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No recomendado para menores de 16 años Teleobjetivo - Vivir y robar en la calle - ver ahora
Transcripción completa

Son menores, aleccionadas desde muy pequeñas

para robar en las calles.

¿Qué estás haciendo, ladrona?

¿Robas todas las semanas, todos los días o cuándo?

Estas niñas bosnias son compradas por 5000 euros.

Traídas a España y utilizadas como carteristas.

Las tienen a ellas como ovejas,

las utilizan como si fueran mercancía.

El grupo que las explota vive en este barrio de Barcelona

en condiciones de semiesclavitud.

Es algo sabido en el barrio,

todo el mundo sabe que estas ladronas...

Y pobre del que hable, lo majan a palos.

¿Por...? Porque te juegas la vida.

"Teleobjetivo" ha seguido paso a paso la intervención policial

contra la mafia de bosnios que las explotaba.

Un operativo con entrada y registro en dos pisos de forma simultánea.

-¡Policía! -¡Aquí, joder!

(GRITA) ¡Papá, la casa! ¿Qué están haciendo?

Se les conoce como los niños del pegamento.

(CANTURREAN)

Son menores de origen magrebí que inhalan disolvente.

(Sirena de Policía)

El pegamento les hace perder el miedo, les desinhibe.

Son capaces de cualquier cosa.

Lo que al principio era euforia se convierte en espasmos,

convulsiones, en disminución del nivel de conciencia

e, incluso, en coma.

Estos chicos duermen en los parques de las grandes ciudades españolas.

Y durante el día se dedican a robar para poder sobrevivir.

Es que se acuestan con viejos. Por la mañana vienen muchos viejos

y se van con ellos para allá dentro y luego salen y les dan dinero.

Hoy, en "Teleobjetivo", ponemos el foco

en aquellos que viven y roban en la calle,

algunos de los cuales son explotados por mafias.

Y otros son menores que subsisten a base de oler pegamento.

(VOCIFERAN) -¡Pegamento, pegamento!

Mira, mira, mira, disolvente.

Parece que se está produciendo un robo.

Acechan a sus víctimas entre la multitud.

Aprovechan cualquier descuido para robar.

¿Qué estás haciendo, ladrona? ¡Ladrón, te estoy grabando!

Los carteristas eligen las aglomeraciones

en las zonas comerciales de grandes ciudades para delinquir.

Los turistas son el principal objetivo

de estos ladrones de guante blanco

que reaccionan violentos si les descubres.

El conocido como Clan de las Bosnias

es el grupo de carteristas más peligroso y activo.

Las calles de Madrid y su metro

fueron el lugar donde se dieron a conocer.

Quedamos con una patrulla de Policía Municipal de paisano

especializada en interceptar a este tipo de delincuentes.

Muy bien. Policías municipales los dos.

Sí. ¿Hay muchos robos, carteristas,

hurtos, en toda esta zona? Sí, suele haber, sobre todo,

con la aglomeración de gente tenemos un gran número de...

incremento de lo que es habitual.

¿Nos ponemos en marcha, seguimos? Perfecto.

¿Qué vais a hacer?

(Sirenas de Policía)

Madre mía, qué locura de gente hay hoy aquí.

¿Cómo los identificáis?

Porque ves que son gente que se va fijando mucho en los bolsos.

No llevamos ni media hora por las calles comerciales de Madrid,

y los policías localizan a unas sospechosas de origen búlgaro.

Cuánto tiempo sin verte. Sois famosas.

-¿Son ellas, Miguel? ¿Sí? ¿Las sospechosas?

Sí, son habituales.

¿Qué llevan?

Es sospechoso cuanto menos.

Ajá. ¿Y en este caso qué se hace?

¿Alguna vez han sido detenidas? Sí.

¿Habéis sido detenidas antes?

Eh, ahora es su... la temporada grande para ellos.

¿Y ahora el procedimiento cuál es? Las identificaremos,

a ver si han cometido algún hurto, si tienen algo

y, si no, pues... Se les deja libres.

Se les deja libres. Llama la atención su aspecto.

Nunca hubieras dicho que pueden ser posibles carteristas.

Pasan desapercibidas, van bien vestidas, van...

(HABLAN A LA VEZ) -Sí, van elegantes.

No llaman la atención, no reparas en que pueden ser ellas.

Te podemos enseñar la graduación que llevan en las gafas.

O sea, ninguna. Llevan gafas sin graduación.

Se las agencian, es un disfraz, efectivamente.

Sorprende el aspecto de las carteristas,

jóvenes y con buena presencia.

¿Para qué llevas unas gafas sin graduación?

¿Te duele el ojo? ¿Te las pones para protegerte?

Toma, Elena. Son amigos míos, no seas así.

No has visto bien la cartera,

¿no vas a poder robar hoy o qué? Toma, las tengo yo.

La relajación de estas ladronas es total.

Saben que aunque les hubieran sorprendido robando

una cantidad menor a 400 euros,

tan solo sería una falta administrativa.

Nada, ya con todo el desparpajo que tienen, ya lo has visto.

