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Para todos los públicos Torres en la cocina - Bombas de bacalao, garbanzos con pulpo - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía)

(Aplausos)

A tope, hola a todos, bienvenidos a "Torres en la cocina",

un día más a tope. Tenemos dos recetones

Dos recetones. Recuerdos, infancia, producto.

Y, sobre todo, unimos toda la geografía española

en solo dos platos.

O sea, ¿cómo lo haremos? Empezamos. Vamos a hacer una bomba

porque es una bomba de plato. Se llama así.

No tiene otro nombre. Es una bomba de patata,

pero con... Con esgarraet y tiene ahí...

Influencia también valenciana.

Exactamente. Empezamos, Sergio,

primero los pimientos. Voy con los pimientos.

Ahora nos vamos a la infancia cuando estábamos en casa

con nuestra abuela Catalina y ponía los pimientos al fuego.

Ese olor que quedaba en casa que era brutal.

Yo creo que muchos de vosotros todavía lo seguiréis haciendo

no sé si alguien de nuestro querido público que vino hoy

lo sigue quemando al fuego.

Hombre, lo suyo, nosotros en casa siempre se ha quemado al fuego,

pero si tienes una brasa es perfecto.

El aroma, el toque ahumado que le da es perfecto.

Y luego quemamos bien la piel, iremos dando la vuelta,

los voltearemos y cuando estén bien quemados los sacamos.

¿Qué tenemos aquí? Patata, tenemos una patata quenebec

que es fantástica para hacer este plato

y es la que recomendamos nosotros. ¿Qué hemos hecho?

Ponerla en agua a hervir con piel.

Y un poquito de sal. ¿Por qué con la piel?

Porque conserva todas sus propiedades y no se pierden.

La piel hace como... protege la patata y hace

como un vacío y dentro no perdemos nada del almidón

que tiene la patata y eso nos interesa mucho

para el plato que haremos que necesitamos

que no tenga nada de agua. Ahora veréis.

Bueno, hacemos esas patatas y tú me vas dando

y yo voy haciendo. Están algo calientes,

pero es mejor para pasarlas. Claro.

Ve poniendo aquí, Sergio.

Patata quenebec, muy buena, de verdad.

Aguanta superbien, espera que voy a... ahí está.

Vamos pasándola.

¿Por qué cojo un recipiente grande?

Porque a mí me interesa ahora extenderla

mientras más grande, menos tarda en enfriarse

y así luego la podemos aliñar mejor.

Porque ahora le pondremos

un poquito de sal, pimienta y aceite de oliva.

Que todo tenga sabor.

Ya el puré tendrá sabor.

Pregunta que os lanzamos a vosotros que estáis en casa

y a vosotros que estáis aquí, ¿cuántos kilos de patata

creéis que come cada persona, cada español, al año?

12.

¿13? ¿200 cada persona?

(Risas) Tampoco, mujer, tampoco.

¿200? 30 kilos, 30 kilos de patatas.

Hombre, 200 kilos de patatas. Estaríamos como patatas.

(Risas) Sería...

Están ardiendo las patatas. Lo que sí que es verdad

es que hay más de mil tipos de patatas, eso es verdad.

Más de mil tipos de patatas en todo el mundo.

Son muchas, eh.

Imaginaos.

Eso es.

Vale, ahí está.

De todo tipo.

Hombre, nosotros ahí en Tenerife, en Tenerife hay unas patatas.

Y son las primeras que llegaron al continente europeo.

las primeras patata.

O sea que...

Vale, tenemos patata.

Bueno, patata que no falte que además no cuesta.

Tú, ve dándole la vuelta al pimiento, ahora aquí

ponemos un poco de sal y pimienta. Qué bien huele.

Cuidado con la sal como siempre.

Yo recomiendo probar porque ya le pusimos en el agua.

Una patata buenísima, le voy a poner un poquito

porque ya decimos, cada cosa tiene que estar bien aliñada.

Aceite de oliva.

Un poquito bien de aceite de oliva

y cómo no, pimienta y si puede ser pimienta de molino, mejor.

Recién rallada, buenísima.

