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Para todos los públicos Torres en la cocina - Croquetas de arroz y bombas con salsa de huevo - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía)

(Aplausos)

Bienvenidos a "Torres en la cocina",

hoy celebramos el día internacional de no comprar,

absolutamente, nada.

Vamos a abrir las neveras, Javier la suya, yo la mía

y con lo que tengamos haremos dos platazos.

En eso somos expertos. Yo haré, por eso ya tengo

unas patatas cocinando al fuego,

haré unas bombas de patata morcilla

y salsa de huevo frito. ¿Y salsa de huevo frito?

Increíble, una salsa que aún no hicimos en el programa

y es increíble, supersalsa. Pues yo haré primero un arroz,

no os diré, ni a ti tampoco con qué terminará o dónde terminará

la elaboración de este arroz, pero marchamos un arroz

de momento porque abrí mi nevera,

venid aquí, la verdad, está muy pelada

y no hay cosa que más me guste que el fin de semana

meterme en casa ver lo que tengo

en la nevera con lo poquito que haya

que siempre hay y aprovechar lo que haya, es un reto.

Es decir, hoy no compro nada,

ante el despilfarro mundial, no compro nada.

Tengo cecina,

aquí tengo espárragos que me van de maravilla,

un taco de mantequilla,

huevos, en la despensa tengo arroz, bueno, la cecina

ya es importante y tengo un trozo de queso también.

Vamos a empezar, haremos primero un arroz

y a partir de ahí veréis qué platazo hacemos.

Bueno, ¿y yo por dónde voy, qué hago?

Cebolla, Javier, cebolla, ajo, cebolla.

Vale, fijaos qué cecina más chula es que esto como aguanta

tanto tiempo en la nevera se tiene ahí sin problema.

Siempre hay en casa, siempre hay que tener

patatas, ajos y cebollas en la despensa no puede faltar.

Yo creo que eso siempre hay en casa hasta las cebollas

están chuchurridas. Sí, pero están perfectas.

Intentemos gastar lo que tengamos.

Somos expertos y, de verdad, muchos días dices:

"Vamos a hacer limpieza de nevera" qué pinta tiene esta cecina.

Y dices: "No tengo nada, no sé qué voy a hacer",

pero siempre sacas algo. Siempre sale algo y es mágico.

Fijaos lo que en este caso vamos a hacer que es un arroz

que no terminará siendo un simple arroz, o sea,

un arroz sería muy bueno

con todo lo que tengo ya me va bien.

Tengo caldo de cocido también que siempre tenemos en la nevera

y congelador. Caldos siempre hay que tener.

El caldo te salva la vida

porque si no tienes nada de nada de nada, como siempre

tienes pasta o arroz pues te haces una sopa

y oye, salvado, salvado por la campana.

Venga, ajo, cebolla, vamos a sofreír.

Cortada bien pequeña y así tarda menos.

Y si no tenéis cecina siempre hay salchichón,

fuet, punta de bacon, jamón,

alguna punta de algo siempre tenemos en la bandejita

de los embutidos en la nevera.

Chorizo... Cualquier cosa.

Yo mira, espárragos, tenía estos que me sobraron

pues también, los picamos

y me van a servir, o sea, todo lo que sea

que puede aportar sabor así empezamos mañana

con la nevera limpia, vamos al mercado

y ya sabemos que tenemos que comprar

un poquito de todo porque no tenemos de nada.

Y es verdad que un arroz se hace de cualquier cosa.

Bueno, es que este arroz tiene otro toque,

bueno, tiene muchos, ya veréis, que no terminará siendo un arroz.

Mira, arroz, azafrán, que veo que tengo azafrán también,

especias siempre tenemos eso sí que no se pone malo.

Luego yo tengo aquí un queso,

no, dos quesos que lo pondré al final,

pero tengo, mirad qué dos quesazos tengo, un poco de manchego

que además lo tengo que gastar porque se está secando mucho

y un gamoneu que es este queso asturiano que me trajo un amigo

que estuvo en Asturias. "Puxes Asturias".

Hola, Asturias, y mirad qué queso me trajeron y le dije:

"Trae para aquí".

Veo que ya tienes cortada la cecina.

Mira, dámela que la ponemos ya.

Cecina, el ajo, la cebolla, con lo que tenemos.

