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Para todos los públicos Torres en la cocina - Puré de raíces y huevos al plato - ver ahora
Transcripción completa

(Aplausos)

Bienvenidos a "Torres en la cocina".

Hoy hablamos de raíces, porque si estamos aquí, es gracias

también a nuestras raíces, a las de nuestra abuela,

a las de nuestros ancestros. Sí, señor.

Y vamos a hacer una crema de raíces con mollejas de pato

y cebollitas glaseadas. Pero es que después

vamos a hacer otro platazo que va a ser

unos huevos al plato con toque Torres, con un buen toque.

Hemos hecho varias veces huevos al plato.

Pero esta vez... Hay un paso más.

Hay un paso más.

Que os vamos a explicar. Sergio, vamos con las raíces.

Primero, las raíces. Nosotros somos...

Además, es época de raíces ahora, otoño-invierno.

Ya sabéis que nos vamos... Nos sumergimos debajo de la tierra

para sacar el máximo sabor al otoño, al invierno,

que está en el sabor de la tierra, en el sotobosque.

Para ello, hemos cogido chirivía.

Que eso sí que lo podremos encontrar en el mercado.

Nabo. Lo tenemos. Es un producto de invierno.

El nabo, antes de que llegara la patata de América,

se consumía muchísimo. Y luego se dio como alimento

para los animales. Y ahora lo volvemos a recuperar

porque nos damos cuenta de que es un alimento magnífico.

Estos dos son de aquí.

Son autóctonos de aquí. Son buenísimos.

Apionabo o celerí, que esto es una raíz

que tiene mucho sabor a apio.

A nosotros ya sabéis que nos gusta mucho para los caldos.

Si lo encontráis, lo cortáis, lo ponéis en los caldos

o, como haremos ahora, en las raíces,

y aguanta mucho en la nevera.

Tiene un toque avainillado y es muy bueno. Y tenemos el ñame.

Ñame, que es una raíz que viene de América.

Cada vez hay más aquí. Es opcional.

Se encuentra cada vez más.

Y realmente tiene un sabor peculiar, diferente.

A lo mejor, en algunos sitios, dices:

"Ya empezáis con las cosas raras". Pues no.

Es aquí donde abrimos, desplegamos la wikitorres

y os la ponemos a vuestro alcance.

Bueno, ¿qué hacemos hecho? Pelar bien.

Ponerlo en abundante agua, un poco de sal y fijaos.

Y cocinarlo a tope. Exacto. Bien cocinadas.

Diréis: "¿Y cuánto de cada?" Para no liarnos,

igual de cada cosa. Y ya está. Exactamente.

Así no tenéis problema. Vamos a poner

una guarnición que también es de bajo tierra.

Las cebollitas de platillo.

Es esta cebollita tan pequeña que ahora es temporada.

Viva el mercado. Viva la temporada.

Para pelarlas, os enseñamos un truco.

Cuando tiene la piel en agua tibia, diez minutos.

Y luego lo pelas y no cuesta nada.

Si no, cuesta un poco. Mano de santo.

Superfácil. Fijaos. Yo tengo aquí

unas mollejas de pato. Estas las hemos comprado

ya confitadas.

Es un manjar. Un manjar. Pero esto es para después.

Sí. Pero le voy a poner un poco

para saltear la cebollita. ¿La grasa?

Claro, Javier. Ah, amigo. Venga, pues dale.

Fijaos. Podría ser mantequilla, aceite de oliva.

Pero ya que tenemos esto, que es la grasa

donde se ha confitado la molleja. Aprovechamiento.

Está bien porque tiene sabor. Le vamos a dar aquí todo el sabor.

Y esto está cocinado con la propia grasa del pato.

Un poco de sal, un poco de pimienta, tomillo,

romero, hierbas aromáticas a tope.

Vamos a ponerle un poco de "romillo".

"Romillo", muy bien, Javier.

Además, tenemos tomillo limón,

que le va a dar un toque espectacular.

Yo me acuerdo de pequeños que nuestra abuela

nos hacía muchísimo el puré de patatas

y a veces lo hacía con otras raíces.

A veces lo hacía con batata.