Mezclamos un poco, estiramos bien

y a enfriar a la nevera.

Exactamente, primer paso.

Perfecto, fantástico.

Ya veis que tiene una consistencia.

Y por eso la cocimos con la piel.

Perfecto, tomate, se lo doy a Javier, ajo y cebolla.

Vamos a picar. Vale, Sergio.

Es que este plato que vamos a hacer lo hacíamos nosotros

pues subidos, creo, a una caja de cerveza

porque no llegábamos a la mesa.

Es verdad. Hemos hecho muchas bombas,

pero muchas, muchas.

Como esta, ninguna, la verdad que como la que vamos a hacer

hoy no hemos hecho ninguna.

Vale, cebolla tierna, chalota, cebolla seca,

de fuente, normal, roja, la que queráis.

Yo en este caso, cebolla tierna, al final, cebolla es cebolla.

Voy a cambiar de... Qué olor, qué olor.

Huele muy bien, sí.

A mí me encanta ese olor. Da un perfume a la cocina, brutal

y a toda la casa. Vale.

Tú estás con la cebolla, yo voy con el ajo.

Muy bien, Javier.

Dos dientes de ajo.

Vais a ver ahora un sofrito muy fácil.

Vamos a hacer ahora un sofrito muy típico valenciano

que versionamos nosotros que se llama la titaina.

Entonces, vamos a versionar, vamos a hacer un sofrito

que ya veréis, pues le damos

nuestro toque como no puede ser de otra manera

y unimos el esgarraet, la titaina, las bombas

de La Barceloneta, hacemos un popurrí de todo

de nuestros orígenes.

Padre valenciano...

Un abrazo a Valencia.

Exactamente, claro que sí.

A tope.

Aceite de oliva.

Que no falte.

El ajo, primero. Tampoco, que no falte.

Venga, vamos a hacer un sofrito

como Dios manda, de aquellos importantes,

hay que sofreírlo bien, esto es importante,

caramelizar todo bien porque el sofrito tiene que ser potente.

Que, Sergio, yo había puesto también lo piñones.

Bueno, dorar, para dorar es importante.

Ahí está, dame los piñones porque ahora cuando coge sabor

el piñón es cuando lo doras.

Que coge un sabor fantástico. Sí, ha tostado, normalmente,

para las picadas, las majadas, lo que hacemos es primero,

tostar un poco el piñón, azafrán, las avellanas, el pan,

la ñora, si se le pone y hacer,

entonces tostado como que potencia más el sabor.

Ahora estos irán enteros,

en este caso no hacemos picada ni nada.

Yo los voy a dorar y los voy a retirar

porque los pondremos al final

para que pueda sofreír todo.

(PÚBLICO) Hum.

Huele bien ya. Sí.

Pues esperaos.

Venga, pues voy cortando el tomate. Vale.

Vamos a hacer tomate esta vez ni lo vamos a escaldar

ni nada de nada, es tomate normal, simplemente, quitarle

la parte de atrás, la parte del ojo que decimos nosotros.

Y ahora lo vamos a cortar pequeño con pepita y todo, eh.

Vale, veis que está empezando a dorar,

tenemos el ajo y los piñones.

Los iba a retirar, pero pienso que es mejor

tirar la cebolla y rehogarlo todo.

Mucho mejor ya veréis.

Dorado el ajo, dorado los piñones, ponemos la cebolla.

Y rehogamos el conjunto.

Vale, yo corto los tomates pues ya veis, a cuadrados pequeños

con piel y todo. Qué bien huele el piñón.

Piel, semilla, todo.

Parece mentira el piñón, fijaos qué aroma,

qué potencia coge. De poner el piñón en crudo

a poner el piñón rehogado, dorado, hay un mundo.

Venga, perfecto, tomate. Importante, dejarlo reducir bien,

rehogar bien, sabéis que saca

los azúcares, queda concentrado, que queda bueno.

Aquí la base es el sofrito, un buen sofrito.

Ya sé que siempre tiramos para el monte,

pero una guindllita le va, Javi.

¿Le ponemos?

¿No o qué, cómo lo veis? Venga va.

