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Para todos los públicos Torres en la cocina - Táper de lujo - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía)

Muy buenas a todos. Bienvenidos a vuestra casa,

a vuestra cocina, a "Torres en la cocina".

Hoy vamos a hacer tápers de lujo,

un canelón de buey de mar con una lactonesa cítrica.

Un lujazo. Nunca nos imaginábamos

llevarnos un táper a la oficina y podernos comer

un canelón de mar. ¿Pues por qué no?

Pues sí, además no es un elemento, el marisco...

Ya sabemos que el buey de mar no es caro,

nos lo podemos permitir.

En este caso tenemos aquí dos hembras.

Que yo la prefiero porque tiene el coral.

Según los marineros es mejor el macho, eh.

Ya, ya. Los marineros prefieren el macho

porque tiene un poco más de sabor.

Tiene más sabor. Para mí también, eh.

Bueno, la hembra está ahora espectacular,

es cuando tiene la hueva y cuando está muy buena.

Exactamente.

La cocción del buey de mar es muy sencillo:

por cada kilo, 10 minutos.

Con agua hirviendo. Exactamente.

Tan fácil como eso. ¿Cuánta sal?

80 gramos por litro de agua.

Es fácil. Y así os saldrá clavado siempre, de la misma manera.

Bueno, vamos a abrir el buey de mar.

Nosotros hemos limpiado uno antes, porque tarda mucho...

Pero el limpiar esto lo que sí lleva es trabajo.

Pero, bueno, es un trabajo... Fijaos qué bonito.

Esto es el coral que decimos nosotros,

que es esta parte roja que es maravilloso, buenísimo.

Todo esto hay que guardarlo, porque esto nos va a servir

para hacer una lactonesa cítrica...

Lo vamos a poner aquí, eh.

Vale, todo esto es los sesos, la cabeza que guardamos

y luego, a partir de aquí, tenemos el buey de mar

que lo limpiamos. ¿Qué pasa si no tenemos

buey de mar o dices: "se me va un poco"

o "no quiero limpiar el buey de mar"?

El mismo canelón que vamos a hacer

podéis hacerlo de mejillón... Dame alternativas.

Se puede hacer de langostino, se puede hacer de gamba...

De lo que encontréis en el mercado que esté bien

y que os apetezca también.

Tenemos tres, eh. La carne bien limpia,

que no tenga cáscara, es importante.

Después, el coral...

Que, después, con esto vamos a hacer otra preparación.

Ahora vamos a hacer el relleno, ¿no?

Sí, vamos a sazonar el relleno.

Bueno, nos vamos a guardar... Acordaos que este es

para la lactonesa, lo pongo aquí. Yo pondría este para la lactonesa.

Yo no, porque es rojo y va a quedar más bonito.

Habíamos dicho este porque es verdad...

Con este va a quedar más bonita, ya verás.

Venga, yo voy a hacer un poco de tomate concassé;

un poco de tomate rallado podría ser también. Ya sabéis que...

No tiene que ser a ciencia cierta

lo que digamos nosotros sino la idea.

Luego cada uno tiene que cocinar como...

Dándole su toque, ¿no?

El nuestro es Torres, pues el vuestro el que queráis.

Y un poquito de chalota, cebolla...

Ya sabéis... picada muy, muy fina.

Lo más fina que podamos.

Aquí tenemos esta chalota; la vamos a poner en el bol.

Sí. Poquita, eh, tampoco para no enmascarar

el sabor del buey de mar.

Vale, tomate. Yo lo corto en "concassé", bien finito

porque lo que vamos a hacer es un canelón de lujo

para cualquier momento. Imaginaos esto en la oficina.

Triunfáis. Y además que se disfruta,

está muy buena.

Y te dirán: "Oye, ¿quién te prepara la comida?

¿Qué es esto? ¡Qué escándalo!".

Ya decimos que el canalón puede ser de muchas cosas.

Bueno, aquí tenemos parte de...

Parte, pues del coral.

Pero toda esta...

Todo este seso que le va a dar cremosidad

y tiene mucha potencia de sabor, nos va a ayudar mucho.

Eso ponle, que le da...

Lo pongo todo. Claro, claro.

Lo pongo todo y ponemos toda la carne del changurro.