Chirivía. Yo me acuerdo que hacía boniatos

en el horno y luego hacía un puré con la carne del boniato.

Venid, venid. Es que aquí no se ha acabado.

Mientras se van dorando las cebollitas,

fijaos lo que tenemos. Tenemos rabanito.

El rabanito también está debajo de la tierra.

Y también es de temporada.

Jengibre. El jengibre que es supersano, muy bueno.

Antiinflamatorio. Y ya sí está introducido aquí,

porque todos lo conocemos y es muy fácil de encontrar.

Hace unos años era un gran desconocido.

Igual le metemos un toque rallado a la crema.

Lo veo. Vale. Lo veo.

Tupinambo, que eso sí lo hemos utilizado algunas veces.

Bueno, es un tipo de tubérculo

que a nosotros nos da mucho sabor a tierra.

¿Sabes? A tierra. Es como comerte un trozo del bosque.

Bueno, también uno de los productos que cada vez

se utiliza más a nivel mundial,

es la yuca. Tiene mucho almidón. Exacto.

Climatológicamente, se adapta a cualquier terreno.

Es una raíz que se puede cultivar muy fácilmente

y que se está poniendo muy de moda.

Luego, bueno, pues ya sabemos que también el rábano picante,

el raifort, el falso wasabi

que llamamos. Esto se encuentra muy bien en Europa

y el wasabi ya sabéis que es

mucho más difícil de criar y de conseguir.

Y cómo no, señoras y señores, la queridísima patata,

que tenemos varios tipos de patata afortunadamente

y muy buenas en este país. Míster patata. Mr. Potato.

Tenemos las cebollitas bien doradas. Ponemos caldo.

¡Espera! Le voy a poner vino tinto. Hecho.

Hay que estar en todo aquí. (LE HACE BURLAS)

Venga. Vino tinto. Un chorrín de vino tinto,

que le va a dar acidez, va a reducir el alcohol.

Y coge una acidez muy buena.

Yo le pondría una puntita de miel. Bueno. Vamos a ponerle.

Caldo. Es un caldo de cocido, un caldo de ave.

Y ahora sí que vamos a tapar para que se cocinen bien.

Ponemos una puntita de miel. Y la miel le va muy bien

a la cebolla. A la acidez del vino, sobre todo.

Ahí está. Tapamos y dejamos cocinar lentamente.

Vamos a ir con la crema. Quitamos un poco de agua.

Luego veremos si hace falta poner más.

Y si no, os digo una cosa. También este caldo guardadlo.

Esto es una "ganache" de verdura.

Esto es un caldo de verdura. Para mojar una pasta,

para beber como un caldo,

está buenísimo. Además, las otras raíces

le dan muy buen sabor. Vale.

Vale. Fijaos cuánto caldo. Esto es oro bendito, vamos.

Podría ser en un robot. Aquí utilizamos el brazo

que nos va bien. Como está muy cocinado,

nos va a quedar superbién.

Sal. Y esto lo tenemos todos.

"Pepper". Pimienta.

Le vamos a poner mantequilla.

Aquí hay que ser generosos con la mantequilla.

Un poco de aceite de oliva. Y crema de leche.

Ahí está. Ya veis, eh.

Hay que ser generosos con la crema.

Esto tiene un sabor a raíces tremendo.

Lo tenemos. Fijaos qué suave, qué elegante,

qué textura más bonita y diferente.

Como hay otros tubérculos, el color queda más blanco.

(BALBUCEA) ¿Lo ves?

Probar, probar, probar y probar y probar.

Buenísima. El jengibre.

Y no le falta nada. El jengibre.

Venga, va. Pues jengibre. Le damos un toque de jengibre,

que le va a dar mucho frescor. Está buena ya.

Está bien así, pero es mi toque. Es mi toque.

Pero ya está bien así. Fijaos qué cosa tan sencilla.

Tan de otoño-invierno. Son sabores que son muy amables.

Raíces total. Y lo hemos hecho en nada, 0,1.

Rallamos aquí. Esto lo que le va a dar,

es ese toque fresco.

A cítrico. Ya está. Y encima, es muy sano.

