Serie documental de seis capítulos en la que se hará un recorrido de gran agilidad visual y precisión descriptiva a través del conjunto de tesoros arquitectónicos custodiados por Patrimonio Nacional.

El orden sucesivo de los capítulos estará argumentalmente regido por un criterio basado en la sucesión temporal monárquica y cada uno de ellos tendrá una conexión particular en su contenido individual; de esta manera, aunque sean episodios autoconclusivos, habrá un hilo conductor genérico de la serie.

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Tesoros de la corona - El paraíso Real - ver ahora
Transcripción completa

El Real Sitio de Aranjuez ha acogido a la Casa de los Austrias

y de los Borbones.

Las aguas del Tajo y el Jarama

hacen fértiles las tierras que rodean el palacio,

recordándonos al Nilo

y a los faraones egipcios.

Aranjuez es la expresión del dominio del hombre sobre la naturaleza,

hecho mediante la ordenación de avenidas arboladas rectilíneas

y la construcción de presas y canales

para regar huertas,

jardines y cultivos.

El Palacio de Aranjuez

es hoy un museo que se puede visitar

llegando en un legendario tren de vapor

y degustando las fresas de la huerta,

como si fuéramos los reyes cuando iban de vacaciones

en primavera.

El Real Convento de San Pascual tiene una fachada neoclásica

y se estructura en torno a un patio central.

El altar mayor

está presidido por el santo Baylón.

Desde el siglo XVI,

y sobre todo en el Siglo de Oro,

Aranjuez fue lugar de esparcimiento para la realeza

hasta finales del XIX.

En la Comunidad de Madrid,

en el llamado Oasis de Castilla,

entre el río Tajo y el Mar de Ontígola,

está el Palacio Real de Aranjuez.

El emperador Carlos V

quiso construir entre dos ríos

un edificio de inspiración italiana que llevó a la práctica

su sucesor en el trono,

y así, Aranjuez se convirtió en un paraíso real.

Carlos V decide hacer ahí una gran villa regia,

con un gran palacio,

aunque no llega

a ejecutarlo.

Y será su hijo, Felipe II,

el que comienza con este proyecto

en realidad.

Se pretende hacer ahí

un gran palacio y un lugar de gran...

contacto con la naturaleza.

Es muy destacada también

toda la obra hidráulica que se hace ahí.

Y, entonces...

O sea, como palacio,

es muy importante a partir de Felipe II,

pero es Carlos V el que empieza con la gran idea

de hacer una villa regia en la naturaleza.

El Jardín del Rey

está en la fachada meridional del Palacio de Aranjuez

y es lo único que data del siglo XVI,

en época de Felipe II.

Este parterre cerrado es de estilo renacentista italiano.

El centro del jardín

está presidido por una fuente de jaspe verde

labrada por Roque Solario,

que se colocó cuando se terminó el jardín

en 1582.

Los ocho parterres delimitados por caminos de piedra

ordenan geométricamente el espacio.

La galería baja del Jardín del Rey

estaba abierta en época de los Austrias,

pero Felipe V mandó cerrarla

para construir habitaciones para sus hijos.

Los bustos de los emperadores romanos

que rodean la estatua de Felipe II

fueron colocados por expreso deseo de su nieto, Felipe IV,

rememorando, tal vez, al Imperio romano

en comparación con el imperio que heredó

Felipe II de su padre Carlos V.

Felipe II siempre soñó

con hacer navegable el Tajo hasta Lisboa,

pero se limitó a ordenar la construcción de acequias

para zonas de regadío.

En 1563,

se construyó el embalse llamado Mar de Ontígola,

dirigido por Juan de Herrera.

Actualmente, es un humedal de agua salada

por la composición del subsuelo.

Tiene una extensión de más de 600 hectáreas

y acoge una abundante avifauna acuática.

Por su valor medioambiental,

ha sido declarado

reserva natural protegida por la Comunidad de Madrid.

La botica del Palacio de Aranjuez conserva los dispensarios originales

que contenían las hierbas curativas

con las que los médicos y boticarios de la época

realizaban los preparados para aliviar las dolencias reales.

Desde el siglo XV,

era necesario aprobar un examen para obtener el título

y poder ejercer la profesión de maestro boticario.

Este pequeño cuarto, con vistas al Jardín del Rey,

era el guardarropa de las reinas,

y con el último de los Austrias, Carlos II,

fue el despacho del rey.

