www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.11.0/js
4082483
Para todos los públicos Torres en la cocina - Salmorejo de mango y pasta de quinoa - ver ahora
Transcripción completa

¡Hola a todos! ¡Bienvenidos a "Torres en la cocina"!

Ya veis cómo estamos, superanimados a tope.

Y vamos a hacer unos platos que son clásicos,

pero con un punto bestial. Primero, salmorejo con mucho toque.

Venga, vamos allá, Javier. Sí, porque le vamos a poner...

Le vamos a poner varios toques. Salmorejo, diríamos, eh...

¿Tropical? Bueno. Podría ser.

Vamos allá. Primero, vamos a poner a confitar un aceite.

Después veremos para qué. Ponemos un poco de aceite de oliva.

Poquito, poquito, poquito.

Un trocito... ¿Qué? Nada, nada.

Ponemos un trocito de jengibre, no mucho.

Mira, lo voy a cortar en dos, así se va a hacer mejor.

Después, un poquito de guindilla. Podemos poner una o dos.

Dos, ¿no? Dos, sí.

Confitar, ¿qué quiere decir?

Que no tiene que calentar mucho el aceite porque, si no,

perderemos las propiedades organolépticas del aceite,

de la guindilla, del cardamomo también que pondremos.

Entonces, suave, muy suave, simplemente calentar.

Es una infusión de aceite.

Y el cardamomo.

Importante, no calentar excesivamente el aceite.

Tiene que ser a unos 80 grados.

O sea, suave, tranquilo.

Es para confitar. Al mínimo, vaya. Al mínimo

Muy bien. Y un poquito de piel de lima o limón.

Un poquito, ¿eh? Tampoco... ya está.

Perfecto, ya lo tenemos.

Después, yo me acuerdo de la última vez que abrimos un coco

y, evidentemente, todos vosotros pudisteis ver.

Yo no me acuerdo. Toda España, en el extranjero,

los que estuvisteis aquí. ¿Tú te acuerdas? Yo no me acuerdo.

Ver quién abrió mejor el coco. No, eso no es verdad.

Entonces, como tú me has dicho: "No, yo lo abro mejor",

lo que estás diciendo ahora. Te vuelvo a retar a abrir el coco.

Vale. Pues venga.

Toma. Vamos.

Ah, no, tú no lo abres así, tú lo abrías con un sacacorchos.

Yo lo abro como quiera.

Has aprendido, ¿eh, hermano? No, yo lo abro como quiera, no, no.

Primero, ¿qué hay que hacer? Darle unos golpes para que salga.

Se despegue de la... Ya vas con miedo, ya no vas bien.

¿Que no voy bien?

Ha empezado antes, ¿eh? Y mirad.

Igual lo tenía que haber hecho con el...

Ha empezado mucho antes.

Señoras, señores, toda España, todos, aquí el público.

Ahora veremos, podréis juzgar quién lo abre mejor

y cómo queda abierto. Bueno, pues ya está.

Yo lo abro así, ¿qué pasa? Ya lo tengo abierto.

Bueno, y encima con la... ¿Pero le has quitado la piel o no?

No, no, yo lo dejo así siempre porque yo os lo voy a explicar.

(RÍE) Porque a mí me gusta luego,

con una cucharilla o puntilla, ir metiendo por aquí

e ir sacando el coco. Completamente pelado.

(Suena un líquido) Y con el agua dentro.

Pues te ha salido de chiripa, chaval, a mí no me ha salido.

No, pero la última vez también, ¿no?

La última vez igual. Y ahora veréis cómo lo abro.

Para sacarle el líquido yo cojo, tan fácil como decir...

Bueno, pues tranquilamente una puntilla.

Corto un poco arriba.

Tengo todo el jugo, fijaos, que hasta podría poner una...

una cañita aquí para bebérmelo. ¿Lo ves?

¿Pero por qué tú lo has podido romper y yo no?

Mira, mira, mira, mira. Bueno, eso lo tengo yo aquí.

Recupero el agua. Pero eso lo tengo yo aquí también.

