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Para todos los públicos Torres en la cocina - Erizos rellenos y pestiños - ver ahora
Transcripción completa

Bienvenidos a "Torres en la cocina",

hoy estamos de carnaval y vamos a celebrarlo por todo lo alto.

Vamos a hacer erizos gratinados espectaculares y muy fáciles

Y, luego, pestiños, unos pestiños.

Auténticos. Es muy típico en Cádiz,

sobre todo, en el principio de carnaval, en la península,

hacer erizos, pestiños y, luego, ostiones.

Ostiones, que son estas ostras, ostiones.

Venga, Sergio. Vamos allá. ¿Qué tenemos?

Primero. El erizo, lo más importante.

Vamos a limpiar el erizo.

Temporada de erizo brutal, espectacular.

Producto de temporada.

A nosotros es un producto que nos gusta mucho, mucho.

Sabemos que tiene sus apasionados

y hay gente que no le gusta tanto, pero bueno.

Vamos a abrirlo y para ello, con tijeras, que todos tenemos;

lo que hacemos es cortar aquí un poco y vamos, fijaos,

dando la vuelta, con cuidado de no pincharse.

Si no apretamos, no hay ningún riesgo.

Y si no, con un trapo debajo. Sí.

Ponéis un trapo y vais recortando sin peligro.

Ahora veréis que sacamos esta parte.

¡Oh, cómo está! Dios mío. ¡Oh!

Es que la mejor época del erizo es ahora: los meses con erre,

cuando el agua está fría es cuando mejor están.

Recuperamos el agua del interior con un colador para que no caiga.

Correcto. El agua del interior es solo para lavar la yema.

Ahora, no había visto hace tiempo un erizo tan bonito.

Es verdad, está... Mirad lo que recuperamos.

¡Madre mía! Son las yemas.

Esta carne rojiza, anaranjada es lo que se come de verdad,

lo otro no. Impresionante.

Dicen que el que es más granulado es el macho,

el que es más naranja amarillo... Liso.

Más liso, es la hembra. Pero no se sabe muy bien, tampoco.

Sí, lo sacamos con la cuchara.

Esto es un bocado de mar, es un manjar increíble.

Es muy suave, muy elegante, muy bueno.

Como es carnaval hemos querido hacer este homenaje.

Aquí lo que hacemos es lavarlos. Vale, lo tenemos.

Es un bocado de mar brutal. Y ya está.

Nosotros tenemos algunos limpios. Tenemos aquí delante.

Genial. Fijaos lo que hemos limpiado,

que tenemos estas yemas, supererizos.

Estas son unas yemas que están brutales.

Hay erizo del Cantábrico, erizo del Mediterráneo,

da igual, los dos son buenos. Fijaos qué animal. Qué bueno.

Y es muy delicado, es muy bueno.

Muy delicado. Me encanta. Vale. Sergio, ¿seguimos?

Vamos a hacer puerro, vamos a hacer el relleno;

vamos a hacer erizos rellenos.

Hay que decir que el erizo se come mucho en la zona de Asturias,

en el norte, en la Costa Brava, en Cataluña, también.

Se come mucho en zonas costeras,

seguro que hay erizos porque es un manjar.

Vale, voy cortando tomate. Ve cortando tomate "concassé".

Tomate "concassé", ¿qué es? Hemos puesto agua hirviendo,

ponemos el tomate, lo hemos hecho mucho,

sumergirlo diez segundos y de ahí a agua con hielo.

Sacamos la piel perfectamente

y nos ayuda mucho más a que no tenga resistencia, piel.

Hemos avanzado trabajo.

Ahora lo que hacemos... Jugamos con ventaja.

Ahora, le quitamos la pepita.

Eso es tomate "concassé", y cortamos en daditos, ¿qué pasa?

Que tenemos unos dados de tomate que no tienen pepitas ni piel

y quedan preciosos. ¿Veis? Superchulo.

Este es el puerro sin fin, ¿eh? Así no tiene tanta agua.