Lo tenemos. Venga. Vamos con las mollejas.

Descubrimiento. ¿Utilizamos alguna vez

las mollejas en el programa?

Pues yo creo que sí. Pues yo creo que no.

No me acuerdo ahora.

Es que después de 1500 no sé cuántas mil recetas,

uno ya se pierde. Vale. Aquí tenemos el puré.

Lo mantenemos caliente. Os digo una cosa.

Yo todavía me acuerdo bastante si no de todas,

de casi todas las recetas.

Enseguida que estamos aquí...

¿Cuál fue la primera receta, la número uno?

Un atún. Yo sí que me acuerdo. Sí. Un atún, pero...

Unas láminas de atún con tomate y jamón.

Ah, no te acordabas, amigo.

Y no sé qué más. Yo digo que me acuerdo

de las recetas, no del día

que se hicieron. Eso es más complicado.

Fijaos la molleja. Hay de pato.

Todas las aves tienen la molleja, que llamamos.

Es una parte deliciosa. Esta viene confitada.

Y la vamos a cortar.

Es un manjar, eh, de verdad. Se pueden hacer o comprar así.

Son muy económicas. Y realmente es una carne muy magra,

con una cierta resistencia que la hace buenísima.

A mí me encantan las mollejas de pollo.

De pollo o de pato. Me gustan más las de pato,

fíjate lo que te digo. A mí las dos. Están muy buenas.

Vamos a cortarlas un poco grandes. Mirad.

Es una carne preciosa, porque si lo veis bien...

Está mejor que el jamón de pato.

Es muy magra, muy magra. Tiene cero grasa.

Y es una textura diferente. Es muy buena, muy elegante.

Yo creo que es la mejor parte del pato. Para mí.

Y luego, la crema de raíces si no, la acompañáis

de lo que a vosotros os apetezca.

Puede ser tanto de carne como pescado.

Mirad. Ya empieza a espesar. Voy a poner

una nuez de mantequilla, que nos va a ayudar a ligar un poco

y a que nos glasee la cebollita, o sea, que nos quede brillante.

Guau, a mí esto me fascina. Esto son platos de temporada,

cocina de temporada en "Torres en la cocina".

Como hablábamos de raíces, a nosotros todo esto nos lleva

a los recuerdos, a las raíces; hay que conservar las raíces...

Mirad qué bonita queda la salsa. En la cocina, metafóricamente.

Cuando va espesando y van quedado brillantes,

eso quiere decir "lacar", quedan lacadas, quedan glaseadas.

Ahora que estamos hablando de raíces y de recetas ancestrales,

mandadnos vuestras recetas, aquellas de infancia,

aquellas que decís: "Cuando era pequeño...

me acuerdo de este plato o de este otro plato".

Es que hay muchos, ¿eh? Porque nos daréis ideas.

Y según la zona donde estéis de España, seguro que tenéis

unos recuerdos u otros recuerdos; o sea, es fantástico.

Vamos a saltear la molleja.

Ya la tenemos aquí, os la ha enseñado Javier.

Son un productazo, estas las hemos comprado aquí,

las venden en el mercado, sin problema;

tenéis que ver mollejas de pato confitadas.

O de pollo, Sergio. "O de pollo". Para un arroz son...

¿Le meto grasa? Métele, métele.

Para un arroz son impecables,

para un arroz de pato te van perfectas.

Aprovechamos la grasa que tiene, que es muy buena,

además, ya tiene el sabor. Las salteamos.

Combinación perfecta: raíces; una crema que es supernatural,

en sí, la crema ya es un plato;

con cebollitas al vino tinto y mollejas de pato...

Amigos de los bares, es un plato de menú porque es barato, ¿eh?

Fácil y bueno. Voy a poner un poco de tomillo-limón aquí.

Venga, vamos a emplatar, Sergio, lo tenemos.

Venga, perfecto. Amigos de los bares y amigos

de los que vais a los bares, que, también, estáis ahí.

De los que vamos. "De los que vamos"

Voy a coger un cucharón y las ponemos aquí. ¿Están doradas?

¿Eh? Las has dorado, ¿no?

