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Para todos los públicos Torres en la cocina - Pasta de pesto-boloñesa y bombón helado - ver ahora
Transcripción completa

(Aplausos)

Bienvenidos a "Torres en la cocina".

Venimos con dos recetones tremendos.

Vamos a hacer una pasta con dos salsas,

porque no nos poníamos de acuerdo.

Vamos a fusionar. Vamos a fusionar

para los amantes de la pasta y para los amantes de las salsas.

Vamos a hacer una pasta con pesto y boloñesa.

(EXCLAMAN) ¡Oh! Y después, vamos a hacer

un helado al horno. ¿Cómo?

Lo tenéis que ver. Aquí lo vemos ahora,

en "Torres en la cocina". Vamos a empezar por el pesto.

Primero, piñones, ajo. Y la albahaca. No puede faltar.

Aquí tenemos esta albahaca.

Qué olor. Qué olor más magnífico, más bueno.

Y deshojamos. Sacamos las hojas.

Yo no sé si esto en Italia será muy correcto,

mezclar dos salsas, o no.

Sí, hombre. No pasa nada, ¿no?

Ya, en Latinoamérica, se hace. Lo hacen.

Como hay mucho italiano. El italiano está en todo el mundo.

Sí. Los italianos han sido buenos en eso,

en llevar su cocina a todo el mundo.

Y las salsas también, que es importante.

Toma. Te pongo aquí un diente de ajo.

¿O pasto yo? No. Ya pasto yo.

¿"Pastare" tú o yo? "Pastare" yo.

Pues "pastare". Vale. ¿Cuánta albahaca?

Sí. De momento, tranquilo con la albahaca.

Primero, "pasta el aglio", Pelayo.

Vale. Vale. Dale ahí al ajo.

Y le ponemos un poco de sal para que no resbale.

Eso es un truco. Ahí, truco Torres.

Luego, también le vamos a poner piñones, que no puede faltar.

Piñones. Es un pesto.

Le vamos a poner queso. Se podría triturar también, eh.

Perfectamente. Con un triturador.

Pero ya que tenemos el mortero, lo queremos hacer.

¡Viva el mortero! Lo queremos hacer en el mortero.

Sí, porque hoy es tradicional, Javi.

Hoy estamos haciendo un pesto como mandan los cánones.

Vale. Piñones. Venga, piñones.

Ponemos una buena. Toma. Piñón.

Que no le falte el piñón. Esto es piñón del país.

Sabéis que el piñón del país, hay piñón de por ahí

y luego, el piñón de aquí, que es mucho más alargado

que el piñón... Y mucho más bueno.

No tiene nada que ver el sabor a resina que tiene.

El piñón que tenemos aquí no tiene nada que ver.

Eso es diferente.

Cambia mogollón.

Y luego, tenemos aquí un "parmigiano reggiano".

Bueno, nada más italiano que esto. Le vamos a poner un poco.

Yo lo voy a rallar. Aunque Javier lo puede picar.

¿Lo haces "pastare", no? No, no. Yo lo rallo...

Bueno, va. "Pastare". "Pastare, pastare". Venga.

Como no lo haces tú... No, claro.

El ayudante del "pastare".

Estás muy italiano tú, eh. Sí. No sé.

Me ha dado el acento y, oye, pues mira.

Lo hablas muy bien. Lo habla muy bien.

"Parlo" italiano. Yo "parlo" italiano.

No tengo ni idea, eh. Pero...

Fijaos esta mezcla, que es ya superbuena, eh.

El ajo, los piñones, el parmesano.

Correcto. Después, la albahaca.

Fijaos qué manojo de albahaca tenemos aquí.

Bueno, esto lo encontráis en el mercado. ¡Viva el mercado!

Y si no, en las grandes superficies se encuentra cada vez más

las bolsas de albahaca fresca.

En este caso, ya que hacemos un pesto,

pues vamos a hacerlo fresco. Ya lo tengo.

