Trabajo temporal La 1

Trabajo temporal

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Para todos los públicos Trabajo Temporal - Ana Obregón y Carlos Sobera - ver ahora
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Bienvenidos a Trabajo Temporal.

Hoy Carlos Sobera se pondrá el mono de trabajo

para realizar las exigentes tareas de un mozo de almacén.

-Vamos a meternos aquí esta es la ruta 14.

-Espera que no quiero romper. Ahí ...ay dios mío, ahí estamos.

Se pondrá a las órdenes de sus encargados

que no le dejarán pasar ni una. -Tiene cara de buena persona.

-Sí pero ya le conocerás. -Eso lo piensas ahora, dentro

de media hora ya verás cómo no.-Joder...

-El popular presentador tendrá que aprender a cargar

y descargar con habilidad y destreza.

-Aquí cuando te cargas algo ¿no tendrás que pagarlo?

-Sí. Sí. -Deberá atender las indicaciones

de sus compañeros. -Ya que has manchado la botella

la limpias tú. -Está bien.

-Aquí no sale una botella así. -Vivirá de primera mano las duras

condiciones laborales en las cámaras frigoríficas.

-¿Como podéis trabajar? Esto es como estar

en una nevera a dos grados de temperatura reales además.

-Y tendrá que emplearse a fondo para realizar tareas a las que no

está acostumbrado. -La madre que lo parió.

No debo estar haciéndolo muy bien.

Por su parte, Ana Obregón vivía su día más duro ejerciendo

de camarera de pisos en un hotel.

-No. No puedes entrar

por la puerta principal Ana. -¿Pero cómo no voy a entrar

por la puerta principal? -Hoy vienes a trabajar

con nosotros. -La actriz deberá arremangarse

para realizar las tareas menos agradecidas y más agotadoras.

-Te tengo que confesar que a mí lo del baño es lo que

me da un poco más de asco. -Te pones guantes.

Venga. -Tendrá que hacer las camas

con cuidado y dedicación si quiere contentar a su jefa.

-Oye, si que miras todo hija mía.

-Que luego vienes y encuentras polvo en las habitaciones.

-¿En serio? Le tocará pasar por la lavandería

para aprender las técnicas de planchado y lavado

que no conoce. -Me pongo así y hago mira, ras.

-Los puños nunca debemos plancharlos.

-Éso no... Pues yo...mira que guays.

-Será vigilada con lupa por sus superiores

que no le darán ni un respiro.

-Ana, esto no es así. Esto tiene

que estar perfectamente bien, pero tú no puedes sentarte.

Que no te vuelva a ver así. -Pero también habrá momentos

para confidencias y secretos entre compañeros.

-Te voy a llevar al huerto.

-Carlos Sobera presentador, actor y uno de los rostros

más conocidos en nuestra televisión.

Con una exitosa trayectoria de más de 30 años en escenarios

y platós siempre nos ha hecho disfrutar con su personalidad

e inigualable sentido del humor. El hombre que más concursos

ha conducido será hoy quien deba enfrentarse

a una dura prueba entre cajas, palets y carretillas.

Ana Obregón, nuestra estrella

más polifacética. En su brillante

carrera como actriz, presentadora,

guionista o bailarina ha obtenido un reconocimiento

que le han convertido en una de las mujeres

más populares de nuestro país. Acostumbrada al glamour

hoy Ana deberá limpiar, planchar, lavar y aspirar en un hotel

de lujo donde ella misma se ha hospedado en multitud

de ocasiones.

-¡Carlos! -Es aquí Carlos.

-Llego. Llego.

-Buenos días. -Qué tal buenos días.

Vas a pasar una jornada.

-Vienes a preparar pedidos, cargar camiones, descargar, trabajar.

-Tú tienes el turno de las seis de la mañana

y por lo tanto tenemos que darnos mucha prisa porque

el trabajo está esperando. -¡Ya me estáis metiendo prisa!

-Si porque te tienes que cambiar de ropa y hay que cargar

camiones inmediatamente. -Señor, sí señor.

Os sigo. -Vamos que se nos

va la mañana. Que ya vamos tarde.

Alberto buenos días. Éste es Carlos.

Hoy viene a trabajar con nosotros.

Pero hay que darle caña. -Primera pregunta, ¿la gorra

me la pongo o no? -Sí. Aquí todo el mundo

va con gorra. -¿Y por qué vais con gorra?

-Por tema sanitario. -Pero los jefes no lleváis gorra.

-Tenemos que diferenciarnos un poco.

-Qué, ¿qué no cargáis no? -Tenemos otras cosas.

-La logística siempre es importante.

-¿No pretenderás llegar el primer día y quitarte la gorra ya?

-No. Si es por higiene

no hay problema. Tiene cara de buena persona.

-Sí, ya le conocerás. -Éso lo piensas ahora, dentro

de media hora ya verás cómo no.

-Joder... bueno, vamos a ello.

Eloy suerte, que se te de bien la logística.

-Carlos vamos por aquí. -¿Por aquí?

-Sí.

-Hola que tal, cuánto tiempo. -Es verdad, cuánto tiempo

sin verte. -Vengo a grabar, algo que

voy a trabajar. -No, no puedes entrar

por la puerta principal Ana. -¿Pero cómo no voy a entrar

por la puerta principal? -Porque hoy vienes a trabajar

con nosotros. -Ya pero ¿de qué voy a trabajar

yo aquí? No me dejáis entrar por aquí ¿por dónde tengo

que entrar? -Aquí por la puerta de servicio.

-¡Por la de servicio! Ay madre. -Como todos los trabajadores.

-¿De verdad? ¿Por donde está?

-Por aquí. Aquí te está esperando

ya el director de comunicaciones. -Hola, Ana bienvenida.

-Encantada. -Hoy se cambian los papeles.

Hoy no entras por la puerta principal.

-No me lo han dicho. -Tienes que entrar por aquí.

-¿A trabajar de que? -Vas a hacer de todo un poco,

limpiar una habitación, todo lo que haga falta.

Te voy a llevar con la gobernanta que te va

a marcar las pautas para empezar a trabajar.

-Dios mío... vámonos

que hoy la liamos. ¿Por aquí?

-Sí, pasa. -Buenos días.

-Hola. Que tal.

-Ella es nuestra gobernanta general y ella te va a

dar las indicaciones. Yo os dejo y luego os veo.

