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Para todos los públicos Torres en la cocina - Codornices al vino tinto y pastel de queso japonés - ver ahora
Transcripción completa

Hola a todos, ¿cómo estamos? Hoy tenemos cocina de fiesta.

Queremos cocinar parael sábado, el domingo, el lunes,

para el martes y para todos los días, pero...

Con un toque especial. Sí.

Vamos a hacer unas codornices, supercodornices, en vino tinto.

Es una receta muy fácil, pero brutal.

Espectacular. Y después, pastel japonés.

¿Que cómo se hace? Pues ya veremos.

Porque tiene... Es diferente y sorprendente. Solo digo eso.

Primero, lo que vamos a hacer es marinar las codornices

para enseñaros. Son unas codornices que son producto de temporada.

Sabéis que tiene muy poca grasa, creo que de las aves

que menos grasa contiene. Supersabor.

Las hemos hecho de todas maneras, pero nunca como hoy.

Exactamente, nunca las habíamos marinado.

Es una manera diferente y queda muy sabrosa, muy tierna la carne.

La codorniz, prácticamente, no tiene grasa,

que es una carne, muy, muy sana y de esta manera, ya decimos...

Os va a sorprender. La verdura.

Vale, vamos ahí.

Bueno, tenemos una olla.

Lo que hacemos es, la noche anterior...

Normalmente, el que tenga más tiempo, es verdad que...

Normalmente, el que tenga más tiempo, es verdad que...

Al ser la codorniz más pequeña, con cinco o seis horas estaría bien,

pero nosotros como nos gusta marinar.

Y, luego, marinar ablanda la carne, hay interacción de sabores,

del vino tinto. No hemos cogido un vino cualquiera.

Hemos cogido un tinto del cual tú te puedas tomar una copa

y digas: "esto está bueno".

Verduras. ¿Qué he cogido? Zanahoria, una cabeza de ajos,

una cebolla, laurel, una hoja de laurel.

Y pimienta negra. Pimienta en grano.

La saco del molinillo. Exactamente.

Sabéis que la pimienta, me repito demasiado,

pero es que no me cansaré de decirlo.

Me he enterado de que la pimienta negra va muy bien para la sangre.

Te repites. Me he repetido. Bueno.

Pero no pasa nada, no pasa nada.

Es que es importante, cogemos pimienta molida

y lo bueno es coger la pimienta, coger un molinillo y molerla.

Tiene aroma, tiene... Que tiene rollo.

Es diferente. Sí, sí.

Hoy tenemos que emplatar muy bien porque ha venido una amiga

a hacer una foto para las redes sociales, una conocida instagramer:

Sue. Y, entonces, vamos a tener

que emplatar aquí con... con brío.

Bueno, vamos a hacer la cebolla cortada a... a... a dados.

Da igual, porque, simplemente, es para marinar.

Y lo que vamos a hacer es cortarlo mal cortado.

Zanahoria. La cabeza de ajos, sabéis que cortamos aquí un poco,

muy poquito. Y solo ponemos la parte

que tiene... Para que no se pierdan los ajos.

Y así desprende más el aroma.

Vale, cebolla.

Bueno, pongo ya las codornices, las pongo en el fondo.

No vamos a sazonar antes de marinar.

Marinado es marinado y en la cocción

le daremos la sal, la pimienta.

Ahora, ponemos aquí en el fondo estas tres codornices

que tienen una pinta espectacular.

Esto va a ser un plato de foto, ya veréis.

Ponemos la cebolla. Javier...

Vino tinto. Sí.

Veis que no tiene...

Vamos, que es muy rápido hacer un marinado.

Realmente, después, se nota mucho la diferencia.

Es fácil marinar. Como hemos dicho,

sí que es verdad que se nota porque la carne queda más tierna

y, luego, es verdad, que al evaporar el alcohol del vino...

Y pondremos caldo de ave... O sea, vamos a hacer un fondo...

El fondo es la base y la base es el fondo.

Un caldo chupi. Chupi, chupifláutico.

Chupirifláutico.

Gran plato. Allá donde los haya, un gran plato.

