A finales de marzo, es detenido en Huelva el presunto asesino de la niña Mari Luz Cortés. Santiago del Valle vivía en la misma calle de la niña y estaba implicado en otros casos de abusos sexuales. Estaba libre por una cadena de errores judiciales. El caso conmocionó e indignó a buena parte de la opinión pública.