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Para todos los públicos Torres en la cocina - Garbanzos a la mediterránea y bacalao con habitas - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía)

Hola y bienvenidos a "Torres en la cocina",

hoy dedicamos el programa al Mediterráneo

y por eso vamos a hacer unos garbanzos a la mediterránea.

¿Y qué le voy a hacer si yo nací en el Mediterráneo?

Después, haremos un bacalao con miel, ya veréis.

Tenemos un programazo con dos recetas saludables y fáciles.

Bueno, empezamos, cómo no, por la verdura.

Lo que tiene la cocina mediterránea es que el consumo de verdura

es superimportante y tenemos una verdura brutal.

Sergio, ve cortando cebolla.

Cebolla, calabacín y pimiento rojo.

Vitamina C a tope.

Luego, le pondremos ajo, no puede faltar en la dieta mediterránea;

tomate, uno de los principales ingredientes; aceite de oliva...

Todo lo que engloba Italia, España,

Grecia, Chipre, Malta, toda la cuenca mediterránea.

¿Puedes ir cortando la cebolla?

Sí, pero déjame que explica, vamos a explicar.

¿Puedes hablar y trabajar?

Yo no puedo, no puedo, soy del Mediterráneo, no puedo.

Bueno, veis que son todos productazos del Mediterráneo,

tenemos una de las mejores dietas del mundo,

por no decir la mejor, afortunadamente;

por el clima, por el producto y por los diferentes ingredientes

que iremos descubriendo durante todo este programa.

Exactamente. Qué gran canción la de Serrat.

Amigo Serrat, gracias por hacer esas grandes canciones.

La de "Mediterráneo" es algo que... Ha marcado, ha marcado.

Nos sentimos identificados. Luego cantaremos una estrofa, ¿no?

Eso tú, que se te da mejor. Joder, Javier, tío...

Venga, me arranco. Vale.

Hay que cantar, hombre, no tengas vergüenza.

Lo que decíamos, es importante la dieta meditarránea:

tenemos un clima fantástico, tenemos verduras,

tenemos legumbres, pescados, carnes blancas,

cereales, frutos secos...

En definitiva, es un estilo de vida mediterráneo totalmente,

dicen que es sano y está demostrado, ¿eh?

Además, hay que preservarla y hacerla

porque, realmente, es muy sana;

por eso, creo que en España somos más alegres, ¿no?

Y no hay que distorsionar la dieta mediterránea

porque si tan sana es, que lo es, y tantos buenos productos tenemos,

lo que hay que hacer es cuidarla.

Cuidar los productos y a los productores,

que son los que hacen el trabajo para que tengamos esta cocina.

Hay que mirar más desde dentro hacia afuera

y no tanto desde fuera hacia adentro.

No sé si me entendéis. Yo no te entiendo, la verdad,

te haces unos líos que no te entiende nadie.

Dale aquí, Javier.

Bueno, al lío, vamos a poner cebolla y a rehogarla bien;

también, el pimiento rojo es importante;

y el calabacín lo pondremos después para que no se pase la cocción.

La cebolla y el pimiento tienen más cocción que el calabacín.

Si veis que esta cebolla es fuerte, porque ya tiene mucho azufre,

ya son cebollas que han pasado el año y están potentes,

podéis coger cebolla tierna o puerro,

que son más suaves para este tipo de cocción.

Las legumbres, también, están en la dieta mediterránea,

es algo que hay que consumir una o dos veces por semana.

Aceite de oliva.

"Aceite de oliva". Es sanísimo.

Sabéis que nosotros nos lo bebemos, literalmente.

Ahí va. Es algo que nos fascina.

También, le vamos a poner calabacín.

Vamos rehogando y ponemos alguna hierba aromática,

tampoco puede faltar dentro de la dieta mediterránea.

Aquí tenemos un poquito de tomillo-limón,

podría ser tomillo o alguna hierba que tengáis seca

pero bueno, cuando están las hierbas frescas así...

Un poco de romero, también.

Las hierbas frescas son otra historia, otro aroma.