Ahí está. El espárrago también

y diréis: "El espárrago, ¿no lo pondrías después

que si no se cocina demasiado?"

Me interesa que suelte todo el sabor,

haremos un arroz muy especial.

Azafrán

o la hierba que queráis. Que nos va a dar color también.

A mí me encanta el espárrago crudo está bueno.

Es bueno, hicimos una ensalada de espárrago crudo.

Ponle azafrán, por favor. No le pongo más

que tú el azafrán, chaval, parece que te lo regalen.

Y está la vida muy cara. Pero que es bueno,

le da color, le da vida. Es bueno, pero caro, es caro.

Con poco hace mucho.

Venga, voy a coger el caldo de ave.

Muy bien, vamos allá.

Caldo de cocido que siempre hay que tener

en la nevera eso es fundamental.

Arroz. Nacaramos el arroz.

Ya veréis. Cerramos el grano

para que quede bien entero. Esto ya es un plato,

pero lo que vamos a hacer tiene una vuelta de rosca.

¿Por dónde vas? Me tienes despistado.

Ya verás, ya verás

lo que vamos a hacer.

Ponemos el arroz y ahora, cocinarlo bien.

Un poco de sal. Irá pidiendo caldo y pondremos más.

Exactamente.

Vamos a hacer una especie de risotto.

Tengo perejil picado,

le voy a poner

yema de huevo. Al final.

Al final. Fuera el fuego, importante.

Ralla un poco de queso, ralla manchego, le pondré manchego

y lo voy a mantecar como si fuera...

¿Manchego? Manchego.

Como si fuera un risotto normal y corriente,

pero después lo meteré en la nevera a enfriar.

Y a partir de ahí voy a hacer mi plato.

Este lo usaré yo también en mi receta.

No, tú no puedes. Sí, sí.

Bueno, si puedes, va. Qué maravilla un buen manchego.

Qué quesos tenemos,

qué grandes quesos tenemos en este país.

Venga, este trozo. Y el gamoneu también

es un queso potente, bueno, ya veis que tiene

como de la familia de los quesos azules

y es un queso potente, pero muy elegante.

Buah, tiene una pinta increíble.

Queso, perejil, yema de huevo que le pondremos yema de huevo

y la clara la voy a guardar.

Mantecar con yema de huevo y la clara me la guardo,

ya veréis, es que no me puedo adelantar.

Hay que dejar que se cocine y un poco de mantequilla

que tengo aquí, una nuez de mantequilla.

Dejamos que cocine el arroz,

vamos terminando el queso, separando las yemas de huevo

de las claras y platazo.

Ya tenemos frío el arroz, fijaos,

lo hemos terminado, lo secamos bien,

le pusimos fuera del fuego el queso rallado,

la yema de huevo y el perejil picado.

Mirad la textura que tiene. Es un arroz.

Es un arroz al dente, importante que esté al dente.

Cremoso... un risotto, Javier.

Pues queda duro y lo podremos manipular

porque ahora entiendo bien lo que vas a hacer

que no me lo explicaste. Aún no lo sabes bien, bien

y es sorprendente. En Italia es muy típico,

sobre todo, en una zona de Italia, en Sicilia,

que se llaman arancinis.

El arancini son como una especie de naranjitas, tienen forma

de naranja pequeña y es una bola de arroz frito

es como una croqueta de arroz frito buenísima.

Vamos a hacer algo parecido, pero mejorado todavía.

Ya sabéis que con el queso gamoneu que hará Javier

una salsa de queso. Que no veas cómo está.

Está increíble, ¿crema de leche tienes aquí?

Voy a cortar un trozo y rallado.

Es un queso de una elegancia, No hace falta ni rallarlo,

ponlo aquí y se deshará. ¿Sí? Vale.

Sí, sí. Bueno, rallarlo,

cortarlo en trozos.

Un queso azul, potente, que le va muy bien a este tipo

de elaboración que haremos.

Y mirad la textura.

Es que se rompe en trozos

y es increíble, de verdad, es un gran queso.

Es un queso... Ahora se fundirá

y esto para acompañar el arroz como salsa, es una salsa de lujo.

Venga, ponemos crema de leche y haremos una crema de queso

para acompañar estas bolas que luego mojaremos

y a comer.

