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Para todos los públicos Últimas preguntas - Álvaro Fraile - ver ahora
Transcripción completa

Hay otra que habla del tema que me preocupa mucho,

(Música cabecera)

Allí en donde estés, seas como seas,

a veces es al revés y a veces da una vuelta.

Sé buena noticia, sé buena noticia.

La buena noticia que quiere respirar.

Que nadie pase frío, que a nadie falte pan,

nadie se quede solo, nadie se quede atrás.

Tener otra mirada, aceptar otra visión,

subir al que trabaja,

bajar al que se cree dueño y señor.

Los que no tienen nada y con nada tienen todo,

los ahogados, los sin casa, los que encuentran algún modo

de saltar en cada charco al meterse en el barro

para hacer de este mundo un lugar más humano.

Los tranquilos, los que lloran, los valientes que se dan,

los sencillos, los distintos, los pequeños, los demás

y los "loser" y los frikis, los raritos,

los que nunca encuentran sitio,

los que luchan cada lucha por la paz

merecen escuchar buenas noticias.

Y seguro que hay algo que tendrás que remover,

algunas torres altas que habrá que demoler.

Tirar seguridades y tanto bienestar,

dejarse de lo propio,

pensar un poco más en los demás.

Álvaro Fraile, qué gusto que estés con nosotros.

Bienvenido. Muchas gracias. El gusto es mío.

Qué gusto, qué gusto. Migueli, buenos días.

Muy buenos días. Y feliz de estar aquí con Álvaro

y con vosotros. Hombre, claro que sí.

Queridos amigos, buenos días. Es un gusto estar con todos ustedes

y disfrutar una vez más de la buena música

y de la música en directo, además.

La última vez que escuchábamos aquí a Álvaro Fraile en el programa,

te acuerdas, Migueli, porque nos trajiste un videoclip maravilloso.

Maravilloso. Del que disfrutamos mucho.

Y dijimos: "Tiene que venir porque tiene que cantar más cosas,

nos tiene que contar más cosas".

pues hoy ha sido el día, así que, bueno, a disfrutar.

Bienvenido. Oye, cuéntanos, cuéntanos algo de ti:

¿cómo empezaste? ¿Cómo has llegado hasta aquí?

Cuéntanos. No sé,

no sé cómo he llegado hasta aquí. (RÍE)

Siempre que me hacen esta pregunta o en los conciertos lo cuento,

digo que hago canciones,

que, a fin de cuentas, es para lo que me siento llamado,

es mi vocación primera.

Por dos razones. Una, porque no tengo yo dinero

como para pagar a un psicoanalista, entonces, hago canciones,

me desahogo y me sirve de terapia. (ASIENTE)

Bueno, lo digo en tono de broma, pero no es más que para decir

que yo escribo canciones porque en cada canción

quiero narrar algún descubrimiento mío

que he tenido en mi búsqueda interior,

en mi crecimiento personal, y las canciones,

de esos descubrimientos, de esos momentos de lucidez que tengo,

algunos los convierto en canción, que es lo que, más o menos, sé hacer.

Y la segunda razón es esa, precisamente,

creo que a veces tengo momentos de lucidez.

A veces veo como pequeñas cosas que son como perogrulladas, ¿no?

Sí. Cosas muy sencillas

que deberíamos todos entender.

Esto, sin embargo, no lo vivimos en el mundo.

No lo vivimos en la sociedad o me cuesta a mí vivirlo.

Y digo: "Pues tengo que escribir una canción sobre esto ".

La música, en ese sentido, tiene un poder grandísimo.

Pues sí, sí. Puedes contar, puedes decir,

puedes escribir, pero si lo cantas, si le pones música...

Parece que dices más. Tanto para ti como para el público.

Sí, es verdad, la música tiene un poder fabuloso

y cuando consigues, que eso no es fácil tampoco,

conectar con tu texto y tu música con alguna persona,

con el corazón de alguien, bueno, se produce algo milagroso.

-Es milagroso, es milagroso, sí. Es una conexión potentísima.

-Preciosa. -Sí, sí.

