Tribus viajeras La 2

Tribus viajeras

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No recomendado para menores de 7 años Tribus viajeras - Roma, tribu peregrina - ver ahora
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En este capítulo

vamos a compartir viaje

con los peregrinos de la Orden de la Merced,

que celebran ocho siglos de su fundación.

Ellos son más antiguos que la propia Italia,

unificada por Garibaldi,

que contempla, desde este monte, la grandeza de Roma.

Una ciudad que atesora 3000 años de historia de la humanidad.

Con ellos, con los peregrinos,

vamos a vivir la magia de la ciudad eterna.

Bueno, entonces, ¿qué hacemos? Perdonad, ¿vosotros sois españoles?

Sí, claro.

¿De la Obra Mercedaria? De la fundación.

Encantada.

Venía precisamente a encontrarme con vosotros.

-Mucho gusto. Porque nos vamos...

Un placer. -Es el momento oportuno,

estamos a punto de entrar en Roma.

Con vosotros quería yo conocer Roma, así que si me aceptáis...

Padre José Juan, ¿la aceptamos? -Sí, sí, claro.

Tantos años de historia... -800 años.

Hay mucha gente esperándonos.

Seguro que estarán encantados de tener un peregrino más.

Ah, fenomenal, pues encantada de conocerles.

Vámonos a Roma. Para adentro.

(TODOS CANTAN) # Soy del pueblo

# que gana en las regatas de las traineras. #

Oye ¿qué pueblo es el que gana? -¡Bilbao!

¡Santurce! ¡Visca el Barça!

De Bilbao...

Me han traído para hacer un poco de...

-Bulla. -De liarme un poco, ¿no?

Yo siempre me ponía al final, porque son los que la lían.

¿Arsenio Fernández?

-Parece que ya soy el papa. -¡Parece que vaya de Carnaval!

¿Cómo le dices eso al obispo? (RÍEN)

-¡Alberto, una foto!

¡Dos y tres!

Aún nos queda ver Roma.

-La roca... -La plaza, el Panteón...

¡Qué pasada!

Es que me quedo flipada, te lo juro.

¡Qué fuerte!

Pero ¿está abierto? Claro que está abierto.

¿No hay un cristal?

No, no, no.

Claro, que ahí es donde caen... Pero ¿cuando llueve?

Ah, exacto. ¿Y cuando llueve?

Me ha dicho que sí. Es obispo.

(Música rap)

Hay que sacar un poco el trasero y meter hacia dentro la cabeza.

Vale. Vale, va.

A ver qué cara.

Verás las papadas.

Es que no me creo que no haya nada

de lo que se construye hoy que vaya a durar 2000 años.

-Claro. Creo que los romanos tenían una forma de construir

para bastante tiempo.

Y, según venía entrando,

me contaban que estaba construido con distinto tipo de material,

por eso es que se miran las columnas

de diferente color.

Nuria, me tienes que explicar

cómo una persona tan extrovertida, tan divertida como tú,

acaba trabajando para una orden,

que suena...

Antigua. como algo muy serio, ¿no?

Mira, yo creo en las personas, ¿no?

Y, entonces, cuando yo conocí a los mercedarios,

vi enseguida que hacen una obra social espectacular,

que están siempre al lado de la persona que más lo necesita.

Básicamente, lo que queremos

es que la gente identificara mercedarios

con aquellas personas que entran y acompañan a la gente

que están presos, los cautivos, en las cárceles.

Confiésame. Si tú les dices a tus amigos de Barcelona

que te has venido a Roma de peregrinación,

¿qué te va a decir el 90 %?

¡Que me envidian! (AMBAS RÍEN)

¡Qué suerte! ¡Quiero ser como tú de mayor!

Eso es lo que me dicen. Y digo: "Ya, claro".

A ver, sí. Porque se mezcla todo, ¿no?

O sea, un viaje es para mí una experiencia siempre, ¿no?

Y, bueno, con la gente que va sobre todo,

que la irás conociendo...

Los mercedarios son gente como muy sencilla,

como muy de a pie.

Yo digo que son los que se remangan y pisan el fango, ¿no?

Y es gente que está trabajando

realmente con..., ellos dicen, con la representación social más...,

ellos dicen, los más chungos, los más marginados.

¿Y viajar con gente

que te saca unos cuantos años?

Quiero decir que vamos con un target alto.

Me decían: "La media debe de estar en los 70".

¿Qué tal es viajar con una media de 70?

Yo he aprendido. Soy muy de niños, mi pasión son los niños.

Me encanta jugar, soy muy niña,

o sea, si ahora hubiera aquí unos niños jugando al fútbol,

me pondría con ellos a jugar, ¿no?

O a lo que me echen.

He aprendido con la edad.

Cuando empecé a trabajar con gente mayor,

me han sorprendido, tienes mucho que aprender.

Se vuelven un poco...

Tienen esa parte de niños, y conectas con... "Qué monos, ¿no?".

Esa parte más de como de ternura...

Ellos son muy conscientes

de que están como en su última etapa de la vida.

Yo creo que nos alimentan a nivel de sabiduría.

Bueno, Nuria, ¿te sabes los himnos de la Merced, de la Orden?

