Martes a las 22.15 h.
Con 16 años se fue de España, pasó primero por Francia, lugar en el que como muchos inmigrantes empezó lavando platos. Más de medio siglo después, Paul vive feliz en Nueva Orleans, con su mujer, una de las más importantes decoradoras de la ciudad. Él dejó los platos y se dedicó a la fotografía, parcela en la que tuvo mucho éxito. Dejó de trabajar el día en el que cerró su estudio, el huracán Katrina lo destrozó, como tantos y tantos edificios, y tantas y tantas vidas. Este riojano nos muestra los estragos que aún quedan en la, todavía, urbe más bella del estado de Louisiana. (23/03/2009)