Sí, sí, está dorado. Vamos allá.

Fantástico. Vamos a emplatar.

Tiene que ser un plato generoso, tenemos que poner cantidad, ¿eh?

Fijaos en la crema; es suave, fina, elegante...

Este plato lo pones en la mesa, es económico y fácil de hacer.

Además, es diferente. Pondremos un poco de verde, claro.

La cocina tiene que ser divertida, entretenida,

tiene que aportar felicidad, y esta la aporta.

Pruebas este plato y retrocedes así...

¿Habéis visto la película "Ratatouille",

cuando el crítico se pone a pensar en la infancia y todo? Lo mismo.

Es un plato amable, de confort, ¿no? De alegría.

"The confort food". Vamos allá con las mollejas y las cebollitas,

las voy poniendo aquí.

Vaya inglés te ha salido, "neng".

Bueno, ¿qué pasa? Está perfecto, está perfecto.

Esto lo pongo aquí, bien limpio todo.

A mí, me vais a perdonar, pero me parece un platazo.

Es un platazo, Sergio. "Plataken"

Esto me parece algo extraordinario.

Esta cebolleta de platillo, ahora está espectacular, muy buena.

Un poco de caldo y ya está. Algo de verde.

Venga, ahí, perfecto. Un poco de aceite de oliva,

un plato de temporada total y de raíces.

¡Genial! Ahora vamos con otro platazo: huevos al plato.

¿Quién no ha comido los huevos al plato?

Seguro que todos nosotros, pero vamos a darle un toque, ¿no?

Clásicos de los clásicos, cocina de recuerdos, de memoria.

Sí, señor.

En casa, cuando éramos pequeños, hacían los huevos al plato...

Cada semana, seguro. Sí, buenísimos.

Creo que los huevos al plato se hacían cada semana diferentes

porque, según lo que había en la nevera,

se cogían y se hacían los huevos al plato.

Se pueden hacer de muchas maneras, lo primero que vamos a hacer

es un sofrito. La base es el fondo y el fondo es...

(EQUIPO) La base.

Y... bueno, normal, ¿eh?

Vamos a hacer el sofrito, primero, de ajo y cebolla.

La base tiene que estar bien cocinada para que...

Si el sofrito es bueno, ahí triunfamos.

Esta cebolla no sé si es de Fuentes o no, pero no tiene pinta.

No, no lo es, ya se han terminado.

Las cebollas de Fuentes se notan porque son más blancas.

Igualmente, es muy grande, ¿eh?

Por fuera y por dentro es hermosa, es una cebolla...

Es un cebollón. Sí, sí; la verdad es que sí.

Ajo picado, bien picado. Cebolla picada, bien picada.

Le voy a poner hierbas aromáticas, que le van muy bien, también;

primero, el aceite, es importante que sea un buen aceite de oliva.

Eso... oro verde. Ahí vamos.

De cebolla le ponemos bien, ¿no? Sí, con media cebolla está bien.

Venga. Ahí voy con el ajo.

Esa cebolla bien filmada o bien envuelta en papel,

en algo que no sulfure, que no le salga el líquido,

porque si la dejáis sin tapar toda la nevera olerá a cebolla.

Mejor taparla y os aguanta perfectamente.

Dejamos que quede transparente. Voy con el chorizo.

Ahora, pondrás el chorizo, que soltará la grasa...

Tiene una pintaca este chorizo que no veas.

Y le dará ese color... Mirad, fijaos.

Está ahumado y suelta la grasilla esta roja,

que a estas horas es un aperitivo ideal.

Os vamos a enseñar un truco. Qué buena pinta.

A veces, los huevos al plato nos quedan un poco resecos.

Sí y eso no mola.

Los huevos tienen que ser jugosos, que se pueda mojar pan, vamos.

Ahora, Sergio, choricito. Ajá.

Esto lo cambia todo, puede hacer la función de...

Cómo está el chorizo, Dios mío.

La función del pimentón porque el chorizo lleva pimentón.

Eso le va a dar un toque ahí... No veáis cómo está la cebolla.

(LLORA DE MENTIRA)

Esto es potencia de sabor a tope.