Yo sí, me los sé.

Yo no me los sé y nos va a tocar cantar aquí.

Si quieres, lo ensayamos. Vale, pues vamos ensayando.

Cogemos la guitarra y cantamos... Vale, ¿y cómo empieza?

No me hagas eso, no me hagas cantar. Un poquito, que no nos oye nadie.

Todo en grupo, lo prefiero. Bueno, venga, vale.

Yo creo que no te la sabes

y estás intentando escaquearte. ¡No!

(AMBAS RÍEN)

Nuria, ¿por qué te gusta montar en moto?

De toda la vida, me encanta llevar moto, ir en bici...

Todo lo que lleve dos ruedas me encanta.

Desde que tengo 18 años llevo una.

¿Sí? La primera fue una de 125,

ahora llevo una de 650.

Pero, oye, que a cualquier moto me subo, me encantan.

Sí, pues vamos a ver si nos damos un paseo por Roma... ¿En qué?

¡En Vespa! ¡En Vespa!

Hola, buscamos una Vespa de alquiler para pasear por Roma.

¿Es posible?

¿Esta?

¿Y cuál es la típica en Italia, la blanca?

La blanca. -Blanca, entonces.

Ah, pues blanca. Ya que montamos en Vespa,

pues que sea la típica. Como en "Vacaciones en Roma",

que era blanca. ¡Perfecto!

¿Qué hace falta para montar en Vespa?

Y un casco.

Vale. "Grazie".

A juego con la moto, muy italiano, siempre el estilo.

-Siempre.

-Perfecto.

¿Cómo nos vemos?

Perfectas. Vámonos a por la moto.

El viaje con Vespa, bueno,

sabéis que las motos me flipan, ahora estoy con la 650.

La Vespa era como mi moto romántica, no la he tenido.

Poder ir con mi moto, con la que siempre he soñado,

me encanta la idea y espero poder...

Bueno, primero, el tráfico de Roma, que está como imposible,

pero hacerlo bien e incluso darle un poquito de gas

y perderles de vista, si puedo.

A ver qué tal se da. ¡Mira!

Sí. ¿Esta?

Es la que nos pega con nuestros cascos divinos.

No te me caigas. ¿Seguro que tienes el carné?

Seguro, seguro.

¿De verdad? Fíate de mí.

Me fío de ti.

Sube. Voy arriba.

Venga.

¡Ándale!

Venga, Gregory Peck, ¡tira "palante"!

¡Vámonos!

¡Yupi!

Van todo alocados. La estación.

Esto es Termini. Yo ahora también, como una más, ¿no?

No, no, no, alocados no, guapa.

Nosotras conducimos a la española.

Acuérdate que venimos con la Orden de la Merced.

Es verdad. Como se enteren nuestros curas

y nuestras monjitas...

¡Uh! ¡Uh!

Oye, de verdad, es muy fácil,

que esta es automática, que le das y ya.

Me ha dicho un pajarito que tú eres así,

que te va el riesgo mucho.

Sí, soy un poco... terremoto.

Ay, Dios...

Esta es la iglesia de San Juliano.

Te lo has inventado.

No me lo he inventado, me lo sé.

Te lo estás inventando. Pero ¡qué me estás contando!

(RÍE)

(SE QUEJA EN ITALIANO)

¡Venga, métele caña!

¿Estás reconociendo esos arcos?

¿El Coliseo? ¿Estamos en la zona del Coliseo?

Sí... ¡Dale, dale, dale!

¡Dale, que llegamos al Coliseo!

Mira, mira, mira.

¡Guau! Y las historias que ha habido aquí.

Las batallas, los secretos... Sí, sí.

Es un mundo, ¿no? ¡Uh, que nos pitan! ¡Nos pitan!

Hay que darle, hay que darle.

¡Ave, César!

¡El tabaco mata!

El tabaco mata más que...

"Okey". "Ciao". ¡"Ciao"!

Oye, pero simpáticos lo son un rato.

Nos han parado.

Qué graciosos, como si estuviera preparado,

pero no lo estaba. Les hemos pitado y han salido.

Y formaba parte como del teatro de Roma.

Eso te pasa aquí, de repente,

te salen algunos protagonistas de la nada.

¡Ay!

Hermana, ¿qué le está pareciendo Roma?

Me gusta, es la primera vez que vengo.

¿Sí? ¿De dónde viene usted?

De Marchena, y soy portuguesa.

Ah, portuguesa, pero con acento andaluz total, de andaluza.

Sí, llevo 30 años en España.

¿Y qué siente uno al ver tanta historia?

Me imagino que Roma la habrá visto usted 1000 veces

en los libros.

En los libros no he visto mucho.

Y en las películas... En las películas tampoco mucho.

He visto las películas de romanos, eso sí.

Pero mucho mejor aquí, en vivo y en directo.

Cierto. -(RÍEN)

Bueno, pero ¿ustedes ya conocían Roma?

No, es la primera vez.

Esta señora no había cogido el avión nunca.

-La primera vez. -Y muy bien.

Muy bien, ¿no? -De Villanueva de Córdoba.

¡Ole!

¿Y qué le está pareciendo Roma? -Preciosa.