-Encantada Carlos, hasta ahora. ¿Qué hago?

-Vas a estar de camarera de pisos.

Siempre has estado en el otro lado.

Vas a ver cómo conseguimos que es ese otro lado esté

tan contento como estás tú con nosotros.

Limpiar todo, fregar todo. Vas a estar encantada.

-Me encanta. ¿Cómo lo hago?

-María Elisa va a estar contigo toda la mañana y te va a enseñar

cómo va a quedar la habitación perfecta.

-Hola. -Hola Elisa, hola compi.

Dame un besito. Que voy a estar pegada

a ti. Tienes que decir que tengo

que hacer. Pero me tendré

que cambiar. No voy a ir así vestida.

-Os cambiáis. Y tranquila

que luego ya iré a veros a ver como ha quedado la habitación.

-Dios mío me vas a puntuar. Pues nada, adiós Carmen.

-Suerte. -¿Suerte, nos vamos Elisa?

Ay Dios.

-Bueno Carlos esta es tu herramienta de trabajo.

-El carro de Manolo Escobar. -Te voy a presentar a Gerardo.

-Buenas Carlos. -¿También es jefe?

-Carlos va a trabajar con nosotros,

ponle al día que empiece a descargar que ya vamos tarde.

-Perfecto. -Gracias.

Hasta luego. -¿Qué hago?

-Mira, vente conmigo. Cuidado

siempre con los dientes. Carlos apoyate un poquito.

Te ayudo y hechas hacia ti con cuidado.

Y ya está. Siempre agarrando.

-¿Dónde me lo llevo? -Un poco más adelante.

Ahora te indico. Gira y te acompaño.

-Dios mío. Esto es difícil

de conducir. Me va a salir chepa,

fíjate lo que te digo.

¿A que ahora empiezas tú? -A las cinco de la mañana.

-¿Y cuantas horas pasas aquí? -Depende, entro a las cinco, salgo

a las siete repartir y llego más o menos a la una o dos

de la tarde. Te ayudo, esto es un poco difícil,

pero sólo al principio. Igual

que has hecho antes. Éste va a pesar

algo más. Tira hacia ti y siempre

agarrando el género y el carro. Con los riñones.

-¿Y dices que cuantas horas? -Seis, siete, ocho...

-Seis, siete..¿y todo el rato cargando?

¿Cuántos años llevas haciendo esto?

-Completo entre la temporada y otra ocho años.

Vamos Carlos que tú puedes.

-¿Hasta donde hay qué...? Oye esto es fácil Alberto.

-Venga, vamos que se nos está echando el tiempo encima.

Vamos a coger más mercancía. -Muy bien.

-Gerardo aquí, ir cargando esto. Cada fila tiene una etiqueta

con el nombre del cliente para no hacernos líos

en las cargas. Éste por ejemplo es el hotel

Palace, Triciclo... cada uno, cada fila tiene

una etiqueta y procedemos a cargar para que no nos liemos

demasiado. Pues vamos a cargar

que nos vamos. -Haz lo que te he dicho, inclínalo

un poquito y pisotón. Perfecto.

-Vengo eso a la ruta de Cristóbal, Gerardo, vámonos.

-¿Cuál es? -Ven conmigo.

-Yo te sigo. -Después de estar durante

toda la noche elaborando los pedidos para los hoteles

y restaurantes lo que hacemos aquí es cargarnos

para hacer la distribución. Con lo cual esto tiene que ir

muy rápido y muy ordenado para no cometer

errores. -Yo alucino porque esto

es como un...¿cuantos caben a la vez?

-Vamos a meternos aquí. Esta es la ruta 14.

-Espera que no quiero romper. Ahí estamos.

-Cuidado que no se vuelque Carlos.

Ahí dentro va mercancía y no podemos dañarla.

-Menos mal que no había huevos,

en las cajas quiero decir. -Ya te veo.

-Gerardo. -Vámonos que se nos echa

el tiempo encima. Más rápido

que no llegamos.

-Oye Elisa digo que la gente es un poco guarrita porque

mira cómo han dejado la cama. ¿Qué habrán estado haciendo

estos esta noche? -Quitamos la ropa.

-¿Qué hay que hacer? ¿Lo cambiáis todos los días,

cada día? -Cada día.

-¿No te arriñonas aquí? -Si pero ahora cogemos

y levantamos la cama. -Coño, perdón.

He dicho un taco. -El hotel nos lo puso para

que no nos hiciéramos daño en la espalda.

-¡En serio! Elisa ¿Cuántos años llevas trabajando aquí?

-18 años. -¡Qué dices! ¿18?

No me lo puedo creer. -Esto lo sacamos.

-Yo saco. -Y metemos la ropa limpia.

-Lo dejamos aquí tirado. -No podemos.

Ahora tenemos que ir a por la ropa.

-¿Que ropa? -Ropa limpia.

-¿Pero por que no ponemos esta otra vez?

-Que no mujer, venga vamos. -¿A dónde? Bueno pues venga.

-Con esto tú al gimnasio

no vas ¿verdad? -No me hace falta.

-Madre mía ¿pero todos los días cuántas camas haces?

-12 habitaciones. -¡12!

-Ya 12 son 12 ¿cuánto tardáis? -Pues una media hora.

-¿Media hora? -Depende de cómo te dejan

las habitaciones tardas más o tardas menos.

-Así. -Muy mal.

-¿Lo he hecho mal? No lo entiendo.

¿Esto qué significa? -Esto es el plaid de la cama.

-¿El plaid? No lo he oído en mi vida.

¿Cuando se baja la camita? Que me voy a tirar un rato.

-Vas a arrugar las sábanas. -¡Uy coño!

-Que luego viene Carmen a revisar la habitación.

-¡Que viene Carmen! Venga va.

-Ahora vamos para el baño. -Elisa te tengo que confesar

que a mí lo del baño es lo que me da un poco más de asquito.

-Nada, te pones guantes. -Nos ponemos guantes.

Venga al baño.

-Carlos te voy a presentar a Miguel.

De lo que se trata aquí es de dejar el almacén

ordenado y limpio. Te dejo con él y me voy

a hacer mis cosas. -Hasta luego.

¿Qué tenemos que hacer para dejarlo limpio?

-Vamos a rotar el género. Todo esto es fresco y lo atrasado

lo sacamos y el fresco atrás al final.

-¿Donde lo llevamos? -No lo llevamos.