Las pepitas se guardan para una ensalada,

para un montón de cosas. Suficiente. Vale, aceite de oliva.

Vamos a hacer un relleno muy fácil pero muy bueno.

Tiene mucho rollo.

Y es un plato que, el erizo cuando está gratinado, normalmente,

a la gente que nos gusta el erizo nos gusta crudo, natural,

pero gratinado está muy bueno, y gusta más al que no le gusta.

Vale, vamos a pochar.

Pochar en blanco, pochar ligeramente el puerro.

El puerro, además, es un tipo de cebolla, de la familia,

pero mucho más suave, mucho más sutil,

y que se consume más en el norte que en otras ciudades.

Oye, ¿de qué te vas a disfrazar? Pues no lo sé,

pero siempre nos hemos disfrazado, siempre.

Desde pequeños. Una vez ganaste un concurso.

Sí porque iba con una cabra que teníamos, Lucero.

En casa teníamos, ya lo he dicho alguna vez,

teníamos a Lucero, era la cabra; Isaías, era la tortuga;

Chipito, era el canario. Y Rocky que era el perro.

Y Rocky, el pastor alemán.

Me vistieron mis padres, nuestros padres, de pastor

y fuimos a un concurso con la cabra y todo.

Se iba comiendo el disfraz de toda la gente, la cabra.

Y lo ganó, bueno, ganó un premio, no sé qué premio era.

El mayor de todos. Bueno, bueno, no te crezcas.

Pero eso fue por la cabra, no por mí, claro.

Eso sí es verdad.

Vale, el tomate lo tengo aquí. Ya lo puedes poner.

Podría ser, si no queréis complicaros, tomate rallado,

la pulpa es perfecta. Sí.

Pero queremos darle un toque bueno a este erizo.

Toma, ya podemos ponerlo. Sí.

El tomate. Pondría más aceite, ¿eh?

Bueno, luego va la crema de leche. Un poquito más, si no...

No me toques mucho la receta, porque...

No me la disfraces.

Esa es buena, ¿eh? Oh, oh. Estás hoy muy hábil, ¿eh?

Hombre, muy perspicaz.

Ahora, rehogamos ligeramente,

porque queremos que esté rehogado el tomate,

perdón, el puerro, pero el tomate más fresco.

O sea, le vamos a dar unas vueltas y vamos a incorporarle.

Dale caña. Sí, un poco sí.

¿Veis qué bonito ya? Espera que tengo aquí

los ingredientes preparados.

Brandy, porque le va muy bien; brandy, coñac, armañac,

algún tipo de oloroso, incluso manzanilla le va muy bien.

Esta salsa no es solo para erizo, puede ser para un pescado.

Para cualquier cosa o para gratinar con una bechamel o una...

No me voy a enrollar. Generosos.

O sea, seamos como el brandy, que es un generoso.

Crema de leche. Todo queda en casa.

Crema de leche le vamos a poner, no somos de abusar con la crema,

pero en este caso. Va bien.

Es lo que absorbe todo el sabor del erizo y le va fenomenal.

Ahora le ponemos. Perfecto.

Normalmente, aquí ponemos erizo, pero cogemos el que sea más feo,

el que se haya roto, porque el otro lo ponemos para decorar encima.

Dejamos reducir un poco y luego ponemos el erizo.

Para que vayas preparando. Cogiéndolo ya.

Vale, fijaos, cogemos aquí.

La verdad es que este erizo es todo bonito.

Es que es una lástima, porque está todo bien.

Bueno, algo habrá que coger.

Bueno, lo cojo todo y ya está,

y dejo unas yemas para la decoración.

Están todos bonitos. La verdad es que sí.

Es difícil quitar. Dámelo ya.

Vale, vamos allá. Cogemos y escurrimos el erizo

y se chafa, no pasa nada. Exactamente.

Se rompen por ahí, ya veréis qué color da.

Lo importante es el sabor que da.

Mira, mira cómo cambia la salsa de color.

Impresionante y, ahora ya, retiro del fuego.

Venga, exactamente.

Vamos a probar a ver, porque... Qué olor tiene.