Tú decías un poco en tono, lo comentabas,

un poco en tono de broma, esta forma de:

"No voy al psicoanalista, pero ya saco yo mis cosas".

¿Qué forma, también un poco en esa línea,

de vivir la fe y ese crecimiento también en la fe

a través de la música?

Ya no digo esa música compartida en los escenarios, en los discos,

ahora hablaremos de ello, pero para ti mismo, para tu fe,

para tu crecimiento en tu relación con Dios,

la música imagino que es fundamental, ¿no, Álvaro?

La música es fundamental.

De hecho, yo creo que es...

Gran parte de a lo yo me siento llamado

viene por la música que he escrito desde ahí.

Fíjate, yo hace tiempo

daba unas charlas sobre música y espiritualidad

y descubrí yo mismo, estudiando para el tema,

que la música está creada,

la música está creada desde los orígenes de los tiempos

para transmitir lo trascendental.

Lo trascendente, como se diga mejor.

Desde las prehistorias,

o sea, no te estoy hablando de siglos atrás,

siempre ha sido la música una vía de conexión

para transmitir algo que va mucho más allá.

Lo que pasa es que luego, la música moderna

ha usado la música como entretenimiento, como diversión,

como otro tipo de cosas que también son lícitas

y son maravillosas. Pero la música góspel, por ejemplo,

que es madre del pop, del rock, del soul,

es música que cantaban, como sabéis, los esclavos negros

que iban a los Estados Unidos, a América,

y querían transmitir su fe y lo hacían cantando.

No tenían otra manera ni otra herramienta mejor

que hacerlo cantando, ¿no? A mí me pone los pelos de punta.

Yo, si me preguntaras por referentes, hoy en día, fíjate,

he querido salirme un poco para buscar referentes musicales

en lo que no es música explícitamente espiritual o religiosa,

para escuchar músicas de todo tipo y que eso empape también

todo lo que yo quiera transmitir con mis canciones.

Yo creo que esa ha sido una de las claves.

Lo hemos comentado muchas veces con Migueli aquí

y en el programa "Frontera" en Radio Nacional,

que de un tiempo a esta parte, al menos en España,

en otros países es verdad que se llevaba haciendo

desde hace tiempo, pero en España de un tiempo a esta parte

la música espiritual, religiosa, de fe, como la queramos llamar,

puede estar perfectamente en el mismo plano

que cualquier otro tipo de música, tanto en...

Y a pesar de que tenéis en muchas ocasiones

muchos menos medios,

tanto desde el punto de vista técnico,

de composición sin ninguna duda... Debería estarlo, sí.

Pero también en los estilos musicales.

O sea, no tiene nada que ver la música que haces tú

con la que pueda hacer cualquier otro,

mientras que antes estaba como muy encasillada.

Era un género. Sí, era así.

Era un género musical: música cristiana, música católica...

Hoy en día, yo creo que tienen mucha ventaja

muchos grupos extranjeros.

Hay bandas que suenan, que ganan premios Grammy,

que llenan estadios y que suenan con una calidad extraordinaria

y que no necesariamente están ligados a un género musical,

tanto como a una temática. Claro.

La temática es creyente, llámala como quieras,

pero el género musical es pop, es rock, es reggae...

Claro. Es lo que toque, ¿no?

-Álvaro, una característica muy importante

es que lleva toda la vida en la música.

Bromas aparte, estaba el grupo ahí... -Sí, sí, el grupete que teníamos.

-Un grupito.

Pero van tocando por garitos, tocando en salas importantes

y digamos que en la nómina de cantautores del país.

Ahí nos sentimos y ahí nos sienten, que es muy importante.

Sí. Entonces, tiene un punto grande

poético, de calle y de poesía

para todos los corazones y para toda la humanidad.

Se ha cogido como una cosa que se deseaba,

que se deseaba una música tan abierta como la de Álvaro.

Bueno, pues cántanos algo. (RÍEN)

Pues vamos a cantar... Mira, justo.

Siempre hay un pequeño

cerca del que se hace grande.

Siempre el grande se hace grande

porque cerca hay un pequeño.

