La filtración a través de WikiLeaks de 391.000 documentos sobre la guerra de Irak revela numerosas denuncias de torturas y abusos que nunca se investigaron, muertes de civiles de las que no se informó y la ayuda iraní a milicias iraquíes. La organización divulgó en la página warlogs.wikileaks.org los informes de campo, o SIGACT, redactados por los soldados estadounidenses entre 2004 y 2009.