Últimas preguntas La 2

Últimas preguntas

Domingos a las 10.00 h.

Dirigido por: M. Ángeles Fernández

Últimas Preguntas trata de responder a esas grandes cuestiones que todas las personas nos planteamos, desde la perspectiva del humanismo cristiano, pero siempre en diálogo con los fieles de otras religiones y con quienes, aún no compartiendo una creencia religiosa, buscan la renovación de la humanidad.

El deseo de verdad, interrogarse sobre el por qué y la finalidad de las cosas, pertenece a la naturaleza misma del ser humano.

Últimas Preguntas trata de responder a esas grandes cuestiones que todas las personas nos planteamos, desde la perspectiva del humanismo cristiano, pero siempre en diálogo con los fieles de otras religiones y con quienes, aún no compartiendo una creencia religiosa, buscan la renovación de la humanidad.

En el programa abordamos temas relacionados con la fe desde distintos aspectos, teniendo en cuenta la dimensión social del hombre así como de la perspectiva misionera, social y caritativa de la Iglesia católica. Últimas Preguntas se emite los domingos, a las 10:00 h, en TVE2 y en el Canal Internacional.

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Para todos los públicos Últimas preguntas - Jesús Cabello - ver ahora
Transcripción completa

Vale más desierto que florece,

(Música cabecera)

(Música suave)

Vicios de la realidad

que van tropezando con mi pequeñez

y siento que pierdo, y no quiero,

no puedo seguir caminando.

Busco donde reposar de tanta tormenta

que mi corazón arrasa con fuerza

el deseo primero de estar a tu lado.

Necesito que me lleves en tus brazos.

El Espíritu vendrá,

su calor me abrasará.

He soñado tantas veces que vivo navegando en su soplo.

Este amor me salvará,

es profundo como el mar.

Mis latidos serán parte del río de su amor poderoso.

No habrá oscuridad, todo es claridad para encontrarte.

Vuelvo a vibrar, puedo caminar, mi pecho arde.

El Espíritu vendrá,

su calor me abrasará.

He soñado tantas veces que vivo navegando en su soplo.

Este amor me salvará,

es profundo como el mar.

Mis latidos serán parte del río de su amor poderoso.

La música de Jesús Cabello, qué lujazo tenemos en el programa.

Muy buenos días y gracias por estar una semana más aquí,

en "Últimas preguntas". Jesús, muy buenos días. Bienvenido.

Buenos días. Encantado de estar aquí.

Un gusto, de verdad. Yo recuerdo, hace tiempo,

en la redes sociales, creo que fue en Instagram,

me dijiste: "A ver cuándo me llevas al programa".

Es verdad, es verdad. Y no se me ha ido y aquí estás.

Bienvenido. Cierto, cierto.

Ha sido fallo mío que no estuvieras aquí antes,

pero todo llega. Muchísimas gracias. Muchísimas gracias.

Y esto ha sido también gracias a Migueli,

que es así como el que nos une, nos conecta.

Buenos días, Migueli. Muy buenos días a todos.

Estamos felices de traer a Jesús. Hombre...

Que ahora es tan importante en la música espiritual.

Está arrasando, está recorriendo toda España

y toda América está a punto de recorrer.

Bueno, es una suerte tenerlo aquí para que mucha gente lo conozca.

Hemos dado, Migueli, un paso más.

Aquí antes has... Y vamos a seguir haciéndolo,

por supuesto, y con mucho gusto, tú dabas paso a vídeos,

a videoclips, que cada vez se van haciendo mejores y más,

a pesar de todas las dificultades, luego lo podemos comentar,

pero es que ya te los tres en directo.

En directo. Ya está.

Porque tienen muchas cosas que decir, tienen muchas cosas cantar.

Cantar y contar. Este tío es de Puente Genil,

un profesor fantástico y es divertidísimo.

Está bien que lo tengamos aquí. Hombre, claro.

Cantándonos cosas. Bueno, Jesús, preséntate un poquito.

¿Quién eres? Cuéntanos un poquito cómo te defines, cómo te presentas.