Esto es un manjar increíble.

Me parece una fiesta brutal que la gente empiece el carnaval

comiendo erizos, es algo increíble.

¿Qué? ¿Cómo lo ves?

¿Un poco de sal? Y pimienta.

Un poco de sal y pimienta.

Mezclamos bien y ahora vamos a rellenar el erizo.

Cómo me gusta la pimienta. Me encanta.

Vale, ponemos aquí. Con las mismas, con el mismo erizo,

el caparazón del erizo, lo que hacemos es reutilizar.

Bien limpio, lo hemos lavado, le hemos quitado todas las...

Por si cae alguna púa.

Bien lavado, bien limpio, ya lo veis.

Esto es el mejor recipiente que hay.

Es buenísimo. Cogemos el relleno.

Tenemos el grill encendido, el gratinador.

Espera que te ayudo.

Os digo que tiene un olor, está buenísimo.

Uf, cremoso, buenísimo, diferente, sano, ya veis lo que tiene.

Llenamos hasta arriba.

Que sea generoso. Esto se come con una cucharita.

Se alimenta de mejillones, de ahí el color, entre otras cosas,

por eso tiene ese color anaranjado a mejillón.

También, podéis encontrar la carne de erizo limpia,

que la venden, también. Sí.

Y en vez de ponerlo en este recipiente, podéis hacer la receta,

es de fiesta, de fiesta mayor, esta receta,

y, luego, poner en otro recipiente, y gratinar y ya está.

Es de carnaval. Una fiesta de carnaval.

Luego, le pondremos encima los bonitos que tenemos aquí.

Para que se vea, evidentemente, que es el erizo y que tiene erizo.

Vale. A gratinar.

Esto lo guardamos. Esto tarda, nada, un momento,

la verdad es que es muy rápido.

Ya veréis que tarda un momento.

¿Qué tenemos aquí? Como decoración.

Vale. Como decoración.

Son unas algas secas que compramos, a veces, en tiendas naturales,

o en tiendas de dietética, herboristería y demás.

Son algas que sirven para decorar. Están deshidratadas.

Esto, ya lo veis, lo ponéis aquí y en unos segundos.

Se hidratan. Se hinchan.

Hay que poner poco porque crece como el doble o el triple.

Qué va, no tanto, Sergio. Ahora verás, Javier.

Me decía que no, que no. Ahora verás. Espérate y ya verás.

Ya los tenemos, ha sido un momento, es superrápido.

Se gratina enseguida porque teníamos el gratinador encendido.

Y, ahora, ya los tenemos.

Buenísimos. Fijaos qué pintaca tienen.

Oh, oh. Oh, oh.

Esperad, que voy a poner las algas debajo.

Esto es decoración, aunque se pueden comer.

Bueno... En este caso, he dicho:

"vamos a hacerlo así, como más marino, más bonito".

Vaya fiesta. Luego nos disfrazamos. Es como si fuera hoy.

Exacto, muy bien, Javier.

Sí, sí, lo sé. Vamos a poner cuatro y no pongo más, si no sería...

Esto es un bocado de mar espectacular.

Buenísimo. Uno más que es lo que me cabe aquí,

luego, los otros, ya los pondremos.

Voy a cortar aquí. Uno más.

Tenemos aquí eneldos, que sí le va,

porque como tiene el toque marino, anisado,

le vamos a poner un pelín a cada uno y ya está.

Genial.

Eso quema. Ay.

Qué nervios. Bueno, es que esto es, la verdad,

de los grandes manjares que hay que nos da la naturaleza.

Empezamos el carnaval con estos erizos.

(SILBA "CARNAVAL, CARNAVAL" DE GEORGIE DANN)

Ahora vamos a por los pestiños.

Qué bueno, qué bueno. Muy típico, también, de Cádiz

y del carnaval. Hola, buenas.

Antes de empezar con la receta.

Hola, Elizabeth. Madre, mía.

Vas de casi cocinera. Hoy no vengo a cocinar,

pero vengo a que me asesoréis porque me quiero disfraza de chef.