Eso lo tengo yo aquí.

Mira, yo tengo un poco de pan aquí.

Es igual, lo podríamos hacer después, ¿eh?

Pero cogemos el pan y lo dejamos para que absorba.

Ya sabéis que el salmorejo lleva un poco de pan, eh...

que lo ponemos ahí en el salmorejo.

Nosotros lo ponemos en el agua de coco.

Eso. Dejamos aquí que se impregne bien.

Venga, yo voy con el mango. Mango.

A ver, ya veis que la forma del mango es ovalada.

Y, luego, es de aquí más estrecha y de aquí más ancha.

El hueso va así.

Con lo cual, tenemos que pelar, yo pelo el mango. Mirad.

Porque hay mucha gente que eso no lo sabe

y estropea el mango porque dice:

"Ostras, es que no le puedo sacar bien...". Pelamos.

Voy a pelar la mitad para que veáis bien cuál es el...

Cómo va el hueso. Está amarillo, está maduro.

Huele muy bien este mango. Esto es que ya está.

Y el mango es una fruta... Es perfecto.

Está impecable. Vale. Vale.

El hueso del mango es muy curioso, porque hace una forma ovalada.

Sí, así. Entonces, yo lo pongo, eh...

de esta forma lo que hago es coger y, por la parte del pedúnculo,

que lo tiene aquí, hago a ras del hueso...

Corto y, luego, si tengo que esquivar un poco el hueso,

lo esquivo, pero de esta forma aquí tengo el hueso,

porque hace una forma plana, te sale pues todo el...

todo el mango entero, toda la mitad del mango.

Vale, tú corta ese en dados. Venga.

Igualmente diréis: "No parece un salmorejo".

Ahora vendrá. Ahora vendrá. Ahora viene.

Vale. Le terminamos de quitar la piel.

Que no sé por qué no lo he pelado entero. No entiendo.

(BALBUCEA) ¿Pequeño, grande? ¿Cómo lo quieres?

No, es en daditos muy bonitos, porque va a ser de...

parte en decoración. Y, ahora, todo lo que nos sobra, lo cortamos.

Bueno, es una fruta tropical, como bien sabéis,

pero ahora se está empezando a cultivar aquí, en España.

Sí, es verdad, por el sur. Vale. Aquí tenemos también tomates.

Tomate maduro, bien maduro, es importante que sea muy maduro.

Y ahora es una buena época de tomate.

Y aquí es donde entra el salmorejo.

El salmorejo lleva ajo, que le vamos a poner medio diente.

No mucho, porque si no puede quedar muy fuerte.

O sea, que con medio suficiente.

Después, tomate, que lo cortamos en cuartos.

Y, luego, tenemos un poco de cebolla tierna.

Voy a poner media cebolla. Esto lo guardamos como decoración

Sabéis que esta parte de aquí es superbuena de cortar muy fina

para, luego, decorar encima, hacerlo más... más bonito.

Y aquí con media cebolla será suficiente.

Es una cebolla tierna que es mucho más suave.

Vale, ahora... ¿No lo presentaremos aquí dentro?

También molaba, ¿eh? Bueno, no está mal.

Si tú lo cortas así. Bueno, vamos, por lo menos,

uno lo intentaremos, ¿eh? Luego ya...

Voy a hacer una base. Ponemos dentro, dentro del vaso

el tomate y la cebolla.

¿Vale? El diente de ajo, el medio diente de ajo.

El mango. Ya veréis que está muy bueno, ¿eh?

Igual parece que sea así... Bueno, es diferente, claro.

Y aquí tenemos el pan con el agua de coco,

que lo ponemos dentro también.

Toque Torres. Un poquito de comino.

Que el comino le va perfecto. Ya sabemos que esto es una receta

que, bueno, nada que ver con la cordobesa, pero, eh...

Esta es la nuestra. Aquí va. Antes se utilizaba...

Antiguamente se utilizaba el comino, el comino,

en vez de pimienta. Como no había pimienta,

utilizaban comino. Bueno, aquí opcional completamente.