Venga, con una varilla de vez en cuando lo movemos

para que quede bien cremoso y bien deshecho el queso.

Que con el calor se funde, evidentemente, vamos ahí.

Venga, claras de huevo, las yemas las pusimos aquí

y la clara está aquí, cocina de aprovechamiento total.

Hay que cuidar el planeta, hay que cuidar lo que compramos

y cómo compramos, nunca comprar de más, por eso decimos

siempre antes de salir de casa

vamos a saber qué tenemos que comprar,

son dos minutos, hacer una lista de la compra

y así afinamos.

Tiene que haber sostenibilidad

y en el consumo es bueno comprar lo justo

y no tener que tirar. Y vaciar nevera una vez a la semana

o una vez cada dos semanas,

hacer limpieza de nevera y de congelador.

Venga, te voy dando. ¿Qué, qué hago?

Toma. ¿Bolas quieres o croquetas?

Bueno, me da igual, croquetas pueden ser redondas.

Venga, va, redondas, va. ¿Veis? Como se manipula muy bien,

Es verdad que hemos dejado el punto del arroz

para que esté un poquito entero.

Bueno, si está un poco más cocido, no pasa nada.

Sí, para que se note el grano en la boca.

Eso sí. A veces, lo hemos hecho con los espaguetis que sobran.

Eso probadlo, lo haremos un día. A veces, hacemos para la familia,

que decimos nosotros, en el restaurante somos muchos.

Dame. Somos unos cuarenta.

A veces, sobra pasta y por la noche...

Se hace a mediodía y por la noche hacen unas bolas.

Fritas. Todos nos las comemos, buenísimas.

Hacen unas bolas fritas de pasta. Por fuera quedan crujientes.

Buenísimas. Por dentro quedan cremosas,

porque, normalmente, son de espaguetis carbonara.

Están buenísimas y estamos todos ahí al acecho.

No sé si nos gustan más las bolas o la pasta del mediodía.

Venga, una más y, luego, haremos el resto, que si no...

Javier las pasa por harina, luego, por la clara de huevo.

Y por el pan rallado. Espera, que me voy a lavar.

Voy a subir el aceite para que esté bien caliente.

Le ponemos bien de harina, porque la harina hará

que adhiera mucho mejor la clara, aprovechamos la clara de la yema,

y la clara hace que el pan rallado se pegue mejor; es una cadena.

Así quedarán más crujientes y el pan se adhiere mucho mejor.

(SE MOFA) "Se adhiere"

¿Qué? ¿Estás de cachondeo o qué?

No. No, no, no.

Ponemos bien la clara.

Podría ser el huevo entero, lo hemos hecho para aprovechar

lo que nos había sobrado.

Fijaos, presentas estas croquetas y triunfas de lo buenas que quedan,

"¿esto qué es?". Sorprenden.

Te dirán: "¿Esto qué es?". "Lo que tenía en la nevera"

Diferentes son y, luego, cuando las comes

lo importante es que en la boca tenga sabor, que estén buenas.

Y esto es muy bueno.

Para la siguiente receta aprovecharé varias cosas

que está utilizando Sergio.

Tráete un plato, Javi. Entre ellas, el aceite.

Toma, el plato.

Dale caña a la salsa para tenerla y coge una salsera para emplatar.

¿Veis? Ahora que se está calentando está fundiendo el queso.

Y tiene un aroma... increíble, a mí me vuelve loco esta salsa.

Otra forma de comer el arroz, no sé cuántos arroces hemos hecho;

uno más, uno más a la saca.

Además, diferente. Venga, vamos a freír.

Dame la salsa que la voy a terminar aquí.

Venga, perfecto, yo voy a freír.

Primero ponemos una para ver cómo está de caliente.

Qué bueno.

Es que esto de cocinar... A mí me entra hambre al cocinar.

Hombre. Y más estas cosas.

Te entra hambre, te entra sed, te entran ganas de bailar, de...

Yo me controlo, yo no como, pero... Fijaos.

Pero Sergio está comiendo constantemente.

Coge un color anaranjado. ¿Tienes plato?

No. Eso puede ser por las "arancini".

Mi italiano no es muy bueno pero lo intento.

Fijaos qué cosa más bonita y más buena.