¿Qué os parece?

Hay que mejorar. Hay algunas cosas.

¿Esto es un cuchillo? Sí, es un cuchillo.

Para cortar, ¿no? Pero en el bolsillo no.

El cuchillo en la cocina. Encima de la mesa.

¿Qué más? Después, el trapo,

en el bolsillo no. ¿Y dónde?

En el delantal, te vamos a enseñar.

Mira, me voy a poner uno para que lo veas.

Quítatelo, porque así. Mira.

Coges el delantal y lo doblas. Vale. ¿Así?

Ahí está. Lo ajustas.

Le das la vuelta. Por delante, ¿no?

Por delante y le haces un nudo. Vale.

Lo atas y, luego, lo escondes debajo del dobladillo.

Ah, truco Torres. Ahí está.

Y, luego, te pones el trapo. Exactamente.

Colgado dentro de la cinta.

O sea, haces así. Vale...

Esto lo pones así para que no se vea.

Más o menos lo voy pillando. Perfecto.

El trapo. Ya tengo aquí.

No, libreta no. Esto. ¿Y dónde?

En la cabeza. En la cabeza.

Vale, en la cabeza.

Hablando de cabeza, la verdad, te tendrías que recoger el pelo.

¿También? Lo vamos a hacer... Estás muy guapa, pero...

Vamos a hacerlo rápido, pero que dé el pego.

Tendría que estar dentro del gorro pero bueno.

No, está bien. Más o menos. ¿Ahora?

Es mi trapo. Una única cosa.

Ponerse bien la chaquetilla.

Hay que abrocharse todos los botones.

¿Todo? ¿Y el gorro para qué? Sí, todo.

El gorro para que el palo no caiga, en tu caso, vamos mal.

Con tanto pelo. Para que no caiga en la comida.

La chaquetilla. Presencia.

La chaquetilla, es la filipina, en realidad se llama filipina.

Y... ya está. El delantal está bien y el trapo está bien,

el cuchillo lo dejas aquí y las recetas las memorizas.

Vale, perfecto. Muchas gracias, chicos.

Estás hecha una chef. Ahora sí.

Gracias. Adiós.

Vamos con los pestiños. Venga.

Esta receta tan buena.

Lo primero que vamos a hacer es aromatizar el aceite.

¿Qué pasa? En carnaval, realmente, todos los postres,

casi todos los postres van fritos.

Sobre todo, en la zona del sur, en la zona de Cádiz y Sevilla,

del sur para arriba. Andalucía.

En Andalucía son típicos fritos.

Aquí tenemos matalahúva.

¿Qué es matalahúva? Matalahúva es anís

de toda la vida, lo que pasa es que se le llama matalahúva.

Es este anís salvaje que encontramos en la montaña

y con esto vamos a poner... Y que puede ser anís, anís.

Os vamos a enseñar un truco porque esto luego

lo recuperaremos y para no estar pescando ahí,

pues ponemos un colador, esto es un truquillo mío.

Más viejo que vamos. Ponemos matalahúva.

Que es anís.

Ponemos, esto es toque mío, anís estrellado,

sabéis que el anís estrellado es muy potente.

Entonces, ponemos una, ya decimos que es muy potente.

También conocido como anís de China y es un árbol.

Y ahora pondremos, Sergio, piel de limón.

Venga, piel de limón, tengo aquí.

Que también dará un toque ahí de aroma al aceite.

Y aquí tenemos este aceite que ya tiene un sabor.

Venga, ahí va. Aromatizamos.

Piel de limón. Vale, genial.

¿Qué vamos aquí? Ahora vamos con la masa.

Para la masa, ¿qué tenemos? Harina,

y jerez seco.

Sí, jerez seco, podría ser un vino blanco seco,

pero a mí me encanta hacerlo con jerez seco.

Bueno, y muy de la zona también, o sea, va muy bien.

Hombre, vamos ahí. Entonces, un bol que tengo aquí

ponemos toda la harina.

¿Es harina fuerte o harina floja?

