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Para todos los públicos Torres en la cocina - Pollo crujiente y huevos de chocolate - ver ahora
Transcripción completa

Vamos ahí.

(AMBOS) ¡Eh!

Hola y bienvenidos a "Torres en la cocina".

Hoy vamos a hacer dos recetones y, sobre todo, más para los niños.

No, es para niños y para mayores; programa para todos los públicos.

Hay dos recetas que son muy buenas,

primero vamos a hacer un pollo cajún,

con una serie de especias... Pollo crujiente con patatas.

Déjalo ahí. Pollo con patatas; te lo compro.

Y, luego, un huevo de chocolate sorpresa, también.

Muchas sorpresas. Ya está. Vamos con el pollo.

Lo primero, vamos a hacer un rebozado especial.

Para todos los públicos. Exactamente.

Ya veréis, es verdad que dices... A veces pensamos en los niños

y decimos: "Voy a pensar en un menú para los niños".

No hay que pensar en ningún menú, tienen que comer igual

o, por lo menos, introducirles productos nuevos cada día

para que vayan descubriendo para que no se queden en el mismo...

En la misma comida. Vamos a introducir un sabor nuevo,

que, la verdad, está muy bien, es interesante. ¿Y el cajún?

En la... Aquí.

Que, realmente, es muy bueno.

No sé si conocéis esta especia, se llama cajún

y es una especia muy aromática, tiene un poco de picante

pero muy poco, es muy sutil. Si se pone poco, no pasa nada.

Es una mezcla de especias como podría ser...

La mezcla moruna, la de los pinchos morunos,

es otro tipo de especia.

Que no tenéis, un poco de pimentón. Y orégano.

Orégano y una puntita de cayena, que siempre realza más,

es un poco más picante y realza más el plato.

Vale, cayena para los niños, pero con cuidado, con cuidado.

Vamos a mezclar de otra manera, sabéis que, a veces...

Bueno, nos ponemos a mezclar y os vamos a enseñar

una manera de rebozar diferente.

Bueno, fijaos, aquí tenemos la mantequilla;

aquí ponemos una cucharadita de mostaza en grano,

No mucho, pero un poquito; ponemos un poco de orégano seco.

Vamos a darle un toque de estragón, nosotros tenemos estragón.

Que podría ser seco o fresco, como lo tenemos aquí.

Diréis: "¿Estragón?". Mirad, haced una prueba.

Es muy bueno. Eso es así, ¿eh?

Yo a los niños, por ejemplo; muchas veces

van descubriendo las hierbas porque les dices: "cógela, huélela"

La tocan, la huelen y, luego, la introduces en la comida.

Lo mismo con las especias.

Les tienes que decir: "¿Sabes cómo se llama...?".

Bueno, se llama estragón pero el nombre viene de dragón.

Exactamente. "Hala, dragón".

"¿Hierba de dragón? Ponle, ponle, ponle más"

Le ponemos un poco de especia, no mucho porque pica un poco.

Bueno, orégano, estragón, le hemos puesto las dos hierbas.

Importante. La mantequilla tiene que estar pomada,

a temperatura ambiente.

La hemos sacado, la hemos dejado y fijaos.

No cuesta, prácticamente, nada mezclarla,

porque si no, entonces, nos costaría muchísimo.

Mezclar bien todos los ingredientes.

Ahora un truco Torres... Se deshace bien y fijaos.

Para mezclar con los niños os vamos a enseñar un truco Torres

que nosotros hacemos en casa porque si no, luego,

la cocina se queda hecha un Cristo.

Se ensucia muchísimo. Bolsa Zip.

Y para los rebozados, las croquetas y todo...

Se puede mover todo lo que quieras.

Vale. Pero sin manchar.

Ponemos dentro de la bolsa. Correcto.

Además, es un trabajo manual que...

da gusto hacerlo, o sea. Esto hacerlo con ellos

porque se lo pasan bien. ¿Y los contramuslos?

Luego, se lo comen superfelices porque dicen: "Lo he hecho yo".

