www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
4367038
No recomendado para menores de 12 años Traición - Capítulo 3: La verdad pública - ver ahora
Transcripción completa

-A su padre lo envenenaron.

A partir de este momento, pido a todos máxima colaboración.

-¿Cómo que no nos vamos? -La jueza no me deja irme.

No creo que te dejen salir a ti tampoco.

-¡No me jodas! ¡Las mierdas de tu familia son de ellos!

¡Esta era nuestra oportunidad!

¿Qué es esto, mamá? Lo que puede proteger la familia.

¿Reconoce estas cartas?

¿Sabía que Julio Fuentes era su padre? En esta carta

usted amenza de muerte a Julio Fuentes.

Usted aparece en la vida de Julio Fuentes y está muerto.

Me dolió que tu padre no quisiera ayudar a mi madre.

Pero, créeme... no tengo nada que ver con su muerte.

Si papá hubiera leído las cartas, la habría ayudado.

Exigen una indemnización y parar la fusión

si tuvimos que ver con la muerte de nuestro padre.

-Es una muestra de desconfianza...

Un insulto, es lo que es. Si no tenéis nada que ocultar.

¿Qué os preocupa? Firmemos.

¿Has cogido un millón de euros de la cuenta del despacho?

-Y medio, he cogido un millón y medio.

-Busco a Víctor Ayala. -Soy yo.

-Soy el auditor de las cuentas. -Este chico descubrió

un agujero en las cuentas, pero no sabe que tú cogiste el dinero.

-Le pedí un día de margen. -Un día, yo me encargo.

-¿Sabes algo, Rafa? Dímelo -Ha pasado algo grave en el bufete.

Falta dinero, un millón y medio. -Eso es mucho dinero.

¿Puedes ayudarle? -¿Yo...? ¿Y qué puedo hacer?

-Víctor te lo agradecerá. -Y yo también.

-No... no...

-He maquillado las cuentas para que cuadre.

-Descubriremos quién se lo llevó. Siento haberla hecho esperar.

Su marido murió por una sustancia en el coñac que tomó esa noche.

Una botella a la que solamente tuvo acceso su familia.

Uno a uno, mirándome a los ojos, me diréis la verdad.

Pues claro que no maté a mi padre. No...

-No, yo no maté a papá. Yo no lo hice.

-¿Crees que me conformo con una parte

pudiendo tenerlo todo? Además seguiremos casados.

Así nadie sabrá que te tiras a la jueza.

-Esto también es duro para mí. Tú, mientras, estás con ella;

esta situación se me va de las manos.

No habrá nada que me impida estar contigo.

-¿Y quién era el tipo de hoy? El otro día te vi con él

en el súper y dijiste que no lo conocías.

-De verdad, Sergio, no sé qué pretendes ni qué haces.

-No te preocupes, tengo pruebas... ¿Qué le has hecho a mi móvil?

-Te estás pasando, Sergio. -Te digo la verdad, no le creas.

-Sergio, Julián me ha pedido que me case con él.

Cuando te llevaron a declarar pedí unos análisis de ADN.

No hay lugar a dudas: no somos hermanos.

Buenos días... vengo a entregar

este sobre para la señorita Claudia Fuentes.

-Ahora mismo no está, pero déjelo aquí.

¿Viene de mensajería o es particular?

-Usted déselo... por favor.

Claudia... Claudia...

Tenemos que hablar. Lo siento,

tengo una reunión con mis hermanos y vine a por unas cosas.

¿Se lo vas a contar? Tienen derecho a saberlo.

¿Y no quieres averiguar por qué tu padre mintió?

Tu padre me llamó por algo, de eso estoy seguro.

¿Por qué no te fiabas de él? ¿Qué?

Entiendo que no te fíes de mí, no me conoces,

pero encargar el análisis demuestra que tampoco te fíabas de él.

No sé en qué creer ni en qué confiar.

Lo único claro son los resultados: no eres nuestro hermano.

Yo soy el primer sorprendido y no dejo de darle vueltas.

Pero... piénsalo...

¿En qué cambian las cosas?

¿Cómo que en qué cambian? Cambian en todo, Carlos.

En todo... En nada.

Sigo siendo heredero, tu padre me incluyó en el testamento,

por algo sería. Quizá estuvo equivocado siempre...

O le engañaron.

¿Tú también crees que esto

es un plan de mi madre y mío? No me jodas.

Claro que no, quizá vemos cosas raras donde no las hay.

Creo que ya te lo he dicho: no creo en casualidades.

Aquí pasa algo...

¿Sabes?

Esta mañana me he levantado con dos caminos ante mí.

En uno me pongo una venda,

me largo y hago como que nada ha ocurrido.

Y en el otro busco respuestas a preguntas que no me dejan dormir.

¿Y qué vas a hacer?

La curiosidad es una de mis debilidades.

Dime...

Revista de viajes, ¿eh?

¿Qué...? ¿Buscando tu nuevo destino?

-Leer es la mejor manera de viajar sin moverse.

Si tú leyeras un poco más,

quizá no tendrías que inventarte historias.

-Te pido disculpas por lo de anoche.

-Vaya... eso sí que no me lo esperaba.

¿Qué pasa? ¿Lo has consultado con la almohada?

-No, mi madre me ha obligado a pedirte disculpas, eso pasa.

-Oh... ya... hubiera preferido que saliera de ti.

Pero algo es algo.

Cuando uno se equivoca,

hay que estar dispuesto después a equivocarse.

Sergio...

Casándome con tu madre, no pretendo ocupar el lugar de tu padre.

(Teléfono)

Sí, Julián, dime.

-Sergio se ha disculpado conmigo.

-Es que no sé, no sé

cómo ha podido inventar algo así. No le reconozco.

-Es normal, Almudena, son simples celos.

El chico tiene miedo de que te distancies de él por mí.

-Es que no tiene sentido, me voy a tener

que poner más firme con él o...

No sé, he pensado llamar a un especialista.

-No, no... no saques las cosas de quicio, deja que todo se calme.

Oye, tengo que dejarte, mi amor, luego te veo. Un beso.

-Casi tenía apalabrado el trastero, me dijo que marchaba.

-Sí, pero he cambiado de opinión. Me quedo un tiempo.

¿Está bien por usted? -Sí.

-Aquí tiene, lo del mes. -De acuerdo.

Si tiene algún problema, ya sabe dónde estoy.

-Perfecto, gracias. -Adiós.

-Mamá, ¿qué quieres que hagamos con la ropa de papá?

No sé, podríamos darlo a la beneficencia, ¿no?

Oh... hija, ¿de verdad quieres encontrarte un vagabundo

en un semáforo con uno de los trajes de 1500 euros de tu padre?

Pues podemos decir

que lo envíen a otro país. (IRÓNICA) A África...

La ropa de tu padre se queda en su armario

y, si algún día falto yo, no vayas a darle la mía a nadie.

Antes la quemas. Pero, bueno, Isa.

-¿Qué? -Te estoy llamando.

-¿Eh...? ¿Qué pasa?

-Es Roberto, viene hacia aquí, quiere hablarnos.

-Tengo diez llamadas perdidas, estaba en silencio, no lo oí.

¿Aún no ha llegado? ¿También te ha llamado?

Sí.

Pero ¿qué pasa? Nada bueno, seguro.

Cielo, ve poniéndome un gin-tonic. Mamá...

Es un poco temprano... Vale.

Bueno, ya estamos todos, esta tarde se hace público

en la prensa que a papá lo asesinaron.

Y que nos investigan omo sospechosos.

Así que de esta manera te ocupas de la familia.

¡A papá lo envenenaron! Y con el coñac que,

todas las noches desde hace años, tomaba a la misma hora.

