Traición La 1

Traición

Martes a las 22.30 horas

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No recomendado para menores de 12 años Traición - Capítulo 4: Padre nuestro - ver ahora
Transcripción completa

Esta tarde hacen público papá fue asesinado.

Tu padre no dejaría que pasara esto. ¡¡¡Pues yo no soy mi padre!!!

Casi tenía apalabrado el trastero, me dijo que se marchaba.

-Sí... pero he cambiado de opinión.

¿Por qué quieren que volvamos a declarar?

Si no hay fisuras en lo que decimos no tenemos de qué preocuparnos.

-Julián no estuvo en casa.

Lo sé porque lo oí llegar a la una de la mañana.

-Pero no puedes garantizar

que tu madre estuviera en el domicilio durante ese tiempo.

-Así que, ahora, de repente, ni yo tengo coartada ni tú tampoco.

-Te dije que te iba a sacar de nuestra vida.

-Lo trajeron esta mañana. Gracias.

Esteban, fuiste tú quien llevó el sobre al bufete, ¿verdad?

Tu padre me lo pidió. Eso es de la espuela de tu bota.

¿Sabes qué significan los números? No.

Te recuerdo que sigues sin coartada.

Beatriz ha aceptado a decir qué pasó aquella noche.

Tú lo has dicho: no hago nada gratis.

Cuando me quede embarazada, podrás volver con ella.

-Ya sé qué ha pasado con el dinero: un impago, nada más, un moroso.

-Lo importante es que está todo resuelto.

-En ningún momento ha habido voluntad de no pagar esto.

-No, no... nadie ha sugerido eso, nadie lo ha sugerido.

-Ha picado, ¿no? -Hombre, eso está hecho.

-Escucha, a finales de mes empezaremos a ver beneficios.

-¡Bien! -Pero va a ser necesario

invertir un poco más de dinero.

¿Qué me cuentas?

Alguien ha filtrado una información

sobre la muerte de Julio que nos puede hacer mucho daño.

Doña Pilar ha hablado con Pedro R.

y este ha llamado a los directores de los periódicos.

Te aseguro que no lo taparán. Estoy seguro.

Acabo de hablar con la jueza, ha soltado a Julián hace 10 minutos.

Tiene una buena coartada, así que no te preocupes.

Estaba en el bar de unos amigos, hay testigos que lo corroboran.

Sueles decirle a tu madre que no sabe cómo soy, tú sí que no lo sabes.

¿Cómo te atreves a entrar aquí? Claudia se hizo una prueba de ADN.

Comparándolo con el mío, no coinciden.

¿Qué quieres...? ¡¿Dinero?!

¿Más poder en el despacho? ¿Una casa así?

Debería contarle la verdad a su hija.

¿Es verdad lo que está diciendo? No, cariño...

¿Quién es mi padre?

Hola, vine a ver a mi hijo. -¿Qué haces aquí?

-Tengo muchas cosas que contarte, papá.

Mira, mamá se ha casado hoy.

-Sí que hay novedades por aquí, sí.

(TELEVISIÓN) Almudena Fuentes es, ahora, la principal sospechosa.

-Pon más, a mí me gustan. -No, no, Rafa es alérgico.

-Este poquito que queda, hombre, va. -Sí, un poco.

-He descubierto que el cogió el dinero...

Fue Víctor... el ridículo paripé que montó con su amigo es...

-¿No le vas a denunciar? -No lo sabrán... y no lo hago por él.

(Sintonía)

(Alarma del despertador)

Cariño.

-Hola. -Hola.

¿Cómo estás? ¿Has dormido bien?

Pues estoy... Bueno. ¿Y tú?

Bueno, yo... como siempre que te emborrachas,

roncas muchísimo, me he tenido que venir aquí al sofá

y ahora me duele muchísimo la... (EXCLAMA)

¡Ah! -¿Qué te pasa?

¿Que te has roto el reloj?

Ah, sí. Pero es la correa, nada más.

Qué pena. A ver. A ver. Dame.

Se ha roto, sí. Todo. Ay. Va. Yo me encargo.

Qué mala cara tienes, cariño. -¿Sí?

Desayuna. Sí. Come bien, así, para asentar el estómago.

Mira. Hay café hecho y también te estaba preparando

tostadas y yo había...

¿No vas a desayunar conmigo?

Es que me tengo que ir ahora mismo, rapidísimo.

-¿Adónde vas? -Bueno... Eh...

Es que he tenido... Bueno, he querido organizar

una reunión con una interiorista...

Ah. Pero si hemos cambiado los muebles hace un año, Isabel.

Ya. Víctor, pero es que se ha muerto mi padre

y yo necesito... No sé. Estoy harta de las cortinas.

Ah, las cortinas.

Pues a mí las cortinas me gustan.

-Bueno, pues yo ya estoy harta. -Vale, vale.

Espero que no te canses de mí tan pronto.

¡Ay! Pero qué cosas tienes, cariño.

Si yo soy tu mujer. Yo siempre voy a estar a tu lado.

Pero ahora me tengo que ir. -¿No me das ni un beso?

Es algo... -Gracias.

Que ayer se nos fue complemente de las manos.

Bueno, sobre todo, a mí. -Isabel...

No, no. No pasa nada. Está bien.

Yo puedo comprender que a uno se le puede ir

la situación de las manos y yo puedo gestionarlo bien.

-Estoy de acuerdo, pero... -No puede volver a pasar.

Y no me arrepiento. Que conste.

De verdad, de hecho... te tengo que confesar, Rafa,

que me gustas mucho.

Pero ya está. No puede... ¿Qué haces?

Isabel, ¿me dejas hablar?

(SUSPIRA)

Lo que me pasa contigo, no me ha pasado nunca con nadie.

Soy el primer sorprendido. No lo vi venir.

Estoy en un momento de mi vida

en el que el trabajo era la prioridad.

Pero has aparecido tú y... -¡Huy!

Yo me voy a ir. Perdóname. De verdad, lo siento. Perdóname.

Yo sí quiero que vuelva a pasar.

No una vez más, sino muchas más. -Es que no puede ser.

Es muy halagador, pero no puede ser.

¿Por qué crees que no he dicho lo de Víctor?

Le estoy salvando de la cárcel.

No pensarás que lo hago por él, ¿verdad?

Lo hago solo por ti.

No quiero verte sufrir. Pero eso ya lo sabes.

Por eso me has seguido el juego. -No, no.

A ver, que... Bueno, yo no quería que mi marido fuera a la cárcel.

Pero es que esto no estaba planeado.

De verdad, no lo vi venir.

Me tienes que creer. Te digo la verdad.

(Tono del móvil) ¿Qué es esto?

El nombre de un hotel, un número de habitación y una hora de hoy.

Necesito estar contigo, Isabel. -No.

No, no. Mira. Lo he eliminado.

Lo siento mucho, Rafa. Espero que lo entiendas.

Rafa.

Esto es tuyo.

(SUSPIRA)

(Cisterna) Ocupado.

No tardes mucho. Tengo trabajo.

Aunque dudo mucho que sepas lo que significa eso.

Baño libre.

¿No tenías prisa? ¿Es positivo?

No seas impaciente, cariño, que estas cosas llevan su tiempo.

Pero, bueno, si estás nervioso.

Al final, vas a ser un padre maravilloso. Ya lo verás.

No me toques los cojones, Beatriz. Ahora no.

Espérate un segundo, ¿quieres?

Parece que has dado en el blanco.