Bueno, soy de Puente Genil, en Córdoba,

estoy casado con Paloma,

tenemos un hijo de cuatro años, se llama Jesús,

y no me dedico a la música de forma profesional

porque, realmente, soy profesor de Lengua y Literatura

en un instituto de Puente Genil.

La música me llega desde pequeñito.

Todos mis hermanos tocaban la guitarra y cantaban

y, con el paso del tiempo, yo sentí la inquietud

de contar lo que me pasaba por dentro,

no con canciones de otros, sino con mis propias canciones.

Y, bueno, poco a poco, te vas encontrando

que te invitan a un concierto benéfico,

después unos amigos te piden que grabes tus temas

para compartirlos, y bueno, una cosa lleva a la otra.

La verdad, me siento un privilegiado,

porque es prácticamente accidental que esté haciendo lo que hago,

incluso que esté aquí.

Sin embargo, ha sido todo providencia,

ha sido un regalo de Dios. -Y talento.

Y talento, claro. La gente va llamándolo.

Hay una cosa de una enfermedad que tiene algo que ver.

-Sí. Eso te iba a decir.

Claro, decías que quieres contar... Hubo un momento

en el que querías contar lo que pasaba por dentro.

Pero claro, lo que pasaba por dentro era muy fuerte.

Tuviste una experiencia fuerte, ¿no? A ver, cuéntanos.

Sí, además, es muy bonito,

porque yo recuerdo cuando era pequeño,

que mis padres me llevaban muchísimo al hospital.

Tengo un montón de recuerdos, pero ellos me habían hecho creer

que todos los niños pasaban por lo mismo.

Y, realmente, tuve una infancia feliz.

Cuando tuve unos 14 o 15 años aproximadamente,

mi hermana mayor, yo fui el pequeño de cuatro hermanos,

me contó que había tenido leucemia.

Y eso fue un golpe seco, ¿no?

La adolescencia, que ocurre todo tan rápido,

y está uno buscando y no sabes dónde encontrar,

fue un golpe seco.

Eso fue...

Se unió también a tocar la guitarra, a intentar contar cosas,

y cuando tenía 17 años,

recuerdo que fui a unos ejercicios espirituales en Granada,

yo era el más pequeño del grupo que hacía los ejercicios,

y tuve una experiencia de fe muy fuerte, ¿no?

Me encontré con el Señor,

y hasta hoy, hasta hoy.

Sí es verdad que la enfermedad me ha ayudado,

a caer en la cuenta de lo que vale la vida,

de lo que vale el tiempo, de lo que vale la salud...

También he tenido la oportunidad de conocer a compañeros

que pasaron por lo mismo que yo,

unos se quedaron por el camino, otros han seguido con secuelas,

y la pregunta es: "Y yo, ¿por qué estoy bien?

¿Por qué me curé? ¿Por qué tengo la oportunidad de dar mucho?".

Será porque tengo que dar mucho, ¿no?

Y aquí estamos, eso es.

Eso da la sensación de que es como un: "Oye, vamos a ver",

que es como una oportunidad, yo creo que todos aquí

tenemos una oportunidad, si estamos aquí, es por algo, obviamente.

Pero como que hay un toque ahí fuerte, que dices:

"Tienes que hacer algo con esto".

El primer éxito, el primer éxito de él,

fuerte, fuerte, se llama: "Cuánto vale la vida".

Ah, sí, claro.

"¿Cuánto vale la vida?", directo de lo que cuenta.

Claro.

¿Cómo dice esa, cómo dice esa? ¿A ver?

"¿Cuánto vale la vida?", esa decía...

¿Cuánto vale la vida?

¿Cuánto vale mi vida?

¿Qué valor tiene el aire

que mi cuerpo respira?

¿Cuánto vale la aurora

que dibuja horizontes,

y la fe que ilumina,

los caminos sin nombre?

¿Cuánto vale la lluvia

que inundó mis rincones?

¿Qué valor tiene todo,

si el amor se esconde?

¡Ole!

(RÍE) Qué bárbaro.

Guau, qué valor.

Y claro, eso, ¿tú se lo transmites?

Nos comentabas al comienzo, eres profesor de Lengua y Literatura

en un instituto, en esa edad que tú, en tu propia vida,

reconoces que fue tan fuerte, y que casi supuso,

o sin el casi, un antes y un después, ¿no?