En los estucos de la bóveda, obra de Jean Baptiste Morelli,

hay personajes mitológicos y también alegorías

que recuerdan al monarca su tarea de gobierno generoso,

clemente, humano

y severo.

Las paredes tienen cuadros de Giordano,

conocido como Lucas Jordán.

La corte se trasladaba en verano

a los palacios de los alrededores de Madrid.

Los sitios reales facilitan más bien, exacto,

la vida itinerante de la corte, no del poder.

Yo en eso insistiría,

porque hasta el siglo XVI,

que no existía una capitalidad,

¿dónde estaba el Estado,

el poder del Estado? ¿Dónde estaban los reyes?

Si vivían en el campo,

allí estaba la capitalidad de España.

Pero, en este caso,

es como distinto.

Sería parecido un poco

a lo que después se decía de San Sebastián.

Cuando iban los reyes y el jefe del Estado,

se decía que San Sebastián

era la capital de España del verano,

pero eso no significaba

que toda la estructura del poder se trasladara allí.

Y en este caso podemos pensar lo mismo,

es decir, que los reyes se fueran, normalmente en primavera,

a Aranjuez porque era un clima muy agradable,

no significaba que todo el poder

se trasladara desde Madrid a Aranjuez,

sino que estaba bien conectado

a una persona de confianza del poder,

pero conectado con los centros de poder que seguían en Madrid.

Lo mismo podemos decir

cuando se trasladaban a la Granja.

La escalera de honor se extiende desde la fachada

de la plaza de armas

hasta el patio central del palacio.

Felipe V encargó esta escalera imperial

a Santiago Bonavía en 1741.

Los tramos iniciales representan una escenografía

al estilo tardobarroco italiano,

con una balaustrada rococó.

(Disparos)

La guerra de Sucesión, que duró casi 13 años,

se desató en 1701

al morir el rey español Carlos II sin descendientes,

provocando una lucha de poder

entre las principales potencias europeas.

El ejército franco-español apoyaba a Felipe V,

mientras que las pretensiones

del archiduque Carlos de Austria como heredero,

eran defendidas por Inglaterra y Holanda.

Austria, Prusia, Saboya y los príncipes alemanes

se unieron al archiduque Carlos.

Estaba en juego la supremacía del imperio español en Europa,

Asía, en los océanos, y en territorios de ultramar.

El enfrentamiento se produjo porque Luis XIV

y Leopoldo I habían firmado un acuerdo de reparto

pensando que el enfermizo rey español, Carlos II,

el Hechizado,

de tan solo siete años,

no sobreviviría mucho tiempo, pero vivió 32,

y dejó como heredero de su testamento

al nieto del Rey Sol francés.

Cuando Luis XIV de Francia proclamó rey de España

a su nieto Felipe V,

el embajador español dijo:

"Ya no hay Pirineos".

La arrogancia de Luis XIV al declarar que su nieto aspiraba

al trono francés

con las ventajas comerciales en América,

rompió el equilibrio a favor de Francia.

Por primera vez en siglos,

la Península Ibérica, el territorio español concretamente,

fue lugar donde se desarrollaron

grandes batallas, cosa que no había tenido lugar

desde el final de la Reconquista.

Esta guerra

no es una guerra civil.

No fue una guerra entre españoles,

fue una gran guerra europea

en la que se trataba de poner en cuestión la hegemonía,

y luchar contra la hegemonía de la monarquía borbónica

tanto en Europa como en América.

Dicen que la segunda esposa de Felipe V, Isabel de Farnesio,

tenía un carácter manipulador

y que era la verdadera monarca,

ya que su marido, Felipe V, padecía depresiones

y solo se animaba con la música o cuando se avecinaba

alguna guerra. Isabel, que falleció en Aranjuez,

además de hermosa, era muy culta

y una gran estratega política.

En el Palacio de Aranjuez, construido por los Austrias,

se entremezclan el arte mudéjar con el Renacimiento Italiano,

pero además, en época de los Borbones,

se remata dándole

un cierto aire francés.

La escalera de estilo imperial, de Felipe V,

da acceso al cuarto del rey en el primer piso.

Los jarrones de mármol

proceden de la Granja,

y en las hornacinas del rellano principal

encontramos los bustos del abuelo de Felipe V,

el Rey Sol, Luis XIV,

principal artífice de su subida al trono.

Junto a él se hallan su abuela,

la española María Teresa de Austria,

y su padre, el gran Delfín de Francia.

El cansancio por la guerra de Sucesión estaba generalizado

en los bandos de ambos contendientes.