Siempre hay uno débil

cerca del que se hace fuerte.

Siempre el fuerte se hace fuerte

porque cerca hay uno débil.

Siempre habrá quien siempre quede el último.

A no ser que tú lo quieras ser.

Al revés,

dale la vuelta al orden, la vuelta.

Dale la vuelta.

Dale la vuelta, dale la vuelta.

Dale la vuelta.

Estaba yo pensando, Álvaro, grande, pequeño, fuerte, débil...

Este disco es tu trabajo más reciente, "De lluvia y de sol".

Cómo te gustan los contrastes. Ay, pues sí.

(RÍEN) Has dado con una de mis...

Es que, fíjate, yo creo, precisamente,

creo que en los contrastes y en las cosas contradictorias

es donde se cuecen las cosas chulas, las cosas gordas.

Este disco justo se llama "De lluvia y de sol"

porque yo creo...

Siempre cuento en mis conciertos que los hombres y mujeres,

los seres humanos, no somos tan distintos de una planta.

(ASIENTE) Una planta necesita agua para vivir,

pero si le das demasiada agua, pues se ahoga.

Y necesita del sol para vivir,

y si solo vive de sol, pues se quema.

Yo creo que los seres humanos tenemos que ser así

y aprovechar los días grises, los días de nubarrones,

los días de oscuridad para crecer como las plantas.

Y me gusta que son dos cosas contradictorias,

la lluvia y el sol son dos cosas que no se pueden dar a la vez.

Y si se dan a la vez, pues surge ese milagro maravilloso.

Siempre cuento que, los niños lo ven clarísimamente,

sin ninguna connotación ni ninguna cursilada ni estridencia,

que el arco iris es una cosa preciosa, es una cosa mágica

que tú ves en el horizonte y, estés con quien estés,

dices: "Mira, un arco iris".

Bueno, pues ahí es donde nacen muchas de mis reflexiones.

Cuando te sientes en la frontera entre dos cosas,

cuando te sientes en medio, cuando...

Cuando crecer supone, precisamente, a veces, una contradicción.

Me parece muy rico.

Claro, es algo de lo más habitual que nos pase a todos,

parece que vamos a retomar el psicoanálisis

del que comenzábamos hablando,

es algo habitual que nos pasa a todos

esos contrastes en nuestra vida, en un mismo día

y casi en un mismo instante podemos tener esto y lo contrario,

y, sin embargo, cuánto nos descoloca muchas veces.

Claro.

Mucho de mi psicoanálisis viene justo a reflexionar sobre...

O sea, quiero transmitir esperanza, buenas noticias,

eh... canciones que alegren la vida de las personas que las escuchan,

y siempre parten desde algo malo. Como para decir: "No es tan malo.

Algo podremos sacar que nos ayude a crecer.

Eso que tú ves tan mal, pues no es tan mal,

puede estar un poco bien".

Y desde ahí nacen muchas de mis canciones, es verdad.

-Aparte de la esperanza, es verdad que las situaciones negativas,

por lo que sea, dan más juego.

Igual que en la vida provocan la crisis y te hacen salir,

en la creatividad, la composición... -Es verdad.

-Siempre, por lo que sea, nos agarramos más.

Dicen que la felicidad simple no vende.

(RÍEN) Es verdad.

-Sobre todo, tiene el sentido este de toda la música de Álvaro,

coger una situación concreta y darle la vuelta,

como dice esta canción, "Dale la vuelta".

O estas reflexiones de lluvia y de sol, son fantásticas.

¿Para ti, Álvaro, Dios es también un Dios de lluvia y de sol,

de contrastes?

Pues yo creo que sí. Yo creo que sí, pero además, como con cachondeo.

Ah, ¿sí? Sí.

La parte del sentido del humor de esta parte de discernimiento,

de búsqueda y tal, es la que más me gusta.

Que es la que cuando estás emperrado en buscar respuestas,

en encontrar soluciones, es justo cuando, a lo mejor,

te viene el silencio, ¿no? Y tú no te lo esperas.