¿Sois de piqui, piqui o no? (TODOS) Sí.

Le vamos a poner un picante que no es muy picante.

Entonces, simplemente, es más bien aromático.

Es este tipo de pimienta.

Vale, le pongo un poquito solo.

Ahí está. Va, ponle un poco más, Sergio.

Venga, va.

Si me lo veo.

Ponemos un poco más. Pon ahí, no tengas miedo.

Hombre, la pepita es lo que pica, esto lo quito, pero, normalmente,

la pepita es lo que da, lo que está en la parte alta

del pimiento es lo que más pica

y en la punta pica menos.

Vale, rehogar y yo creo, Sergio, que el pimiento ya estará.

Pues sí, ahora lo voy sacando, pero si quieres,

tienes el tomate ahí todavía para poner.

Lo sé. Ah, vale.

Vale, ya está, pongo el tomate, Yo pelo el pimiento.

¿Qué hago para no quemarme ahora? Pues cojo un poco de papel

que ya lo tengo aquí preparado y con el papel lo que voy haciendo

es quitando un poco la piel.

Más fácil es esperarse,

pero como ya sabéis que aquí el tiempo es oro,

pues yo lo que hago es, ¿veis? Se quita superfácil.

Está la opción de poder hacerlo

debajo del grifo que tampoco pasaría nada.

También, pero yo digo que le quita sabor.

Ya pero...

En casa bien que se ponían debajo del grifo y no pasaba nada.

Ya pero, ya pero... Ah, pero ya, pero.

Sí, pero no te quemas.

¿Te estás quemando o no?

No, no me quemo, no.

(Risas)

Me he quemado con las patatas,

me estoy quemando con los pimientos.

(TARAREA)

(Risas) (TARAREA)

¿Qué te parece? Qué cobarde.

¿Se puede o no se puede?

Es que tú también, Sergio, a veces...

Es que de verdad...

Ahora, este tiene más sabor, Javier.

Bueno, puede ser, pero este no lo pierde, Sergio.

Bueno, ya veis lo que hemos tardado, ¿eh?

Es súper rápido de hacer así. Es todo al minuto.

Y mirad, ahora picamos bien el pimiento.

Súper rápido, cuadraditos pequeños.

Y ahora lo que hacemos es añadirlo al tomate.

También sofreírlo bien.

Asado, que le damos el toque ahumado y sofrito,

que lo vamos a terminar de cocinar.

Mira, ponle otro más.

¿Ves?

(Risas)

Bueno, ahora es importante que esto cocine bien.

Toma. Que esto reduzca,

que pierda todo el agua el tomate,

que confiten bien las verduras, porque esta es la base,

tiene que tener mucho sabor. Potencia.

Y recordad que aún tenemos el bacalao.

Potencia. Pero primero hay que hacer buen sofrito.

Lo que tú has dicho, sofreírlo bien.

Que caramelicen las verduras.

Vamos a esperar. Vale.

Veis que ahora está súper confitado.

Fijaos el color que coge y la potencia.

Esto es la base. Exactamente.

El bacalao, Sergio.

Venga, voy a buscarlo. Espera, que lo pruebo.

Bacalao y la patata. Voy a buscarlo.

Nos decía una persona ahora del público:

"Oye, yo es que mucha gente tiene vitro, o inducción."

Ya no hay tanta gente que tenga fuego.

¿Cómo haces los pimientos? En el horno.

Eso sí que ya es lo mismo.

Vale, tenemos la patata, que veis que ya está fría.

Y aquí el bacalao. Qué hemos cogido un bacalao

que son las faldas del bacalao que están muy bien de precio,

porque lo vamos a deshilachar, lo vamos a romper.

Entonces con este bacalao es, vamos... es de lujo.

Bueno, aquí mismo, ¿no? Sí, o aquí, mira.

Sabéis que nos gustan las texturas.

Tampoco no muy pequeño. Y es que esgarraet

quiere decir "desgarrar" un poco, ¿no?

Exactamente. Entonces es por eso

que se coge la parte menos noble del bacalao,

que es esta parte de la ventresca

que es más barata. Bien desalado,

que lo hemos pedido ya desalado.