Ahí está. Exactamente.

Muy bien. Fijaos qué mezcla más explosiva,

más brutal y más buena. Aceite de oliva,

que tenemos por aquí. El aceite de oliva le va muy bien.

Un poquito de sal y un poquito de pimienta.

Y luego lima; no le has puesto todavía, ¿no?

No, ahora le pongo. Lima o limón. Ya sabéis...

Eso sí, lo que sí es importante, por lo menos

para nosotros es que la pimienta

sea recién molida, porque es cuando saca todo el aroma

y todo su esplendor. Vale, unas gotitas.

Exacto. Simplemente aliñarlo, sazonarlo.

Y ahora diremos, bueno... vamos a dar alternativas

para envolver este canelón. En mi caso, he escogido

una pasta de arroz que viene ya preparada,

que la tenemos en paquetes.

Y simplemente lo que hay que hacer...

¿La conocíais esta? Sí, ¿no? Yo creo que es conocida.

Interesante, ligera, rápida... Es una pasta de arroz.

Es transparente y luego se nos va a ver el canelón.

Esa es mi alternativa.

Bueno, mi canelón.

Bueno, yo tengo otra. Yo lo que hago

es meterlo en agua... nada, muy poquito,

porque no hace falta cocción, que es otra cosa

que nos facilita el trabajo.

No tener que cocer la pasta, no sé qué, se me pasa...

Bueno, pues esto simplemente hidratándola un momento,

esperamos un minuto, se quedará blanda

y ya podremos hacer el canelón.

¿Veis que ya casi se puede...? No se rompe.

Sí. Hidratarla y ya está.

Esta es la mía. Después tenemos

la de empanadilla, que también la podemos comprar

y está superbién.

Después tenemos también... La de empanadilla

para hacer hervida, eh. Haré una para que lo vean.

Venga va. Lo guardo aquí.

Después, pasta fresca que hoy en día se puede

comprar también o la podemos hacer nosotros.

Ya sabéis que en la web tenemos ahí varias recetas

con pasta fresca,

que también vamos a hacer una.

Y a mí se me ha ocurrido una idea también

que si no tenemos pasta, ¿qué podemos hacer?

Pues...

Seguro que mucha gente

tiene una lechuga encima ahí en la nevera.

Vamos a hacer una pasta vegetal. ¿Encima?

La lleva encima la lechuga. Sí. Bueno, encima...

Yo siempre tengo una en la nevera.

En la nevera sí. Siempre.

Entonces lo que hacemos es que la vamos

a escaldar, la vamos a enfriar en hielo.

Y esto es una pasta vegetal. Es un buen envoltorio

para el canelón. Visualmente es muy bonita.

Vamos con el primero, Javier.

Fijaos cómo se ha quedado la pasta.

Hay que ser rápido. Vamos, no pasa nada

pero hay que hacerlo para que la pasta

no se nos ponga demasiado blanda.

Y fijaos qué canelón... ¡qué simple!

¿Cuánto hemos tardado en hacer este canelón?

Nada. Nada. No tiene...

Vale, entonces cortamos aquí las puntas un poco.

Pintamos con un poquito de aceite de oliva

para que no se nos seque y aquí tenemos el primer canelón.

Fácil, rápido y, luego, ya la pasta sí te va a aguantar bastante.

Ahora ya lo tienes para rato.

Venga, primer canelón. que lo voy a poner aquí dentro.

Para el táper.

Espérate que lo corto un poquito más...

Yo voy a hervir la pasta y las hojas.

Porque luego vamos a hacer otro canelón.

Sabéis que la pasta... esta pasta,

¿qué tarda, dos minutos de cocer como mucho?

O minuto y medio.

Y las hojas es un escaldado,

o sea que es muy rápido también.

Y las hojas nos van a dar sabor, frescura...

Si la escaldamos y las enfriamos en agua e hielo

nos va a guardar la clorofila y entonces va a quedar verde

y superbonita.

Eso es importante.

No, es que la lechuga no es sólo para ensaladas.

Y a nosotros como nos encanta la lechuga,

pues también nos va bien.

Mira, otra. Vamos a hacer... bueno, a esta le vamos

a dar forma de empanadilla.

