España es sin duda un país mágico, y para demostrarlo Miguelillo se ha propuesto recorrerlo de punta a punta, a lomos de su compañera 'Travel', mostrando con detalle parajes singulares, espacios con encanto y personas muy especiales. Su misión no es otra que ir ilusionando a todo aquel con el que se encuentre, dejando una carta en cada una de las provincias visitadas hasta completar así una baraja entera, y dar por concluida su misión repartiendo 52 naipes, uno por cada una de las 52 unidades territoriales.

Si consigue cumplir esta misión, hará realidad un sueño de cuando era pequeño, y mostrará al mundo lo increíble y mágico que es este país llamado España, y lo hará compartiendo con todos los espectadores lo mejor de la música que le acompaña en cada una de las escenas.

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Para todos los públicos Un país mágico - La Rioja - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Hola, soy Miguel, aunque todos me conocen como Miguelillo,

aventurero intrépido y siempre con un as en la manga, mi magia.

Es magia. (RÍEN)

Me pongo en marcha para mostraros las 52 provincias de España

de una manera completamente nueva.

Hoy turno para La Rioja.

Conoceremos la lengua castellana cuando era tan solo un bebé.

Es algo así como la partida de nacimiento de la lengua castellana.

Nos atreveremos con el baile más difícil del mundo.

(Castañuelas)

Tapearemos por la famosa calle Laurel.

Un brindis, por la amistad.

Y como siempre, muchas muchas cosas más.

En cada destino dejaré siempre una carta de mi baraja

hasta completarla entera.

Aquí comienza una nueva aventura de "Un país mágico".

Todo empieza aquí.

(Canción en inglés)

Comienza mi nueva aventura y lo hace en una provincia fascinante,

lo hace en La Rioja.

Y además, vamos a comenzar por el principio,

donde nació nuestra lengua, el castellano.

Un monje de este monasterio,

el monasterio de Yuso en San Millán de la Cogolla.

Bueno, es una historia fascinante que ahora mismo vamos a conocer.

(Continúa la canción)

Padre, le veo...

Absorto contemplando... ¿Qué estaba contemplando? ¿El cielo?

Contemplando todo el cielo

con nubes entreveradas por un poco de sol.

¿Qué tal, Pedro? Buenas tardes, mucho gusto.

Gracias por recibirnos en su casa.

Lo que la gente saben menos, que aparte de un monumento,

es también residencia de su orden. Efectivamente. Y me gusta decirlo.

Agustinos Recoletos. Agustinos Recoletos.

¿Cuántos son ustedes? Aquí somos nueve.

Nueve... ¿Y no se aburren solo nueve?

¡Uf! Nada. Nos falta tiempo.

No solamente tenemos aquí el monasterio.

Tenemos encomendadas cinco parroquias alrededor.

Vale, que van a dar misa desde aquí, como centro de operaciones,

a los demás sitios.

Y tareas relacionadas con todos los ministerios.

Muchas actividades.

El monasterio tiene muchas conexiones inevitables y hay que atenderlas.

Venía muy ilusionado por conocer la historia del castellano.

Cuando le decía a la gente que iba a venir,

me decía: "Tú pregunta,

que aquí fue donde nació nuestra lengua, el castellano".

Pues sí. Y es muy importante además esto.

Aquí había unos monjes que vivían en el monasterio de Suso,

que es el de arriba.

Un fraile estaba leyendo un texto en latín.

Y entonces, él, entendiéndose a sí mismo

y tratando de interpretar lo que lee en latín con dificultad,

se pone a escribirlo. Luego lo veremos.

¿Está ahí? Sí, sí.

Vamos si me sigues contando.

Podemos verlo y te lo cuento de camino.

Perfecto.

(Música)

Aquí tenemos el famoso libro, que no es el original

que está en la Real Academia de la Historia, en Madrid, ¿verdad?

Exacto.

¿Qué significa este libro para la cultura española y castellana?

Algo como la partida de nacimiento de la lengua castellana.

El monje que lo escribió le vino la inspiración,

"Voy a escribir un poco". Y entonces puso...

Lo que tenéis ahí transcrito, por ejemplo.

Ese es un lenguaje que está entre latín...

"Cono adutorio...". Sí, que se puede entender bien.

Con un poco de imaginación lo entendemos.

O en castellano con la ayuda.

Estamos jugando al caballo. Entonces, en aquel momento,

en el contexto puramente familiar, se hablaba ya,

se chapurreaba algo que poco a poco ha llegado a ser el castellano,

pero no se escribía.

La originalidad de este monje está en eso,

que escribe con unos términos hasta entonces desconocidos,

sustituyendo al latín. No sabe el monje ese la que lío.

Realmente.

Pero ese monje debía saber, no solamente castellano.

Por tanto, hay palabras también que tenemos en euskera.

Estamos compartiendo en un mismo texto

el origen de dos idiomas que actualmente se hablan.

Qué bonito.

Lo que más me apasiona de estos sitios con tanta historia,

son los lugares con misterio, lugares mágicos.

Y yo sé que hay una biblioteca que es muy mágica.

Sí, sí, sí. ¿Podría verla?

Bueno, por esta vez vamos a verla. Venga.

Normalmente, solo damos acceso a aquellos que realmente demuestran

un interés... Yo tengo mucho interés.

Un cariño especial. Venga, vamos a verla.

Y deseo de saber. Vamos. Vamos a verla.

(Música)

¿Esta es la biblioteca?

Aquí mismo. Pero si no pone nada.

Lo tenéis bien escondido.

No te preocupes, la llave la tengo yo.

¡Buah! ¡Vaya llave, madre mía! O sea, que con esto ya...

¿Pero es de adorno o de verdad? Es la llave de verdad.

A la primera.

A la primera abierto. ¡Guau!

Pasa.

¡Madre mía! Biblioteca monacal.

¡Vaya sitio!

Se respira a historia, a misterio, a todo.

Se respira la vida de los monjes.

Era un lugar cuasi sagrado. La iglesia y la biblioteca.

Qué bonito.

Los monjes tenían la costumbre de rezar todos los días varias veces

en la iglesia. Y en aquella época, vamos a poner el siglo XVI o XVII,

no había un libro para cada uno. Y se compartía.

Tenían un solo libro para todos. Esto es pura piel.

¡Madre mía! Pura piel de becerro. Fíjate.

Sí, sí, se nota la textura. Suave y consistente.

Claro, hacía falta...

De un animal, una vaca o una ternera, saldrían nada más dos páginas,

una del lomo y otra de la panza.

El tamaño que tiene y lo que... Y cómo está iluminado.

¿Qué más libros podemos ver especiales?

Os voy a sacar uno que es único. Perfecto.

Te espero aquí viendo este libro. ¡Madre mía! Vaya barbaridad.

(Música)

Este es un tesoro. ¿Ah, sí?

Es uno de los pocos códices

que no se llevaron a Madrid cuando la desamortización.