Lo que he visto, cosas que no iba a ver en la vida.

¿Por qué no iba usted a ver en la vida Roma?

Porque ya es muy tarde. -¡Anda ya!

Si hubiera sido más temprano, si hubiera sido muchos años antes...

Ya, pero... Pero al final lo voy a ver.

La Obra Mercedaria lo que hace es ayudar a los demás.

Pero hemos venido a una ciudad que es la capital de la moda.

Y estoy viendo ahí las tiendas de Dior

y todas las tiendas de lujo...

-Que no entramos nadie.

No entran, ¿no? Porque con lo que cuesta un bolso...

Tengo yo para comer un mes.

-Más de un mes, seguro. -Sí.

-Te puedo afirmar yo que más de un mes.

-Es que como poco. Ah...

Pero hablo mucho.

Esta es la calle

de las tiendas caras.

Como en Madrid sería la calle de Serrano, ¿no?

Sí. Que son todo tiendas de lujo.

Ustedes, poco interés en la moda, ¿no?

No, pero a mí me gusta ver también. Nos gusta ver también.

Me han dicho que hay unas tiendas cerca del Vaticano

que son de moda eclesiástica.

¿Y vamos a ir? ¿Van a ir?

¿Cuándo? No, pregunto.

Ah, sí, claro. Mañana. ¿No? -Mañana. Claro.

¡Madre mía! 1100.

1100 euros. Baratito, ¿no?

Creo que será más barata la tienda del Vaticano.

Mañana me voy a hinchar a comprar.

El abrigo, 4000 y el chaleco... El conjunto...

por menos de 6000... vas apañada.

Mónica, ¿cómo ves el grupo?

Te ha dado tiempo a tantearlo. Sí, ya llevamos unas horitas.

Aparte de lo evidente, que son gente buena, encantadora

y con muchas ganas de pasarlo bien en esta peregrinación,

creo que muy bien.

Y les he visto, además, muy valientes,

porque hay señoras bastante mayorcitas

bajando las escaleras... Perdona, las mejores.

¿Has visto cómo las bajaban?

Salen con tantas ganas, con tanta ilusión,

que el cansancio se lo dejan en casa. Ya.

Se dejan la rutina, se dejan los problemas.

Van a hacer nuevos amigos, van a disfrutar un montón.

No es la bandera de España, es la de Sicilia.

-La compro. -A ver, a ver.

¿Y esto es una chica? Es una chica con tres piernas

¿Y qué quiere decir, perdona? -Nuria se tiene que callar.

(RÍEN)

Había leones, tigres... -No, aquí hay de todo...

Chicos, aquí estáis. Hola.

Oye, enfrente del monumento más emblemático de Roma, ¿no?

El icono de Roma, el Coliseo. -El Coliseo.

Preguntábamos a José Juan si tenía miedo,

porque como se piensa que aquí se comían a los cristianos.

Eso era en el circo, aquí puedes estar tranquilo.

-Sí, es verdad. -Claro.

Bueno, y aquí los que estaban eran los gladiadores.

-Claro, los gladiadores. -Y hacían su circo.

¿Y estaríais dispuestos a...? Eran como los grandes deportistas

de aquella época. Es que lo acaban de mirar.

¿Estaríais dispuestos a ser gladiadores por un día?

Sí, yo sí. -Gladiadores... ¿Y gladiadoras?

-Oye, todo lo que sea acción, ¡sí, sí, sí!

Ah, bien. Mónica, no sé.

Vale, vale, vale.

Bien.

Ahora os voy a llevar a un sitio muy especial.

No creo que esté dentro de las rutas habituales turísticas

de Roma...

-¿No? -No pinta.

-Podemos incluirlo, ¿no? Bueno...

Pero nos va a hacer vivir una época muy importante de Roma.

Escuela de Gladiadores.

Es aquí. Es aquí.

Pero guapos, ¿serán guapos? Hombre, ahora lo vamos a ver.

Vamos a comprobarlo.

No sé si lo importante es que estén cachas.

Espero no hacer el ridículo. Es lo único que me preocupa.

Encuentro que es una idea divertida, chispeante,

pero no estoy muy en forma últimamente,

pero lo intentaremos. Coger la espada

y saber que le puedes cortar la cabeza a alguien,

también tiene su aquel, ¿no?

Venga, he cambiado de idea. Vamos a probarlo.

(TODOS) "Buongiorno".

Míralo, eh. La pose.

Queremos aprender a luchar y a ser fuertes, como tú.

-Con la espada.

-Sí, le falta, le falta...

Espera... Y yo hago pesas, ¿eh?

¡Bien! ¡Muy bien!

¿Cómo se empieza el curso?

Vale.

¿Preparados para el adiestramiento? -No tenemos más remedio.

(ELLAS) Sí. Sí, venga.

Pues vamos a ello.

Del curso de gladiadores,

espero, por lo menos, no cortarme con ninguna espada, ¿no?

Me da respeto. Yo tampoco manejo la espada.

-Oye, hoy vale todo, ¿no?

-Todo... -Esas puñaladas...

No que me quite todo.

-Vale todo. -¿Vale todo?

-Gracias. Por favor.

