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Últimas preguntas

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Para todos los públicos Últimas preguntas - Una decisión original - ver ahora
Transcripción completa

que en esta ocasión nos cuenta nuestra compañera Margarita García.

(Música cabecera)

Hola, amigos, ¿qué tal? Buenos días,

encantada de que una semana más estén aquí, en "Últimas Preguntas".

Vamos a hablar de preguntas, porque cuando una pareja

decide casarse, decide dar ese paso, una pareja de novios,

pues supongo que surgirán muchas preguntas.

Y más, quizás, que deberían surgir, y no solamente las relacionadas,

que también son importantes, cómo no, a qué vestido

me voy a poner, o cuántos invitados vamos a tener

y dónde lo vamos a celebrar, todo eso es importante,

pero mucho más es lo que viene después.

Pues en ese "Lo que viene después", es donde nos vamos a centrar,

porque hay que estar preparados antes. Bueno, todo esto

que puede parecer un lío de palabras, yo les cuento

que tiene que ver con este libro que hoy tenemos, y que de verdad,

merece la pena, "Una decisión original:

Guía para casarse por la iglesia". Es un libro que han escrito

Nicolás Álvarez de las Asturias, Lucas Buch y María Álvarez

de las Asturias, que hoy está con nosotros.

María, buenos días. Buenos días.

María, que ya ha estado en alguna ocasión en el programa,

ella forma parte, es fundadora del Instituto Coincidir,

y también vamos a hablar un poquito de esa faceta

con parejas ya casadas, pero también, con parejas de novios.

Y ahora presentáis "Una decisión original".

¿Por qué original? ¿Es original hoy en día casarse por la Iglesia,

María? Bueno, sin duda es original,

porque el matrimonio ya no es la primera forma

que los jóvenes eligen para vivir sus relaciones de pareja.

Entonces, hoy en día, casarse, y además, casarse por la iglesia,

es un poco friki, en ese sentido, es original.

Pero yendo más al fondo,

el matrimonio es una decisión original

porque es el plan que Dios pensó desde el principio

para que un hombre y una mujer vivan su amor

de la mejor manera posible.

Y ese es el origen. Y ese es el origen.

Luego ha habido otras formas de vivir las relaciones amorosas,

pero son copias, o son distintas. El plan original es el matrimonio.

Fíjate, original, estamos hablando

de siglos de historia, pero cada decisión es original,

porque es propia de cada pareja.

A mí me llama la atención ese contraste, ¿no?

Parece que es algo natural, algo normal,

es decir, pero es que no deja de ser única y exclusiva

de cada pareja, de cada persona que la vive, ¿no?

Claro, cada historia de amor es distinta y es original

en ese sentido que tú dices, porque somos únicos e irrepetibles,

no solo cada uno de nosotros como persona,

sino en nuestra relación de amor.

O sea que sí, es original en muchos sentidos, todos muy bonitos.

Es verdad, es verdad, pero no sin dificultades, ¿no, María?

Y hay que estar atentos a ellas, y ser humildes y decir,

bueno, si surgen las dificultades, hay que afrontarlas, e incluso,

se pueden prevenir, ¿no? Sí puede haber dificultades,

pero todo lo que es valioso suele presentar dificultades,

porque además, como lo quieres hacer muy bien, te importa mucho,

lo que no te importa mucho, no te da tanta preocupación.

Lo que te importa mucho, quieres hacerlo bien y vivir bien

la relación con la persona que has encontrado,

que da sentido a tu vida, y que tú quieres dar sentido a su vida,

y que es un regalo para ti, y que tú quieres ser un regalo

para esa persona, por supuesto que es más exigente por eso,

porque toca el centro mismo de la persona, ¿no?

Entonces, puede haber dificultades, pero no es lo primero

que me viene a la cabeza cuando hablamos de matrimonio,

no es lo primero, y ahí, creo que en el libro procuramos

quitar un poco miedos y dudas, que hay muchos jóvenes

que se pueden plantear el matrimonio como con miedos.

Eso te iba a preguntar. ¿Existe miedo?

Porque oímos con cierta frecuencia, vamos a ver, sí, nos casamos,

se supone que para toda la vida, pero hay ese pero,

que a veces da la sensación y no tengo ánimo de generalizar,

ni muchísimo menos, pero puede dar la sensación

en algunas ocasiones de vamos a ver qué pasa.