Quedó aquí. Es del siglo XII.

Daos cuenta la textura que tiene.

¿Eso está hecho a mano? Todo a mano.

Este libro era como un registro.

Seguramente, el monasterio se quedó con este libro

porque como era el documento que tenían

para poder demostrar la propiedad de sus pertenencias.

Es pesado, ¿eh? Sí.

¡Madre mía! Esto no lo roban, ¿eh?

Por lo que significa y por lo que vale puede pesar, indudablemente.

Me gustaría hacer una pequeña experiencia con usted

en un sitio tan bonito como este. Encantado.

Bueno, no le he dicho lo que es todavía.

Bueno, pero me fío. Bien, bien.

Por ejemplo, es tan grande esta biblioteca...

Me gustaría que escogiera un libro de los que están ahí al azar,

el que usted quiera, y lo trae y lo pone aquí.

Lo voy a traer de un poco más allá, que me gusta más, si le parece.

Vale, vale. No, no, me parece. Vale, un momentito.

(Música)

Padre, ¿hay algún motivo especial para haber elegido este libro?

Para mí sí. Vale, vale.

Para mí sí. Vale, pues hagamos una cosa.

Mire... ¿Está en el latín o en castellano?

Latín. Latín, bueno...

Voy a intentar hacer una cosa.

Le voy a pedir que abra el libro por donde quiera

y que se fije en una palabra.

Le voy a pedir que sea una palabra sencilla

porque no toda la gente sabe latín.

Que no tenga muchas letras, cuatro o cinco, lo más, ¿vale?

Una palabra sencillita.

Quiero que la mire, pero no se la diga a nadie.

(Música)

Puede ser de cualquier página, ¿eh?

No, con esta primera me vale. ¿Es una palabra sencilla?

Para mí sencillísima.

¿Y para la gente que nos ve en casa? Igual.

Vale, pues cierre el libro, por favor.

Cierre el libro.

Y quiero que la piense un momento.

Vale.

(Música)

Bueno, como me salga esto...

A mí me da algo.

Me lo guardo,

no quiero que nadie vea nada antes de tiempo.

Por primera vez,

¿qué palabra ha pensado, que solo usted conoce en este momento?

Dígamela. ¿Te la digo?

¿En latín? En latín.

"Speculum". "Speculum".

(Música)

Una palabra un poco especial. ¿Sí o no?

Bueno, pero en latín muy normal.

¿Yo sabía que usted iba a elegir ese libro o no?

Supongo que no.

Y que menos lo iba a abrir por la página esa.

Por supuesto, porque yo conozco la biblioteca y tú no.

Mire, es que no se va a poder creer,

pero es que aquí tengo una palabra escrita.

A ver qué ha escrito. Yo se la dejo aquí.

Antes de dar la vuelta, le quiero dar las gracias, padre,

por haber compartido con usted experiencia.

Muchas gracias. Bueno, encantado.

Muchas gracias.

Espero que disfrute de la sorpresa. Vamos a ver.

"Speculum".

Bueno, este chico...

¿Pero este chico dónde ha nacido?

Para que veáis el libro...

Es el título de un libro curiosísimo.

"Speculum principum".

"Speculum" en latín, "espejo" en castellano.

Muchas gracias.

(Música)

Ahora vienen nuevos tiempos...

Continuamos desde el cielo de Haro,

localidad conocida por sus famosas bodegas.

Cuenta, además, con un importante patrimonio arquitectónico

y urbanístico. ¡Ah! Una curiosidad.

Es una de las siete poblaciones no capital de la provincia

que tuvieron una sucursal del Banco de España.

Oye, lo que aprende uno viajando.

Y que quieres protegerla.

Su vida es más importante.

Y dejar

el orgullo y el sermón.

Un regalo que tenga un corazón.

Y procedente de Haro, llego a Anguiano,

a esta cuesta, que no es una cuesta normal, no, no.

Es una cuesta muy especial.

Mirad, aquí cada julio y cada septiembre

los intrépidos muchachos de este bonito pueblo

se calzan sus largos y altos zancos

y se tiran dando vueltas hacia abajo.

Es una tradición que se remonta hacia casi 400 años

y no se sabe muy bien cómo comenzó.

Dicen que pudo ser una pequeña ofrenda al sol.

Yo, desde luego, tengo muchas ganas de conocerlos.

(Música)

Danzadores, ¿no? Así es.

Hola, ¿qué tal? Buenas.

¿Qué tal? Muy bien.

¿Cómo estás?

¿Qué tal? ¿Bien? Muy bien.

¿Aquí los chicos preparándose ya para...?

Sí, estos valientes. ¿Qué significa esto para el pueblo?

Pues un orgullo tremendo. Esto es...

Tradición, cultura. Es... Pues eso.

Son muy valientes, ¿eh? Son muy valientes.

Chicos, ¿qué estáis haciendo ahora?

Nos estamos atando los zancos para empezar a danzar.

Veo que tenéis cada uno un ayudante. Sí.

Qué bueno. ¿Porque es una labor difícil o qué?

Hay que apretarse bien, ¿no?

Sí, porque si el zanco se suelta, te caes al suelo.

¿Cómo te dio a ti por dedicarte a esto?

Es una tradición que a todo el mundo del pueblo le gusta.

Y desde pequeño, mis amigos...

¿También lo hacían? Sí, también lo hacían.

Me dio por probar y me gustó. ¿Cuánto miden estos zancos?

50 cm de la base al suelo.

Hay unos zancos esperándote.

Déjalos, que están ahí bien, hombre. (RÍE)

No me he puesto unos zancos nunca y no tengo ayudante.

¿Tú me ayudas a ponérmelos? Yo, si quieres, te ayudo.

¿Usted me ayuda a ponerlos? Sí.

Le veo muy mañoso. Lo veo como más...

¿Qué me podéis contar de este traje?

A la vista es muy bonito, pero seguro que tiene historia, ¿no?

Alcaldesa, venga un poco conmigo, por favor.

Venga, ven aquí un poco, Gemma.

Oye, ¿este traje qué significa?

Lo único que sabemos es que hace más de 400 años

que está el primer documento escrito sobre esta danza,

pero el origen en sí no se sabe.

Entonces, son muchísimas las teorías.

Gemma, ¿te has puesto alguna vez unos zancos?

Pues sí, una vez. ¡Anda! Mira qué valiente.

Pero solo los zancos. ¿Y qué tal la experiencia?

Me los voy a poner yo también. Es una experiencia muy emocionante.

Ayúdame a ponerme el chaleco. Sí, hombre.

(ININTELIGIBLE)

¿Cómo? Eso, me los ató Damián en el monte.

Pues Damián es mi ayudante, no me lo quites.

Venga, por aquí.

No me pega mucho con la camisa, pero bueno.

Venga, ahí. Vas multicolor.

-Te está grande. Qué va.

