El 10 de septiembre se puso en marcha en Ginebra el acelerador de partículas del CERN. El calificado como el experimento ambicioso del mundo buscaba recrear las condiciones del 'big bang' para encontrar la 'partícula de Dios' e investigar el origen del universo. Al final, un fallo obligó a parar máquinas, por lo menos, hasta el próximo verano.