Otra noche mágica para el barcelonismo fue la del 29 de septiembre de 1993. La Liga de Campeones de aquella temporada no había hecho nada más que empezar y el Barça estaba a punto de caer a las primeras de cambio. La culpa, del Dinamo de Kiev ucraniano, que en el Estadio de la República le había dado un repaso en toda regla (3-1) al equipo de Johan Cruyff. (26/04/2010)