Vamos, Damián. Ponte la falda, anda.

Un poco de brillo....

Ponte antes la falda. Que no me la han traído.

¿No te la han traído? Qué va.

Sin falda y a lo loco voy a ir. (RÍE)

¿No hay alguna por ahí?

(Música)

¿Me ayudáis a levantarme? Venga, vamos a ver.

Madre mía... A ver...

Mira al frente, no abajo. Al frente.

Como si fueses andando normal. Tú dame la mano y no te vayas.

(Música)

(Castañuelas)

¿Eso se llama tocata? Esto se llama tocata.

Y luego empezamos a dar vueltas.

(Castañuelas)

Pero aquí estaríais ocho. Ocho.

Siempre ocho. Sí, siempre ocho.

Siempre son ocho.

Y se mezclan los nuevos con los más expertos.

Sí.

Vale, hacéis esto aquí y luego a la escalera.

Sí, bajamos las escaleras.

Y luego pasaríamos esa cuesta. A la cuesta, sí.

Y empezáis desde arriba hasta abajo sin parar dando vueltas.

Claro. -Sí.

¿Qué sentís cuando llegáis abajo?

Sueltas toda la adrenalina del mundo y disfrutar.

Me dejáis alucinado. Damián, ¿cómo me ves a mí?

¡Eh! ¡Eh! Damián, ¿has visto? Estás para debutar.

¿Cómo me ves, Damián? ¿Cómo me ves? Vas bien, vas bien.

Raúl, déjame una castañuela, hombre, que me vengo arriba.

Nada, nada. Hace falta bastante tiempo.

Bastante tiempo.

Bueno, chicos, me voy a tirar por la cuesta, que es mi primera vez,

pero no quiero que nadie me vea,

así que todos iros de aquí que me voy a tirar yo solo.

De acuerdo. Damián y yo, los dos juntos.

Vamos, tira para allá.

(Música)

Sobrevolamos Santo Domingo de la Calzada.

El nombre procede de su fundador, Domingo García,

que construyó, entre otras cosas, un puente para cruzar el río Oja

y un albergue para los peregrinos del Camino de Santiago.

Esta localidad es famosa por el milagro del gallo y la gallina.

Seguro que os suena.

Y continuar desde allí esta vida secreta.

Cómo no te había visto antes,

en ninguna otra parte.

Un clásico de Logroño, dar un paseo por la calle Laurel,

un paseo gastronómico.

Aquí es una maravilla, es una calle muy popular

y los bares no solo se conocen por su nombre,

también por la especialidad que se come.

Empiezo por un clásico.

Como no podía ser de otra manera, empezamos por la patata brava.

(Música)

Hola. Hola, buenas tardes.

Un rioja y unas bravas. Ahora mismo.

Me han dicho que aquí es la especialidad, ¿verdad?

Sí, sí, es la especialidad. Que no piquen mucho, ¿eh?

No, bien picantitas.

¿Pican un poquito? Un poquito pican.

Perfecto, perfecto.

Venga, esas bravas. Ahora mismito.

Una cazuelita, por favor.

Ahí tienes. Vaya pinta tiene esto.

Gracias. Vamos al lío.

Déjame probarlas primero, a ver... Espero que te gusten.

Mm...

¿Quieres más picantito? No, no, no.

Más dice. ¿Está en su punto?

¡Madre mía!

¿Cuál es el secreto para hacer unas patatas tan ricas?

¿O no me lo vas a contar?

Es secreto, ¿eh? Pero bueno. Secreto profesional.

La verdad que las... Oye, es todo manual.

Me refiero que hacemos todo muy artesano.

Receta muy artesana. Sí, sí.

¿Es lo que nos ponéis, las bravas? Sí.

Solo eso. Es la especialidad. ¿Solo eso?

¿Pero solo eso?

Antiguamente, la calle Laurel era lo típico, solo un pincho en cada bar.

No hay más que ver que viene gente... ¿Mucho turista también?

Este año ha sido una pasada. ¿En serio?

Por algo será. El año pasado también.

Se trabajó fenomenal. Dicen que La Rioja está de moda.

Además, con el Camino de Santiago... Te digo una cosa.

Viene un peregrino hecho polvo, se toma esto

y acaba el Camino de Santiago en un par de horas.

Vamos, no me extraña. Qué maravilla.

Qué bueno.

(Música)

Muy buenas.

Quería un pinchito de champiñón y un mosto.

Muy bien, majo, ahora mismo.

-¡Ponme un mosto! Vaya arte, ¿no?

Hombre, hay que aprender.

¿Cuánto tiempo llevas haciendo esto? 45 años.

¡Madre mía!

¿Cómo se hace esto, el truco? Mira, se ponen boca abajo,

se les da la vuelta, se le echa la sal

y se le echa la salsa, el truco de la casa.

La salsa no me vas a decir lo que lleva, ¿eh?

No se puede, no se puede. No, no, no.

Es secreto de la casa.

¿Le pones una gambita? Sí, una gambita también.

Mira, aquí están. Qué bueno.

Son tres cada uno. O dos.

O dos, depende. Depende del tamaño.

A mí ponme uno grande, ¿eh? Sí, hombre.

¿Que no les he probado nunca? Nunca, nunca.

Venga. -Quema mucho.

¿Quema mucho? Vale. Hay que tener cuidado.

Vaya obra de arte esto. Quema mucho.

-Intentamos hacerlo lo mejor posible. Huele genial, la verdad.

Qué bueno. ¿Te gusta?

Está superrico.

(Canción en inglés)

Hombre, don Chema Purón. Hombre...

¿Qué tal? Pues, mira...

No me esperaba encontrarme con un compositor de pura cepa

aquí en Laurel. Pues tampoco es tan extraño

porque yo, siempre que vengo a Logroño, siempre que puedo,

la visita a Laurel no puede faltar. Esto es típico.

Hablando de cosas típicas, ¿de este bar qué es lo típico?

Bueno, la verdad que hay un pincho que no es solo típico de este bar,

es típico de la calle del Laurel,

que es buenísimo, que se llama cojonudo.

Oye, invítate a uno, que yo soy el forastero.

Invítate a un cojonudo. Venga.

Además, así lo pruebas. Venga.

Vamos a pedirlo.

Oye, por favor, cuando puedas... -Contadme.

Buenas. Hola, ¿qué tal?

Un cojonudo y... El pincho típico, ¿no?

Tú un embuchadito. -¿Yo un embuchadito?

Me encanta. Las dos cosas me encantan.

-Perfecto. Y algo para acompañar.

¡Dos cojonudos, dos!

-Y un vinito, ¿no? Hombre.

Un riojita. Cómo no de otra manera.

Oye, hablando un poco de música,

si tuvieras que ponerle una canción, una melodía a esta calle,

¿qué melodía, qué canción le pondrías?

