Viernes a las 19.30 h. y Domingos a las 20.30 h.
Los choques de partículas a alta velocidad no solo sirven para estudiar de qué está hecha la materia. Los paleontólogos usan los aceleradores de partículas para estudiar fósiles con todo detalle. En las instalaciones del sincrotrón europeo en Grenoble, Francia, los rayos X producidos por la aceleración de las partículas sirven para analizar piezas de ámbar con insectos atrapados en su interior desde hace más de 100 millones de años. La técnica les permite ver el contenido de sus tractos digestivos y saber qué comieron antes de quedar atrapados, estudiar cómo eran sus cerebros y saber si volaban. Y todo ello sin dañar el fósil.