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Últimas preguntas

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Para todos los públicos Últimas preguntas - Mujeres divorciadas - ver ahora
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donde hasta el próximo 26 de noviembre

(Música cabecera)

Hola, amigos, ¿qué tal? Muy buenos días.

Qué gusto, como siempre, estar con todos ustedes

aquí, en "Últimos preguntas".

Vamos a abordar hoy un tema

que sí que ha salido en alguna ocasión en el programa,

pero no nos habíamos detenido específicamente en él.

Vamos a hablar de las personas que están separadas, divorciadas,

cómo su presencia en la Iglesia, como viven ellos la fe

dentro de la iglesia católica.

Ahí un grupo de mujeres que forman, además,

el Grupo Santa Teresa en la diócesis de Toledo

que han sido, además, recibidas por el papa Francisco,

porque ella se empeñaron en que así fuera.

El papa Francisco, que saben,

en muchas ocasiones ha pedido expresamente

que nos ocupemos de las personas que tienen que vivir su fe

en unas circunstancias que, quizás,

no son las que a ellos más les gustaría

dentro de la iglesia católica.

Les recibió a este grupo de mujeres, están aquí dos de ellas,

acompañadas del responsable del pastoral de la familia

de la diócesis de Toledo.

Vamos a saludar a Esperanza Gómez-Menor,

buenos días, Esperanza. Buenos días.

Gracias por estar con nosotros. Mercedes Lobón, buenos días.

Buenos días, encantada.

Y Miguel Garrigós, que es, como decimos,

corresponsal de pastoral de familia en la diócesis de Toledo.

Mandasteis la carta, el papa la leyó

y dijo: "Yo quiero encontrarme con vosotras".

Cuéntanos, ¿cómo fue?

Enviamos a través de don Braulio una carta nuestra,

escrita por el grupo,

en la que le dábamos las gracias por la publicación

y le hablamos de la posibilidad de que nos diera una audiencia.

Queríamos, en realidad, lo que le decíamos

es que si podíamos ir a la misa de Santa Marta.

No esperábamos la respuesta de él que fue un mes después

de la entrega de la carta.

Recibimos una nota manuscrita de su Santidad

diciéndonos: "Muy bien, cuándo queréis venir.

Aquí os dejo el correo electrónico de mi secretario

para que contactéis con él y me propongáis la fecha y cuántas sois".

Os fuisteis en el mes de junio, ¿no?

Nos fuimos en el mes de junio.

Nosotras tan contentas, emocionadas, y te puedes imaginar,

habiendo recibido una carta personal de su puño y letra

y además dándonos hasta las facilidades hechas.

Bueno, encantadas. Encantadas.

¿Cómo fue ese encuentro?

Ha mostrado un especial interés en esta situación

que es dolorosa, ahora lo comentaremos un poco.

Imagino que es dolorosa para muchas personas.

¿Cómo fue ese encuentro?

A ver, su Santidad fue supercercano.

Nos supo relajar perfectamente, porque, claro,

íbamos con muchos nervios, pero él estuvo muy cercano,

muy cariñoso,

y luego se supone que teníamos una hora de audiencia

y luego él decidió que la iba a prolongar lo que hiciera falta

hasta que termináramos.

Fue una audiencia totalmente privada.

No teníamos permiso para hablar de ella antes de que se produjera

y le teníamos que pedir permiso a él.

Entonces, don Braulio, nuestro arzobispo,

le preguntó si podíamos hacer una foto

y dijo que sí, que no había problema y adelante.

La verdad es que genial, genial,

porque mostró estar con los pies sobre la tierra,

las respuestas a las preguntas que le propusimos son muy reales

y la verdad es que ha sido

un acontecimiento en nuestra vida, desde luego.

Porque esta era, Esperanza, Mercedes, Miguel,

esta era, es, porque todavía sigue siendo

una necesidad imperiosa dentro de la pastoral,

en este caso, la pastoral de la familia.

Es cierto que es un tema como difícil de abordar,

porque da un poco de respeto, ¿no?

Son personas que están sufriendo mucho

y no sabes, pero nosotros nos lanzamos a la piscina

y vimos que eran personas.

Tampoco teníamos muchas referencias de cómo podíamos hacer,

pero entendíamos que el Señor, son personas que ama especialmente

porque están sufriendo y empezamos el grupo.

La verdad es que es un grupo que va creciendo, creciendo imparablemente

y es algo maravilloso.

Es sentir esa cercanía de Dios que sana las heridas,

que levanta, que rehace, que devuelve la sonrisa

y para los que estamos acompañando el grupo

es un regalo increíble de verdad.