Venga, ya lo tenemos. Bien.

El aceite, déjalo, que luego lo voy a utilizar.

No se abren, quedan perfectas.

Parecen naranjitas. Es verdad.

Ahí están.

Esto lo ponemos aquí. Espera, que abrimos una.

Sí, sí, sí; espera. Espera, Sergio, tranquilo.

Ahora comerás, ya sé por dónde vas tú.

Un cuenco no iba mal, ¿eh?

Lo he puesto así porque me ha gustado el plato

y, además, así puedo poner la salsa alrededor.

Espérate, que abro una. Para la presentación.

¿Qué?

Bueno, fijaos. Huy, huy.

El arroz está líquido, el queso está chorreando.

¿Veis? El grano está entero, todavía, está al dente.

Las pongo aquí para que se vea.

La salsa aparte, en un bol. Es para decorar, Sergio.

Ponemos un poco alrededor para que se vea que lleva.

Aquí ponemos la salsa... Venga.

Esto lo metes dentro y te las comes.

¡Perfecto! Vamos allá con este programa redondo.

Cuando digo eso, tenéis que poner una música de noria.

Va por ustedes, no aguanto más. Lo siento, pero...

Hay que probarlo. Oye, Javier.

Tiene una pinta tremenda, ¿eh?

Ya están haciendo más para vosotros, no os preocupéis.

Vamos con este programa redondo, como decíamos,

vamos a hacer unas bombas, unas bombas de patata.

Acordaos que lo primero que teníamos cocinando eran patatas.

Y morcilla, porque, ahora, descubriréis mi nevera.

Sergio tiene su nevera y yo tengo la mía.

Ahí están los nombres. Tengo poca cosa, pero alguna tengo.

Cocina de aprovechamiento, vamos a hacer limpieza de nevera.

Hoy en "Torres en la cocina" es el día internacional

de no comprar absolutamente nada.

Tenemos aquí, ¿para qué vamos a comprar?

Sergio, trae el pasapurés. Tenemos poco pero está bien.

Vamos a hacer eso, vamos a pasar las patatas

y, para ello, tienen que estar bien cocinadas.

Todos tenemos patatas, ¿no?

La patata tiene que estar cocinada, por eso la puse antes.

¿Sabéis que en Canadá se creó el día de no comprar nada?

Es verídico, ¿eh? En el 92.

En el 92 se creó en Canadá, nosotros cogemos ese testigo

y lo hacemos nuestro. Esta patata ya se ve

que es una patata muy buena, cremosa a tope.

Vamos a poner dos patatas.

Vamos a poner dos buenas patatas y veréis que con nada

vamos a hacer una bomba, pero una bomba de las buenas.

Bomba, bomba. (RÍE)

Las hervimos con la piel para que mantengan las propiedades.

Así no pierde el almidón de la patata, eso es importante.

Ahora nos vamos con el Manchego, evidentemente, aquí tenía...

Tenemos el Gamonéu y el Manchego, pero lo que le pondré a este puré

lo voy a potenciar con yema de huevo, Manchego rallado,

sal y pimienta. Sergio, ve a buscar a mi nevera dos huevos.

De esta forma, este puré coge sabor y forma,

el queso se va a fundir porque la patata está caliente.

Saco la morcilla, también.

Es morcilla de arroz, es una de estas que tenemos

en la nevera, también. Supermorcilla, ¿eh?

Que ya... que está curada. Hay muchos tipos de morcilla.

Vamos a darle uso. ¿Quieres solo la yema?

Sí, pero guárdame la clara que la vamos a usar después.

El Manchego, que con Denominación de Origen,

es un queso hecho con leche de oveja

y, también, uno de los grandes quesos que tiene este país.

¡La patata! Entre otros muchos.

Ahora no hay nada más popular que la patata,

pero sabéis que hace muchos años la patata...

Aquí no sabíamos nada de la patata, aquí se usaba el nabo,

pero vino la patata, se puso de moda Agustín Parmentier,

para que me entendáis.

¿"Agustín Parmentier"? Agustín, lo digo en castellano.

Es Antoine-Augistin Parmentier.

La puso de moda y aquí está; hoy no podríamos vivir sin ella.

He puesto sal, pimienta y el queso;

hay que aliñar la patata, que tenga sabor.

