Bradley Wiggins se convirtió hoy en el primer británico en subir al escalón más alto de los Campos Elíseos de París, la mayor gloria del ciclismo de un país que debe ser la envidia de pioneros como Charlie Holland, Brian Robinson, o Tom Simpson. De no haber tenido nunca un británico en el podium, el Reino Unido pasó a subir a dos, ya que junto con Wiggins ascendió al segundo puesto Chris Froome, nacido en Kenia pero de familia británica.