Yo antes, cuando hacíamos esta introducción,

hablábamos de este encuentro con el papa,

decía: "Es una realidad, una experiencia dolorosa".

Y Mercedes asentía. Sí.

¿Cómo vives tu fe dentro de la iglesia católica

en estas circunstancias por tu separación o divorcio?

En un principio, sí que te sientes un poco como fuera de,

aunque no te hacen sentir así,

tú misma piensas que has roto un poco los cánones de lo que es la fe,

de lo que es ser de familia, ser de sentir.

Estás ahí un poquito que no sabes por dónde tirar.

Yo tuve la suerte de contactar con este grupo maravilloso

y la verdad es que encauza muy bien y te hacen sentir que no,

que no es así, que tú eres parte, que has tenido un bache en tu vida,

ha pasado algo en tu vida, pues, fuerte,

pero sigues siendo iglesia.

Yo la vivo bien, ahora mismo tranquila,

con mucha alegría por conocerles.

Y me emociono, porque es así, es así.

Claro, porque solamente a vosotras, a vosotros,

vamos a incluir a muchos hombres que también lo pasan mal,

porque vosotras queréis vivir la fe dentro de la iglesia.

El hecho de que haya habido, que no se separe nunca el matrimonio,

sin entrar en circunstancias os ha tocado, os ha pasado.

Esto es un proceso.

Quizás en algún momento hay ese sentimiento

de pérdida y fracaso,

pero es cambiar ese sentimiento de fracaso

por vale, ¿qué quiere Dios de mí? ¿Hacia dónde voy?

Es esa sensación de que tengo que seguir caminando hacia delante

y encontrar otra vez mi hueco en mi vida, en mi sitio y en mi iglesia.

Entonces, lo que te facilita el grupo es eso,

es el sentirte acogida y querida como cualquier otro,

como lo pudiera ser antes, pues ahora también.

¿Qué pasa? Que la fe de cada cual es distinta.

Entonces, no sé.

A mí personalmente a lo largo de estos años

yo me he reencontrado con Dios y con la Iglesia.

Nunca había vivido mi fe tan intensamente como ahora

y ahora estoy feliz.

Visto desde la ignorancia, sin duda,

puede resultar incluso paradójico eso que dices,

justo en un momento es cuando estás viviendo tu fe.

Aquí también yo creo, Miguel,

la iglesia como institución, podríamos decir,

en este caso la Iglesia Diocesana de Toledo

y en tantos otros lugares, tantas iglesias locales,

ha habido también que hacer un ejercicio de decir:

"Que igual no habíamos atendido esta realidad". Vamos a ser sinceros.

Es verdad que el pontificado del papa Francisco en ese sentido

está ayudando muchísimo,

porque es el que dice tanto en las periferias

y también en las periferias existenciales.

Cuando hablaba ahora Esperanza pensaba

esa vivencia más profunda de la fe, porque es cierto

que no es solo como integrarse perfectamente,

por ejemplo, en las actividades de la diócesis,

de la pastoral familiar, es una más, es una familia más,

sino un mimo especial.

A mí me emociona mucho ver, por ejemplo,

el cariño del arzobispo hacia el grupo de Santa Teresa.

Es verdad que es decirle:

"Don Braulio, ¿puede venir...?". Inmediatamente.

Conoce a cada una, conoce a sus familias,

y es una cosa tan bonita.

Dices: "Ese amor de predilección de Dios

por los que lo están pasándolo mal". Es algo increíble.

Luego también en ese aspecto, el grupo,

y surgió la iniciativa de ellas, como decir:

"Nos está ayudando mucho, pero cuando se produce una separación,

a veces hasta que se regulan todas las cosas, el convenio,

se llega a pasar mucha necesidad".

Entonces es realmente toda la ayuda de la iglesia, de la diócesis,

volcada para cualquier necesidad.

Con Caritas Diocesana, con los centros de orientación familiar.

Si hace falta ayuda psicológica, material, de cualquier tipo.

Esa ayuda está ahí, porque somos un todo.

No solo es el alma, a veces hay otro tipo de necesidades

y la verdad es que es precioso, es una maravilla.

¿Cuál era ese dolor, esa herida, de la que antes comentábamos

que estabais sangrando y que hacía falta ponerle

no digo paños, sino curar?

El papa fue muy clarito en esto de cómo curar esa herida

y la verdad es que nos dijo que lo fundamental era perdón.

Comprendía que era muy difícil, sobre todo en ciertas circunstancias.

Pero sí que es verdad que se puede conseguir.