Tenemos un poco de mascarpone. El mango ya, como es muy cremoso,

muy mantecoso, lo va a ligar. Podemos poner o no.

¿Ponemos o no ponemos? Un poquito.

Un poquito. Le va bien, le va bien.

Además, con una seguridad tremenda. O sea, que lo pongo.

Ahí está. Un poquito de sal.

Un poquito de pimienta. Y, ahora, entra,

porque el salmorejo siempre se liga con aceite de oliva.

Exactamente. Toma.

Tengo. Aceite de oliva. Seamos generosos,

que esto nos va a ayudar a emulsionar, a ligar.

Yo pondría dos gotitas de limón o lima.

Que eso, aunque el mango tiene acidez,

un poquito de acidez sabéis que siempre es mucho más fresco

Ponemos un poquito de hielo que tenemos aquí.

El hielo para que tengamos... para que nos salga bien frío ya.

En vez de agua, ponemos... Bueno, tiene agua de coco, pero...

Bueno, hay un robot potente y ahí se puede hacer.

Si no, lo hacéis y a enfriar en la nevera.

O en el brazo. O en el congelador.

Vamos ahí.

(Motor de la trituradora)

Vale, ya lo tenemos. Perfecto.

Vamos allá. Fijaos qué textura más bonita.

Queda cremosa. Claro, el aceite ha ayudado a ligar.

Dale, Sergio. Y queda precioso. Entre la emulsión del aceite,

con el mango, con la cebolla, con el tomate,

con el ajo, pues queda una crema que parece...

casi, casi parecería una mayonesa ligera.

O sea, que es increíble.

Muy bien, vámonos con las gambas. Esto lo tenemos ya bien frío

Y aquí tenemos las gambas.

Podría ser gambita de playa perfectamente, navajas.

Eh, le podrían ir, bueno, diferentes mariscos.

Normalmente, es huevo duro o jamón la guarnición del salmorejo.

Nosotros le ponemos gambas, le ponemos estas gambas que,

bueno, pues ya veis, hemos comprado y le van muy bien, ¿eh?

Va a ser un toque diferente.

Venga, las pelamos. Y sabéis que teníamos el aceite confitando.

El aceite con el jengibre, un poquito, un poquito de...

de piel de lima o limón, cardamomo y, después,

también teníamos la guindilla.

Y os hemos dicho muchas veces que en la cabeza

se sabe la calidad de la gamba. Hay que tocarle la cabeza.

Y, si no raspa, si no hace lija que decimos nosotros,

si está bien lisa, es que es fresca.

Y si no, es que es de turno. Y si rasca mucho ya,

nada, es que ya tiene un par de días o tres.

Bueno, estas están muy bien, son muy bonitas.

Y, luego, evidentemente, la gambita pequeña,

la gambita de playa, está mucho mejor de precio.

Y es mucho más asequible. Vale. Y la gamba le va.

Tenemos el aceite. Que ahora el aceite lo he parado,

porque estaba... estaba a una buena temperatura.

Ya ponemos la gamba.

y la dejamos confitar ligeramente.

Ligeramente confitada queda uf... Queda buenísima, buenísima.

Vale, un poquito de sal. Queda todo el aroma.

Sergio, hazme unos daditos de coco. Voy a hacer bolitas,

que hace días que no hacemos nada de bolillas.

Y, mirad, bueno, cucharilla parisien.

Nosotros, en este caso... O y, si no, coges el...

el coco y haces unos cuadraditos pequeños.

O con el pelador le haces unas láminas, con el pelador.

Yo, en este caso, voy a hacer unas bolas.

Es que queda muy bueno, de verdad, buenísimo.

Y diferente, es eso, que dices... Y, además, supersano.

Porque son muy sanos todos los productos.

Podemos ir, Sergio. Venga, primero una cosa,

algo que íbamos a decir antes que no hemos dicho.

Conservar el coco, ¿cómo lo hacemos?

Cogemos un recipiente. Hay dos formas:

normalmente, si es en agua de coco, mejor.

