El equipo americano, completado por Ryan Lochte, Ricky Berens y Peter Vanderkaay, no pasó tantos problemas como con el 4x100 y superó con suficiencia a Rusia, plata, y a Australia, bronce, marcando además una nueva plusmarca mundial con 6:58.56, muy inferior al 7:03.24 que tenían los estadounidenses desde los Mundiales de Melbourne de 2007.