Sí. Bueno, tenemos malas experiencias,

porque sin duda, vivimos en una sociedad

en la que muchos matrimonios se rompen.

Entonces, pensamos que dado que hay muchos matrimonios

que se rompen, parece que es imposible que un matrimonio

se lleve bien, y esto no es verdad.

Entonces, los jóvenes tienen ese miedo,

porque todos queremos que nos quieran todos los días de la vida,

ese es el deseo que tenemos.

Como nos han dicho que eso es imposible,

decimos, bueno, que me quieran el mayor tiempo posible

y nos estamos conformando con relaciones

en un plazo determinado. Sin embargo, las personas humanas

estamos hechas para relaciones definitivas, porque dudamos

de que podemos querer, y de hecho queremos, a nuestros padres,

a nuestros hijos, a nuestros abuelos, siempre,

entonces, sí estamos hechos para relaciones para siempre.

¿Por qué no vamos a estar hechos para una relación para siempre

con la persona que elegimos? Porque el matrimonio

es el mayor acto de libertad personal.

Desde mi libertad personal, elijo entregarme a ti,

y elijo recibirte como un don.

Entonces, todas esas cosas, todos esos miedos

son los que queremos intentar evitar, o por lo menos, dar unas pistas

que ayuden a los lectores a plantearse el matrimonio

de otra manera, de la manera auténtica.

Y para eso es importante, María, la preparación.

De algún modo, yo lo sugería al comenzar el programa,

en la presentación. Parece que a veces, al menos, desde fuera,

se enfoca, o se focaliza, mejor dicho,

mucho en el día de la boda, en los preparativos de la boda,

pero si me apuras es eso, un día, muy importante, obviamente,

pero un día. Luego hay muchos más, si Dios quiere, detrás,

y para eso hay veces que tenemos la sensación

de que o no estamos tan preparados,

o no nos han sabido preparar o no hemos buscado una buena ayuda

una buena preparación. Se pueden dar muchas circunstancias.

sí, claro, como tú dices, la boda, la boda es el principio.

Es el inicio de la vida matrimonial, no es el final del camino,

es el principio del camino. La preparación, bueno,

la preparación es la preparación para el amor,

entonces, la primera escuela de amor es la familia,

lo que vives en la familia, para bien o para mal,

porque puedes tener experiencias negativas

que te hagan anhelar vivir de otra manera distinta.

No pensemos en una familia perfecta, no, tampoco existen

las familias perfectas, ¿no? Todas las familias somos

muy sanamente imperfectas, porque es imposible,

somos seres humanos. No podemos pedir a las relaciones

la perfección absoluta, porque eso solo está en Dios.

La preparación... Pues, la familia,

luego, la formación para la afectividad,

los cursos de preparación de sexualidad,

que no deben vincularse a la preparación matrimonial

más cercana, es una forma de ayudar a entenderse

como persona. Durante la adolescencia,

es un buen curso de formación afectivo-sexual.

Y eso ayuda a descubrir la vocación al amor al que estás llamado,

que puede ser matrimonial, o puede ser religiosa,

una vida sacerdotal, eso es muy importante.

La formación específicamente matrimonial,

ya pensando en un curso prematrimonial,

yo creo que sí es mejorable. También hay que decir

que hay cursos muy buenos, y que a veces los novios,

en esa vorágine de preparativos materiales,

cuando les ofreces un curso que es más de un fin de semana,

les supera y no encuentran el tiempo, entonces, vamos a defender también

a los que dan cursos prematrimoniales,

porque sí hay cursos muy buenos,

pero parece que te estás imponiendo si ofreces un curso más largo.

María, este libro lo habéis escrito, lo has escrito

con otras dos personas, los dos, sacerdotes.

Uno de ellos, hermano tuyo.

Mucha gente, muchas personas, a veces dicen:

"¿Qué sabrá un cura del matrimonio, si nunca se ha casado?".

¿Cómo ha sido esta preparación? Tú sí que estás casada,

tienes cuatro hijos, entonces, me imagino, claro,

el encuentro entre los tres, habréis hablado mucho,

le habréis dado muchas vueltas. ¿Cómo es también, esa parte,

ese contraste entre dos sacerdotes y una mujer casada

a la hora de hablar del matrimonio?