Entonces, siempre esa herida es lo que te da la paz, la tranquilidad,

aunque también hizo mención a que queda la cicatriz

y que eso es imposible, no es una cicatriz física,

es una cicatriz del alma, del corazón.

Entonces... Pero que dignifica,

que dignifica a la persona, el hecho de que ha superado ese trance,

ha cerrado esa herida, aunque esa cicatriz

será la que siempre te dé esa dignificación

de haber conseguido perdonar.

Es muy difícil, por supuesto, pero se intenta, ya lo creo.

¿Se ve el futuro de otra manera? Sí.

(RÍEN)

Después de conocer al papa

y las cosas tan bonitas e intensas que nos dijo, nos animó muchísimo.

Ahora seguro que muchas personas, muchas mujeres, muchos hombres,

muchas familias, en definitiva, muchos hijos, por qué no,

quede algún día también tendríamos que abordar ese tema,

ahora están viendo el programa y dicen:

"Yo no pude estar en esa audiencia".

Era una audiencia para el Grupo de Santa Teresa.

¿Qué le dirías? Que el papa nos ha dicho esto,

que el papa como cabeza de la Iglesia católica

nos quiere transmitir este mensaje a las personas separadas,

divorciadas, las familias que se han roto en un momento determinado.

¿Qué les diría esto?

Nosotros planteamos cinco preguntas a su Santidad

en las que resumíamos todo lo que queríamos comentar con él.

Una de ellas era la del perdón y la cicatriz,

otra era acerca de los hijos,

cómo hacer para mantenernos

en nuestro criterio de enseñanza, de educación

con respecto a la vida y la fe

cuando es contraria a la del padre en este caso.

Él lo que nos dijo fue que no los tomáramos como rehenes,

que a los niños hay que enseñarles con el ejemplo.

Y que rezáramos mucho por nuestros ex

y que rezáramos con nuestros hijos por su padre,

que eso al niño se le va quedando grabado

y que tu hijo lo que tiene que recordar de ti

es que nunca dijiste una mala palabra acerca de su padre,

que nunca te metiste con él.

Luego le preguntamos que cuál era nuestra función en la Iglesia.

Me he separado, me he divorciado ¿y ahora qué?

¿Qué hago yo que en esta iglesia?

Su respuesta fue muy clara. Difundir, difundidlo.

Difundir lo que os pasa.

Difundir esta audiencia, el cómo nos ha sabido acoger,

cómo nos ha abrazado física

y emocionalmente también.

Nos pedía también que en muchos casos que ves

un matrimonio que está pasando una crisis,

que tú que conoces eso puedes mostrarles otro camino,

que lo hiciéramos, que adelante.

Yo desde aquí a toda persona que se separe

que sienta esa necesidad de sentirse querido

y de ese abrazo que nos dio el papa,

no tiene más que acercarse a su parroquia.

Y planteárselo al párroco.

Porque están, obviamente,

hoy nos hemos centrado en la diócesis de Toledo,

pero esto es algo que poco a poco se está implantando

en todas las parroquias de todo el mundo, obviamente.

Es una necesidad, insisto un poco en lo que decíamos antes,

la Iglesia está para todos, para todos sus hijos,

y para quienes algunos de sus hijos

ha tenido que romperse su matrimonio.

Sí, exactamente.

Una cosa es como que no nos gustaría que pasara

y, de hecho, cada vez que llega una mujer nueva al grupo

siempre sus palabras son: "Yo me casé para toda la vida

y esto es lo último que quería que me pasara".

Ella misma lo dice: "Nunca quise".

Pero es que está ahí, Entonces, son personas,

muchas personas de fe que en el Grupo Santa Teresa

la inmensa mayoría han sido abandonadas

y, claro, la Iglesia no las puede abandonar.

Aunque cueste y haya que pensar el modo de acercarse,

es un dolor que está ahí y nosotros no podemos mirar para otro lado

porque el Señor no mira para otro lado.

Son muy preferidas,

la experiencia también del grupo

es ver que son muy preferidas por el Señor.

Muchos detalles, muchas cosas, verdad, que nos pasan en el grupo

son cosas tan especiales que son caricias de Dios, de verdad.

Qué maravilla, me habéis emocionado.

Me habéis emocionado, porque además, parece que la audiencia

parece que habéis vuelto anoche mismo,

y habéis venido a contarlo.