Realmente, somos afortunados porque hemos podido viajar,

viajar por el mundo, y te das cuenta de la cantidad

y de la calidad de productos que tenemos cuando sales fuera.

Ya lo saben. Sí, pero hay que decirlo,

que nos damos cuenta, que apoyamos, que vemos.

Cuando viajamos vemos que como en casa...

En ningún sitio. Es muy difícil.

Después, tenemos otro productazo: ¡los garbanzos!

Garbanzos, exactamente.

Son garbanzos cocidos, ya están cocinados.

Esto nos da una energía toral.

Afortunadamente, aquí tenemos una gran cultura de legumbres:

judías, garbanzos, guisantes...

Es un superalimento porque es un alimento muy completo.

Es delicioso. Lo podéis cocer en casa, comprar cocido...

Da igual, es bueno.

El garbanzo es un productazo. Oye, falta el calabacín.

Sí, sí, lo voy a poner.

Vale.

A ver, aquí tenemos el calabacín, que lo ponemos ahora,

lo ponemos después porque tiene menos cocción

que la cebolla y el pimiento.

Venga.

O sea que... va dentro. De verdura que lleve cantidad,

porque es la excusa perfecta para consumirla y ponemos mucha.

También, tenemos tomate, que vamos a cortar a dados;

evidentemente, el tomate, también, es buenísimo.

Está escaldado en agua hirviendo; lo hemos puesto en hielo;

lo pelamos, de esta forma se hace enseguida;

y, ahora, hacemos, técnicamente se dice, tomate "concasse",

que es cortar...

Y a cuadrados. Javier, que ya lo saben.

Bueno, pero lo digo porque...

Después de tanto tiempo sois expertos ya.

Cortamos en dados, una vez que están limpios.

Sabéis que la dieta mediterránea

es Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Sí, sí. Inmaterial porque no se puede...

No es tangible, está ahí. Son costumbres; son culturas,

es algo cultural; es una forma, un estilo de vida...

Es una filosofía.

Y ahí tiene un papel importante el producto, ¿no?

El producto y... El productor.

Cuando piensas en cocina meditarránea,

lo primero que se te viene a la cabeza, por lo menos a mí,

es un buen sofrito, por ejemplo, un buen majado.

Exacto. Unas legumbres...

Hay que protegerlo. Un aceite de oliva, pescado azul.

Vamos a poner el garbanzo. Sergio, ya lo puedes poner.

Vamos a ponerlo. Fijaos qué "sofritaco",

qué colorido...

Esto es el mediterráneo, el color de los prados.

¿Dónde está el garbanzo? Aquí.

Después, lo vamos a mojar con caldo de verduras;

podría ser con caldo de pollo, le daría buen sabor;

o, también, podría ser con caldo de pescado.

Pero tenemos el caldo de verduras, que nos gusta mucho,

es una manera de aprovechar las verduras que nos van quedando.

Ahora, color...

Aquí hay mucha gente joven en el público, que me he fijado,

como teníamos legumbres y garbanzos había pensado: a ver qué tal.

¿Os gusta a todos la legumbre?

(ALGUNOS) Sí. ¿Sí?

Luego lo vemos, ¿eh? Sí, sí.

Venga, vale. (RÍEN)

Un poco de sal, un poco de pimienta.

Ponemos el caldo de... Fijaos qué colorido.

Superbonito. Ponemos el caldo de verduras

y vamos a dejar cocinar. Vamos a aromatizar un aceite,

vamos a hacer algo que creo que no existe nada más mediterráneo.

Daos cuenta de que el garbanzo ya está cocinado.

O sea, lo único que vamos a hacer es cocinar la verdura y que ligue,

pero el garbanzo ya está cocinado, ahora, tiene que integrarse todo.

Vamos con el gran toque. Los grandes toques, Javi.

Atención, señoras y señores, lo nunca visto.

¿Qué es esto? ¡"Trachán"! Una piña.

Eso es una piña, eso...