Yo creo que la calle Laurel tiene sus canciones,

pero, de todas maneras,

esta es una calle en la que, lo que más se fomenta,

más que la buena gastronomía y el buen vino,

sobre todo, es la amistad. Un brindis, un brindis.

Es la amistad. Un brindis, por la amistad.

¿En qué estás trabajando ahora mismo? ¿Qué estás maquinando?

Yo estoy con Lucía Pérez, que llevo ya muchísimos años.

Y entonces, pues... -Chicos, disculpad.

-Sigo con ella y componiendo. ¿Qué es?

Bueno, bueno, bueno... -Es el embuchado.

Es algo muy típico de aquí.

¿Esto es...? Los cojonudos.

Perdona, te corto cada vez porque llega la gastronomía.

No te vayas, que hablaba de su arte, que es la música,

y el tuyo la gastronomía. Cuéntame cómo se hace esto tan rico.

Es un clásico de la calle Laurel. Es un huevito de codorniz

con una rodajita de chorizo y una alegría riojana.

Alegría riojana. Eso es.

Qué importante la huerta.

Esto tiene que ser de un bocado, ¿eh? ¿De un bocado tiene que ser?

Y con la yemita por delante para no mancharse.

O sea, así. De este lado. Yo me cojo el más pequeño.

Te iba a preguntar si se comía de un bocado.

De un bocado, sí. ¡Madre mía!

Vamos a ver, ahí va. A por él. Cuidado, que pica.

Mm...

Un plato muy típico de La Rioja son los huevos con chorizo.

Entonces, esto es el plato típico, pero hecho pincho.

Qué bueno, de verdad.

Oye, perdona que te moleste.

Me gustaría hacer algo relacionado con la magia, mi profesión.

Pero me gustaría que intercambiamos el puesto.

¿No te importa venir aquí un segundito y me pongo yo ahí?

Hecho. ¿No te importa?

Venga. Pues supercontento voy a hacerlo.

¿Hacemos el cambio? Me encanta la magia, además.

Pues venga, vamos.

(Canción en inglés)

Tal y como os dije, esta calle se pone a reventar de gente,

es una auténtica pasada.

Yo acabo mi ruta gastronómica aquí y me voy a dormir prontito

que mañana me esperan un montón de aventuras.

La primera será compartir con vosotros un vuelo muy especial.

Se llama Briñas y me han dicho que es precioso.

(Música)

Briñas no decepciona a nadie.

Así de bonito es el amanecer en este pueblo

bañado por el río Ebro.

Creo que no hay una mejor manera de comenzar el día.

En estos momentos, estamos viendo la iglesia de la Asunción,

donde se pueden contemplar retablos de gran valor.

(Canción en inglés)

Continuando nuestro viaje,

vamos a llegar a las bodegas riojanas de Cenicero,

que por algo estamos hoy en la tierra del buen vino.

Tuve su sed y su calor, luego el calor, movimiento.

Pues hemos llegado a Cenicero,

uno de los pueblos de La Rioja que más bodegas tiene.

Mirad, el nombre de Cenicero

se debe a que los pastores, tras su estancia invernal,

dejaban cenizas y de eso cogieron el nombre.

La verdad que es un pueblo precioso.

Sobre todo, hay algo que a lo mejor no sabéis,

y es que aquí se rodó la serie de TVE "Gran reserva".

Tengo muchas ganas de conocer más de cerca la cultura del vino

y creo que estoy en el lugar ideal.

De otra galaxia,

el amor que me darías transformado volvería

un día a darte las gracias.

Cada uno da lo que recibe.

Hola. Buenos días, ¿qué tal estás?

Santiago, ¿cómo estás? Muy bien, ¿y tú?

Oye...

Qué bien huele aquí, ¿no? Huele a vino, estamos en una bodega.

¿Hace cuantos años que huele a vino aquí?

Desde 1890. Ya más de 125 años.

¡Madre mía!

¿Y que hace un director de un sitio tan bonito como este

en su día a día? Pues como todos, trabajar.

Trabajar por y para el vino, ¿verdad?

Sí, la verdad es que es un mundo precioso

en el que se junta

el trabajo en la tierra, el trabajo en la bodega,

y al final consigues un producto que la gente disfruta.

¿Qué le debe La Rioja a la cultura del vino? Mucho, ¿verdad?

Yo creo que todo. Porque aquí en La Rioja

todos tenemos una pequeña finca, un pequeño viñedo,

y todos tenemos un primo, un hermano o un cuñado

que trabaja en alguna bodega. Relacionado con el vino.

Pues enséñamela, que tengo unas ganas...

Claro. Ven conmigo. Venga, vamos.

Vamos por aquí.

...en Salvador de Bahía

donde a otro diste el amor que hoy yo te devolvería.

Cada uno da lo que recibe.

Luego recibe lo que da.

Curioso. ¿Esto qué es? Esto servía para hacer las mallas.

¿Se puede coger? Sí, sí, cógelo.

Antiguamente, en Cenicero,

las mujeres lo que hacían, en sus propias casas o en la bodega,

esas mallas típicas que se veían en las botellas antiguas,

que es un trabajo muy manual y que prácticamente se ha perdido.

Pero estos son los moldes

que se utilizaban para confeccionar aquellas mallas

que después iban en las botellas. Qué bueno. Qué curioso.

Claro, esto no deja de... Vamos a seguir.

No deja de estar lleno de curiosidades y de cosas...

Hombre, son muchos años

y las formas de trabajar han cambiado muchísimo.

(Música)

¿Cuántas barricas hay aquí?

Pues en esta nave tenemos 2000 barricas.

2000 barricas. Es una pregunta un poco obvia,

pero ¿todas están llenas de vino? Todas están llenas de 225 l de...

Es una medida estándar, ¿verdad?

Es la medida que marca la denominación

para el envejecimiento de los vinos.

Esa es la característica más peculiar o más diferenciadora que tiene Rioja,

y que luego ha sido capaz de exportar a otras denominaciones,

que las categorías de vino de la propia denominación

se basan en la edad de envejecimiento del vino...

El tiempo que está almacenado. Tanto en barrica como en botella.

Porque el vino en la barrica evoluciona

y va cogiendo matices, pero en la botella también.

Pero ¿en la botella también coge...? Sí.

La botella le aporta, en general, redondez.

La barrica es de roble americano o francés,

y lo que le va a aportar son sabores y complejidad al vino.

No solamente esos toques ahumados o vainillas,

sino también luego nos va a permitir que dure más en el tiempo ese vino.

Gracias a la microoxigenación que se produce

a través de los poros de la barrica.

¿Cuál es el vino que más tiempo lleva

en una barrica o en una botella?

¿Hace cuánto lleva un vino ahí...?

Bueno, nosotros aquí tenemos vinos desde antes de 1890.

Son las botellas más antiguas que...

¿Ese vino se podría llegar a tomar?

Sí. No nos iba a pasar nada.

