Yo creo que es el sitio ideal para dejar la carta

que corresponde al programa de hoy. Sí.

Hay un vendaval que no va a esperar.

(Música)

  • Alicante

Un país mágico - Alicante

09 jun 2018

El mago Miguel Romero "Miguelillo" recorre los espacios más mágicos y singulares de la geografía española. A través de sus ilusiones y juegos de magia, visita lugares carismáticos de cada provincia y entrevista a personalidades del mundo de la cultura, deporte, cine...

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  1. Ana

    ¿Y esos pendientes del presentador? ¡Vaya pintas!

    30 jun 2018