No tardamos en encontrar otros posibles ladrones.

Al parecer, tienen los compañeros localizados a unos menores

que se dedican al tema de... al tema de los hurtos.

Son unos menores a los que les están...

les están buscando un juzgado de menores.

¿Qué hacéis por aquí?

¿Paseando? ¿Ves algo?

Déjame vez.

Son muy jóvenes, ¿eh? Son niños. Te voy a decir.

Son de año... de 2004. Ajá.

O sea, tienen 12 años. 12 años.

12 años recién cumplidos tienen. ¿Tienen antecedentes por hurto?

Los tienen, pero son menores y, luego, cuando cumplen los 18,

se les cancelan todos. Borrón y cuenta nueva.

Son unos niños de origen rumano,

también muy bien vestidos y con la lección aprendida.

¿Has robado alguna vez a un turista?

¿Sí? ¿Has robado? Ajá. ¿Cuánto dinero?

¿3000 euros le robaste a un turista? ¿Cómo?

Era chino. ¿Y le robaste por aquí, por el centro de Madrid? ¿Dónde?

¿Es fácil robar en el metro para ti? Sí.

¿Tienes miedo de que te detengan e ir la cárcel?

¿Por qué?

¿Robas todas las semanas, todos los días o cuándo?

Cuando te da la gana.

Venga, chicos.

Lo más grave es que muchos de estos menores son explotados

por mafias que los traen a España y les enseñan a robar.

Hola, muy buenas. ¿Qué tal? Somos compañeros.

El grupo más famoso, el Clan de las Bosnias,

fue desarticulado en Madrid hace varios años.

Sin embargo, la Brigada Central contra la Trata de Seres Humanos

está sobre la pista de su implantación en Barcelona.

De hecho, están a punto de desarticular

a esta organización criminal.

¿En qué consiste esta operación que investigáis?

Esta investigación se refiere a una organización

dedicada a captar menores de edad en campamentos

de las afueras de Roma, principalmente.

Ser trasladadas mediante documentos falsos a España,

principalmente, y otros países de Europa.

Y, una vez que son trasladadas,

ser explotadas en la comisión de delitos.

(HABLAN EN ITALIANO)

Las menores son captadas en

este asentamiento ilegal a las afueras de Roma.

Allí las compran y las traen a España.

¿Llegan en barco, en avión...? Existen distintos medios.

En este caso, muchas de las víctimas

han llegado en el mismo ferry que llegan los turistas.

¿Se producen transacciones entre seres humanos?

¿Venden a estas chicas? ¿Cómo lo hacen?

Venden a estas chicas y, por palabras de ellos mismos,

se refieren a ellas como ovejas.

Las organizan como si fueran auténtica mercancía.

Y nosotros tenemos conocimiento de que ha llegado a haber

una cesión por 5000 euros de una menor de edad.

Lo más importante de la investigación

es determinar que muchas de las mujeres

que se dedican a cometer hurtos en el metro

son víctimas de un delito de trata de seres humanos.

¿Cuál es el perfil de los líderes

de esta organización criminal, de los delincuentes?

El líder y los dos lugartenientes, digamos,

son todos de origen bosnio.

Han vivido en Italia. El principal rasgo es

que existe una deshumanización total en lo que se refiere

al trato con los menores de edad.

Nos desplazamos a Barcelona, concretamente

al barrio de Trinitat Vella,

donde al parecer viven los miembros

de esta organización mafiosa.

Trinitat Vella es uno de los barrios más conflictivos

de Barcelona. Un barrio golpeado por la delincuencia

y por la droga. Aquí sitúa la Policía

al peligroso clan de los bosnios.

¿Cuál es la situación del barrio? ¿Cómo está?

Muy mal, muy abandonado. ¿Ha oído usted hablar

del clan de las bosnias, carteristas?

Aquí salen por la mañana y se distribuyen.

¿Están por aquí, por el barrio?

Aquí, con que mandaran cuatro o cinco Secretas

ya las ven cómo salen y se reparten la faena.

¿Roban en el metro? En el metro.

Ya tienen las líneas estipuladas y todo.

Y estás por aquí tomando un café camuflado y ves

cómo llegan con billetes de 500.

Por lo que me dice, esto es sabido en el barrio.

Todo el mundo sabe que están aquí...

Y pobre del que hablen. Lo majan a palos.

¿Por? Porque te juegas la vida.

¿Ha escuchado usted hablar del clan de las bosnias

carteristas que roban en el metro?

Bueno, eso es... Mi hija trabaja en el metro

y conoce a algunas de aquí de vista.

¿Están aquí en el barrio? Sí.

Muchas gracias. A ver si mejora la situación.

De acuerdo, gracias.

Esta es según nos han comentado los vecinos, la zona

más conflictiva del barrio. Y, de hecho, como podemos ver,

es una zona vigilada por cámaras de seguridad.

Comprobamos que en el barrio conocen

a los miembros de este clan.

También la Policía les sigue la pista

desde hace un año.