¿Y esto? ¿No? ¿El "cordonino"?

(RÍE) ¡El "cordonino"!

Que me lo he inventado. Este me va a machacar a mí.

-Entramos así, como él, ¿no? Sí, hay que entrar así.

Entrad..., es un teatro. Claro, ya.

Es así, ¿no?

Bueno... Oye, tú ya rollo...

No, yo no... No es que me entregue.

Enseño lo que hay.

(RÍEN)

¿Ah, no? (TODOS) ¡Oh!

¡"Yugula"! ¡"Yugula"!

Ah... Vale.

De rodillas. -De rodillas, ahora.

¡A correr, a correr! Venga.

¿Hacia allá? A correr.

Venga.

¡Venga, arriba, venga, venga! (RÍE)

¡Que te adelanto, que te adelanto!

¡Ay, ay! -Yo me rindo.

-¡Ostras!

Han dicho cinco minutos,

pero, claro, corriendo, saltando, cayendo, levantando..., ¡agotador!

Hemos terminado ya... (JADEA)

No puedo ya.

Francine, oye, que no era tanto.

-Francine, ¿otros cinco minutos?

-¡Mira, Mónica se ha tenido que sentar!

-Estoy interiorizando la experiencia.

-Oye, parece para cocinar. ¡Sí!

La mirada... -No.

¿Me estás hipnotizando o algo?

-No. -No.

Si te hago así, te caes, tío... ¡No!

¿En serio, está roto?

-Nos ha explicado muchas cosas de los antiguos gladiadores

que no tienen nada que ver con Hollywood.

Se ha encargado de decirnos cómo era la lucha.

Eran auténticos atletas.

No es solamente violencia, que parece que solo sea violencia,

eran artes marciales.

¡No ayudes!

¿Cómo era?

"Yugula".

¡"Gola"!

Yugula. Yugula.

-"O mite". ¡"Yugula"!

Me ha gustado mucho la experiencia.

La experiencia de escuchar al gladiador

y conocer realmente este personaje tan interesante.

La experiencia de dar cinco vueltas ahí al ruedo, nada.

Pero absolutamente nada.

Me gusta ver los toros, no estar corriendo ahí, en un ruedo.

(HABLA EN ITALIANO)

¡Stop!

¡Stop!

De rodillas.

¡Las mujeres al poder! "Yugula".

Muerte rápida.

"Atiquitao".

En la práctica, me lo he pasado bien.

Con Francine me reía,

entraba a matar y parecía que llevaba una lanza, no una espada.

Entraba ahí... (RÍE)

-La final del torneo.

Tú... y él. ¡Ah, que hay final del torneo!

-(RÍE) Francine, ahora ya se acabó todo.

Te voy a cortar la cabeza.

-Gladiador, hay que matarla rápido.

Venga... ¡Uh!

Ya.

-Stop. -¡No, la he dado antes!

Voy a por ti.

Stop, stop, stop. "Due"...

-¿Por qué "due"? Porque te he dado.

-¡Uf...! Por lo que me has hecho. (RÍE)

-Cuatro, tres. Cuatro, tres.

-Ay, perdón.

-Cuatro, cuatro. -¡Hale!

La última.

(GRITA)

¡Bien, bien! ¡He ganado!

¡Bien!

¡Bien!

¿Qué ha pasado? Que el otro estaba compinchado con Francine.

Y ha salido que Francine me ganaba.

Me he quedado en segundo lugar.

Una vuelta a la arena. ¡Francine!

(HABLA EN ITALIANO)

Bueno, Mónica, dime que no te aburres de Roma,

después de todos los años que...

¿Cuántos son los que llevas viniendo aquí?

Viajando a Roma, tengo 52,

viajando por cuestiones de trabajo desde más de 30.

¿Cómo me voy a aburrir? Mira.

Es que es imposible. Imposible.

Oye, ¿y tú eres católica, apostólica, romana, beata,

misa diaria?

Todo lo primero, sí.

Lo último, no.

No. Yo no soy de misa diaria,

respeto muchísimo a la gente

que tiene la necesidad de ir a misa diariamente.

Yo me conformo con cumplir, con ir a misa los domingos, eso sí.

Yo te hacía esta pregunta porque no sé si es imprescindible

para trabajar en este tipo de turismo,

que es muy específico,

el de las peregrinaciones. Al contrario.

Jamás, ningún cliente,

para mí, clientes son los jefes de grupo, los sacerdotes,

nunca ningún cliente me ha preguntado

antes de darme la organización del viaje,

si yo era católica, si yo era creyente,

si yo era practicante.

Es más. La gente que trabaja en turismo

y que quiere meterse en turismo religioso,

pero que no son profesionales,

creen que con colgarse una cruz más grande que la del obispo,

le van a convencer de traer la peregrinación.

Imagino que también será necesario saberse el protocolo.

Sí, el protocolo es importantísimo.

En el caso, por ejemplo, del Vaticano.

El protocolo a nivel práctico. Claro.

Por ejemplo, de ropa, ¿qué es lo que no se puede llevar?

Bueno, depende del papa.

¿Ah, sí? A mi edad,

ya he visitado Roma con diferentes papas.