Quizá no iba a estar como uno actual, porque está ya muy evolucionado,

pero no nos íbamos a poner malos por beberlo.

Pero ¿cuál es el tiempo máximo que puede estar un vino...?

Depende de muchos factores. De la conservación,

de cómo se haya elaborado ese vino para envejecer o no.

Y también depende de lo que acompaña al vino:

la botella y, sobre todo, el corcho,

que nos va a marcar mucho la vida del vino.

Me gustaría que me dijeras si es verdad que aquí,

en este complejo, tenéis algo así como un castillo.

Sí, tenemos un pequeño castillo. Soy muy fan de los castillos.

¿Me llevas a verlo? Vamos.

Venga, vamos.

(Música)

¡Guau! ¡Vaya sitio chulo!

¿Te gusta? (RÍE) ¡Hombre!

Además, me recuerda mucho... Bueno, me recuerda no,

es que es casi, casi un castillo. Sí.

Y es un lugar especial para hacer un efecto de magia y un brindis.

Claro que sí. ¿Te parece?

Vamos. Pues venga.

(Música)

¡Ay!

¿Hay alguna manera especial de servirlo o...?

Con cariño. Tú... Entonces, tú...

¡No! No, de verdad, venga.

¿Yo? De verdad, venga.

Venga.

Apoya la copa aquí. ¿Sí?

Sí. Se apoya así la copa...

(Música)

¡Ahí! Ese giro. Ese giro bueno, ¿eh?

Ese giro lo que hace es evitar que...

gotee la botella. Ese giro bueno.

Bueno, y si me aficionara yo a esto de las catas,

lo primero que haría es coger la copa por aquí

para que no se caliente el vino... Sí.

Y luego... empezamos a mirarlo así un poquito, ¿no?

El moverlo sirve para sacar los aromas del vino.

¡Ah! Entonces...

Sacamos un poquito los aromas... Al moverlo,

se van a notar los aromas. Al principio se nota la fruta,

y después ya entran los aromas de barrica

y la complejidad.

¡Qué bueno!

Muchas gracias por venir.

A ti por recibirnos.

(Música)

Y ahora mira...

Antes de irme quería hacer una cosa con tu copa.

Ponla por aquí.

Mira.

Mira, esto es el arma que los magos utilizamos, ¿verdad?

Es una baraja de cartas... Sí.

...que tiene picas, corazones, rombos y tréboles.

Y te voy a entregar también un rotulador que tengo por aquí...

(ASIENTE) ...para...

Porque quiero llevarme un recuerdo... Mezclamos bien,

que se vea que las cartas son diferentes, y hacemos una cosa.

Eh... Con tu copa de vino, ¿eh? Sí.

La primera carta que quede aquí, la firmarás y será para ti.

Vale. Quiero que la firmes.

Apóyate en mí, si quieres. Con tu nombre.

¿Es la primera vez que firmas una carta?

Sí. Es una carta única en el mundo, ¿no?

Mira lo que haremos con este 4 de tréboles firmado por ti.

Así, muy clarito, ¿eh? Lo dejamos bajo la copa, ¿vale?

Así.

Que se vea bien en todo momento, ¿de acuerdo?

Y la siguiente carta que quede, esta, la firmo yo.

Ábreme rotulador, por favor. Mira.

Esta la firmo yo.

Miguelillo. Ahí está.

Que se vea bien firmada... Ahí está.

8 de corazones para mí y el 4 de tréboles para ti.

Mira, yo la mía la dejo arriba.

Así. (ASIENTE)

Lo que vas a vivir ahora es increíble.

(RÍE) Sí, sí. Mira.

Son dos cartas firmadas. Sí.

Una arriba y una abajo.

Aquí está la tuya.

Aquí está la mía. (ASIENTE)

Pero mira.

(CHASQUEA)

(Música)

¡Guau!

Increíble.

¿Qué te parece? Increíble.

Increíble es lo rico que está este vino.

Muchas gracias por recibirnos en tu casa.

A ti por venir.

Y me voy.

Tú te quedas con las cartas de recuerdo,

y yo, si no te importa, me llevo una botellita de estas,

que nunca viene mal.

(Música)

Bueno, pues hasta aquí ha llegado la visita a Cenicero.

Ha sido una maravilla acercarme a la cultura del vino

de esta manera tan especial.

Ahora quiero que me acompañéis porque me voy al centro de Logroño,

y vamos a conocer de una manera diferente la catedral.

O, mejor dicho, la concatedral.

De pequeños aprendemos

normas de comportamiento.

Nada,

valen nada.

De mayores...

Estamos viendo, desde muchos metros de altura,

Logroño.

La capital de La Rioja

ha sido históricamente un cruce de caminos y de paso,

haciendo que la ciudad sea rica en historia y tradiciones.

El que nunca se marcha de aquí es él,

el río Ebro.

(Canción en inglés)

De nuevo en Logroño, esta vez camino de la catedral

o, mejor dicho, de la concatedral,

quería contaros que hace ya algún tiempo,

en el año 1956, se rodó una película

que forma parte de la historia de nuestro cine.

Se rodó "Calle Mayor". Sí, fue en esta misma calle,

la calle Portales, y fue dirigida por Juan Antonio Bardem.

Una obra maravillosa.

(Canción en inglés)

Antes os he dicho que venía a la concatedral y no a la catedral.

Se llama así porque comparte diócesis eclesiástica

con la catedral de Santo Domingo de la Calzada

y también de Calahorra.

Mirad, esta catedral donde me encuentro

fue construida en 1516,

y en el año 1537 ya fue abierta al culto.

Es decir, tardaron muy poquito tiempo.

Pero en el siglo XVIII

se llevaron a cabo un montón de reformas

que dieron lugar a un estilo barroco tan característico.

Pero, pero os quiero contar algo que es muy especial,

y es que los riojanos consideran la joya de la corona

a un cuadro de Miguel Ángel que se llama "La crucifixión".

Vamos a verlo.

(Continúa la canción)

(Música)

Padre...

Padre Federico. ¿Sí?

Deán de la catedral. Mucho gusto.

Muy buenas. Bienvenidos.

Me encantaría poder ver el cuadro de Miguel Ángel.

Pues, con mucho gusto, tendrás esa oportunidad

dentro de unos momentos.

Es aquí, ¿verdad? Está aquí, está aquí,

diríamos, con esta reserva y con esta seguridad,

porque la importancia de este cuadro merece la máxima seguridad.

Padre, ¿es auténtico del cuadro? ¿Es de Miguel Ángel de verdad?

Bueno, no firmaba los cuadros, pero tenemos argumentos muy sólidos

que abogan por la autenticidad. Yo me lo creo, pero vamos a verlo,

que no puedo esperar más. A ver.

Muy bien, muy bien. Despacio, despacio,

que esto es muy emocionante.

(Música)

Ah, pero ¿esto es una caja fuerte?