Hay dos registros en el barrio Trinitat Vella...

Esa investigación policial culmina esta madrugada

con una operación que las cámaras

de "Teleobjetivo" van a poder captar.

¡Aquí, joder!

Te lo juro por Dios.

Voy a por gasolina y todo lo voy a quemar.

Gritos de una mujer.

Antes de ser testigos de la operación, queremos ver

cómo actúan estos carteristas en Barcelona.

Mikel lleva años persiguiendo ladrones por el metro.

Conoce mejor que nadie cómo trabajan.

Le acompañamos en su patrullaje diario.

Por ejemplo, aquí se ponen. Mucha gente está sacando

los billetes, y si localizan a la víctima,

que igual la tienen desde arriba, bajan,

se ponen detrás. Uno va con un plano, un mapa,

le pregunta una tontería y el otro le pinza la cartera

o lo que tenga.

Mikel, ¿hay de todas las nacionalidades?

Bueno, lo que tenemos más en Barcelona son

rumanos, bosnios, sudamericanos y magrebíes.

¿Las bosnias cómo actúan? En grupo. Normalmente son 4.

Mínimo 2, a veces son 6. Localizan a la víctima

y cuando se abren las puertas del metro para entrar

se ponen delante de la víctima, hacen el tapón,

la víctima choca con ellas, y cuando chocan,

por detrás otra les coge el bolso, la cartera...

Trabajan todos los días, no hacen fiesta.

Incansables, ¿no? Es un continuo.

Algunos días los ves más que a tu mujer.

Algo le llama la atención a Mikel en el andén.

Acaban de recibir un aviso de que han encontrado

a tres carteristas habituales.

Mira para allá. Si no quieres que te miren, a la pared.

¿Me da el documento, caballero?

¿Adónde vas tú? Ponte aquí.

Eh... -Ni "Eh" ni "Ah".

Que te pongas mirando a la pared, ya está.

Dile que se porte bien, Musi. Que ya me conoces.

Dile que se porte bien. Ponte de cara a la pared.

Sácame la bolsa.

¿Ahora qué es lo que haces, Mikel?

Registro para ver si hay algo robado.

Abre las piernas.

Ábrete bien.

Ya está. Musi, ponte aquí.

Sorprende que el mosso llama por su nombre al ladrón.

Es un clásico entre los carteristas

de Barcelona.

¿Ellos ya son reincidentes? Sí.

Son de toda la vida, para entendernos.

Musi, déjame la bolsa. Oye, no mire usted más aquí.

No mire más si no quiere.

No parecen muy preocupados por la detención.

Les incomoda más la presencia de nuestra cámara

que la de la Policía. ¡Escucha lo que te dicen!

Escucha lo que te dice él, ¿de acuerdo?

¿Estás pidiendo en el metro?

¿Y no has robado nada? ¿Te han intervenido algo?

¿Habéis robado algo?

Te estoy hablando bien, ¿vale? No me hagas que me cabree.

Si me cabreo ya sabes cómo acaba.

¿Cuál es la situación de ellos ahora?

A estos señores los hemos registrado.

Los habéis cacheado y no llevan nada.

Normalmente, fíjate, muchos llevan,

que los identifican mucho, esto vacío con un mapa

para molestar a la gente o decirles algo

mientras otro le roba y cosas de esas.

¿Y por qué te han parado?

¿No puedes vivir en tu país, en Rumanía? ¿Por qué?

Imagino lo difícil que es pillarlos en el momento

del robo. ¿Por qué? Es lo mejor, cuando te sube

más la adrenalina porque si los has visto y no te ven

es un juego. Y cuando los ves pinzando, in fraganti, es...

Es complicado, ¿no? Es muy complicado.

De los tres, ¿el más conocido cuál es?

El veterano. Lleva aquí 10 años.

¿Cuántas veces se la ha detenido?

¿A él? 47.

¿47 veces y no se puede hacer nada? ¿Sigue ahí?

¿Qué probabilidad hay de que hoy vuelva a robar?

Cien por cien.

El carterista se burla del mosso.

Sabe que no le han sorprendido en el momento del robo.

¿Qué haces? Nada la puede pasar.

Mikel, se les ve tranquilos.

¿No estás preocupado? No.

Venga, que nos vamos por aquí. Por aquí.

Venga, adiós. Se marchan, ¿no?

¿Cuánto se pueden sacar al mes más o menos?

Sobre todo en verano, 30 000 euros al mes.

¿30 000 euros al mes? En verano, época fuerte.

La presencia del carterista en las zonas comerciales,

en especial en época de compras,

es una constante desde hace décadas.

Los transeúntes son conscientes

de que sus pertenencias peligran.

¡Guau! Estás hablando con una persona

a la que le han quitado la cartera. ¿Qué te parece?

En la Plaza de Urquinaona. ¿Cómo fue?

Pues se pegaron dos rumanas, me metieron la mano por aquí,

me sacaron la cartera y no me di ni cuenta.

Te lo juro como que estoy hablando contigo.