Hemos ido al mercado y hemos pedido:

"Dame contramuslos deshuesados y sin piel".

No hemos puesto sal y pimienta. Le puede poner, sí.

El contramuslo sabéis que es la parte más...

Con menos grasa del pollo.

Y más sabrosa. Y más sabrosa.

No se seca tanto. Al quitar la piel, quitamos grasa.

Es, simplemente, el contramuslo.

Ponemos dentro y Javier les va a dar un masaje.

Lo bueno viene ahora:

tú pones los contramuslos dentro,

se lo das a los niños y te pones a otra cosa.

Cierra la bolsa, eso sí.

Y les dices: "Dadle un masaje" y se quedan allí...

Ahora lo que haces es así.

Se mezcla muy bien la mantequilla, se impregna bien con el pollo,

se reparte muy bien y es eso: no ensuciamos.

Se cierra mejor y yo tengo otra bolsa Zip,

porque lo que vamos a hacer ahora es rebozarlos

y, también, para no montar un Cristo en la cocina, lo hacemos.

Esto es "panko", la corteza del pan rallado,

es un poco más gruesa.

Es la miga, más bien. Bueno, la miga.

Ah, no, has dicho "la corteza". Es la corteza, no la miga.

Miga. Es la corteza.

Es la miga. La miga, vale.

Me quedo con la miga. Sergio, no me discutas.

Cogemos los muslos. Ponemos dentro.

Ve moviendo, Sergio.

Hacemos la misma operación. Ahora te doy otro.

Vamos allá. Rebozado.

Esta mantequilla la podemos recuperar, ¿eh?

Porque lo que hacemos es calentar la bolsa al baño María.

Ya veis, aquí no ha pasado nada, está todo limpio.

Toma.

Ya veis que el pollo es versátil, es económico...

Que sea un pollo bueno, eso sí.

Una bandeja y las ponemos aquí.

Primera elaboración: la tenemos, que era el rebozado

y el darle sabor a estos contramuslos de pollo.

Ahora, simplemente, sacarlos. Ven aquí.

Ponerlos aquí y ya está.

Ahí está.

Veis que cogen muy bien el pan con la mantequilla, cogen mucho,

y es lo que nos va a quedar muy, muy crujiente.

Bueno, es un rebozado diferente. Aquí tenéis ideas cada día,

os intentamos dar ideas para que sea un placer

cocinar y para que siempre haya un motivo para cocinar.

Un poquito más, que quede... Se le puede poner.

Vale. A tope.

Ahora lo ponemos al horno

a 200 grados, 45 minutos. Lo vamos a meter ya.

Otro punto importante, no freímos, ponemos al horno pero no freímos.

Vamos a hacer lo propio con las patatas,

dijimos que haríamos un pollo con patatas.

Vamos bien, ¿no? Pero no son patatas... Toma.

No son patatas fritas, normalmente, se hacen fritas.

No, vamos a hacer una "parmentier" de patata,

que si la hacéis así, vamos, triunfáis.

Con mucho toque. Es para niños y no tan niños;

para todos porque está buenísima y tiene un toque cítrico.

Bueno, cortamos la patata, hasta aquí fácil,

unos tacos de patata.

Creo que la patata es el producto que más gusta a todo el mundo,

yo no he conocido jamás a nadie que diga: "La patata no me gusta".

Hay que decir que en las islas... No sé si cabrá todo, Sergio.

Bueno, mira a ver. Vamos a poner estas.

En las islas hay unas patatas increíbles

y, luego, el mayor consumidor dicen que era Alemania, ¿no?

Si no recuerdo mal. Sí, consumen mucho.

Vamos a cocerlas con leche.

La tengo aquí, no aquí.

Creo que es la vez que menos hemos ensuciado al cocina desde...

que hacemos el programa.

Leche, leche entera.

Ponemos y vamos a cubrir las patatas.

Ahora, el toque cítrico se lo damos con un poco de limón.