Porque luego explicaré una historia sobre la harina.

Esta es floja. Es floja, vale,

¿pues sabes cómo diferenciar la harina fuerte de la floja?

Por el paquete. No.

Vale, bueno, pero, a veces, que ponéis la harina en casa

y tiene fuerte, floja, tal, mismo bote,

ostras, pues no sé cuál es cuál, yo te lo digo.

¿Cómo diferenciarla? Yo te lo digo.

Truco Sergio.

La harina floja, fijaos, vamos a empezar por la fuerte,

la harina fuerte no hace bola,

o sea, no hace como, ¿sabéis el polvorón,

cuando aprietas un polvorón? Si coges las dos harinas,

la fuerte no hace esa forma.

Yo la aprieto, ¿veis? Y no se me queda,

la muevo un poco y no se me queda esa forma.

Sin embargo, la harina floja, esto es un truco por si un día

os despistáis, sin embargo, la floja

tú la aprietas. ¿Y porque será más fina, no?

Bueno, se queda compacta, se queda más dura, se queda dura.

Vale, ¿es eso? Es eso.

Ah, muy bien. Ya está.

Interesante, interesante.

Era un truco fácil, pues de Torres.

Vale, trae la balanza, Sergio, porque vamos a pesar el aceite.

Venga, va. Vamos a poner aquí el jerez seco,

cantidades en la web, pero el aceite vamos a pesar

75 mililitros de aceite.

Aquí lo pones, ¿no? Espera, le pongo la tara.

Vale, venga.

Bueno, 75 gramos, aquí ponemos jerez seco

que lo voy a poner todo.

Tú me vas diciendo, Sergio.

Vale, tira.

Bueno, las cantidades siempre os las damos en la web.

¿Cómo vamos?

75, ¿no? Sí.

Vale, ya lo tenemos. Venga, perfecto.

75 y ponemos, recuperamos

el anís.

O sea, no recuperamos la piel porque la piel no nos interesa,

tampoco el anís estrellado, pero sí la matalahúva.

Bueno, que está fritita que queda muy entera.

Y coge mucho sabor, eh. Venga, y ahora ya removemos.

Vale. Venga, fantástico.

Ahora, con una cuchara al principio, es una masa

muy, muy fácil de hacer, eh.

La verdad es que no tiene ninguna complicación.

Lo que sí que tiene es un reposo de media hora,

eso sí que nosotros tenemos una avanzada

y ahora ya con la mano, cuando vemos que ya no se mezcla

con la cuchara, vamos con la mano.

Y fijaos qué fácil.

Bueno, está emparentado con un postre, bueno,

con un dulce marroquí el pestiño, ya sabéis

que los postres que vinieron antiguamente, bueno, no todos,

pero de la zona de influencia árabe.

¿Cómo se llamaba? ¿El pestiño?

No, bueno, el postre que iba. Shebbakiyya.

Exactamente, yo no me acordaba, pero es la shebbakiyya.

Bueno, ¿veis? Es una masa

que es muy fácil de trabajar y, Sergio, mientras amaso,

tenemos una en la nevera que ya está reposada.

Sí.

Ahora, ha reposado 30 minutos la que tengo en la nevera.

Es una masa de pestiño, pero ya reposada.

Es lo mismo que ha hecho Javier ahí,

pero esta de aquí

que ha reposado 30 minutos.

Exactamente.

Es lo mismo. Mira qué bien,

a mí me encanta amasar,

de verdad que es fantástico las masas.

Me gusta.

¿Veis que es lo mismo ahora? Cuando repose, pues se va a quedar,

exactamente, como la que...

Además, se queda más. Sí, más elástica.

Más elástica. Reposa un poco y se queda.

Vale, esta a la nevera, Sergio. Fantástico.

Y ahora, estiramos, ¿veis qué pasa?

No se pega para nada en la mesa,

¿por qué? Porque tiene aceite y el aceite impide que se pegue.

Y estiramos.

Estiramos bien.

Vale, vamos a calentar este mismo aceite

que es el aceite de la infusión.