El resto no, pero la puntería siempre fue lo tuyo.

¡Dios, vamos a tener un bebé!

¿No te parece increíble? Sí.

Es increíble, Bea.

Es increíble hasta dónde has podido llegar.

Es un ser humano. No un juguete.

Ni una herramienta para que me chantajees.

¿Y te crees que no lo sé?

¿Por qué te empeñas en convertirlo todo en algo sucio y deprimente?

Es nuestro hijo. El tuyo, seguro.

(Suena el móvil)

Pero esto no va a cambiar las cosas.

Me voy a encargar de ese niño, no porque lo dicte la ley.

Pero ya te puedes ir olvidando de que te mantenga.

¿Sí? Dime, Almudena. No te preocupes.

No, no. Yo me encargo. Yo me encargo

de despejarte la puerta. Ahora voy.

Son como lobos. Parecen hambrientos.

¿No tienen nada mejor que hacer? ¿Y Sergio?

No lo sé. Salió muy temprano.

-¿Y no te dijo dónde iba? -A mí no me habla.

Su móvil tiene GPS. Si quieres saber dónde está...

-No. Nunca he cruzado esa línea

y no lo voy a hacer ahora.

No te digo que te pongas en plan policía.

Pero hay padres que lo hacen en caso de emergencia.

Bueno, me voy. Luego hablamos.

¡Eh! ¡Eh!

¿Hacen ustedes el favor?

Señor Fuentes, ¿qué puede decir sobre la investigación?

Ya está bien. ¿Despejarán la calle? No podemos salir de casa.

¿Cómo está su familia ante la noticia?

Entorpecen el paso en una vía pública.

No solo es peligroso, sino ilegal.

Lo digo por ustedes. Hagan algo.

¿Por qué cree que alguien de su familia

querría asesinar a su padre? ¿Se siente seguro

entre los Fuentes sabiendo que hay un asesino?

¡Hijo de puta! ¡Cabrón! ¡Periodista de mierda, ven!

¡Vergüenza debería darte! ¡Cabrón!

¡Vergüenza a todos vosotros!

Vine porque Sergio me lo pidió.

Lo pasa mal. Está muy asustado.

¿Cuántas veces te ha llamado y cuántas has venido?

¿No exageras? -Le metió la cabeza en la piscina.

Gonzalo, por favor. Es absurdo.

No tienes ni idea de cómo está la situación.

Sergio no soporta a Julián.

Me gustaría que se llevaran bien, pero no.

No permitiré que porque sea mi hijo,

se monte películas. -¿Por qué mentiría?

Para llamar la atención. Y ha funcionado.

Has venido en el primer avión.

¿Tú estás segura al 100% de que está mintiendo?

Dudas.

No dudo. Julián nunca haría algo así.

No me habría casado con él. -Esa es otra.

Casarte así, sin contárselo a tu hijo.

En mi vida privada no te metas. Te lo pido por favor.

Yo creo que, tal como están las cosas,

estaría bien que se viniera Sergio conmigo una temporada.

-De ninguna manera. -¿No crees que tiene edad

para decidir con quién quiere vivir?

Eso no lo pensaste cuando me cediste la custodia.

-Estaba pasando por un mal momento. -Ya.

-Pero ahora... -Ahora has pasado de ser

la mala persona, a ser un héroe.

Si has venido a llevarte a Sergio, quítatelo de la cabeza.

¿Me escuchas? -Sí, sí.

(Suena un móvil) Ya veremos.

Dime, Rober. ¿Cómo que te han detenido?

Sí, sí. Le sacudí a un periodista.

¿Pero cuándo? Después de que te fueses.

Si no, me hubieses visto.

Por si no hablaron bastante de nosotros.

Gracias. Pues por eso mismo.

¡No podemos permitir que nos acosen

a la puerta de nuestras casas! Tú misma me lo pediste.

No te pedí que les dieras bofetadas.

¿Quieres que vaya? No. Beatriz ha pagado la fianza.

Qué desastre. Qué desastre.

No es el mejor sitio para hablar. -Eso es lo que tú te crees.

Hola, cariño. ¿Qué haces hablando con ella?

¿Qué pasa aquí? No te preocupes. Está todo bien.

Estaba aclarándole un par de cosas a esta zorra,

que parece que tenía dudas. -¿Cómo me has llamado?

¿Sabes qué pasa? Todavía no has entendido este trato.

Yo miento por vosotros y vosotros dejáis de veros. O...

¿O qué? ¿Esto es una amenaza?

Te recuerdo que soy la jueza de instrucción del caso

en el que usted también

está implicada. -Jueza dice.

Mira, bonita. A partir de ahora, vas a hacer lo que yo diga.

Y si no, te hundo la carrera.

Si yo digo que saltes, tú saltas. -Por favor...

Y si yo digo que ladres, pues tú ladras.

¿Lo has entendido bien? Por el amor de Dios.

Haremos lo que tú quieras, pero vámonos ya de aquí.

Me parece que no le ha quedado claro.

Se lo quiero oír decir a ella.

Venga. Dile que no vas a volver a verle más.

No voy a volver a verle.

Que no. A mí no. A él.

No voy a volver a verte.

Mirándole a los ojos, jueza.

No voy a volver a verte.

No vamos a volver a follar.

Bea, ya está bien. ¡Chis!

No vamos a follar más.

Todo arreglado, eh.

Por favor.

¿Qué haces? ¡Vale, vale! ¡Que soy yo!

¡David, qué susto me has dado! Perdone usted.

Casi me abres la cabeza, ¿y te asusto yo a ti?

¿Qué coño ha pasado? No sé.

Apenas he salido 20 minutos.

¿Desde cuándo llevas aquí? Acabo de llegar.

No te lo tomes a mal, pero no sé qué pueden buscar

en tu casa. Yo tampoco lo sé.

Charly, ¿está pasando algo que no me estás contando?

Nada. Me he asustado. Ya está.

Ya. ¿Y no lo vas a denunciar?

¿Denunciar? ¿Para qué? ¿Cómo que para qué?

Seguro que no se han llevado nada. No tengo nada de valor.

Macho, cómo te han dejado el ojo. ¿Esto?

Un regalito de tu hermano Roberto.

No es el colmo de la templanza.

A mí me lo vas a decir. Se me ha hecho tarde.

Me tengo que ir. ¿Te importa recoger?

Me importa más que no me cuentes qué pasa. No soy gilipollas.

Como no eres gilipollas, deja de hacer preguntas.

Lo siento.

(Disparador de la cámara)

(Disparador)

(Llaman a la puerta) Claudia.

Un momento.

¿Qué pasa? Han entrado en mi casa.

¿Qué? ¿Estás bien? Sí. Estoy bien.

Han aprovechado que no estaba. Me han puesto la casa patas arriba.

Estaban buscando esto. Nos están vigilando.

Saben que tenemos los documentos,

que no sabemos qué significan, pero nos acercamos a algo.

¿Algo peligroso? Deberíamos revisar el contrato.

Estoy seguro de que tu padre lo paró por esto.

Mi padre.

Lo siento.

Lo siento. No quería que te enteraras así.

Podrías habérmelo contado primero. No estaba seguro al 100%.

Necesitaba la confirmación de tu madre.

Además, creo que es a ella

a la que le correspondía contártelo.

Pues ella no opina así, ¿sabes?

Me he pasado toda la noche intentando hablar con ella

y no me ha querido contar nada.