Este lo tendríamos ahora toda la noche, nosotros; vosotros, también.

Si queréis tenerlo menos, también se puede tener.

Pero... ya tenemos uno.

Nos llevaríamos este...

Ayer hicimos uno para ya... Ayer por la noche lo pusimos.

Antes de irnos dijimos, bueno... Toma, Sergio.

Y tenemos... De vez en cuando le damos la vuelta.

Bueno, le hemos dado una vuelta. Ahora veréis...

Ya se nota aquí perfectamente... Nos queda increíble.

Mirad. Ahora sacamos aquí y ya veréis que está...

Como más ceñidas, más negras. Y lo que es importante

es secarlas bien. Vaya codorniz, ¿eh?

Está... Una señora codorniz.

Está chulísima. Sabéis que ahora, normalmente la codorniz

es de granja, salvaje... Quedan muy pocas.

En temporada y... y muy difícil.

Las de caza son, normalmente, a finales de verano

y principios de otoño.

Lo que vamos a hacer ahora, bueno, tú, Javier.

Escurrimos.

Recuperamos las verduras, todas las verduras

y, evidentemente, también, el vino.

Escurrimos porque luego vamos... Vamos a dorar.

Correcto. Correcto.

La estamos tratando como si fuera una carne de caza,

bueno, evidentemente, es un ave de caza.

O un estofado, un guiso... Un estofado.

Mira, se me está ocurriendo alguna cosa para ponerle después.

No puede venir bien. ¿Cómo qué?

No te lo voy a decir. Vale.

Ya empieza con los secretos.

No lo voy a decir. Sal, pimienta.

Sal, pimienta, que lo voy a poner aquí para no manchar.

Ponemos aquí.

Son bonitas, ¿eh? Están preciosas.

¿Sabéis de quién es familia las codornices?

De otra ave que es muy bonita que es el faisán.

Un día vamos a trabajar el faisán, que creo que...

Lo hemos trabajado poco.

De cara a las fiestas, cuando llegue Navidad,

que todavía queda un poco. Vamos a hacer algún faisán

de alguna manera sorprendente, que tenemos alguna receta buena.

No sabías que eran familia. Te lo dijo yo. Eso te lo dije.

Vamos a... Qué paciencia, qué paciencia.

Vamos a dorarlas bien, vamos a marcar bien las codornices.

Importante, eso sí, que cojan color, que doren bien.

Y, a partir de aquí, una vez bien marcada, lo que haremos es...

Lo que haremos. Que no os lo digo para no despistar.

Fuego fuerte, a tope.

Fuego que dore bien.

Fijaos qué pinta tiene ya... Y, también, la forma

que le damos con el bridado, porque, normalmente...

A veces, hemos hecho las pechugas por un lado, las patas por otro...

Enteras, las vamos a hacer enteras.

Esto es... Le damos un poco por la parte de arriba y ya está.

Imaginaos esto una vez terminado, es un plato...

De fiesta. Por eso decíamos lo del tema de las fiestas.

De vez en cuando, hay que meterse un homenaje.

Bueno... ¿Por qué me das?

No, no. No te he dado. ¿Ah, no? Vale.

A veces, me quiere decir algo y me pega patadas.

Bueno, hay que... Es la única manera de que... reaccione.

Si no se enrolla...

Pilla ahí su...

Esto es armañac, de la zona de Gascuña, donde...

¿Os acordáis de la célebre novela de Alejandro Dumas?

"D'Artagnan". De ahí es este armañac.

Es una cosa... Dale.

¡Un momento! Atención. Hay que bajar las luces.

Dale fuerte. Esto es como, es como la ópera.

(Redoble de tambores)

Espectáculo. Espectacular.

Venga, perfecto. Ahora hay que flambearlas.

O con coñac, o con armañac o con algún... algún alcohol...

Que se evapore bien. Cuidado con la mano.

Pero, son cosas de Sergio.

Claro que sí. ¿Estás contento?

¿Estás bien? Sí.

Le había dicho al realizador que íbamos a montar espectáculo.

Para que no se aburran nuestros invitados.