Voy a ayudarle un poco a Javier,

porque lo voy a picar con el cuchillo.

Así, como... Gracias, eh.

Venga, va. Para que no te...

Muchas gracias. De nada, hermano.

Faltaría un poco de aceite también.

Hay un campeonato mundial de pesto a mortero.

Sí. Que se hace en Italia.

Y podríamos ir al campeonato.

Yo me llevo a mi hermano, que le da bien al mortero.

Y yo hago la receta. Oye, ya está con el cachondeo,

que lo haces tú, eh. Pero no, hombre.

No pasa nada, Javi. Últimamente, te veo como muy tenso.

No pasa nada. ¿Cómo no voy a estar tenso?

Esto es una cocina a cuatro manos.

Y mientras Javier va pastando, yo lo que voy a hacer, es...

Cambiamos de registro. La boloñesa.

Pero vamos a hacer una boloñesa importante.

Fijaos que el aceite está bien caliente. Ya me interesa.

Aceite bien caliente.

Y vamos a poner la carne. Y es carne de cerdo y de ternera.

Nosotros siempre ponemos mitad y mitad.

¿Por qué? Es muy simple.

Porque la carne de cerdo lo que va a dar,

es la grasa, la parte grasa, la parte jugosa.

Y la parte de ternera le va a suavizar y dar sabor.

Y fijaos que lo pongo con el fuego fuerte,

pero es por una razón. Quiero hacerla potente,

fuerte para que dore, para que selle la carne,

para que me coja mucho sabor y evapore todo el agua.

Porque aquí vamos a hacer también la verdura.

El pesto sabéis que, estaba pensando,

en Italia se utiliza también para hacer pizzas,

que lo ponen encima de la pizza, que está buenísimo.

Y, también, pasta.

Bueno, vamos a hacer pasta. Pero se utiliza para otros platos.

No solo para... Y en sopas y en ensaladas también.

En vinagreta. En vinagreta. Sí.

Vale. Yo ya lo tengo. Yo voy con el champiñón.

Bueno, champiñón laminado, que le va muy bien a la boloñesa.

Zanahoria, que no le puede faltar. Y, también, cebolla.

Eso sí. Y la carne, que ya lo veis

que vamos dorando aquí a saco.

Y que se enganche un poco es normal.

Y es bueno. Eso le va a dar sabor.

Exactamente. Ahí quedan los jugos, el sabor.

Y luego, le vamos a dar una cocción larga,

o sea, una cocción buena.

Y bien de verdura. Verdura no puede faltar.

Porque, antiguamente, la boloñesa,

ojo, porque nosotros le vamos a poner tomate,

y no llevaba ni tomate ni carne de cerdo.

No. Llevaba ternera. Eso sí.

Oye, ¿y cómo vas a hacer un helado caliente luego?

¡Ah, amigo mío! Está intrigado hasta él.

Porque vamos a ir un poco más allá.

Vamos a sorprender. No lo tengo claro.

No lo tengo claro. Le voy a poner una hoja de laurel.

Que la boloñesa, sin esa hoja de laurel,

como que le falta algo.

Es bueno.

Vale. Un laurel. La cebolla la tienes.

Ahora ya, que está sofriendo.

Y veis. Ahora es el momento. ¿Veis la carne?

Este momento es importante.

Aunque parezca una chorrada, no lo es.

Porque la carne ahora ya no tiene agua.

¿Sabéis cuando ponéis la carne, que se viene abajo

porque tiene mucha agua y hierve?

Esta carne no ha hervido.

La hemos sofrito, por eso estaba fuerte el fuego.

Hay que sofreírla bien. Y ahora ya cojo la cebolla.

Con la carne y todo, eh.

Pongo la cebolla, pon la zanahoria.

Y todo lo agarrado que había abajo, todo eso que se queda socarrado,

que se queda agarrado, se va a soltar.