Qué irónico, ¿no? Todo este tiempo intentando

demostrar que no eras su hijo y al final...

¿Y eso?

Son fotos de hace 30 años.

He pensado que si mi madre no me quería contar algo...

Podrías encontrar a tu padre ahí.

Suena ridículo, ¿no?

¿Qué hacemos con eso?

Carlos, deberíamos llamar a la policía

antes de que te vuelvan a atacar.

No, si tu padre no fue a la policía

es porque alguna razón debía tener.

No es la primera vez que reclamo sus servicios.

Y si lo hago es por su discreción.

Es la única manera de hacer buenos clientes en mi sector.

Quiero que siga a mi hija Claudia.

Quiero saber dónde va, con quien habla.

¿Necesitará fotografías de algún encuentro?

No, no es necesario.

Conque me informe a diario será suficiente.

Gracias a todos. Hasta mañana.

Hola.

Claudia. ¿Pero qué haces aquí?

Si vienes a que te suba nota es un poco tarde.

Saqué matrícula de honor,

creo que ya no me la puedes subir más.

¿Cómo estás? Imagino que no muy bien.

He oído las noticias.

Bueno, intento no escucharlas, ya sabes.

Joaquín, venía ver si podía hablar contigo un momento.

Claro. Claro que sí.

Demos un paseo.

No sé muy bien cómo empezar, Joaquín.

Pero creo que eres la única

persona que me puedes ayudar ahora mismo.

Tú eras el mejor amigo de mi padre.

Y tu padre también era mi mejor amigo.

No hay un sólo día en que no me acuerde de él.

Tu padre tuvo en esta vida

todo lo que un hombre puede desear.

Así que para lo que necesites

ya sabes que puedes contar conmigo.

¿Te puedes sentar un momento, por favor?

Por favor.

Julio no era mi padre.

¿De qué estás hablando, Claudia?

Tú sabías que tenía un hijo.

Sí.

Sí, conocí muy bien esa historia.

Tu padre lo pasó muy mal.

Bien, pues pedí hacer unos análisis de ADN

para demostrar que no era su hijo.

Y resulta que la que no era su hija soy yo.

Mi madre le engañó porque no le perdonó que él la engañara.

Eso que has dicho es muy duro.

Quizá tu madre también vivió una historia de amor.

No, Joaquín.

A veces dudo de su mi madre ha sido capaz de amar

a alguien en toda su vida.

Por hoy no había nada más, ¿no? Vale.

Para mañana ya sabes lo que quiero.

Chicos, al almacén, por favor.

No he recibido ninguna notificación de transferencia.

Dijiste que la harías esta mañana.

Déjame que te explique. -Ya empezamos.

Tranquilízate, por favor. -No me digas que esté tranquilo

que esto se nos está yendo de las manos.

¿Entiendes que sin tu parte no se puede avanzar?

No he podido conseguir todo el dinero tan pronto.

Me lo has pedido con muy poca antelación.

La transferencia tiene que hacerse hoy.

Haz lo que tengas que hacer.

Estamos hablando de 300.000 euros,

No me creo que no tengas ese dinero.

Cógelos de tu cuenta.

Que mi mujer me mata si sabe que sigo metido en esto.

Ya, y la culpa es tuya por no explicarle bien las cosas.

Jaime, ¿por qué no me lo prestas tú?

Préstamelo tú y te lo pago

en cuanto recibamos los beneficios.

Pero, Jaime, por favor. -No sé, no sé.

¿Qué problema hay? Si lo tienes.

Tú me lo prestas y los dos nos quedamos más tranquilos.

Te presto los 300.000 -Ajá.

Pero me vas a devolver medio millón.

¡Pero tú te has vuelto loco! -Estos son negocios.

La urgencia se paga. -¿Qué me estás contando?

No levantes la voz.

Y preferiría que no fumaras aquí en esta zona.

Me cago en la hostia puta ya...

Somos amigos, por favor.

Bueno, eso es lo que yo creía que éramos.

Y lo somos, Víctor. Por supuesto que lo somos.

Porque hemos sido capaces

de separar los negocios de la amistad.

Y es mejor que siga siendo así.

Conmigo no tienes por qué andarte con rodeos.

Di lo que tengas que decir y ya está.

Pero no me hagas perder más el tiempo.

A ver, yo no digo que sea un mal profesional.

Sólo que... -¿Qué, Rafael?

Que sea el marido de una Fuentes

no le hace imprescindible.

Nadie lo es.

Creo que conmigo en el puesto de Víctor

no habrá riesgos innecesarios.

Me gusta oír eso.

De todos modos si se demuestra que alguno de los hermanos

está implicado en el asesinato del padre...

Lo dices por Almudena, ¿no? -Correcto.

Me han dicho que le han anulado varias reuniones.

Si resulta implicada se cancelaría la fusión.

Así que no tiene sentido hacer grandes movimientos

mientras no se cierre el caso.

Entiendo.

De todos modos tranquilo porque tomo buena nota

de todo lo que me has dicho.

¿Todo bien? -Claro.

¿Por? -No, no, por nada.

Lo pasé muy bien anoche en tu casa.

Se lo diré a Isabel de tu parte.

Hazlo, por favor. La cena fue maravillosa.

Y el postre... increíble.

Sí. Siento haberme pasado con la bebida.

Me siento mal. No sé, debió ser por la presión de estos días.

Tranquilo, Víctor, todos somos humanos.

El temporal ya ha pasado.

A partir de ahora vamos a recibir un informe diario

con todos los movimientos.

Así no se nos volverá a pasar un impago.

¿Diario? -Sí, diario.

Ah, muy bien. Muy bien.

(Música rock)

(Música rock)

(Música rock)

Gracias.

Mira, quiero dejarle pagado una copa a un amigo

que puede que venga luego a última hora.

Se llama Julián, Julián Casas.

¿Amigo? No te fíes de ese hijo de puta.

Cuando no está en un chanchullo está en otro.

Menudo pájaro.

Te dije que no le compraras ese coche,

que tenía muchos años.

Es que no aprendes.

Así que amigo de Julián.

Sí.

(Móvil)

Dime.

Un tío que ha venido preguntando por ti.

Parecía un "pringao", pero ya no me fío.

¿Qué coño quería?

Nada, iba de colega pero a lo tonto a lo tonto

lo ha preguntado todo, que de dónde eras,

que a qué te dedicabas, si estabas casado...

Muchas cosas. Demasiadas.

¿Cómo era?

Alto, como yo, con barba, pelazo.

Ah, creo que ya sé quién es.

nada, tranquilo, ese tío es un gilipollas.

Los gilipollas son los peores,

nunca sabes por dónde te van a salir.

A ver si por una gilipollez

se va a ir todo a la mierda. -Va, tranquilo.

Te debo otra.

Gracias.

La próxima vez que te vayas de casa podrías avisarme.

Estaba preocupadísima, Sergio.

He venido aquí porque es el único sitio

donde tu marido no nos puede escuchar.

Y donde tú no le puedes acusar de nada.

Lo hizo, mamá, te lo juro.

Joder, me metió la cabeza debajo del agua.

Ese tío está loco y tú no lo quieres ver.

Llevas acusando a Julián de toda clases de cosas

durante meses, y todo es mentira.

Esto es distinto, mamá.

Una cosa es que discuta con él y otra lo que pasó.

Joder, mamá, es que tengo miedo.

Si ahora he quedado con un amigo

para no tener que volver a casa y estar con él.

Sergio, mírame a los ojos.