Eso solo nosotros sabemos, era cuestión de tiempo la filtración.

No vuelvas a hablarme en ese tono. Oh...

Tu padre nunca habría dejado que pasara algo así.

¡Pues yo no soy mi padre! Afortunadamente...

No puedo evitar que las cosas pasen.

Efectivamente, no puedes. Ni yo ni nadie.

Tu abuelo decía que todo era posible,

solo depende del tamaño del maletín.

Mamá... vamos a relajarnos.

Además, no tenemos nada que ocultar. No hay nada que temer.

Precioso, hija, puedes enmarcar la frase, seguro que queda

muy bonita en la pared de tu despacho.

¿Podemos centrarnos en lo que hay que centrarse

(Teléfono) y mantener la calma?

Perdón...

¿Sí? ¿Qué...?

Bueno, Julián... ¿te puedes tranquilizar? Por favor.

Vale, ya voy a casa. ¿Qué?

Julián y yo tenemos que volver a declarar.

¿Tú sabías algo? ¿Yo qué voy a saber?

La jueza no me ha dicho nada. Me voy.

-No entiendo por qué quieren que declaremos.

Les dijimos lo que sabíamos. -Habrá alguna explicación,

no te pongas nervioso. -No estoy nervioso...

Estoy pensando, ¿eh...?

Van a intentar que caigamos en contradicciones.

Para eso se hace que la gente declare una segunda y tercera vez.

No tengo que explicártelo, a ti menos que a nadie.

Es importante que sepamos qué vamos a decir.

-¿Qué quieres que digamos? Estuvimos aquí toda la noche,

ya se lo hemos contado, mi amor.

-¿Qué estabas haciendo tú?

-Dormir... ¿qué voy a hacer?

-¿Y yo? -Tú estabas aquí, en el salón,

viendo la tele.

-Exacto... y me quedé dormido,

así que yo no puedo asegurar que no salieses de casa.

Y tú no puedes asegurar que yo no saliese.

-Pero es que no salí y estoy segura de que tú tampoco.

-Eso lo sabemos nosotros, Almudena, pero la jueza

no tiene que fiarse de nuestra palabra.

Lo mejor para todos es que nuestras versiones coincidan

que la jueza no pueda tener una sola duda.

Si no mostramos fisuras en lo que contamos,

no hay de qué preocuparse.

-Me resultaría completamente insoportable que alguien

pudiera pensar que tengo algo que ver con la muerte de mi padre.

-Tranquila, nadie va a pensar eso.

Además, si hay alguien con cara de asesino en la familia, soy yo.

-¿Qué dices...? Qué tontería.

Esa noche la pasé en casa, hasta que nos enteramos

de lo que le pasó a mi padre, por supuesto.

-¿No salió en ningún momento? -Acababa de enterarme

de que mi padre tenía una enfermedad terminal.

Queríamos pasar la noche tranquilos.

-¿Puede alguien corroborar esto? -Estábamos todos en casa.

Mi hijo Sergio estaba en su cuarto y Julián y yo

veíamos una película juntos.

-¿Qué película? -"Dos en la carretera".

Una película estupenda, divertida, romántica...

La recomiendo, un clásico.

-¿A qué hora, exactamente, empezaron a verla?

-No estoy seguro, pero sería tarde, a las 11 u 11 y cuarto, quizá.

-¿Saber una cosa Sr. Casas? No me queda muy claro

a qué se dedica a usted, exactamente.

-Bueno, estoy montando

un negocio de cabinas de bronceado, rayos UVA, en Londres.

-¿Sabe la Sra. Fuentes de sus antecedentes penales?

-Señoría, yo pagué mi pena y no creo que sea importante ahora.

Todos tenemos derecho a rehacer nuestra vida.

-Por lo que nos han contado, usted salió de la casa

de la Sra. Fuentes la noche del fallecimiento de D. Julio.

-Eso es radicalmente falso. -¿Puede usted probar que no salió?

-No, no... es que la pregunta es al revés.

¿Puede usted probar que sí salí?

No... bueno...

Entonces supongo

que hemos terminado. -Sí.

Pero tendrá que entregar su pasaporte.

-Por supuesto, sin ningún problema.

Una cosa, perdón, señoría... ¿me podría decir quién me acusó?

-Eso no es relevante para usted.

-Ya, claro... lo suponía. Bueno, muchas gracias por el café.

No está nada mal, para ser de máquina.

-Hola...

Pero qué haces aquí, parece que me sigues.

-Le pregunté a Susana por un gimnasio cercano

a la oficina y me recomendó este. -Susana...

Muy servicial, sí.

¿Y vas a venir a esta hora todos los días?

-Sí... en principio sí. -Pues nos veremos,

es a la hora a la que vengo yo.

-Ya... aunque tú no pareces que vengas mucho, ¿no?

-¿Eh...? No, es que he tenido

una lesión en los isquiotibiales... Por eso no podía venir.

-Los isquiotibiales están en la pierna.

-Pues eso, en la pierna derecha los he tenido, vamos que...

-Por cierto, Víctor, ya sé qué pasó con el dinero.

-¿En serio? -Sí... te dije que lo averiguaría.

-¿Y el teléfono dónde está? No me contestas,

te he llamado 20 veces, ¿está apagado?

-Es que no hay cobertura en el gimnasio. ¿Qué pasa?

-Qué no nos pasa, Roberto nos ha contado que esta tarde

se hará público que asesinaron a mi padre

y que nos están investigando como sospechosos.

-Pero... eso puede parar la fusión, ¿tu familia no hace nada?

-Sí, mi madre ha llamado a Pedro, si alguien puede hacer algo es él.

¿Qué hace Rafa aquí? -¿Qué hace...?

Susana, la secretaria, le pidió

que le recomendara un gimnasio y le ha recomendado este.

¿No hay gimnasios en Madrid, que le recomiendas el tuyo?

-Isabel, qué sorpresa. -Vine a hablar con Víctor,

pero ya me voy. ¿Es esta hora? Se me ha parado. ¿Qué hora es?

El reloj, me lo he dejado en la taquilla.

-Lo que pasó el otro día... -No pasó nada.

Está olvidado. -Ya, ya. No debía besarte.

Me gustaría que entre tú y yo... Quiero decir...

Me gustaría que pudiéramos seguir siendo amigos.

-Que dejes el tema. -Ya. Es que...

No dejo de darle vueltas. -Muy bien.

Podemos ser amigos. ¿Pero no te das cuenta

que no es el momento ni el lugar? -Lo sé.

Pero tenía que soltarlo.

-Bueno. ¿Nos vamos? -Sí. Vámonos.

-Adiós. -Adiós, Rafa.

No sabes lo bien que me hace tener cerca una cara amiga.

Sentí mucho no poder acudir al entierro de Julio.

Pero estaba en Italia con los socios del diario.

No tienes que disculparte, Pedro.

Los dos sabemos que Julio y tú no os soportabais.

No.

Tu marido no era un hombre fácil.

En eso estamos de acuerdo.

No era un hombre fácil en vida

y no lo está siendo después de morir.

¿En qué puedo ayudarte, Pilar?

Alguien ha filtrado una información sobre la muerte de Julio

que nos puede hacer mucho daño.

¿Qué tipo de información?

Por lo que parece, a Julio lo envenenaron

y la jueza que investiga el caso

cree que ha sido alguien de la familia.

¿Te lo imaginas? ¡Qué barbaridad!

¿Quién podría pensar algo así?

Bueno, tú lo sabes. Cuando se tiene

una posición privilegiada, pues intentarán

por todos los medios hundirte.

Déjalo en mi mano.

Gracias, Pedro.