Hay un poco más de cebolla, eh. Sí. Ahora voy.

Bueno, ahora te la doy con la zanahoria.

Vale. Todo esto lo vamos a sacar de aquí.

Ya veréis. Ahora, rascar un poco.

Y todo esto que se queda agarrado aquí, todo esto negro,

que tiene un sabor tremendo,

es fantástico. Eso es perfecto.

El origen de la salsa boloñesa viene de un ragú,

que era un guiso que hacían. Sí. Es verdad.

Y de ahí vino esta salsa, esta fantástica salsa.

Que luego ha crecido muchísimo, porque se hace en todo el mundo.

Ahí está. Zanahoria, importante.

Y luego, lo que no hay que tener prisa, es con el sofrito.

Con el sofrito y luego con la cocción de la boloñesa.

¿Por qué? Porque tiene bastante tomate.

Y el tomate, al reducirlo, que hay que reducirlo bastante,

lo que conseguimos, es que saque la acidez del tomate.

Y esa acidez es lo que nos da esa alegría.

Tomate, como ya sabéis.

Es triturado, colado y ya está.

Tomate natural. Vale. Dame el champiñón.

Tiene un color precioso, por cierto. Tiene un rojo intenso.

Sí. Mira que no estamos en verano. No.

Ahí está. Vale.

Vale. Tira el tomate, Javi. Venga. Lo ponemos todo,

porque va a cocinar bastante. Todo y aun nos faltará.

No, no faltará. No.

Ahora ya, todo lo que estaba agarrado en la sartén,

se nos va a separar.

Y ahora, lo vamos a dejar que seque, que seque a cero.

Y aquí tenemos el pesto, que lo que haremos,

es ponerle un poco de aceite

para que no se oxide la albahaca. Correcto.

Mezclar bien. Mirad qué aceite. ¡Oh, qué bonito!

Ya está. Es un poquito. Y ya está.

Y lo dejamos así, bien mezclado.

Venga, perfecto. Una horita. Vamos allá. Recetón.

Tenemos la boloñesa cocinada durante una hora,

lentamente, poco a poco. Y ha evaporado.

Queda bien concentrada, bien reducida y muy sabrosa.

Y nos habla. Nos dice: "Ya estoy".

Ya está. Estamos cocinando pasta.

Exactamente. Estos tubos que se compran,

que es una pasta fantástica. Porque luego los vamos a rellenar.

¡Ah! Podría ser otra pasta, pero nosotros hemos escogido esta,

que es como una pasta de canelón.

Y está precocinada ya. Tiene seis minutos de cocción.

La he puesto hace un minuto y medio.

Para que esté al punto. Tarda poco.

Ahora lo que voy a hacer, es poner crema de leche a reducir.

Pongo aquí, en el fuego, crema de leche a reducir.

¿Para qué? Ahora lo veréis.

¿Toda? La pongo toda.

Bueno. ¿Qué pasa?

Vale. Y mientras tú estás con esto,

nos vamos a Italia. Venid. Venga.

¿Qué tal, amigos y amigas? (TODOS) Muy bien.

Bueno, nos vamos a Italia porque hay grandes salsas.

y vamos a conocer un poco la salsa de cada ciudad o región.

Es un juego que tenéis que jugar desde casa y desde aquí.

Por ejemplo, tenemos:

Génova, Bolonia, Amatrice, Roma, Nápoles y Sicilia.

Ahora vamos a ver qué salsa es de cada ciudad.

Por ejemplo, pesto. Génova.

-Oh. Muy bien.

Bueno, qué nivel. Ahí va.

Después, aquí tenemos... arrabiata. Arrabiata.

-De Sicilia.

De Roma. Ay, yo iba a decirlo.

Vale, después tenemos amatriciana.

-¿De Nápoles? -No.

Miraos bien... Amatrice.

Amatrice, muy bien, se parece mucho al nombre, ¿eh?

Claro. Vale.