Venga, ahora sí que ponemos las verduras. Esto se evapora.

Verdura. Toda la verdura.

Rehogamos y ahora es importante hacer este paso.

Vamos a poner el vino tinto y hay que reducirlo,

como mínimo, a la mitad, para evaporar todos los alcoholes.

Rehogar ligeramente la verdura.

Ahí está.

Es que es de estos platos que ya...

Pinta bien.. Dices: "ostras esto ya me da buen rollo".

Vino tinto, la esencia.

No lo pongas todo porque tengo caldo de ave.

Yo lo pondría todo. Pues ponlo todo.

Lo veo. Porque, además, es bueno el vino.

Lo que tenemos que hacer es reducir a la mitad

y cuando reduzca a la mitad pondremos las codornices, el caldo

y... y lo que venga.

A reducido diez minutos el vino, ya lo tenemos a la mitad,

ya se nota el color de la verdura, o sea... ya lo veis.

Lo que vamos a hacer es colar. Para facilitaros la vida

lo voy a hacer de esta manera, porque va a ser más simple.

No apretamos las verduras, simplemente colamos.

Exactamente. Escurrir. Perfecto.

Ahora, lo que vamos a hacer es poner un hueso de jamón.

El hueso de jamón es algo que podía haber puesto antes o poner después.

Como la carne de la codorniz tiene...

Una sutileza que no es tan potente como la del pichón u otras aves...

Lo voy a poner ahora, voy a poner ahora el hueso de jamón

para que no nos quite potencia. Ponemos las codornices.

Que tienen una pinta de lujo, vamos...

El jugo. Lo que pueda soltar, que eso es importantísimo.

Y luego, caldo de ave. Caldo de ave para reducir ahora

un poco más este fondo. A ver cómo nos queda de acidez.

Si vemos que nos queda muy ácido por el vino, un poco de miel.

Vamos a hacer una guarnición de bimi.

¿Veis? Superalimento, que es buenísimo.

Pero vamos a saber un poquito más del bimi,

la coliflor, el brócoli y toda la familia.

Venid. Buenísimo, además.

¿Qué tal? Cuántas flores, eh.

Os hemos puesto flores. Bueno, aquí tenemos.

Vamos a entender un poco más lo que es la familia

y las variedades que tiene. Fijaos.

Primero, tenemos la amarilla y la violeta. Preciosas.

Son flores preciosas.

¿Las habíais visto antes estas?

La amarilla no. -La amarilla no.

La amarilla no. Cada vez se ven más y son sorprendentes.

Las hemos trabajado. Hicimos una cazuelita

con diferentes colores y era preciosa.

Vamos ahí. Aquí tenemos el brócoli.

La mezcla del brócoli y la coliflor

hacen la coliflor verde.

Es un híbrido. Qué bonito, eh.

Después, del brócoli y la coliflor verde

llegamos al romanesco.

Que es precioso también.

Fijaos las pequeñas espirales que hace.

Es una cosa que parece una obra de arte.

Hay otro.

Del brócoli y la col china nos sale el bimi.

Es el último que ha llegado,

pero es superenergético, muy bueno.

Dicen que es un superalimento. De hecho, todas ellas lo son,

porque tienen muchas propiedades.

Y son sanísimas. Además, son muy bonitas.

Sí. Y muy buenas. ¿Sabíais esta variedad?

¿Esta variación? De alguna.

La última que he probado, ha sido esta.

¿Y qué tal? Espectacular. Muy buena.

El diseño en el plato queda precioso.

Es muy bonita. Además, son de temporada,

buenísimas, muy sanas. Y hay que comer.

O sea, que vamos a hacer una guarnición. Muy bien. Vamos.

Veis que ya está reduciendo el vino.

Le voy a quitar ya el hueso del jamón,

porque no quiero que sepa demasiado a jamón.

Pero le voy a poner una nuez de mantequilla

y creo que no me va a hacer falta poner nada de miel.

No me lo creo. Pruébalo.

Lo voy a probar. No me lo creo.

Le falta una nuez de mantequilla, eh. Pruébalo.

Sé sincero.