Venga, yo voy picando ajo.

Coge todos los sabores, está bien caliente aún, fíjate.

Ahora vamos a hacer el relleno y, mientras, meto esto en la nevera

para que nos coja más cuerpo mientras hacemos el relleno.

Venga, a la nevera. ¡Perfecto!

¡Perfecto! Ahora, ajo picado, cebolla tierna o cebolla normal,

o ajo tierno, o puerro, lo que tengáis en la nevera.

En este caso, nosotros teníamos esta cebolla tierna.

Haremos un sofrito, un sofrito para rellenar

estas bombas y que sean explosivas. Ya veréis.

Sergio tenía su arroz pero yo tengo patata y morcilla.

A veces, estas recetas que sacas de la nada son las mejores.

El ajo le va muy bien o si no, ajos tiernos, que están empezando;

para mí son un productazo, me encantan.

Pero bueno, como hoy no hemos comprado, hay lo que hay.

Entonces, lo hacemos así.

¿Has puesto a calentar la sartén? Sí, la he puesto.

Vamos a marcar el ajo y la cebolla tierna

para que así cojan más sabor.

Vamos a hacer un sofrito. Vamos a marcarlo.

¿No pondrías un poco la morcilla? No.

¿No? Pues mira, no.

Ah, vale, pues no. Mira por donde, pero no.

Por llevar la contraria, ¿no? No.

¿No? Claro.

Ponemos un poco de aceite de oliva;

rehogamos el ajo y la cebolla, como tiene que ser;

y, luego, la morcilla sin piel solo un momento; ¡pim, pam!

¡Pim, pam, pum! Tengo piñones,

le voy a poner un poco de piñones, que se me olvidaba.

Esta morcilla tiene una pinta tremenda.

El piñón, también, va muy bien. Fijaos qué combinación más brutal:

patata; morcilla; ajo tierno, ¡ay!, el ajo; la cebolla...

Ahora, ponemos los piñones

y, después, una salsa brutal, porque es de huevo frito.

Vale, ahora sí, morcilla dentro.

Venga.

Le damos dos vueltas y ya estará; o sea, es un relleno superfácil.

Que coja temperatura.

Yo te propongo una cosa; no las frías.

Como yo las he hecho fritas, hagamos estas al horno

y hacemos dos vertientes. ¡Venga!

Para que veáis que pueden ser fritas o al horno y así no freímos.

Pero usaré el aceite para enseñarte a hacer un huevo frito.

Oh... qué gracia me haces.

No sé esa manía que tiene de decir que no sé hacerlo.

Porque no le sale con puntilla. Yo soy el rey del huevo frito.

No. No le sale con puntilla y a mí me gusta con puntilla.

Porque un día con las prisas no estaba bien caliente el aceite

y tuve que correr, y... y... No estaba bien caliente y ya está.

Pero yo sé hacer un huevo frito. Vale, Sergio. Saca el puré.

A ver.

Venga. Tenemos el relleno listo.

Es un relleno con piñón que le da un toque buenísimo.

A ver. En esta sartén le paso un agua

y aquí mismo haré los huevos, eh.

Voy a batir las claras. La reutilizo.

Estas claras nos van a servir para...

Vale.

Ya ha cogido un poco de temperatura.

Perfecto. Y ahora la podemos trabajar muchísimo mejor.

¿Tenemos un poco de harina, Sergio?

Tenemos harina.

Venga. Vamos a hacer el "bombamen". Lo hacemos con el pan.

Un truco para que no se pegue. Pan rallado no.

Tienes que pasarlo por aquí. Y luego, pan rallado.

Ponemos un poco de aceite de oliva en la mano.

Ponemos el puré.

Vamos a hacer unas bombas que no sean muy grandes, ¿vale?

Y ahora metemos el relleno.

Ahí está. Nosotros porque vamos al minuto,

pero si no, dejáis enfriar un poco.

La patata, cuanto más fría está, es más fácil de manipular.

Exactamente. Mucho mejor. Ya ponemos un poquito encima.

Venga. Y hacemos la bomba.

Que también va bien que tenga esa textura

porque esa textura luego nos va a ayudar

a que la bomba sea mucho más cremosa, mucho más amable.

Y ahora ponemos bien. Luego lo pondremos

en una bandeja del horno, que tengo esta.