No le pongo más. Veréis qué cosa.

Además, al chorizo y a los huevos

no hay nada mejor que le pueda ir que unas migas.

Le vamos a poner migas. Pero eso, después.

Si no tenéis chorizo, aunque creo que todos tenemos,

le combina muy bien el jamón; le combina bien la cecina;

una buena panceta;

también, podría llevar beicon, porque tiene ese toque ahumado.

O sea que, lo podemos hacer con diferentes embutidos.

Si no tenéis chorizo, lo robáis. ¿Por qué se dice...?

(IRÓNICO) Ja, ja, ja. Qué broma.

Tiene doble sentido, ¿por qué se le llama chorizo al que roba?

No lo sé. ¿Por qué?

No lo sé. Ah.

Vale, tenemos tomate triturado, tomate natural.

Aquellos que tenemos que están bien maduros los trituramos,

los pasamos por el colador para quitarle las pepitas y la piel.

Tomate natural, ni más ni menos. Y ya está.

Un poquito de hierbas aromáticas. ¡Vamos allá!

Tomillo, romero... sabéis que le dan un toque especial,

las hierbas aromáticas son mágicas, completamente.

Vamos a poner romero, tomillo-limón, que tengo aquí.

También, le voy a poner orégano, ya que tengo.

Pues claro. Que me parece bien.

Y ya está, creo que no le pondremos nada más.

Esta es satureja... Esta de aquí se llama satureja,

que está muy bien, también, por si la veis.

Solo por curiosidad, ¿eh? Es una hierba aromática buenísima.

Nunca me acuerdo del nombre, satureja, lo he tenido que mirar.

Pero es buena, también, ¿eh?

Sergio, ponle las hierbas, que voy a poner el tomate.

La satureja huele a... La voy a oler, otra vez, porque...

Te deja en las manos...

¡Ostras...! Está entre la lavanda, el romero, el tomillo...

Sergio, las hierbas. Voy, voy.

Que estás ahí... ¿Te has quedado dormido en las hierbas o qué?

Es que la satureja está muy bien, ¿eh?

Vale, ponemos el tomate y dejamos reducir el tomate.

No lo ponemos todo porque es mucho, pero...

Y que saque la acidez. Mientras reduce eso, Javier,

vamos a explicar el tema de los huevos, vaya.

Fijaos qué tenemos aquí, diferentes tipos de huevos,

así lo ponemos en la carta del restaurante, también:

mi primer huevo, es el de las gallinas pequeñas

que ponen el primer huevo y es mucho más pequeño.

Este sería el primer huevo y este sería el de gallina normal.

Fijaos la diferencia de tamaño, que es obvia.

Este de aquí tiene...

el tamaño perfecto para hacer una ensalada que nosotros hacemos.

Se conoce como huevo de pollita, porque son gallinas pequeñitas,

que empiezan a poner su primer huevo.

Las propiedades son las mismas, ¿eh?

Exacto. Del huevo grande y del pequeño.

Luego, a ver este de aquí.

Sí. Huevo blanco y huevo rubio

que, curiosamente, se está poniendo muy de moda

el huevo rubio

y no tanto el blanco y no sabemos por qué

y en un tiempo será al revés porque será el blanco

y el rubio... son modas.

Los dos tienen las mismas propiedades.

El blanco casi ya no lo ves, está desapareciendo

y antes había más blancos que oscuros.

Es la raza de la gallina

lo que hace que sea blanco o rubio, no hay nada más.

Porque dicen que al consumidor le entra mejor por la vista

el rubio que el blanco.

Huevo de pato que sabéis que es, ligeramente,

más grande con la cáscara más dura que es potente de sabor,

es más sabroso y luego, ya el de codorniz.

Fijaos la diferencia, el de codorniz es pequeño,

juguetón, para hacer platos lo usamos muchas veces.

Sí, hombre, muchísimo.

Y después, el color de las yemas depende de la alimentación.

A veces, vemos la yema muy amarilla, muy amarilla,

pues no quiere decir que sea mejor, depende de la alimentación.

Venga, cogeremos estos que son los pollita, mi primer huevo.