Esto es muy serio.

No es una discusión cualquiera.

Me estás diciendo que Julián te ha agredido y me cuesta...

¡Es que siempre te cuesta creerme, mamá!

¡Es que siempre es igual! ¡Siempre!

No, si yo sabía que había venido para nada.

Mamá, déjalo, siempre te vas a poner de su puto lado.

Da igual, mamá. Da igual.

Anoche no te ofrecía nada y eso es imperdonable.

No, si no he venido a tomar nada.

Mira, fui muy brusco. Lo lamento.

Julián, de verdad, conmigo no hace falta que actúes.

Sergio es un chaval...

Para, para. Todo eso ya me lo sé.

Con él podrás, porque no deja de ser un crío.

Pero conmigo te aseguro que no vas a poder.

Pues como no somos dos críos

a lo mejor podemos hablar como personas adultas.

A ti y a mí nos unen más cosas que nos separan,

aunque no lo creas. Por ejemplo Almudena,

que es una mujer maravillosa y tú lo sabes.

Si yo te entiendo, me puedo poner en tu lugar.

A mí me llama mi hijo y me dice que el novio de mamá

ha querido ahogarle y yo tengo dos reacciones,

la primera vengo y le parto la cara a ese cabrón.

Es que si eso es cierto te voy a denunciar, Julián.

Te lo juro, acabas en la cárcel.

¿Ves? Tu primera reacción

es mucho más civilizada que la mía.

Eso habla muy bien de ti.

Pero la segunda reacción sería sentir curiosidad,

querer oír la versión del otro. ¿Y si no es cierto?

Comprenderás que entre la palabra de mi hijo

y la tuya no tenga ninguna duda.

Sergio se quiere ir a vivir contigo a toda costa.

Y Almudena tiene la patria potestad.

Yo puedo hablar con ella.

No, Julián, gracias. No hace falta que te metas.

Los problemas de mi hijo los resuelvo yo solo.

Que yo sólo quiero ayudar. -Sí, claro, estoy seguro.

Pero me ocupo personalmente.

Bueno, como quieras.

Salud.

Eh...

A ver, hemos estado hablando Manuela y yo y...

teniendo en cuenta la situación actual de la empresa

y el nivel que estamos sufriendo, especialmente tú,

hemos pensado que...

¿Especialmente yo?

Sí, hemos pensado que quizá

te vendría bien tomarte un descanso.

¿Un descanso?

Eso es, para estar más tiempo con Sergio y con Julián

y que tengas un poco más de tiempo para arreglar

tu situación en casa, que te tomes unos días.

Bueno, os agradezco mucho la preocupación pero...

me viene muy bien venir a trabajar.

Y por las investigaciones no tenéis que preocuparos

porque no hay pruebas en mi contra.

Las investigaciones no nos preocupan.

No tienen recorrido en realidad.

Bueno, yo no diría eso.

Bueno, pero somos una empresa,

dependemos de nuestros clientes.

Y se están empezando a ir a otros bufetes, Almudena.

Han cancelado un par de reuniones,

y no por este motivo.

¿Ah, no? -No.

Nadie ha dicho nada.

¿Pero qué quieres que digan, que no quieren reunirse

con una mujer que ha podido matar a su padre?

Piénsalo, serán sólo unos días, unas semanas a lo sumo.

Está sufriendo la imagen.

¿Qué imagen? La nuestra.

¿Y tu imagen pegando a un periodista esta mañana?

Que te han detenido, Robe.

¿De qué imagen estás hablando?

Vamos a ver, Almudena, te lo estamos pidiendo

porque no queremos ordenártelo.

Así que hasta que no se resuelva esto

no queremos verte por aquí.

No lo hagas más difícil, por favor.

Va a ser lo mejor para todos.

No será mucho tiempo.

Piensa que lo estás haciendo por la familia.

Huy, ¿por la familia?

Claro.

Por eso en vez de apoyarme, me machacas.

Porque yo no soy de la familia.

Roberto, hay otro asunto del que quería hablarte.

Es sobre Víctor.

¿Víctor? ¿Qué Víctor? ¿Mi cuñado?

Tu cuñado, sí. ¿Aparte de esa hay alguna otra razón de peso

para que trabaje aquí?

(Pitido)

No, desde aquí no se ve la pantalla, tranquilo.

No, estaba mirando unos balances.

Víctor, me llegan quejas de tu trabajo.

Ándate con ojo. ¿Qué quejas?

¿Quién se queja, Roberto? Yo sólo te digo que tu posición

en la empresa está ahora mismo en peligro.

Y te lo digo porque eres mu cuñado. Ponte las pilas.

Es alucinante.

(Pitido)

Joder.

Soy Víctor Ayala,

el director financiero de Fuentes.

Le llamo porque estoy intentando hacer

una transferencia... Eso no es posible.

¿Cómo? ¿Quién? ¿Cómo que no puede decírmelo?

Perosoy el director financiero,

qué me está contando.

¿Pero qué...? ¿Qué?

No tengo ni idea de qué es esto.

Pero puedo intentar averiguar algo.

Muchas gracias. Y sé discreto.

Ya, y ahora dime que los que han entrado en tu casa

esta mañana no andaban buscando esto.

No andaban buscando esto.

(RÍE)

Eres un fenómeno.

Bueno, nos vemos.

En cuanto me entere de algo te aviso, ¿vale?

Oh,, oh. Vale, tranquilo,

no me pegues más que ya me voy, ¿eh?

¿Ese es amigo tuyo? Ajá.

Me ha dicho que os habéis conocido.

¿Tienes muchos amigos periodistas? Algunos.

A mí no me gustan nada los periodistas.

Y te recuerdo que tenemos una cláusula de confidencialidad.

Lo sé. También hay otra que dice que si alguno

de vosotros es un asesino la fusión se va a la mierda.

Gracias, James, ya lo sirvo yo.

En cierto modo, estamos como en familia.

Lo tomas solo y con una cucharadita de azúcar, ¿no?

Buena memoria.

Sí. La memoria siempre ha sido uno de mis puntos fuertes.

Y si no me falla...

Creo recordar que no te vi en el funeral de Julio.

Me fue imposible venir, Pilar.

Hablé con Almudena y Sergio por teléfono y en cuanto he podido

he venido a darte el pésame en persona.

Claro... Lástima que no fuese en aquel momento...

Lo esperaba, aunque solo fuera por agradecimiento.

No le debo nada a la familia Fuentes.

No será porque no te ofrecimos nuestra ayuda,

fuiste tú el que la rechazaste.

Podría irte muy bien ahora,

de no haber sido por ese... Orgullo.

Yo solo quería vivir en paz con mi mujer

y que nadie se metiera en nuestra vida.

La familia es lo primero para nosotros,

bueno, ya lo sabías cuando te casaste con mi hija.

Sergio y Julián no pueden vivir juntos en la misma casa.

No sé de dónde ha salido este tío pero Almudena no tiene ni idea

de cómo es en realidad.

Mi hija nunca ha tenido mucho tino con los hombres.

Siempre elige al hombre equivocado.

Pero... escucha, si se te ha pasado por la cabeza llevarte a mi nieto,

olvídalo.

Puedo ser muy generosa pero también muy egoísta.

Espero que mi hija sepa reaccionar a tiempo.

¿Ah, sí?

Pues no lo veo muy claro,

sobre todo, teniendo en cuenta que se acaban de casar.

¿No lo sabías?

Creí que... La familia era lo primero.