Y de empanadilla de verdad.

De empanadilla como yo, como dice Javier.

Y mira, a ver si tengo un tenedor por aquí.

Lo voy a hacer como lo hacía mi abuela.

Como hacía nuestra abuela que lo hacía así,

no sé si lo hacéis así en casa, me imagino que sí.

La doblaba así... es que me he pasado rellenando.

Es tan bueno que me he pasado aquí rellenando la...

Vale. Cerramos un poquito.

Y luego ya mojamos un poquito el borde...

Y con la ayuda de un tenedor lo que hacemos es ya...

Espera que me pongo aquí de cara.. en la cara buena.

Aquí, para que lo veáis bien. Y luego ya con un tenedor

es cuestión de marcar.

Y no la vamos a freír, la vamos a hervir.

Va a ser una masa de empanadilla,

lo vamos a utilizar como si fuera masa.

Una pasta fresca.

¿Veis? Aquí tendríamos otra opción.

Fijaos en un momento las opciones que hay.

Un montón. Exactamente.

Aquí está y la voy a dejar cocida ya.

Nada, a esta le voy a dar poco tiempo, eh.

Pero la voy a hervir en esta agua que ha puesto Javier.

Venga, perfecto. Aquí tenemos

las de lechuga. Venga, dame una,

que te hago la de pasta, va.

Vale, pues coge tú ahí y yo voy a hacer una de lechuga.

Esta misma.

Fijaos el color. Es lo que decíamos:

si la hervimos y la enfriamos en hielo,

este verde no lo perdemos porque concentra la clorofila.

Entonces aquí... Hombre, de verde es muy bonito,

y muy de entrante. Y muy fácil.

Y visualmente queda muy bien.

Bueno, ahí tenemos la empanadilla que le queda un poco

y esta es la que tenemos de pasta, de pasta fresca.

A Sergio le va más la empanadilla, a mí más el verde.

Bueno... No sé si lo habéis pillado.

Yo no lo pillo,

pero, bueno... me río porque no entendí nada.

¿Veis? Por eso, la empanadilla, por la empanada.

Vale. No lo pillo, no lo pillo.

Vale, venga, uno de pasta ya lo tenemos aquí

y, además, lo vamos a alternar para que veáis la diferencia

de colores, de texturas, de sabores

y de opciones, sobre todo, que os damos para poder hacer

un canelón de lujo. Si te llevas esto a la oficina...

Vale, aquí, tenemos otro. Vas a ser la envidia de todos.

Mirad, qué bonito, un tercero.

Y ahora ya el cuarto que... bueno, que es el colofón.

Aquí lo hecho para atrás.

La empanadilla, simplemente, para que la vierais, este ya está.

Vale.

Esta, ya estaría, también. Venga, lo pongo ahí.

Espérate, que la escurro un poquito porque tiene agua ahí.

Esa habría que enfriarla un poco, pero, bueno...

Da igual, vale, métela dentro.

Voy a poner un poco de aceite de oliva.

Venga.

Perfecto. ¡Vaya opciones que hemos dado en un momento!

Un poco de aceite de oliva...

Al momento, ahora, un poquito de sal. Vale.

Rápido.

No se ha terminado. Vamos con... porque vamos a napar

este plato, sí; como no nos podemos llevar una mayonesa...

¿Por qué? Porque es peligroso,

porque, bueno, porque es peligroso. El huevo crudo.

Pues, haremos una lactonesa, ya sabéis, espera,

que hay mucha leche, me ha pasado,

con un poco ya vale. Saca más, saca más.

Sí, vamos a hacer un poco,

para no poner mucho aceite. Saca más.

Vale, venga, suficiente. Leche, el coral.

El coral, todo el coral del... vale, ya, suficiente.

Le da, vamos... Le va a dar todo el sabor... toma.

Y le vamos a poner, ¿verdad que tenías limón o lima?

Sí, detrás. Vale.

Aquí, y le vamos a poner

lima o zumo de limón, lo que queráis.

Vale y un poquito también de sal y pimienta, como siempre.

Espera, que le pongo un poco. Vale.

Esto, ya digo, táper en casa o como sea, está buenísimo.

Toma. Tírale, me está entrando hambre.

Mirad qué color más bonito.