Ahora te encuentras con muchos jóvenes, con muchos chicos,

que puede que también estén pasando ahí por momentos...

"¿Dónde va mi vida? ¿Qué hago con mi vida?...".

Eso, ¿cómo lo vives?

Bueno, los que trabajamos con adolescentes

sabemos que el fruto no se ve inmediatamente,

tú vas sembrando, tienes un trato con ellos,

y con el paso del tiempo, van floreciendo algunas cositas, ¿no?

Porque también ellos están recolocándose,

están buscando su forma de ser,

y cogen un poquito de uno, un poquito de otro,

han cambiado de referentes, ya no son los padres,

y ser profesor en esa edad, para mí es un privilegio,

porque me da la oportunidad de mostrarles lo maravilloso

que es estar vivo, ¿no? Muchas veces seguimos la corriente

como si esto durara toda la vida, y no es así.

Yo llevo, si no me equivoco, 8 o 9 años dando clase,

y no lo dejaría por la música, la música y la educación

para mí son superimportantes, y los muchachos me dicen:

"¿Por qué no te dedicas a la música, y vas a un concurso?".

No me compensaría. Ya, mira.

Porque lo que se gana humanamente trabajando con muchachos,

a edad tan complicada, que ni ellos mismos muchas veces se aguantan,

a mí me enriquece muchísimo. -Sí, a mí también.

Yo recuerdo, mi experiencia de profesor, la recuerdo,

y creo que me ha enriquecido mucho la música,

y me permitió compatibilizarlo, y lo recuerdo ahora con cariño.

Cuando estaba comentando Jesús, yo pensaba en ti, y en tantos otros:

"Son profesores, de formación son profesores",

no sé si es que hay una conexión ahí...

Sí. -Es verdad, hay muchos,

lo comentamos siempre, porque para la garganta da problemas,

estar dando clase siempre, y después, ponerte a cantar.

Es incompatible, y un montón somos las dos cosas.

Sí, es verdad, es verdad.

¿Cómo os conocisteis? Contadnos.

Ya ni lo recordáis, a lo mejor. En conciertos, ¿verdad?

-Yo conocí a Migueli porque me regaló mi hermano un CD,

el CD de "Enredados", en la gira que hicisteis.

-Una gira por toda América. Sí.

Me llamó mucho la atención, yo no tenía ni idea

de música católica, aún no escribía música católica,

y los primeros discos que escuché de música católica, dije:

(BALBUCEA)

"Menuda guarrada, ¿no?, esto no alimenta".

-Menudo pestiño.

-Recuerdo que en ese CD, el único español era él,

me llamó muchísimo la atención,

empecé a investigar, y en primero de carrera, allá por el 2002,

que ya ha llovido, me invitaron a un concierto de Migueli,

que iba a Córdoba,

y también Martín Valverde, estabas haciendo una gira

con Martín Valverde por España, recuerdo que aquello me cambió,

pero completamente, vamos, yo dije: "Madre mía".

No salí de allí pensando: "Tengo que hacer esto",

pero sí sentí una llamada fuerte a contar las cosas con ilusión,

con fuerza y con frescura, como las cuenta él.

Más adelante, el tema de la música, me llamaron de un sitio y de otro,

y coincidimos un día, en Málaga.

-Sí, sí.

-Después de...

Además, en Málaga hubo un concierto-oración,

que llevaron a un montón de artistas,

y a mí me pusieron a cantar después de Migueli,

y recuerdo que un amigo de Valencia me dijo:

"¿Sabes cuál es el pájaro que más pesa?".

Yo digo: "No sé".

Dice: "El mochuelo, porque nadie quiere cargar con él".

Porque tocar después de Migueli es un marrón,

porque te deja a la gente supermotivada...

Ya, claro. Y ahora tienes que ir tú allí a...

a seguir el mismo nivel, ¿no?

Y después del concierto, estuvimos tomándonos un chocolate,

conociste también a Paloma...

-Estamos muy bien, me gusta aportar

que hay calidad en la música espiritual,

y que hay mucha gente, que hay muchas cosas,

que después corren por ahí cosas un poco cutres,

que no pasa nada, ¿no?, con todo el cariño.