Después, aquí tenemos putanesca.

Uf. Mojaos ahí. A ver.

-¿Nápoles? -De por ahí.

Nápoles. Ah, Nápoles.

Vale, después, tenemos pesto rojo.

¿Dónde? ¿Quién ha dicho? Sicilia.

Muy bien; Sicilia.

Aquí va; Sicilia.

Después, tenemos la carbonara.

-De Bolonia. -No, de Roma.

Roma. Ah...

Es de Roma, que la he perdido, está aquí.

Vale, ponemos aquí. Ponemos encima. Esta es la fácil.

Luego, la boloñesa, de... (TODAS) Bolonia.

De Bolonia, muy bien.

Seguramente, ahí también lo habéis acertado.

Muy bien, genial. Tú, ahí, le has dado, ¿eh?

(RÍEN) Vale, seguimos.

Qué rica es la gastronomía italiana y qué cantidad de productos,

cuánto hemos aprendido de ella, también,

aquí siempre ha llegado la pasta y la tenemos muy presente.

Javier, vamos a ir rellenando con esta, ¿hay una manga por aquí?

Teníamos una manga en el cajón, abajo.

Está aquí. Fijaos en la pasta,

está semicocida, la acabaremos en el horno.

Yo la retiro aquí a una bandeja.

Se puede gratinar o no, como queráis.

Es opcional. No, esta vez, no.

Vale, no la gratinamos, da igual, como queráis.

Vale, una manga, sabéis de estas que es una manga de usar

y, luego, ya no la usamos más.

La pasta al dente, ¿eh? Por favor, la pasta el dente, si no...

Aquí sí que no es italiano,

si no, no sería lo que tiene que ser.

La boloñesa es importante que esté bien cocinada y seca

para rellenar y que no se caiga el relleno, claro.

La boloñesa necesita tiempo, como un buen sofrito

necesita tiempo. Está claro. Correcto.

Es la buena cocina, necesita tiempo.

Cuando vas a un italiano y comes unos macarrones

que dices... boloñesa, claro, y dices: «qué sabor, qué bueno»,

de aquellos que te acuerdas, han estado mucho en el fuego;

Si no, pues como que pasan desapercibidos.

Que no tenemos mangas, se podría usar una cuchara,

lo que pasa es que la manga va bien y es práctica.

Hacemos así ahora y ponemos el dedo aquí

para que no salga y en nada está relleno.

Que no tenemos... Ya está. Fijaos, mirad.

Que no tenemos este canelón. Relleno, perfecto, sabroso, bueno.

Sería pasta de canelón normal. Voy a hacer una cosa, fijaos.

He reducido, el tiempo que ha ido Javier, la crema de leche.

Paro el fuego y cogemos el pesto,

este pesto fantástico, que qué bien huele,

además, el pesto tiene un olor... Fijaos lo que hago.

Pongo todo el pesto y lo voy a diluir aquí dentro.

Bien de pesto, ¿eh? Porque la salsa de pesto es lo que...

Y, ahora, veréis lo que hacemos.

Voy a coger una varilla y con el fuego apagado ¿por qué?

Así la albahaca no se pone negra.

Fijaos qué rápido de rellenar, no cuesta nada.

Y tener estas mangas va superbién.

Si la queremos más o menos espesa es cuestión de reducir la nata.

Para mí ya está bien.

Venga, estoy esperando.

Te pongo la base para que puedas ponerlos.

Ponemos una base para que no se peguen estos canelones,

estos supercanelones.

Oh, qué bonito este plato con dos salsas, ¿eh?

Bueno, creo que es muy completo.

Juntar dos salsas tan, tan...

Con tanto peso en un mismo plato no es fácil,

pero así se pueden unificar.

Una va en el canelón. Sí, ya está, ¿eh?

Es involucrar las dos salsas en un mismo plato,

pero dándole personalidad a las dos sin quitar protagonismo a ninguna.