Lo ponemos delante... -Ah, lo ponemos delante

para que se lleven antes ese. -Sí.

-Entendido. -Empezamos.

Ponemos el pie aquí y así. -Fácil no es.

Mecachis. -Lo ubicamos con el pie.

-¿Tú de dónde eres? -De Ecuador.

-¿Y cómo has llegado aquí tu? -Por medio de un hermano,

que estaba estudiando, vine de vacaciones.

Me gustó el ambiente y todo.

Y me quedé. -¿Y tu hermano sigue aquí

o qué? -No.

Me ha abandonado. -O sea que él se marchó.

Vienes a ver a tu hermano y él se marcha

tú te quedas. -Esta pilita la vas a mover.

-¿Subo el carro? Pues nada.

Yo lo bajo. -Despacito.

-Despacito. No nos rompamos las narices.

Esto es lo que se llama un accidente laboral.

-Sí. Eso sí.

-Pues nada Miguel. En Ecuador

no sé cómo se hace en España a base de riñón.

Lo cogemos y lo ponemos.

¿Qué es esto por cierto? -Uva.

-Aquí cuando te cargas algo ¿no tendrás que pagarlo?

-Sí. -¿Cómo que sí?

-Te descuentan aquí un día de trabajo.

-No me jodas. -El género que ya

no vale lo que hacemos es al banco

de alimentos lo tiramos lo que sea.

-Pero esto está tapado, esto el jefe no lo ve.

-Sí. Después viene a mirar todo.

Y ve que está malogrado. -Esto llega al hotel o donde

sea, lo ven... y al final me va a tocar

palmar pasta. Verás tú.

-Está fila la movemos. -¡Miguel! Vete al almacén

a por cajas, a por envases de cartón,

llévate a Carlos y así enseñas a manejar el toro.

-Dejo esto entonces. -Si dejamos esto y nos vamos.

Jonathan y te encargas esto. -Te sigo.

-Carlos bajemos ese palet

de arriba. -¿Tú estás seguro de esto?

Voy para allá. Primero lo subo.

Un poco más. Ahí está perfecto.

-Sí. -Echo para adelante.

Ahí va de maravilla. Tiro hasta

el fondo. -Ahí lo levantamos.

-Lo levantamos que era el del medio.

¿Más? -Lo has inclinado hacia ti.

Tenías que levantarlo.

-Vale. Lo dejo donde estaba.

-Sí. Vuélvelo a su sitio de nuevo.

-Ahí. -Y de ahí ya irás para atrás.

Un poco. Y damos marcha atrás.

-Me voy, me voy. Y lo llevo ¿hasta

dónde? -Ahí mismo.

No lo podemos llevar el palet en altura.

-Esto es la verdad que mola bastante más

que llevar cajas con la carretilla. De hecho igual

me llevo uno de estos a casa. Fíjate lo que te digo.

Voy a coger un poco de velocidad

que se vea que tengo un poco de salero señores.

-Así no vas a ver adelante. Sería

marcha atrás. -Pues nada espérate

que lo tengo. Voy. Voy.

-Lo llevamos al sitio, hacia donde estaba.

-Miguel aquí un poco de tortícolis sí que tendréis en este curro.

Digo yo. Uooohh.

-Elisa.

-Dime. -Aquí el suelo hay que fregar

justo donde las esquinas. -Sí que se quedan los rincones

muy sucios. -¿A quién le toca limpiar

el water? -Ya lo hago yo no te preocupes.

-Si quieres lo limpio yo pero es que me da un asco

que la gente es muy guarra. -No te preocupes que

lo hago yo. -¡Oye tú eres Ana!

¿Qué haces aquí? -Que estamos haciendo

aquí el tema de un programa ¿pero no te lo han dicho?

-No. -¿Qué te has dejado

un cargador? -Sí. Ahí lo tengo.

-¿Cómo te llamas? -María.

-Encantada María. Tu cargador.

-Me alegro mucho de verte. Ya te veré en la tele.

Adiós Ana. Hasta luego.

-Hasta luego.

-Elisa creo que esto está ya. Hola.

-¿Qué tal te ha ido? -Muy bien.

-¿Los nervios? -Bien.

Estoy agotada. Estoy doblada.

No por nada, es todo por lo del cólico nefrítico.

Yo creo que voy a expulsar ahora.

-Ahora toca mi revisión. -Carmen vamos a ver.

Elisa que he tenido una buena directora

de orquesta. ¿Qué tal está la cama?

-Muy bien estirada. -¿Los cajones están limpios?

Sra. se ha dejado un cargador que se ha pegado un susto

la pobre cuando ha entrado. Pues sí que miras todo hija

mía. -Hay que mirar todo, imagínate

que luego vienes y te encuentras polvo las habitaciones.

-¿En serio? -¿Pasamos a revisar el baño?

-Vamos a ver.

-Está muy bien, todo sequito, que luzca qué brille.

-Hasta las esquinitas que las he hecho yo.

-Hemos hecho defondeo. -Ella ha hecho el water.

-Las papeleras ¿también las miramos?

-Mírala. Está perfecta.

-¿Qué tal todo? Lo va a mirar todo.

Es como la mili. Pasan el dedo por todos lados.

-Hoy podemos aprobar. -Ole Elisa dame un abrazo

tía que lo hemos hecho genial. Ahora

lo siguiente. Vámonos.

-Vamos a hacer zumito.

-¿Zumito? -Zumito de naranja.

Yo venía preparado para una intervención quirúrgica.

Zumo de naranja. -Tenemos las naranjas a remojo

para desinfectarlas. -Ya decía yo porque se lavan

las naranjas si la piel no se come.

-Para que no se meta en el zumo al pasar

todo lo que trae la piel, que suele traer de todo.

Ya está la bomba encendida.

-Ey que no sé nadar amigos. Para hacer esto

¿qué hay que estudiar María? -Yo he estudiado

la diplomatura en nutrición humana y dietética, y ciencia

y tecnología los alimentos. -Dios mío no he entendido nada.

Este trabajo está bien. Más que estar fuera llevando

cajas. ¿Te lo pasas bien?

-Sí. -¿Que es lo que haces?

-Ir seleccionando naranjas porque puede venir alguna

podrida y no quiero que entre en el zumo, lógicamente.

Aquí calidad ante todo.

-Tengo que ir a por ellas. -Sí.

Las empujo un poco más.

-Las vas acercando.