Es una vulgar caja fuerte de banco...

Pero ¿caja fuerte de metal? De metal.

Esto, naturalmente, no es de la época de Miguel Ángel,

claro que no. Ya, ya.

Esto ha sido a posteriori cuando lo hemos colocado aquí.

Hace unos 42 años.

Hay que echar una monedilla para ver.

Una monedita de 50 céntimos... Tengo, tengo yo.

...que haga contacto para ver una iluminación interior.

¿Cuánto tiempo tenemos? Unos dos, tres minutos.

Ah, bueno.

¡Guau!

Miguel Ángel Buonarroti pintó este cuadro

ya de edad avanzada. (ASIENTE)

50 años, más o menos, después de morir Miguel Ángel,

este cuadro está en posesión de don Pedro González del Castillo.

Él hace testamento, y tenemos arriba la documentación escrita,

diciendo que a su fallecimiento

este cuadro se coloque en el testero de su mausoleo.

¿Tiene usted alguna monedilla?

Es que se nos pasa el tiempo volando.

Se me acabó el presupuesto. Por eso, por eso...

Ahí está. Esto...

¿Queréis...? Eso es.

Y... Ahora.

Este es un Cristo muy especial. Muy especial.

Vamos a cerrar esto para dejarlo como... ¿No?

Exactamente.

Padre, muchas gracias por compartir esta historia tan bonita.

Nunca imaginé que en un cuadro pequeño

pudiera haber tanta historia. Pues seguramente que sí.

Madre mía. Esta es la gran novedad

y la ilusión con que... Es que aquí lo tiene usted muy...

Lo tiene usted muy bien escondido, ¿eh?

Sin duda, sin duda. Hay que cuidarlo.

Pero se abre todos los días,

y siempre cuando está habitado el templo

para que lo puedan contemplar los turistas...

Padre, pues muchísimas gracias. Un placer.

(Música)

Esto que veis es la plaza del Mercado.

En unas horas se llenará de gente

porque es uno de los centros de ocio nocturno de Logroño.

Hoy es una lástima que... que esté lloviendo,

pero, desde luego, la lluvia no me parará,

y vamos a empezar a hacer un poquito de magia

por las calles de Logroño.

¡Hola, chicos! ¿Qué tal? Hola, muy buenas.

Se trata de mezclar un poquito y de la forma que tú quieras.

Mezclar y mezclar... Ahí está. Veo que miras muy atento.

Sí, sí. Que las mezcle bien. Ahí, mézclale, mézclale.

Ha mezclado Jesús bien esta baraja, ¿tú quieres mezclar más?

No, así bien. ¿Así es suficiente?

Y te voy a pedir que toques una carta,

pero la tocarás de manera libre. La que quieras.

Pones el dedo... La que tú quieras. Toca una carta.

Pones el dedo sobre una, la que quieras.

Esta. Venga, cógela.

Si no te gusta, la cambias. ¿Te gusta?

Sí. Enséñasela a la cámara,

que la vean bien.

Libre, libre... Pero mírala...

Digo: "Libre" y mira para otro lado. Sí, sí...

Primero la tuya... y segundo la tuya.

Mira, hacemos lo de antes. No mezclo ni hago nada, pero fíjate.

Quiero que la pongas por ahí. Ponla por ahí. Así.

Y déjala aquí. Juntas las dos, ¿de acuerdo?

Trataré de encontrar tu carta de una manera especial.

Una, dos y tres.

Muy cerca, mira. Una, dos y tres. Dos cartas vienen aquí, mira.

Y ahora no viene una, ahora vienen dos.

Quédate una, la que tú quieras, el 9 o el 3.

El 3. ¿El 3? Pues buscaré el otro 3 rojo.

Y ahora... Ahora, para hacerlo más, más complicado,

te dejo la baraja.

Quiero que elijas una carta, la que te dé la gana,

y le pones tu nombre. Venga. (RÍE)

-¿Adónde la quito?

¿Estamos? Sí.

Mira, ponla por aquí, porfa. Ponla por aquí.

Quiero que coloques como tú quieras. Arriba los corazones o arriba los...

Los corazones arriba siempre.

Corazón arriba, bien arriba. Mira, los llevo al medio.

Mira al medio, ¿de acuerdo?

Y al hacer así, mira.

Una, dos y tres.

Ahí. Mira en el centro. Mira. Una, dos...

Lo llevamos al centro esto, ¿de acuerdo? Así.

Y mira, ¿eh? No hago... no hago... No toco, no hago nada.

Mira, mira, mira, mira, mira...

Mira, mira, mira. ¡Oh!

Los dos ochos cogen una carta.

Coge la de en medio, coge la de en medio.

Quiero que la cojas y la enseñes.

Que vean que es exactamente tu carta firmada.

¡No!

(RÍEN) Mola, ¿no?

Quiero que la cojas. No sé cuál será, pero...

Tiene pinta de que te va a sorprender, ¿eh?

(RÍEN) -Ahí está.

La de en medio, la de en medio la de en medio.

Me encanta. -Hala, venga ya.

-Me ha parecido alucinante.

-Una pasada.

-Es magia. (RÍE)

-Buah, chulísimo. -Muy guay.

-Muy guay. -Una pasada. No me lo esperaba.

-Que te hagan esto aquí delante es...

-Yo pensaba que nos estaba engañando al principio.

-No, no, no. -Bueno, es magia, ¿no?

Pues eso, magia. Todo empieza aquí...

(Música)

Continuamos nuestro viaje por La Rioja.

Concretamente, en Nájera.

Esta localidad atravesada por el río Najerilla

está situada en la comarca de La Rioja Alta.

En los cerros que protegen al pueblo

se abren numerosas cuevas excavadas en las rocas.

Muchos creen que se utilizaban

para defenderse de posibles invasores.

Desvanezco en el asiento

mientras te hablo de trabajo.

Tú de viajes con amigos.

Después de conocer Nájera,

llegamos a la capital de La Rioja Baja, Calahorra,

que, además, es la ciudad de la verdura.

Mirad, aquí la verdura es tan importante

que hasta le han dedicado un museo.

(Música)

Cristina. ¿Qué tal? ¿Cómo estás? Hola.

(RÍE) Bien, ¿y tú?

¿Cómo es eso de que la verdura se viste?

Pues ya ves. Ya veo aquí, ¿verdad?

Aquí tienes, de prueba, un botón.

¿Lo puedo tocar? Por supuesto.

A ver. Alubias...

Alubias y maíz veo. Cuéntame qué más. Pipas...

Pipas... A ver, se intenta aprovechar la verdura al máximo.

En este caso tiene guisantes, tiene pimiento seco,

tomatitos cherry deshidratados.

Y llevan todos y cada uno de ellos un proceso muy largo.

Bueno, enséñame alguna cosita más.

Pues mira, aquí tenemos uno muy chulo.

Alubias, ¿verdad? ¿Has visto?