Mete dos, de momento, o tres. Vale.

Vamos ahí, Sergio. Tú también te pringas,

que te veo ahí muy señorito. Yo no me pringo,

porque con la cuchara... ¿Ves?

Soy muy señorito yo.

Vamos a hacer estas bombas. Ya decimos que si hay más tiempo

y dejas un poco la patata enfriar, muchísimo mejor de manipular,

porque tiene más textura

y es mucho más fácil de trabajar.

¡Toma bomba! Ya veis que el puré

está enriquecido con el queso y la yema de huevo.

O sea, que... la bomba. Por eso queda un poco más tierno.

Venga. Hacemos dos, de momento.

La bomba es una receta de aprovechamiento,

porque ya veis que el relleno puede ser superversátil.

De lo que tengáis, prácticamente. Setas, verdura, carne, pescado.

Lo que queráis. Se puede hacer de todo.

La patata, al ser un producto neutro,

todo le va bien. Acepta todo.

Prácticamente, todo le va bien. Bueno, fijaos.

La meto al horno mientras hacemos la salsa brava. ¡Oh, qué bueno!

Horno a tope. Bueno, a tope. Está a 230.

Porque lo que necesitamos, es que quede crujiente.

Y no tiene fritura. Es verdad que es mejor.

Así evitamos frito. Lo dejamos ahí

mientras hacemos la salsa. Ya veréis que es rápido.

Si el horno está fuerte, es que coja

un poco de costra y ya veréis.

Bueno, Sergio, estate atento que vas a tener

una clase magistral. Hoy vas a aprender una cosa nueva.

Sí, señor. Sí, maestro. Escuela Torres.

Escuela Torres, que hoy te voy...

No. De verdad. Es para hacer

un huevo frito con puntilla, bien hecho.

Entonces, lo que sí que necesitamos primero,

es aceite bien caliente con la sartén bien caliente.

Maestro, estamos aquí... Maestro, muy bien.

El maestro. ¿Qué me ha puesto?

Muy bien, maestro. Vamos allá.

Pues lo voy a hacer con el gorro. Ya verás.

No me veo. (RÍE)

Venga, vale. No me veo.

Vale. A ver, huevos, Sergio. Los huevos.

Están ahí. Están ahí. Toma.

Para no fracasar en el intento...

No seas... Lo que hacemos, es poner...

Sí. Igual, lo tiras y se rompe.

Lo primero que tenías que haber hecho, es poner el aceite

para que vaya calentando. Espera.

Caliento la sartén y luego pongo el aceite.

A mí es todo no, pero luego...

Pongo el huevo. Veo que está entero.

Ahora, sartén caliente, porque si caliento el aceite,

que voy a coger este, se puede llegar a quemar.

Entonces, yo no lo quiero quemado.

Ponemos... el aceite. Yo te voy a tirar una foto.

Luego la colgamos aquí. A ver, mírame.

Y tiene que llevar aceite. Un huevo frito con puntilla...

Un huevo frito con puntilla tiene que llevar aceite.

Veis que está cubierto. Simplemente cubierto.

Porque eso es lo que nos va a hacer que haga la puntilla.

¿Qué tal me queda? Bien, bien.

¿Me queda bien? Sales genial.

Con el logo de "Torres en la cocina". Mirad cómo mola.

Yo voy a hacer así mejor, eh.

Ahora aceite bien caliente. Veis que está humeando.

Ponemos el huevo.

Y ahora, dejarlo que fría bien, que se vaya dorando.

Ya me puedes poner otro, Sergio.

Podría estar más caliente el aceite, eh.

Sí. Incluso, si es más plana... Se me ha ido a un lado,

pero si es más plana, mejor.

Se queda en el centro bien.

Y ahora, que coja... Ahora te voy a hacer yo otro.

Sí. Veis que está empezando a tostar mucho por los lados.

Pues eso es lo que tenemos que conseguir.

Que casi se queme. Al límite.

Aceite de oliva, que aguanta bien la temperatura también.

Un aceite de oliva suave, pero aceite de oliva.

Y al final, mojamos un poquito

para que quede más blanquito y ya está.

Ponlo aquí dentro. Ese tostado es el que buscamos.

Venga, ahora "pam, pam".