-Esto ahora al exprimidor. La vamos llevando aquí porque

así seleccionamos mejor por si se nos cuela alguna

que no esté bien, que esté rota.

Aquí hay una fea, la tiramos a la basura ya está.

-Éstas están guapas. Prefiero esto a las cajas.

Y ahora por allí.

Las cojo. -Las volcamos

en la cesta. -¿No pasa nada si les doy golpes

no? Lo que noto es mucho

frío en las manos. -Esto está refrigerado

para no perder la cadena de frío en ningún momento.

Entre eso y que el agua está fría. -¿Hay alguna fruta con

la que sea peor? -Con la zanahoria como tiene

mucha agua nos quedamos congeladas.

O sea que la zanahoria peligrosísima.

- Ya esto está preparado.

-Está puesto para funcionar de manera continua.

-El exprimidor este me gusta para llevar a casa.

Mola. Aquí más o menos por lo que

he visto yo caben 100 o 150 naranjas.

Podemos hacer el cálculo de cuantas se necesitan

por botella. Ya lo sabremos para siempre.

Éstas aquí. -Las tienes que llenar hasta aquí.

-Hasta aquí más o menos. -Para asegurar el litro.

Hay que ser muy meticuloso con esto.

No puede sacar el producto sucio.

Imagínate un cliente que le viene todo esto chorreando naranja

por ahí. -Claro no le va a hacer ninguna

gracia. -Tiene que estar todo limpito

y apetecible. -Bueno, voy a ver

si con esta consigo... -A ver si atinas.

-Es curioso que con lo mecanizado que está

todo el proceso para llenar la botella hay que estar aquí...

-Una máquina más grande lo hace automático.

-¿Ahí está bien? -Sí.

Estoy siendo muy generoso con estas botellas.

-Ya por último vamos a cerrar las botellas, este zumo

está recién exprimido para que no pierda

ninguna propiedad ni que entre nada.

Antes de nada ya que has manchado

la botella la limpias. Aquí no sale una botella

sucia. -Me parece bien.

Sí señor. ¿Así está bien?

Además tienes razón. Cliente tiene derecho.

-Que no se encuentre resto de pulpa.

Y para cerrar tienes que hacer fuerza.

Hasta que suene clack.

Ahí está cerrado todo bien. -Esta está limpia.

Lo digo para que no me riñas.

-Ésa la has cerrado mal. -Tienes razón.

Es que no quería hacerlo perfecto el primer día.

-No me quieres quitar el trabajo tampoco.

-No va a ser perfecto en absoluto.

-Lo sacamos y le ponemos una nueva.

-Espero no haber hecho excesivo gasto.

- Y ahora para terminar

las etiquetas. De nuestro zumo

con la fecha de caducidad. -La información que tiene

que llevar solamente es la fecha de caducidad.

-Cómo va tal cual exprimido y sale no llevamos nada más.

-¿Dónde se la pongo? -A esta altura y recto.

-Esto ya es para nota. Porque luego si está torcida

la gente piensa que es poco profesional y no se fía.

¿Así que tal? -Muy bien.

-Vamos a empezar con

la ropa de casa. -¿De casa? Ah, lo que quitáis

vosotros. De todos los empleados.

-Aquí también manejamos de todos los empleados.

-En estas lavadoras tan grandes que ojalá tuviera yo esto

en casa que metía todo lo de mi hijo a tope.

-Lo primero que tenemos que hacer es revisar cada prenda

que no tenga nada en los bolsillos.

-¿Cómo lo metes del revés o del derecho?

-Tal cual. Revisamos

que no tenga nada. Manchas.

Lo clasificamos por su respectivos colores.

-¿Tú qué haces aquí eres de dónde de Colombia?

-Me vine, mi mejor amiga se vino a hacer un master.

Ésa fue mi motivación. Me viene

con tan buena suerte de que llegue aquí al hotel.

-Buena suerte llegar aquí. -Sí.

Porque me han tratado muy bien.

Es mi familia. -¿Y cuantas horas te tiras aquí?

-Ocho horas diarias. -Yo te digo una cosa llevo

todo el día aquí y estoy agotada ya.

Me he hecho ocho habitaciones. Las he limpiado

con la gobernanta. Es muy militar para

ver cómo lo hacía. Que fuerte.

-La cerramos. -Qué maravilla.

-El ciclo número cinco. Le echamos el detergente

por aquí. -¿Le puedes echar el suavizante

cuando ya está lavado? -Si porque es lo último.

-Pues ahora dime dónde planchamos.

-Qué plancha más rara.

-Es pesada pero plancha muy bien.

-Te sirve para hacer bíceps... -Ayuda a hacer nuestro trabajo.

-Dime qué tengo que hacer yo. -La pones aquí.

-Qué susto me ha dado. -Con cuidado de no quemarte

porque el vapor quema un poco. Mira.

Lo hacemos así. -Yo quiero una plancha

así para mi casa. La mía no es tan buena.

-Vas a ser una profesional de aquí.

-Voy a hacer yo este cuello. ¿De quién es esta camisa

por si me la cargo? -De un compañero de trabajo.

-Danay. Lleva el nombre

puesto. -Si tenemos que clasificarlo.

-Danay tu camisa peligra. -Mira cómo queda.

Y así con todos. -Ya está.

-Luego con esto. -Eso lo tengo yo en casa.

Se mete la manguita. ¿Cómo haces

con los doblados estos que yo no los sé hacer?

Te digo que a mí planchar me relaja.

Entre grabación y función de teatro plancho.

-Más o menos la medida es hasta aquí.

Lo vas rotando. -Qué bonito.

Yo lo hago en casa para no perder tiempo

porque no tengo. Me pongo así y hago.

Ras. -Los puños nunca debemos

plancharlos. -Que guays, me encanta

esta plancha. Pesa.

De verdad te lo digo que esto para bíceps son tres kilos

mínimos. -Sí.

Es muy pesada. -Hola Lola estoy aquí con Paola

que me está enseñando plancha. -Mira como ha quedado

la camisa. -¿Qué te parece este cuello?

-Bien pero hay que repasarlo un poquito más.

Porque... -¿De donde? Si está más tieso...

-Cuando tú haces el cuello le abrochas.

Tiene que estar perfecto. -Mira cómo está por Dios,

yo no he visto un cuello si en los días de mi vida.

¿Eres muy exigente con estas chicas?

-Sí. El cliente lo merece.