Vale. Una piña de pino, y lo que haremos es quemarla

para hacer un aceite. La hemos cogido de la montaña,

de un sitio que sabemos que se pueden coger,

tened cuidado, porque hay zonas donde no se pueden coger

las piñas de los árboles, pero nosotros esta

la hemos cogido del monte. De donde se pueden coger.

La quemamos, un poco, mirad lo que hace Javier.

Ya está, top. Para. Un momento, Sergio.

Qué bonito, ¿eh? Ahora lo paramos.

Esto es como las velas estas que son de broma, ¿no?

Sopla, sopla.

Es igual, vamos a hacer una cosa. Ponemos la piña en un bol...

Y la apagamos con el aceite.

Un aceite neutro, que no sea demasiado fuerte.

Un aceite de girasol. Ahora, la tapamos.

¿Qué tenemos aquí? Pues, una aceite de piña.

Un aceite de piña aromatizado.

La resina de la piña de la da un sabor increíble

a resina y luego, al quemar

la piña también le da ese toque a brasa.

Tenemos este, bien tapado lo hemos dejado durante

un día, perfectamente, o durante unas horas

que se aromatice bien

y ahora... Mínimo dos horas.

Es pino total, pino total.

Entonces, vamos a hacer

un aceite para luego aromatizar ahí, para ligar, perfecto.

Pero le damos un toque, como el ajo también es mediterráneo

pues le pondremos un toque de ajo.

Unos chipirones que van a ir aromatizados

con la piña y el ajo.

Fijaos que la piña no es la primera vez

que la usamos y si, por ejemplo,

tenemos que hacer un guiso de caza

o de conejo o de, incluso, setas, de algún ave de caza como faisán

o algo que se vaya más

al cordero también, ponéis un trozo de piña,

un trozo de piña, o sea, eso, cortáis un trozo, lo ponéis

dentro del guiso que luego se quita

y os da un aroma a resina brutal.

Superbueno.

Vale, aquí tenemos otro gran producto, aquí hablamos

de productos del Mediterráneo

y chipirón.

Oh, Dios mío. Pero, fijaos qué chipirón.

Es un chipirón precioso.

Esto se llama puntilla, ¿por qué? Porque tiene la puntilla

aquí, tiene esta puntilla y es un chipirón

muy tierno, muy pequeño, para saltear es perfecto,

simplemente, lo que hay que hacer, la parte de arriba, que esto

en el mercado, normalmente, ya te lo hacen, eh.

Es quitarle la pluma que es el plastiquito este que tiene aquí.

La piel no la quitéis porque la piel es sabor.

Y ya está, luego limpiar la cabeza, quitarle los ojos y ya está.

Que no deja de ser un calamar pequeño,

el chipirón es un calamar, pero más pequeño.

Es muy tierno. Aceite de ajo, la esencia de pino,

este aceite ahumado de pino que podéis hacer en casa

y de verdad, es buenísimo, lo tenéis en la nevera

o fuera y os aguanta muchísimo.

¿Que no tenemos calamar? Ponemos sepia también.

Vale, ¿os gusta? Sorprendente, ¿no? Un poco.

Porque dices: "¿Aceite de pino?"

Qué bueno. No, eso está muy bien,

eso es naturaleza, es introducir la naturaleza

dentro de la cocina. Mira.

Huele a piña, brutal el ajo.

Esto me recuerda ahora, limpiando chipirones,

me acuerdo de un bar que teníamos nosotros

que nos traían cajas así de chipirones y...

tenías que limpiarlos todos para después enharinados

un poco y fritos y ya está, nada más.

Vale, falta un poco de ajo, de sal y pimienta.

Y ahora, fijaos este superaceite

que nos va a servir para el chipirón

y también, para el garbanzo.

Sartén bien caliente. Sí, a tope porque ahora

marcaremos el chipirón, pero tiene que ser vivamente.

Muy vivamente. Aquí, ponemos un par de cucharadas

y mezclar un poco

para que esto aromatice también. Exactamente.

Y estos garbanzos ya están, mirad qué color más bonito

y qué receta más sencilla.

Y qué es sana, es sana, sobre todo.