Y ese lo tenemos. A ver si no sale volando

que no sería la primera vez.

Primero, vamos por partes, Sergio, sofrito.

Javier, tranquilo, tranquilo.

Venga, primero ponemos el sofrito. Una buena base, cantidad de tomate

porque es lo que le dará también jugosidad

que quede muy bueno.

Venga, todo ahí, hala.

Recupe... Métele, métele, claro que sí.

Hay una buena base. Repartimos los tres huevos.

Buah.

Si la base es buena... Buenísimo.

Con cuidado, para no romperlo, uno, mirad qué pequeñitos.

Son preciosos.

Se te ha caído un trozo de cáscara aquí.

Dos, no, no.

Si no, lo habría visto.

¿O es cebolla? Es cebolla.

Y tres. Era une excusa.

Ponemos un poco de sal y pimienta.

Ahí está, con cuidado.

Y ahora, lo que os decíamos, para que no se reseque,

que no quede reseco que quede bien jugoso,

uno es la base que hemos puesto y dos, es ponerlo al baño María.

Esta mola, esta está bien, porque si lo ponéis al baño María,

lo que hace el vapor es que no se sequen los huevos.

Exactamente.

Hey, truquillos, aparentemente, sencillos,

pero que os digo que van muy bien.

Vale, vamos a dejar, el tiempo depende del horno,

entonces lo dejaremos como tenemos que hacer

la guarnición que serán las migas,

vamos viendo lo que tarda, lo haremos en vivo y en directo

aquí no hay ni trampa ni cartón.

Aproximadamente, unos 10 minutos pero vamos a verlo.

Bien, ahora nos vamos con la guarnición

porque sabemos que a las migas,

ay, al huevo le van muy bien las migas

o el pan, en general, y haremos unas migas crujientes,

pero con panko. Panko ya lo veis es este tipo...

Es pan, es la corteza del pan que se vende como tal

y ya está. Y le ponemos un toque de espárrago,

también, entonces, tan fácil como un ajo en camisa

que le damos un golpe. El panko es la miga del pan seca

y coge esa textura muy crujiente, muy buena, pero todavía

la tostamos un poco más.

Espárragos verdes que encontramos todo el año que lo corto

en juliana menos las puntas.

Bueno, en juliana, en rodajas, vaya.

Finito para que tarde poquito en saltear.

Vale, un poco de aceite de oliva

y voy poniendo y lo voy dorando, lo tuesto todavía más

que quede mucho más crujiente.

Ajo le has puesto ya. Sí, es una guarnición tremenda

y si queréis poner una hierba, pues una hierba.

Vale, vamos a saltear también el espárrago verde,

verdura, verdura, verdura.

Hay que comer verdura.

Y siempre ponerlo dentro de la dieta, siempre que tengáis

cualquier oportunidad, siempre que tengáis no,

cualquier oportunidad es buena para introducir la verdura

porque combina con carne, con pescado, por sí sola

con todo, legumbre, verdura,

hortalizas, hay que consumir, siempre.

Por el bien de nuestra salud.

Vale, vamos tostando.

Y por el bien de los agricultores también.

De los productores. Venga, ahí está.

Y además es barata y sana.

Vamos a aromatizar el panko.

También sabéis que a estos platos les va muy bien hierbas aromáticas.

O sea, un poco de romillo le voy a poner fresco

y eso le da un toque a las hierbas, ay, al pan,

las hierbas, tremendo, buenísimo.

Bien picadito, bien pequeño.

Ya eso es un toque. Sal, pimienta,

todo bien sazonado siempre.

Importante sazonar, aliñar. Hey, estos son como unas migas

al minuto buenísimas porque fijaos que el pan

está empezando a dorar

y queda supercrujiente y queda muy bueno.

A mí los huevos al plato o fritos, da igual,

me gustan que no estén muy cocidos porque si no, queda seco,

sino que esté jugoso y con el calor que tenga la cazuela

como no se comerán ahora mismo, aunque estos no tardaremos

en comerlos, les das tiempo para que se terminen de cocinar

y queden bien, al punto.