En Inglaterra, hubo un cambio en el gobierno

que apartó del poder al general Marlborough,

el célebre personaje de la canción popular castellana

del "Mambrú se fue a la guerra".

El nuevo gobierno inglés comenzó las negociaciones de paz

con Luis XIV de Francia.

Holanda, Saboya y Prusia hicieron lo mismo

y pactaron también la paz

que se firmó en los Países Bajos, en la ciudad de Utrech,

en el año 1713.

Y un año después, se adhirieron a ella Portugal

y el emperador Carlos VI de Austria,

con la Paz de Rastatt.

España no solo perdió Gibraltar.

El Tratado de Utrech pone fin a la guerra de Sucesión española.

En realidad, es un conjunto de tratados

que tendrán como consecuencia

para España, entre otras,

el paso de Gibraltar y Menorca a manos inglesas,

el Milanesado, los Países Bajos,

a Austria,

y muy importante a destacar también,

los Decretos de Nueva Planta,

que integrarán la Corona de Aragón, con sus fueros

y sus leyes, en Castilla.

Y, entonces, esto cambia por completo

el, el...

Vamos, las leyes y el establecimiento del poder

que había en la época de Carlos II.

Volvemos al Palacio de Aranjuez.

Para el Jardín de la Isla

se importaron especies extranjeras

y frutales de Andalucía y Valencia.

Está salpicado

de fuentes como la de Apolo.

La dedicada al dios Baco, famosa por su pie de mármol toscano.

Y la de las Arpías,

conocida como la fuente del Niño de la Espina.

Carlo Broschi, conocido como Farinelli,

fue el cantante más famoso del siglo XVIII.

Tuvo una voz angelical,

fortuna y éxito, pero carecía de algo básico,

era un castrato,

sufrió la mutilación de los genitales,

una práctica prohibida,

pero habitual en familias con pocos recursos

para que los niños con dotes musicales

tuvieran de adultos el tono agudo de las sopranos femeninas.

Dicen que en el caso de Farinelli,

procedente de la baja nobleza,

la castración fue una necesidad por el accidente con un caballo.

Farinelli era idolatrado

por el público de toda Europa, pero renunció a todo

para ser el cantante, durante ocho años,

de un solo hombre, Felipe V.

Fue la solución de Isabel, como remedio,

para que su marido superara lo que entonces se describía

como melancolía continua.

Según se cuenta, Farinelli realizó

3212 actuaciones

cantando de forma particular para Felipe V.

El divo italiano permaneció en España 22 años

porque también fue el artista de cabecera de Fernando VI,

con el que fue una especie de ministro de Cultura.

Fernando VI, hijo del primer matrimonio de Felipe V

con María Luisa de Saboya,

subió al trono en 1746

y continuó con las reformas iniciadas por su padre.

Hizo de Aranjuez

el escenario de grandes fiestas,

y otorgó al real sitio una nueva dimensión

creando una pequeña ciudad cortesana

mediante la unión del núcleo palatino con el entorno.

El arquitecto Bonavía diseñó la gran plaza de San Antonio

como marco para erigir una fuente

con la estatua de Fernando VI,

pero Carlos III la sustituyó

por una Venus conocida

como la Mari Blanca.

La plaza está flanqueada por la Real Iglesia de San Antonio,

enlazada mediante pórticos con otros edificios.

La Casa de Caballeros, la de Infantes y la de Oficios

alojaban al séquito real. Estas dependencias

se unen al palacio por galerías porticadas

mediante arcos de medio punto

sustentados por pilares rectangulares

labrados en piedra de granito de Colmenar.

El primer borbón que se asentó en Aranjuez

fue Felipe V,

convirtiendo la localidad

en el centro administrativo de los reales sitios

formados por una corte itinerante.

Pero fue durante el reinado de Fernando VI,

cuando Aranjuez crece gracias al libre asentamiento de pobladores.

Con los arquitectos Bonavía y González Velázquez

tiene lugar el planteamiento

y desarrollo urbanístico de la ciudad,

en el que contribuyeron Sabatini y Juan de Villanueva.

Nuevas calles, plazas, edificios,

palacios para cortesanos, casas para comerciantes y artesanos,

todo ello diseñado a base de líneas rectas,

perspectiva uniforme y monumentalidad

para conseguir

la armonía perfecta de Aranjuez.

En el año 1984,

este municipio del sur de la Comunidad de Madrid

fue declarado Conjunto Histórico-Artístico.