Dos rumanas, que dije: "No me ayudan a subir

las maletas". Pero me ayudaron a quitarme la cartera

y las gafas. ¿Cómo fue?

Bueno, al subir la maleta en el bolso que llevaba

quitaron la cremallera y metieron la mano.

Los carteristas son muy activos en Barcelona.

La Policía Nacional, junto con Guardia Urbana,

está a punto de desarticular la organización criminal

que los explota.

Dos equipos de "Teleobjetivo" van a seguir paso a paso

el operativo.

Son las 6 de la mañana. En unos minutos,

la Policía Nacional va a desarticular

una organización criminal que trafica

con jóvenes bosnias. Es una operación

contra la trata de seres humanos.

Los líderes de esta mafia las captan en un asentamiento

ilegal a las afueras de Roma, y después las distribuyen

por todas las ciudades de Europa.

Antes vamos a asistir a la charla previa

donde se planificará el operativo.

Hay dos registros en el barrio Trinitat Vella

de Barcelona. Intentamos al principio por las buenas.

Y si no, se actúa tirando la puerta,

usando el uso de la fuerza.

Al margen de los medios que tengáis, llevad también...

Los arietes, las mazas y las cosas que tenemos.

Una cosa importante sobre los menores,

en los dos registros, buscamos un familiar

que no esté imputado, que no se vaya a detener,

que se haga cargo de los mismos.

Son las seis de la mañana. No hay tiempo que perder.

Cualquier imprevisto, puede suponer el fracaso de la operación.

La policía va a entrar en dos pisos

donde opera esta mafia en Barcelona.

Vamos a dividirnos en equipos para grabarlo.

La intención es sorprenderles mientras duermen.

Los agentes se disponen a entrar por la fuerza en los dos pisos.

Es posible que los investigados lleven armas,

por lo que los chalecos antibalas son necesarios.

Nuestros reporteros van a seguir en paralelo

el trabajo de cada grupo operativo.

¿La operación que se va a llevar a cabo,

es contra, digamos, la cúpula de la mafia?

Vamos a ver si, en la mañana de hoy, detenemos

a los principales miembros de la organización,

que son el matrimonio y uno

de los dos hijos, de origen bosnio.

Estas personas no tienen ningún tipo de pudor.

Es un medio que utilizan para ganar dinero

y no les importa traficar con estas personas

como si fuesen, perdona la expresión, animales.

Todas ellas son víctimas, en el sentido

de que son tratadas como auténtica mercancía.

Hablan de ellas como ovejas.

Y dicen: "Voy a poner las ovejas aquí, voy a ponerlas allá".

Las tratan como mercancía, en el sentido

de que incluso las venden a otras organizaciones.

Paramos.

Vais a bajar ya. A por ello.

Los dos equipos se disponen a entrar

de manera simultánea en los pisos.

Los agentes se ven obligados a abrir la puerta

con un ariete para acceder al bajo donde viven los capos de la mafia.

Las bicicletas en la puerta nos hacen suponer

que en el piso también hay menores.

Viven hacinados en esta infravivienda.

Los policías buscan a los jefes de la organización

en las diferentes habitaciones.

Dan con ellos. Los investigados no oponen resistencia.

Parecen tranquilos. Aún no saben que se les imputa

un delito de trata de seres humanos.

Al mismo tiempo, el otro equipo hace la entrada en el otro piso.

En este caso, la vivienda está en un tercero.

Hacen un primer intento de entrar sin utilizar la fuerza.

Saben que dentro hay menores. Incluso, algún bebé.

¡Policía!

¡Vamos, vamos! ¡Aquí, joder!

Son los mismos miembros del clan los que abren la puerta.

No es necesario el uso del ariete.

(Se escuchan lamentos)

Los policías han conseguido sorprenderles mientras duermen.

Tranquilo. ¿Vale?

Simultáneamente, en el otro piso,

también gestionan la situación con los menores.

Si hay algún niño, aquí, a esta habitación.

Un compañero aquí, al fondo. Esperas aquí

y aquí vamos a traer a los niños, ¿vale?

Explícales que estén tranquilos, que no pasa nada.

La policía separa a los adultos y menores

en habitaciones diferentes.

A ver, los cuatro aquí, al fondo.

Vamos a pasarlos a la habitación de allí.

Los cuatro aquí, uno detrás de otro.

Muy bien. Pasa para el fondo.

Lo primero es comprobar la identidad de los sospechosos

e inmovilizarles para evitar intentos de huida o agresiones.

¿Están los cuatro con los lazos?

Han separado a los menores y, en este momento,

están procediendo a la detención de los adultos encontrados.

Este lo buscabais y está aquí.

Habéis identificado a dos. Tres.

Mientras tanto, en el otro piso, los agentes registran

palmo a palmo la casa en busca de pruebas

y la documentación de adultos y menores.

Entre otras cosas,

la policía decomisa unas catanas

y unas carteras en el doble fondo de una maleta.

Dentro encuentran una considerable suma

de dinero en metálico.

Entre los investigados, empieza a cundir el nerviosismo.

