En Palacio se prepara una importante reunión: la Marquesa y el Cardenal van a recibir la visita del Inquisidor General. Sin embargo, la recepción se complica cuando alguien trata de envenenar al alto cargo del Santo Oficio. Águila y Satur descubren que las tumbas están siendo profanadas. Lo que parece una venta de los objetos robados a los cadáveres, podría esconder un negocio mucho más oscuro. El mismo Satur caerá en manos de estos peligrosos ladrones de cuerpos.