Viernes a las 19.30 h. y Domingos a las 20.30 h.
Entre 800 y 1000 lux de intensidad de luz bastan para que nuestro cuerpo sepa que ya es de día, se libere serotonina en el cerebro y empiece la actividad. La luz de nuestras viviendas, escuelas y oficinas suelen ser tubos fluorescentes y ronda entre los 300 y los 500 lux de intensidad. Este tipo de luz no contiene todos los colores del sol. Tiene muchos tonos verde-azulados pero le falta el violeta y el rojo. Esta falta de luz natural provoca estrés, fatiga y cansancio visual.