En la época de Juan Pablo II,

era, no el protocolo, lo que tú me estás preguntando,

te refieres más a las normas... Sí, sí, sí.

Era muchísimo más estricto,

o sea, no podíamos entrar en la Basílica con faldas,

aunque fuera solo un poquito por encima de la rodilla.

Hay cosas que ahora se mantienen, como es lógico,

pero sí que es cierto que con este papa actual

la cosa ya... No hilan tan "primo".

Perdón... Con chanclas, ¿se puede?

No, a ver,

con chanclas no se puede ir a ninguna parte que no sea la playa.

Pero eso ya entra dentro del buen gusto, ¿no?

Aquí estamos, en el epicentro del Vaticano,

en la Plaza de San Pedro.

Un lugar de peregrinación para cualquier católico

y, por supuesto, también para nuestra tribu,

que ha decidido homenajear aquí el nacimiento de su fundación.

Hace 800 años que nació la Orden Mercedaria,

y ellos lo van a celebrar y van a aprovechar, por supuesto,

para conocer las maravillas que encierra el Vaticano.

Nuria, que digo que es impresionante, ¿no?

Francine, eso es lo que te comentaba,

que, más que una cosa determinada que te guste,

desde que sales, ves la cúpula, entras, ves todos los museos,

que no te haces ni la idea de..., yo nunca había venido,

y entras y es todo tan majestuoso,

como tan espectacular, que ni te lo imaginas, ¿no?

La belleza con mayúsculas.

Mira, están allí.

Nos llaman. Ajá, sí. Sí, pues vamos para allá.

Vamos para allá.

¿Qué les han parecido los Museos Vaticanos?

¿Qué tal, lo conocían ya?

Es la primera vez ¿Y qué le ha parecido?

¿Lo imaginaba así, mejor, igual o peor?

No, no, muy bonito y mejor.

-Para contraste, hazte una foto conmigo.

Para contraste de color.

Venga, sí, claro. Fíjate qué guapo estoy.

Que voy a cumplir 78 años dentro de pocos días.

¡Anda ya! Y de fraile, 67.

Pero toda la vida de fraile. Toda la vida.

¿Y qué tal? Pero ¿me enviarás la fotografía?

Sí, claro, yo te la envío.

Pero, una cosa, es que esto es vídeo.

Ah, bueno, pero... Bueno.

(RÍE) No pasa nada, ¿no?

El vídeo también te lo envío.

Bueno, vale. Vale.

Oye, José Juan, ¿sabes cocinar?

La verdad es que no.

¿No? No, no tengo mucha idea.

Pues podíamos aprovechar y aprender a hacer pizza.

Es más, podríamos retar al maestro pizzero.

(ACENTO) A ver si se nos ocurre una receta española o catalana.

(ACENTO) O catalana... Y ganamos.

¿Sí? Venga. Venga, ¿sí?

¿Te atreves? -Vamos.

-Yo no me atrevo. Nos quitamos esto

y nos vamos a retar al maestro pizzero.

"Ciao".

"Ciao, maestro".

Nosotros queremos aprender a hacer la mejor pizza de Italia.

Me han dicho que aquí está la mejor pizza de Italia, ¿no?

Vale. Ah, y la gorra hay que ponérsela así también.

Esto es lo más importante,

ponerse la gorra así, ¿no? ¿Hay que ponérsela así?

Así, ¿no?

Preparados.

De momento, vemos que está harineando un poco, ¿no?

Ah, claro.

La masa... se extiende, yo eso lo sé hacer.

Uh, esto es lo más difícil. ¡Ole!

El "pomodoro".

-"Parmeggiano".

Albahaca. ¡Albahaca, oh!

¿Cuál es este queso? Mozarela.

Mozarela. -Mozarela.

No parece muy difícil. (RÍE) No, no parece muy...

Yo esto, la verdad, que creo que...

Se estira un poquito...

Vamos a ganar, ¿eh?

Vamos a hacer una competición contigo.

Yo ya he aprendido todos los pasos para ser maestra pizzera.

Ya ha aprendido todos los pasos.

Sí, sí, tranquilamente. Todos los pasos ha aprendido.

¡Guau! Oh, oh, oh...

¡Madre mía, qué pinta! Pues venga, manos a la obra.

"Farina". Harina, lo aplasto bien, bien, bien.

Bien. Muy fuerte.

¡Ti, ti, ti, ti, ti!

Una, dos. ¿Hasta el final? Fina, fina. Sí.

Un momento, padre, esto es un abuso, ¿eh?

Venga, sí, cambio. Porque es que...

Fuerte para arriba... Uy, pero...

Y para... ¡Uy! Te está quedando fenomenal, ¿eh?

Decías que no sabías.

Te vas a tener que ir a confesar porque se te está dando fenomenal.

A ver, le damos fuerte, fuerte, fuerte...

Ahí, muy bien. Me está dejando alucinada.

Claro. ¡Harina!

A ver esto, ¿cómo le doy la vuelta?

¿Y esto que hacías así?

# Parece Loco Mía, me lo comía. #

# Disco Ibiza, Loco Mía. Moda Ibiza, Loco Mía. #

Entonces, esto lo sé hacer fenomenal.