Bueno. Bueno, poco no.

Un zumo de un limón. Un poco no, vamos a poner...

El zumo de un limón.

Y esto, si no ponéis... ¿Qué os parece?

Lo que amarga del limón es la parte blanca,

pero si ponemos el zumo queda una crema ácida...

Ponlo aquí, Sergio. Tremenda, maravillosa.

Ponemos el zumo de un limón.

Ahí está.

Si lo pones dentro, también.

¿Qué pasa? No, nada, nada.

Vosotros estaréis pensando: "Se va a cortar la leche".

Bueno... La fécula lo va a ligar.

Y, aparte, se va a hacer una crema agria

y eso cocinado con la patata va a quedar espectacular.

Ahora, lo que tenemos es que esperar esos 45 minutos

que se cocine el pollo,

que esté bien cocinada la patata y, después, el toque final.

Hay que decir que tarda un poco más que si le ponemos agua porque...

Normal. Tarda un pelín más pero...

espectacular, vais a ver. Recetón.

Ya casi está. El pollo está en el horno casi hecho

y la patata está cocinada. Bien cocinada.

Bueno, la prueba del cuchillo es que...

Y mirad cómo ha espesado la leche, si os fijáis bien la leche...

Parece un yogur, ¿eh? Líquido pero un yogur.

Porque esa es, también, la función del almidón de patata

junto con el limón. Exactamente.

Ahora, lo que vamos a hacer es poner en un vaso;

vamos a poner queso crema, que le va a dar un toque brutal.

Una untuosidad... Y a los niños y mayores, también, nos gusta.

Es algo que es muy agradable, ese... sabor a crema

pero con toque ácido, que es muy bueno al paladar.

Vamos a poner un poco de crema.

Y yo pongo una cucharada de queso crema.

Ahí está. Es una "parmentier", que se llama;

un puré de patatas. Ahora trituramos.

Queda una textura que es increíble.

Muy untuoso. Es muy cremoso.

Y no deja de ser patata. ¿Cómo está de sal?

A ver... Voy a probar.

Brutal, tío, qué acidez, qué bueno. Es muy bueno.

Voy a sacar el pollo, que no se nos pase.

Ahí va. Es increíble.

Joder, qué bueno está. Sí, sí. Bueno, fijaos.

¡Trachán! Está crujiente, está buenísimo.

Está bien cocinado.

Lo vamos a mejorar aún más; le pongo un poco de pepino

para darle un toque crujiente, fresquito,

que a los niños les gusta mucho. Y una hierba, ¿no?

Una hierba. Orégano, que le va muy bien.

Como he puesto orégano aquí, le pongo tomillo.

Tomillo, romero. Venga, me parece bien.

Eso es, también, algo universal, que gusta a todo el mundo.

El pepino es la cuarta hortaliza más producida en el mundo,

o sea, que es una verdura... El origen en indio.

Sí. Hasta el siglo XX...

El pollo lo consumía la gente... Era como una fiesta, ¿no?

Sí. Era algo muy importante,

pero luego se popularizó y, ahora, el pollo está al alcance de todos.

Es para todos los públicos. Ha evolucionado muchísimo.

Ponemos dos, ¿no? Dos o tres.

Yo le pongo... Tírale y le pongo, también.

No, vamos a hacer así, mira.

Vamos a hacer un plato casi familiar.

Yo lo pondría así: tac, tac, tac.

Tiene un rollaco el puré tremendo.

Ya, mira, no lo quería hacer así y... bueno...

te tengo que hacer caso. Vale.

Mirad qué cosa más buena y más bonita el puré...

Esto es... Pura crema.

Se lo das a un niño y no tan niño, lo pones y como es tan amable...

Son sabores tan amables y buenos: tiene el pan, la mantequilla...

el cajún, las hierbas... Yo no pondría nada más.

Yo tampoco. Pollo crujiente con patatas.

Perfecto. Primer plato solucionado, vamos a por el postre;

vamos a hacer un huevo sorpresa.