Y ya está. Y no hay nada como las manos.

Qué combinación más buena: patata, pimiento, cebolla, ajo.

Bueno, todos los ingredientes que ponemos, bacalao...

es combinación perfecto.

Además es un plato divertido. Es un plato divertido, sí.

Sergio, ponlo aquí. Se puede hacer de varias cosas.

O sólo de verdura, ¿eh?

Venga, dame otro. El bacalao es enseñárselo.

Porque nos gusta que no tenga mucha cocción el bacalao.

Simplemente es dar dos vueltas.

Porque luego como va a tener

más cocción en la fritura no hará falta.

Y ya está, con esto es suficiente.

Así no se nos reseca y queda más jugoso.

Perfecto. Ahora, como lo vamos a hacer

ahora lo ponemos en un bol con hielo

para que nos enfríe antes

para que lo podamos manipular ahora.

Y vamos a hacer las bombas. Y ya tenemos la patata fría.

Ahora ya con las manos...

Manos que si queréis un poco de aceite.

Pues yo casi que mejor, ¿eh?

Las voy a hacer como las hacíamos...

Bueno, bien limpias. En el bar.

Nosotros teníamos un bar. Nosotros de pequeños,

cuando éramos bien jovencitos nuestros padres tenían un bar

y hemos hecho bombas pero no os podéis ni imaginar.

Os ponéis en la mano la patata untada con aceite.

Hacéis un agujero. Bueno, un agujero... un hueco.

Cogéis el sofrito con el bacalao.

Que vaya bien, ¿eh? Por eso se llama bomba,

porque tiene que ser...

una bomba. La bomba.

Cerráis poco, cogéis un poco más y aquí ya tapamos.

Y luego ya...

¿Qué hacemos, tres?

Yo haría tres, sí. Estas son bombas importantes.

Si tiene algún orificio pues lo tapamos.

Aunque luego lo vamos a rebozar y el rebozado es curioso.

¿Veis? Pam, pam, pam. Súper fácil.

Pues venga, yo termino, Sergio.

Y tú te vas con el rebozado.

Bomba... marinera.

(Suena "Bomba" de King Africa) Venga, fantástico.

Y el relleno, hay que rellenar. Hay que meterle bastante.

Mientras más, mejor. Venga voy con el rebozado.

Que vamos a hacer...

Uf, qué bueno.

Huevo. Además el relleno

es multiusos total, que se puede utilizar

para empanadillas, para comerlo tal cual,

como está con unas tostadas de pan está buenísimo,

con pasta, con arroz.

Ilimitado.

Ya tengo aquí... Platazo.

Vale, huevo. Porque las vamos a rebozar por huevo

y luego por panko.

Bueno, lo bueno sería dejarlas reposar ahora

para que cojan... Hombre, si se puede sí.

Vale, huevo batido y luego panko.

Panko es de la miga del pan chino...

Eso se compra en grandes superficies

o en el mercado lo podéis encontrar.

Y es la miga de pan frita. O sea, seca.

Frita no, seca.

Entonces esto si lo veis aquí al detalle

es muy crujiente y son como filamentos de pan

que hace que luego se ricen, se erizan

y queda como así hinchado.

Bueno, es una opción, ¿eh?

Si no sabéis que tenéis el pan rallado.

De toda la vida, y si tenéis pan duro también.

Pero bueno, es un toque, porque queda más crujiente.

Vale, lo tengo.

Ahora, tú el tema de los tamaños no...

¿Qué pasa? ¿Qué pasa? Esta es la mía.

Ha hecho otra, fijaos. ¿Qué pasa?

Esta es la primera que yo he hecho.

Esta ya es más grande y esta todavía más grande.

Porque me va entrando hambre cada vez más.

Hay que hacerlas iguales, Javi, tío.

Y me va entrando hambre.

Bueno, rebozamos bien.

Con cuidado, ahora ya sí con una cuchara ir manipulando.

O con las manos, como queráis,

pero como la patata está recién cocinada.

Y ahora ya es cuestión de que el "empanao" pille bien.

Me suena a mí algo "empanao".

(Risas)

Dame el plato de atrás.