Es supersana y para cualquier día,

para un día de diario es perfecta.

Perfecto, ahora, bien caliente, aceite de oliva

que caliente bien, eh.

Y aquí ahora ya. Toma ya.

Vamos a poner aquí,

para que se vea bien. Ya los garbanzos así

están buenísimos, no haría falta nada más.

Vamos allá.

Eh, los has puesto todos. Hombre, no.

Vamos a dejar aquí... Hay que ponerle, esto es un plato

que tiene que llevar.

Plato superagradecido, un plato de cuchara

que ahora, la verdad, viene muy bien con el frío.

Para el chipirón también un poco de ajo,

vamos a decir un aceite de ajo y piña

o de piña y ajo.

Dices: "Piña de pino", ya sorprendes a tus invitados,

a la familia, a tus amigos,

totalmente, venga. Perfecto, yo cada vez

que hablo de la piña me acuerdo de Bob Esponja

porque estoy enganchado.

Es algo que me fascina.

Vive en una piña debajo del mar.

Bob Esponja.

Me encanta.

¿Dónde está el aceite? Perfecto, perejil, corre, Javier.

Sí, y el aceite aquí. Mientras saltea el chipirón

no hay que dejarlo mucho, pero sí que coja,

que se empiece a agarrar, que se empiece aquí a...

A saltar vivamente, porque así coge esa pequeña,

ese dorado, esa costra.

Vámonos. Ahora.

Ahora sí. Dos cucharadas de aceite.

Ya le he puesto. ¿Ah, sí? Vale.

Pues venga, vamos allá. Una cuchara.

Y ahora ya se trata de, fijaos, esto que se agarra debajo,

esto de aquí es puro sabor.

Fijaos qué platazo

más Mediterráneo. Todo limpio, eso sí, importante.

Sí, claro. Eh, Sergio.

Sí, sí, claro.

Oh, qué nervios,

ya me está entrando un hambre atroz.

Vaya olor, vaya aromas que tenemos aquí.

Bueno. Del Mediterráneo.

Sí, total, mira, parece el mar.

Ahí está. Toma ya.

Vaya platazo.

Perfecto, vamos a seguir en el Mediterráneo y haremos

un bacalao con miel.

Bacalao, receta más fácil no hay

porque vais a ver en tiempo récord, tenéis un platazo increíble

porque no tarda nada, no tiene nada, bueno, toque.

10 minutos hacer el bacalao, espera, que tengo un lomo apartado,

mirad qué lomaco de bacalao.

Buenísimo, eh, brutal.

Ya tiene muy buena pinta, lo primero que haremos será...

Primer toque. Harina de maíz,

no es harina refinada, solo maíz triturado

que eso lo compráis en el mercado y ponle un poco más.

Sin miedo, ya se ve esa harina amarilla.

Sí, tengo miedo.

Veis que es muy amarilla,

que tiene un color amarillo intenso.

Sí.

Aprovecha que hay, Sergio, aprovecha que hay.

¿Y ahora, qué la que sobra? Pues la reutilizamos.

Bueno, ahí. Harina de maíz ya veis,

esto no tiene gluten y luego, lo que hace es que

nos quede muy crujiente el bacalao

y le vamos a dar una fritura rápida para que por el centro

nos quede impecable, perfecto.

Bien rosada. Es una forma de hacer el bacalao

o cualquier tipo de pescado, merluza, rape, que rebocéis

más sano también o diferente para aquellos que no

consuman gluten pues ya tenemos esta receta.

Sartén caliente. Aceite de oliva suave,

pero aceite de oliva.

Y ahora, lo subimos un poco

y así ahora, va cogiendo poco a poco.

Vámonos. Es importante que el aceite

esté caliente para que el bacalao

no quede aceitoso, sino, simplemente, es marcarlo,

freírlo, darle la vuelta y retirar y luego, por eso

cogemos un recipiente acorde, no cogemos algo muy grande

y luego, poner mucho aceite, sino el aceite necesario.

Luego, este aceite, parte de este aceite también

lo vamos a reutilizar, o sea, que también nos sirve.

