El informe oficial de la Consejería de Sanidad afirma que la enfermera del caso Rayan, aunque "no tenía pacientes a su cargo", se ofreció "a poner las nutriciones enterales" tanto a Rayan como a otro neonato que se encontraba también en la UCI del Hospital Gregorio Marañón para apoyar a la auxiliar encargada de hacerlo, que tuvo que atender a un ingreso (17/07/09).