Te aguante una semana en la nevera.

Cerrado ya sabéis que aguanta bastante tiempo.

Pero, una vez abierto... Unos dos meses.

Pero una vez abierto ya, o lo pones en su agua,

que yo la tengo aquí, tú la pones en un recipiente

y le pones su propio agua. Entonces, lo pones en la nevera

y te aguanta bastante. Incluso en agua, en agua.

En agua de botella lo podéis poner en la nevera.

Te aguanta una semana. Te puede aguantar.

Y, si no, también, otra es congelarlo,

que te aguanta bastante, más tiempo en el congelador.

Bueno, la gamba, fijaos bien, que ya la voy a quitar.

Y fijaos bien en la cocción, porque esto es lo interesante.

Veis que está cocinada, pero que tiene ese color rosadito,

que queda jugosa, que queda muy buena, pero está cocida.

Está confitada.

Entonces, ese es el punto que realmente está...

está buenísimo de la gamba.

Bueno, voy a hacer un poco el verde de cebolla

que dijimos que le ibas a poner.

Y, ahora, vamos allá. Como siempre, aliñar un poco.

Aquí tengo las bolas de coco.

El mango, que voy a coger un poquito de mango y coco.

Lo voy a mezclar.

Lo pongo con las gambas.

Y lo aliño con un poquito, un poquito, evidentemente,

de este fantástico aceite, que esto es...

Y cojo un poco de abajo, ¿eh?

Porque veis que tengo todos los jugos

que ha soltado la gamba. Buenísimo.

Y con esto, lo aliño.

Perfecto. Ahora, ponemos en la base del plato.

Y tú tienes una jarrita por ahí, ¿no, Sergio?

Sí. Vamos a poner aquí.

Fijaos qué espectáculo. Salmorejo.

Esto es increíble.

Para sorprender y para disfrutar. Esto está...

Voy a poner aquí un plato, que esto va a ser la locura.

Pero bueno. Ahí está, ¿no?

Muy bien, Sergio. Un poquito de cebolla tierna,

que tenemos aquí, que le va muy bien.

Y alrededor ya ponemos este salmorejo.

Ya lo veis. Totalmente diferente. Ponle cantidad, Sergio.

De verano, eh. Totalmente.

Sin cubrir la gamba, que es lo bonito.

Muy bien. Y ahí está. Vamos allá.

Salmorejo de mango y gambas.

Supersalmorejo. Aquí lo dejamos.

Siguiente plato: pasta de quinoa.

Quinoa. La quinoa ya sabéis que es un superalimento.

Es muy bueno. Y vamos a hacer una harina.

Exactamente. ¿Cómo la hemos hecho? Os voy a explicar.

Primero, hemos quitado,

hemos lavado muy bien la quinoa.

Porque la quinoa contiene, sobre todo, en la piel,

un producto que es el que amarga.

Amarga. Y hay mucha gente que no le gusta la quinoa

porque dice que le amarga.

Entonces, si la lavamos muy bien, quitamos la saponina,

que es el componente que amarga.

Entonces, una vez está bien lavada, lo que hacemos es,

con un molinillo de café, ¡tras, tras!

Trituramos bien y hacemos una harina,

que es lo que tenemos aquí. Bien fina.

Exactamente. Entonces, bueno, vamos a poner.

¿Qué tenemos aquí? Harina de quinoa.

Harina de trigo "intre"... integral.

¿Harina de trigo "intregral"?

Tres trigos "triene" el tigre.

Es verdad que, de pasta, se pueden hacer

de un montón de cosas.

Si ahora, en vez de poner la cúrcuma...

Que es amarillo. Que es amarillo. Ya lo veis.

Bueno, aquí lo tengo. Cúrcuma. Amarillo. Colorante de las Indias.

Ponemos... Esto es solo para que veáis.

Concentrado de tomate o... Sería rojo.

Tinta de calamar. Negro.

O carbón. Negro.

Carbón activo. O azafrán.

Amarillo. O espinaca escaldada

y bien escurrida. Verde.