Ya veréis, Javier, el ajo. Vámonos.

Aquí tenemos para hacer... Bacalao, buenísimo el bacalao.

El aliño del bacalao, primero, ajo picado

que tenemos ajo, no puede faltar, evidentemente.

Ajo buenísimo, antibiótico natural

de toda la vida y además está buenísimo.

Hoy veis que no nos hemos ido a ningún ingrediente exótico,

es todo que lo tenemos a nuestro alrededor.

No hay ningún ingrediente diferente.

Esto yendo al mercado encontramos estos productos.

Aquí el único raro hoy es mi hermano, lo demás es todo...

Pues sí, me he levantado raro esta mañana, me levanté

con no sé... ¿Qué te pasa, Sergio, qué te pasa?

Tengo ganas de cocinar a todas horas.

Bueno, pero eso no es raro. No sé, no sé.

Es que es más de lo normal.

Ajo, vamos a poner cantidad, que no falte, tres dientes de ajo.

Mirad, igual hasta me arranco con un postre,

mirad lo que os digo.

Hombre. Es que vengo muy lanzado.

Mirad qué color amarillento, eso es de la harina de maíz

que le da un crujiente, le da un sabor,

le da un toque brutal. Y el sabor también, claro.

Luego, el bacalao no hay que freírlo

demasiado porque recordemos que el bacalao desalado

primero se sala que ya es un tipo de cocción,

la cocción en frío, en sal, cocina el pescado y ahora,

lo que hacemos es darle una segunda cocción.

Con lo cual no hace falta cocinarlo demasiado

porque si no, el bacalao se seca y ya no es tan agradable.

Bueno. Dale, dale al ajo.

Vaya pintaza tiene. Sí.

Este lo quito ya. El bacalao es una cocción,

qué color más bonito.

Lo voy a enseñar por debajo también.

Qué bonito, qué bonito.

Oh, oh.

Ya no lo toco más, lo saco que si no, lo rompemos.

Venga, luego le daremos la vuelta. Ahora, aquí tenemos.

Espera, cuélalo, cuélalo. No, no, ya verás.

Tenemos todos los jugos, dejamos un poco de aceite

y aquí mismo vamos a rehogar el ajo.

No me he podido aguantar, esto tiene que llevar

una guindilla sí o sí. Tiene que llevar guindilla,

pimentón, vinagre y un toque de miel.

Es un bacalao que se hace muy rápido,

pero que lo tiene todo. Bueno, esto ya es bilbaína

que nos estamos yendo al otro lado.

Pues sí, guindilla.

Bueno, también estamos ahí. Con toque, con toque.

Guindilla, pondremos pimentón

y rápidamente, para cortar la cocción, vinagre.

Venga, dale ya, dale ya. Vale.

Venga, yo tengo el vinagre preparado.

¿Lo tienes? Tengo.

Pimentón. Una vuelta, rápidamente.

Cortas cocción. Y apartamos del fuego.

Ponemos una punta de miel, una puntita.

Esto le da un toque buenísimo.

Bacalao con miel es una receta medieval.

Antiguamente, se hacía el bacalao con miel.

Ahora pondría el bacalao

y lo dejaría ahí. Vamos a poner aquí.

Eso ya lo tenemos. Ahora vamos con la guarnición.

No lo voy a poner. Luego lo emplatamos.

Luego lo hacemos. Vamos ahora, morcilla,

que tengo yo aquí. Una morcilla fantástica

que hemos comprado. Y producto de temporada,

también del Mediterráneo: habitas.

Vamos a hacer un salteado rápido pero muy bueno.

Y ya veis que es mar y montaña también.

Es una morcilla de cebolla.

Qué buena es la morcilla de cebolla.

Es una cosa... Vale. Vamos allá.

Mirad la salsa, eh, qué maravilla.

Y eso, con el bacalao combina superbién.

Y las habitas también. Ya sabéis que las habitas

combinan muy bien con cualquier tipo de pescado.

Vamos allá.

Un poquito de aceite. Estupendo.