Ah, no, lo tengo aquí. Aquí, Sergio.

Aquí, "empanao". Fijaos qué maravilla.

Mira qué bonito esto y fíjate lo otro.

Javier, tío, tú no te acuerdas de hacer bombas ya o qué.

¿Cuál os gusta más, esta o esta?

El tamaño no importa.

Grande, grande. Hombre, la grande, ¿no?

Grande, ande o no ande, ¿no?

Vale, vamos friendo.

Es sólo darle el punto crujiente

porque ya está todo cocinado. La patata está cocida,

el sofrito ya... sofritaken, tiene mucho sabor.

Todo. Y es un plato sano.

O sea, que no hay que freírlo mucho, sino darle un golpe,

pim-pam, para que el pan quede crujiente y ya está.

Toma ya. Además es un plato divertido.

Al final veréis por qué se llama bomba.

Todavía no. Ahí está.

Adentro.

Y ahora, Sergio, prepara la mecha.

Prepara la mecha de la bomba. Voy, voy, voy.

Espera, vamos a limpiar, que si no limpio yo aquí.

Porque tiene mecha también.

Por eso se llama bomba.

¿Qué es la mecha?

Unos picos.

Ya veréis.

Unos picos...

irregulares.

Además queda crujiente, da un color enseguida.

Qué, triunfáis hoy, ¿eh?

(Risas) Habéis venido el día, ¿eh?

Mirad... trachán. Venga, dale caña.

Increíble. Crujiente. De verdad es fascinante

este plato, porque luego el sofrito está buenísimo

con el bacalao, la patata, el toque crujiente.

Es que están súper crujientes, de verdad. Muy crujientes.

Vamos a hacer aquí... Extremadamente.

Venga, Sergio, al plato.

No te enrolles, que tengo hambre.

Vamos a ponerlas por aquí

que tienen como el doradito por arriba, ¿no?

Sí. Bueno, da igual.

Tac.

Y ahora ya lo que hacemos es...

le metemos la mecha,

nos la comemos y normalmente esto como lleva picante,

se hace bien picante, por eso se llama bomba.

Y por esto también.

Y ahora pulpo y garbanzos.

Venga aquí estas bombas fantásticas.

Vamos con el segundo plato

que vamos a hacer un pulpo, pero con garbanzos.

Fijaos qué pulpo tenemos aquí. Y os vamos a enseñar lo primero

a cocer el pulpo como hace falta cocerlo.

¿Alguien del público se atreve a echarnos una mano?

Tú mismo. Venga, va.

Al ruedo aquí, vamos allá.

¿Cómo te llamas? Oriol.

Oriol, perfecto. Muy bien.

Oriol, lávate la manos, porfa. Sí.

Y te doy un trapo. Mira, este mismo.

Hay muchas teorías sobre cómo cocer el pulpo.

Cada uno tiene su manera.

Unos los cuecen sin agua, otros con agua.

Nosotros os vamos a enseñar cómo lo cocemos nosotros,

cómo lo cocinamos, es la manera más simple.

Perfecto. Oriol, ¿has cocido el pulpo alguna vez?

Bueno, alguna vez. ¿Cómo lo haces?

Con un tapón de corcho me han dicho a mí siempre.

Es un mito. Es un mito.

Te vamos a enseñar una cosa.

Primero, ¿qué haces para romper la fibra del pulpo?

Fijaos qué pulpo. Toma ya.

Pues le vamos a dar unos azotes. Venga, vale.

Pues adelante. Desahógate.

Lo cojo así.

(Risas)

Antiguamente, era lo que se hacía.

Es verdad. Es verídico. Se hacía contra una roca,

contra una piedra o se le daba golpes con una madera,

para ablandar las fibras. Hoy en día, no.

Lo congelamos. Este está previamente congelado.

Y de esa manera, se hincha y rompe las fibras al descongelar.

¿Te has quedado a gusto? Me he quedado a gusto.

No sabéis en quién he pensado. Bueno.

No hace falta. Muchas gracias.

(Aplausos) Perfecto. Vamos a cocer el pulpo.

¿Qué hace falta?