A mí me daba un poco de miedo, ahora que no me oyen.

Porque con Nicolás, que es primo mío, sí que había trabajado,

con Lucas, no había trabajado... Nicolás, primo, le había puesto

como hermano. Es profesor de Filosofía,

y a mí me da un poco de miedo,

pero la verdad es que ha sido genial,

porque primero dividimos un poco los temas,

cada uno escribió un capítulo distinto,

pero luego los hemos trabajado prácticamente párrafo a párrafo

entre los tres, entonces, esa experiencia

de ver cómo lo que tú estás acostumbrado

a explicar de una manera, el otro te dicen: No lo entiendo bien.

O los chicos y chicas a los que yo estoy acompañando

no lo van a entender de esta manera.

O eso que tú me estás diciendo me sugiere esto otro,

y me sugiere esta dificultad, me sugiere esta pega, resuélvemela.

Ha sido un ejercicio de volver a tener que dar razón

de lo que vives y de lo que crees,

bajando muy a la realidad, sin palabras técnicas,

ha sido una colaboración. Yo he aprendido mucho,

y creo que se ve en el libro que esa aportación...

Es muy bueno, ellos, no solo desde la teoría,

que son dos profesores magníficos,

sino que están confesando continuamente

a gente que vive en familias, y que tienen sus dificultades,

que quieren vivir bien su matrimonio, que quieren a su familia,

están muy en contacto con jóvenes. Claro.

Entonces tienen muy claro las preguntas que hacen los jóvenes,

las dificultades, y desde la experiencia mía,

de mujer casada felizmente en la Iglesia,

que también quiero vivir mi matrimonio

de la mejor forma posible, y la experiencia de acompañar

a matrimonios que están pasando por dificultades,

y que incluso se han roto, y sabes que hay cosas

que, a lo mejor, si les hubieran explicado antes,

podían haber ayudado a vivir su matrimonio de otra manera.

Yo creo que es un mix muy interesante.

Además, está escrito de un modo, bueno, con ver la portada,

ya nos hacemos una idea, es una portada muy actual,

muy distinta de lo que solemos encontrarnos, todo sea dicho,

cuando se ha escrito de estos temas. Aquí hay un aporte muy interesante.

No lo hemos hecho todavía, aprovecho para decir

que está publicado en la editorial Palabra,

pero es que el tono del libro es este, ¿no?

Es un tono cercano, es un tono distendido,

con algún punto de humor, desde luego.

Es un libro para entenderlo, ¿no? No nos está hablando

de una teoría, además, me parece muy interesante,

al inicio del mismo, hacéis una propuesta de lectura,

o sea, o todo seguido, o vais a los capítulos que veáis que necesitáis,

aquí no nos vamos a andar con tonterías, ¿no?

Sí, hemos querido escribir un libro que pueda entender

cualquiera que tenga interés, o sea, no hay citas del magisterio,

no son textos, no es una homilía, no es una encíclica,

por supuesto que hay alguna frase del papa,

pero también hay frases de películas o canciones.

Lo que hemos querido explicar

es que la grandeza del matrimonio en la Iglesia

es que refleja la verdad de lo que un chico y una chica

que se quieren de verdad, están viviendo.

Es decir, el matrimonio no es un marco que presenta la Iglesia

en el que te tienen que meter a empujones,

porque tú no estás a gusto, sino que cuando tú vives de verdad

un amor, que es verdadero, bello,

y que quieres a esa persona en tu vida como un regalo,

eso coincide con lo que la Iglesia llama matrimonio,

y te ayuda a vivirlo.

De hecho tenéis un capítulo, corrígeme si me equivoco,

que habéis titulado "Os casáis porque queréis,

os casáis para quereros". A mí me parece que ahí

ya está definido, ¿no?

Claro, es que os casáis porque queréis, por eso,

porque hablamos mucho de la libertad. El matrimonio no es un acto

contrario a la libertad, ni limita la libertad de los cónyuges,

al revés, es que si no te casas libremente, es que

no te estás casando, aunque haya una apariencia de matrimonio.

Es decir, solamente desde la libertad más absoluta

uno puede entregarse a otra persona y recibir al otro como un regalo.