Sabía que podía confiar en ti. Claro.

Una pregunta. ¿Es cierto?

Pues no lo sé.

¿Pero acaso importa?

Mira. Mi madre decía que de lo que no se habla,

no ha pasado.

Claudia, esto es para ti.

Lo trajeron esta mañana. Gracias.

No se te ve muy en forma. Parece que te hubiera pasado

una apisonadora por encima. Estoy bien, pero dormí poco.

¿Querías algo en concreto? Sí.

Que me aseguraras que todo está bajo control.

¿Por qué no iba a estarlo? Esta mañana vi

a Claudia subir a la azotea con Carlos

y ya nos tocaron las narices con los despidos.

No quiero que vuelva a pasar.

Mi hermana tiene libertad para reunirse

con quien quiera. Es mayorcita. Claro.

Pero si traman algo en contra del despacho,

tu obligación es adelantarte. Ves fantasmas donde no los hay.

Claudia, ¿podría hablar contigo? No puedo.

Mira que acabo de ver un fantasma.

(RESOPLA)

Ah, Rafa. Qué bien. Quería hablar contigo.

Mira. Es que me has dejado un poco preocupado

con el tema de que ya sabías lo que pasaba con el dinero.

Claro que lo sé. Y tú también.

-¿Cómo que yo también? -Sí. Deberías saberlo.

Pues no lo sé. Si no me dices...

Muy sencillo. Es un cliente que no ha pagado. Un moroso.

-¿Un moroso? -¿Sabes quiénes son

los de Internacional Eventos? -Sí.

Uno de nuestros mejores clientes.

Les llevamos el tema legal. ¿Son morosos?

No entiendo cómo no lo viste. Es de primero de Contabilidad.

Ya, ya. Y mira que lo miré dos veces.

Es que con lo de mi suegro y todo ese lío...

Así no puedo trabajar. -En la contabilidad aparece

como que han efectuado el pago. Pero no veo constancia de entrada.

Es bastante dinero. Tendríamos que hablar con ellos.

Sí. No te preocupes. Yo hablo con ellos mañana.

No, no, no. Mañana no. Ahora mismo.

-¿Ahora mismo? -Sí. O les llamo yo. Como quieras.

No, no, no. Ya les llamo yo. Tengo el teléfono aquí.

Aquí. Ahí.

Eh... Buenas. Mire. Soy Víctor Ayala,

el director financiero de Fuentes Abogados.

¿Víctor? Víctor, no te entiendo, tío.

¡Eh, eh, eh! Eso ahí no lo dejes, eh.

(HABLA EN CHINO) -Les llamo porque estamos haciendo

balance del último ejercicio y hemos descubierto

que hay unos pagos de su empresa que no se han efectuado.

Entonces, claro... -¿Víctor? Mira, vete a la mierda.

Sí. Es que es un millón y medio.

Es un dinerito, eh. Sí.

Sí, claro. No, no, no. Todo el mundo comete errores.

Por supuesto. Eso es. Eso. Espere.

Que lo van a comprobar y ya está.

Dile que queremos una reunión.

-¿No es mejor darles una semana? -No, no. Prefiero verles.

Perdone. Mire. Queríamos verles.

Sí. Cuanto antes, claro.

Que se va de vacaciones. Se va de vacaciones.

-Esta tarde. -Esta tarde no. Perdón.

Esta tarde no. Tengo dentista.

Lo última vez, lo dejé pasar

y se me puso un flemón. -Víctor.

Vale, vale. De acuerdo. Se acabó el dentista.

Perdone. Tiene que ser esta tarde.

Bueno, pues busque hueco.

¿A las cinco? Bien. Pues nada. A la cinco.

Adiós. Ya está.

Bien hecho. Más vale que sea un error,

si no, pienso llevarles a los tribunales.

¿Te acuerdas de lo que repasamos en el coche?

Joder. No soy un niño. Sé lo que tengo que hacer.

Lo sé. Pero es importante que le digamos

lo mismo a la jueza para no tener problemas ¿Entiendes?

¿Eh? -¿Sergio?

-Sí. Es él. -Adelante.

Vamos.

Yo me fui a mi habitación.

¿Y no preferías ver la película

con tu madre y su pareja? -Prefiero la Play.

Aunque, de todas formas, ellos no estaban viendo

ninguna película, así que...

A ver. ¿No estaba tu madre con el señor Casas

viendo una película en el salón?

Mi madre estaba durmiendo en su habitación

y Julián no estaba en casa.

Lo sé porque le oí llegar sobre la una.

¿Qué dices? ¿Qué tonterías estás diciendo?

Señora Fuentes, o guarda silencio, o la expulso del despacho.

Es un menor. Puedo estar presente.

Está coaccionando a un testigo con su presencia

y no lo consentiré. -Aparte de su madre,

soy su abogada. -Si lo desea, puede pedir

asistencia al Ministerio Fiscal.

Abandone la sala. Se lo exijo.

Te lo dijo ella, ¿verdad? Que dijeras que estaban viendo

una película en la tele. -No. Ella no.

Fue todo idea de Julián.

Ya.

Dices que escuchaste un ruido y que fue Julián.

Podrían haber sido los dos, ¿no?

A ver. Era Julián porque le oí toser.

Que tu madre no hiciera ningún ruido, no significa

que no estuvieran juntos. -No sé.

Tampoco me acuerdo de tanto.

Dices que tu madre estaba en su habitación,

pero que pudo salir sin que te dieras cuenta.

Sí.

A ver, Sergio. Afirmas que Julián Casas

abandonó el domicilio y que regresó

como a la una de la madrugada.

Sin embargo, no puedes garantizar que tu madre permaneciera

en el domicilio durante todo ese tiempo.

¿No es así?

¡Sergio!

¡Sergio, te estoy hablando! Vamos a ver.

Tú todavía no eres consciente.

¿Sabes que te pueden acusar por falso testimonio?

Dije la verdad. No estabais viendo ninguna película.

-¡Pero estábamos en casa! -Él no.

A ver, Sergio. Yo sé que no te cae bien Julián,

pero no puedes mentir a un juez.

Le pueden meter en la cárcel y no ha hecho nada.

¿Te das cuenta de la gravedad?

¿Cómo tengo que decírtelo? Que salió y no volvió hasta la una.

¿Y por qué no me lo has dicho hasta ahora?

Pensé que no tendría que ver

con la muerte del abuelo. Pensé que había salido

como hace tantas noches cuando te duermes.

No sale. -Que sí. No te enteras de nada.

-Estuvo aquí todo el tiempo. -Y yo te digo que salió.

Joder. La próxima vez no te tomes tantas pastillas para dormir.

A lo mejor, así te enteras de algo.

Julián, ¿qué haces?

No me voy a quedar aquí esperando a que vengan a detenerme.

No te puedes ir. Levantarías más sospechas.

¿Más? ¿Después de lo que ha dicho tu hijo?

Lo siento, mi amor. Se me ha ido de las manos.

No sé qué ha podido pasar.

¿No lo sabes? Pues es algo que se veía venir de lejos, eh.

Y prepárate para lo que viene, porque no es una tontería.

Lo que ha dicho, ha quedado en el sumario.

Así que ahora, de repente,

ni yo tengo coartada ni tú tienes coartada.

Podemos acogernos al derecho de rectificación

y el niño cambiaría su declaración.

Porque tú esa noche estabas en casa, ¿verdad?

¿Cómo?

¿Dudas de mí?

No.

A ver. Es que el niño estaba tan convencido.

Es mi hijo, Julián.

Es tu hijo. Y esto es lo que ha querido siempre,

hacerte dudar.

-No. -Ahora ya está claro de parte

de quién estás. -No estoy de parte de nadie.