Esto, por el corte, me recuerda mucho a Dior.

¡Exactamente! ¡Has dado en el clavo!

Sí. Sí, sí, Dior.

¿Y cuántas alubias hay aquí? Muchísimas.

Este no lo ubico. A ver si lo adivinas. ¿No?

No. Sé que esto... Pues es un McQueen.

Londinense. Sí.

Y esto es peladura de ajo. Peladuras de ajo,

luego lleva los bigotitos de lo que es los puerros...

Ya no huele. Ya no huele, no.

Estaba pensando yo regalarle una prenda de estas a mi chica.

Ella es muy fan de la ropa nupcial.

¿Tenéis algo así para ver? Sí. Hay vestido ahí de Balenciaga.

¿De novia y de Balenciaga? Sí.

Enséñamelo, por favor. ¡Cómo no!

Venga, vamos. (RÍE)

(Canción en inglés)

Bueno, aquí tenemos al señor Balenciaga.

¡Qué bonito! ¿No lo querías para tu novia?

La verdad que sí, pero es que esto es mucho... ¡Uf!

Esto... Para ponérselo hay que tener mucho cuidado.

¿Cómo se conserva esto?

Pues, hombre, hay que mimarlos mucho.

Y también los tratamos, los limpiamos...

He visto este traje de Balenciaga,

y al lado este, y me estaba imaginando

que a mí me encantaría ser modelo por un día.

Tú eres directora de pasarela, ¿no? Sí, de la ciudad de la verdura.

La ciudad de la verdura porque aquí, en Calahorra,

en el mes de abril hacéis unas jornadas gastronómicas

de interés turístico regional.

Exacto. La ciudad se vuelca con la verdura.

Sí, sí, sí, sí.

Te voy a pedir un pequeño favorcillo.

¿Me la podría poner? ¿Quieres?

¿Puedo? Adelante.

(RÍE) ¿De qué está hecha?

De pimientos secos. De pimientos secos.

(Canción en inglés)

¿Qué tal, Cristina? ¿Cómo...? Mira, chico, pensándolo bien...

Nada. Dedícate a lo tuyo.

No es lo mío esto. Como mago eres fantástico.

Pero como modelo nada, ¿no? ¡Ay! Espera, espera.

Espera... Un momento.

Cristina, que ha sido un placer visitar este museo de la verdura,

pero es que en Calahorra hay muchas más joyas.

Me han dicho que la catedral es una preciosidad.

Es una pasada. Así que me voy a conocerla.

Ahí te dejo con los pimientos. Pues nada, aquí nos quedamos.

Me voy con esta, que no es tan bonita,

pero un poco más cómoda sí que es.

Bueno, guapo. Muchas gracias.

Hasta luego. A ti.

Adiós. Adiós.

(Canción en inglés)

Os voy a contar una curiosidad

de esta catedral de Santa María de Calahorra,

y es que, no sé si os dais cuenta, pero estoy bajando unos escalones.

Y esto... Esto no es muy habitual.

Resulta que en el año 1700 se hizo una reforma

y se levantó toda la plaza que está a la entrada de la catedral

para protegerla de las inundaciones del río Cidacos.

Y pensamos que es una de las pocas catedrales de España

que tiene esta bajada como forma de entrada.

(Música)

Bueno, la verdad es que me voy encantado

de esta catedral, aquí, en Calahorra.

Seguramente os haya pasado como a mí,

y los habéis quedado con ganas de conocer más de cerca

y más a fondo la historia de este monumento.

Os recomiendo que entréis en la página web de rtve.es.

(Música)

Volamos sobre Ezcaray,

uno de los pueblos más turísticos de La Rioja.

Su población se llega a multiplicar hasta por 10

en periodos vacacionales.

Y es que no es de extrañar, tiene de todo.

Un cuidadísimo casco histórico,

monumentos, plazas para pasear, artesanía, gastronomía...

Vamos, que Ezcaray siempre deja buen sabor de boca.

(Continúa la música)

Una de las cosas más maravillosas del mundo

es encontrarte con un parque lleno de niños,

porque ellos son el público más difícil,

porque siempre dicen la verdad.

Pero también son el público más especial.

Ya están todos mirando y no saben...

Hola. Hola.

¿Qué hacéis? Jugar.

¿Jugando? ¿Lo pasáis muy bien aquí? Sí.

¿A vosotros os gusta la magia? (A LA VEZ) Sí.

Llamad a vuestros amigos, que hacemos una cosa.

Vale.

Venga, id a llamar... ¡Hola! Luego venimos...

Chicos, poneos por aquí, venga, poneos por ahí. Así.

Ahí. Bueno, ahí estás bien. Vale, ahí estás bien.

Ahí estás bien.

Venga, ¿qué tal estáis? ¿Bien? (TODOS) ¡Bien!

Oye, ¿a cuántos de los niños aquí presentes les mola la magia?

¡Yo!

¿En serio o no? Me lo decís de broma, ¿no?

¡No! ¿En serio? ¿Os gusta...?

¡Sí! ¿Os gusta la magia?

Mirad, vamos a... Yo tengo el set de magia.

Vamos a hacer una cosa muy chula a ver si os gusta, ¿vale?

Os tengo que enseñar un movimiento para esta magia.

Tenéis que poner todos los brazos así.

Y cuando cuente tres, tenéis que hacer fuerte:

"¡Chas! ¡Chas! ¡Chas!". Los mayores también, ¿eh?

Los mayores también porque si no, no va a funcionar.

Sé que sois un poco más mayores,

pero hay que creer en la magia, si no, no va a salir.

¿Estamos? Hay que hacer así: "¡Chas! ¡Chas! ¡Chas!".

Una dos y tres... (TODOS) ¡Chas! ¡Chas! ¡Chas!

No, hay que hacerlo fuerte, si no, no va a salir.

Una dos y tres. (TODOS) ¡Chas! ¡Chas! ¡Chas!

Así es lo más flojo que necesito que lo hagáis.

¿De acuerdo? Repetimos por última vez.

¡Una dos y tres! (TODOS) ¡Chas! ¡Chas! ¡Chas!

Perfecto. Pues entonces vamos a hacer una cosa.

Ayúdame. Ven por aquí. Mikel.

Ven por aquí. Te vas a poner por aquí.

Siempre que sale alguien hay que darle un aplauso.

¡Bravo, Mikel! Ponte por aquí, Mikel.

Mikel. Lo primero vas a hacer, Mikel,

es decirme lo que hay dentro de esta bolsa.

Es muy importante. Mírala bien.

(Música)

Eh... Como papelitos.

Bueno, pero ningún objeto grande, ¿verdad?

¡Ah! (RÍEN)

No hay absolutamente nada, ¿verdad? No.

¿Nada, nada, de nada? Vale. Mirad.

Es que... Ah, es que hay otro. Os quiero contar...

que nuestros abuelos, por lo menos el mío,

no tenían parques tan bonitos como los de ahora.