Un huevo... explosivo. Espectacular.

Lo primero que vamos a hacer es poner el chocolate al baño María.

¿Qué tenemos? Chocolate negro. Ahí.

Agua debajo, que hierva. Huevos de chocolate, de postre.

Y chocolate blanco. Vamos dejando fundir.

Exacto. Bueno, lo tenemos.

Esto es bonito, es bueno y es fácil de hacer;

lo único que necesitas es un molde, pero os vamos a enseñar

otras formas si no tenéis molde en casa.

Luego, opcional, pero esto se vende mucho en...

cualquier sitio de repostería, pastelería, grandes superficies...

Es polvo de oro, se le llama polvo de oro,

evidentemente, no es oro, pero... Precioso.

Es un colorante que parece oro.

Con esto, lo que vamos a hacer, fijaos qué bonito,

es pintar el molde. Luego, iremos poniendo por aquí.

Pero fijaos que se adhiere muy bien.

Sabéis que el chocolate es originario de los mayas.

El cacao tiene serotonina. Bueno, sí, el cacao.

El haba de cacao, que es un haba grande, que la hemos traído.

El cacao, el haba tiene serotonina que es uno de los componentes

que nos da placer, que te produce placer.

Vale, perfecto, ya habéis visto: color brillante, color de oro.

Queda precioso. Hay que ponerle cantidad.

Sí. Esto es estético pero está bien.

El resto... lo quito un poco, pero fijaos.

El exceso lo quito y cuando quitemos el chocolate...

El colorante se puede poner o no, lo importante es el chocolate,

que es lo que le va a dar el toque total.

Vale, ya lo tenemos. Mitos sobre el chocolate:

provoca caries, mentira, las provoca el azúcar,

el chocolate no, el cacao no. Vale, ahora pintamos aquí. Fijaos.

Con la misma brocha, así la aprovecho y no ensuciamos.

Y dicen también otro: "No como chocolate

porque salen granos", no, no, lo que hace salir granos

son los azúcares añadidos que es lo que no es tan bueno

y las grasas, pero no el chocolate en sí,

el chocolate si es bien puro, vamos.

Bueno, ponemos una capa generosa de chocolate

y tiene que llevar porque luego, si no, ¿qué pasa?

Que al desmoldarlo se nos puede romper,

haremos un relleno fantástico, maravilloso, pero haremos

no un regalo o sí, un regalo, pero comestible.

Bueno, es un huevo que, seguramente, os recordará a algo.

Pero este mola más. Seguramente, mucho a la infancia.

Vale, aquí lo dejamos, lo retiramos del fuego

para que tampoco no esté muy, muy caliente.

Nos interesa que esté, bueno, temperatura, más bien ambiente.

Tienes las fresas por ahí, ¿no? Las tengo.

Pues sácalas, vamos a ir haciendo un puré, el relleno será

un relleno muy interesante de fresa, chocolate con fresa

ya sabéis que combina superbién.

Y tanto, y vamos a rellenarlo porque los vamos a rellenar

de sorpresa y qué mejor sorpresa que de fruta.

Fruta y una... Sí, pero sorpresa comestible.

Claro, por eso, Sergio.

¿Cómo por eso, por eso? Por eso, por eso.

Venga, aquí esto ya está, ahora lo enfrío en la nevera,

importante, ahora enfriarlo bien,

dejarlo bien frío y, luego, le daremos otra capa,

preo de chocolate blanco. ¿Qué os parece?

¿A qué os recuerda?

Vale, ahora, vamos a cortar

una parte de las fresas

en daditos, daditos pequeñitos y la otra vamos a hacer un puré.

Que, Sergio, si quieres, pon la gelatina en remojo.

Venga, la tengo aquí. Así tenemos un poco de gelatina

para que coja textura. Vale, tenemos cola de pescado,

agua bien fría para que aguante la estructura,

que no se nos deshaga y dejamos, en un momento, dos minutos,

lo que tardemos en cortar la fresa lo tenemos listo.

