Entre los fallecidos, el tunecino Hedi Annabi, jefe de la misión de la ONU en Haiti. Las víctimas han sido también muchas entre el contingente brasileño , país que lidera los cascos azules. Son días duros para el organismo internacional, que además hace frente a numerosas críticas sobre su incapacidad de ponerse al frente de la coordinación, el reparto de la ayuda y la seguridad en la catástrofe de Haití.