¡Eh! ¡Eh!

Bueno, voy a coger una nuez de mantequilla.

Pues no le hace falta. Le voy a poner.

Ha quedado bien. Yo por eso digo:

Si el vino es bueno, tendrá menos acidez.

No hace falta que sea un megavino.

Luego, también, primero es reducir un poco e ir probando.

¿Hace falta? Le pongo. Que no, mejor no poner.

Si no hace falta, no le pongo.

Ponemos una nuez de mantequilla para terminar de ligar.

Y lo que haremos ahora, es lacar. Ya sabéis lo que es.

Regar bien la codorniz para que tenga el sabor.

Vale. Yo me voy con la guarnición. Con el bimi.

Que le va a venir espectacular. No solo de color, sino de sabor.

Y lo vamos a hacer al vapor el bimi.

Vamos a hacer con poco aceite, con poca grasa, muy natural

y con un poco de caldo de ave,

o con un poco de salsa de la codorniz.

Si lo hacemos con una cocción muy rápida,

es cuando queda muy bueno y conservamos las vitaminas,

que eso es importante. Lo he cortado de una manera

que conservo la forma natural.

Que es más bonito, diferente.

Y nada. Lo ponemos.

Y un rehogado muy rápido.

¡Oh! Qué pinta está cogiendo esto.

Porque, además, lo que siempre decimos, el crujiente,

al dente vegetal que queda un poquito dura, queda muy buena.

Un poquito de sal y pimienta, cómo no.

A tiempo real las codornices.

Tampoco necesitan una gran cocción.

Es una carne semifibrada, que no es una carne dura.

Sino que hay que tenerla un tiempo, pero ya habéis visto.

O sea, ¿qué hemos tardado? ¿15 minutos?

Yo no me acuerdo ahora. Más o menos, por ahí.

Aquí el tiempo pasa volando.

Bueno, fijaos cómo empieza a lacar ya.

Qué bien huele, eh. Exacto.

A mí me encanta. Cuando lo salteas, queda mucho mejor.

Caldo, tapar y un poco al vapor. Te he preparado una tapa ahí.

Muy poco. Va a ser exprés. Muy poco.

¡Stop! Un poquito de caldo.

30 segundos y lo retiro.

Exactamente. Ve preparando el plato.

Bueno, ya veis que esto va cogiendo aquí el cuerpo deseado.

Esto ya lo tenemos.

Fuera.

Veis que nos conserva todo el verde, que es importante.

Está verde. Que cuando coges el tronco, es un poco crujiente.

Está buenísimo. Así es como nos gusta la verde,

como se ha de comer.

Y ahora, yo lo voy a poner aquí a un lado.

Cómo ha quedado la salsa, amigos y amigas.

Buena, ¿no? La verdad es que está muy buena.

Yo pensaba que quedaría ácida y no ha quedado para nada.

Venga, ya está. Qué pintaza tiene. ¡Madre mía!

Toma una. Coge un plato, Javier.

(Exclamaciones) ¡Oh!

Brutal, eh.

Bueno, eso. Lo que hacemos, es sacar la cuerda.

Estiramos bien. Y la salsa que quede reducida,

que quede para lacar. Porque cuanto más laquemos,

más películas se haga en la codorniz, mejor.

Yo ahora tengo aquí la salsa. Y ahora veréis.

Déjame ahí, Javier.

Y ahora ya cogemos aquí un buen cucharón de salsa.

Y luego, un toque de pimienta negra encima molida, que le va perfecta.

Bueno, esta salsa ha quedado perfecta.

Intentad lacar al máximo posible.

¡Guau! Bueno, emplatado, ¿qué tal?

¿Cómo ha quedado? Espectacular.

Tú que eres profesional del emplatado.

Muy bueno, la verdad.

No. Luego la probarás. Está muy buena.

Toque de pimienta. El toque ese verde tan intenso,

le da el contraste, que es lo que se necesita.

Con el rojo del vino tinto,

la salsa queda muy brillante. Y nada, ahora...

Pastel japonés. Superpastel de queso.

Vamos ahora con el pastel japonés.