Y tiene un sabor buenísimo,

recordad que ya está cocido el buey de mar, o sea que...

Hagamos cantidad que somos.

Vale, que quede un poco...

Prueba a ver de sal. ¡Vaya lujo!

¡Buenísima! ¿Sal, pimienta, no?

No, nada, nada. Vale.

Perfecto. Muy bien.

Pues, ya los tenemos... ¡fijaos qué lujo de canelones!

La salsa, aparte,

para ponerla al momento. Perfecto.

Hombre, este táper, por favor.

Hombre, Javi. Este táper me lo llevo.

Te lo vamos a dar, tranquilo.

Es que voy a ser la envidia de toda la redacción

y es facilísimo, facilísimo; oye, me lo llevo, gracias.

Te vas con premio hoy.

Adiós, Javi. Buenísimo.

Vamos con esta segunda receta, que es una receta brutal,

porque, mira, os digo el nombre:

albóndigas de secreto ibérico con jamón y setas.

Bueno, pinta muy bien, la verdad, pinta muy bien.

Recordemos: en táper, para llevarte al trabajo o donde quieras,

o sea, ¡vaya lujo!

Yo os digo: es una gran receta para llevarte al trabajo, ¡brutal!

Y para hacerla en casa también. Buen primero y un buen segundo,

hemos hecho los canelones de primero,

de buey de mar,

de diferentes maneras, o sea, muy versátil.

Y luego, ahora, pues el plato fuerte: unas albóndigas.

Tú lo has dicho, plato fuerte.

Empezamos. Tenemos un caldo de ave,

que siempre tenemos en la nevera. Importante.

Y el fondo es la base y la base es el fondo.

No pararemos de repetirlo,

¿por qué? Porque si tienes un buen fondo, será un platazo.

Entonces, ahí, en este caldo de ave,

lo que hacemos... ponemos dos huesos de jamón.

Estamos hablando de ibérico, estamos hablando de jamón,

estamos hablando de sustancia... de sabor.

Y ahí lo dejamos, que desprenda su sabor.

Aquí tenemos un poco de jamón que luego le vamos a poner a la carne.

Y Sergio, ¿tú por dónde vas?

Bueno, yo voy picando la cebolla porque vamos a hacer un sofrito,

un sofrito que ya sabéis que hacemos al momento.

Hay veces que sí que tenemos un sofrito hecho,

que necesita más... es más largo, necesita más cocción,

pero, en este caso,

vamos a hacer un sofrito exprés,

por decirlo de alguna manera.

Muy bien. Cebolla... si quieres ir poniendo

aceite allí, Javier.

Bueno, aquí tenemos la cebolla y...

Venga, perfecto.

Cebolla y tomate rallado, triturado... como queráis.

En este caso, este está triturado.

Triturado y colado

para sacar la piel, para que esté limpio.

Vale, luego, le vamos a poner alguna hierba, a mí me da,

en este caso, pues tratándose de ibérico,

me da más, así tema de monte, le pondremos un poco de romero

y tomillo o tomillo sólo... o romero sólo.

¡Qué bueno!

Vamos a coger tomillo en este caso, ¡qué bien huele!

Sabéis que para, cuando hacemos cuando hacemos unas albóndigas,

unas albóndigas normales, pues le ponemos

carne de ternera y un poco de carne de cerdo,

porque la grasa ayuda a que sea más melosa y más jugosa.

Pero, cuando tenemos secreto ibérico,

es que ya veis la cantidad de infiltración que tiene de grasa,

es grasa buena... y, bueno, ¡pues es brutal!

o sea, secreto que lo que hemos hecho ha sido

pedirla que nos la pasen por la picadora de carne.

¡Espectáculo!

¿Qué no puede faltar para nosotros en unas croquetas,

uno de los toques Torres? Aprendido de nuestra abuela.

Correcto, que va muy bien y que, por ejemplo, en este caso,

no le vamos a poner huevo, lo que le vamos a poner es pan

con leche; vamos a coger esa miga de pan,

que le va a dar esponjosidad

y que le va a unir también... va a ligar esa masa.

Queda muy bueno. Bueno, mirad el color que tiene,

tiene un color fantástico

porque tiene la carne mezclada con su propia grasa.