Es exigente y hay que darles...

-La verdad que si nos damos cuenta cuando vamos al hotel,

con la gira de teatro me ha pasado en hoteles y está

todo perfecto. No te imaginas

todo el lío que hay aquí detrás. Pues seguimos con esto

¿no? Venga la voy a dejar como los chorros del oro.

¿Y no hay algo para plancharlo más rápido hija mía?

-A continuación Carlos Sobera almorzará junto a sus jefes

que siguen muy de cerca sus evoluciones.

-Es la hora de almorzar un poquito.

-Un poquito flojo. -Cómo que un poquito flojo,

este es muy duro jefe. -Conocerá la dificultad

de las tareas cotidianas de sus compañeros.

-Quiero ayudarte porque no quiero que digas luego que

no he colaborado pelando la calabaza Paulina.

-Y sabrá si su esfuerzo y dedicación han dado su fruto.

-¿Me estás despidiendo? -Sí pero has trabajado muy bien.

Por su parte Ana Obregón tendrá que limpiar las zonas comunes

del hotel bajo la supervisión de sus jefas.

-Mientras tú vas aspirando esto. -¿Aspira Asún?

-No. Aspiras tú. -¿Yo?

-Deberá aprender a desenvolverse entre fogones

para realizar los mejores platos para los huéspedes.

-El compango. -Combando.

-Compango. -Y tendrá que trabajar contra

viento y marea en el huerto urbano del hotel.

El más grande del mundo.

Ya puedo decir que he plantado una lechuga

con un vendaval de estos que vamos a salir volando.

-Bueno Carlos ahora como me han dicho que has cumplido,

que te has esforzado, que has hecho lo que has podido.

Es la hora de almorzar un poquito.

-Un poquito flojo. -¡Cómo que un poquito flojo!

El jefe es un poco duro. -Se te han caído un par de filas

y la tercera ya. -Ha sido sin querer.

-Gracias Gonzalo. -Sí, pero ya no cobras.

-Huele este mango. Mira qué maravilla.

-Esto sí que es bueno. Huele bien.

-Almíbar puro. -Vosotros toda esta fruta

la compráis ¿no? Para luego distribuir.

¿Dónde lo compráis está fruta es española?

-Mucha no, muchas directa de explotación otras

son españolas. Lo mejor, donde esté lo mejor

del mundo lo traemos. -¿Vas a China, Francia?

-No tenemos límite. -¿Es verdad lo que dicen

que la mejor fruta española se va para afuera

que nos quedamos con lo peor? -Es verdad.

De hecho hay productos que se cultivan

en España, son españoles y nosotros los tenemos

que comprar fuera porque aquí no lo podemos comprar.

-¿Se cultivan en España y los tenéis que comprar

fuera porque aquí no se pueden comprar?

-No se comercializan. -Es absurdo.

Se lo pagan. Los mercados

españoles no lo pagamos ese producto porque no sabemos

valorarlo. -Toda la producción

es internacional. -Cuando quieres traer calidad

tienes que ir a buscar producto. -No de todo pero hay ciertos

productos que sí. -Me parece que está todo

muy rico pero lo mejor el zumo que lo he hecho yo.

Que lo sepáis. ¿Lo habéis probado?

-Lo voy a probar. No voy a ser tan malo.

-Un poquillo... -No sé si fiarme.

-Tú eres muy joven. -Ya no tanto.

Lo mismo que ellos. Tengo exactamente los mismos

años, que nos conocemos los tres desde la guardería.

-¿Esto lo abriste tú? -No. Esto viene

ya de mis abuelos. -¿Cuántos años hablamos

de negocio? 40 -50.

-En el 30 y tantos. Un poco antes

de la guerra. -Cuando salía la fruta

con el carro y el burro. -Gonzalo empezó cuando tenía

12 o 13 años. -¿Y eso de que sea una empresa

familiar le da un rollo distinto, es mejor, es peor?

-Es más bonito. -¿Sabes lo que pasa?

Tiene sus ventajas y sus inconvenientes.

Hay ratos divertidos porque nos conocemos mucho

y sabemos quiénes somos cada uno pero también tiene su aquel.

-¿Tú tienes hijos? -Sí. Cuatro.

-¿Alguno en edad de trabajar? -Son pequeños.

Pero mis sobrinos luego tendrás que irte a...

que todavía no has terminado. -Todavía te queda.

-Mi sobrino que es la cuarta generación y ya está trabajando

aquí. A tope.

-¿La idea es que tus hijos continúen el negocio?

-Si quieren. No se sabe.

Si quieren aquí hay trabajo. Lo que sobra es trabajo.

-Ya te digo yo que sí.

-¿Tú eres la jefa de todos? Es que he conocido muchas jefas.

Eres la jefa de jefas. -Ana, Asun quiero

que esto lo dejéis perfectamente limpio.

Mientras tú vas aspirando esto... -¿Aspira Asun?

-No. Aspiras tú. -¿Yo?

-Asun tú coges y le pasas mopa porque quiero el brillo

en el mármol. Voy a venir en breve

y lo quiero todo bien hecho. Y ojito,

sin hablar. Como os entretengáis,

porque yo sé que os entretendréis que os voy conociendo.

-¿Me toca a mí la aspiradora? -Y yo la mopa.

-Asun la mopa. -Hacia dónde va el pelo.

-¿Y hacia dónde va el pelo? Si no veo nada no tengo

las lentillas ¿así? -Muy bien.

-No podemos hacer remolinos. Que hago así y ras.

Lo estoy dejando como los chorros del oro.

Mira que bonito. Cuando trabajamos

podemos hablar ¿o no? -Sí, podemos hablar.

-Pero si nos ve hablando se enfada ¿o que? Es que yo

no se estar callada. Asun estoy dejando

esta zona me está quedando niquelado.

Ni un remolino de nada. -¿Eres Ana Obregón?

-Es que hijo mío hoy me ha tocado trabajar aquí.

-Fenomenal. -Encantada.

Voy a seguir aquí a lo... Ay dios mío.

¿Cuando viene tu jefa? Me ha dicho

que quite unas huellas que ha visto.

-Una cosa que estoy flipando,

¿esto no es cristasol de ese?, es agua con amoníaco.

¿Esto no se me caerá encima? -No.

No te pasa nada. -Donde ha dicho que había huellas

-Tienes que limpiar todo el cristal.

-Niña yo estoy muerta. Te lo digo.