Ponemos una solo. Luego ya...

Limpiamos un poco. Ya que no limpia Sergio, limpio yo.

Qué manía, eh. Qué manía.

¿No ves que yo estoy cocinando, Javier?

Habitas. Temporada total.

Las habitas, guisantes ahora tenemos, ajos tiernos.

También muy mediterráneo y que está buenísimo.

Vamos a poner una. Producto de temporada,

producto de proximidad.

Hay veces que también nos apetece poner algo diferente,

exótico también para enseñaros.

Pero hoy nos quedamos aquí, con vosotros.

Y recetas fáciles. Ya habéis visto.

Esto es cero coma uno. Lo hemos hecho superrápido.

Es muy fácil. Vale. ¿Cuánto llevamos? Muy poco.

Otra cosa que no me puedo aguantar.

Piñones. Venga, también mediterráneo. Cómo no.

Habitas. Venga, habitas.

Saltear. Muy fácil.

Ahí está. Esto huele ya de maravilla.

Vamos a ponerle un poco de hierba,

un poco de tomillo limón.

Esto es... Estas habitas, como son tan tiernas,

es un salteado y fuera.

Es muy delicada. Venga. Vamos a ir emplatando.

Pues sí. Si no, no nos va a dar

tiempo a hacer el postre.

¿Con qué nos vas a sorprender? Ahora verás.

Ahora veréis. Venga.

Emplata aquí.

Madre mía, qué pinta tiene el bacalao.

Estos platos son de aquellos de cogerlo y salir corriendo.

Comértelo ahí en un rincón. No compartir.

Cuidado. Cuidado, Javier, lo que dices.

Es lo que a uno le nace, pero no lo voy a hacer.

Venga. Vamos a poner aquí. Piñones también.

Superbueno. Fácil, muy fácil.

Vamos a poner el bacalao.

Ya veis que tiene una pintaza tremenda.

Y ahora ya, la salsa.

Y esto ya es el colofón. Venga, va.

Por poner algo, eh. Un perifollo ahí.

¡Madre mía, qué bueno está esto! Venga ahí.

Perfecto. Bacalao. ¡Toma ya!

En menos de diez minutos.

Vamos ahora con el postre, que nos da tiempo

hasta a hacer un postre. Ya veréis.

Fácil y súper megabueno. Porque con cuatro frutas

y un poco de ganas y amor, ya veréis lo que vamos a hacer.

Ahora ya nos vamos un poquito. Alguna de aquí y otras que no.

Coco. Teníamos un coco en la nevera que hemos dicho:

Vamos a darle ahí juego. Piña, que ahora está buenísima.

Mandarina, que esto sí que es muy mediterráneo.

Y naranja también.

Y lima, que le vamos a dar un poco de ralladura.

Vale. Javier, un poco de agua de...

Coco. Yo, para abrir el coco, le doy unos golpes.

Voy dándole unos golpes con la parte de atrás del cuchillo.

¿Ves? Y ahora ya se ha roto.

Ya lo oímos. Va a soltar el agua, que la voy a recuperar.

Un poquito de agua. Un poco de agua nos irá bien

para lo que vamos a hacer,

para esta macedonia. Vamos a llamarla así.

¿Veis? Y se va abriendo.

Y ahora sacamos. Vale, venga.

Por este lado tienes el agua. Fijaos lo que hago con el agua.

Mientras Javier va limpiando el coco,

yo hago un poco de agua de coco.

Que es buenísima. Y sabéis que tienen

muchos nutrientes el agua de coco. Es superbuena.

Ponemos yogur.

Normal y corriente.

O si queréis un yogur griego, también,

que es mucho más espeso.

Vale. Ponemos el yogur. Ya veréis.

Una receta muy fácil. De menos es más.

Y luego, leche condensada.

Ya sabéis.

Esta leche a la cual todos...

Cogíamos la lata y... (SORBE)

Hacíamos dos agujeros y succionábamos.

Vale. Un trozo de coco. Lo demás ya lo pelaré.

Con esto endulzamos un poco el yogur.