Vale, vamos allá, ahora sí.

Salsa bien caliente. ¿Y la albahaca?

Queso, Javier, queso. Y albahaca, albahaca.

El queso ¿y el queso?

Toma el queso y me voy con la albahaca.

Le voy a rallar queso encima. Yo haría unas láminas, ¿eh?

Vamos a hacerlo un poquito más diferente.

Tienes claro lo del queso, por eso digo,

como el que organiza soy yo. Con pelador.

Voy con la albahaca, el toque artístico.

Y cada uno hace lo que tiene que hacer.

¿Te parece bien? ¿Y la albahaca?

No te entiendo, Sergio. Tranquilo, sigue durmiendo.

En la nevera. Vale, ponemos unas láminas de parmesano.

Lo voy a poner aquí. Fácil, buena, barata,

con toque, porque tiene toque.

Normalmente, suelen ser míos, los que más gustan suelen ser míos,

y no es por nada, porque todos os gustan.

Aquí tendríamos... No me toques el plato.

Zumo de aceite. Si es mío, chaval.

Toma ya, vaya plataco.

Y, ahora, vamos con un bombón helado.

Un bombón helado que, al principio, va caliente y luego frío. ¡Oh, oh!

Qué misterio. ¿Por qué lo decimos?

Porque lo primero que haremos es un bizcocho.

Correcto. Vamos allá. ¿Eh?

Ya iréis viendo, además, un bizcocho muy fácil,

porque ponemos:

harina, las cantidades en la web, como siempre.

Es un trampantojo un poco, también, ya veréis.

Azúcar.

Mantequilla, todo junto, ¿eh?

Mantequilla pomada. Huevo.

A temperatura ambiente, que no esté muy fría, si no cuesta mucho.

Ahí está. ¿Veis que está un poco deshecha?

Los huevos y un poco de queso crema.

Y, ahora, mezclamos el conjunto. Esto es el bizcocho, así de fácil.

Queso crema que le da ese toque.

Enseña el supermolde. Es un molde de silicona,

que los hay de mil maneras. Chulísimo.

Los encontráis en el mercado de muchas formas

y aquí, os voy a enseñar bien, aquí tengo los palos del polo.

Siempre me ha dado cosa tocar los palos de los polos de madera.

Metes aquí y, luego, aquí metes el helado

o el sorbete, lo que quieras, y se te hace.

Pero vamos a hacerlo totalmente diferente, ya veréis.

Lo único que vamos a usar es el molde para hacer el bizcocho

y, después, iremos avanzando, ya veréis.

Ahora, es un helado importante.

Aquí no nos interesa que suba el bizcocho,

por eso no ponemos impulsor;

si pusiéramos impulsor nos subiría mucho más.

Aunque al equipo le gustaría que pusiéramos impulsor.

Ya, pero no lleva, esta vez no. Ya, ya.

Dame un cuchillo, que vamos a utilizarlo como espátula.

Cuchara. Sí, pero, una cuchara, ¿no?

Cuchara y cuchillo, ¿no? Sí.

Así. Vale, rellenamos

estos fantásticos moldes que son superdivertidos.

Aguantan altas temperaturas, como sabéis, son de silicona.

Si no tenéis estos moldes, coged uno de bizcocho normal,

una plancha de bizcocho y con un cuchillo o cortapastas,

o imaginación al poder. Con el cuchillo hacéis un molde.

Luego os enseñaremos cómo cortar un bizcocho de una manera fácil

y que nos quede perfecto.

Creo que un bizcocho más fácil, difícil.

(RÍEN) Qué bueno, tío.

Venga, este ya está. Mezclar todo junto y listo.

Lo vamos a hornear a 180 grados 18, 20 minutos, aproximadamente.

Más o menos, no más.

No nos va a subir mucho por eso, no tiene levadura,

y es que no nos interesa. Subirá un poco, pero no mucho.