Muy bien, Javier. Le podemos dar el color

que queramos a cada pasta. Personalizar.

Bueno, yo lo quiero amarillo.

¿Por qué amarillo?

¿Por qué? No lo sé. Porque sí.

Porque me apetece a mí que sea amarillo.

No. Porque es un color bonito, llamativo.

Exactamente. Ponemos aquí dos huevos enteros.

Un huevo.

Dos huevos. Y yo lo que suelo hacer siempre, pongo yema también.

Le pongo una yema de huevo.

Dos huevos enteros y una yema. Y una yema de huevo.

Y una gota de aceite de oliva.

Muy bien, Sergio. Lo estás haciendo bien.

Gracias, Javier. Gracias, hermano.

Varilla manual.

Y luego, ya, lo que hacemos aquí, es mezclar

todos los ingredientes.

Si vemos que nos falta humedad, yo ahí tengo la clara.

Bueno, tú ya ves que se van componiendo

y se van ligando.

Mira. Y vamos a coger esta. ¿Sabéis lo que pasa?

Que esta masa no necesita tanto reposo.

Porque la quinoa, al no tener...

Bueno, no tiene tanta correa, porque como no tiene gluten,

pues no hace correa.

Igualmente, dejarla reposar siempre es bueno.

Hombre, un poco mejor, sí.

Porque se integran mejor los ingredientes y es mucho mejor.

Fijaos que aquí tenemos una hecha,

que la hemos hecho hace una hora y mirad.

Claro. Mirad qué bonita.

Ya está todo mucho más integrado.

Está reposada. Y mirad.

Es que es preciosa la pasta. Es superchula.

Esta es la misma receta, exactamente la misma.

Y vamos a empezar a estirar.

Vale. Pues ahora, esta la dejamos reposar.

Cogemos la reposada.

Vamos a cortar. Y ahora, Javier, como te he dicho,

te voy a enseñar cómo funciona el tema de estirar la pasta.

¿Ah, sí? ¿Me lo vas a enseñar? Sí, claro.

Ah, bueno. Qué honor, ¿no? Qué suerte tienes, eh.

Hay que darle varias vueltas para integrar bien los ingredientes.

A ver. Aparta un poco. Así.

Y ahora, pues ya está. Estirarla.

Bueno, la verdad es que esto mucho secreto...

mucho no tiene. Es tener la máquina.

Falta un poquito de harina.

Un poquito de harina. Pero, chaval.

Si te he enseñado yo. Te ayudo para...

Te he enseñado yo a hacer la pasta.

En el restaurante, las pastas son

mi especialidad. Siempre lo han sido.

Pero ahora Javi... pues claro.

Y estirando bien. Yo voy a hacer otra.

Mientras tanto. Venga, muy bien, Javier.

Yo voy a estirar así con el rodillo, que esto no falla.

Nunca falla. El rodillo nunca falla.

Así como la máquina es más especial...

No. Es igual, Javier. Tanto da en la máquina como...

¡Dios mío! Maestro, ya la tengo.

Maestro de la pasta. Son dos técnicas diferentes.

No pasa nada, tío.

Vale.

Venga. Yo ya aquí la paso.

Y luego, lo importante es dejarla secar un poco, también.

Bueno, aquí tenemos una pasta que hemos hecho antes.

Pero fijaos. Es que se puede cortar de muchas maneras.

Porque ahora dices: "Bueno, voy a hacerla tagliatella".

Aquí la tenemos. Pasta.

Ahora la vamos a estirar un poco.

Un poco de harina. Y yo me voy a ir con la salsa ya.

Vale. Venga, la dejamos aquí.

Casi podríamos cocer esta, ¿no? Que es más bonita.

La que quieras. Da igual. Más ancha.

Ya verás. Vamos a hacer esta. Vamos con la salsa.

Vamos a hacer un poco de ajo,

que vamos a picar bien finito.

Y vamos a hacer una salsa que podría ser

para cualquier tipo de pasta.

No hace falta que sea para la pasta de quinoa.