Con Fernando VI llegaron hasta el Palacio de Aranjuez

las más insignes figuras de las artes,

como Domenico Scarlatti,

nombrado tañedor de cámara

con la obligación de distraer a los reyes todas las noches.

Del maestro napolitano se cuenta

que para componer "La fuga del gato"

se inspiró en las notas aleatorias que tocó su pequeña mascota felina

al pisar el teclado de un clavicémbalo con las patas.

El marco ideal para escuchar las melodías de Scarlatti

era este salón,

decorado como sala de conversación por Giacomo Amigoni,

cuya bóveda muestra

un retrato alegórico moral

sobre las virtudes del pacífico reinado de Fernando VI.

El Museo de Falúas Reales está en el Jardín del Príncipe.

Es uno de los museos monográficos más curiosos

de las colecciones reales españolas.

Aquí están algunas embarcaciones utilizadas por los reyes.

Esta góndola napolitana de Felipe IV

es la más antigua del museo,

ya que data del siglo XVII.

Los desfiles fluviales formaban parte de la escenografía regia

desde tiempo de los Austrias,

aunque alcanzaron su mayor esplendor en el siglo XVIII

con Fernando VI,

cuando el cantante Farinelli organizaba grandes fiestas

en torno al río Tajo.

La Escuadra del Tajo

fue una invención de Farinelli,

del cantante castrato que vino para alegrar la vida de Felipe V

y que también trabajó para Fernando VI y su esposa,

Bárbara de Braganza.

Él inventó una flotilla de falúas

que navegaban por el río Tajo y por el Mar de Ontígola,

encima de las cuales

iban una serie de músicos, el propio Farinelli al clave,

que acompañaba las canciones

de Bárbara de Braganza.

Todavía hoy podemos contemplar

en el Museo de Aranjuez

estas falúas que constituían...

Las 11 falúas de la Escuadra del Tajo,

para cuyo gobierno

se trajeron desde Cartagena una dotación de marinos

que tenían su sede en Aranjuez.

En el centro de la península,

durante la época borbónica,

hubo siempre una dotación de mar.

La muerte sin descendencia de Fernando VI,

propició que Carlos III, también hijo de Felipe V,

fuera designado rey de España.

Carlos era ya rey de Nápoles,

y aunque su llegada se esperaba con recelo

por la desconfianza en un monarca

que había pasado 28 años en el extranjero,

al final hubo que celebrarlo con gran solemnidad,

porque se ganó el afecto de los españoles.

No es extraña la sonrisa de placer del rey en el retrato:

"Carlos III cazador".

Para Carlos, la caza era su único pasatiempo,

cualquier otra diversión

no satisfacía su carácter austero y religioso.

Esa despreocupación por lo mundano

no supondría un menosprecio hacia el Real Sitio de Aranjuez.

El rey era consciente de que los palacios, los teatros

y demás construcciones regias

eran el reflejo

del prestigio personal y dinástico de la Corona española.

Por eso puso en marcha una serie de grandes obras

en todo el reino,

y también en el Palacio de Aranjuez y su entorno.

Como Carlos III pensaba que el palacio era muy pequeño,

dictó una real orden en 1771

para añadir dos cuerpos al edificio.

Francesco Sabatini fue el encargado de ejecutar el proyecto.

Este arquitecto palermitano,

que ya había trabajado para el borbón,

comenzó la construcción

de dos alas perpendiculares a la fachada principal existente.

Y el resultado es un espectacular patio de honor a la francesa

que recibe el nombre de plaza de armas.

Las dos alas

albergan el teatro y la Real Capilla,

obras también realizadas

bajo el reinado de Carlos III.

A la Real Capilla se accede desde la plaza de Parejas,

junto a la fachada sur.

Fue construida también por Sabatini

en el ala izquierda añadida en 1778

a la fachada de poniente del palacio,

y sustituyó a la capilla erigida por Felipe II.

En el interior de la Real Capilla,

el lienzo de la Inmaculada Concepción de Maella

está enmarcado

por tres retablos de jaspes y bronces

diseñados por Sabatini y realizados por los marmolistas

del real taller de palacio y el broncista Fabio Bendetti.

Los frescos principales de la bóveda de linterna

son de Francisco Bayeu,

cuñado de Goya,

y las figura de bulto se deben a Roberto y Pedro Michel,

escultores reales durante los reinados

de los Borbones,

desde Felipe V hasta Carlos IV.

En el ala opuesta a la Real Capilla

está el teatro cortesano de Carlos III.