Porque ese parque es muy bonito y muy moderno.

Pero tenían otro tipo de juegos.

Tampoco tenían videoconsolas ni tenían tablets,

pero jugaban también y se lo pasaban genial.

Este era uno de los juegos preferidos de mi abuelo.

¿Sabéis cómo se llama? (TODOS) ¡Dominó!

Pero si lo sabéis fenomenal. Porque juego con mi madre.

¿Habéis jugado...? ¡Genial!

(A LA VEZ) ¡Sí! El dominó está compuesto...

Y yo con la mía. ...por un montón de piezas.

Entonces, Mikel, ¿verdad?

Mikel, quiero que metas la mano y que saques una pieza.

Se la enseñas a todos los niños... Enséñasela.

¿Qué pieza es? Es la 6-blanca. Venga.

Coge otra para que se vea que son diferentes.

Están todas las piezas que forman el dominó.

Esta sería la 5-4. Perfecto.

Ahora te voy a pedir una cosa muy especial.

Lo hiciste con los ojos abiertos, y cualquiera de vosotros,

como Mikel me vio actuar en Madrid, pensará: "Están compinchados".

Ahora vas a cerrar los ojos, vas a meter la mano,

vas a coger una pieza, y la vas a dejar así,

dentro de tu puño, sin que nadie la vea.

Venga, cierra los ojitos... Venga.

Saca una pieza cualquiera, y déjala en tu puño, ¿de acuerdo?

Ahí está. Ha cogido una pieza de todas estas,

pero nadie, absolutamente nadie sabe cuál es.

Perfecto. Más cosas.

La bolsita. Y... Mira, ayúdame. Ponte por aquí, porfa.

Ponte por aquí. ¿Cómo te llamas? Nora.

¡Un aplauso fuerte!

Mira, hay un elemento que los magos utilizamos para hacer magia,

que son los... (TODOS) Pañuelos.

Eso lo sabéis muy bien, ¿eh? Coge, coge este pañuelo.

Enséñaselo a todos por delante y por detrás.

Que se vea bien. Enséñaselo, Nora.

No tiene nada, ¿verdad?

No. Cógelo con las dos manitas.

Solo es blanco. -Sí tiene blanco.

Bueno, tiene blanco, tiene blanco.

Tú sujeta bien esa pieza ahí, ¿de acuerdo?

Vamos a coger el pañuelo, y mira lo que vamos a hacer,

lo vamos a doblar así, a la mitad. Atentos, ¿eh?

¿Vais siguiendo el juego o no? (TODOS) Sí.

De momento, Mikel ha cogido una pieza

y la tiene en su mano. Nadie sabe cuál es.

Una bolsa vacía en la que ponemos un...

pañuelo. (TODOS) Pañuelo.

Pero vamos a poner más cosas.

Por ejemplo, vamos a poner... esto que tengo por aquí.

¿Qué será? (TODOS) Una cinta negra.

Una cinta negra.

La vamos a poner por aquí, y ahora entenderéis por qué.

Así, bien dentro. Ya sé por qué.

Así, bien dentro. Bien dentro.

Y, además, vamos a poner

una serie de botones que tengo por aquí. Mirad.

Son enormes. Botones enormes.

Los vamos a poner también aquí.

¿Y no sabéis que a los magos, por lo menos a mí,

se nos da muy mal coser?

(ASIENTEN) -Sí.

Pero he aprendido una forma de coser que es supermágica.

Mira, solo tengo que hacer así, coger de aquí una aguja... ¡puf!

...invisible, y hacer así.

Tiqui, tiqui, tiqui, tiqui...

Tiqui, tiqui, tiqui. Tiqui, tiqui, tiqui.

Y consigo coser los botones.

A ver. Sí.

Vais a ver.

Por favor, ¿qué pieza has elegido?

He elegido la una de dos.

1-2, 2-1. Sujétala así, que se vea bien.

Mirad lo que vamos a hacer.

Quiero que pongáis todos los brazos así.

Y cuando cuente tres quiero que todo el mundo haga:

"¡Chas! ¡Chas! ¡Chas!" muy fuerte.

(TODOS) ¡Chas! ¡Chas! ¡Chas!

¡Pero si no he contado! (RÍEN)

¡Una, dos y tres! (TODOS) ¡Chas! ¡Chas! ¡Chas!

¡Más fuerte! (TODOS) ¡Chas! ¡Chas! ¡Chas!

Mirad, atentos, que va a pasar algo muy mágico, ¿eh?

Una, dos y tres. Mirad.

¡Hala! -¡Hala!

Coged eso, coged eso. Hala.

¿Qué es? El pañuelo...

Un pañuelo cosido exactamente... ¡Lo has cosido!

-¡Hala! -¡Hala!

...con la pieza que ha elegido Mikel.

¡Hala!

Un aplauso, ¿no, chicos? ¡Hala!

-¡Alucinante!

¿Os ha gustado? (TODOS) Sí.

Bueno, chicos, me lo he pasado genial.

¿Os ha gustado la magia? (TODOS) ¡Sí!

A mí me ha encantado estar con vosotros en este parque.

Oye, os digo una cosa,

dentro de poco os empezareis a hacer mayores,

pero no dejéis de jugar nunca, ¿vale?

Vale. Jugar es lo más maravilloso.

Se puede jugar con piezas de dominó,

con toboganes y con todo. ¿De acuerdo?

¡Una, dos y tres!

(TODOS) ¡"Un país mágico"!

¡Adiós, chicos! ¡Adiós! (TODOS) ¡Adiós!

(Música)

Ha sacado una aguja invisible que ha cosi...

que dentro de un pañuelo ha cosido

en una... servilleta o así,

que con tres botones

ha puesto la ficha que tengo aquí.

-Con una aguja... (AMBAS) Mágica.

-...unos botones en un pañuelo.

-En un pañuelo que es una ficha de dominó.

-Pues que me ha encantado. (RÍEN)

-Alucinante. -Estoy sin palabras.

-Alucinante. -Es muy chulo, muy chulo.

(Música)

(Música créditos)

Adiós, La Rioja.

Debo abandonar ya esta maravillosa tierra.

Qué buen sabor de boca me dejaron los pinchos de la calle Laurel.

Qué increíble fue el monasterio donde nació el castellano.

Fui un poco desastre como zancudo de Anguiano.

¡Qué le voy a hacer!

Me costará mucho olvidar tus vinos y tus verduras,

pero ya sabes que a cambio te dejó una carta.

Quizá para ti no signifique mucho, pero para mí es muy importante.

Rioja, ya estoy deseando volverte a ver.

Y esto es para ti.

Todas las cosas que tengo

a mí no me sirven en este momento.

Ya no sé si tú piensas lo mismo,

pero esto así se tiene que acabar.

Un país mágico - La Rioja

21 jul 2018

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