No he querido insinuar eso. Por favor, entiéndeme.

El anillo está en el cajón.

Ahora ya comprendo por qué no quisiste hacer público

que te había pedido que te casases conmigo.

No es verdad. No es por eso, Julián, por favor.

Por favor.

Eres incapaz de tomar una decisión.

¿Eh?

Por eso no te atreves a decírselo a tu madre.

Por eso no castigas a Sergio, pese a lo que nos hace.

Almudena, yo sé lo que soy para ti.

Pero creo que tú no, aunque te engañas.

Si lo descubres y quieres, llámame.

Te dije que te iba a sacar de nuestra vida.

(RÍE)

(Murmullos)

¿Qué pasa aquí?

¡Cariño, por fin! ¡Por fin!

He estado llamándote. Pero estaba tan nerviosa,

que no podía. Menos mal que me recibió...

Perdóname. ¿Cómo te llamabas? -Manuela.

-Manuela, eso. -Encantadora tu mujer.

-¡Ay, qué tonta! Menos mal

que me ha atendido Manuela, porque estaba

que me temblaban las piernas. -Enhorabuena.

¿Enhorabuena por qué? ¿Por qué?

Por fin una buena noticia.

¿Pero qué pasa?

¿No se lo has dicho? -No.

Rober, cariño, vas a ser papá.

Acabo de venir del médico.

¿Qué coño ha sido eso? ¿Qué pasa?

¿No estás contento? ¿Y por qué hostias, Beatriz?

Deja ya de jugar conmigo. Es imposible que estés embarazada.

Llevamos meses sin follar. ¿En serio?

Pues vas a tener que ponerte las pilas,

porque como se enteren que no estoy embarazada,

van a hacer muchas preguntas. Y tengo muchas ganas de hablar.

Además, no creo que te interese que Manuela se entere

de dónde vas gastando tus pececitos.

A lo mejor se replantea la fusión.

Estás como una puta cabra. ¡Ay, fíjate! Tengo un antojo.

Me quiero ir de compras y no me dejarás así,

ir sola y embarazada. ¿Verdad que no?

(Móvil)

Dime, Almu. Robe.

Han detenido a Julián. ¿Qué? ¿Por qué?

Hasta que explique dónde estuvo la noche que murió papá.

Pero ¿no estaba contigo aquella noche?

No lo sé.

Necesito que hables con la jueza. Está bien. Tú tranquila.

Luego te llamo.

Bea, ¿podrías darte un poquito de prisa?

¿Qué tal me queda?

Caro, te queda muy caro.

Bueno, a lo mejor, un poco más corto, pero es mono.

Bea...

Escúchame, te tengo que pedir un favor.

¿En serio?

Necesitas mi ayuda.

La verdad que no sé para qué quieres el divorcio,

nuestro matrimonio es tan divertido.

Bájame la cremallera.

Bea, escúchame, es muy serio.

Me puedo ver implicado en la muerte de mi padre.

Necesito que digas que estaba contigo aquella noche.

Ya, pero no estabas conmigo.

Estabas follándote a esa zorra.

Bea, por favor, ¿una tregua?

¿Qué saco a cambio? Nada... nada, joder.

Es un favor, ¿no puedes hacer nada gratis?

Ay, a ver cómo te explico yo esto.

¡No!

Bea, por favor, dime, por lo menos que te lo vas a pensar.

¿Se queda al final con alguno?

No lo sé, que te lo diga mi marido.

Eh... se los lleva todos.

Todos. Gracias.

Está bien. Diré que esa noches estábamos juntos.

Gracias. No me des las gracias.

Lo has dicho antes; no hago nada gratis.

Así que espero que esta noche vengas con ganas.

Beatriz... De verdad, te daré lo que quieras, déjalo.

Lo que quiero, ya que lo haremos, es que te apliques.

Y me hagas disfrutar.

A las diez en casa.

Y no malgastes tus energías...

Cuanto antes me dejes embarazada, antes volverás con ella.

El señor Roberto Fuentes quiere verla.

Que pase. Sí, gracias. Gracias.

Si no quieres que te siga la prensa deberías dejar de venir.

No vendría si no me obligaras.

¿Yo? ¿A qué viene? Has detenido al novio de Almudena.

Pensé que al llevar el caso, serías considerada con mi familia,

aunque solo sea porque me meto en tu cama.

A ver, puedo intentar ocultar información a la prensa,

puedo mantener el secreto de sumario,

pero no dejaré escapar a un posible asesino.

¡Julián no mató a mi padre! Qué absurdo, qué ganaba con eso.

Quiero hablar con él, como abogado.

Tendrás que ir a su casa, lo solté hace cinco minutos.

¿Cómo...?

Tenía una coartada para la noche en que falleció,

al parecer, estuvo en el bar de un amigo.

Tiene recibos en la tarjeta.

Para comprobar eso no hacía falta detenerle.

Soy la jueza que lleva el caso y quién decide cómo se hace todo

y te recuerdo que sigues sin coartada.

Beatriz ha aceptado decir que pasó la noche conmigo.

¿Beatriz? Sí.

¿A cambio de qué? A cambio de dinero.

¿Solo? ¿Qué más iba a querer?

He hablado con la jueza ha soltado a Julián hace diez minutos.

Gracias a Dios. Voy a matar a Sergio, de verdad.

Tiene una buena coartada, no te preocupes.

¿Una coartada? Estaba en el bar de unos amigos.

Hay testigos que lo corroboran.

Ya... Sabías que estuvo fuera, ¿no?

¡Sí! Sí, me lo dijo, claro.

Pues ya está, tranquila, un problema menos. Venga...

A ver cuál es el siguiente.

-Bueno, muchas gracias, te debo una.

-Eres muy educado.

Está bien que me agradezcas, pero no he mentido a un juez por nada.

-Tú venderías a tu madre, ¿no?

-Por un buen precio, la envuelvo en papel de regalo.

¿Ves? Ahora yo también estoy agradecido.

Estamos en paz.

¡Joder...! ¿Qué haces aquí? ¿Quieres matarme de un susto?

Es una opción que no descarto.

Mi madre está a punto de llegar.

No.

A estas horas tu madre está en el despacho, estamos solos.

Chis. Siéntate.

¿No te marchabas de casa? ¿Qué quieres?

Nada. No quiero nada.

Quiero que me escuches.

-¿Por qué tengo que escucharte? -Chis.

No hables.

Hasta hoy he aguantado tus caprichos de niño mimado,

porque, hasta cierto punto, me hacían gracia,

pero hoy has estado a punto de meterme en un lío gordo.

Sueles decirle a tu madre que no sabe cómo soy,

tú sí que no tienes idea de cómo soy.

No vuelvas a ponerte en mi camino.

Y si no, ¿qué?

Te lo voy a explicar.

Es increíble la cantidad de gente que se ahoga en piscinas,

espero que no te pase a ti.

-¡Jaime, eh!

-¿Me explicas qué coño ha sido esa llamada?

-Por favor, tenemos un problema.

-¿Tenemos? -Tengo, pero me tienes que ayudar.

-¿Ayudarte con qué? No me hace ninguna gracia.

Te has metido solito en un lío, no me impliques.

-Solito no, escúchame, por favor.

Hiciste teatro en el instituto, ¿no?

-¿Qué? -¿Sí o no?

-Sí. ¿Qué coño importa? -Bien.

-A ver, tranquilízate y dime qué pasa.

-No tengo tiempo, vamos. -¿Dónde?

-A la imprenta por tu tarjeta de visita.

-¿Qué? -Te lo explico por el camino.

Vamos. -Joder, de verdad.

-Cariño, es muy sencillo, mira.