Que estoy muerta. ¿Tú que estás

limpiando? -El polvo...

-Toca limpiar la mesa, pero la voy a limpiar...

Ahora qué no nos ve nadie. Sentadita.

Ya verás tú cuando venga tu jefa.

Tú ponte ahí. Estaba muy sucia.

Que bien se limpia sentada. Como nos pillen.

-Pero Ana ¿tú limpias o no? -Claro que limpio.

En mi casa cuando puedo, cuando tengo tiempo.

Porque ya me dirás. -¿Te gusta trabajar en el hotel?

-Chicas. Ana por favor

¿son formas de estar así? ¿Y formas de limpiar?

Verdad que no. -No.

-¿Entonces por qué? -Porque estoy agotada

y arriñonada. -Pues no pasa nada.

Tú tienes que terminar tu trabajo.

-Pero mira tienes que ver cómo está.

-Pero Ana, esto no es así. Esto tiene que estar

perfectamente bien, pero tú no puedes sentarte.

Que no te vuelva a ver así. ¿Habéis hablado? ¿A qué habéis

cotorreado bien? -Ni una palabrita.

No sé ni cómo se llama. Porque

se lo he visto ahí escrito. -Ya tenía que estar

todo esto hecho. -Ya está.

La alfombra ni un remolino.

El espejo a ver dónde ves una marca.

Como los chorros del oro.

-Los sillones colocaditos. -Y yo creo que ya he terminado

mi trabajo aquí.

-¿Qué habilidad tienes cortando? -Esto lo hacemos

para que cuando pasemos el pelador

sea mucho más fácil. Si dejamos

los culos luego no te queda bien. -¿Tú sabes cómo llamamos

esto en Bilbao? -Pepino.

-Pepinillo. Porque esto es pequeño.

-Un pepinillo muy grande. -Un pepinazo.

Hago lo mismo. -Sí.

Tienes que cortarle el culo.

-Y el otro lado igual. Espera le doy la vuelta casi.

-Si te cuadra mejor. -Cuadrarme...

no creas que me cuadro.

Ahí está. -Y como Paulina vas pasando

el pelador. -Y esto...

...La madre que lo parió. No debo estar haciéndolo

muy bien. ¿Esto para qué es?

-La vamos a trocear para hacer crema de calabaza.

La mandamos troceada con la máquina al vacío.

-En bolsas de plástico. -Mira aquí tenemos alguna

que hemos preparado. -¿Esto dónde se compra?

¿En las tiendas? -Aquí.

-Se compra aquí. Nunca he visto

pepinillos pelados por Paulina en la frutería.

-Yo es que ya tengo mucha práctica con las calabazas.

Llevo unos cuantos días. -Yo también pero con otro

tipo de calabazas. -Tu aquí haces músculos.

-Sí. Muchos músculos, de cargar

tanta calabaza te acabas acostumbrando.

Todo tiene su truco.

-Voy a ayudarte que no quiero que digas luego que

no he colaborado pelando la calabaza.

-Toma María ya está lista para trocear.

-Trae tu calabaza por aquí a la zona de cortado.

-10 kilos o 12 pesa esta. ¿Quieres que corte contigo o no?

-Si claro. Lo que vamos

haciéndoles rodajas anchas porque la máquina lo trocea ella.

-Vamos a darle a ver si se me da mejor que pelarla.

-Incluso más ancha la puedes hacer.

-Ahí está bien.

Sí. Esta voy a hacerla

un poco más ancha también. -Luego las rodajas las puedes

cortar por la mitad. Y si ves una parte

fea las quitamos. Igual que las naranjas.

-Lo que estoy viendo es que aquí no es negocio

para feos. Cualquier cosa que ves se tira.

Y otra cosa, hay que tener cuidado porque el cuchillo este...

¿no tenéis nada pequeño? -No.

Con las calabazas estas. -Un corte con esto.

-Esta dura. -Veo que esto es una cadena.

Paulina pela, es la veladora del grupo.

Y luego tú vas haciendo esto. -A si no perdemos mucho tiempo,

tenemos que estar bien organizadas siempre.

-Yo estoy peleando un poco más de la calabaza

porque no se me da muy bien... será experiencia supongo.

-Yo cuando empecé no había tocado una calabaza

y ya las domino. -Qué gran frase.

Domino las calabazas.

-Usamos estas cajitas para ir poniendo los trozos

y no tenerlos por medio. -Ya te has acabado la calabaza.

-No hombre. -Mira como estoy yo.

-A ver cuéntame una cosa antes

que nada creo que tu madre no quería que te dedicaras

a esto de la cocina. -Efectivamente le di un disgusto.

-Te voy a decir una cosa soy la peor cocinera del mundo.

-Pero luego mi madre estuvo muy orgullosa de su hijo.

-Ya te digo ¿qué estás preparando aquí?

-Hemos hecho una fabada para nuestros clientes.

Una fabada para el invierno fenomenal.

Te voy a enseñar a emplatarla. Para que la próxima la pones tú.

-¿Empla qué? -Emplatar. Cuando un plato

se hace y lo ponemos... se emplata.

-Qué bonito. Me está entrando un hambre.

-Un par de cazos de fabada. -Oye, que no me he puesto

el gorro. Tú tampoco.

-Yo es que a mí el pelo no se me cae Ana.

-Que no se le cae.

El gorro me quedaba fatal.

¿Esto es emplatar ponerlo aquí?

-Que ha estado toda la mañana guisándose a fuego lento.

-¿Cuantas horas? Iba a decir cuantos años.

-Tres horas. -¿Y para cuánta gente es esto?

-Hay aproximadamente para unas 30 personas.

-Me estoy quemando. a lo gonzo.

-La cocina es un trabajo muy duro.

-Lo sé mi vida. -Aquí terminamos poniendo

compango. -¿El qué?

-Compango. -Combando.

-Compango. Que es la panceta,

el chorizo, la morcilla. -Se me está haciendo

la boca agua. Ponme el Compango.

Está quedando muy bonito. -Y ya tienes la fabada emplatada.

-¡Coño cómo quema!

-Éso es porque todavía no tienes las manos curtidas.

Pero en cuanto lleves unos días con nosotros ya verás.

-Me vas a tener aquí de pinche unos días o qué.

Ha quedado muy bonito.

Si queréis verlo. -Ahora nos vamos a poner

el servicio y cuando pidan una fabada lo vas a hacer tú.