Y esto sería un huevo frito,

señoras y señores, con puntilla.

Bueno, bueno. ¿Qué?

Sí, tira. Venga.

Puntilla es esto. Mirad, mirad el color.

Eso le da un sabor tremendo, ese dorado.

Vamos ahí.

Demasiado rápido.

Esto es puntilla, chaval. Demasiado rápido,

porque así se cuece demasiado rápido la yema.

Yo no le pongo a la yema. Le pongo solo a la clara.

¿Qué opináis vosotros? Mira. La puntilla es esto.

Fíjate alrededor. Y la gente que sabe...

Ya está demasiada cocina la yema. Que no.

Está cocinada la yema. Esto ya está.

Yema. Fijaos cómo está. No. Cocinada.

Bueno, la voy a romper, para que veáis.

Sí. Por el lado está más cocinada. Mira.

¿Esto está cocinado? Venga, tira.

Vale. Ahora vamos con... Y el color. Le falta color.

Bueno, opinad en casa. ¿Cuál preferís?

¿El huevo de Javier o el de Sergio?

Mis huevos son mucho mejores. Frito.

A ver. Ponemos aquí un poquito de sal.

Sergio, hay un poco de salsa brava

en mi nevera, en un bote pequeño.

Qué misterio. Aceite de oliva.

Cómo mola esta mayonesa.

Os digo que sabe a huevo frito. Es tremenda.

Una mayonesa así yo no la he visto nunca.

Te sorprendo, eh. Pues sí.

Un poquito de leche.

Después de tantos años... Esta salsa yo creo

que va a triunfar en este país. Salsa de huevo frito.

Después de tantos años, nos seguimos sorprendiendo.

Sí. Sobre todo, yo.

Un poquito de la salsa brava, que es una salsa

que siempre tengo. Yo que creía que te conocía...

Y ya está. No pongo pimienta porque como tiene la salsa brava,

ya pica. Y ahora ya, abajo del todo.

Venga, hombre, que eso no se corta.

Lo tenemos. Señoras y señores, la nueva salsa

que va a triunfar en este país.

Salsa de huevo frito. Sabe a huevo frito.

Hombre, claro. Sabe mucho a huevo frito.

La morcilla, el huevo frito. Esto podría ser un plato.

A ti te ponen un plato con dos buenas morcillas,

una patata y un huevo frito. Platazo.

Pues es lo mismo, pero más guay.

Vale, Sergio. ¿Cómo van las bombas?

Pues... ¿Falta? ¿Esperamos un poco o vamos?

Vamos allá. Fijaos cómo tenemos las bombas.

¡Oh! Es que parece pan. Parece un pan.

¡La bomba! Fantástica.

Ahora vamos a emplatarla con esa salsa brava

que hemos hecho.

Vaya pinta tiene. Al ponerla al horno,

se expande un poco. Pero está fantástica.

No. Está per... Parece un pan.

Salsa de huevo frito. Ponemos de base.

Está supercrujiente por fuera. Vamos a darle otra presentación.

Mirad. Esto es un platazo.

Ahí está, Sergio. Uy, casi lo centras, eh.

Venga. Casi.

Venga, ponemos aquí la bomba. ¡Toma ya!

Fijaos qué bombaza hemos puesto aquí.

Y ya os digo, programa redondo porque hemos hecho

una bomba con morcilla, con patata.

Sobre todo, cocina de aprovechamiento

con lo que teníamos en la nevera.

¿Qué vas a hacer? ¿Una mecha? Sí.

Para que sea una bomba de verdad. Pues mira.

(Sintonía de "Misión imposible") Esto sería la mecha, la bomba.

Y estas supercroquetas de arroz con queso Gamonéu.

¡Toma ya! Cocina de aprovechamiento.

Ya veis que con poco se puede hacer grandes platos.

Siempre hay un buen motivo para cocinar.

Nos vemos en el próximo programa. ¡Adiós!

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Torres en la cocina - Croquetas de arroz y bombas con salsa de huevo

05 dic 2018

Javier y Sergio celebran el día internacional de no comprar nada y cocinarán con lo que tienen en su nevera. Hacen unas croquetas de arroz y queso típicas del sur de Italia y de segundo bombas de patata con morcilla y queso, acompañadas de una salsa de huevos fritos.

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