Sabéis que el tiempo de cocción va, también, en relación

al tamaño que tenga. Si fuera uno grande serían 45 min,

pero como es este, va muy rápido.

Al horno. Ponemos menos tiempo.

(Alarma)

Ya los tenemos cocinados y fijaos,

lo hemos dejado enfriar y es precioso, superbonito.

Los bizcochos cada uno tiene su secreto, ¿eh?

La verdad que sí, depende de cómo lo quieras.

Si tienes el horno muy caliente, hay hornos que calientan más,

a veces quedan como inflados, porque está demasiado caliente.

Puede quedar crudo por dentro. Eso.

¿Cómo sabes que está cocinado?

Nosotros siempre metemos el cuchillo

y si sale limpio es que está cocido.

Si sale un poco... Húmedo.

Sucio, es que le falta cocción.

Diréis: «esto no es un polo, tiene forma de polo».

Porque ahora viene un toque muy bueno.

No es un polo, es un helado.

Bombón helado, diremos. Venga, va.

Aquí tenemos los palos,

los palos de toda la vida. Que primero, lo que hay que hacer

es abrir, abrir los... Exactamente.

Abrimos el bizcocho con un cuchillo.

Es muy fácil de abrir este. Sí, pero porque es pequeño,

si es grande cómo lo abrimos, ahora os lo enseñaré después.

Y lo abrimos y sacamos un poquito de relleno, solo un poquito.

Pero solo por la parte del centro.

Sacamos solo un poco porque lo vamos a rellenar.

Con esto que voy a hacer yo ahora, fijaos.

Queso fresco, frambuesas y un poco de miel que tengo por aquí.

Fijaos lo que vamos a hacer

con esto, algo muy rápido, pero muy bueno.

Ponemos frambuesas o frutos rojos,

lo que tengáis, lo que os venga en gana.

Vamos a poner un poco de queso crema

que recordad que le habíamos puesto un poco también aquí.

Al bizcocho. Al bizcocho,

pero ahora lo vamos a reforzar.

Ponemos un poco aquí, ponemos un toque de miel

y unas gotas para darle acidez también, unas gotas de lima.

De lima o de zumo de limón, da igual, lo que queráis, fijaos,

y pongo ya está, unas gotitas. Voy a triturar bien esto.

Ya está, es solo triturar.

Vamos, sin... sin hacer demasiada.

Y ahora, y esto es una crema de frutos rojos.

Solo se pone un poquito, no mucho. Se pone aquí para que tenga.

Sí. Que lo importante

es que tenga un poco también.

Ahí está. Y ahora ponemos el palitroque en medio

y esto nos va a ayudar también

a que el palo se quede aquí cogido.

Tachán. Y cerramos.

Ya tenemos el polo. Ya tenemos aquí el helado.

Bueno, el helado. El helado.

¿Veis, ahora qué vamos a hacer? Ponerlo al congelador.

Esto congelar hasta que esté bien fuerte, evidentemente,

nosotros ya tenemos unos hechos. ¿Eso de polo se sigue diciendo?

¿Dame un polo? Yo lo digo.

¿Sí? Sí, yo lo digo.

Vale, este lo ponemos así y al congelador.

Vale. Vale, mientras vas al congelador

y deshaciendo, bueno, deshagamos primero el chocolate.

Toma. Trae, yo lo pongo.

Chocolate, vamos a deshacer chocolate al baño María

que no tiene ningún secreto. Agua caliente, ponemos un bol

encima y chocolate.

Aquí tenemos dos tipos de chocolate, ¿qué hacemos

chocolate con leche? No, cobertura,

¿cómo vas a hacer con leche?

Eso es... Yo prefiero con leche.

No, hombre, no. Pues voy a mezclarlos.

Voy a poner un poco de los dos. Venga, vale.

Ponemos chocolate que es más puro.

¿Qué preferís chocolate puro o con leche?

(CASI TODOS) Puro. -Yo con leche.