Pero, primero, os voy a explicar algún truco sobre el horno.

Importante también para tener en cuenta.

Este pastel lo vamos a tener a 200 grados,

hay que tener precalentado el horno a 200 grados,

sin aire, o sea, resistencia arriba y abajo, o calor arriba y abajo.

Pero, sobre todo, que no tenga aire.

Para esta receta es muy importante el horno.

Por eso, este truco nos ayuda.

Para conocer nuestro horno, hemos puesto pan de molde.

Lo ponemos al horno, lo horneamos. Y fijaos qué curioso.

Hemos visto que calienta más uniforme de este lado,

que en el lado izquierdo, la punta izquierda.

Entonces, ¿qué haremos? Centrar el pastel en la zona.

Parece una tontería, pero no lo es. Es importante.

Porque luego, de aquí, el calor va a ser más uniforme.

Y es verdad que depende del horno,

calienta a veces más de una parte, menos de otra.

Y así sabéis cómo funciona vuestro horno

y dónde calienta más y dónde podéis jugar más con el horno.

Bueno, este es un truco.

Y el otro sería también un termómetro de horno.

Cuando está a la temperatura que indica el horno,

poner un termómetro de horno y ver que la temperatura del horno

coincide con el termómetro interior.

Bueno. Vale. Vamos a hacer este pastel.

Este pastel que viene de Osaka. Exactamente.

Se ha puesto muy de moda, se está poniendo de moda.

Bueno, viene de los años 90 ya. Hace tiempo que se hace.

Además, el cocinero, el pastelero,

el repostero que lo hace, tiene un éxito brutal.

Y es aire. O sea, es aire puro.

Le hemos dado nuestro toque. Es muy interesante.

Bueno, lo primero que tenemos que hacer.

Veréis que es superfácil.

Ponemos al baño maría. Aquí debajo hay agua.

Un bol.

Y ponemos queso crema.

Las cantidades, como siempre, en la web. Ya lo sabéis.

Es muy buena esta. Un queso crema, de untar.

La mantequilla.

Es supersutil, delicado y diferente.

Voy a poner un poco de film, porque como voy a batirlo,

para que no me manche toda la cocina.

Esto va muy bien a veces.

No sé si salta o no, pero yo pongo un trozo de papel film.

Hago una pequeña abertura.

Y ya tengo aquí mi varilla, supervarilla.

Y voy montando. Sí, porque a mano es difícil.

Hay que tener algo que emulsione.

Y tiene que estar tibia el agua. Bueno, tibia tirando a caliente.

Hay que emulsionarlo bien.

Y luego, yo lo que tengo aquí, son huevos.

Que lo que voy a hacer, es separar las claras de las yemas.

Las yemas irán allí y las claras las montaremos aparte.

Esto ya lo haremos casi al final.

Pero para ir retirando, para ir haciendo algo.

Y también es importante no mezclar lo que está haciendo

porque si tenemos solo una varilla, que es lo normal,

una vez que se termina de montar

lo que hace Javier, la mantequilla con el queso,

si queremos montar las claras, hay que lavar la varilla.

Porque si no, podemos tener

el peligro de que no nos monten las claras.

Bien.

¿Veis cómo queda? Os lo enseño con una cuchara

porque queda muy interesante, se mezcla muy bien.

Y queda muy cremoso ya.

Fijaos, bueno, claro, es el queso cremoso

Qué suavidad, es como una espuma.

Ha doblado el volumen inicial.

Entonces, aquí mismo vamos a mezclarle

parte del azúcar glas que la hemos dividido,

la hemos partido más bien en dos,

la mitad la tiene Sergio para montar las claras

y la otra mitad la pongo aquí.

Muy bien.

Pongo la leche y cuando tenga Sergio las yemas,

las yemas y sigo batiendo, esto hay que montarlo muy bien.

Cantidades en la web o aquí luego os las ponemos también

para que tengáis y está... Si hacéis esta receta así, os sale.

Y es diferente, es una tarta de queso,

pero nada que ver con la tradicional.

De alguna manera, bueno, de alguna manera, no,

como está el agua caliente debajo, va cocinando, lentamente.