Nos calmamos, nos dejamos de locuras

y ustedes se atienen a lo que diga la policía.

Y se acabó, ¿vale? Ni una voz más, ni una voz más.

Esto parece un gallinero.

Tras las identificaciones a los adultos,

todos quedan detenidos.

Nadie se puede hacer cargo de los menores

y pasarán a manos de Asuntos Sociales.

Los pequeños esperan en esta cama para ser desalojados de la casa.

Este es uno de los momentos más delicados,

porque Servicios Sociales se lleva a los menores.

Las mujeres se alteran cuando se dan cuenta

de que los menores son trasladados.

En este momento, un asistente social le comunica a los menores

que tienen que separarse

de sus padres, que se van detenidos.

Decidimos esperar fuera, ante lo delicado de la situación.

Dentro del piso, vivían cuatro menores,

uno de ellos, un bebé de tan solo seis meses.

Ahora se los van a llevar.

Quedan tutelados por la Generalitat.

Despacito en las escaleras. Cuidado.

El asistente social saca al bebé.

En otro piso, conseguimos acercarnos

al líder de la organización criminal.

En este momento, la policía sigue con el registro.

Primero, han vigilado que no guardaran armas

o cualquier otra sustancia o droga en la parte del techo,

porque tiene un doble fondo.

En este momento, están siguiendo con el registro

y él, que es el líder o cabecilla de esta organización

y el principal sospechoso y al que buscaban, principalmente,

tiene que estar presente durante todo el registro.

¿Sabe por qué lo han detenido?

Usted está tranquilo.

¿Y por qué cree que están aquí?

¿Le han detenido antes alguna vez? ¿Por qué?

Por robo de carteras.

¿Ha robado carteras usted?

¿Dónde roban las carteras ustedes?

Nos sorprende la frialdad

con la que el individuo afronta la detención.

En este momento, la secretaria judicial le comunica

los graves cargos que se le imputan.

Cualquier efecto relacionado con tráfico de personas.

Los agentes van sacando

poco a poco a los adultos de ambos pisos.

16 personas han sido detenidas y se han localizado

a nueve menores sin escolarizar.

Sus condiciones de higiene eran lamentables.

Gracias a la documentación incautada, se ha comprobado

que la organización comerciaba con jóvenes carteristas.

Estaban tasadas en 5000 euros cada una.

Las víctimas de esta mafia

eran obligadas a buscarse la vida en la calle.

El caso de estos menores es muy distinto.

Malviven en la indigencia.

Inhalar pegamento les ayuda a olvidar la realidad.

Necesitan algunos que, a la fuerza, los desintoxiquen.

Son menores. Tan solo unos niños.

Cada día, se juegan la vida para pasar la frontera

de Marruecos con España.

En el parachoques de un coche.

En el motor.

En un doble fondo.

Hasta en un vehículo kamikaze.

Están solos, sin familia.

Lo arriesgan todo en búsqueda de una oportunidad de futuro.

Muchos de los que logran llegar a nuestro país, acaban así.

En pleno invierno, al raso,

solos y sin comida.

Así malviven este grupo de jóvenes en un parque

del barrio de Hortaleza en Madrid.

Apenas tienen entre 14 y 20 años.

La mayoría debería dormir en los centros de primera acogida

que hay junto al parque.

Los vecinos nos alertan del consumo de drogas

y algunos robos por parte de los chavales.

Los encontramos en horario escolar, sentados tranquilamente.

Hola.

¿Qué tal? ¿Puedo hablar con vosotros?

¿Dormís aquí, en el parque?

¿Cuántos años tenéis?

¿Por qué estáis en el parque?

Bueno, sí tenéis dónde dormir,

pero no queréis dormir allí.

¿Cuántos chicos dormís aquí, en el parque?

¿Dónde coméis?

¿Y por qué no podéis estar en un centro de acogida?

Si sois menores, deberíais estar.

Con vigilantes peleé.

Tienes una herida ahí. ¿Quién te hizo eso?

Me matarán.

¿Y por qué?

Tienes aquí un pequeño moratón, aquí tienes una herida.

¿Ese moratón en el ojo, cómo te lo hiciste?

¿Te da miedo estar en el centro?

Sí, ¿no tienes miedo?

¿Tú cómo viniste a España, cómo llegaste?

Tú, llegaste debajo de un autobús.

¿Y tú?

Desde Ceuta.

¿Y tú?

Ceuta, desde Ceuta vinisteis.

¿Y hace cuánto que vinisteis, tú, hace cuánto que viniste?

Dos años y medio.

Tú, seis meses.

Hay gente en el barrio que dice que sois los responsables

de algunos robos que se están haciendo.

¿Dónde estáis durmiendo?

¿Allí debajo?

Pero, ¿cómo subís arriba si no tienes...?

Vamos.

¿Y por qué dormís arriba,

tenéis miedo de que vengan y os peguen?

Madre mía.

¿Y cuántos llegáis a dormir arriba, cuántas personas?

Pero, ahí tenéis que tener mucho frío.