Y lo es.

Ya...

Deberías hacer que lo primero fuera la comunicación,

porque veo que entre madre e hija sigue fallando.

¿Algún consejo más?

¿Otro café?

Si me dijeras qué vamos a buscar, ayudaría.

-Algo, no sé el qué.

Me he enterado de que Julián tiene negocios raros,

necesitamos pruebas.

-Mira, es del banco.

Solo tiene 400 euros, ¿has visto qué camisas lleva?

Y el reloj y en los restaurantes siempre paga él.

El dinero que le está quitando a mamá.

-Ya, ya pero es un extracto bancario, no hacemos nada.

Si queremos que vivas conmigo, necesitamos más.

-A ver, papá, yo no me quiero ir a vivir contigo.

-Ah... ya... ya.

Como me llamaste... en fin.

-Es que eres mi padre y necesitaba contarte qué pasaba.

Pero no pienso dejar a mamá sola en casa con ese tío.

-Claro, claro, sí, sí, venga, va.

Seguimos y date prisa, han ido a casa de la abuela, seguro...

Que no tardan nada.

-Mira, hay más papeles.

Los tenía escondidos en la chaqueta,

qué raro que le molesten que toquen su ropa.

-Son recibos mensuales a nombre de Quick Space.

-Quick Space, ¿sabes qué es?

-Sí, trasteros. Los paga en efectivo.

¿Sabes algo de algún trastero? -Lleva un año viviendo aquí,

¿por qué sigue teniendo sus cosas en un trastero?

Gracias, James, no van a tomar nada.

Pero bueno, mamá...

Lo lógico es que quien viene

de visita tenga la elegancia de traer un detalle.

Siempre me has dicho que esta era mi casa.

Ambas fueron pagadas con el mismo dinero,

pero estoy empezando a preocuparme, por vuestras caras.

No, no, no, al contrario.

Querida Pilar, venimos a traerte una muy buena noticia.

Me encantan las buenas noticias.

Soy toda oídos.

Nos hemos casado, mamá.

A ver, no queríamos celebraciones, lo hicimos en la intimidad.

Entiendo que pueda ser una sorpresa.

No me pilla de sorpresa, querida.

Me darás una sorpresa el día que hagas algo bien.

¿No se te ocurre decir otra cosa?

¿Querías una felicitación? Podrías disimular.

Podrías mentir. -Almudena.

-Porque cuando te interesa lo haces fenomenal.

Será que no me interesa.

¡O que no tengo por qué!

Sois vosotros los que sabéis que esta boda es un disparate.

Las cosas en las que uno cree, no hay que hacerlas a escondidas.

No nos hemos escondido,

hemos preferido la intimidad.

Claro, claro, Julián, porque la intimidad es lo tuyo.

Aunque en algo sí tenéis razón...

A ti tengo que darte la enhorabuena, Julián.

Ya eres un Fuentes.

Consorte.

Mira, he aguantado tus desprecios

pero no voy a permitir que insultes a mi marido.

Amor, vámonos.

-Es impresionante.

¿El qué?

Lo que disfrutas humillando a los demás.

Está haciendo su papel. -¿Su papel? Es un monstruo.

Desde los quince años lleva destrozándome la vida.

-Almu. -¿Eh?

-Eh... -Me voy al despacho.

-¡Eh! Estamos de luna de miel.

¿Cómo vas a ir? ¿No te han dicho que no vayas?

-Precisamente, estoy harta de que me digan qué hacer.

Voy a dirigir mi vida. -Que no te influyan los demás.

-¿Qué? -Que vivas tu vida.

-Es que no te enteras, Julián, esta es mi vida. ¡Esta! Déjame.

Perdona, ¿tienes algún problema?

¿Te pasa algo? Como os oigo comentar...

Cualquier cosa, sabéis dónde está mi despacho.

¡Almu! ¡Almu! ¿Qué haces aquí? ¿Te has olvidado algo?

No, he venido a trabajar.

Por favor, te lo pido. No empieces ahora,

no es momento de sumar tensiones.

He cambiado de opinión, ¿me sueltas?

Vamos a tu despacho y hablamos.

¿A mi despacho? ¿Te da vergüenza que te escuchen?

Vamos a mi despacho. Muy bien, vamos.

Almudena, por favor...

No pienso alterar mi vida por las sospechas de una jueza,

¡estoy harta de que me digáis qué hacer!

Las sospechas tienen fundamento, Almudena, tú lo sabes.

Fuera de aquí...

Sé lo que estás pensando... Sí, lo sé.

Soy tu hermano y... Que te vayas de mi despacho.

Está bien, tú sabrás lo que haces,

pero si este es tu acto de rebeldía

te equivocas de momento y lugar.

¿Quieres ver un acto de rebeldía? ¿Quieres? Mira.

Pero ¿qué es lo que has hecho?

¿Qué te parece? ¿¡Con Julián!?

Pero, Almudena, si ese tipo es un sacacuartos

que no va a parar hasta dejarte en pelotas, ¡a ver si te enteras!

Voy a por algo de beber, ¿quieres algo?

-No, gracias.

-Ah, por cierto, se me olvidó decirte.

A partir de ahora para cualquier operación es necesario

introducir las claves de los dos.

Tendremos que hacerlas juntos.

-Vale.

-¿Alguna novedad? -No.

-Joder.

-¿Pasa algo?

-No me jodas.

(RAFA RESPIRA CON DIFICULTAD)

-¡Rafa...!

(RAFA SE ASFIXIA)

Víctor, Víctor.

(A RAFA LE CUESTA RESPIRAR)

(RAFA SE AHOGA)

-¡Eh, ayuda, ayudadme!

Sí, necesito urgentemente una ambulancia.

-Está usted vivo de milagro.

Y ahora se viene con nosotros.

-¿Perdón?

-Después de un shock anafiláctico como este lo recomendable

es permanecer en observación unas horas.

-Sí, sí, lo sé, pero tengo un compromiso, tengo cosas.

-Perdone, pero... -Gracias, de verdad. Gracias.

-Bueno, como usted quiera.

¿Nos vamos?

-¿Cómo estás?

-Estoy.

Gracias a ti. Si no hubieras hecho esa llamada, habría muerto.

Y de una manera muy ridícula.

-¿Esto es tuyo?

-No. -Qué raro, juraría que sí.

-Más raro es encontrarse nueces donde la etiqueta dice que no hay.

-Sí... Eso es raro, raro, sí.

(Móvil)

-No, después. -Claro.

(Móvil)

Ay, qué tonto es.

¿Cómo estás? ¿Mejor?

-Bueno, así, así, tengo los nervios en el estómago.

-Ya es que... menudo susto te has debido llevar, ¿eh?

¿En qué estabas pensando?

-No sabía que se pondría así, solo quería asustarle.

Que le saliera una urticaria, granitos, no sabes cómo estaba.

O sea, estaba morado, como una berenjena estaba el tío.

Menos mal que los médicos han venido a los cinco minutos...

-Pero ¿ya está... bien, bien?

-Sí, sí, está bien, pero si no vienen los médicos se muere,

es que se muere. No sé en qué pensaba, Dios.

-No sé cómo se te ha ocurrido semejante barbaridad.

-No es trigo limpio, te lo digo yo.

-¿Qué dices? ¿Rafa? -No, no. Que no.

No lo hemos engañado.

Ese tipo está tramando algo, está haciendo una emboscada.

-Bah, no digas tonterías, hombre, al contrario.