Siempre se han hecho cosas muy buenas, pero no siempre ha habido

ni los métodos, ni los medios, ni a lo mejor el talento, no lo sé.

-Es mi forma de verlo.

Es esa sensación yo creo, que ya generalizada, ¿eh?

Claro, es generalizada. -Recuerdo perfectamente,

mi hermano, recién entrado en el seminario,

antes de saber yo que había tenido leucemia,

yo tenía unos 10-11 años, mi hermano tenía en el coche el disco,

que después me encantó, "Pueblo de Dios", de Brotes de Olivo.

Recuerdo que le dije: "¿Y esto qué es?",

y solamente me dijo una cosa: "Escúchalo".

Claro. Y me cambió la vida.

Fíjate, este tipo de música que vosotros hacéis,

a mí me parece que catalogarla es difícil,

porque puede ser música católica, espiritual, música con valores,

es muy amplio, es difícil para mí, al menos,

yo creo que no sería justo etiquetar.

Yo creo que sí nos entendemos un poco por dónde vais,

estáis contando cosas que a todos, de una u otra manera, nos llegan.

Luego le podremos poner el apellido que queramos,

pero esa relación espiritual, ese encuentro con Dios,

quién más y quién menos, en algún momento de nuestra vida,

al menos lo buscamos, no sé si luego el encuentro

se produce siempre, pero lo buscamos.

Ha costado, ha costado que se hiciesen cosas...

Decentes. Sí, sí.

Cuesta trabajo, porque la demanda de este tipo de música,

música con valores, música religiosa,

está íntimamente unido a la gente que busca,

y es verdad que estamos en una sociedad, digamos, adormecida,

está pensando que esto es para siempre,

muy metida en sí misma con las redes sociales, y cuesta trabajo.

Este tipo de música la consume gente que está en búsqueda,

que ha tenido una experiencia vital muy fuerte, y hay consumo.

En Latinoamérica es algo espectacular,

este tipo de música está a la altura de la música secular,

y allí montan unos espectáculos de música católica,

y música protestante, también, absolutamente impresionantes.

-Unas bandas, madre, unas bandas...

-Impresionantes, ¿no?

¿Por qué nos haces alguna cosita?

El single del nuevo disco se llama "Tu amor primero",

y piensa en eso, que muchas veces perdemos la ilusión de las cosas,

perdemos el referente, la fuente primera de nuestra inspiración,

de lo que nos ha impulsado a llegar a ser lo que somos,

y de creer en lo que creemos, y nos invita a volver a la fuente,

al amor primero, como dice el Libro del Apocalipsis.

Pueden mil suspiros no llorar por nadie,

puede la rutina secuestrar mis pies.

Puede que me olvide de que fuimos alguien,

con los ojos vivos de sentirnos bien.

Dices que recuerde mi amor primero,

cuando fuimos uno al amanecer.

Y siento en cada paso la señal del fuego,

que prendiste entonces dentro de mi ser.

Vale más desierto que florece,

que una flor sin vida en alta mar.

Si mi amor nunca es suficiente,

tu amor será la eternidad,

tu calor será mi eternidad.

¿Cómo nos deja, eh? "Tu amor primero",

el nuevo disco de Jesús Cabello, fantástico.

Qué bonito.

Las letras, de algún modo lo comentábamos antes,

son muy vitalistas, muy de ir a la raíz, a ese sentido.

En algún momento hablabas de conversión,

tú has crecido en una familia, creo que es una familia cristiana,

sin embargo, hablas de conversión porque lo has experimentado,

porque lo has palpado, lo has vivido, en definitiva.

Eso es tan grande, tan grande, ¿no?

Es la gran diferencia entre que te lo cuenten...

Ya, claro. Y encontrarte con Dios.

Y no es sugestión, porque dura lo que dura la emoción,

sin embargo, cuando uno se encuentra con Jesús, se queda descolocado,

y no sabe ni por dónde le vienen los palos,

y poco a poco, cuando ya se asienta la emoción,

el poso es el que te da señales, el que te da indicios

de que realmente algo importante ha pasado por tu vida.