Jaime se va a hacer pasar por Luis Domínguez,

el director financiero de la empresa que nos debe dinero.

Después, nosotros nos vamos a reunir con Rafa

y Jaime le va a decir que ha habido un error de contabilidad.

Así es. -No sé si quiero seguirte.

-Jaime se disculpará y reconocerá que, efectivamente,

ese dinero no se ha pagado. -Bien.

Suponiendo que Rafa se trague todo esto, ¿luego qué?

-Rafa no es ningún imbécil. -Yo tampoco lo soy.

-Lo parece, últimamente, no paras de hacer tonterías.

Como esto de robar dinero... No sé qué más me estás ocultando.

-Yo no te estoy ocultando nada, entiendo que estés enfadada

y te agradezco... -Te lo he dicho mil veces...

Lo único que no perdono es la traición.

Que te quede claro.

-Isabel, yo no te traicionaría nunca.

-Vale.

-Víctor, esto no va a salir bien ni de coña.

-No me jodas, tranquilicémonos, ya he ido diez veces al servicio.

Ahí viene.

Mucha mierda. -¿Cómo?

-Es lo que dicen los actores.

-Buenas tardes, perdonad el retraso.

-Nada, no te preocupes. Luis Domínguez, Rafael Sotomayor.

-Encantado. -Igualmente.

Siento que sea en esta situación. -Qué le vamos a hacer...

(LOS DOS) Bueno... -Tú.

-Yo, sí. Me estaba comentando Luis que detectaron el problema

justo hace unos días.

-No entiendo por qué no han avisado antes.

No habría habido problema, ¿no? -No, ninguno.

Todo el mundo comete errores... -Lo bueno es que está resuelto.

En ningún momento ha habido voluntad, por nuestra parte,

de no pagar esto. Me gustaría dejarlo claro.

-Aquí nadie ha sugerido esto, nadie lo ha sugerido.

-Cuando el contable me ha dicho que teníamos el mismo retraso

de pago por parte de otro cliente, sabía qué había pasado.

-El típico efecto dominó. -Exacto.

-Pero, vamos, el dinero lo tendremos en un mes, ¿no?

-Sin problemas. -Más intereses.

-¿Cómo? -En el contrato hay una cláusula

que dice, claramente, que habrá un 5% por cada mes de retraso.

¿No? -Ajá.

Vamos a ver, Jaime... ¡Luis! La cabeza...

Luis, esa cláusula está en todos nuestros contratos, está.

-Ya lo sé, Víctor, por favor, ya lo sé.

Me ha sorprendido que me lo tengas que recordar.

No era necesario, ¿no? -Disculpe, no pretendía molestarle.

-No, Rafa, has hecho muy bien en recordarlo,

no podemos dar nada por sentado, sobre todo, después de esto.

-¡Sí! Tienes... Tienes toda la razón. Disculpa.

-Bueno, pues... todo arreglado.

-Hablando se entiende la gente.

-Caballeros, muchas gracias, de nuevo, por vuestra comprensión.

-Estaremos esperando noticias.

-Desde luego. -Le acompaño a la salida.

-Víctor, ¿tienes un segundo?

-Eh... ahora le alcanzo, perdón.

-Esto... Esto hay que celebrarlo, ¿no?

-Sí, sí. -¿Te apetece que vayamos a cenar?

Sí. -Y que se apunte Isabel.

-Sí. Conozco un restaurante cerca que está bien.

-Mejor... ¿Por qué no en vuestra casa?

-¿En nuestra casa? -Sí. Más íntimo, más tranquilo.

Bueno, si te parece bien.

Ah, no, no; sí, sí, sí, sí.

En nuestra casa... Pues nada, en nuestra casa.

Coño, no te rías. Chis.

-¿Ha picado, no? -Está hecho.

-Escucha, a finales de este mes comenzaremos a ver beneficios.

-Bien. -Pero...

Necesitamos invertir un poco más de dinero.

-¿Qué me estás contando?

-El transporte se ha encarecido un poco.

-No es lo hablado, te di un millón y medio de euros,

con un millón y medio se puede transportar lo que sea.

¿Es el arca de Noé? -No te puedes echar atrás.

Si esa inversión, se para y no habrá beneficios

y sin beneficios... -No recuperaré la inversión.

-Exacto.

-¿De cuánto dinero hablamos?

-300 000. -¡300 000!

Trescientos...

Jaime, por favor, a ver...

¿De dónde coño saco ahora 300 mil euros?

¡Que me están investigando, Jaime!

-Víctor, tú verás...

300 mil, recuperas tu inversión con beneficios...

O te quedas sin nada.

Cero. Sin nada.

-Aparta, que voy para arriba.

-No, Isa, no he hablado con la Policía.

No tengo nada que ocultar, sé perfectamente donde estuve...

Por supuesto que estuve aquí, ¿dónde voy a estar?

Luego hablamos, luego hablamos.

Has vuelto...

-Siento haberme marchado así.

-¿Por qué me mentiste?

¿Por qué no me dijiste que saliste?

-Almudena, tengo un pasado y cosas que solucionar.

-¿Qué cosas?

-Nada grave.

Cosas de negocios.

Lo siento.

Lo único que quiero es estar contigo.

Casémonos. Ahora. -¿Qué?

-Sí. Ahora. -Ahora...

-Llama a tu amigo el notario, seguro que lo arregla.

-Ahora es muy precipitado.

-¿Por qué? -No sé...

-¿A quién le importa lo que hagamos?

Haz una locura por una vez en tu vida.

Te quiero.

Parece ser que la hija mayor de los Fuentes, Almudena, ¿no?

Ha declarado en los juzgados.

También lo han hecho su hijo y su novio.

¿Y eso qué tiene de raro?

También me tomaron declaración a mí.

¿Te estás haciendo el tonto, Carlos?

Conmigo sabes que no te funciona eso.

No lo hagas más, ¿vale?

Se dice que doña Pilar, la viuda de Julio Fuentes

está moviendo cielo y tierra para que la noticia

no se publique. ¿Qué noticia?

Que la muerte de Julio Fuentes no fue accidental,

que fue un asesinato. Y la juez está convencida

de que el asesino está dentro de la familia.

¿Qué es lo que quieres?

Una confirmación.

¿Sabes lo que sería para mi carrera

publicar una exclusiva así?

¡Bum!

Carlos, me debes no una, sino unas cuantas.

Entonces dices que Pilar está intentando evitar

que salga la noticia.

Se reunido incluso con Pedro R, el director de "El Nacional".

Está bien.

¿De verdad?

Sí, pero no puedes publicarla con tu nombre.

Carlos no me jodas. Si lo haces todo el mundo

sabrá que te la he filtrado yo.

(SUSPIRA) Es lo que hay.

Está bien. Está bien.

Claudia.

Mamá.

¿Qué estás buscando?

No lo sé aún.

Pues si no sabes lo que buscas

puedes acabar encontrando lo que no quieres.

Bonita frase, mamá.

Si quieres también la enmarco para mi despacho.

No tienes una pared tan grande.

Mamá, papá y tú nunca os ocultabais nada.

¿Te contó algo antes de que muriera?

¿Lo veías preocupado?

Se estaba muriendo, hija. ¿Tú qué crees?

No me refiero a eso.

Creo que a papá no le dio

tiempo de contarnos algo importante.

Después de lo que soltó en la comida

no creo que le quedaran muchas más cosas por decir.

A ver, Claudia, tu padre se fue como quiso irse.

No le des más vueltas.

No, mamá, papá no se fue como quiso.

A papá lo mataron.

Que a veces me parece que eso se olvida.

Claudia, la memoria no es uno de mis problemas.

Te lo aseguro, ¿eh? Al menos todavía.