Que, por cierto, esta viene de Huelva,

creo que la mayor producción de España está en Huelva

y es una fresa que, uf.

100 gramos de fresa,

tenemos la vitamina C recomendada para todo el día.

Y yo voy cortando así unos trozos, si quieres,

ve cortándola mal para ponerla.

Para triturarla no hace falta tampoco, ¿no?

Toma, me quedo con estas para hacer...

Los dados. Y esto también, para ti.

Ahí está. Pues con los restos

aquí hacemos un puré de fresa.

Bien, divertido, para hacerla con niños también.

Aquí la hacemos con fruta, con fresas hoy, pero si no,

melocotón, albaricoque, frutas ácidas también va muy bien,

mango, frutas exóticas, frutos rojos, el chocolate,

afortunadamente, combina con todas las frutas.

Vale, ahora, cogemos un poquito del puré,

un poco solo, retiramos un poco para, veis, las hojas de gelatina

ya están hidratadas, cuando se tuercen bien

veis que tiene esta textura.

Esto ya está, entonces, ahora lo que hacemos es meterlas

con este puré, con un poco de puré,

para deshacerlas aquí al fuego.

Esto se derrite, nada, en un momento, eh.

Y tú, Javier, ya con la nata. Venga, voy.

Ya digo que es un plato que es para hacer un postre

más bien para hacer con niños

superdivertido y se lo pasan bien

y ven qué pasa con las transformaciones

cuando se enfría, con la gelatina.

Yo con los niños se comen antes el chocolate

de haber hecho el postre, pero se puede intentar.

Siempre es un poco... ¿Qué tenemos aquí? Tenemos

crema de leche, lo que pasa es que la hemos puesto

en el congelador, la pongo un poco antes porque

mientras más fría, antes monta.

Entonces, siempre la pongo en el congelador.

Y, recordad, mínimo, 35% de materia grasa

porque si no, la nata no monta.

Exactamente. Hay diferentes tipos de nata

dependiendo de la materia grasa que tenga son para cocinar

o para montar, esta es para montar.

Vale, lo montamos, pero lo montamos...

Diferente. Aquí.

Novedad. ¿Por qué?

Porque estamos cansados de limpiar,

a veces lo ponemos y empieza a saltar y tal.

Sobre todo yo que soy quien más limpia.

Sí. Ya lo sabéis.

¿Es verdad o no? Sí.

De verdad, no tiene vergüenza,

pero cómo que sí, si fui yo quién limpió.

Vale, la nata, un poco de azúcar glas.

Correcto, canela no que es para luego.

No, dale una puntita. No, que es para el kataif.

Bueno, dame un poquito, Sergio. Venga, va.

Siempre me truca la receta.

Un poquito, un toque ahí, un toquecito.

Y, ahora, ya ponemos abajo.

Y montamos.

Que no manchamos.

¿Has oído eso de lo de madame Salion

que era de la corte de Napoleón?

Era una mujer que se bañaba en 10 kilos de fresa,

hacía una bañera de fresas y se bañaba en fresa.

Bueno, el frutero estaría contentísimo porque no veas.

Mira qué bien monta ahí. Sí, monta y lo importante

que no ensuciamos, no ponemos todo ahí lleno de nata.

Otro truco, vamos aquí descubriendo cosas.

Yo tengo aquí, recordad que tengo aquí el, bueno,

con la gelatina que diluimos un poco de puré, entonces,

ahora lo mezclaré aquí.

Ya está, era para diluir la gelatina que, luego,

nos quede más entera.

Ahora mezclaremos los ingredientes,

mezclaremos este puré que tiene la gelatina

con la crema de leche, manga y a la nevera.

Venga, que ya la tengo. Perfecto, ya está montada.

Pon un poquito, de momento, un poquito dentro.

Vale, vale.

Ahora, mezclamos.

Mezclamos un poquito.

Vale, ahora ya el resto, Sergio.

Muy bien. Ahí está y a la nevera.

