Lunes a las 00.45 h.
En España hay cerca de 3000 cadáveres sin identificar, es decir, personas fallecidas que nadie ha reclamado y que descansan en tumbas sin nombre de cementerios o en el peor de los casos en los sótanos de depósitos judiciales.
Mientras tanto, las asociaciones de desaparecidos se debaten entre la incertidumbre de saber si su familiar está vivo o tal vez forme parte de ese grupo de muertos de nadie.