No lo olvido.

Y tampoco olvido que hay

una jueza interrogándonos a todos.

¿Sabes el daño que le puede hacer a la familia

que se sepa que estamos bajo sospecha?

Al final se acabará sabiendo, es cuestión de tiempo.

Y, sinceramente, no me importa nada

lo que pueda pensar la gente.

Yo sólo quiero saber la verdad.

Quiero saber qué le pasó a papá.

¿Sí? Sí.

¿Y estás preparada para cualquier respuesta?

Cuando se vaya a publicar te aviso.

Acuérdate que yo no te he dicho nada.

No, mejor no me lo recuerdes. ¡Claudia! Hablamos.

Ahora no. Disculpa, Carlos.

Susana. -Pues yo le paso nota

y en cuanto pueda le devuelve la llamada.

A usted.

Susana, ¿este es el hombre

que te dio el sobre esta mañana?

Fíjate bien.

Sí, yo creo que sí, ¿eh?

Está algo más joven, pero juraría que sí.

Gracias.

Claudia. Dime.

No, dime tú. ¿Qué está pasando?

Antes me habías dicho

que querías encontrar respuestas, ¿no?

Y sigo queriendo. Vale.

A lo mejor no hemos hecho las preguntas adecuadas.

¿Las preguntas adecuadas?

Creo que este es el camino que estábamos buscando.

¿Estás segura que esto lo escribió él?

Reconocería la letra de mi padre en cualquier parte.

Él me ha enviado ese sobre, estoy segura.

¿Y este, el de la foto, quién es?

Es Esteban, el guarda de la Finca Asunción.

Es adonde íbamos a montar a caballo cuando éramos niños.

Mi madre se llamaba Asunción.

(Móvil)

(Móvil)

Dime. Oye, escúchame, he hablado

con mis jefes y no están dispuestos a publicar

la noticia, dicen que no interesa.

Un poco raro. ¿No te parece?

Sí. Al parecer los Fuentes

están empezando a mover sus hilos.

Doña Pilar ha hablado con Pedro R.

Y este ha llamado a todos los directores de periódicos.

Típico en ella. Ya. Tú no te preocupes.

No van a con que esto quede tapado.

Estoy seguro de ello. Venga, chao.

(Fotografía)

(Fotografía)

¿Te pasa algo?

Este sitio...

Es como si hubiera estado aquí antes.

¿Hola?

Esteban.

(Disparo)

Eso ha sido un disparo.

Eh, ¿qué hacen aquí?

Esteban, tranquilo, soy yo...

Claudia. Claudia Fuentes. ¿Te acuerdas de mí?

Claudita.

Sabía que vendrías.

Esteban, fuiste tú quien llevó el sobre al bufete, ¿verdad?

Tu padre me lo pidió.

¿Te dijo algo más? No sé...

por qué o cuándo me lo tendrías que haber dado.

No, vino unos días por aquí

y me pidió que entregara la carta cuando...

Bueno, cuando muriera.

¿Notó usted a Julio preocupado?

Preocupado no, asustado diría yo.

Esto estaba dentro del sobre.

¿Te suena de algo? ¿Lo has visto alguna vez?

Eso es de la espuela de tu bota.

La debió de coger tu padre uno de los días que estuvo

por aquí antes de morir.

Las botas siguen en el cobertizo.

¿Y está todavía abierto?

Sí, ahí no hay nada de valor, nada más que trastos viejos.

Gracias. Iré a echar un vistazo.

Yo a ti te conozco, ¿verdad?

No lo sé.

Madre mía, hacía años que no entraba aquí.

Carlos, están aquí.

Aguanta.

¿Sabes qué significan estos números?

No tengo ni idea.

Pero está claro que mi padre

quería que hiciéramos algo con ellos.

(SUSPIRA) Vamos a ver...

Tenemos 11 cifras que siguen un patrón:

4 letras seguidas de 7 números.

Y algunos subrayados en rojo.

Esto podría ser un número de reserva, ¿no?

O a lo mejor podría ser un código de identificación.

O un número de bastidor.

Joder, Claudia, puede ser cualquier cosa.

Lo que sí que creo que este fue el motivo

por el que tu padre quiso frenar la fusión.

Y por la que le mataron.

Sí.

(Móvil)

Eh... perdona.

¿Sí? Me acaban de despedir.

Esta panda de hijos de puta me acaba de echar a la calle.

¿Qué? ¿Por qué?

Por insistir en que publicara la noticia.

Les he dicho que son unos vendidos y no tienen ética.

¿Qué te parece? Joder, tío. Lo siento.

Más lo van a sentir ellos.

Le he dado la exclusiva a un diario online.

Y lo acaban de publicar. ¿Qué te parece?

Eres una máquina, tío.

Te llamo luego, ¿vale? Venga.

Eh... perdona.

Carlos, me tengo que ir.

Tengo que avisar a mis hermanos.

Ellos también podrían estar en peligro.

Tu padre te envió la espuela a ti

y escondió los documentos. ¿Por qué?

Porque no quería que nadie más de tu familia lo encontrase.

(Móvil) Perdona.

Mierda.

¿Qué pasa?

Acaban de publicar que a mi padre lo han asesinado

y que la familia somos sospechosos.

Joder.

Según los resultados de la autopsia

el envenenamiento es la causa de la muerte

del conocido abogado Julio Fuentes.

Y hemos podido saber que todos los indicios apuntan

a alguien cercano como el autor

o autores principales del crimen.

La juez Miriam Márquez, encargada del caso,

ha interrogado durante los últimos días

a todos los miembros de la familia,

pero aún no hemos conocido

los detalles de esos interrogatorios.

Los análisis de sangre

realizados en una segunda autopsia han revelado

que la sangre de Julio Fuentes contenía un importante dosis

de talio, un elemento químico extremadamente tóxico...

Yo no sé qué hacemos viendo una y otra vez esta porquería.

Que apagues la tele no quiere decir

que hayan dejado de hablar de ello.

A estas horas todo el mundo debe estar comentándolo.

He llamado al bufete y me han dicho que no paran

de llamar de emisoras de radio, periódicos...

Sí, es como un ventilador en un estercolero.

Acabo de enterarme. ¿Tú no ibas a hablar con Pedro?

Y lo he hecho.

Pero el número de buitres en este país es infinito.

Van a estar semanas alimentándose

del cadáver de tu padre.

La prensa estará en la puerta de casa.

No queda bien que salgas apestando a whisky, hijo.

¿Y qué vamos a hacer? ¿Qué vamos a decir?

No voy a poder llevar a los niños al colegio,

no vayan a decirles que hemos matado al abuelo.

No vamos a hacer declaraciones. No vamos a alimentar rumores.

Vamos a dejar que la jueza haga su trabajo.

¡Y cuando todo esto se acabe

vamos a querellarnos contra todos esos hijos de puta!

Yo me voy. No puedo más.

Saldré por la puerta de atrás.

Parece mentira, que tenga que esconderme

en mi propia casa como si fuera un ladrón.

¿Qué mamá? Espero que no pretendas echarme a mí

la culpa de todo esto. Siéntate, Roberto.

Estoy muy bien así. Que te sientes.

Sí. Esto tratando de adivinar

hasta dónde serías capaz de llegar con esa jueza.

No sé qué quieres decir.

Que si serías capaz de poner

la seguridad de tu familia por delante de ella.

Mamá, por favor, eso no va a hacer ninguna falta.

No es lo que te he preguntado.

Ay, nunca pensé que diría esto.

Echo de menos a tu padre.

Él sabía cómo controlar este tipo de situaciones.

Ah, por cierto, tu hermana Claudia estuvo antes

revolviendo entre las cosas de tu padre.