Y te casas para querer al otro,

siempre, que no es solamente estar contento, es mucho más,

porque querer es mucho más, querer es buscar el bien

para la persona que amas y eso, a veces, supone esfuerzos,

renuncias, sacrificios, supone cansancio,

pero también supone mucha alegría, mucha felicidad,

te estás haciendo semejante a aquel que ama, que es Dios.

Por eso el matrimonio en la Iglesia también es sacramento,

signo del amor de Dios por nosotros, ¿no?

Hablábamos antes del Instituto Coincidir,

yo recuerdo cuando hablábamos en una ocasión anterior,

nos centrábamos sobre todo en el acompañamiento

y el asesoramiento a personas, a parejas ya formadas,

Pero me comentabas antes de comenzar,

y me gustaría, tenemos poquito tiempo,

pero sí me gustaría al menos comentarlo,

que también a parejas de novios que se estén preparando para casarse

pueden ponerse en contacto con vosotros porque pueden surgir

cosas que pueden ir a peor si no se atajan antes,

entonces, bueno, la preparación al matrimonio también es eso,

esas heriditas que pueda haber vamos a tratar de solucionarlas.

Sí, eso es muy bonito porque después de los cursos de formación

que damos sobre noviazgo, estamos empezando a recibir consultas

de parejas de novios que tienen claro "Es el hombre de mi vida,

es la mujer de mi vida, queremos casarnos,

pero hay algo que vemos que nos va a dar problemas

si no lo solucionamos antes".

Alguna herida que pueden tener de lo que han vivido antes

y que saben que va a repercutir en su relación,

y es muy bonito que no dicen: "Tú vete a tu especialista

para que te ayude a resolver tus problemas,

cuando los resuelvas, hablamos". Sino que: "este es un proyecto

de los dos, tenemos que resolverlo juntos,

vamos juntos a buscar esa ayuda para poner mejor las bases

para nuestro matrimonio".

Pues todo esto y muchísimo más, desde luego, muchísimo más,

por cierto, no solamente, creo yo, no solamente para las parejas

que estén pensando en casarse, sino a lo mejor incluso

para los que lleven 40 años ya de matrimonio, yo creo que este libro

le puede venir bien a todos. Se llama "Una decisión original,

guía para casarse por la iglesia".

Pues María Álvarez de las Asturias, muchísimas gracias, de verdad,

por haber estado con nosotros, pero por habernos acercado también

ese tema tan importante, gracias. Muchísimas gracias.

Y nosotros seguimos ahora con otras historias

que en esta ocasión nos cuenta nuestra compañera Margarita García.

La teóloga de la Pontificia Universidad Católica

de Río de Janeiro, Maria Clara Bingemer,

acaba de publicar su libro "El misterio y el mundo",

aprovechamos su paso por España para hablar con ella del futuro

de la iglesia y de muchas cosas más.

En el libro que acaba de publicar, con la editorial San Pablo,

"El misterio y el mundo", habla entre otras cosas

de que podemos encontrar místicos, grandes místicos,

fuera del espacio eclesial, ¿a qué se refiere exactamente con esto?

-Yo creo que hay una gran sed por espiritualidad, por místico,

y no tanto por religión.

A veces las personas tienen dificultad

con la religión institucionalizada.

Pero tienen sed de espiritualidad.

Y muchas veces van en contra de esa espiritualidad

con contornos cristianos o de alguna otra religión tradicional,

pero fuera o en los márgenes y en las fronteras de la institución,

y yo creo que somos amados hoy al reconocer

esas experiencias místicas auténticas, porque lo son.

Muchas veces realmente lo son, algunas veces no, pero muchas veces

O sea puede haber experiencia verdadera y profunda de Dios

aunque no sea adentro totalmente de la iglesia

o de la institución religiosa, y eso me parece

que es muy liberador porque para personas

que tienen dificultades con la institución, pero que tienen

una sed de Dios muy grande, es un camino que les es reconocido.

O sea pueden andar por ese camino, quizás algún día

encuentren reconciliadamente la religión.

-Una de las conferencias que ha impartido en nuestro país se titula

"La gracia y el poder de ser mujer", ¿en qué consiste esta gracia?

¿En qué se traduce este poder de ser mujer?

-La gracia de ser mujer es la gracia de tener ese cuerpo

hecho para la vida, para abrigar la vida, para dar vida,

para alimentar la vida...