Creo que le tendrías que estar agradecido, te está ayudando.

-Isabel. -¿Qué?

-Que me huelo el engaño.

-¿Qué engaño?

-Que tiene la mirada torva. -Ah...

-¿Cómo que "ah"?

Vamos a ver, esta mañana ha estado hablando con Manuela de mí.

-¿Te estás viendo?

(Móvil) ¿En qué quedamos? Sin tonterías.

(Móvil)

Te están llamando.

Bueno. No, te están llamando.

(Móvil)

Bueno, sí, pero no es nadie.

Pero tendrás que mirarlo para saberlo o no.

Qué pesado eres, cariño,

venga, lo miro, ¿ves? Nadie, la interiorista.

Bueno, la interiorista. Que me tengo que ir además.

¿Me vas a dejar solo? Tú ya está bien, ¿no?

Hombre, estoy regular más que bien.

Bueno, me tengo que ir que llego tarde ya

que quedé con la interiorista, ¿eh? La interiorista.

La interiorista, sí. Te lo digo para que no pienses

cosas raras. Cariño, ¿cómo voy a pensar eso?

Por eso porque no hay cosas raras que pensar de mí

por eso te lo digo para que no las pienses.

Adiós.

Adiós.

Buenas.

Soy gilipollas.

¿Para qué llamaste a la ambulancia? Tendríamos ya la salida hecha.

-Sí, a ver, no valgo para eso, no valgo, ¿vale? Casi se me muere

el tío, yo veo "El Padrino" y se me pone mal cuerpo.

-Pues es la única manera de salir de esta, lo sabes, ¿verdad?

Atajar el problema de raíz.

Bueno, ya está, si es necesario me encargo yo mismo, ya está.

-Yo a ti no te sigo, no te sigo, vamos a ver,

no me prestas 300000 euros y quieres cargarte al tío.

-Perdona, son dos cosas muy diferentes,

el dinero es el dinero y no sé de qué te escandalizas

si casi te lo cargas esta tarde.

-No, yo le quería dar un susto, un susto solamente.

Por favor, pensémoslo un poco más

que tiene que haber otra solución, Jamie, por favor.

-Que no fumes aquí, coño. -¿Qué te ha dado con el tabaco?

Tú estás muy nervioso, Jaime,

¿quieres una pastilla para los nervios?

El tabaco ahora.

Ahí, no, ahí, no. -Calla, calla.

Y tus pechos que son como dos islas desiertas.

-¿Como dos qué? Anda, no te pongas romántico, déjame.

-¿Por qué te tapas? Porque me da vergüenza.

-Vergüenza de qué. -Soy una mujer casada,

quítate, me voy a duchar.

-Yo también tengo que ir a la oficina.

-¿Pero vas a ir a la oficina?

-Isabel, sé que lo quieres mucho y es el padre de tus hijo

y todo eso, pero no quiero ver cómo te arrastra en su caída.

-¿Y a qué viene eso?

-Lo has entendido, perfectamente, es solo cuestión de tiempo

solo quiero que lo tengas claro.

-Bueno.

Casi toda la mañana su hija la pasó en el despacho,

más o menos salió a la hora de comer.

¿Dónde ha ido? A la Facultad de Derecho.

Creo que estudia allí, ¿verdad? Sí, así es.

Allí se ha encontrado con Joaquín...

Soler.

Joaquín Soler.

Exacto y han estado hablando

durante un espacio de media hora y ha vuelto al despacho.

No voy a necesitar más sus servicios

lo que quería evitar, ha ocurrido.

Ya sabe dónde encontrarme.

Hola, Pilar. Joaquín,

iba a decirte: "Sorpresa",

pero estoy un poco cansada de cinismos por hoy.

He hablado con Claudia. Me imagino.

Mi hija tiene muchas virtudes,

pero la discreción no es una de ellas.

Me aseguraste que no era mi hija.

¿Y qué querías que te contara la verdad?

Tenía derecho a saber que era su padre.

¿Derecho?

Te estabas acostando con la mujer de tu mejor amigo.

Nos acostamos los dos fue una relación consentida,

no quieras culparme a mí solo de lo que pasó.

¿Realmente querías que Julio se enterara de que su mejor amigo

y su mujer le habían engañado?

Yo te quería mucho, Pilar.

Siempre te quise.

Te esperé durante año, Julio estaba enamorado

de otra mujer, ¿por qué no podíamos nosotros comenzar

una nueva vida? ¿Y abandonar a mi familia?

Oh, por favor, Joaquín,

sigues siendo el mismo iluso de siempre.

Entonces, es cierto, lo hiciste para vengarte de él.

Si Julio siguiera vivo, te juro que no haría nada,

pero yo estoy solo, Pilar.

No tengo a nadie, no tengo familia, salvo una hija

que hasta esta mañana ni sabía que tenía.

Claudia nunca te va a considerar su padre.

No, por supuesto que no, pero es mi hija

y se merece que le pueda dar una explicación,

eso es lo único que no vas a poder impedir.

¿Estás seguro?

Hubo un día

en que las cosas eran diferentes.

Un día en que si yo te pedía un favor...

Tú lo ha dicho.

Ese día ya pasó.

Qué poco me conoces, Joaquín.

Yo no soy de las que pierde,

pero puedo hacer que lo demás pierdan.

No me obligues.

(Móvil)

Miriam, habla conmigo, joder,

ya está bien, ¿no?

Necesito verte.

Yo tengo que volver a tocarte

y mi vida es una mierda si no estás tú.

Qué bonito.

Al final la jueza me ha hecho caso.

¿Hay alguna razón por la que tenga que soportar

tu presencia solo viniste a tocar los cojones?

Mira lo que traje para el bebé.

Tendremos que empezar a arreglar

la habitación. ¿A qué has venido?

Mira, sé que no lo estás pasando bien

y esta situación me cansa, supongo que a ti también.

Cansado no es la palabra. No dejo de darle vueltas

a la conversación de esta mañana.

Por fin vamos a ser papás

y lo primero que nos sale es discutir.

En otro tiempo hubiera sido la mejor noticia para ambos.

Bea... Escúchame,

vengo a hacerte una propuesta

y te prometo que es bueno para ambos.

Lo que es bueno para ti no puede ser bueno para mí.

Hasta que me dijiste que quieres el divorcio.

He cambiado y no me gusta la persona

en la que me estoy convirtiendo. Fíjate, en eso estamos de acuerdo.

Yo no soy así y sabes que no soy así,

tienes que entenderlo, de repente sin dar ningún tipo

de explicación, me dejarías tirada en la calle sin un puto duro

y habría tenido que empezar mi vida desde cero, ¿sí o no?

Pero no justifica lo que has hecho. Por favor.

En cualquier caso ya no me sorprende nada.

A lo que vamos, ¿se te ocurre alguna manera

de desatascar todo esto? Ya te digo, no tengo intención

de convertirme en el padre de familia perfecto.

Quiero una compensación. Era eso.

Por todo lo que hemos vivido.

En cuanto la tenga, me voy.

Dejaré de darte problemas y si quieres, vuelve con tu jueza.

¿Cuánto quieres?

Lo tenías preparado.

(RÍE)

Siete millones de euros, tú te has vuelto loca.

Es una cifra razonable.

Sí, razonable.

Quieres que te regale siete millones de euros, a ti

por el tiempo que hemos vivido.

Mira, si me hubieras pedido, qué sé yo, 300000 euros...