Hace ya cuatro meses, pero entiendo que os vino bien

y yo os agradezco que lo hayáis compartido con tantas familias

que ese era, si me apuráis un poco, el fin último de ver,

por un lado, cómo la Iglesia está abierta a todos sus hijos,

en este caso a las personas que se han separado, se han divorciado,

y cómo lo habéis transmitido y decir:

"Nosotras fuimos ese abrazo físico, fue a nosotros,

pero fue un abrazo a todo el mundo". Como antes decíamos.

Además, yo pienso que la iglesia ahora mismo es la que se acerca,

la que da el paso, no es al contrario,

como ha venido sucediendo.

No es la persona necesitada la que acude,

sino que la iglesia se adelanta e intenta llegar

a todas esas necesidades.

Con lo cual, fenomenal.

Es un gusto y te sientes bien, además,

formando parte de esa iglesia. Sin miedo.

Sin miedo, sin miedo. Qué importante.

Esperanza, Mercedes, Miguel, de verdad,

gracias por vuestra experiencia y gracias, desde luego,

por compartirla, muchas gracias.

Seguimos en Toledo, pero ahora nos vamos al Museo de Santa Cruz,

donde hasta el próximo 26 de noviembre

podemos contemplar, podemos disfrutar,

de la exposición "Sangrar luz",

firmada por el artista Nacho Llamas, Ignacio Llamas,

considerado por la crítica especializada

como el mejor artista español.

(Música)

Yo empecé haciendo Bellas Artes, trabajando principalmente en pintura,

y enseguida tuve la necesidad de pasar al volumen.

Fue como en el 2002 empecé de trabajar volumen

y poco a poco se han ido añadiendo otras técnicas, otros procedimientos,

es la instalación, como es el objeto artístico,

y como alrededor del 2010 se introdujo la fotografía.

El término sangrar hace referencia al dolor

y el término luz hace referencia a algo que para mí es importantísimo

que es la capacidad que tiene la luz de transformar las cosas.

Entonces la idea, la metáfora con la que trabajo

es la de ser capaz de transformar lo negativo en positivo,

a través de la luz transformar el dolor

en algo que te construye como persona.

(Música)

La fotografía la verdad es que siempre va muy relacionada

con la obra en volumen.

Digamos que generalmente,

una temática la trabajo primero en volumen

y luego ya surge como complemento la parte fotográfica.

En ella, lo que hago es construir imágenes

que no me permite hacerlo el volumen.

Como la pintura o la madera, la luz para Ignacio Llamas

es un elemento más a la hora de construir una obra,

un elemento que transforma la realidad del objeto que ilumina.

Pero es también metáfora de nuestra vida.

Cuando miramos a nuestro interior, encontramos luces,

pero también sombras.

El dolor, la angustia, los límites, el sentido de la muerte.

Al ser iluminados por esa luz, cambian.

Lo negativo pasa a positivo.

La capacidad de transformarnos nos construye como personas.

Trabajar con la luz como un elemento que transforma la realidad.

Transforma la realidad de lo que se ilumina concretamente en la pieza

y eso me sirve como metáfora para cuando miramos

en nuestro interior, darnos cuenta

de que al encontrarnos elementos positivos y negativos,

esa luz es capaz de transformar lo negativo en positivo,

hacer que el dolor, la angustia,

que los límites, el sentido de la muerte,

nos permita verlo desde otro punto de vista,

darle una vuelta.

Al ser iluminado por la luz,

la capacidad de transformarlo es algo que nos construye como persona,

que nos hace más simpáticos con los demás.

Para mí, la luz tiene mucho que ver con el sentido de trascendencia,

con el sentido de divinidad, es algo que en mi caso

tienen ese sentido,

pero creo que es algo que trato de universalizar,

que esa capacidad de transformar lo negativo en positivo,

aprovechar el sufrimiento

para de ahí sacar una enseñanza creo que es algo universal.

En mi caso, tiene sentido religioso,

pero pretendo que la obra tenga esa connotación mucho más universal.

(Música)

A lo largo de la trayectoria del artista,

ha ido cobrando importancia el concepto del espacio

como elemento narrativo,

pero también como metáfora del interior del hombre.

(Música)

Los temas no los eliges tú, te eligen ellos a ti.

Desde hace bastante tiempo, siempre me ha interesado hablar del hombre.

Inicialmente, sí que estaba la presencia del ser humano,

pero me parecía que en el fondo tú logras comunicar más

cuando evocas, más que cuando cuentas las cosas.

Entonces, en ese sentido,

hablar del hombre sin la presencia del hombre

me parece mucho más evocador, porque hace que el propio espectador

sea el protagonista, sea el hombre del que habla la pieza,

el que mira, el que se asoma a estas cajas,

el que recorre las piezas de volumen

y, en ese sentido,

yo creo que a hablar del interior del ser humano,

vuelvo a repetir que es un tema que me ha llegado

y al final ha hecho que se convierta en el referente fundamental,

en el tema que llevo trabajando la última década.