Ahora, mezclamos bien. Venga, lo ponemos en una manga

que así es verdad... Es más fácil.

Esta nata está buenísima con la fresa, el toque de canela.

Y ahora vamos a terminar, ahora vamos con esto a la nevera,

ponemos la nata a enfriar, sacamos los huevos

porque le daremos la capa blanca de chocolate blanco.

Bien, perfecto. Aunque ya estará cuajado.

Esto a la nevera.

Hacemos un nudo aquí detrás.

Y tenemos aquí el chocolate blanco que fundimos antes, pero

que no está caliente, importante, que esté a temperatura ambiente.

Porque si no, fundiríamos ese chocolate.

Venga. Vale, está bien frío.

Y hacemos lo mismo que hicimos antes

pero, bueno, lo mismo. Una buena capa.

Sí, bueno, chocolate tiene que llevar.

Claro que sí.

Ahí, una buena capa de chocolate blanco.

Y pintamos bien.

Venga, le puedes poner más, Sergio, no tengas miedo.

Tranquilo que miedo no tengo, a mí el chocolate, vamos.

El chocolate y yo somos amigos.

Y la combinación de chocolate blanco y negro

en genial, es muy buena.

La verdad es que está muy bien.

Y algún toque más el vamos a dar interesante.

Por supuesto y hay que hacer el nido.

Porque el huevo tiene que llevar un nido,

va en un nido y haremos uno muy original.

Artesano se ve que es porque, vamos.

Venga. Ahí está, lo meto

en la nevera, enfriémoslo.

Venga, Javier. Bueno, ahora explicaremos un truco

para buscar moldes caseros.

Porque a veces decimos: "Oye...".

Pónmelo aquí, pónmelos aquí.

Me voy a ir al público.

A ver si me ayudáis y me dais ideas.

¿Cómo estáis por aquí, qué tal? Muy bien.

¿Bien? Bueno, me alegro. Pues, nada aquí encontramos

y hemos vaciado un aguacate y hemos dicho, lo hemos pintado

con el chocolate como si fuera el molde y fijaos.

Sacamos la piel

y es que tenemos, perfectamente,

un molde de chocolate hecho con aguacate.

Está genial, eh, ¿con qué más se podría hacer?

¿Se os ocurre algo o no? Con coco es lo mejor.

Con coco también se podría hacer. Naranja, también.

Con naranja, piel de naranja, piel de limón estaría muy bien.

O sea, que también,

podemos hacer nuestros moldes caseros

como este de aguacate que queda muy bien

y, mira, bueno esto es un molde de un solo uso, como entenderéis.

Lógicamente. -Reciclable.

Pero, bueno, es ir sacándolo

y mirad que ya aparece el chocolate.

Y tiene una forma preciosa.

Vale, muy bien.

Ideas que tiene uno, oye.

Déjaselo, que se lo coman y lo desmolden y lo prueben.

Déjaselo. Es que el chocolate

es el chocolate. Ya, y tanto.

Vale, como el kataif. Imaginación al poder,

aquí tengo una pasta muy interesante que no

es ni más ni menos que una pasta filo

que hemos hecho muchas cosas aquí, pero cortada ya veis,

bueno, súper, superfina.

Esta es la pasta kataif.

Se encuentra así, evidentemente, y se llama kataif.

Bueno, luego, se puede hacer ya os digo con pasta filo

o con esta pasta, pero haremos unos nidos.

A mí esta pasta me recuerda a un nido

me recuerda así, la abrimos un poco,

mirad y hacemos un nido para poner, se cuece muy rápido esta pasta.

La cocción es muy rápida. Si no tenemos esta pasta

porque no la encontramos,

la pasta filo la cortáis muy fina con cuchillo

y ya está, ya lo tenéis. Esto, a veces, en los cócteles

no sé si habéis ido a algún sitio y tal

donde había una gamba rebozada con un hilo muy finito

y crujiente, era esto, esto es la pasta kataif.