Entonces esa es la gracia, somos diferentes

y queremos el derecho a nuestras diferencias.

Yo creo que el feminismo de primera ola

fue un poco de ser igual a los hombres, reivindicar y tal,

yo creo que el segundo momento es más el derecho a la diferencia,

yo creo que la gracia de ser mujer es querer esa diferencia,

estar contenta en esta diferencia y no querer salir de ella.

Y el poder es que eso que es propio nuestro, no es algo que nos esclaviza

o que nos disminuye, pero es el poder que tenemos.

El poder de ser mujeres, de tener la misión de cuidar,

de nutrir, de abrigar, de hospedar la vida.

Yo creo que esa es una cosa que tenemos que redescubrir,

porque quisimos ir al mundo laboral, y mostrar capacidad,

y a ganar salarios equivalentes... No ganamos salarios equivalentes,

pero algo caminamos.

Pero eso creo que fue a veces, algunas veces,

a pesar de ser una conquista muy positiva, fue en prejuicio

de nuestra identidad.

Que tenemos que redescubrir porque es un poder que tenemos.

Solo nosotras podemos ser mujeres, madres, y todo eso que somos

llamadas a ser.

-Usted reclama con frecuencia más espacio para la mujer,

no solo en la sociedad, sino en ámbitos de iglesia,

¿en qué debe cambiar la situación de la mujer en la iglesia?

-Yo creo en la ocupación positiva de espacios.

Crear hechos ocupando espacios, ocupándolos bien.

Mostrando capacidad, mostrando fidelidad,

mostrando profundidad, seriedad. Yo creo que así se consigue avanzar.

Los avances que yo he presenciado, en los cuales yo creo

y en los cuales he sido parte hasta ahora, son de esa manera.

Ahora, por otro lado, yo creo que haciéndolo así

podemos concienciar y abrir en los compañeros hombres.

Yo tampoco creo en un mundo solo de mujeres

ni en una iglesia que excluya a los hombres, no.

Creo que hombres y mujeres tienen que trabajar juntos.

Ahora, la mujer no puede quedarse en una situación de inferioridad,

tiene que ser compañera, hermana, en la construcción de la iglesia

y del reino de Dios.

-Vivimos tiempos de cambio en la iglesia, en su opinión,

como teóloga, ¿qué cosas deben cambiar, seguir cambiando,

incluso diría yo, en la teología, en el magisterio?

-Yo viví el Concilio, yo era muy joven

cuando hubo el Concilio Vaticano II, pero lo viví.

De repente, parecía que toda la abertura dada para el Concilio,

se había cerrado, era la impresión, por lo menos en América Latina

sentíamos mucho eso.

El pontificado de Juan Pablo II, que era un gran comunicador,

tenía un carisma fantástico, pero yo creo que él

tenía mucho el centro de sus preocupaciones en el este europeo,

en el comunismo, en Polonia, que era su tierra natal,

y yo comprendo eso.

Entonces, América Latina, que vivía la renovación

con la teología de la liberación y que usaba categorías marxistas

para su método, le parecía muy peligroso.

Y entonces, yo creo que toda la pastoral, la renovación,

fue un poco estrangulada, muchos teólogos fueron punidos,

impedidos de hablar, impedidos de dar clase...

Y se vivió un poco una retracción de esa libertad

que se había experimentado en el Concilio.

Con Benedicto la cosa empezó a ser más libre

porque como era un gran teólogo y su primer encíclica,

adiós Caritas, esto es una maravilla, dialoga con Nietzsche,

con filósofos ateos... Eso fue una cosa que ya dio mucha esperanza.

Y cuando vino Francisco, yo lo conocía de Argentina,

y yo consideraba que era más bien conservador, siempre muy serio,

no sonreía, sí, era otra persona, y de repente

pasa el discurso inaugural, la belleza de discurso,

pide la bendición y todo, y cambia el estilo del papado.

Yo creo que sobre todo es él, el cambió el estilo de ser Papa.

Es un Papa cercano a la gente, es un Papa que habla más con gestos

que con palabras.

Es un Papa que realmente abre y se siente el lenguaje

del Concilio volviendo.

Entonces yo creo que mucha gente se sintió colmado en su esperanza

y feliz de ver que todo aquel soplo del espíritu del Concilio

no fue en vano, que sigue, que sigue valiendo y tal.