-Puro. ¿Con leche?

Yo con leche. -No, puro.

Venga, mitad y mitad no os enfadéis.

Vamos a poner un poco de puro y un poco de chocolate con leche

y vamos a coger, vamos a hacer nuestro helado

ni para uno ni para otro.

Venga, perfecto, mientras Javier deshace al baño María

este chocolate, vamos a ir con un truco aquí que tengo.

A veces, no sé si os pasa, qué público hoy, qué maravilla,

qué maravilla, qué gente, oye.

Y comen, cómo comen después, no os lo imagináis.

Qué bien comen. Bueno, fijaos lo que vamos a hacer,

hay muchas veces que...

Os vamos a enseñar en casa cómo cortar una tarta por la mitad

porque, a veces, sabes que cortas la tarta, la intentas cortar

con cuchillo y sale así como un mar

o te sale de lado, bueno,

sale cada un de su padre y de su madre.

Bueno, os enseño, yo con una regla, con la regla del cole,

lo que hacemos es medir, nosotros queremos cortarlo

por la mitad y no tengo

otra manera que una regla y unos palillos.

Yo hago dos y medio porque veo, más o menos,

que aquí es la mitad.

Primero, de referencia pongo uno en cada lado dos y medio,

dos y medio aquí, pam.

Y luego ya voy a poner más para que no se me vaya, ahí está.

Y ahora ya, mira, ahora ya no hace falta

porque como ya veo este

lo pongo aquí,

lo pongo aquí, podéis poner tantos como queráis.

Y ahora ya tengo la guía y tenemos aquí hilo de pescar

que podría ser el hilo de coser. Yo porque encontré aquí

que teníamos un hilo de pescar que, a veces, lo usamos en cocina

aquí ya veis que somos muy apañados.

Entonces, yo me enrollo la mano

por un lado y me enrollo la mano por el otro lado.

Entonces, a partir de aquí como tengo la guía hecha

cojo de aquí y empiezo raca, raca.

Apoyo, ahí está.

Tengo que ir viendo que vaya por encima

del palillo siempre.

Cuidado, que esto corta los dedos. Dale, dale.

Hay seguro.

Venga, perfecto, pues ya lo tenemos, fantástico,

a ver cómo nos quedó, yo creo que bien.

Otra alternativa sería esto que lo venden y es un aparato,

pues que parece de música,

se llama lira, esto se pone así y tú a partir, lo coges ra, ra,

y esto también te corta,

que sería lo mismo que también es lo mismo,

pero lo del hilo de pescar pues como veis.

Muy bien. Bueno, casi perfecto.

Casi. Casi perfecto.

Vamos a seguir, este para vosotros.

Vale, gracias.

Vale, el chocolate ya casi está y, Sergio, corta un poco de mango.

Venga, mango seco. Que tenemos aquí.

¿Dónde está? Arriba en la estantería

porque luego cortaremos un poquito

y una vez bañado le pondremos

un poquito encima simulando un almendrado.

Esto es mango, pero mango deshidratado.

Exacto. Buenísimo, está buenísimo.

Y es... tiene un sabor brutal.

Y podría ser orejón, podría ser frutos secos

liofilizados que ya sabéis que son...

Esto es para simular la almendra.

Frutos rojos liofilizados o frutos secos.

Un almendrado. Venga, ya lo tenemos, eh.

Ahora,

yo veis que tiene algún trocito, pero con el mismo calor

no hace falta que esté muy, muy caliente,

si no con el mismo calor ya se va fundiendo

y ahora vendrá el momento importante.

Pues sí. Donde lo bañaremos

y como está congelado nos va a quedar esa capa tan bonita

de chocolate, dentro tiene la frambuesa

con el queso, el bizcocho, diferente, un helado de invierno.

Y mirad, la mezcla de los dos chocolates,

mirad, oh, qué bonito.

Queda precioso. Sí, la verdad es que sí.