Cuando no llueve, dormís ahí arriba y cuando llueve, abajo.

¿Qué hacéis a lo largo del día?

Jugando.

Claro, es que sois niños.

¿Cuántos años tienes tú?

¿Cuántos años tienes?

16.

En Marruecos, 18 y aquí, dices que tienes 16.

¿Y por qué haces eso?

O sea, sois todos mayores de edad, sois todos mayores de 16.

Estos chavales mienten sobre su edad

porque en cuanto cumplen 18 años la responsabilidad

de su cuidado ya no depende de la administración

y quedan desprotegidos.

¿Os drogáis en la calle?

He visto ayer unos chicos más pequeños que vosotros

que estaban con una bolsa.

Disolvente.

Pero, son muy pequeños.

El disolvente hace que se evadan de la realidad.

Mientras charlamos, llega un grupo de menores.

Hola, qué tal.

Muy bien, ¿y tú?

Bien, siéntate.

¿Estás bien? Sí.

Hola.

Son muy jóvenes y están,

visiblemente, drogados, desinhibidos.

Están enganchados a inhalar el pegamento o el disolvente

que llevan dentro de esas bolsas negras.

¡Pegamento!

Una adicción muy peligrosa

que nos describe el doctor Juan Carlos Molinos.

Buenos días, doctor. Hola, qué tal.

Encantada.

Inicialmente, lo que buscan son los efectos principales

que son euforia, desinhibición, una situación de ebriedad

parecido al consumo alcohólico.

Lo que ocurre igual que el efecto se consigue enseguida,

también, desaparece pronto

con lo cual vuelven a inhalar y están, constantemente,

inhalando estos niños, lo que al principio era euforia

se convierte en espasmos,

en convulsiones,

en disminución del nivel de conciencia e, incluso, en coma.

Unos efectos aún más graves tratándose de niños.

Produce retraso mental, disminución de la inteligencia,

también, al penetrar en los sistemas del organismo,

produce insuficiencia renal, hepática y respiratoria.

¿Tiene un efecto anestesiante de la realidad en algún momento?

Sí, y puede producir desde una situación de anestesia,

de desconexión de la realidad,

de psicosis, una psicosis es una distorsión de la realidad.

Cuando nos disponemos a hablar

con estos menores, llega una vecina.

Hola.

Nada, venimos a ver, no sé qué pasa.

¿Qué pasa, señora?

Que el barrio está preocupado, las asociaciones de vecinos

porque tenemos unos niños rebeldes y, algunos, toxicómanos

que no quieren ser atendidos, me imagino,

porque no me quiero imaginar que nadie les haga daño.

Entonces, estamos muy preocupados porque, al final,

va a morir alguno de ellos.

¿Quién eres tú?

-Eso, quita eso, ahora mismo.

Tira eso, ahora mismo.

Alguien que quiere a los niños.

Alguien que quiere a los niños.

Cuando pensamos que el chaval se pone agresivo

con la vecina, ocurre esto.

A ver. ¿Qué pasa?

Espera. ¿Qué pasa, qué pasa?

¿Qué pasa?

El menor tan solo busca algo de cariño.

Otro de los niños nos pide un cigarrillo.

No te puedo dar un cigarro porque, ¿cuántos años tienes?

¿Cuántos?

¿15?, no te creo.

No tiene 15 años.

Estos niños necesitan, algunos, que a la fuerza los desintoxiquen,

quieran o no.

Porque, ¿esto cómo va a terminar?

Porque si no, esto va a ser una banda y cada vez

va a haber más niños pequeños dándole al pegamento.

No lo hagas delante de mí.

Estos jóvenes estas sustancias porque son baratas y accesibles.

Empapan un pañuelo de papel con el pegamento o disolvente

y lo meten en una bolsa de plástico.

El efecto es inmediato.

Pegamento.

¿Pero, qué niño está en el centro?, si está en el centro,

no tiene por qué estar esnifando pegamento en el parque.

Vamos fuera porque se están poniendo nerviosos.

(GRITAN)

Los chicos y la vecina se muestran cada vez más alterados.

Decidimos alejarnos unos metros.

Seguimos grabando al grupo de menores

y vemos cómo uno de ellos usa el mechero

para intentar quemar la mochila de otro chaval.

Al final, lo consigue.

Están quemando.

Vemos cómo corre asustado

y se tumba en el suelo, de espaldas,

para apagar las llamas.

El pegamento les hace cometer gamberradas de este tipo

que, a veces, también, sufren los vecinos.

Pilar, ¿hace cuántos años que vives tú en el barrio?

Muchos, toda mi vida.

¿Y esto es nuevo? El que salten no es nuevo,

el que salten y cometan algún pequeño delito.

Cuando vine y los he visto creí que eran niños,

pero, no son niños, hay que verlos por la noche.

Estos no son los niños.

Ahí hay 4 que manipulan al resto,

por lo que he visto en este momento como has visto tú.

Es que lo has visto tú, hay 4 mayores aprovechándose

de unos pequeños que están colocados

de pegamento y colocándose.