(Música)

La luz y las sombras, el sonido y el silencio,

el espacio y los límites.

(Música)

Es una pieza en la que, por un lado, se mezcla

unos elementos de construcción, que son los sacos,

que sirven para desescombrar,

le deje, cuando tú te asomas al saco

dé la sensación de estar lleno de yeso,

como si fuera un sobrante de una obra

y, por otro lado, la otra idea con la que se trabaja

es la idea de paisaje.

Es decir, por primera vez, en mi trayectoria

hay una autorreferencialidad,

hay una referencia muy clara a los paisajes de mi entorno,

son los paisajes de La Mancha.

Supongo, sobre todo, por lo que tienen de áridos,

de abruptos, de esa dificultad por encontrar la belleza,

que yo creo que tiene una gran belleza,

pero difícil de percibir.

La idea es que cuando tú te asomas a estos sacos

se mezclen esos dos elementos.

Por un lado, tienes el punto de sacos de desescombro vacío

y siempre un elemento, un referente, una valla, una casita

que te hace leerlo, que te genera una segunda lectura como paisaje.

Los límites es algo que está solamente en la cabeza,

que te genera unos miedos, pero son ficticios,

son como estas vallas que están rotas,

que cuando tú das cuatro pasos para atrás

o 20 pasos para atrás,

te das cuenta de que no limitan nada, que se pueden atravesar,

porque están inacabadas o están caídas.

Un poco hace esa referencia a nuestros propios límites interiores,

esa capacidad de poderlo superar.

El arte de Ignacio es un diálogo

entre la obra, el espacio donde se expone y el espectador.

Para ello, el sonido adquiere una presencia fundamental.

El sonido que, además, tiene esa función un poco paradójica,

de generar silencio.

Si tú pones un sonido determinado que ayuda a entender la pieza,

elimina los ruidos exteriores y te hace que te concentres mucho más.

A Ignacio Llamas le gusta expresarse a través de los contrastes,

provocando así el encuentro entre contrarios,

porque el diálogo no es posible si los dos cuentan lo mismo.

Un encuentro que también se produce entre Dios y el hombre.

En mi caso, hay una relación muy íntima, muy profunda

de diálogo con Dios y...

Solamente que yo he descubierto que ese diálogo pasa a través del arte,

para mí es fundamental, porque es, por un lado,

mi forma de relacionarme con la trascendencia

y, por otro lado, mi forma de comunicar a los demás

esta relación intima con lo trascendente, con lo divino.

Para mí, esa trascendencia, ese divino es Dios, es Jesús,

pero me gusta más utilizar el término trascendencia,

porque creo que limita menos, es decir,

que permite a otras personas con otras creencias

participar de lo mismo.

Participar de esta relación.

Yo creo que el arte tiene muchísimo, muchísimo que ver,

para mí, para mi forma de entenderlo, con Dios.

Lejos del concepto casi divino como genio creador

con el que en algunas épocas se ha señalado al artista,

Ignacio Llamas considera que en esta relación

entre el arte y Dios, el artista es un canal.

Es un canal en el que algo superior a ti,

en este caso, la divinidad, en este caso Dios,

te utiliza como...

Es decir, tú tienes que vaciarte para ser ese canal puro

que haga que esa parte, que se ha llamado inspiración,

que se puede llamar Espíritu Santo, que se puede llamar musas,

llegue y construya la obra.

Por eso, yo creo que el artista no tiene la capacidad

de generar algo atemporal,

algo que rompa la barrera de su propia temporalidad,

de su sociedad, de su forma de entender las cosas,

pero la obra lo tiene, esa capacidad de relacionarse

con personas cuatro siglos después o diez siglos después

con otra cultura, con otra forma de entender la vida totalmente distinta.

Por eso creo que el artista, su función es ser un canal puro,

un canal vacío, a través del cual

pasé ese sentido de trascendencia a la obra.

Hasta el 26 de noviembre esta exposición,

"Sangrar luz", de Ignacio Llamas.

Nosotros nos despedimos hasta un poquito antes,

hasta la próxima semana, que nos encantará de nuevo

compartir el tiempo con ustedes.

Gracias y hasta entonces.

(Música)

  • Mujeres divorciadas

Últimas preguntas - Mujeres divorciadas

08 oct 2017

También visitamos la exposición "Sangrar Luz", de Ignacio Llamas, considerado el mejor artista español vivo.

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