Vale, luego un cuchillo. Fijaos qué bonito el anís,

matalahúva, que queda ahí en la pasta.

Y queda crujiente.

Ahora, hay que formar los pestiños que es muy sencillo,

es un cuadrado y de ahí sacamos el pestiño.

Vale, Sergio, ya está. Venga, vamos a hacer.

Perfecto. Le quitamos las puntas

que luego se aprovecharán.

Se puede volver a amasar y volver a estirar.

¡No! ¿Cómo que no?

Es muy pequeño, eso es muy pequeño.

Sí, pero yo iba a hacer un pestiño así, Javi.

O sea, mira. No sabe hacer pestiños.

¿Pero cómo que no, chaval? Mira. Qué fuerte, no sabe hacer pestiños.

Pero era así. Qué fuerte, qué fuerte.

(RÍEN) Mira, se hace así.

Lo hacemos ya de un tirón.

Hombre, yo iba a hacer unos pequeños.

No, hombre, no, esto se hace así, Sergio.

Y ahora, así.

Vamos a hacer tres.

Perfecto.

Y ahora de aquí cogemos. Es lo mismo, pero más grande,

o sea, lo que iba a hacer yo, pero más grande.

No tiene nada que ver.

Y luego, ahora, juntamos

esta parte con esta parte. Y ya está.

Bueno, con un poco de agua, no va mal un poco de agua.

Y ya tenemos el pestiño. Venga.

Qué guay.

Bueno, ya tendríamos un pestiño gigante, ¿no?

(Risas)

Porque yo lo voy a hacer aquí, ¿veis? Pongo aquí un poco de agua.

Un pestiño tiene que ser de este tamaño, si no...

Y pam. Yo pequeño, hum.

Es más de aperitivo, ¿qué os gusta más pequeño o grande?

Mi abuela los hacía grandes.

¿Grandes? Con uno merendabas,

eran grandes y lo plegabas.

Es que a mí así como de bocado para el café.

Uno... Así de grande.

Sí, sí. Bueno, se pueden hacer,

para que veáis, de las dos maneras.

Venga, fantástico.

Tú, Sergio, los vas a freír. Vale, voy friendo.

Y vamos a darles un toque final, ¿qué tenemos aquí?

Tenemos miel de lavanda. Exactamente, oh, qué bueno.

Miel de lavanda y anís. Anís.

Bueno, que vamos a calentar.

Exactamente, lo calentamos, ponemos el anís.

Qué bueno es el anís.

Vale, y la miel.

Es que luego esto es un toque que se le da importante,

que va en la receta. Vale.

Vale, calentamos, simplemente, calentar,

que se diluya el anís con la miel.

Y, después, una vez fritos, los vamos a bañar ahí y está, bah.

Y luego ya los sacamos en un plato.

Los pondremos aquí. ¿Tienes plato? Ah, vale.

Yo tengo esto.

Tú, Sergio, para después de la fritura los puedes poner aquí

que preparé papel, lo tengo todo supercontrolado.

Venga, voy a empezar a freír. Vale, o voy yo a freír

y explicas tú la miel. Venga, vale, va.

Pongo uno a freír. Vale, mientras Javier fríe

los pestiños vamos a hacer un truco, bueno, un truco,

a explicaros algunas cualidades y para qué sirve cada tipo de miel.

Por ejemplo, eucalipto, para resfriados, que es lo que,

a veces, nos hacía nuestra abuela que nos hacía ir a por el eucalipto

y hacía una infusión y luego te tapabas la cabeza

y te abría las fosas y los pulmones.

Luego, de mil flores, antinflamatoria, es digestiva

y cicatrizante, si te haces una herida,

es como que ayuda a cicatrizar.

Espliego, para el dolor de cabeza. Romero, para el hígado

y para la hipertensión la de romero es muy buena.

Y luego la de tomillo, cansancio, estrés y, bueno,

también para postres o lo que queráis.

Está bien. Sí, si las juntas todas.

Bueno, haces un mix y te la tomas...

