El 3-0 parecía definitivo, pero la del 16 de abril de 1986 fue la noche de 'Pichi' Alonso, que anotó un triplete en un Camp Nou hasta la bandera (100.000 espectadores) para forzar la prórroga. El Barça pasaría por penaltis, el mismo modo en el que semanas después perdería la final de Sevilla ante el Steaua de Bucarest. (26/04/2010)