Es importante tener esa experiencia de Dios fuerte, que no te lo cuenten,

sino sentir que Jesús está vivo, sentir que te has encontrado con él,

y sentir que camina a tu lado,

y tiene un proyecto más grande de lo que puedas imaginar.

Y los jóvenes, los adolescentes, con los que tú estás todo el día,

y que nos decías antes que no cambiarías la música por esos ratos

que pasas con ellos, transmitirles la Lengua y la Literatura,

pero tanto más, que va ahí. Sí.

¿Están en esa búsqueda, o...?

Porque a veces, creo que infravaloramos la espiritualidad

de los jóvenes y de los adolescentes,

esa vida interior, estoy convencida de que la tienen,

aunque se viva de otra manera, a lo mejor es que no les dejamos,

o no entramos bien en esas puertas,

a lo mejor no están abiertas del todo,

están solo un poquito entreabiertas. ¿Cuál es tu...?

Los adultos siempre, siempre, siempre, por defecto,

nos hemos quejado de las generaciones más jóvenes, siempre.

Es un vicio humano, y los jóvenes de ahora,

tienen algunas dificultades que nosotros no teníamos,

sin embargo, tienen unos valores,

que cuando se hace uno adulto, va perdiendo, y tenemos que recuperar.

Tienen muchísimas cosas buenas, muchísima emoción,

muchísimas ganas de encontrar, están en búsqueda, todos están en búsqueda,

y hasta el que dice: "No, yo soy ateo, yo no creo en Dios",

sigue en búsqueda, porque están buscando su personalidad,

quién quieren ser, se preguntan: "¿Quién soy?".

Ahí nos encontramos los educadores,

independientemente de la orientación espiritual de un educador,

creo que un educador siempre busca que el niño encuentre su sitio,

y eso es muy importante para todos.

En el caso particular, ellos saben cómo soy,

ven mis vídeos, van a ver esta entrevista, seguramente,

y ellos saben cómo soy, ahí quedará.

Esto es como Jesús, siempre es una invitación,

y después, el que responda, sabe que se atiene a una gran aventura.

¿Qué te dice a ti la música de Jesús Cabello?

Me parece que ha entrado, tiene mucha energía,

hay gente como que desprende un convencimiento especial,

me parece que Jesús lo desprende, y después tiene la gracia sureña,

esa simpatía cordobesa. -Este acentito raro.

-Ese acento tan raro, que es rarísimo,

pero es que después, cuando canta, consigue hacerse entendible.

Lo llena de fuerza, de gracia,

está tocando con la banda por todos sitios, llamadlo, que no pare.

Que va, que va.

Está haciendo una aportación enorme ahora mismo,

está absolutamente ya confirmado, y es una cosa muy fuerte su música.

-Eso es que me quiere, me quiere.

(RÍEN)

Tú, imagino, continuamente dando vueltas a nuevos temas, canciones,

nuevas formas de comunicar, de expresar, de propiciar el encuentro.

Sí, sí, yo pensaba, cuando empecé a escribir, era todo muy impulsivo,

yo pensaba que no era capaz de hacer canciones por encargo,

ahora, sin embargo, me están pidiendo muchas canciones por encargo,

un himno para no se qué, un himno para no sé cuántos,

y es otra forma de hacer música muy bonita,

se busca la emoción, algunas melodías, letras, pensándolo más.

Sobre todo, en 2013, si no recuerdo mal, me pidieron un musical

para la diócesis de Jaén, el musical "Vida",

de ahí he sacado yo después algunas canciones para mis discos,

y eso también fue una prueba de fuego, componer por encargo

cosas muy específicas, yo creo que aprendí muchísimo,

y se lo debo yo más a ellos, la oportunidad, que ellos a mí,

porque me ha enriquecido muchísimo a la hora de componer.

La composición tiene mucho de emoción, de instinto,

tiene mucho también de vocación, de inspiración,

pero hay una base técnica que eso se madura con los años,

con los años eres menos impulsivo,

las letras llegan más porque son más reflexivas, y das menos vueltas,

vas donde tienes que ir. También la literatura,

yo que soy profesor de Literatura,

evidentemente, la experiencia es un grado.