Luego, oye, si tenéis pasta normal en casa,

pues para la pasta normal.

Ahora, espinaca, perfecto.

Para la pasta, combina superbién. Sí que combina muy bien.

Vale. Picamos un poco de ajo.

Ponemos aceite de oliva.

Bueno, para que veáis que puede ser...

O sea, que tenemos máquina, sí.

Pero si no, se puede hacer otro tipo de pasta que ya veréis.

Al final, vamos a hacer esta,

que es muy bonita también.

Venga. Rehogamos aquí el ajo.

Espinacas, Javier.

Espinaca. Sanísima, buenísima. Temporada.

A tope. Vamos a coger.

Y yo intento coger, sobre todo, la parte más verde.

Muy bien.

Aquí tenemos la pasta para después.

Tenemos rehogado el ajo. Ponemos la espinaca.

Hay dos opciones. O la escaldamos en un agua,

que es el mismo agua que utilizaremos para la pasta

y la ponemos,

o la ponemos directamente.

Si queremos que quede más verde, mejor, primero,

la podemos escaldar en agua. Si no, directamente.

Porque vamos a hacer una crema que nos quede bien verde,

bien potente. Le pongo un poco de nuez moscada.

Que combina muy bien la nuez. Con la pasta, sí.

Perfecto.

Sal, pimienta.

Y pimienta.

Nada. Le damos, eso, un par de vueltas.

Y hacerla para que nos quede bien verde.

¿Hacéis la pasta en casa? No. No soléis.

Pero es divertido. Quedaos con la salsa

y hacedla como queráis. Le ponemos leche evaporada.

Yo tengo aquí leche evaporada, normal.

Y luego, toque Torres: leche de coco.

Que le vamos a poner un poco.

Y ahora, esto, Javi... Opcional. Si no, leche normal.

Podría ser, perfectamente.

Sí. Pero la leche de coco le va. Ya.

Le va de maravilla.

Luego, la cúrcuma, también, las especias.

Vale. Trae el batidor, Javi.

Y ya veis que la espinaca no la he dejado mucho tiempo.

Vamos a hacer una crema, pero una crema bien verde.

Vale, perfecto. Vamos a...

A triturar. Para que nos quede una salsa bien verde.

Muy bien. Qué bien huele el coco.

Sí. La verdad es que sí.

Ahí va. Diferente.

Es una salsa al minuto.

Bien. Opcional.

Le ponemos la yema de huevo.

Ahora, necesitamos que luego no hierva.

Pero sí la voy a meter. Sí. Una yema de huevo.

Recuerda un poco a la carbonara. Exacto.

Y es una forma de espesar.

Y que le va muy bien, eh.

Perfecto.

Tenemos la salsa perfecta. Superbuena, eh.

Y yo le pondría un poco de jamón.

Y tenemos aquí. Mira, Sergio.

Propongo poner jamón. Entonces, las salteamos

un poco con el jamón. Queso payoyo.

Exactamente. Es un queso espectacular.

Un queso muy bueno.

¡Oh! Me encanta. Es un queso excepcional.

Y ya que lo tenemos, vamos a ponerlo un poco.

Y, también, un poquito de jamón.

Opcional, evidentemente. Pero si hay...

Que aquí tenemos. Voy a hacer un poquito.

Y a la pasta, le va a ir estupendo.

Hombre, jamón le va, eh. Estamos improvisando

porque hay cosas que no estaban previstas.

Entonces, lo primero que hay que hacer, es hervir la pasta.

Agua y sal. Nada más.

¿Le ponéis aceite al agua de la pasta?

No, ¿no?

¿Mantequilla? Ah, mira. Mantequilla.

Hay una cosa, que dicen que si luego vas a poner

una salsa alrededor de la pasta,

si le vas a poner una salsa, mejor, no poner grasa en el agua.

Porque, entonces, luego, la pasta coge la película

y la salsa no se pega.

Eso es algo dicho por los italianos así,

que lo tienen como muy catedrático.

Entonces...

Vale. Vamos a coger la pasta.