Vale, ya tengo esto. Es un chocolate con leche

con carácter porque lleva...

Luego también el chocolate enfría muy rápido

porque al estar congelado nos vendrá muy bien.

Vale, ya veis aquí,

es un truquillo ahí para que tengáis.

Y eso lo hacéis con los niños,

pero el peligro de hacerlo con niños

es que el chocolate no llega al helado.

Eso ya antes se acaba.

Tachán. Por lo menos en mi casa.

¿Veis? Ahora lo tenemos salido del congelador.

Está, evidentemente...

Está duro y parece un helado.

Ahora, importante, sumergimos en el chocolate,

este es el momento álgido total. Tiene que llegar hasta el palo

para que sea de verdad, como uno de verdad.

Rápido. (SIMULA UN MOLINILLO)

Y tú ten eso en la mano. Lo tengo ya.

Entonces, momento muy importante.

(Redoble de tambores)

Sumergimos. Eh, espera, espera, espera.

¿Qué? Vale, ya puedes seguir.

Sumergimos, le damos la vuelta.

Vale, saca.

Y sacamos. Ahora, pónmelo plano.

Escurrimos bien.

Veis, que saque todo el chocolate que él no quiere.

Ya está. Y ahora ya.

Granillo, se va a enfriar enseguida.

Este granillo que simula la almendra.

Venga, deja de moverlo ya. Vale, ponlo ahí.

Dale un poquito más. Yo lo dejaría así.

Y ahora ya como está tan frío, ya veréis que enseguida,

bueno, lo podría haber escurrido más.

Si, un poco más, pero para ser

el primero no está mal, déjame hacer uno.

Déjame hacer uno. Pero que haya chocolate es bueno.

Sí, pero hay que hacerlo, pero el chocolate, templado,

para mí está algo caliente, pero como aquí ya sabéis que...

Mira, ya está enfriando. Veis que ya está enfriando,

ya coge ese color tan bonito y este mola más que el de Sergio

porque tiene más chocolate.

No, ahora veréis, ahora veréis. Hay que poner el granillo

cuando está ya casi frío. Sí, sí, ahora.

¿Ves? Yo le pongo un poco más

que dices: "Qué almendra más bonita". No.

Hombre, de estos, la verdad, no te comes dos o tres.

Te comes uno y es la bomba.

Y esto es una merienda increíble. Por eso bombón helado, bomba.

Fijaos lo que hago, lo pongo por arriba y por debajo

no lo pongo porque como ya...

Los vamos colocando aquí.

Y así ahora se irá enfriando, ya está frío, prácticamente.

Es precioso. El mío ya está.

Este ya es más bonito. Este ya es más bonito, ¿por qué?

Los segundos salen mejor porque ya le coges el truco.

Oh, qué bonito, dices: "Un helado,

un helado de invierno".

Dices: "Toma, un helado muy ligero".

No, tampoco no es que sea pesado. No es pesado, para nada.

Y a este le pongo una gotita de flor de sal.

Hala, qué haces, no, no, le va.

Esto ya es. Ahora sí.

La temperatura que hace si no hace mucho calor,

lo podemos dejar fuera, perfectamente.

Y aquí lo tenemos, el cuarto. Vamos allá, vaya pedazo de pasta

que hemos hecho aquí con dos salsas.

Dos, dos, aquí todo se duplica en la cocina.

Y después unos helados de invierno, de alguna manera,

un bombón helado que es una bomba.

Siempre hay un buen motivo para cocinar.

Y nos vemos en el próximo programa.

Gracias por estar ahí. Siempre, adiós.

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Torres en la cocina - Pasta de pesto-boloñesa y bombón helado

06 feb 2018

Sergio y Javier harán hoy unos macarrones gigantes con pesto y boloñesa .Como postre un sorprendente bombón helado con mucho toque Torres. Y de propina una masterclass sobre las diferentes salsas italianas que suelen acompañar a la pasta.

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