Necesitamos, Javier, laurel. Venga.

Una hoja de laurel, agua hirviendo.

Ponemos sal.

Cogemos el pulpo.

Y luego, os vamos a contar otro mito que hay.

Antiguamente, los monjes... Claro.

Los monjes empezaron en los monasterios a hacer pulpo.

Entonces, por eso lo escaldaban. Era un tema religioso.

Lo escaldaban tres veces. En el nombre del Padre,

del Hijo. Y del Espíritu Santo.

Exactamente. Entonces, nosotros,

como es una creencia, un mito,

nosotros no hacemos lo de los tres.

¿Lo hacemos o no? No hace falta.

No hace falta. Vamos a poner agua, sal,

una hoja de laurel. Nada más.

Y nosotros, como siempre se queda una parte fuera,

que veis que se queda algo fuera,

al principio, lo que hacemos es taparlo.

Javier, ¿cuánto tiempo lo vamos a tener?

Que queréis hacerlo, lo podéis hacer.

Pero no hace falta. Se deja por kilo,

por kilo de pulpo, 20 minutos. Exactamente.

Agua hirviendo, sal, laurel. Y nada más.

A esperar.

Podemos ir cortando la verdura. Bueno.

Ya tenemos el pulpo cocido o cocinado.

Ya lo veis. Nosotros lo que hacemos normalmente,

no con el cuchillo ni nada, para no estropearlo,

sino pincharlo con algo fino.

Y cuando ya no obtiene resistencia...

Aunque siempre tiene que tener un pelín.

El pulpo tiene que quedar con resistencia un poco.

Porque si no, luego se nos pela enseguida.

Luego, importante, hemos guardado el agua de cocción.

Ahora veréis por qué. Vamos con el sofrito.

Este es un pulpo a feira, pero con toque Torres total.

Con mucho toque y muy diferente. Aceite de oliva.

Pimiento rojo. Cebolla.

Cebolla.

Vamos a rehogar.

Cortado bien pequeño. "Espectaculation".

Vale. Rehogamos bien. Vale. Javier, pimentón y azafrán,

que no nos puede faltar.

Nunca.

Pimentón. Un pimentón de la Vera,

que es un pimentón ligeramente ahumado.

Y... ¡Oh!

Y después, mira qué dos productazos de nuestra tierra.

Hebras de azafrán y pimentón de la Vera.

¿Qué no le puede faltar al pulpo? Pimentón.

Muy bien. Es muy fácil. Va rehogando la verdura.

Aceite de oliva. Un poquito.

Lo importante es que no hierva. Ay, que no fría.

Que sea muy muy lento.

¿Que no hierva? Que no fría.

Entonces, ponemos pimentón.

¿Y qué hacemos? Un aceite aromatizado con pimentón.

Exactamente. Normalmente, lo que se hace,

es poner el pimentón crudo encima.

Nosotros, de esta manera, potenciamos el sabor del pimentón.

Y ni colarlo ni nada. Esto es, simplemente, calentar.

Aceite de pimentón para el final.

Sofrito que le voy a poner también para reforzar pimentón.

Ojo al toque que le vamos a dar ahora.

¿Estáis preparados? Venga.

Pimentón.

Azafrán. Azafrán.

Rehogar. Sabemos que es un poco... Ponle un poco más.

Lleva azafrán, eh, Javi. ¿Cuánto le has puesto?

Lleva, lleva. Es suficiente. Lleva mucho, lleva bien.

Va a estar perfecto. Javier, todo más. Siempre más.

Venga. De verdad, que un día

intentaremos traer la flor de azafrán.

Veréis qué flor más bonita, más impresionante.

No le queda mucho, por cierto. Vale.

Y ahora, muy importante la cocción.

Hemos guardado el agua de cocción del pulpo

y es lo que le vamos a poner aquí.

Cocina de aprovechamiento y de sabor.

Porque... va unido.

Vale. Ponemos. Subimos el fuego a fondo.

Ahora, lo que vamos a poner, es unos garbanzos aquí dentro.

Que están cocinados ya, eh. Exactamente.

Tenemos estos garbanzos cocinados.