La veo a usted como desesperada.

Hay que hacer algo,

alguien tiene que hacer algo aunque sea por la fuerza.

Si este centro tiene este problema, habrá más centros,

que los repartan, pues, a lo mejor hay que hacer este esfuerzo ahora,

si no queremos que acabe muriendo un chaval o que acaben siendo

una banda organizada que es lo que parece que acabarán siendo.

No todos estos chavales acaban siendo delincuentes.

La historia de Ilias Fifa tiene un final feliz.

Es el actual campeón de Europa de 5000 metros lisos.

Nació en Marruecos y al igual que estos niños,

llegó a España en los bajos de un camión hace 10 años.

Llegó a estar enganchado al pegamento.

Ilias, ¿cómo viniste a España?

Vine abajo de un camión y la verdad,

a ver, he arriesgado mi vida,

pero, bueno, cuando una persona tiene un objetivo o algo

tiene que luchar por él.

Llegas a Barcelona y te encuentras viviendo en la calle.

Sí, en el parque y, a veces, entraba al CEI a comer

te lo digo en serio, a comer porque no tenía pasta,

solo entraba ahí a comer y salía de ahí.

Siempre lo he hecho, a veces, así.

Siempre está la amenaza de la droga

cuando uno vive así en la calle, ¿lo probaste?

He probado muchas cosas porque en el centro de menores,

por ejemplo, imagínate, somos 40 en el centro

y lo que hay ahí es droga

porque los jóvenes así

en lo único que piensan es en la droga.

Yo la he probado, la he probado, no solo una vez, muchas veces.

Hay un problema muy grave que es el de la cola,

el pegamento, no sé si tú lo viviste.

Yo, también, lo he hecho, lo he hecho y, la verdad,

te deja eso cuando lo haces, por ejemplo, te deja...

te facilita, por ejemplo, a robar, a hacer tonterías,

cualquier tontería lo haces rápido.

¿Alguna vez cuando vivías en Tánger y eras un niño

soñabas o imaginabas lo que te ha ocurrido?

No, yo desde pequeño, la verdad, decía que, a ver,

mi futuro está allí en España.

Y bueno, mira, al final ya soy campeón de Europa

y para mí, acabo de empezar.

(COMENTARISTA) Fifa, 13:40:85, campeón de Europa

el atleta español.

Sorprende saber que todo un campeón como Ilias, hace 10 años

se encontraba en la misma situación que estos chavales.

En Barcelona los grupos son muy numerosos.

Tienen barrios tomados.

Van drogados, muy desinhibidos.

(GRITA)

Se vuelven agresivos.

Las peleas son una constante.

Los vecinos se quejan de robos, agresiones e inseguridad.

¿Cuál es el perfil de estos jóvenes?

Pues son inmigrantes, menores,

inadaptados,

que estaban en centros de la Generalitat y...

por los motivos que desconozco pues ahora están libres

por aquí y hacen lo que quieren.

Se les conoce como los niños de la cola.

Los niños de la cola.

Porque es la droga que utilizan para colocarse.

Es la más barata, a la que tienen acceso.

¿Y eso en qué afecta a la convivencia por el barrio?

Una inseguridad total,

gente que tiene que ir a acompañar a su mujer

a comprar, cosas que antes no hacía.

A según qué horas por la noche ya te da cosa salir

porque te pueden asaltar, te pueden hacer barbaridades.

Y son agresivos.

Son agresivos y si van drogados más todavía.

Tienen reacciones imprevisibles.

¿Esto que se ve aquí abajo qué es, este solar?

Este solar es donde ellos duermen. Es su casa.

Saltan por encima por la cañería.

Se suben por la cañería, saltan ahí y es su casa.

Ahí duermen, ahí beben, ahí se drogan y es su casa.

Se pueden ver perfectamente

colchones, restos de comida, algo de ropa...

los restos de haber pasado la noche a la intemperie.

Los vecinos nos cuentan que muchos de ellos duermen

también debajo de este puente.

Estos colchones de aquí y esta ropa son de estos

menores extranjeros que malviven

por las calles de Barcelona. En este caso en un puente

debajo de la Estación del Norte.

Y los hemos visto por aquí hablando con turistas.

Vamos a ver si podemos hablar con ellos.

Nos situamos a una distancia prudencial.

Vemos a dos chicos y nos acercamos

para hablar con ellos.

Hola, amigos.

Perdona que os moleste, una pregunta.

Uno se muestra reacio y se esconde detrás

de estos setos, en el lugar donde los perros

hacen sus necesidades.

Lo primero que hace es orinar.

Se dispone a comenzar su día.

Pero en un banco se encuentra unas turistas asiáticas.

Según vecinos y policía

son sus víctimas favoritas para robar.

Parece dirigirlas a algún lugar.

Volvemos al puente,

donde permanece tumbado el otro chico.

Amigo, ¿de dónde eres tú?

De Marruecos.

¿Y cómo viniste aquí a España?

Abajo de un camión.

¿Tú inhalas cola también o no?