El artista neoclásico, Anton Raphael Mengs,

nacido en Bohemia,

fue el encargado de pintar los techos.

Mengs gozaba de gran éxito en las cortes europeas,

pero en 1761,

fue reclamado por Carlos III,

y durante 13 años,

trabajó en los palacios reales de la capital y de Aranjuez.

La intención de Carlos III en los sitios reales

era crear ciudades modelo que reflejaran

los ideales ilustrados sin perder el carácter

de residencias campestres.

En Aranjuez, promovió una explotación agrícola

donde se experimentaron nuevos cultivos y técnica

para mejorar el rendimiento de las cosechas.

El mejor ejemplo de este proyecto fue el Real Cortijo de San Isidro.

Aquí se plantaron más de 100 000 cepas de distintos tipos de uva

y 25 000 olivos,

pero a pesar del real empeño, el experimento agrícola y ganadero

no prosperó por falta de rentabilidad.

Dentro del Palacio de Aranjuez, el gabinete de porcelana

constituye una joya

del arte rococó dieciochesco.

En época de Carlos III, toda la sala fue recubierta

con paneles de porcelana

fijados con tornillos a un armazón de madera.

El gabinete es la primera gran obra

de la Real Fábrica de Porcelana de su Majestad Católica,

fundada en 1760.

También son de porcelana la bóveda y la lámpara que simula

una palmera.

La porcelana era, a mediados del siglo XVIII,

un auténtico secreto de Estado.

Su elaboración fue celosamente guardada

y todas las cortes europeas

deseaban hacerse con el producto mágico,

consistente en una pasta dura

que, con gran cautela, Carlos III

traía de la fábrica napolitana de Capodimonte.

En uno de los paneles de la sala

se aprecia la firma en latín del autor,

Giuseppe Grizzi, delineado y tallado en 1763.

En el gabinete de porcelana,

Carlos III celebraba sus reuniones más íntimas.

Juan de Villanueva comenzó la obra de este palacete

en marzo de 1794,

y un año después,

el rey ya tenía aquí su primer almuerzo.

En una primera fase

se hizo la nave central, y en 1800,

fueron añadidas dos alas al edificio principal.

La Casa del Labrador

está a unos 4 km del Palacio Real de Aranjuez,

dentro del Jardín del Príncipe.

Para Carlos IV,

apodado el Cazador, este era su real sitio favorito,

y en él pensó hacer algo parecido

al Petit Trianon de Versalles,

aunque, en un principio,

la Casa del Labrador fue concebida como rústica.

Según avanzaban las obras, Carlos IV

transformó los planos para hacer un edificio

más grande y lujoso, donde poder descansar

en los meses de primavera tras sus jornadas de caza.

La galería de estatuas tiene bustos de filósofos llamados Barbones,

y frescos en el techo con alegorías de las cuatro estaciones

y la agricultura.

Y en el salón grande, la bóveda representa

el poder de la monarquía española en las cuatro partes del mundo.

A excepción del pavimento de mármoles,

el gabinete de platino fue diseñado y construido en Francia.

El prestigioso arquitecto, Charles Percier,

buscó a los mejore ebanistas y artesanos parisinos

para las aplicaciones

de bronce y platino.

El techo del gabinete

fue un capricho personal de Carlos IV,

y está decorado con arabescos geométricos

y pájaros exóticos.

Los espejos incorporan pinturas como "El niño tocando la mandolina".

Junto al gabinete de platino

está el majestuoso retrete real.

El planetario de Raingo Ghent,

la bóveda de Maella

pintada al temple de la diosa Cibeles

ofreciendo a la Tierra sus productos,

y las sedas de Lyon de las paredes,

caracterizan a la sala de compañía.

En la Casa del Labrador

hay piezas espectaculares como el reloj de columna,

situado en el centro de la galería de estatuas.

Una de las aficiones de Carlos IV era la relojería,

y desde joven,

adquirió muchos relojes para las residencias regias.

En esta casa, el rey disfrutaba sin límites.

Según William Beckford,

su católica majestad solía cocinar con sus propias y reales manos,

y para su propia y real tripa,

criadillas, tortillas de ajo

y otros platos sabrosos de la cocina española.

La plácida vida real

se desmoronó en 1805.

Carlos IV firmó en la Casa del Labrador

el tratado con la Francia napoleónica

que terminó en Trafalgar,

la derrota naval más dolorosa de España

frente a Inglaterra.

Y en 1808,

un levantamiento popular

provocó la abdicación de Carlos IV.

El caldo de cultivo del Motín de Aranjuez

fue la tensión generada por la entrada de las tropas francesas

en Madrid.

La noche del 17 al 18 de marzo de 1808,

la estancia de los reyes en Aranjuez

se alteró por la rebelión popular

contra el primer ministro, Manuel Godoy.

Atemorizado por la situación,

el rey destituyó esa misma noche a Godoy.

Una medida acogida con júbilo porque le comparaban con Nerón

y otros tiranos de tiempos pasados.

El hasta entonces príncipe Fernando, hijo de Carlos IV,

pasó a ser rey de España.

Y para ganarse la confianza de Napoleón,

cedió la custodia de sus padres al general Murat.

Poco después,

el rey dimisionario, Carlos IV, y su esposa,

fueron trasladados a Francia.

El Motín de Aranjuez provocó la fractura de la familia real.

Envolviendo la Casa del Labrador hay un enorme espacio natural

compuesto por ocho sectores verdes,

que en conjunto reciben el nombre de El Jardín del Príncipe.

Fue iniciado por Carlos IV cuando era príncipe de Asturias

y concluido siendo ya rey

entre 1789 y 1808.

Al sexto tramo del jardín se le llamó anglochino

y sus elementos más llamativos

están en el estanque de los chinescos.

Un templete con columnas jónicas de mármol italiano,

del arquitecto neoclásico Juan de Villanueva.

Y el original cenador,

obra de Isidro González Velázquez, discípulo de Villanueva.

Carlos IV mandó plantar aquí especies exóticas

provenientes de los territorios de ultramar del imperio español.

El Jardín del Príncipe es un homenaje

a los que emprendieron los grandes viajes científicos

apoyados por la Corona.

Fue en Aranjuez donde se fraguó una expedición científica

para el conocimiento del planeta.

Hasta aquí llegó Alexander von Humboldt en 1799,

para solicitar

el permiso real y embarcar rumbo a las colonias españolas.

Carlos IV se enamoró de la idea,

y sin dudarlo,

le concedió todo lo necesario para su gran aventura.

El viaje de Humboldt duró seis años y recorrió casi 10 000 kilómetros.

Desde Caracas hasta las fuentes del Orinoco,

y desde Bogotá a Quito, además de México.

Algunos hallazgos de Humboldt fueron el estudio

de la corriente oceánica de la costa oeste de Sudamérica,

que durante mucho tiempo llevó su nombre.

Y la relación del vulcanismo

con la evolución de la corteza terrestre.

También recopiló

gran cantidad de datos sobre la fauna,

el clima y la flora americanas.

Alexander von Humboldt era geógrafo, biólogo,

explorador y astrónomo.

Esta considerado el padre de la geografía moderna universal

y se dice que fue el hombre que redescubrió América.

Otro ejemplo de la afición regia por la ciencia

y los avances de la tecnología

tuvo lugar en Aranjuez cuando, sobre los jardines,

se hizo el primer ascenso

de un globo aerostático no tripulado en España.

El prodigio volador del canario Agustín de Betancourt

asombró a toda la corte.

Fue un evento inolvidable.

Betancourt, además de inventor,

fue uno de los ingenieros más destacados de España y Europa.

En la Rusia de principios del siglo XVIII,

Betancourt prestó servicio al zar Pedro el Grande,

diseñando el proyecto urbanístico de San Petersburgo.

En reconocimiento a sus muchos años de trabajo

para los zares, se le nombró

teniente general del ejército ruso.

Este acontecimiento ocurría unos meses después

de que en Francia, sus inventores, los hermanos Montgolfier,

lograsen con éxito un ascenso en Versalles

también sin tripular,

y otro con tres curiosos pasajeros:

un gallo, una oveja y un pato.

La vida de Betancourt

fue un ejemplo, entre otras muchas,

que configuraron esta época tardía de la Ilustración española.

Un periodo entre el final del reinado de Carlos III

y el de Carlos IV,

en el que era indiscutible el interés de algunos españoles

por la ciencia y la tecnología.

Isabel II, la nieta de Carlos IV,

ocupó el trono español en 1833.

La llamada Reina Castiza,

o también la de los Tristes Destinos,

encontrará en el Real Sitio de Aranjuez

un lugar ideal para desarrollar su gusto

por las artes decorativas.

De hecho, el edificio que hoy visitamos

se debe en buena parte a la ornamentación

del periodo isabelino.

Fue bajo su reinado cuando se emprendió

la última gran reforma del Palacio de Aranjuez.

Todo, desde los terciopelos de los cortinajes,

el mobiliario o las sedas de las paredes,

evocan un ambiente romántico,

abigarrado y suntuoso,

logrando transmitir la afición de la soberana

por el lujo y el confort, propios del gusto ecléctico

del siglo XIX.

Las estancias de la reina Isabel en estas habitaciones

no eran muy prolongadas, pero sí frecuentes,

y siempre venía acompañada por una comitiva

dispuesta a compartir

su permanente inclinación a disfrutar

de los placeres de la vida.

Una de las piezas más sorprendentes

del Palacio de Aranjuez

es el gabinete árabe,

utilizada como sala de fumar

y construida en tiempos de Isabel II,

entre 1848 y 1850,

por Rafael Contreras,

restaurador de la Alhambra de Granada.

La decoración de esta sala

es una prueba evidente del romanticismo de la época,

tan proclive a lo oriental y lo exótico.

Francisco de Paula le regaló a su hijo,

Francisco de Asís, rey consorte de Isabel II

y nacido en el Real Sitio de Aranjuez,

esta enorme lámpara neogótica de bronce dorado

con 81 luces distribuidas en 2 pisos.

En las paredes del gabinete de cuadros chinescos

cuelgan 200 pinturas chinas

realizadas sobre papel de pulpa vegetal,

adquiridos por Isabel II

en 1847.

En ellos podemos apreciar embarcaciones,

desfiles ceremoniales,

e incluso métodos de tortura.

El salón del trono, o de embajadores,

es semejante al del Palacio Real de Madrid,

pero lo más curioso está pintado en el techo,

un revolucionario invento que llegará a Aranjuez

durante el reinado de Isabel II.

El ferrocarril es importantísimo.

Yo suelo decir, y a algunos les suele llamar la atención,

que el ferrocarril

construye la nación española. El ferrocarril

es un elemento fundamental,

como pueden ser

las constituciones, o como pueden ser

determinadas burguesías

para afirmar la nación española en el siglo XIX.

¿Por qué?

Porque el ferrocarril contribuye a acabar

con esa especie de compartimentación

de las tierras españolas

futo de su orografía.

El ferrocarril

va a uniformar los modos de vida,

las expresiones, incluso culturales...

España se va a hacer mucho más uniforme

porque el ferrocarril va a ir recorriendo

toda la geografía española

llevando esa idea de que es una España igual,

una España igual, que ya lo han proclamado las constituciones,

pero que el ferrocarril

lo va a hacer visible.

Y ya desde 1848,

el Barcelona-Mataró, o en el 51,

el Madrid-Aranjuez,

pues ya comienza

una época de grandes construcciones ferroviarias.

Podemos hacernos a la idea de que en 10 o 12 años

se construyen 5000 y pico kilómetros de ferrocarril.

Tras la restauración borbónica en el hijo de Isabel II,

la modernidad se instaló en las estancias del palacio.

El día antes de la boda

de Alfonso XII y María de las Mercedes,

ambos tuvieron la primera conversación telefónica de España.

Un revolucionario invento, el teléfono,

unía Madrid con Aranjuez.

María de las Mercedes se trasladó a Madrid

para casarse en 1888,

en otra nueva modernidad, en el tren,

ya que había un apeadero

a las puertas de palacio.

Después, la villa ribereña cayó en decadencia

y los reyes prefirieron la Granja para pasar las vacaciones,

pero estos jardines

nunca perdieron la capacidad de estimular a muchos artistas,

como por ejemplo, a Santiago Rusiñol.

Rusiñol, escritor y pintor barcelonés,

viajaba con frecuencia a Madrid

para pasear por estos jardines

y capturar la magia de sus colores y matices

en muchos lienzos magistrales.

Dicen que no fue un gran escritor ni un pintor genial,

pero que tenía

magníficas dotes de observador

y asimilador de la realidad. Fue siempre artista,

tanto con la pluma como con los pinceles,

y siempre supo cautivar a sus admiradores.

El propio Rusiñol definió así

su relación con el real sitio:

"Aranjuez es una forma especial de vivir,

es mi razón de ser".

En 1931,

la muerte le llegó aquí mismo, en Aranjuez.

Pocos pintores como Rusiñol,

que desde muy pequeño dibujaba a escondidas

cogiendo ilustraciones de libros,

han sabido atrapar el alma verdadera de los jardines ribereños.

Una de las composiciones musicales españolas

más famosas en el mundo entero es "El concierto de Aranjuez",

estrenado en 1940.

Según su autor, Joaquín Rodrigo, el concierto captura

la fragancia de magnolias,

el canto de pájaros

y el chorro de las fuentes

de los jardines de Aranjuez.

Según dicen, la inspiración le llegó

al maestro Rodrigo, ciego desde los tres años,

gracias a las descripciones que le hacía su esposa.

En el centro de la villa de Aranjuez

está el convento de San Pascual, el único Real Patronato

creado por Carlos III.

San Pascual Baylón

fue un pastorcito aragonés,

el cual defendió

la existencia real de Cristo

en la consagración durante la misa.

Y esto hizo

que fuera...

muy respetado por el vaticano en un momento

en que los protestantes ponían en cuestión

que la transubstanciación

fuera un hecho real.

Es un personaje legendario.

Es, por un lado, patrón de los cocineros,

patrón de los congresos eucarísticos...

Y la leyenda dice

que a todos sus fieles

les avisa tres días antes de su muerte,

llamando a la puerta,

para que puedan ponerse a bien con Dios antes de morir.

San Pascual sufrió los ataques de los protestantes

hacia los católicos.

En Francia fue brutalmente apedreado y salvó la vida

de milagro.

El Protestantismo tuvo una situación compleja en España.

España no está en el centro de Europa, y aquí se ve claramente,

y luego, teníamos nuestra propia situación:

combatir el judaísmo y combatir el islam.

La situación ante el Protestantismo, además, es bastante clara.

Ya Carlos V recomienda a su hijo, a su hija, Juana,

que está de regente,

que no se trate a los herejes protestantes como herejes,

sino como personas que luchan contra el Estado.

Están yendo, actuando, contra la seguridad del Estado.

Entonces, se va a interpretar

y se va a realizar...

O sea, la situación contra el Protestantismo

va a ser más bien política que religiosa.

Un cuadro de san Pascual Baylón preside el altar mayor

de la iglesia del convento,

donde tuvo gran relevancia sor Patrocinio,

religiosa muy influyente en la vida política del XIX.

Consecuencia de su actuación,

pues ella supo ganarse el afecto

y la influencia sobre Isabel II y su marido, Francisco de Asís,

fue el poder que tuvo

en la política española de la época.

Por ello sufrió destierro,

a consecuencia, sobre todo,

del atentado contra Isabel II del cura Merino

con el apuñalamiento de la reina.

Pero perdonada, volvió a España, y con la protección real,

fundó el colegio de San Pascual, en Aranjuez,

que fue el comienzo de una serie de fundaciones reales

también en El Escorial y en la Granja.

Al final de su vida,

fue desterrada una vez más,

y murió en 1891

cuando todas aquellas figuras

con las que ella tanta importancia había tenido,

habían desaparecido hace tiempo.

San Pascual es un convento muy característico

de la Comunidad de Madrid.

Durante tres siglos, el Palacio de Aranjuez

fue objeto de deseo

para las dinastías de Austrias y Borbones,

y en él disfrutaron

los monarcas reinantes.

Actualmente, se ha convertido en un formidable museo

dentro del conjunto de los sitios reales

custodiados por Patrimonio Nacional.

Todo el que llega a Aranjuez descubre que la villa madrileña

se diseñó para vivirla con intensidad,

y no es posible abarcar

todos sus encantos con una visita rápida.

El conjunto de edificaciones

y alrededores del real sitio ha sido declarado por la UNESCO

Paisaje Cultural Patrimonio de la Humanidad.

El Palacio de Aranjuez

está considerado un monumento excepcional.

Es un testimonio ejemplar

de la estrecha relación entre el hombre,

la naturaleza y el arte.

Tesoros de la corona - El paraíso Real

48:42 15 jul 2018

En 1748 un terrible incendio destruyó el Versalles particular de Felipe V. Tras el desastre, Fernando VI, vuelve a reconstruirlo desde cero, es el Palacio Real de Aranjuez. Visitaremos además otro célebre edificio de Aranjuez fundado por Carlos III, el Real Convento de San Pascual.

En 1748 un terrible incendio destruyó el Versalles particular de Felipe V. Tras el desastre, Fernando VI, vuelve a reconstruirlo desde cero, es el Palacio Real de Aranjuez. Visitaremos además otro célebre edificio de Aranjuez fundado por Carlos III, el Real Convento de San Pascual.

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