Y es en ese silencio donde encuentras respuestas, soluciones,

eso que te revuelve por dentro, que te da la vuelta a tu vida.

En esas situaciones en las que tomar una decisión

es imposible, yo creo que esas son, esas contradicciones

del sentido del humor, de la gracia que dicen, la gracia de Dios.

Me parece que están ahí también, sí.

Háblanos un poquito de tu disco "De lluvia y de sol".

Eh... Pues es un disco muy chulo... (RÍEN)

Eso es verdad. Es muy chulo, es muy chulo.

Eso es verdad. Muy bueno.

-Pues mira, es un disco...

Para mí, lo entiendo como una tercera parte

de otros dos discos que hice que van mucho con la climatología.

Uso lenguaje meteorológico.

El primer disco se llamaba "Tiempo de sol",

pues tiempo de buenas cosas, de luz, de tal...

El segundo lo llamé "Nosobranlasnubes",

que es un juego de palabras en el que cada persona

que compre el disco puede escoger su título.

Es: A ti te sobran las nubes, o te obran, o bueno...

Nos sobran o no sobran, ¿no?, las nubes.

Y luego, este tercer disco me parecía que ya tengo que cerrar esa etapa,

que tenía que reunir los conceptos que me hacen crecer,

la lluvia, el sol y tal, y convertirlos en uno.

El disco habla, fundamentalmente, la reflexión de todo el disco

viene a hablar a la gente que se siente distinta,

diferente por alguna razón.

Yo creo que es un poso que todas las canciones tocan.

(ASIENTE) En situaciones, las que sean ¿no?

Me atrae mucho quien se ve o se siente diferente

por valores, por sueños, por ideas...

Y lo rico que es.

Es otra contradicción.

En el mundo se ha hablado de que las rarezas, lo diferente,

como que no puede aportar,

y yo creo que justo es donde está la riqueza.

Hay una canción a la que tengo mucho cariño

que habla sobre acoso escolar, sobre violencia escolar,

sobre "bullying",

y es sobre casos reales que yo he conocido,

con chavales que yo he conocido.

Y me parecía bonito hacer entender

que justo en la diferencia de ese chico

está la riqueza del mundo, de la sociedad

y del grupo de chavales que lo rodeen.

Hay otra que habla del tema que me preocupa mucho,

del tema de los refugiados, pero no desde el punto de vista de:

"Pobre gente que abandona su lugar", sino yo un día hice el ejercicio

de sentirme como una persona que tiene que cruzar la frontera,

que abandonar su lugar, dejar su casa, a parte de su familia,

coger a sus hijos de la mano y decir: "Vámonos".

Y además, caiga quien caiga. No quiero decir "caiga quien caiga",

quiero decir "a por todas", perdiendo lo que haya que perder.

Yo me puse en la situación de hablar con mi hijo mayor,

que tiene seis años, y que me preguntase: "¿Adónde vamos?

¿Por qué? ¿Qué hacemos? ¿Por qué dejamos todo?".

Y contestarle: "Tranquilo, no tengas miedo, vámonos de aquí,

vamos a encontrar un lugar que va a ser un paraíso

y voy a estar contigo siempre".

Bueno, todas las canciones para mí, que igual me lío a hablar de una,

tienen mucho que ver con intentar aportar,

y eso es lo que, humildemente, quiero hacer.

Desde las diferencias, desde los que nos sentimos diferentes

y tocados por algo,

lo que es un regalo y una maravilla, y un don.

Y la música de Álvaro, que llega a todos.

Quizá por eso. No sé si llega a todos...

-Llega, llega a muchos. Oye, lo que ha costado este disco

después del exitazo de "Solfeando". ¡Ay, sí!

Bueno, sí. "Solfeando" fue además un trayecto.

Yo hice ese proyecto como algo pequeño, en realidad,

aunque a nivel de producción es gordo, pero no me esperaba...

Sí, sí que ha tenido éxito. Me han llamado de muchos sitios.

-Y de un éxito asombroso.