Que la vamos a cocer poquito tiempo.

Vamos a cocer, nada, esta pasta fresca,

con dos minutos, la tenemos cocinada.

Ahí está.

Venga ahí. Fantástico.

Aquí, el jamón, que le voy a dar un toque pequeño de salteado.

Para que potencie el sabor.

Y la salsa, que la vamos a calentar.

Ni la voy a colar. En casa, no la colaríais, ¿no?

Está bien así. Es bonita. Pues nada.

No la colamos. Es diferente.

Y, además, tiene como trocitos, que queda muy bien.

Vamos a probarla. No sé si pondría toda.

No. Luego vemos.

Buena, eh. El payoyo.

Un queso excepcional.

Fijaos. Es de sierra de Cádiz, del sur.

Exactamente. Es de cabra.

Y es una cabra autóctona de ahí, de la serranía de Cádiz.

Impresionante el queso. Es la leche de bueno.

Está increíble.

Y nada. Hacemos así unas virutas.

Que quedan bien bonitas, además.

Y ya está. Es lo que pondremos encima.

Venga. La pasta ya la tenemos. Venga. Ponla aquí.

Es un momento. Con el jamón. Y ya está.

Y le damos un salteado.

Hemos hecho una pasta casera, pero muy bonita.

Ya veis que es diferente.

Ahí está. Si cae un poquito de agua, bien.

Porque nos ayuda a ligar y todo. O sea, que perfecto.

Sabéis que es bonita así también, porque se ve casera,

se ve artesanal. Hombre, rústica es.

Bien bonita.

Ahí está. Le damos un salteado.

Así.

Con el jamón. Le vamos a poner unos piñones,

que yo tenía por aquí.

También se los ponemos aquí.

Que nos liberen ya el aceite, la esencia.

Fijaos. Así ya solo. Así, qué buena pinta tiene.

Pues todavía falta.

Y ahora, ya cogemos la pasta.

La salsa. Fijaos cómo queda.

Es una pasta...

Vamos, aquí los italianos nos van a decir: ¡Oh!

La van a copiar, ¿no? Luego, también, sobre todo,

lo que nos interesa de esta pasta son las propiedades

que tiene la quinoa. Ya sabéis que tiene

un montón de propiedades. Bueno, es bien sana.

Sanísima. Y lo que nos interesa, es todo ese...

todas esas propiedades de la quinoa.

Bueno, propiedades vegetales. Exactamente.

O sea, que eso está muy bien.

Ahora, ponemos la salsa. Bueno, ya sabéis

que es un seudocereal.

Que es... Bueno, ya os digo.

Un montón de propiedades. Es increíble.

Vamos a ser generosos con esta pasta,

que está buenísima. Esta salsa.

Le voy a meter un toque de albahaca. No estaba previsto.

Ya veis que aquí la cocina es improvisación.

Y es lo que tiene que ser también. Payoyo.

De vez en cuando.

Este queso magnífico, buenísimo. Que contrasta muy bien.

Este platazo de pasta.

Y, evidentemente, el salmorejo con gambas.

¿Ya está? ¿Ya estamos? Ya estamos.

Se me ha pasado volando.

Siempre hay un buen motivo para cocinar.

Gracias por estar ahí. Hasta el próximo programa.

Que vaya muy bien. Hasta luego.

Qué rápido. Hubiera hecho tres platos más.

Dos platazos. La verdad es que sí.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Salmorejo de mango y pasta de quinoa

Torres en la cocina - Salmorejo de mango y pasta de quinoa - ver ahora

26 jun 2017

Hoy una sanísima receta de salmorejo de mango con gambas muy refrescante y una tagliatella hecha con quinoa que sorprenderá a todos.

ver más sobre "Torres en la cocina - Salmorejo de mango y pasta de quinoa - ver ahora" ver menos sobre "Torres en la cocina - Salmorejo de mango y pasta de quinoa - ver ahora"
Programas completos (465)
Clips

Los últimos 1.535 programas de Torres en la cocina

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios