La primera ministra de Ucrania, Yulia Timoshenko, ha declarado que votó "por una nueva Ucrania", mientras que su rival en la lucha por la Presidencia, el líder opositor Víctor Yanukóvich, dijo haber emitido su voto "por la estabilidad". Ante esta cita electoral, Bruselas se muestra escéptica ante el futuro de un una Ucrania, que quiere ser socio estratégico. Las reformas estructurales que prometió el presidente Yúshenko no han llegado y el país arrastra una grave crisis económica y los dos candidatos a la presidencia -viejos conocidos-, levantan dudas. Hasta que no haya una estabilidad política y se tomen medidas eficaces, Bruselas no va a seguir aportando ayuda financiera.