Y ha tardado más de la cuenta en sacar el siguiente,

pero eso pasa siempre. Tenías que oír a Migueli

cuando estábamos en la radio, si nos siguen habitualmente,

Migueli viene una vez al mes, más o menos,

a contar todo lo que estáis haciendo todos los demás...

Porque pocas veces habla de lo suyo, eso lo tengo que decir.

(RÍEN) Pocas veces hablas de ti.

Hay que dedicarle unos discos. Es verdad.

Y lo decía: "Este Álvaro, este Álvaro,

lo que está tardando en sacar después del 'Solfeando'".

Sí, me ha costado porque hemos tenido mucho movimiento.

Claro. Y también he tenido hijos

en estos cuatro años. (RÍEN)

Tengo tres hijos, y entonces, la vida se desborda...

(RÍEN) Pero vamos, total.

Así que yo creo que ha sido un tiempo de parón,

que no he parado, no quiere decir que haya parado,

pero muy bueno también porque las composiciones

han estado más espaciadas, no han estado hechas a propósito,

y estoy muy, muy satisfecho. Ha salido un disco

que para mí es muy especial además. Sí, ¿no?

Y te gusta mucho el directo, ¿no?

Una cosa es ahí, en el estudio... Primero en tu cuarto,

donde tú compongas, luego cuando lo grabas,

pero el directo, ese contacto con el público...

Pues yo disfruto mucho... Muchas veces se evalúa un concierto,

a veces he tocado con Migueli aquí en Madrid,

evalúo un concierto, no tanto por si las canciones

han salido muy bien o muy mal, lo evalúo por cómo estaba de fresco,

por si he sabido transmitir cosas, por si la gente se ha reído,

por si la gente... he notado yo ese...

Eso no es fácil de explicar, pero siempre uno siente

un "feedback" inmediato.

Yo evalúo un concierto por esa sensación, no por:

"La he cagado 10 veces o me he equivocado en esto

o en lo otro, o este músico no ha salido".

Para mí es superimportante el directo porque es el momento en que estás...

Yo digo, como que sueltas las canciones

y de repente hay gente que las agarra, las coge.

Uy, eso es maravilloso, ¿no? Una pasada.

Que algo que ha nacido de ti, de tu interior,

de tu experiencia, de tus vivencias,

no se quede cerrado, sino que luego salga

y alguien más lo coja, lo haga suyo y le de otras vueltas,

eso es maravilloso. Para mí es el mayor de los regalos,

la mayor recompensa que puedes tener cuando haces canciones, ¿o no?

-Y la mayor capacidad que tiene la música.

Tiene capacidad de removerte esas cosas tan profundas.

Claro. Hay una canción muy importante,

que se ha hecho ya muy importante,

y a medida que pase el tiempo va a ser más importante.

Es de Álvaro. Se llama "Anda, levántate y anda"

Ay, sí. Sí. Que yo quiero que cante un trocito.

Venga. Pero aparte de ser una canción bonita

hay canciones que, por lo que sea, influyen.

Influyen y tocan a la gente. Y yo creo que esta canción

del disco "Solfeando" es realmente impresionante.

-Pues es una canción que es muy especial para mí

porque la hice, y también, fíjate, estas cosas que pasan,

y yo creo que pasan...

Que nada es casualidad, ¿no?

La hice un poco sin querer. Estas canciones que surgen

además muy rápido. No está buscada y...

Pero claro, partió de sentimientos muy auténticos.

La publiqué en YouTube y empezó a tener visitas,

la gente me escribía y bueno, una cosa...

Para mí es mucho, ¿no? Para un artista superconocido

a lo mejor no es nada.

Pero empezaron a multiplicarse las visitas

y me la pedían en los conciertos. Y yo: "Pero bueno".

Y es que es una canción que yo creo que todos

hemos experimentado alguna vez... necesitar una mano que te ayude

cuando estás caído.

Yo me imaginaba a mi hijo, antes hablaba de él,

cuando empezaba a andar. Y yo me veía a mí

como figura de padre diciendo: "Lo único que puedo hacer

es estar aquí para cuando se caiga, porque lo que no puedo hacer

es estar aquí sujetándole todo el rato".