¿Ya, así? Sí.

Un poco más.

Ahí.

Perfecto.

Bueno, ahora te toca a ti el queso. -Perfecto.

-¿No? -Sí.

Basílico.

Una hojita por aquí, otra hojita por allá.

Y un poquito por aquí. Venga, te voy a ayudar.

Si no, luego vas a decir que la has hecho tú.

No. Claro, cuando ganemos...

¿Y aceite? Este... Este.

Así, un poquito, como...

¡Olé! (RÍE)

(RÍE) Yo creo que lo hemos hecho fenomenal.

Dos minutos... Tictac, tictac.

Ay, ay, ay...

Ay, ay, ay. ¿Hay que sacarla ya?

Ay, ay, ay... ¿A que me la cargo ahora?

¡Perfecto, muy bien!

"Yo creo que está mucho más rica"

la del maestro. La nuestra, de hecho, una parte importante,

nos dijo como hacerla él.

¿Llamamos a Nuria para que haga la cata?

Ah, también, también. ¡Nuria!

(RÍEN)

Nuria... Estaba allí comiendo.

Entonces, cierra los ojos.

-Hace calor. Cierro los ojos.

Te iré dando y tendrás que decir cuál es la mejor.

Un trozo. Sí.

Un trocito. Una cata a ciegas, ¿vale?

¡Uf, qué nervios, Francine!

(RÍEN)

Yo no te voy a engañar. -Vale, vale.

Venga, cierra, cierra los ojos.

A ver...

Esta pizza es una. Dale, dale. ¿Está buena?

¡Buenísima!

Ten cuidado, va debajo mi dedo. No lo muerdas.

Y esta es la otra.

Ya puedes abrir los ojos.

¿Puede ser empate? ¿No te mosqueas?

Di la verdad. Di la verdad.

Que es pecado, te tendrás que confesar si mientes.

Me confieso con él, da igual.

¿Cuál te ha gustado más, la primera o la segunda?

Las dos.

Cuando me salió decir

que era un empate, en ese momento lo pensaba.

Porque ahora me cambian otro trozo y jugamos a... No lo sé, ¿no?

Las dos. Si debo escoger, la segunda. -¡Las dos!

Quizá es porque era la última que se hizo y estaba más caliente.

Entonces el queso hace como un chicle.

¡Qué bien! ¡Hemos ganado, hemos ganado!

Qué bien, esto de ser cura

y poder hacer viajes de peregrinación a Roma, ¿no?

Bueno tampoco es que... Normalmente hago viajes,

pero no suelen ser de peregrinación, suele ser de trabajo.

Este es excepcional.

Hombre, con 800 años hacer un viaje tampoco es mucho, ¿no?

Si las agencias de viajes en 800 años...

¿Un viaje? Mal, ¿no?

Mal, mal. Duro.

Cuando uno entra en una cárcel, ¿sabes con quien estás hablando?

¿Sabes la historia que hay detrás? Bueno, a veces sí,

pero, conforme llevas unos años trabajando en prisión como capellán,

te das cuenta de que lo que importa es la persona.

No el delito que haya cometido. Sí.

Te terminas enterando, ¿no?

Lo primero, porque a veces se confiesan.

Pero al final no importa el delito que haya cometido, ¿no?

¿Y tú eres capaz de perdonarlos, como humano?

Mira, aunque sean de estos delitos que, como dicen allí, salpican, ¿no?

Creo que los capellanes tenemos la suerte y la desgracia

de tocar con el barro más barro que tenemos en la sociedad,

y la suerte de ver muchas veces a la persona más al desnudo,

y te das cuenta que hombres hechos y derechos,

llenos de tatuajes, que infundirían respeto o terror,

los escuchas y se ponen a llorar como un niño,

pero destrozados, llorando...

Creo que es de las cosas que más impactan a un capellán.

Yo no sé

si, cuando eres religioso, ves en todo esto la realidad,

el pasado del cristianismo.

¿Tú lo vives, lo percibes?

Lo que se ve un poquito es la humanidad, ¿no?

Cómo hemos evolucionado,

cómo ya desde antiguo hacían cosas importantes

y muy bien hechas. Han pasado 2000 años

y todavía están aquí, ¿no?

Ver los muros que hay, tremendos, fortalezas, monumentos, ¿no?

La Columna Trajana que tenemos ahí.

Una auténtica maravilla, ¿no?

Bueno, claro, pero es que Trajano

lo tenía fácil, cogía esclavos...

"Hala, poneos a picar".

Vosotros no sé cómo lo hacéis.

Nosotros lo que intentamos es procurar siempre

dar una segunda oportunidad a través de...

Claro, hemos hablado de prisión, pero después salen de prisión.

Nosotros tenemos buena voluntad y estamos ahí trabajando.

Cuantos más seamos, está la Fundación Orden Mercedaria,

que es la que intenta agrupar

toda la labor que hacemos los mercedarios,

no solamente en España, sino en todo el mundo,

trabajando en muchas prisiones.

Y toda ayuda viene bien, la necesitamos.

No hay esclavos, sino todo lo contrario:

intentamos romper cadenas.