Hachís, que esto que estás fumando y alcohol.

Ibrahim, ¿cuánto tiempo llevas viviendo aquí donde te veo?

¿Dos meses llevas durmiendo aquí?

Y empieza el frío ahora.

Está empapada tu chaqueta. Está mojada.

Los aspersores te mojaron.

Bueno, Ibrahim, muchas gracias.

Mucha suerte.

Seguimos recorriendo la zona y nos encontramos

con otro grupo de marroquíes sentados en un banco.

No están escolarizados y pasan el día

buscándose la vida para comer.

Hay vecinos que se reúnen en este parque para ayudarles.

Le pregunto, ¿a usted qué le parece la situación

en la que están estos menores? Pues muy mal. Muy mal.

Tenían que tenerlos en un sitio y darles...

que trabajaran y le pagaran un algo.

Y que les dieran de comer y de beber en condiciones.

No tenerlos tirados en la calle.

Usted les ha ayudado. ¿Cómo? Claro, unas bambas nuevas

y unos calcetines le acabo de comprar.

Hay otros vecinos que se quejan de que hay problemas.

Sí, a lo mejor que les roban o cualquier cosa.

Pues en vez de quejarte tanto le tendrían que decir:

"Mira, ven acá, que yo te puedo ayudar.

En lo que pueda ayudarle te voy a ayudar."

En este mismo parque conocemos a Alasha.

A pesar del frío tan sólo calza unas chanclas.

Vives en la calle. Sí.

¿Por qué? ¿No puedes estar en un centro?

Y por lo que veo vas descalzo.

La situación es difícil. Ahora empieza a hacer frío.

¿Cómo lo llevas?

Sólo tienes esta ropa.

¿Tú inhalas pegamento?

Sí. ¿Y cómo lo consigues?

Sí.

Lo compras en un chino y lo inhalas. ¿Cómo robas?

Una cartera, un móvil.

¿A turistas sobre todo o a quién robas?

Robas a un turista porque al juicio no puede venir.

Alfons, buenos días.

Alfons vive en el barrio de Ciudad Bella.

Por sus calles deambulan

decenas de menores inhalando pegamento.

Regenta una tienda de pinturas donde intentan comprar

este producto para drogarse.

¿Este qué es, Alfons?

Esto es cola de impacto.

Con esto es con lo que se drogan. ¿Cómo?

Mira, pues tan sencillo, tan sencillo...

Abrirlo. Como abrirlo.

Este lleva un pincel, pero huele.

Claro, ya llega un olor fuerte. Esto, sí.

Y si además lo haces en un espacio cerrado, más.

O sea, una bolsa de plástico

o así pues notas más este efecto.

¿Y esto qué cuesta? ¿Poco? Muy poco.

Este no sé, igual vale 3 euros. Pero aquí hay medio kilo, ¿eh?

Aquí hay digamos para un par de días para todo el grupo.

Cuatro o cinco euros, dos euros.

Baratísimo. Esto es muy barato, sí.

¿Habéis tenido algún incidente o algún problema? ¿Han entrado?

O sea, nosotros hace 35 años que aquí no se vende

para este tipo de gente cola.

Pues cuando viene uno nuevo que no sabe de qué va busca.

Además, normalmente se ponen uno en la puerta

y el otro es el que busca. Y: "No, es que no tenemos."

Y lo que se trata es de que se marchen.

Al final de la tarde la actuación de estos policías

en una zona comercial de Barcelona nos alerta

de la presencia de más menores magrebíes.

Al parecer se han visto involucrados en una reyerta.

Estoy preguntando qué ha ocurrido.

¿Por qué ha venido la policía?

Estaban unas chicas, ¿sabes? Sí.

Y estaba hablando así y ha dicho policía:

"Dame documentación y ya está."

He bajado porque una persona nos había dicho

que había gente gritando abajo.

Y os he visto gritando a las chicas y a vosotros.

Ha habido una pelea,

por eso os estamos identificando.

Nos acercamos a una de las chicas

de origen rumano implicada en la pelea.

¿Qué ha ocurrido ahora?

¿Cuál es vuestra relación con estos jóvenes marroquíes?

¿A ti cómo te sienta esnifar pegamento?

¿Generalmente por qué vienes?

¿Y es verdad que ellos están esnifando cola?

Después de identificar a los implicados en la reyerta

los agentes se llevan a una de las chicas

en el coche patrulla.

La devuelven al centro de menores

del que se ha escapado.

Ante las advertencias de la Guardia Urbana

y las amenazas de los menores...

decidimos marcharnos de la zona.

Duermen en los parques, se drogan con disolvente

y subsisten a base de pequeños hurtos.

Como hemos visto la presencia de los niños del pegamento

en las calles de las grandes ciudades

es cada vez más habitual.

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Teleobjetivo - Vivir y robar en la calle

13 ene 2017

El programa de hoy muestra la reciente operación de la Policía Nacional contra una red mafiosa de origen bosnio, que usaban a menores de edad para robar en el metro y otros espacios públicos de la ciudad.

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