Espérate, que pongo el tomate. Bueno, melosidad absoluta.

Espera, pongo el tomate, ya tengo la cebolla,

la hemos rehogado, está en blanco, pero la dejamos que tome color...

Pero es que es suficiente, eh.

Ponemos el tomate... y ahora sí, sofreímos.

Hacemos el sofrito.

Y que reduzca bien. Exactamente.

Vamos a darle aquí potencia. Hasta que pierda bien el agua

y entonces el tomate coge ese punto de acidez tan bueno

y la cebolla saca los azúcares.

Vale, aquí... vamos a poner sal, pimienta.

Sergio, tú vas a cortar unos daditos de jamón.

Aparte de que la carne es muy buena, le vamos a dar

el punto de esos daditos de jamón.

Ya sabéis que el caldo lleva los huesos; la albóndiga

lleva los dados de jamón, brutal, o sea, brutal.

Pues lo cortamos bien finito y ya está para darle unos tacos

que le va a dar ese toque de jamón.

Bien de pimienta...

Bueno, bien... no nos pasemos, pero nos gusta mucho la pimienta.

Voy a poner un poquito de ajo, un poco de ajo picado.

No vamos a poner mucho porque es muy delicado,

pero ese toque de ajo... El toque le va,

porque recordad que en el sofrito no le pusimos,

sólo cebolla y tomate, entonces aquí le va.

Picado bien pequeño, que luego esto se nos disuelva bien.

Vale.

Ahora... Jamón picado, que lo tengo aquí.

Vamos a mezclar también... El pan, bien escurrido.

Exactamente. Para que no suelte líquido dentro,

que no nos suelte la leche, es para dar esponjosidad

y para ligar un poco, para ayudar a ligar

y que luego salgan más esponjosas.

¿Cómo vamos con estas albóndigas?

(TODOS) Bien. Pintan bien, ¿no?

¿Os gustan? De momento, "chapó".

Ahora, el canelón... eso sí, ¿no?

Hombre, el canelón, también.

Que como Javier siempre vacila: "Que yo, mi plato, que tal...".

A mí me parece mejor este.

(TODOS) Bueno...

Bueno, lo dejamos ahí. Están conmigo, Javier,

están conmigo, están aquí.

Aquí nos dejamos de formalidades y esta masa hay que amasarla bien

y con la mano, ¿vale?

Bien mezclado el pan

con el jamón, con la carne...

Voy recogiendo un poquito. Muy bien, Sergio.

Perfecto.

Y, ahora, ¿tenemos un poquito de harina por aquí, Sergio?

Muy bien, muy bien.

Ahí te veo.

¿Habéis visto, eh? ¡Qué máquina, valgo para todo!

Lo que vamos a hacer son las albóndigas.

Gran parte está del secreto, eh...

Esto, simplemente, a la brasa ya es buenísimo.

Estas partes son supernobles.

Y además es grasa ibérica, que es grasa buena.

Esto está bien.

O sea, vale la pena gastarse un poco más porque están bien.

Vale. Siempre me pongo un poquito de aceite

en las manos para que... aunque tiene mucha grasa,

pero me va a ayudar a que no se pegue tanto.

Tú me vas dando y yo voy friendo aquí ya.

Hacemos aquí unas albóndigas pues generosas, ¿no?

¡Fijaos, una pintaza ya que no veas!

Esto es mantequilla.

No, son muy buenas, eh.

La verdad es que sí ya tienen ahí la pintaza.

Bueno, mantequilla pura.

Y luego la seta que le pondremos, que le vamos a poner shiitake

porque es lo que hemos encontrado.

Y la segunda seta más consumida...

En el mundo. La primera es el champiñón

y la segunda es el shiitake.

Y además tiene muchas propiedades.

Es muy sana. Sí.

Supersana.

¿Y por qué no le pones huevo?

Bueno, no le ponemos huevo porque, siendo una carne

tan delicada, ¿sabes lo que pasa?,

que el huevo la deja demasiado compacta.

La deja demasiado... La hace más dura.

Y esta pues será más esponjosa, más melosa, sin el huevo.

Dependiendo para qué, se utiliza huevo o no.

En este caso no.