Poner todo esto en conjunto, ponerlo en común

y caminar todos con el mismo pie y a la misma velocidad es complicado.

Caminemos... Que aquí hay uno de la Guardia Pretoriana

y a ver si nos va a dar.

Que nos engorre ya, que nos engorre.

(AMBOS RÍEN)

Esta es la catedral de Roma.

¿Qué santos son esos

que están hechos en mármol?

Han explicado que aquí están todos los Apóstoles.

Es una pasada, porque es tamaño...

-¿Y la luz que entra?

Las catedrales son normalmente oscuras.

-Y las techumbres. Es que Roma es espectacular.

La gente sigue pensando que la religión católica,

concretamente, y el cristianismo en general

están muy cerca del poder, más que del pueblo.

No sé si tiene el poder, yo creo que...

Cuando dicen... Es más teoría que práctica.

Sí, cuando dicen que no se pagan impuestos...

La gente se queda con lo que ve, ¿no?

Vienes a Roma, ves lo que ves,

y te quedas con la riqueza, la falsedad...

Si rascas, no todo es esto. No, claro.

Si giras el ángulo de visión... Sí.

Porque una cosa es la imagen,

otra cosa, desde el desconocimiento, lo que la gente no conoce.

Y nunca he oído criticar a un misionero.

También te lo digo.

Cuando se elige un Papa,

ves a los cardenales cada uno con su modelito,

sin repetir ninguno.

Bueno, la vestimenta en sí es la misma.

"Buona sera". "Buona sera".

-"Buona sera". ¿Qué tal?

-Bien.

Venimos a buscar... un poquito... Bueno, dilo tú, que eres el...

Yo, más que nada, necesitaba unas camisas.

Necesito algunas camisas para sacerdote.

-Para sacerdote. -Sí.

Ah, muy bien.

Sí. Pero no la quiere negra, negra no.

-No, negra no. -No.

-¿Qué color? -Podría ser, por ejemplo, blanca.

O un gris bonito.

Te va a sentar bien.

¿No? La veo yo bien.

Podría ser, pero no me va mucho a mí.

A ver, déjame ver. ¿No? ¿Sí?

Pues yo te veo bien. ¿Sí? ¿El azul?

Te lo dice un italiano.

Ya, ya, ya. -(HABLA EN ITALIANO)

-"Bellissimo".

Bueno, pues, al final se ha empeñado ella en la camisa.

"Mejor esta. Mejor la otra".

Solo quería una más clarita,

porque si voy a sitios que hace más calor...

Al final ha dicho: "Esta, que esta te viene muy bien".

No hay problema. La diferencia de color es pequeña.

¿Es la del papa Francisco?

Uy, pues tiene la cabeza pequeña.

¿Puedo? Sí... Sí, sí.

¿Puedo? Sí, sí, sí.

No sé yo. ¿No?

No me cabe.

Tengo la cabeza más grande que el Papa.

Puede ser.

(RÍE)

Este es cabezón Normalmente...

Suele ser para obispos, los sacerdotes no solemos llevar.

No es lo mismo que tú entres así en la cárcel

o con tu hábito más sencillo, a que entres...

llamando tanto la atención. Sí, sí, sí.

Lo que ocurre es que, cuando vamos a la prisión,

tenemos unas estolas.

Pueden llevar cruces, pueden ser lisas,

pero también una cosa que sea digna. Sí.

Claro, no sirve aquello de decir: "Como son presos, todo vale".

No, hermano, no todo vale.

Una dignidad, como la llevamos aquí,

delante de una comunidad normalita.

Tengo la cara de haberme venido con los jóvenes,

porque... También me gustan los mayores.

Pero digo: "Mira, me voy a ir a dar un paseo

con los peregrinos más jóvenes".

Sí, bueno. En principio, llevamos la marcha un poco distinta,

porque vamos caminando rápido

para conocer más cosas de Roma. Sí.

Y también para disfrutar y servir en las celebraciones litúrgicas

que tenemos en la celebración de los 800 años.

Entonces, pues bueno...

Y descubrir lugares muy bonitos de Roma.

¡Por ejemplo!

Tenemos aquí la Fontana de Trevi.

Es la segunda vez que estoy.

Mira, es un monumento espectacular.

¿Qué os inspiró a ser religiosos en el siglo XXI?

Y jóvenes, ¿no?

Esto parece cosa de mayores...

En principio, creo que marca mucho el carisma.

O sea, el hecho de entregarnos a los demás,

sobre todo a aquellas personas que sufren de cautividad.

Eso marca mucho.

Sobre todo cuando has observado y has visto en la sociedad

la falta de libertad.

Entonces, eso marca mucho.

Uno dice: "Mira, quiero a ayudar en esto".

Vamos a acercarnos.

Vamos a acercarnos a verla.

Es de verdad, no es la de las postales

ni la de los vídeos.

Hace tres o cuatro años no me imaginaba en Roma.

Ya. Estaba en mi vida, trabajando...

¿Dónde vivías? En Venezuela.

Era jefe de una planta potabilizadora de agua en Venezuela.

Yo soy ingeniero químico, y yo dejé todo eso,

lo dejé por seguir a Cristo.

Yo lo dejé, renuncié a ello.

