Diez horas de viaje bien podrían haber servido para dormir y descansar, pero los jugadores de la selección han preferido continuar con la celebración a bordo del avión que les ha traído a España desde Sudáfrica. Reina y Ramos han sido los encargados de 'pinchar' la música y de recorrer los pasillos del avión despertando a todo aquel que osara dormir, periodistas incluidos.