Y luego le damos cremosidad.

Vale. Fijaos qué cremosidad.

Vamos a aligerar un poco con el agua de coco.

Que si no tenemos, opcional, eh.

Ya... Aquí el toque, sobre todo,

es el yogur.

Y cómo no, luego la leche, la leche condensada.

Frutas, las que tengáis en casa.

Nosotros decimos estas frutas, pero, igual, tenéis pera,

que la pera ahora está muy buena.

Pues la fruta que tengáis.

Cortamos las frutas en daditos, ¿no, Sergio?

Yo la voy a hacer así, a lo vivo. Vale. Pues yo en dados.

Hazlo como quieras, pero pequeño.

Eso sí. Porque lo vamos a servir en copa.

Lo vamos a servir aquí en una copa.

Yo ya, directamente, voy haciendo a lo vivo.

Que lo podéis hacer como queráis.

Técnicamente, queremos que nos quede bien bonita.

Es ir sacando los gajos y la parte blanca

que sabéis que amarga. Qué bien huele la piña.

Y qué bien huele la naranja. También.

Limpiamos aquí.

Hoy tenemos, como veréis, un menú completo.

Primero, segundo y postre.

Sí, sí, sí.

Y en tiempo récord. Es que lo hacemos muy rápido esto.

Cocinar... No hay excusas para no cocinar.

Porque siempre hay un buen motivo.

Sano y bien. Venga. Y mediterráneo.

Javier, yo le pongo ralladura de lima.

Moveremos aquí. Ahí está.

Es un pelín, eh. Y un poco le pondremos

el coco encima. Toma. Haz la mandarina.

Que también le pones unos gajos,

si quieres, encima. Yo voy emplatando aquí.

¿Y un poco de hierbabuena no le pondrás?

Claro que le vamos a poner, Javier. Ah.

Claro que le ponemos. Fijaos qué pintaza tiene esto ya.

Hierbabuena, que tenemos aquí.

Sinceramente, la mandarina tiene tan poca piel,

que la voy a cortar...

La voy a cortar así.

Bueno, en juliana un poco de hierbabuena,

que siempre hay que tener en casa.

Esto aguanta bien y va de maravilla.

Bueno, hierbas todas las que podamos tener,

hay que tenerlas. Ya está. Ahí va.

Venga. Ahora.

Es que no puedo evitarlo. Tranquilo, Sergio. Tranquilo.

¡Oh!

Y aquí tengo el coco. Lo pondremos encima,

de decoración. Esto te da la vida.

Tiene el agua también que le va muy bien.

Y con un pelador, fijaos qué bonito queda.

Vamos haciendo así.

Como unas virutas superfinas.

Esto queda después fantástico encima.

Y esto, para conservarlo, lo ponéis

en la propia agua del coco, en la nevera.

Y os aguanta. Aguanta un montón.

Sí. Esto es superfresco.

Sano porque lleva el yogur también.

Vale. Estoy salivando ya. Superbueno.

Venga, perfecto. Coco, coco rallado.

Se desmadra el coco. Está vivo. Perfecto.

Ahí va. Maravilloso.

Ya veis qué menú hemos preparado hoy más rápido y más bueno.

Mira qué bonito. Toma ya.

A ver qué os parece. ¿Con cuál os quedáis?

Nos quedamos con el menú entero. A ver.

Vamos a empezar por el postre, que es lo primero que hemos hecho.

Macedonia de frutas con coco y hierbabuena.

Bacalao con habitas y miel, para decirlo de alguna manera.

Y garbanzos con chipirones a la mediterránea.

Siempre hay un buen motivo para cocinar.

Gracias por estar ahí. (TARAREA "MEDITERRÁNEO")

(CANCIÓN) #¿Qué le voy a hacer

#si yo nací en el Mediterráneo?#

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Torres en la cocina - Garbanzos a la mediterránea y bacalao con habitas

17 ene 2019

Hoy dos platos con ingredientes muy saludables: unos garbanzos a la mediterránea con verduras y un bacalao acompañado con habitas.

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