Superman. Te sirve para todo.

Es verdad que la miel es muy buena, muy sana

y va muy bien para un montón de cosas.

¿Sois, consumís miel?

Sí. -Poca.

Y poca. ¿Poca? Pues es mejor

que el azúcar. Es que tampoco tomo azúcar.

Ah, bueno, pues está bien, no pasa nada,

a vosotros ya os veo que ya vais bien.

Venga, vale, ¿cómo vas? Superbien.

Vamos a dejarlos bien doraditos que es cuando están buenos,

pero fijaos que ya casi están

o ya están. Sí, si eso es.

Ahora, qué bien huele. Huele muy bien el anís.

El aceite está aromatizado, también, o sea.

Vale, esto ya se puede parar.

Tengo este, no, no, voy a poner los que quedan.

Sí, sí, digo el...

La infusión de miel.

Esto como es muy rápido de hacer y está muy bueno...

¿Y estos? Ostras, cómo quema.

Ahí va.

Vale, le damos ahí un poquito y, Sergio, ve bañando ya.

Venga, aquí tenemos esta solución de miel y anís.

Podríamos poner algún...

Tenemos aquí, a ver si hay.

Y lo bañamos, cuando aún están calientes,

los bañamos con esta solución.

De miel y anís.

¿Qué quieres? Sésamo, sésamo.

Había por ahí. Tengo un poquito de sésamo,

en algunos, no en todos, pero en algunos,

un toque de sésamo

que sabéis que es muy sano y le va muy bien.

Sabéis que hay sésamo blanco y negro.

Yo les pongo a todos, ¿no?

Y un plato para emplatar.

Toma ya, qué te parece.

Venga, aquí tenemos más.

Zas.

¿Hacemos todos, no? Sí, claro, claro.

Y yo le pongo.

Bañado, bien bañado, esto es bueno.

Esto le va muy bien

y más cuando está caliente lo absorbe bien.

Genial, podría ser también

un poco de azúcar glas,

pero como tiene la miel es mejor, eh.

Están calientes, esto se come cuando está frío.

Mira, los pequeños en medio.

Exactamente, fantástico, mira qué bonito nos ha quedado.

Bueno, aquí unos superpestiños. Petiños como dices tú, petiños.

(Música)

(CANTAN) Para que salga el cuplé con arte, vamos a echarle picante

una mijita de sal y ahora lo vamos a probar.

Este cuplé está tan bueno,

como lo platos de los hermanos Torres.

-En el restaurante chino.

(TODOS) Oído, cocina.

(TOCAN EL PITO)

(CANTAN) En el restaurante chino hace una semana para la cena

se presentó una familia que había traído hasta la abuela.

La vieja era muy antigua y no se enteraba de la mitad,

se puso a leer la carta y estaba la pobre "escandalizá".

Arroz con piraña, setas con hormigas,

aleta de tiburón y rollito vietnamita.

Se pidió tallarines que, por lo menos, eso le sonaba

y con los palillos ella no se aclaraba.

Tanto se lio que a los 10 minutos acabó tejiéndose una bufanda.

Al camarero que esté soltero, que se le pase el arroz,

aquel que juegue con fuego o que se le queme "to",

al que no le ponga huevos que todos sus platos den hasta pena

y al que no diga: "Ole"

y al que no diga: "Ole" que se le seque la hierbabuena.

Ole, ole y ole.

(TOCAN EL PITO)

(APLAUDEN)

Feliz carnaval a todos, no esperábamos esta chirigota.

Siempre hay un buen motivo para cocinar.

Gracias por estar ahí y disfrutad mucho del carnaval.

Oye, muchas gracias, qué arte, qué bueno.

Adiós. Muchas gracias.

Qué bonito.

  • Erizos rellenos y pestiños

Torres en la cocina - Erizos rellenos y pestiños

13 feb 2018

Hoy erizos rellenos, una exquisitez al alcance de cualquiera. En Cádiz, además, es muy típico acompañar los erizos con pestiños. Además, visitará la cocina una auténtica chirigota.

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