-¿Qué yo voy a hacer la fabada? -La vas a emplatar.

-Yo hago lo fácil. El emplatado.

-Un poco más tarde cuando acabemos el servicio

te voy a llevar al huerto.

Tenemos un huerto, no pienses mal.

Octava planta, las mejores vistas de Madrid.

-Vamos a emplatar y luego al huerto.

-Vamos a trabajar un poquito.

-¿Como podéis trabajar? Esto es como estar en una nevera

a dos grados de temperatura reales además.

-Quien algo quiere algo le cuesta. Todos los productos

son muy delicados y siempre dicen que estar en frío constante.

Es importante mantener la temperatura bien fría.

-Tú me dices que tengo que hacer.

-Nos ha traído Alberto los pedidos

vamos a ir preparando. Yo te voy a ir diciendo.

-Pero yo no sé lo que son estas cosas.

-Yo te voy diciendo. Aquí nos han pedido olluco

¿sabes lo qué es? Es un tubérculo peruano.

Es este amarillo. Son cuatro piezas

lo que necesitan. -Son como patatas.

-Una variedad de patatas. De Perú.

Es el origen de todas las patatas que conocemos

en el mundo. -De Perú vienen muchas cosas.

El olluco ya está. -Vamos a seguir con

una flor de rúcula. ¿La conoces

la has comido en ensalada? -Sí.

Me atraganto con la rúcula. -Con la flor seguro que no,

es muy bonita y da sabor también.

Dejalos y lo iremos colocando de otra manera.

Hoja de ostra.

¿Te gustan las ostras? -Las de mar.

-Ayúdame, saca una hojita. -¿Sabe como la ostra?

-Pruébalo.

-Coño... sabe igual que una ostra.

-Esto nos ha venido ahora mismo.

Necesito servirlo también. -¿Esto lo envían por paquete

urgente? La gente no tiene paciencia.

-Nada todos los cocineros lo quieren para ya.

Tienen su clientela y les piden algo

especial. Esto es la bergamota, que

no es un limón. Con esto se hacen

perfumes, los más caros se hacen con bergamota.

Lo ponemos con los otros.

Y luego la etiquetamos.

-Aquí está compañero. -Genial muchas gracias.

-¿Y esta pasión que tienes por estas plantas y la profesión?

-Lo he mamado desde pequeño. Es una empresa familiar.

Yo soy la siguiente generación que sigue el curso.

Desde pequeño ayudando, la tienda hasta

que al final mira a lo que hemos llegado.

-La gente te llama y pregunta qué es bueno

para esto necesitaría esto para recetas.

-Asesoramiento. Los cocineros

te llaman para ver productos que están buscando.

-Todo lo que hay aquí es normal. En mi vida vi esto en una tienda.

-Esto es difícil encontrarlo. -¿Qué tal Carlos?

-Alucinando. -¿Te ha gustado?

-Yo creo que todos me han enseñado mucho pero

el que más él. Todo lo que hay aquí

no lo conocía. Y lo vive el chaval.

-Me alegro mucho. Pues nada tus jornada acaba

aquí. Cambiate

y luego ya nos despedimos. ¿De acuerdo?

-¿Me estás despidiendo? -Pero has trabajado muy bien,

pero contigo no llegaríamos a los tiempos.

Pero lo has hecho muy bien.

-Enhorabuena. Voy a cambiarme...

-Estamos en el huerto del hotel.

-Y con un vendaval que te mueres.

¿Qué tienes aquí? -14 parcelas con distintas frutas

y verduras. Cebolleta, lombarda,

habas, y ahora vamos a plantar unas lechugas.

-¿Dónde? -En seguida te lo enseño.

Ven conmigo. -Vamos.

-Mira Ana vamos a utilizar

esta herramienta para plantar las lechugas.

Imagínate el lujo que es para un cocinero...

-¿Plantar una lechuga? -No plantar, tener sus verduras

a escasos metros donde trabaja. -¿Utilizáis todas estas verduras

en el restaurante? -Todas.

Mira vamos a plantar una verde y una roja.

-Hazme el agujerito. Ya puedo decir que he plantado

una lechuga con un vendaval de estos que vamos

a salir volando. La lechuga y yo.

-El trabajo de la hostelería es duro.

-Es muy duro. Es más duro el teatro,

que quieres que te diga. Si te soy sincera.

Que ya he hecho las dos cosas.

¿Cuántas plantas de esta? Perdona.

¿Esta lechuga cuánto crece? -Igual que la lechuga normal

del mercado. -Como la grandota.

-Igual. Esto es una escarola y

esta hoja de Roble. Aquí tenemos

alcachofas, cardos, tenemos de todo.

Javier esto ha sido un placer pero estoy agotada.

-Y lo que hay es que venir a probar estas lechugas.

-Voy a venir que conste. -Disculpa Ana ya has terminado

tu jornada laboral. Qué mejor sitio

que en nuestro huerto y con estas maravillosas vistas

de Madrid. Espero que te hayas sentido

a gusto hoy. En esta gran familia.

-Estoy encantada. Dame un besito.

Javier un placer vendré a probar las lechugas.

Esta ¿cuándo estará grandecita?

-En 40 días. -En 40 días me vengo a tomar

una ensalada del huerto. La que yo he plantado.

Ésa es la lechuga Obregón. Hasta luego

-Adiós.

-Bueno la que está cayendo. Yo me lo he pasado muy bien.

-Has dado la talla. Ha habido

actitud que es lo importante. -Yo lo he intentado.

No estoy acostumbrado a currar duro.

Me ha sorprendido lo duro que curráis.

Del madrugón que yo he venido

aquí a las cinco de la mañana, que se dice pronto.

Vosotros lo hacéis todos los días.

Yo lo he hecho uno y voy a estar hecho polvo tres

semanas. -Como trabajador te vamos

a dar un nueve. Como persona un 18.

Tienes que apretar un poco más.

-Es que no soy del mismo Bilbao...

-Mira yo...soy de Velada, de al lado, de Toledo.

-¿Pero de qué estamos hablando?

Me cago en la leche. Déjame

que os de un apretón de manos. Ahora os doy un abrazo a todos.

Jefa que digo que a ti te he visto al principio y al final, en medio

¿dónde estabas? -Hay un duro trabajo

que no has visto, el de administración.

Muchas gracias. -Ha sido un placer tenerte

con nosotros. -A seguir con el negocio arriba.

