El 29 de noviembre de 2009 tres cooperantes de la ONG catalana Barcelona Acció Solidària, que participaban en una caravana humanitaria, son secuestrados a punta de pistola en Mauritaria, a unos 170 kilómetros de la capital, Naukchot, en la carretera que va a Nuadibú.
Se trata de los empresarios Albert Vilalta y Roque Pascual y la funcionaria de Administración de Justicia Alicia Gámez. Antes de que se corte la comunicación Pascual consigue alertar por radio a sus compañeros del secuestro al grito de "¡militares, militares! ¡metralletas, metralletas!".