¿Y qué es lo que estaba buscando?

No lo sé, pero parecía preocupada.

Y con lo que tenemos encima

no me parece que necesitemos más problemas.

Intentaré enterarme.

Cariño, ya estamos aquí. -Sí, voy.

Hola. -Hola.

Hola, mi amor. -Hola.

Perdón por venir a molestarte, Isabel.

No, si no es ninguna molestia.

Pero no sé si tendré algo apropiado para la cena.

Con cualquier cosa nos vale. ¿Verdad, Víctor?

Verdad. Yo casi no tengo ni hambre. O sea, que...

¿Me ayudas un momentito, Víctor?

Eh... sí.

Ponte cómodo, estás en tu casa.

Víctor. -¿Qué?

Huy, el vino.

Víctor, de verdad, ¿cómo se te ocurre?

¿Te has vuelto loco? -¿Qué hago? Fue él quien insistió.

-¿No le puedes convencer que no era una buena idea? Déjalo.

¿Sabes que ya se hizo pública la muerte de mi padre,

del asesinato? Está en todas las televisiones.

-Joder, no me enteré, ¿qué han dicho?

-¿Qué van a decir esos carroñeros?

Insinuaron que el asesino,

probablemente, es parte de la familia.

-Pon nueces que a mí me gustan. -No, no, Rafa es alérgico, no.

-¿Alérgico a las nueces?

Joder, ahora tendremos a la prensa también en la puerta,

cuchicheos, portadas, no sé si podré con tanta presión.

-Más te vale poder, tenemos que aparentar normalidad,

sobre todo con Rafa, que no nos note nerviosos.

-No te preocupes, se lo tragó todo, pero todo, lo de Jaime,

lo del impago, lo de la empresa, tenías que vernos,

parecíamos Robert Redford y Paul Newman en "El golpe".

-No te vengas arriba, Víctor, es muy serio, hay que tener cuidado

porque puede notar algo, no sé, algún gesto entre nosotros,

oír algo sin que lo notemos.

A un delincuente se le pilla porque comete un error,

no porque la policía sea tonta. Me parece que esto

es como una gran bola de nieve que cada vez

es más grande y que nunca parará.

Ahí se sienta mi padre.

Lo sé, por eso me he sentado aquí.

Pero bueno, Rubén, qué haces aquí, venga, a tu cuarto.

-¿Os ayudo? -No, ya casi está,

pero ha sido todo tan precipitado que no sé qué tal saldrá.

-Sabiendo que lo hiciste tú, saldrá muy bien.

Venga, este poquito que queda, va. -Si es un poquito, no hace daño.

Un poquito.

-Tendrías que verle en el trabajo,

Isabel, tu marido en el trabajo se transforma, el pobre

no sabía dónde meterse. Le contó allí un plan cortante:

"No, Rafa tiene razón y no eres quién para decir

nada con lo que nos debe" y el otro se quedó... el otro,

el otro no sabía qué decir, ¿o no fue así?

-Sí, fue así, sí.

-Hay que ver cómo eres, cariño, con lo mal que lo pasaría

el otro hombre y tú... -Pero es cierto

que cometió un gran error.

Pero Víctor estuvo firme, en su sitio, como debe ser.

Estaba todo riquísimo, Isabel, gracias por invitarme.

Bueno, a los dos.

Sois una pareja estupenda.

-Un millón y medio es un...

No se puede contar esto.

-¿Pero qué dices, cariño?

-Qué dices de que no se pueden enterar.

-Mis hijos sin figura paterna.

Paterna. -Víctor, ¿qué te pasa?

(VÍCTOR RONCA)

Se ha dormido.

Pobre, está agotado y el vino le sienta fatal,

se lo digo siempre, ay, por favor.

Ay, perdóname, Rafa, le llevaré a la cama.

Pero... Vamos a dormir.

-Vamos a dormir. -Vamos.

A ver. -Vamos a dormir.

-A ver, ¿puedes levantarte? -Espera, que te ayudo.

-Huy, huy, huy. -Espera, espera, espera.

-Huy, huy.

-Si yo puedo...

Ay.

Ah... -Ya está, cariño, ¿estás bien?

-Dame un beso, mi amor.

Sí, ¿quieres que te haga eso que tanto te gusta

en el culito? Ay. -Mi amor, qué vergüenza,

qué horror, cállate. -No te preocupes,

te espero en el salón.

-Gracias.

-Ay.

Perdona, Rafa, no sé qué decirte, qué puedo hacer.

¿Ofrecerte venir otro día a cenar, organizarla con más tiempo?

-Llevo toda la noche dándole vueltas a la cabeza,

hay algo que quiero decirte, pero no sé si debo hacerlo.

-Claro, dime, de qué se trata.

-Ha sido Víctor, he descubierto que el que cogió

el dinero fue Víctor.

-¿Perdona? -Pensé que era mi obligación

decirte la verdad antes que a nadie.

-A ver, ¿acusas a mi marido de ser un ladrón y de robar?

-Tengo pruebas, Isabel.

Llamé a Internacional Eventos, los supuestos deudores del bufete

y hablé con el verdadero Luis Domínguez y no sabe nada.

-Bueno, pero habrá una explicación, ¿hablaste con Víctor?

-Te lo cuento a ti porque, bueno, pues porque

no quería que todo esto te pillara de sorpresa.

-Pues me pilla, me pilla...

Mañana cuando se despierte hablaré con él y...

-No, no, no lo hagas.

-¿Por qué? -Porque no creo que Víctor

soporte defraudarte de esa forma.

¿No has visto cómo miente, Isabel? El ridículo paripé que montó

con su amigo no se lo creería nadie.

Víctor es un buen profesional que ha cometido un error,

pero no es un delincuente.

-¿Lo sabe alguien más?

-De momento, no, pero están tras la pista

y es cuestión de tiempo que lo averigüen.

-Perdona, Rafael, tu...

Quiero decir...

Tu trabajo es descubrir, ¿no le vas a denunciar?

-No voy a permitir que le descubran.

-Te preocupas mucho por mi marido.

-No lo hago por él.

-Rafa, mi marido está en la cama.

Puede venir en cualquier momento.

-Bebió demasiado como para despertarse.

-¿Y mis hijos?

(Risas)

Te quiero, estás preciosa.

¿Qué se supone que hacéis?

Celebrar, que es lo que hacen las parejas de recién casados.

¿Me estáis diciendo que...?

-Bueno, fuimos al notario y lo hemos formalizado.

(TV) Y aunque ninguno hizo declaraciones a la prensa,

parece ser que Almudena Fuentes, la hija mayor de la familia,

es ahora, la principal sospechosa. Son muchas las especulaciones

que se ciernen sobre la familia. -No quiero escuchar más.

Mamá, vino la policía. querían hablar contigo.

¿Cómo? -¿Ves lo que consigues

con tus tonterías? Tu madre no se merece esto, Sergio.

-No me importa que vengan, no tengo nada que ocultar.

(Timbre)

Ya voy yo.

-Es tardísimo.

-Bueno, tranquila.

Puede que sea uno de tus hermanos.

Mamá, mira quién está aquí.

-Hola.

-¿Qué haces aquí?

-He venido a ver a mi hijo, ¿qué tiene de raro?

-Le he llamado yo.

Encima, tengo muchas cosas que contarte, papá.

Mira, mamá se ha casado hoy.

-Pues sí que hay novedades por aquí, sí.

También vi que las noticias hablaban de ti.

Parece que vas a estar entretenida los próximos días.

-Gonzalo, ¿no?

Bueno, Gonzalo, pues te invitaríamos a cenar,

pero estamos de celebración como verás.