Mejor no, eh. Esta es una albóndiga

que, de verdad, te la pones en la boca y es...

Y que se deshaga un poco, ¿no? Es fondante.

Vale.

Aquí hacemos unas cuantas.

Y tú, Sergio, ya las puedes ir dorando, eh.

Sí, estoy preparado ya de hace rato, Javier.

Vaya ayudante tienes hoy, eh, chaval.

¡Vaya ayudante! Yo, la verdad, he sido siempre buen...

Cuando me tocaba, en mis tiempos, buen ayudante.

Bueno, todavía lo sigues siendo El mío.

(Risas) Quien tuvo, retuvo.

Tenemos aquí el sofrito, que está superreducido.

Bueno, fijaos que ahora es cuando...

Cuando empieza a...

A sufrir. Pero, bueno, que está contento, no pasa nada.

Bueno, ya sabéis, ahora pondremos el caldo,

las albóndigas, que ya las tenemos aquí.

Y luego también...

Yo, Javier, en ese sofrito pondría el shiitake ya.

¿Sí? Pero directamente.

Pues vamos a ponerlo. Fijaos que el shiitake está...

Pero a mí no me hagas caso, que yo soy el ayudante.

(Risas)

No vayas de listo, eh.

Sí, señor. Perdón, perdón. Ponemos bien de shiitake.

Bueno, fijaos qué albóndigas. Porque se van a quedar bien.

O sea, aguantan bien y todo, pro luego es fondante, es...

Queda muy bien.

Está muy buena. Lo bueno de poner las setas

al final del sofrito pues porque ahora

nos van a soltar el agua, lo vamos a recuperar.

Ahora vamos a poner el caldo también.

Que eso nos va a dar...

¿Quién no ha comido albóndigas de pequeño?

Bueno, estaba a la orden del día.

Pero esto son "las" albóndigas. Sí, sí, sí.

"Las". Hombre, claro, por eso mismo.

Esto ya te vas a la oficina y te tienes que encerrar,

que no te vean los compañeros o compañeras

para que no te quiten la comida.

O que te vean. No, bueno, puede haber...

Puede ser un problema, eh.

Buenísimo el caldo.

El caldo coge ese toque de jamón.

Ponme una tacita.

Una tacita de esas curativas, ¿no?

Luego nos tomamos una. Este caldo ya de por sí cura.

Imaginaos, con la carne, con la seta, con el sofrito.

No te pases de líquido. No, no.

Ya está, ya está. Top, top, top.

¡Toma ya! ¡Toma, madre mía!

¡Vaya plataco!

¡Increíble!

Bueno, es que también la materia prima es importante.

Y aquí la verdad es que no hemos escatimado, eh.

No, no. Ahora dejamos cocinar...

Es que esta albóndiga en 25 minutos...

¡Huy! ¿Qué dices?

¿Qué? Perdón, eh.

Pero yo, vamos, en 10 minutos ya la tienes.

No, hombre, un poquito más. Hombre, yo creo que no.

¿Cuánto le daríais?

Sí, 10 minutos. 10 minutitos.

Porque si no se nos va a pasar la carne.

Esto ya está cocido, vamos.

¿Qué pasa, has hecho un trato aquí con el público?

(Risas) No, si yo no he hecho nada.

¿Os ha dado algo?

Sentido común.

Sentido común, Javier. Sentido común.

Vale. Bueno, lo dejamos 15 minutos.

Y volvemos. Y dale.

Bueno, mirar qué espectáculo. Bueno, tiene una pinta...

Ya huele desde aquí, eh. Se deshacen.

Seguro que... Ya lo tenemos.

Bueno, recordad que nos había sobrado esta lechuga

de hacer los canelones que hemos hecho.

Entonces, oye, pues mira qué fácil.

La voy a meter aquí y vamos a hacer un cogollo.

¿Algún tomatito, Javi? Venga.

Mira, tomate.

Y yo le voy a coger de aquí...

Voy a coger un poco de tomillo limón.

Que tengo aquí mis hierbas. Bueno, esto ya es...

(Risas)

Toma, ¿te sirve o qué?

(Risas) Vaya tomate, eh.

Eso sí que es un tomate.

¡Vaya tomate!

Precioso.