Te dije desde el principio

que esto iba a ser justo y bueno para los dos.

Si no quieres creerme, no me dejas otra opción.

Voy a quitártelo todo.

Ten cuidado porque, a lo mejor, te quedas sin nada, ¿me oyes?

¡Y tu hijo también!

Miriam, no, no grites, no grites.

No grites, soy yo.

Perdóname, tenía que verte, pero no me has dejado otra opción,

no me coges las llamadas. No quiero hablar contigo,

se ha terminado. Lo sé, pero concédeme un minuto.

Por favor.

He hecho lo que me pediste.

¿Has dejado a tu mujer? No, no, mucho mejor aún.

Va a ser ella la que me va a dejar a mí.

Quiero que veas esto.

Ábrelo, échale un ojo, por favor.

Pero, Rober.

Esto es demasiado. Solo falta tu firma.

Yo no puedo aceptarlo, ¿y si se entera?

No, no se va a enterar nadie, no te preocupes,

tu nombre no aparece por ningún papel,

no hay forma de rastrearlo.

Pero todo esto yo.

Yo no quiero tu dinero. Eso no importa,

lo único que importa es que Beatriz no podrá quitarme

nada porque no tengo nada.

No tengo nada.

Gracias, Rober.

Esto volverá a ser tuyo en cuanto se cierre el caso.

Lo único que me importa es que vuelvas a estar conmigo.

Todo lo demás me da igual.

No quiso contármelo por teléfono, pero me aseguró que sabe

qué son esos números. ¿Estás seguro que confías en él?

Como todos los amigos, no, que sí, mujer, que sí.

¿David?

¿Sí?

Pasa.

Este es David, el amigo que te dije que nos echaría una mano,

por ahora al frigorífico, a ver cuándo te traes las cervezas.

Encantado. ¿No me dijiste

que nos ayudaría un periodista?

David es familia, confía. Últimamente, me cuesta confiar

y menos de alguien que saca trapos sucios de los demás.

Oye, tú como si yo

no estuviera, no me ofende nada, esta tía...

Vale ya, ¿que averiguaste?

Toma.

¿Y esto?

Amplía.

¿Contenedores? Fijaos bien.

Cuatro letras y siete números. Efectivamente,

así identifican contenedores y se repiten igual con todos.

Cuatro letras, siete números.

Las tres primeras letras son la empresa y la lista

que os pasó Julio Fuentes

son unos contenedores de la misma empresa

por eso se repiten las letras. Un momento.

Este es el contrato de la fusión, están todos los clientes

y empresas que representa el bufete,

habrá una relación con los contenedores.

Me la termino y comenzamos. Sí, pero rapidito.

-Entiéndanme usted a mí,

yo no puedo abrir sin la autorización del dueño.

-Ya, me dijo que no había problemas, llamaría.

-No ha llamado. -Joder...

-Miren, si quieren esperarle,

ahí en frente tienen un bar, pero a las 10...

Cierro y me largo. -Ya...

¿Por qué no hacemos otra cosa? Dígame cuál es su trastero

y dejamos la caja en la puerta, ya la recogerá.

¿Sí? ¿Qué le parece? -Cómo ha dicho que se llama.

-Julián... Julián Casas. -Sí.

-Vale...

Casas... ¿eh?

Julián Casa, aquí.

Mejor, dejadme aquí la caja y ya se la llevo yo.

-Eh... joder... eh...

Vale, venga, como quiera. Aquí la tiene.

Gracias y disculpe las molestias. -Nada...

-Sergio, Sergio... ven.

Coge la moto y vete para casa, ¿vale?

Cuando este se largue intentaré entrar.

-Si quieres, puedo vigilar desde fuera.

-No, si quieres ayudar, vete a casa y como si no pasara nada.

¿Vale? Si esto se tuerce, prefiero que no andes por aquí.

Venga... vamos.

(ALMUDENA) Bueno, muchas gracias

y disculpad la llamada a estas horas.

Que paséis buena noche, un abrazo.

En casa de Jorge tampoco está.

-Bueno, tranquila, seguro que está bien.

-Es tardísimo y tiene el móvil apagado.

-¿Sabes lo que pasa? Que no está a gusto conmigo aquí.

Así que prefiere estar en la calle, cuando se canse, volverá.

-No me lo quiero imaginar dando vueltas, hay que hacer algo.

-A mí tampoco me gusta vivir así;

(Se cierra una puerta) pero... tiempo al tiempo.

Mira, ahí está. -Sergio...

Pero, bueno, mi amor... Bueno...

Estaba preocupadísima, ¿por qué no me coges el teléfono?

-Perdona, lo tenía apagado y no me he dado cuenta.

Bueno... debes tener hambre, te preparo algo, ¿vale?

-Vale, pues sí. -Bueno...

Yo os dejo cenar tranquilos, me voy a leer a mi habitación.

-A ver, podemos cenar los tres.

-Pues... me parece un plan estupendo.

-Sí, claro, qué buena idea.

Vale, pues entonces, vete con tu madre a la cocina

y la ayudas a prepararlo todo. -Venga... vamos.

Bueno, parece que nos ha dado una tregua.

-Me tengo que ir... un amigo...

Ha tenido un accidente. -¿Qué dices?

-Sí... no sé qué ha pasado. -Te acompaño.

-No hace falta, así aprovechas y hablas con él.

-Pero dime algo. -Te digo.

Estoy saliendo... ¿En qué hospital está?

-Qué desastre...

(Chirrido de una puerta abriéndose)

-Hola... -Hola.

-¿Y esto? -Pues esto es...

Una cena para mi mujer.

-¿Ya no te duele el estómago? -Un poco todavía, pero vamos...

-¡Tachán! -¡¡¡Oh!!!

No...

-Es que he pensado que para qué cambiar la correa, ¿no?

-Por favor... siempre he querido tener uno como este.

Es el que tenía mi papá. -Ya lo sé, mi amor, por eso.

¿Qué...? -Un dolor de cabeza todo el día.

-¿Sí? -Tienes aspirinas aquí, ¿verdad?

-Pruébatelo, ¿no? -Sí.

-Oh...

Está delicioso, mi amor, como siempre.

-Bueno, no me ha salido

como otras veces, pero... No, no estaba mal.

-Está riquísimo.

Y tú no has comido nada. -No, ya sabes que, a veces,

cuando cocino, pues, se me corta el apetito, entonces...

-Bueno, pues yo me voy a dormir que estoy molida.

-¿Qué tal la espalda? -Bien... ¡mal!

O sea, me duele mucho, la verdad.

-Deberías ir al fisio.

A veces, haces demasiado esfuerzo en el gimnasio, ya te lo he dicho.

-Sí, debería ir, ¿no? -Ajá...

-¿Estás bien?

-Sí...

-Bueno... pues me voy a la cama, hasta mañana.

-Hasta mañana.

Jaime, soy yo, perdona que te llame tan tarde.

He estado dándole vueltas y...

Creo que llevas razón...

Hay que hacerlo.

¿Qué va a ser, joder? No me obligues a decírtelo.

Lo de la raíz, joder... lo de la raíz.

Que hay que cortar de raíz

y las ramas y las flores y lo que haga falta.

Pero... tenemos que acabar con esto.

Ninguna de las empresas tiene que ver con los contenedores.

Es que ni hay una importadora.

Solo fondos de inversión, constructoras...

Alguna empresa de comunicación, poco más...

¿Qué buscas? LUPEI.