¿Qué pasará después de Francisco?

Bueno, no podemos hacer especulaciones, pero quiero creer

que muchas puertas que él abrió no se cerrarán más.

Hemos comenzado hablando en el programa de los jóvenes

y así vamos a terminar también, saben que el próximo año

está preparando, el Papa Francisco está preparando el sínodo

de los jóvenes, pues se está preparando, por supuesto,

en todas las diócesis y en todas las conferencias episcopales,

vamos a escuchar, vamos a ver al responsable de juventud

de la conferencia episcopal española, Raúl Tinajero,

que tiene cosas que contarnos.

La iglesia en España como todas las iglesias del mundo,

recibimos unas propuestas de trabajo, de reflexión,

a través de un documento que presentó la secretaría del sínodo,

y que ese documento llevaba consigo como una encuesta, unas preguntas,

que debíamos hacer extensible a todas las realidades de España,

en este caso a todas las diócesis, congregaciones, movimientos,

y ellos a su vez a las distintas delegaciones, a los jóvenes,

a las distintas realidades, para que pudieran de alguna manera

reflexionar sobre ese documento, que es el documento base

sobre el cual se va a hacer después, a principios del año 2018,

el "Instrumentum Laboris", que será el que se trabaje después

en el sínodo en octubre de 2018.

Entonces estamos ahora mismo en ese momento

y ahora estamos recopilando todo ese trabajo para poder hacer la síntesis.

Primer anuncio, acompañamiento e itinerarios formativos.

Esos son los temas en los que estamos trabajando ahora mismo

la Pastoral Juvenil en España, desde el 2012,

que ahora con el sínodo, nos ha dado mucha más luz

y nos ha enfocado el tema a estos otros.

Principal reto, creo que el principal,

es que escuchemos a los jóvenes.

Yo creo que esto el Papa lo ha dejado muy claro con el sínodo.

Ha querido que a los jóvenes se les escuche,

haya un diálogo fluido con ellos, y eso nos ayude a dar luz

a la hora de trabajar directamente con ellos.

En esa línea, desde el departamento de Pastoral Juvenil,

vamos a ofrecer la propuesta que va a ir un poco

en paralelo con el sínodo, pero va unido totalmente a ello,

pero sale a raíz del sínodo, que es una propuesta que se llama

"Iglesia en diálogo", que vamos a intentar llegar

a todos los jóvenes que quieran, a centrarnos, a hablar y a dialogar,

solamente con el fin de escucharles y dialogar con ellos

para que puedan abrir su corazón y decir lo que quieran,

sean creyentes, no lo sean, sean jóvenes que son creyentes,

pero se han alejado de la iglesia, que tengan un espacio

para poder dialogar abiertamente de cuestiones del día de hoy,

de lo que viven en la sociedad, de lo que les repercute a ellos

y evidentemente desde la perspectiva también de la fe

y de lo que para ellos significa o han podido vivir

dentro de la iglesia o lo que quieren vivir.

Es decir, en esa perspectiva, por lo tanto,

la esperanza del sínodo es que verdaderamente veamos

que los jóvenes tienen un papel superprotagonista

en la sociedad de hoy y por lo tanto en nuestra iglesia, evidentemente,

que asuman ese papel, que se sientan escuchados,

al mismo tiempo participativos a la hora de llevar hacia delante

la responsabilidad de cada día y que ellos son desde siempre,

pero más ahora con la necesidad que tenemos de su creatividad,

de su fuerza, pues son agentes principales y fundamentales

en la evangelización dentro de la iglesia.

Bueno, pues así nos despedimos, será si Dios quiere

hasta la próxima semana, estaremos encantados

de contar de nuevo con su presencia aquí, en "Últimas preguntas",

con nuevos invitados, nuevos temas y nuevas historias.

Hasta entonces. Feliz semana.

(Música créditos)

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Últimas preguntas - Una decisión original

26 nov 2017

Esta semana nos acompaña María Álvarez de las Asturias para hablarnos de su nuevo libro "Una decisión original" en el que abordan la preparación al matrimonio cristiano. También conoceremos los preparativos que se están realizando para el Sínodo sobre los jóvenes.

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  1. Alicia

    Muy bueno María, .... gracias

    29 nov 2017