-Chao, Adiós.

-Compañeros vengo a despedirme. Ha sido un día inolvidable.

Estoy agotada y os quiero dar las gracias a todos.

A ti Carmen porque eres una jefa más flexible

como si dijéramos. Carlos tú también.

Y tú Mercedes eres dura... Javier acuérdate de la lechuga

Obregón. Cuando esté preparada

en 40 días me vengo a tomarlo. Un besito, que ha sido un placer.

Decidme qué tal lo he hecho. Tú no me digas.

Tú no valores. Qué tal.

Pero nota media -No te vamos a poner nota.

Te has esforzado, has sido una buena compañera

y lógicamente nuestro nivel de exigencia no se gana

en un día. Con lo cual necesitaríamos

más tiempo. Ha sido un placer tenerte

con nosotros. Y te damos las gracias.

Y ahora ya si puedes salir por la puerta de los clientes.

-¿Puedo salir por la puerta de los clientes?

-Ya no tienes que ir por la de servicio y te esperamos

como clienta de nuevo en el hotel.

-¿Y eso tan bonito? -Para ti.

-No me lo puedo creer. Qué ilusión.

Encima de la guerra que os he dado.

De verdad. Gracias Carlos.

Seguir bien. Que os voy a echar de menos.

Ahora cuando vea en los hoteles

las camas hechas diré por aquí hay una Mercedes

un Carlos...Adiós. -Adiós.

-Cuando me he visto a las seis de la mañana en medio del inmenso

polígono de merca Madrid no sabía si plantarme o pedir

el comodín del público. Al principio ha sido duro.

Al principio y al final. Pero ha valido

la pena porque me ha permitido conocer personalmente algunas

de las miles de personas que a diario trabajan duramente

en almacenes y fábricas para que no nos falte de nada.

Gente sana y fresca como su fruta.

Que me han regalado una experiencia,

un buen puñado de sonrisas y unas agujetas que me llevan

directamente a la cama. Gracias compañeros

por no mandarme a freír espárragos.

Sois la pera.

-Madre mía, después de tantos años viajando y sobre todo

este último año con la gira de teatro

que he estado en 44 hoteles, hoy por fin me doy cuenta

de todo lo que se necesita para conseguir

que los clientes nos sintamos como en casa.

Todo tiene que estar perfecto, hasta

el más mínimo detalle todas las personas

que trabajan en el hotel se dejan la piel.

Desde hoy cuando entréis en una habitación del hotel

y sintáis sus sábanas limpias, que todo está perfecto hacerme

un favor, recordadlos a todos porque

es lo que yo haré.

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Trabajo Temporal - Ana Obregón y Carlos Sobera

13 jul 2016

Trabajo temporal es un Docurreality en el que semanalmente descubriremos a dos artistas que por un día ejercerán un oficio que no tiene nada que ver con su profesión. Esta semana serán Ana Obregón y Carlos Sobera.

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  1. loli

    ¡¡ Ofensivo !! Que se piensan que se va con tacones a limpiar??? Que se piensan que se hacen así las habitaciones chupi guai??? Solo había que ver a la Camarera de Pisos que tenía al lado, estaba hasta demacrada......particularmente ofendida, vamos que las Camareras de Pisos entramos repeinas a trabajar y salimos para irnos de fiesta. Luchando por tener un puesto digno y en unos minutos dan a entender que "No es para tanto" ¡¡Vergonzoso!! Ni lo vi acabar....

    14 jul 2016
  2. guadalupe cardenas

    esto es una burla a las camareras de piso,indignante,con lo duro que es trabajar de esto.

    14 jul 2016
  3. Mercedes

    Ana obregón no ha estado a la altura, muy respondona y sin un saber estar, yo tambien soy una kelly y me duele haber visto esta actitud de risas y mofas a un trabajo tan duro como el que estamos haciendo. Una niña se comportaría mejor.

    14 jul 2016
  4. Pepi

    Yo no estoy indignada con la actuación de Ana Obregon porque que vamos a esperar, ella es actriz, pero si lo estoy con el programa. Si de lo que se trata es de que la gente conozca los oficios desde dentro esto es una pantomima y una tomadura de pelo, empezando por los que lo hacen que al estar manejados por el gobierno que toque en el momento no se atreven a mostrar la realidad, continuando con el hotel donde todos los empleados salen felices y para que vamos a hablar de las responsables del departamento de pisos " que guiáis son". Una camarera en tacones ni de coñá, que este todo el día riendose tampoco, " sonreímos 8h diarias pero porque somos muy educadas" y para que hablar si te pillan sentada, en ese momento te cae la monumental y lo siguiente es que te esperan en el despacho del director y no una regañina suave. SOY UNA KELLY como otras muchas miles, si de verdad quieren conocer la verda de nuestro día a día ofrezcanos un programa y lo sabran

    14 jul 2016
  5. ANONIMO

    Camarera de pisos con tacones?,

    14 jul 2016
  6. Mari Trini Jimenez

    El grupo de las Kellys estamos indignadas por la actuación de Ana Obregón, creemos que no ha tratado con respeto nuestro trabajo y no han sido ni mucho menos realistas .Que se ría de otra cosa que nosotras nos to.amos muy enserio nuestro oficio y los problemas de salud que nos acarrea .Estamos luchando mucho por nuestros derechos para que ahora venga ella a reírse de nosotras

    14 jul 2016
  7. Carolina

    Soy camarera de pisos en Sevilla, y .e parece patetica, la actuación de la Obregon, no me siento identificada con el documental, hay que ser realista con lo que hay en la calle, y nosotras vamos corriendo, que se nos sale el corazón por la boca, no pararmos ni para beber ni ir al baño, porque hoy en dia, hay muchísima explotación en nuestro gremio, nos pagan menos de 2€ por habitación. Y asi estamos muchas de las camareras de pisos en España, y estamos muy quemadas y doloridas, y al ver esta clase de programas, me indigna muchisimo, que la gente no sepa, verdaderamente como estamos trabajando actualmente las camareras de pisos.

    14 jul 2016
  8. Juana

    En hotel tambien hay otros departamentos. Tan duros y importantes,como. De los camareros es un trabajo duro ,fino y cara al cliente ,y eso es el mas importante,me ha gustado mycho como lo ha hecho ,ana my buen pensado en.la gente que trabajan duro .un saludo

    14 jul 2016