Vale, hacemos la forma. Venga, ahí está,

y a la nevera bien cerrado porque si no, se seca muy rápido.

También se puede congelar. Igual que la filo.

Le vamos a poner un poco de azúcar glas

para que caramelice un poco o azúcar normal, lo que tengáis

y un toque de canela que es para lo que lo tenía guardado,

Javier le puso a la nata, le puso...

Bueno, como siempre.

Me chafa aquí... un poquito de azúcar.

Ya veréis qué bonito queda.

Es muy bonito. Para decoración es impresionante

y luego, está muy bueno de comer, te lo comes y está muy bueno.

Postres con imaginación, lo ponemos al horno se cuece

muy rápido, esto es horno fuerte y se cocina enseguida.

Horno fuerte y ya digo, dos, tres minutos está cocinado.

Bueno, dejamos que se cocinen los nidos,

que se enfríen los huevos y la nata que enfríe bien y montamos.

Ya tenemos frío el kataif, bueno, el nido que diríamos.

El kataif, tenemos frío el chocolate, tenemos fría la crema

de fresas que hemos hecho. Y vamos a montar.

Vamos a hacer aquí un supermontaje.

Ahora hay que desmoldar con cuidado, es un molde

de silicona, pero que en principio no debería romperse porque

lo que hay que hacer es ir abriendo y sacarlo.

Mirad, toma. Ponemos el nido en el centro,

este nido tan bonito.

Toma ya. (AMBOS) ¡Eh!

Superhuevos. Vale, uno de cada,

sacamos uno y uno. Exacto.

Ahora, para que nos quede bien liso porque, luego,

lo juntaremos y para eso tiene que estar muy liso.

Pues aquí tenemos... Eh, el otro.

Fantástico, podríamos sacar más, pero de momento estos a la nevera.

Tenemos una sartén que la puedes tocar,

pero está un poquito caliente, entonces, ponemos y hacemos así.

Van muy bien estos moldes de silicona, van superbién.

Suficiente, mirad, ahora está todo igual.

Y con este hacemos lo mismo. Ponemos aquí ya, ¿no?

No, no, lo rellenamos. Bueno, digo, lo rellenamos ahí.

Venga. Tengo la crema,

esta crema de fresa que vamos a poner, tú tenías ahí,

Javi, exactamente, la fresa.

Fresa. Y a los niños

les tenéis que decir... Rellena los dos, Sergio..

Tiene sorpresa, pero sorpresa comestible.

La fresa en daditos, esto mejor que cualquier juguete del mundo.

Vamos.

Qué bueno está. Ponemos un poco porque así

encontramos los trocitos de fresa dentro y ahora juntamos.

Ponemos así, juntamos las dos mitades sin miedo.

Como tenemos bien montada la nata y, ahora, con el dedo...

Se queda pegado y aunque lo muevas no se despegará.

Pasamos bien con los dedos, para juntarlo bien, ¿vale?

Y una vez que está frío, que no hace falta que lo esté,

ponlo por los agujeros, mola más, ¿lo pones de pie?

Sí. Vale.

Y mirad.

Tachán.

Fantástico. Tenemos un huevo sorpresa.

Bueno, que tiene un rollo

que no veas, además con toque crujiente fantástico.

Mirad qué huevo más... Divertido, bueno, sano.

Bonito, bien de precio también porque está bien y mirad

qué dos platazos nos sacamos para grandes y pequeños, también.

Pollo crujiente con patatas. Pollo con patata.

Bueno, pollo con patata, sí. Y un huevo sorpresa,

qué más podemos decir, que siempre hay

un buen motivo para cocinar.

Y que no dejemos de cocinar, fuerte abrazo a todos.

Nos vemos en el próximo programa, no faltéis.

  • Pollo crujiente y huevos de chocolate

Torres en la cocina - Pollo crujiente y huevos de chocolate

24 abr 2018

Hoy Javier y Sergio preparan un pollo crujiente con mucho toque Torres y unos huevos de chocolate, espectaculares, rellenos de crema de fresa.

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