Y va subiendo, va haciéndolo muy esponjoso.

Cuando tengas las yemas, Sergio.

Yemas dentro. Exactamente.

Pero ahora ya fuera del fuego, Javier.

Yo dejaría un poco más, eh. Vale.

Pon.

Ponemos las yemas y decir que de los postres japoneses,

quizás, los postres de la cocina japonesa,

los postres son los menos conocidos

y hay mushis, este pastel, hay, bueno, pues, sobre todo,

el chocolate con té verde.

Hay una serie de postres que son superbuenos,

o sea, que están muy bien.

Ahora, Sergio, me vas a poner la harina

y fécula de maíz.

Que son los últimos ingredientes. Harina.

Veis que, prácticamente,

es ir poniendo todos los ingredientes

Ahora sí, la he liado.

He sacado el film y la he liado, pero bueno.

Vamos mezclando.

Pon la fécula, Sergio.

Ahora yo tengo aquí las claras con la otra mitad del azúcar.

Pongo aquí y voy montando también.

Voy a montar y luego mezclaremos todo.

Y ahora tanto a la masa que yo estoy, bueno,

tanto a las claras que estoy haciendo

como a la masa que está haciendo Javier,

aire, mucho aire. Perfecto.

Hago lo mismo para que no salpique

y no poner la cocina perdida.

Yo lo he intentado, pero...

casi lo consigo.

Genial.

Bien, ya la tenemos, ¿cómo sabemos cuándo está?

Cuando lo montas y se queda en la varilla y no cae,

entonces ya las tenemos.

Suerte que están las varillas eléctricas porque si no...

Si es a mano, te quedas sin brazo.

Vale, importante poner a la masa una puntita de sal,

que sabéis que va muy bien y realza el sabor.

Y un poquito de piel de limón o lima.

Que también le da mucho frescor. Que es como el pastel tradicional

que también lleva un poco de cítrico.

Ahí va. Y ahora ponemos, primero,

un poco, siempre, en todos los pasteles que hacemos,

en todas las tartas, es un poco y luego

movimientos envolventes siempre, de abajo hacia arriba

para bajar lo menos posible las claras.

O sea, que quede bien aireado,

es importante que quede muy aireado.

Primero, ponemos un poco, estas si se bajan, no pasa nada,

pero ahora ya pongo en resto.

Y fijaos cómo están de bien montadas.

Importante.

Mientras más montadas, tanto la masa que hemos hecho aquí

como las claras, más esponjoso nos quedará.

Que al final es el secreto de este pastel.

Aire, aire, mucho aire,

podría hacerlo a mano, pero para qué.

Vamos.

Si tenemos que hacerlo

yo a mano y tú a mano, chaval, no acabamos ni mañana.

Aquí tenemos un molde, es importante que sea un molde

que cierre bien, que sea hermético porque si no, se saldría

por las juntas y no nos interesa.

Y después, encamisar, sabéis lo que es, que es

poner harina, bueno, mantequilla y harina.

Primero, ponemos un poquito en la base

porque así nos va a aguantar mejor el papel,

ponemos un papel de horno.

Que luego será mucho más fácil sacarlo del molde.

Y ponemos también en las paredes.

Hay que poner, eh. Horno 200 grados sin aire.

Porque como va a subir tanto y con el aire, entonces,

se estropearía en el horno, tiene que quedar que suba

porque va a subir, pero quedará muy esponjoso.

Y ya sabemos dónde calienta, ahora pongo el papel.

¿Por qué pongo mantequilla debajo?

Por eso, porque ahora se me aguanta bien

y puedo poner y no se me mueve.

Un truquillo.

Y ahora ya ponemos un poquito de harina.

Lo que hacemos es...

Y esto, os digo yo que no se pega, vamos.

No, no, te lo aseguro yo que no se pega.

¿Cómo lo vamos a cocer? Al baño María,

tengo aquí el agua de haber calentado,

bueno, de haber montado todo el pastel,

lo que vamos a hacer es poner aquí el agua caliente

en una olla, el molde, el relleno y al horno.