Vale, unas hojitas de albahaca, un poco de tomillo limón...

Toma. Que vamos a ir poniendo aquí.

Ve cortándolo en rodajas, pero gruesas, eh,

que lo pondremos aquí encima.

Simplemente... o ve adelantando la vinagreta, como quieras.

Venga, ya lo corto.

Vale.

Voy a poner albahaca, albahaca fina.

O albahaca... albahaca.

La que tengáis.

Y si no en polvo o seca también, eh.

Pero, bueno, yo es que... sabéis que somos muy...

Muy verduleros nosotros, en el buen sentido de la palabra.

Sí, porque se puede confundir. Ya, pero verdulero...

O en este caso muy ensaladeros.

Nos gusta mucho el tema de la ensalada.

Entonces, pues bueno, nosotros acompañar eso,

esas albóndigas con esta ensalada,

que ya ves tú lo que lleva, no lleva nada.

De trabajo digo, eh. Pero es buenísima.

¡Esto es un bocado fantástico!

Vale, vinagreta. Un poquito de vinagre.

Buen vinagre, eso sí, un vinagre de vino.

El vinagre, si es bueno y el aceite también,

es el secreto de una vinagreta. Aceite, sal y pimienta.

Es que no voy a hacer más.

Bueno, luego hay que llevar aparte...

Esto es para llevarse un mantelito y todo allí,

quitar el ordenador de la oficina,

meterse el mantel y sacar los cubiertos y ya está.

¡La fiesta! Sí, sí.

Vinagreta aparte, ya sabéis, para que no...

Sí, para que no se muera la ensalada, no se venga abajo.

Bien crujiente y ya está.

Bueno, aquí tenemos...

Espera, que voy a emplatar las albóndigas.

Venga, ensalada.

Ya veis que el jugo está superespeso,

Porque ha soltado un poquito

la harina de la cocción de la albóndiga.

Y... ¡un espectáculo, de verdad!

El sofrito bien reducido, el caldo del jamón.

(AMBOS) Las setas.

Bueno, es que entra un hambre con esto que no veas, eh.

Estas espero que no se las lleve Xavi, eh.

Sustancia. Pero métele un cucharón.

Toma.

Trae, trae, que lleve aquí... Bueno, pero no te pases.

Métele salsa a esto. Esto tiene que ir así bien.

Vale, vale. Exactamente.

Venga. Toma ya.

Bueno, albóndigas de secreto ibérico con shiitakes.

Las tenéis que probar, de verdad ¡Buenísimas!

Llegó el momento de la verdad. Bueno, ya sé que hay hambre.

Venga, a probar aquí y a comer y a disfrutar.

Adelante. Aquí tenéis las albóndigas.

Y aquí tenéis el canelón frío.

Y ahora no podemos aplaudir. Bueno, ahora a comer.

Ahora lo que hay que hacer es comer.

Siempre hay un buen motivo para cocinar.

Amigos, nos vemos en el próximo programa.

Os queremos. Gracias.

¡Chao!

Nada, nada, a comer. Aquí ahora ya...

Tanto el plato de canelones como el de albóndigas,

un sabor muy intenso y se deshace en la boca.

Con tápers así da gusto ir a trabajar.

Un poquito de pan por aquí también.

Ahí está. Están buenísimos.

Lo que más me ha gustado es que se pueden hacer platos

exquisitos en muy poco tiempo.

Y las albóndigas estaban... ¡de muerte!

Están muy buenas. -¡Espectaculares, eh!

Bueno, es lo que decíamos,

uno de primero y el otro de segundo.

Combinación perfecta. Los dos platos son buenos.

Yo recomiendo las albóndigas con cuchara,

porque el sofrito está muy bueno también.

Nos habéis dado una clase magistral, eh.

Porque es que los cuatro han sido espectaculares.

De verdad, eh. Muchas gracias.

Enhorabuena, porque os ha quedado buenísimo.

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Torres en la cocina - Táper de lujo

19 oct 2016

Comida para llevar de lujo: unos canelones top de buey de mar con lactonesa cítrica y unas albóndigas premium de jamón ibérico con jamón y setas.
Programa de divulgación gastronómica presentado por los hermanos Torres que comparten recetas y secretos culinarios a partir de buenos productos.

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