-Ahí tienes un poso... -La experiencia es un grado, sí.

Ahí seguimos, ahí seguimos, en la lucha.

-No vais a parar, hombre.

¿Qué te gusta más, la prosa, o la poesía?

Cada uno tiene lo suyo,

la poesía tiene unas imágenes que son muy enriquecedoras,

la poesía tiene muchas capas,

tiene muchas interpretaciones, depende de cómo tú estés,

puedes interpretar un texto de una manera o de otra.

La prosa también lo tiene, pero la poesía tiene unas capas,

que después, a la hora de llevar la poesía a la música,

favorece que el que interpreta la música,

pueda encontrar en ella la respuesta que necesita ese día,

porque depende mucho de su estado de ánimo.

Casi como en la música. Totalmente.

-Qué difícil ponerle música a una poesía buena, ¿eh?

-Es muy complicado. -Porque tiene su propia música,

es superdifícil. -Hay que descubrir la música

que tiene dentro la poesía. -Sí.

Ahí lo que hace el autor, es desbrozar un todo

para sacar lo que realmente lleva. Y se puede, se puede,

por los acentos de las palabras, sus cadencias,

por los versos, se puede sacar, pero es complicado.

-Es un reto superbonito, muy difícil.

Tú, que eres catedrático, no tendrás problema.

-Bueno, catedrático...

(RÍEN)

Me quedé en licenciado.

Yo no me perdería esa clase en la que Jesús Cabello

saque, vaya desbrozando, como decíamos, un buen poema,

hasta llegar a encontrar la música que ese poema tiene,

yo daría lo que fuera.

Para los niños es horroroso que se les explique poesía,

yo, como ya lo sé...

A los niños les vas a examinar, yo iría de oyente.

Claro, claro. (RÍEN)

Es horroroso, yo el primer día me llevo la guitarra,

les presento alguna de mis canciones, las que tienen una nueva figura,

algunas son más sugerentes que otras, otras son más explícitas,

me llevo las canciones, y vamos comentando la figura, cómo funciona,

el por qué, el no sé qué,

y van entendiendo el mecanismo de la poesía, y les va gustando.

Después les metes un Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado,

un poquito más complicado, poesía clásica,

van entendiendo eso que es tan complicado para ellos.

Yo empiezo con la música, me llevo la guitarra allí: "Maestro".

(RÍEN)

"Qué bien, mañana te la traes otra vez".

-Es horrorosa, se enganchan, se enganchan.

Qué bueno. Me ha encantado que estuvieses con nosotros,

te habíamos visto en vídeos, habíamos escuchado mucho tu música,

pero tenías que estar en el programa, por fin ha llegado,

estoy feliz, qué pena, te tenemos que decir hasta pronto.

Hasta pronto, hasta pronto. Para otra, para otra.

Claro que sí.

Vamos a seguirle en su página web, a Jesús Cabello,

se va actualizando, dónde va a estar, porque merece la pena

compartir con él un encuentro en directo, ¿verdad, Migueli?

Si coincidís los dos, ¿para qué vamos a hablar?

Claro, vamos a coincidir, estamos aquí, en la movida.

Animo muchísimo a que llamen a Jesús, y a su banda, son fantásticos,

y donde vayan, hacen la cuestión maravillosa, verás.

Migueli, de verdad, gracias por haber estado con nosotros,

gracias a todos ustedes por habernos acompañado.

Jesús, muchísimas gracias, nos quedamos con la música.

Muchísimas gracias.

Al final, cuando todo esto acabe,

volverás revestido de grandeza,

tu poder derramará el amor,

por cada rincón de la Tierra,

tu presencia alegrará la creación,

que esperaba tu promesa de resucitar a tu imagen,

ser tan libres como el aire,

resucitar por tu sangre,

renacidos para amarte,

viviremos por fin de verdad,

congregados por un mismo Padre,

reinaremos contigo en tu paz, para adorarte, ye, ye.

Viviremos por fin de verdad,

Viviremos por fin de verdad,

congregados por un mismo Padre,

reinaremos contigo en tu paz, para adorarte, ye, ye,

en la eternidad.

Últimas preguntas - Jesús Cabello

23 abr 2017

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