Bueno, pan, lo retiro que ya está doradito,

ya veis cómo ha cambiado de color que era blanco, blanco,

lo tenemos aquí y ahora es...

Rubio como el huevo. Oscuro.

Y eso es cuando está bueno, cuando queda muy crujiente,

las hierbas aromáticas, el ajo...

Saca eso que yo voy con esto. Vale, dale.

Uf, vaya pinta tiene.

Yo estos platos...

Esto es un platazo.

Ya veis y aquí a tiempo real porque... ah.

(SE QUEMA) Ah, ah.

¿Quema o qué?

Sí, sí.

Espera, que lo sacamos de aquí así

y así no tengo que transportar el agua también.

Ahí está, mirad qué pintaza tiene esto, Dios mío.

De mojar pan, eso es un huevo al plato, mirad.

Y están, lo que yo os decía, ahora con el calor,

si lo muevo un poco, con el calor que tiene

ya se termina de cocinar.

Y ya está perfecto. Intentemos tampoco

no tapar mucho el huevo.

Y ahora este toque crujiente nada que envidiar a...

Vamos, porque el contacto del pan calentito.

Voy a poner una gotita de algo, ¿o no?

Es que está tan bonito. No lo toques para qué.

Aceite de oliva y ya está.

¿Cómo vamos de tiempo? Nos da tiempo a hacer

un postre rápido para completar

este supermenú, fijaos qué tengo aquí,

no estaba previsto pero como fuimos tan rápido

para que veáis, es que cada día las recetas son más fáciles

y más buenas. Bueno, aquí tenemos cuajada,

cuajada casera, mirad qué cuajada qué pintaca tiene la cuajada.

Este es un postre que hacemos a veces que nos saca de un problema

el tema del postre y no tiene trabajo porque

con coco rallado, una buena piña

que la piña ahora está fantástica

también, cortamos un poquito en daditos.

Cuajada, qué buena es la cuajada.

Coco rallado, fijaos qué fácil. Voy a cortar este.

Huy, cómo huele la piña.

La mezclo. Oh, qué bien.

Bueno, receta que no es fácil, es ultra fácil.

Bueno, pero te quita un día... No, que es muy buena.

No tienes nada y... ¿Dónde tenemos miel, detrás, no?

Que lo podríais hacer con otra fruta, no solo con piña.

Y con yogurt, con lo que tengáis en la nevera.

Venga, corto la piña bien pequeñita

en daditos pequeños. La miel es un ingrediente

que jamás falta en nuestra cocina.

No. Azúcar puede faltar, pero miel, no,

porque sabéis que es el sustituto perfecto.

Daditos bien pequeñitos.

¿Qué? Aquí, lo emplato aquí mismo.

Vamos a hacer, ya tiene, la miel se la pongo por encima.

Espera, que te pongo ahí para mezclar, Sergio.

Venga. La piña.

Pon un poco por encima también, ¿no?

Y ahora, pondré un poco más encima. De lujo.

Ahí está. Perfecto.

Mezclamos bien, postre...

casero y fácil. Y bueno, muy bueno.

Y es una manera de comer yogur también o cuajada

y fruta. Y fruta, sobre todo,

para los más peques.

O no tan peques. Para todos, sí, es verdad.

A ver, vamos a poner aquí.

Venga, ahí está.

Fácil y bueno, toma ya.

Bien, bueno, menú completo.

Esto es la cuajada tuneada ya.

Venga, fantástico. La crema de raíces, tubérculos,

las raíces, la esencia,

con la molleja de pato y las cebollitas

que ahora están muy buenas. Huevos al plato con migas,

pimiento, ese sofrito bueno, ese plato de raíces.

Y de postre... Una cuajada.

Una cuajada con piña o cualquier fruta

y un poco de miel.

Siempre hay un buen motivo para cocinar.

Gracias por estar ahí, adiós. Nos vemos pronto.

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Torres en la cocina - Puré de raíces y huevos al plato

20 nov 2018

Hoy un puré hecho con raíces comestibles como el apionabo y el ñame. De segundo unos huevos al plato acompañados de panko y de buen chorizo español. De postre cuajada con piña.

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