Y luego, eso sí, la cocción ahora,

Javier, porque lleva dos tipos de cocción

que os explicamos ahora.

Vale, ahora ya lo tenemos.

Cocción son 18 minutos a 200 grados

y después bajamos el horno a 160 y lo dejamos 15 minutos.

Y después es muy importante

parar el horno y dejarlo media hora.

Que se vaya cocinando, lentamente, en el horno porque si lo sacamos,

tenemos peligro de que se nos baje.

Y es importante que haga esa cocción en el horno.

Fijaos qué bonito.

O sea, ¿no tiene pintaza ya? Es que es cremoso, sube,

luego bajará un poquito, pero sube.

No es difícil, pero hay que seguir los pasos

porque si no, si en algo nos equivocamos, pues no sale.

Javier, baño María. Vuelvo a decir, vale.

Espera, ven, ponlo aquí, vale, o aquí.

Vale.

Aquí, allí, vamos, allí, allá, venga.

Ponemos dentro.

Abrimos el horno.

Ponemos en el horno en el lado, sabíamos que por aquí

no calentaba tanto, pues, bueno, ya está.

Mirad qué bonito. Fantástico, ha quedado de lujo.

Se merece un aplauso. Exactamente.

Sue, ven tú a emplatar, venga.

Ven tú que nos vas a ayudar a emplatar.

De verdad que es ponérselo en la boca y...

Es brutal, eh.

Te ayudamos, dinos qué hacemos

o cómo lo quieres que lo hagamos y ya está.

Pues nada, primero, un poquito de azúcar glas, ¿no?

Azúcar glas, perfecto, toma.

Vamos a ver.

Muy bien. Tiene una cuenta en Instagram

con un montón de seguidores,

así que cuando la cuelgue lo va a ver mucha gente.

Eso es, ya está. Perfecto.

Me parece buena idea. ¿Lo pasamos al...?

Entonces, ¿lo pasamos y haremos una porción?

Lo decoraremos con grosellas.

Tiene que estar frío para manejarlo, eso es importante.

En el medio, no, en el medio, no.

Bueno. Era un poquito en el lado

para poder hacer una porción. Sí.

Pero es que Javi, a veces,...

Aparte de las redes, ¿también cocinas?

También cocino, sí. ¿Qué te gusta cocinar?

Me gusta cocinar lo que pasa es que, bueno,

siempre haces fotografías

a restaurantes donde hay algo que te gusta.

¿Pero qué me gusta cocinar?

Pues, bueno, dicen que soy experta en el tartar de fuet.

A ver, ahora vamos a decorar con las grosellas.

Venga, vamos allá.

Claro, un punto rojo, blanco, negro.

Ácido también porque contrasta con la tarta.

Exacto.

Un poquito por aquí y ahora vamos a ponerle...

Ahí, que tenga color, ¿no? Así.

Color a tope. Lo que podemos hacer

es poner unas por aquí.

Vale, sueltas, ¿no? Sueltas, sí.

Perfecto. Y un poco de verde necesito.

Espera. Ponemos aquí.

Perfecto, y esto lo ponemos también.

Déjame un poquito más de...

De hierbabuena aquí. Vale, ¿y aquí, no?

Muy bien. Luego te la paso.

Bueno, no soy muy experto en esto, ¿pero te parece bien o no?

Sí, perfecto. ¿Está bien?

Muy bien. Pues ya la tenemos.

De verdad que siempre hay un buen motivo para cocinar.

Eso es.

Recetas tan bonitas como estas,

la verdad, son un placer hacerlas con vosotros.

Y nada. Nos vemos en el próximo programa,

muchas gracias por estar ahí. Que vaya muy bien.

Hasta luego. Adiós.

Vamos a probarla, ¿no? Venga, vamos.

¿Quieres? Muy bien.

  • Codornices al vino tinto y pastel de queso japonés

Torres en la cocina - Codornices al vino tinto y pastel de queso japonés

24 oct 2017

Hoy Javier y Sergio nos sorprenden con unas codornices al vino tinto espectaculares y un exótico pastel de queso al estilo japonés.

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