Y esa renuncia me ha hecho más libre.

Ah, mira, que estaban aquí tirando...

No habéis avisado, ¿eh? (RÍEN)

Para volver, venga.

Dos y tres.

¿Tú sabes lo que se recauda? Sí.

Sí, ¿lo sabes? Me quedé un poco asustada.

Pero, perdóname, hoy he aprendido

y tú todavía no lo sabes,

es que ese dinero, ¿adónde va?, a Cáritas.

Ah, bueno... (TODOS) ¡Ah!

Venga, tira.

Te digo que una foto con los peques, porque son peques...

¿No habíamos dicho...?

Ah, ¿quieres de aquí? ¡Claro!

¿Y no podemos hacérnosla donde los helados?

-No... (RÍE)

¡Obispo, cuánta caloría!

Pues estoy helado, necesito calorías.

-Necesitas calorías para ir llenando y entrar en calor. ¡Anda, que...!

Es cortita la peregrinación.

Es breve, es breve.

-Hay que cantar. ¿Ah, sí?

Claro. ¿Y cómo es la melodía?

# Madre de los pobres, de los humildes y sencillos,

# de los tristes y los niños que confían siempre en Dios. #

Muy bien, ¿eh? Vale.

Me lo he aprendido. Tiene que servir para esto.

Sí, sí, sí.

Si se desentona, es igual. Ya que no nos ha llovido antes,

aunque nos llueva después, es lo mismo, ¿no?

Yo cumplo dentro de pocos días 78.

¡Jolín, qué bien, madre mía!

Porque no se ha operado, ¿no? ¿No se ha estirado?

¿Cómo me voy a estirar? Un fraile no puede.

Comenzamos. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, amén.

# (TODOS) Madre de los pobres, de los humildes y sencillos.

# Toda tu riqueza fue tenerle solo a él. #

# Vuestro manto celeste... # No os la sabéis, ¿eh, hermanas?

Es que es más antigua que yo esta canción.

Es difícil cantar, ¿eh?

Ah, bueno... que estáis... (CANTAN)

¿Sabes qué pasa? Que los hombres, con su voz,

parece que no dicen el tono

para cantar más alto que las mujeres,

entonces, te ahogas como quieras cantar como ellos.

Claro, no sé si irme hacia arriba o hacia abajo.

# Con vuestro manto... #

Claro, el tono de los hombres

parece que siempre es un tono más alto,

y nos cuesta llegar.

Justamente, es una oración

para los pueblos de los cautivos.

O sea, está dedicado a la gente que está en prisión.

¿Desde el principio de los tiempos? Sí.

¿Y usted, madre, cuándo decidió ser religiosa?

Estando en contacto con las hermanas.

Estuve estudiando en un colegio mercedario,

y ahí me nació la vocación.

Sentí que Cristo me llamó.

¿Con qué edad?

Con 15 años.

¿Con 15 añitos? Sí.

Porque estoy convencida de que con esos ojazos que tiene,

a los 15 años, habrá muchos que habrán dicho:

"Madre mía, el amor de mi vida se metió a monja,

¿ahora qué hago?".

¿No? Sí.

El pasado, pasado está.

-Ten cuidado con esa, vente con nosotras.

Sí, sí. ¿Por qué?

¿Las jóvenes me van a llevar por el mal camino?

(BROMEA) No, porque nosotras somos mejores.

Pues aquí estamos, en la basílica de San Pedro,

donde todo va a finalizar.

Aquí, ahora, con una misa,

van a festejar su ochocientos aniversario.

Ochocientos años de Obra Mercedaria

trabajando por los que más lo necesitan.

El coincidir con un montón de religiosos

venidos de todo el mundo, a muchos de ellos no los conocía,

y ver un poquito la fuerza,

la capacidad de congregar que tiene la Merced...

Y, la verdad, sí, me emocioné.

Y en el sitio que era, En San Pedro.

¡Misión cumplida!

Hemos dejado a los miembros de nuestra tribu

escuchando misa en la basílica de San Pedro.

Gracias a ellos, hemos tenido un programa lleno de emoción,

de autenticidad y de diversión.

Quiero dedicar este programa a Paloma Gómez Borrero.

A ella le hubiera gustado mucho acompañarnos en este viaje,

y de alguna manera lo ha hecho.

Nosotros terminamos aquí,

pero pronto volveremos con más aventuras y diversiones.

"Arrivederci", Roma.

Ya; si no, doy la vuelta. ¡Por eso vamos en moto!

El sombrero... (RÍE)

-¿Qué esperas del viaje en Vespa?

-¡Acelerar y perderos de vista!

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Tribus viajeras - Roma, tribu peregrina

06 jul 2018

Francine viaja a Roma para disfrutar junto a algunos miembros de la Orden de la Merced de las actividades programadas para el 800 aniversario de su fundación. Una oportunidad de oro para recorrer esta ciudad eterna y legendaria en scooter o para convertirse en auténticos gladiadores.

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  1. monica padrol

    muchas gracias por un progama tan cuidado,ameno y tan generoso para fundacion Obra Mercedaria. Desde Ruth Travel os animamos a seguir viajando con nuestros peregrinos

    07 jul 2018