Pues así vivo yo mi fe. Me di cuenta de que así quiero vivir mi fe.

Y así la vivo, con esa confianza. "Déjame que yo me caiga,

y luego ya ayúdame a levantarme". No te vayas muy lejos, ¿no?

A ver, un trocito.

No tengas miedo, tú no te rindas.

No pierdas la esperanza.

No tengas miedo, yo voy contigo en lo que venga.

Y nada puede ni podrá el desconsuelo

retando a la esperanza.

Anda, levántate y anda.

No tengas miedo, no desesperes.

No pierdas la confianza.

No tengas miedo, yo voy contigo.

Y nada puede ni podrá el desconsuelo

cosido a alguna almohada.

Anda, levántate y anda.

Casi un himno, ¿eh?

Un mantra que nos repetimos.

"Anda, levántate y anda".

Además yo creo que es importante el primer "anda", más que el segundo.

El segundo es ponerte en movimiento.

El "anda" es: "Venga, déjate de chorradas,

que estás ahí tumbado y no tienes que estar,

no estás muerto, estás en 'stand-by'. Venga, anda".

(RÍE) Te gusta.

Qué maravilla, qué maravilla.

¿Cómo se presentan los próximos...? Estamos a punto de llegar al verano.

Quizá más tiempo, más conciertos, más festivales...

Pues fíjate, yo, y lamentablemente, en verano actúo menos.

Ah, ¿sí? Estoy actuando menos.

Sí, y por opción también.

Porque durante el año hago muchas cosas, muchas.

Y tengo otras actividades también en las que trabajo.

Entonces el verano, realmente, me parece un tiempo privilegiado

para pasar con la familia, para descansar.

Y luego porque tengo la mala experiencia,

y esto ya son cosas mías, de lo que uno vive,

de haber hecho conciertos muy festivaleros

o muy de animación. Yo tengo amigos músicos

que hacen animación en bares o en bodas, bautizos y comuniones,

y a mí no se me da bien, no me gusta, me siento mal,

me frustra. Salgo allí a cantar, nadie te está escuchando,

todo el mundo hablando, y entonces me siento mal

y parece que lo quiero tirar todo a la mierda.

Entonces, como los conciertos que me salían más en verano

eran de este tipo, en terrazas, en historias que no me apetecían,

pues que dejado de hacer. Si sale alguna cosa bonita,

por supuesto se hace.

Pero no.

Y festivales molones, los chulos de verdad,

todavía no he metido el pie.

Bueno, todo llegará.

Nosotros estamos encantados de que hoy hayas venido aquí,

nos hayas regalado tu música. Gracias a Migueli también,

que ha sido como el artífice que ha unido todo esto.

Encantado de seguir provocando estos encuentros.

Hay que hacer más, Migueli, hay que hacer más.

Yo os agradezco muchísimo que hayáis estado,

Migueli, Álvaro Fraile, gracias, gracias por estar aquí,

gracias por tu música. A vosotros.

Nos vamos a despedir con otro de los temas,

pero antes nos despedimos hasta la próxima semana,

para quedarnos con la música, tranquilitos.

Gracias por el tiempo que nos han dedicado

y hasta el próximo domingo, si Dios quiere.

(Música)

Vendrán las alegrías

rodeadas de desastres.

Vendrán nuevas conquistas y algunas soledades.

Traerá cada reto sus miedos,

nuevos abismos.

Vendrán buenas noticias,

verás como algo estorba.

Vendrán algunas luces, proyectando nuevas sombras.

Traerá cada mérito vértigos, nuevos destinos.

Y allí seremos más fuertes dejándonos llevar.

Y allí seremos más fuertes dejándonos mojar.

Habrá que conservar alegría en el cansancio,

paciencia en el fracaso.

Somos de lluvia, somos de sol.

Oh, uh, oh.

Son más de lluvia, somos de sol.

Oh, uh, oh.

  • Álvaro Fraile

Últimas preguntas - Álvaro Fraile

25 jun 2017

Hoy está con nosotros Álvaro Fraile, uno de los referentes de la música cristiana en nuestro país.

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