¿LU... qué? Es una empresa

de la que se encarga mi hermana Almudena.

La vi en su despacho, pero... no está en la lista.

¿Estás segura? Sí, Carlos,

estoy segura. LUPEI.

Mira, ahí la tienes. Se dedican a la importación

de material industrial. ¿A ver...?

Mira, tiene una nave en las afueras, ¿no?

Deberíamos ir a echar un vistazo. Carlos, no.

Esta mañana ni entré en tu casa, ¿y te apetece echar un vistazo?

Solo digo de acercarnos, a ver si, de verdad,

es una empresa industrial. Anochece, es tarde...

No sabemos qué nos encontraremos, tiene razón,

puede ser peligroso. Mañana voy al despacho,

a ver si averiguo algo más. ¿Vale?

Quizá mi hermana

me pueda contar algo. Pero que no sospeche.

Y hablar con la policía no estaría de más, es una sugerencia.

(IRÓNICO) Sí... decimos que tenemos

unos papeles con unos números y ya, necesitamos algo más.

Os quedáis a cenar, voy a pedir cena.

¿Cuándo he rechazado una invitación?

¿Chino? Sí.

Sí...

Oye, siento haber sido tan borde contigo.

Perdona...

Bueno, no te preocupes, no me fiaría de alguien como yo.

¿Sois muy amigos Carlos y tú? Desde que éramos así...

Es mi mejor amigo.

¿Y conociste a su madre?

No me suele hablar de ella.

Sí, lo pasó muy mal cuando murió.

Creo que aún no lo ha superado.

Pero no solo lo de la madre hay más cosas.

¿Más cosas? Sí.

¿No te ha... contado lo de Sara?

No... ¿quién es?

Bueno, da igual, déjalo, ya te lo acabará contando.

¿Y por qué estás tan seguro? Bueno, por la forma en que te mira.

¿Tú crees...? ¿En serio no te has dado cuenta?

Hay cosas que saltan a la vista, hay que querer verlas.

(Timbre de mensaje) Perdona.

Pues ya está, en media hora está aquí.

Perdóname... me tengo que ir, tengo que solucionar un tema.

¿Ha pasado algo?

A mí no me mires, no sé dónde va.

(Chirrido de una puerta abriéndose)

Es Joaquín, ¿verdad?

Claudia. Escogiste a su mejor amigo.

No te servía cualquier cosa, ¿no?

Da igual lo que haga, ¿verdad?

Siempre ha sido así, tu padre un santo, yo la mala...

Papá se enamoró de otra mujer, mamá, pero tú solo querías

estar por encima de él.

Porque tú utilizas a la gente a tu antojo y te da igual el dolor.

¡Pero ¿qué sabes tú del dolor, Claudia?!

Has tenido una vida entre algodones

y esa vida, por si no lo recuerdas, te la he dado yo.

¿Por qué tendría que estar agradecida?

¿Porque me has engañado toda la vida? ¿Por eso?

¿Porque no dejaste a papá ser feliz con la mujer que amaba?

Lo hice para proteger a mi familia.

¿De qué nos has protedigo?

¿De qué? Si no nos has protegido de nada.

Almudena tiembla cada vez que te ve.

A Roberto ya no le queda ningún tipo de escrúpulo

e Isable es... una triste fotocopia tuya.

Es de ti... de quien nos tendrías que haber protegido.

¿Y a ti, Claudia...? ¿En qué te he convertido a ti?

(Chirrido de la puerta al cerrarse)

¿Y Julián...? ¿No íbamos a cenar juntos?

-Ha tenido que salir, ve sirviendo la ensalada.

(Tono de comunicando)

(Tono de comunicando) Joder...

(Ruidos metálicos de archivos)

(Se cierra la puerta) Eh... Eh... ¿quién está ahí?

Julián, sé que eres tú, abre.

-Por fin... qué ganas tenía de salir de esa casa.

Ya está...

(Motor del coche arrancando)

(Motor de camión)

Quiero es la mitad de tu herencia. No permitirás que se sepa

que tuviste una hija fuera del matrimonio.

La cuestión es que no te va a ser tan fácil...

Salirte con la tuya. Tiempo al tiempo.

¿Y cómo es el nuevo Rober?

(RIENDO) Un tipo alegre, relajado... feliz.

Cuando Rober quiera recuperar todos sus bienes...

Estaremos volando muy lejos.

-¿Qué tal con el interiorista? Tengo ganas de ver la reforma...

Con toda la pasión que le estás poniendo.

-Estoy viendo a alguien,

estoy sintiendo cosas que no había sentido en la vida.

-Las cosas... están empezando a descontrolarse y no me gusta.

Ayer por la noche cazamos

al chico husmeando, se están acercando demasiado.

Deberíamos llevar lo que tenemos a la jueza.

El otro día entraron en mi casa,

anoche casi me abren la cabeza... No quiero saber qué es lo próximo.

Os dije que había mucha gente que intentaría hacernos daño,

tengo que haceros una confesión.

Son mis hermanos... no los reconozco.

No estás sola... yo estoy contigo.

Si descubro que me mientes en algo,

no creo que vuelva a perdonarte en la vida.

-Déjame que te explique... -¿Por cuánto me has vendido?

(Cristales rotos)

Te van a sustituir por Rafael Sotomayor.

-Este tío es un problema para ambos si habla todo se va a la mierda.

-Conozco a gente que sabe quién puede hacerlo.

-Te manda Víctor, ¿verdad?

¿Quieres ser mi mujer? ¿Qué tal anoche? Llegaste tarde.

-Sí, tuve que ir a el juzgado. -¿Con Roberto?

No te olvides, los Fuentes... nunca pierden.

Traición - Capítulo 4: Padre nuestro

19 dic 2017

Claudia sigue sin asimilar que no es hija de Julio Fuentes. Obsesionada, busca entre fotos y documentos familiares alguna pista que la ayude a conocer la identidad de su verdadero padre. Mientras tanto, Carlos descifra las secuencias de números que les envió Julio. La pista los conduce a unos contenedores y una empresa que lleva el despacho: Lupei.
Almudena tiene que enfrentarse a su madre y anunciarle que se ha casado en secreto con Julián. Y este último se siente amenazado por el padre de Sergio, que ha venido a desenmascararlo. Mientras, Víctor descubre que Isabel mantiene una relación secreta con Rafa: el auditor se convierte en una doble amenaza para él.
Por su parte, Beatriz anuncia a Roberto que van a ser padres. Lejos de ser una buena noticia, Roberto reacciona de una manera inesperada y drástica. Pretende, así, conservar íntegro su patrimonio.

Contenido disponible hasta el 28 de septiembre de 2067.

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  1. Maria del mar

    Porque no suben el capitulo 6 quiero verlo y solo esta el 5 el ultimo subido

    07 ene 2018
  2. Maria

    No han subido el cap 6 '(

    04 ene 2018
  3. Piruli

    MUY BUENA esta série. Lastima que solo sea los martes. Gracias !

    03 ene 2018
  4. Avatar de Mimi1048 Mimi1048

    No se ve el video en mi tableta

    31 dic 2017
  5. Carlosfm

    Serie genial.La actuacion de Ana Belen Es soberbia.

    26 dic 2017
  6. María

    Me hace gracia el nuevo papel de Bea. Con lo buenecilla y entrañable que estaba en "El chiringuito de Pepe". Me encanta.

    23 dic 2017
  7. Victoria

    Impresionante me encanta esperando que sea martes ya.

    21 dic 2017