-Claro, no te preocupes, ya me voy.

Enhorabuena.

Sergio, te llamo mañana. -Vale.

-Y hablamos.

-Te acompaño, papá.

¿Cómo la ves? Cuando te lo propones,

escribes hasta bien.

Enhorabuena. Lo único, que no pude escribir

fue mi nombre, joder, para una vez que publico algo interesante

Y no sabes lo que te lo agradezco,

de verdad, sé que es un putadón para ti.

Ahora que se publicó, las cosas se pondrán interesantes,

lo sabes, ¿no? Bien,

¿y quieres seguir metido en el despacho?

Esa pregunta me la hago cada cinco minutos

y no encuentro la respuesta.

¿Crees que fue alguien de la familia?

No sé, ni idea, lo que sé es que en estos casos

la respuesta más sencilla es la correcta.

La respuesta más sencilla, sí.

Eh, qué te pasa.

David, tú conocías a mi madre bien. Sí, claro, ¿por qué?

¿Crees que ella me mentiría en algo importante?

No, no lo creo.

¿Dónde vas? Tengo que hablar con alguien.

¿Queda más cerveza? Sí, ya sabes dónde está.

(Timbre)

Hola, buenas noches,

me gustaría ver a la señora Fuentes.

¿Pero cómo te atreves a entrar en mi casa?

Tengo que hablar con usted.

Tú y yo no tenemos nada de qué hablar.

Su hija Claudia se ha hecho una prueba de ADN,

comparando el mío con el suyo, no coincide.

Como tema de conversación está bastante bien, ¿no cree?

¿Y qué esperabas si no sois hermanos?

Todo sabemos a qué has venido a esta casa.

Que no seamos hermanos no significa que no sea

hijo de Julio, quizá Claudia

debería preguntarse de quién es hija.

Entiendo que la educación que recibiste no es de las mejores,

pero supongo que sabes el significado

de la palabra 'impertinencia'

y que no estoy dispuesta a aguantar ni una sola más.

Ahora resulta que decir la verdad es una impertinencia.

Mi madre jamás me mentiría con un tema así.

Claro, porque tu madre era una santa.

Tu madre quería sacarle el dinero a mi marido, eso es lo que quería.

Estoy dispuesto a someterme a una prueba de paternidad.

Si el resultado dice que no soy hijo de Julio,

le prometo que jamás me volverá a ver.

¿Qué quieres?

¿Dinero? ¿Más poder en el despacho, una casa como esta?

Yo no soy como vosotros.

No, por supuesto que no, ya te gustaría.

Pero algo querrás, ¿por qué estás aquí si no?

Para dejarle claro que no soy un impostor.

Que sé quién soy es algo que nunca me podrá quitar.

Lo que debería hacer es contarle la verdad a su hija.

Claudia. ¿Es verdad, mamá?

No... Claudia... ¿Es verdad lo que dice Carlos?

No, cariño, déjame que te explique. Mamá, no me puedes explicar nada.

¿Quién es mi padre?

¿Por qué cree que alguien de su familia querría asesinar a su padre?

Pues si finalmente resulta implicada se cancelaría la fusión.

Pensaba que quizá te vendría bien tomarte un descanso.

Vine porque Sergio me lo pidió, está muy asustado.

Julián nunca haría algo así.

Igual estaría bien que se viniera Sergio conmigo una temporada.

Estaba aclarándole un par de cosas a esta zorra que parece que tenía dudas

Le recuerdo que soy la jueza de instrucción del caso.

Voy a quitártelo todo.

Ten cuidado porque a lo mejor vas a quedarte sin nada.

Ayer se nos fue completamente de las manos.

No puede volver a pasar.

Lo pasé muy bien anoche en tu casa.

Se lo diré a Isabel de tu parte.

-La cena fue maravillosa y el postre...

Eso quiere decir que nos están vigilando.

Y que saben que tenemos los documentos,

que no sabemos que significan, pero nos estamos acercando a algo.

Algo, ¿peligroso?

Un tío que ha venido preguntando por ti. -¿Qué quería?

Venimos a traerte una muy buena noticia.

Me encantan las buenas noticias. Soy toda oídos.

Julio no era mi padre. ¿De qué estás hablando?

Mi madre le engañó porque no le perdonó que él le engañara.

Tú utilizas a la gente a tu antojo y te da igual el dolor...

¿Pero qué sabes tú del dolor?

Que no es trigo limpio, te lo digo yo.

Está tramando algo, nos está haciendo una emboscada.

Tienes a Víctor detrás.

¿No te han contado lo de Sara? No, ¿quién es?Da igual.

¿Por qué estás tan seguro? Bueno, por la forma en que te mira.

Es la única manera de salir de esta. Atajar el problema de raíz.

Yo no soy de las que pierde, pero puedo hacer que los demás pierdan.

No me obligues.

Traición - Capítulo 3: La verdad pública

12 dic 2017

La relación entre Carlos y Claudia se tensa después de conocerse el resultado de la prueba de ADN. Sin embargo, la aparición de un misterioso sobre a nombre de Claudia les vuelve a unir. El sobre contiene un objeto enigmático y, aunque desconocen el significado del mensaje, sospechan que puede ayudarles en la investigación de la muerte de Julio Fuentes.

Mientras tanto, y a pesar de los esfuerzos de Pilar por evitar que la noticia llegue a la opinión pública, la prensa publica que Julio fue asesinado. La familia sigue en el punto de mira, pues la jueza encuentra demasiadas fisuras y contradicciones en la declaración de Almudena y Julián. Por su parte, Rafa descubre el agujero en las cuentas del despacho. El hallazgo pone en una situación delicada a Víctor que, a su vez, recurre a Isabel para que le ayude a contener a Rafa.

Contenido disponible hasta el 28 de septiembre de 2067.

ver más sobre "Traición - Capítulo 3: La verdad pública " ver menos sobre "Traición - Capítulo 3: La verdad pública "
Programas completos (9)
Clips

Los últimos 106 programas de Traición

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

Añadir comentario ↓

  1. Marian

    Nada, no se ve nada.Menuda porquería la web oficial de RTVE. Con la de informáticos que hay en el paro, podían tener una web en condiciones.

    19 ene 2018
  2. Almudena Carmona

    Nada no se ve desde el capítulo 3. A ver los encargados de online podéis volver a subir los capítulos? Y lo gracioso es que pone disponible hasta el 2067. Ja!!!

    19 ene 2018
  3. mj cases

    Ya lleva así 2 semanas. Ni se abre esta ni otras series de esta tve1

    30 dic 2017
  4. Ros God Gar

    Pues sí es bochornoso y escandaloso que la página de tve y rne dé continuos problemas y que sea tan poco práctica en su funcionamiento. Digo que es escandaloso porque les recuerdo a todos que la costeamos con recursos públicos que financiamos con nuestros infinitos impuestos. Espero que esta opinión no se censure, ¿o será mucho esperar? Porque desde que algunos se escudan en lo políticamente correcto la libertad de expresión brilla por su ausencia en este país .

    20 dic 2017
  5. Nat

    Y no van a hacer algo para solucionarlo?

    18 dic 2017
  6. angela padilla

    Efectivamente, ni se abre éste capitulo 3 ni otros capitulos de otras series, como el último de "Servir y proteger" Algo pasa en la página de TV1

    18 dic 2017
  7. rebeca rebecaprie

    No soy la única capítulo 3 no se abre!!!!!

    18 dic 2017
  8. Nat

    No consigo abrir capitulo

    17 dic 2017
  9. Serra

    Comó se puede poner los subtitulados por favor ?

    16 dic 2017
  10. Lolita morena

    Nada q no consigo abrir capitulo

    15 dic 2017