Normalmente, se le pone patata.

En vez de ponerle patata, le vamos a poner garbanzos.

El garbanzo y el pulpo combinan perfectamente.

Oye, si tenemos... Espera.

Si tenemos el pulpo cocido y no tenemos el agua,

un poquito de fumet le va superbién también.

Que queremos ponerle el agua de garbanzo, no tendrá tanto sabor.

Porque aquí ponemos el agua del pulpo

porque tiene sabor a pulpo. En el agua queda todo el sabor.

Mirad. El aceite justo se ha calentado.

Es una infusión, diríamos.

Pues ahora lo retiro del fuego.

Así no perdemos ni las propiedades del pimentón, ni los sabores.

Y lo dejamos ahí reposar. Ya está.

Vamos a probar primero. Como el garbanzo está cocido,

está cocinado ya, es un momento. Probar de sal.

¡Hum!

Bueno, tú vas triturando, Sergio. Sí, sí.

Esto ya lo tenemos. Y ahora, el garbanzo va a espesar.

Y trituramos, directamente.

Vamos a hacer como una especie de hummus.

Mola, ¿no?

Bueno, yo voy cortando el pulpo.

Fijaos que es precioso.

Queda superbién.

Y ahora, lo que hacemos, es coger las patas.

Está chulísimo este pulpo.

Perfecto, eh.

Espera, voy a coger este cuchillo, que me va mejor.

Y ahora, ir cortando en rodajas finas.

¡Oh! ¡Oh! Fijaos.

Increíble, eh.

Si veis, lo dejo un poco jugoso. Lo dejo que tenga...

El que quiera secarlo del todo, que lo seque.

Pero a mí, es un plato que tiene que ser amable.

Ya veis que tiene una textura de puré.

Pero lo dejo un poquito... No tan espeso.

Hay que probar. La textura es a vuestro gusto.

Que queréis más fina, más fina.

Más espesa, más espesa. Buenísimo.

Vamos al emplatado. Aro o no aro. Como queráis.

Yo lo haría más natural. Pero bueno.

Pues no aro.

Incluso, me ha quedado algún garbancillo entero

para darle textura.

Venga. Perfecto. Qué hambre tengo.

Un día, me voy a lanzar ahí. No lo voy a resistir.

Bueno, y se ve el azafrán por ahí. Ya tenemos azafrán.

Recuperamos el agua de la cocción,

que queda muy bien. Métele caña.

Y ahora, ya ponemos el pulpo alrededor.

Tenemos el aceite de pimentón.

¡Oh! Esto es... De verdad.

Un platazo. Un platazo.

Veis. Vale, Javier. Mira.

Le voy a poner un toque de cebollino,

mientras tú vas acabando el emplatado.

Es diferente. Una versión diferente.

Muy sabrosa, porque tiene muchísimo sabor este plato.

Y sorprende.

Bueno, como el pulpo acepta tantas variantes.

Y aquí ya le pongo la patita.

El bigote ahí, como Dalí. ¡Toma ya!

Venga, perfecto. Y otra patita, que somos dos.

Sobre todo, es importante

que en el aceite no se queme el pimentón.

Si no... luego ya amarga.

Ponle aceite, Sergio. Sal y pimienta.

Bueno, tranquilo. Sal y pimienta. Venga.

Vale. Tampoco te pases.

Venga. Y el cebollino que yo tengo aquí.

¡Oh, madre mía! ¡Qué espectáculo de plato!

Y luego, está jugoso con el garbanzo. Buenísimo.

Nos hemos ido al Mediterráneo con la bomba. Y al Cantábrico.

Siempre hay un buen motivo para cocinar.

Nos vemos en el próximo programa.

Vaya platazos hemos hecho. Adiós a todos.

Que vaya bien. Vaya pinta.

Vamos a probarlo ya. Este me lo como...

  • Bombas de bacalao, garbanzos con pulpo

Torres en la cocina - Bombas de bacalao, garbanzos con pulpo

26 sep 2017

Hoy dos platos sorprendentes y sencillos unas bombas de patata con pimiento y bacalao y un pulpo sobre base de garbanzos espectacular.

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